Las Animaladas de Mar Villar

Animaladas, de Mar Villar
Estudio 64
Benicolet, 2, plaza de Benimaclet. Valencia
Del 18 de enero al 20 de febrero de 2019

El segundo domingo del pasado 2018 comenzó Mar Villar, sin casi darse cuenta, con este proyecto al que ha titulado ‘Animaladas’. El proyecto nació sin el objetivo de ser un proyecto, sin una idea fija y sin saber en lo que se iría convirtiendo. Un domingo decidió elegir un animal y dos colores de lápiz, y con estas limitaciones, realizar diferentes propuestas gráficas de animales.

Al domingo siguiente Mar volvió a realizar el mismo proceso, y al otro también, y al otro, y al otro, y al otro… y así surgió un método de entrenamiento para desarrollar personajes, un proceso de trabajo, una manera de dar forma a imágenes, expresiones y acciones en los cuadernos de trabajo cada fin de semana, una simbiosis entre el placer de dibujar sin objetivos, la tranquilidad de los domingos, el tiempo sin límite y el disfrute sin más necesidades ni búsquedas que el propio disfrute.

Ilustración de Mar Villar. Imagen cortesía de Estudio 64.

Ilustración de Mar Villar. Imagen cortesía de Estudio 64.

Mar Villar estuvo casi un año repitiendo este proceso y subiendo cada domingo la nueva propuesta a Instagram, reuniendo todos los animales bajo el hashtag #animalicosdedomingo. En 2019 llega el proyecto en forma de exposición a la galería de Estudio 64, muestra en la cual, Mar Villar, nos muestra parte de este proceso, los resultados físicos, en papel, para poder verlos en directo, de cerca y en su conjunto. Un semillero cuajado de personajes que quizá algún día den vida a historias, cuentos o relatos.

Mar Villar es ilustradora licenciada en Bellas Artes, que después de sus estudios se mudó a Madrid con la idea de mostrar el portfolio. Desde entonces ha trabajado principalmente para el mundo editorial, sobre todo para libro de texto y libros infantiles. Entre sus clientes están Santillana, SM, Bloomsbury Books, Macmillan Education, Edelvives, Loqueleo, INJUVE, Nubeocho… Actualmente vive en Valencia.

En 2009 obtuvo un áccesit en los Premios INJUVE para la creación gráfica, modalidad cómic e ilustración. El pasado 2018 fue seleccionada para el 9º Catálogo Iberoamérica Ilustra (Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México), y para la exposición ‘Babalunga i Kamolongos’, dentro del Festival Baba Kamo (Valencia).

Obra de Mar Villar. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Mar Villar. Imagen cortesía de Estudio 64.

El mundo visto con gafas azules

Azul intenso, de Daniel Montero Galán
Estudio 64
Carrer de Benicolet, 2. (Benimaclet) Valencia
Hasta el 9 de mayo de 2018

Todo el mundo sabe cómo se ve el mundo a través de unas gafas de cristal color de rosa. ¡Maravilloso! ¿Y si los cristales son azules como los de algunas gafas de nadar? A esta hipotética pregunta pretende responder el libro infantil ‘Intensamente azules’, del dramaturgo Juan Mayorga ilustrado por Daniel Montero Galán editado por La Uña Rota. Ambos autores se han aliado para contar una historia sobre cómo atreverse a ver la realidad de otra forma,  que hace sonreír y, al mismo tiempo, reflexionar sobre el orden y el desorden de las cosas y la manera que tenemos de percibirlas.

Así comienza el relato: “Esta mañana, al levantarme, encontré rotas las gafas normales y tuve que ponerme las de nadar. Elegí una corbata a juego -las gafas son intensamente azules- y, tras asegurarme de que no había nadie en el pasillo, salí de casa. En el ascensor coincidí con el presidente de la comunidad, el cual no manifestó sorpresa al verme. A la luz de la calle me di cuenta de que él llevaba puestas unas aletas carmesíes, pero conseguí mirar hacia otro lado. Pronto le saqué una buena ventaja, porque él caminaba con dificultad. Había una espiral de gente alrededor del camión de butano, que hoy repartía bombonas de submarinista. En el kiosco, las portadas anunciaban el diluvio”.

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Una proyección o reflejo del libro es la exposición que se puede ver en la galería Studio 64 de Valencia hasta el 9 de mayo: ‘Azul intenso’ que incluye 21 de sus ilustraciones originales realizadas con rotuladores, además de algunos de los bocetos previos.  ¿Por qué el color azul?, le preguntamos a Montero. “Para responder a esta pregunta deberíamos consultar con Juan Mayorga, escritor y protagonista de ‘Intensamente azules’ que en el libro comienza a usar unas gafas de nadar de color azul para realizar todo tipo de tareas, desde ir a comprar leche hasta leer a Schopenhauer. A través de esta nueva percepción con estas lentes, todo cambia, y aprende a mirar el mundo como por primera vez. Aunque puede que la respuesta tampoco la conozca Mayorga, pues estas gafas de color azul, son un regalo que le hicieron sus hijos”.

Lo que más atrae a Montero del azul es que tiene un color complementario tan potente como el naranja y la tensión que se produce cuando los dos se encuentran. “¡Cuando se cruzan vibran!”, exclama. “A la hora de abordar las ilustraciones, quería diferenciar bien dos planos, el de la realidad y el que comienza a observar el protagonista a través de sus gafas de nadar. Y para ello los distinguí a cada uno de ellos con una gama de colores, uno en azules, el otro en naranjas”.

Materiales de 'Azul intenso', de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Materiales de ‘Azul intenso’, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Daniel Montero (Madrid, 1981) se auto define como ilustrador autodidacta, tonteólogo locurrente, experto en Zooilogía, soñador insomne, creador compulsivo.
Hace más de una década que trabaja como ilustrador en su propio estudio y en distintos campos: carteles, álbumes, viñetas, portadas, revistas, libros, etcétera. Especializado en el campo editorial, ha trabajado para prestigiosos sellos:  Penguin Random House, Edelvives, SM, Anaya o Santillana. Compagina encargos para el público infantil y juvenil con otros para adultos y en su recorrido como autor e ilustrador cuenta con más de una veintena de libros ilustrados. Sus preferidos: El gran Zooilógico (Jaguar 2015), Cartas en el bosque (Cuento de luz, 2016) y los libros que ha realizado junto al dramaturgo Juan Mayorga en la editorial La Uña Rota.

“Me encuentro en un punto y seguido de mi trayectoria”, afirma. “Mi carrera comenzó siendo algo molesta, como un punto negro, hasta que comencé a vivir de mis dibujos. Ya llevo  once años ejerciendo de  ilustrador, avanzando poco a poco y sin flaquear. Intento disfrutar lo más que puedo de mi vida, incluyendo la parte laboral, así que procuro ver mi oficio como un juego. Combino proyectos alimenticios, con otros menos rentables pero mucho más placenteros”.

Entre otros premios Montero Galán ha recibido la Mención de honor en los International Latino Book Awards de Los Angeles, en la categoría de Mejor libro ilustrado de ficción, por The Lonely Mailman, 2017.
Finalista en los premios International Book Awards de Beverly Hills, en la categoría de libros infantiles ilustrados de tapa dura, por The Lonely Mailman, 2017.
Mención especial en el Concurso Internacional de Álbum Ilustrado del Cabildo de Gran Canaria, 2016.
Finalista en el Premio Golden Pinwheel. CCBF China Shanghai International Children´s Book Fair, 2016

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Bel Carrasco

“Me he posicionado en la tradición”

Quattrovento Muralis, de Pablo Auladell
Estudio 64
Plaza de Benimaclet. Valencia
Hasta el jueves 26 de octubre de 2017

El ilustrador Pablo Auladell vivió hace poco uno de esos momentos cumbres que dejan huella. El 13 de septiembre recibió el Premio Nacional de Cómic 2016 por su obra ‘El paraíso perdido’ inspirado en un libro de John Milton de las manos de los Reyes de España, en la Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca.  “Sí, fue un día emocionante, porque los Reyes representan en este momento algunas cosas muy importantes”, comenta este alicantino enamorado de la luz de su tierra.

El importante galardón ha marcado un hito en su brillante trayectoria profesional. “Me ha dado cierta tranquilidad económica para trabajar más y me ha hecho viajar mucho, he tenido que atender muchos compromisos. Todo esto es muy agradable pero le aleja a uno del estudio, del silencio y de la concentración, de modo que debo regresar a mi celda de monje cuanto antes”.

Vista de la exposición de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Vista de la exposición de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Otro motivo de satisfacción es la muestra de sus obras que se exhibe en Estudio 64 de Valencia hasta el 26 de octubre. Quattrovento Muralis, una colección de 21 originales seleccionadas por él mismo de sus mejores libros, un grupo de obras que constituyen la respuesta gráfica a una serie de textos trabajados en los últimos años en los que renacen los mitos en su enésima encarnación: El Paraíso perdido, La puerta de los pájaros, Lacplesis, Pameos y meopas. Cuando Auladell dibuja así, lo llama modo Quattrovento Muralis.

La exposición se estructura en cuatro bloques, el primero contiene 11 originales del cómic El paraíso perdido, versión en viñetas del libro de John Milton que publicó la editorial Sexto Piso, en 2015. Son 11 páginas realizadas con grafito sobre papel. El segundo bloque incluye tres de las 12 ilustraciones originales que Auladell realizó para la novela titulada La puerta de los pájaros de Gustavo Martín Garzo, publicado por Editorial Impedimenta, realizadas con grafito y pastel sobre papel.

El tercer bloque reúne tres  obras  en grafito y pastel sobre papel para Lacplesis, encargo que recibió Auladell de la embajada española en Letonia para ilustrar una historia sobre Lāčplēsis, un mito nacional letón, en el marco de una serie de intercambios culturales entre ambos países. Por último, cuatro obras realizadas con grafito, lápiz de color y pastel sobre papel para una edición de poemas de Julio Cortázar,  Pameos y meopas, publicado por primera vez en 1971 y que Nórdica Libros ha reeditado este año.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Depurado y exquisito, el estilo Auladell es inconfundible. ¿Cómo lo ha ido forjando? “Trabajando muchísimo, por supuesto, libro a libro y fracaso a fracaso. Soy un ilustrador que se ha posicionado en una tradición. Me baño en las aguas de un río que viene de antiguo, lo que lentamente deja un sedimento en mi trabajo. Es justo lo contrario a trabajar en la corriente de las modas. Allí tendría que cambiar de estilo según cambiaran las tendencias. No es ni mejor ni peor. Es mi elección”.

El proceso de elaboración de cada obra “depende en sus detalles del proyecto en cuestión, pero siempre consiste en la búsqueda de un modelo, en realizar una metamorfosis para ponerme la máscara adecuada, en dibujar hasta encontrar la imagen semilla que contiene el código genético del proyecto entero en su interior y en establecer unas pocas leyes para el mismo y cumplirlas a rajatabla”.

Aunque estudió Filología inglesa y tiene una querencia especial por los personajes literarios, Auladell no ha pensado en escribir una novela. “Escribo a diario reflexiones, de vez en cuando poemas y también hay libros donde la palabra es de mi responsabilidad, como La Torre Blanca y La feria abandonada, por ejemplo. Lo que ocurre es que me interesa la palabra en relación poética con la imagen, y ahí entra el cómic y el libro ilustrado”.

En estos momentos trabaja en un par de álbumes ilustrados y un par de tebeos. “También un proyecto especial del que no puedo aún decir nada”, concluye Pablo Auladell.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Bel Carrasco

La mirada del deseo

Entre tus líneas, dibujos de Nacho Casanova en Estudio 64 (Carrer de Benicolet, 2. Valencia). Hasta el 31 de julio
Un palco en el teatro del mundo. Colección pura formalidad, fotografías de Cueto Lominchar en la Sala Oberta de La Nau. Hasta el 12 de septiembre de 2017

Desde las Venus paleolíticas a los retratos cubistas de Picasso. De las opulentas modelos de Rubens a las estilizadas de Modigliani, el cuerpo femenino ha sido tema recurrente de los artistas como representación de la belleza y el deseo de poseerla. Nuevos tiempos y nuevas técnicas no han agotado ese filón como demuestran las exposiciones de Cueto Lominchar y Nacho Casanova presididas por la imagen de la mujer. Dos manifestaciones distintas y complementarias del arte voyeur.

Un mosaico de miles de recuadros que, a modo de teselas, captura imágenes de mujeres anónimas que deambulan por la calle. Un mural de instantes encadenados. Un calidoscopio de colores contundentes que compiten y se realzan entre sí. Un palco en el teatro del mundo. Colección pura formalidad, la exposición de Cueto Lominchar obliga a aguzar la vista, desafía al ojo a escrutar entre los fragmentos que conforman un retablo gigante. No se trata de buscar a Willy o resolver un acertijo, sino de descubrir la dinámica latente en una nutrida serie de imágenes fijas que funcionan por acumulación pero que no son en absoluto redundantes, pues descubren lo que hay de diferente en lo que parece una repetición de lo mismo.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Comisariada por Ricardo Forriols, la exposición reúne sólo una pequeña parte del archivo fotográfico de Cueto Lominchar, selección de dos mil imágenes entre cerca de 800.000, en torno a una idea vertebral: la ventana del estudio del artista como un palco abierto al teatro del mundo.

“Todas las fotos de esta exposición han sido registradas desde un mismo punto de vista, la ventana de un edificio de la Avenida Barón de Cárcer de Valencia desde el año 2000 hasta la actualidad. Son momentos, y personas que entraron en el ángulo de visión que la cámara y su objetivo podía visualizar desde esa ventana, que actuaba como un obturador y también como un cómodo palco en el teatro del mundo en el que observar lo cotidiano en su estado más dinámico, imprevisible e irrepetible”.

El conjunto aparece ordenado y clasificado, según archivo, día y hora. Se divide en cinco colecciones temáticas, materia de otros tantos otros foto-libros monográficos. Mujeres que simplemente caminan, sus sombras en el asfalto, mujeres que extienden un brazo en determinada dirección, entrando en el portal, ocultas tras una farola o semáforo. También una serie de abalorios, tatuajes y una dedicada a estampados textiles con la que intenta aislar elementos que luego se mezclan al azar como rizomas o fractales.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

“Con todo este material he creado una especie de banco de imágenes en el que es posible insertar una secuencia, como los fotogramas de una película. Cada colección aísla uno de esos gestos que se consolidan al asociarse y que enfatizan, en su reiteración, la vitalidad y la belleza de los protagonistas de ese escenario colectivo que llamamos mundo. En este caso, un pequeño fragmento de este enorme territorio por el que deambulan cada día, en cada segundo, los misterios mas ocultos de los hechos explícitos y expuestos a la contemplación de las miradas curiosas y atentas a su relato”.

Uno de los aspectos más interesantes de la muestra es la colección Pura Formalidad, en la que Cueto Lominchar establece a modo de duetos de danza una sucesión de imágenes emparejadas, las suyas y las que atesora su mente empapada de cultura visual: pintura, escultura, cine, fotografía, etcétera.  Por medio de esa comparación o diálogo sugiere la posibilidad de un eco coincidente que parece atravesar nuestra historia desde la imagen en gestos, poses y actitudes que se repiten.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

‘Plasmo mi deseo’

Combinando el lápiz con las nuevas tecnologías, Casanova difunde su obra a través de Instagram, donde cuenta con más de 36.000 seguidores la mayoría mujeres. Hasta final de mes se puede ver parte de su obra en Estudio 64, una colección de 30 piezas bajo el título Entre tus líneas, dibujos minimalistas que en escuetos trazos sugieren y seducen. Inició este proyecto hace un año, aunque no es nuevo en las lides eróticas, pues, en 2013 publicó un libro titulado Pornográfica (Diábolo) traducido simultáneamente a cuatro idiomas. Participará en breve en una exposición colectiva de arte erótico en Malmö (Suecia) y publica sus dibujos en revistas de todo el mundo, desde Nueva Zelanda a Estados Unidos, Francia e Italia. Ha publicado un par de novelas gráficas y tiene en marcha un par más.

“Trabajo en varios dibujos a la vez, y algunos nunca acaban de resolverse correctamente”, comenta. “Otros salen enseguida. Reflexiono mucho cuánta información voy a sustraer de mi arte final, y ese proceso es lento. Pero hay dibujos con los que me llevo peleando meses. Y otros salen en una hora desde el boceto hasta el arte final. En mi carpeta hay unos 600  diferentes. Solo he publicado en mi cuenta alrededor de 200. De los otros 400, muchos permanecerán ocultos para siempre. Otros irán saliendo pese a que voy produciendo nuevos. Me gusta tomarme mi tiempo y reflexionar bien qué publico y qué no”.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Como varón heterosexual centra su deseo en el cuerpo femenino. Lo que no quiere decir que no aprecie la belleza del cuerpo masculino e intente representarla. “Incluso tratando de traducir esa belleza hacia ese elemento que busco: el deseo sexual. Pero esto es muy subjetivo, y yo no trato de ocultar que estoy representando mi propio deseo”.

No marca en absoluto la línea entre lo erótico y lo pornográfico . “Este tema se lo dejo a mis espectadores. Supongo que lo que a unos nos parece sugerente, a otros les puede parecer directamente pornográfico, y viceversa. Esto, junto con reconstruir partes del dibujo, es un trabajo que les demando a mis espectadores. Yo dibujo lo que me apetece, y me mantengo neutral. Mi única intención es plasmar mi deseo. Nunca tengo muy claro cuándo va a aparecer la chispa de la inspiración, y tampoco me es fácil apresarla. Puedo ver una foto y puedo ver que contiene líneas que quiero dibujar, pero puede no ser el foco principal de la imagen. Me peleo con ella hasta que encuentro algo que me gusta. O simplemente me imagino algo, como la marca de la ropa interior sobre la piel, y busco referencias que contengan algo que quiero dibujar. Con eso monto un puzzle que poco a poco voy dejando en una imagen lo más minimalista posible”, concluye Casanova.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

El deseo reducido a su mínima expresión

Entre tus líneas, de Nacho Casanova
Estudio 64
Benicolet, 2, Plaza de Benimaclet. Valencia
Del 1 al 31 de julio de 2017

La galería Estudio 64 de Valencia acogerá del 1 al lunes 31 de julio  una muestra del trabajo reciente del ilustrador Nacho Casanova (Zaragoza, 1972), dedicada exclusivamente al erotismo y a la sensualidad. En su último trabajo, Nacho centra su obra especialmente en el tema del deseo íntimo, utilizando únicamente la línea monocroma, entrecortada y sutil como medio de expresión, invitando al espectador a completar con su imaginación, y a recorrer un camino entre lo explícito y lo delicado.

Las ilustraciones de Nacho inspiran proximidad, conectando con quien mira, con quien observa al otro lado, permitiéndole consumar la información que el autor ha decidido sustraer del arte final. Las ilustraciones más crípticas permiten esta interacción con el espectador, que sabe que está formando parte en ese momento de la representación de una intimidad sexual. Las ilustraciones creadas por Nacho son imágenes que invitan al espectador a sentirse inmerso en una situación sexual sugerente y cercana.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Entre tus líneas es una muestra que consta de 30 originales de formato íntimo, 14 x 14 cm, y 20 prints firmados de 42 x 29,7 cm. Un total de 50 obras seleccionadas de entre las más de 200 publicaciones que realiza en su cuenta de Instagram (@eroticasanova) en la cual muestra desde la intimidad del proceso al sugerente arte final, limpio y desnudo de adornos. Su cuenta de Instagram a pesar de tener un solo año de vida, cuenta con aproximadamente 35.000 seguidores de todo el mundo, en su mayoría de Australia, Estados Unidos, Francia e Italia principalmente, seguidores que mayoritariamente son mujeres frente a un público masculino minoritario.

Nacho Casanova, zaragozano de nacimiento, reside en Valencia, desde dónde muestra al mundo su último trabajo relacionado con el erotismo. Ha dibujado diez –y publicado nueve–, monografías de historieta (algunas en varios idiomas), ha ilustrado más de 50 contraportadas para El Naufraguito, ha rotulado más de 150 títulos para Diábolo Ediciones, más de 50 para Glénat/EDT, unos pocos para Dib•buks y, últimamente, maquetado unas cuantas revistas de divulgación científica.Ha sido presidente de APIV (Asociación Profesional de Ilustradores de Valencia), y actualmente compagina su trabajo de ilustrador, rotulista y diseñador editorial con la docencia, es profesor de diseño editorial en ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología), así como tutor de proyectos de novelas gráficas en la misma escuela.

Cartel de la exposición 'Entre tus líneas', de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Cartel de la exposición ‘Entre tus líneas’, de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

En la exposición ‘Entre tus líneas’, además de originales y prints a la venta, podrás encontrar bolsas de tela, artículos fetiche y las publicaciones de este nuevo Casanova que va a llenar de erotismo Estudio 64, la librería-galería especializada en ilustración de Valencia.

Entre tus líneas se inaugura el sábado 1 de julio de 2017 a partir de las 19,30h con la colaboración de Cervezas Ámbar. Previo a la inauguración, el viernes 30 de junio, Nacho atenderá a los medios de comunicación que deseen acercarse hasta Estudio 64 a las 12 del mediodía para una pequeña rueda de prensa que será refrescada por Cervezas Ámbar.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Ilustrando personajes valencianos

Ilustres Valencians Il.lustrats, de Migue Martí y Judith Coronado
Estudio 64
C/ Benicolet 2. Valencia
Del 12 de enero al 9 de febrero de 2016

Ilustres Valencians Il.lustrats, del diseñador Migue Martí y la historiadora Judith Coronado, comprende una cuidada selección de personajes valencianos nacidos entre los siglos XIX y XX, destacados por su aportación al arte y a la cultura. Personajes caídos en el olvido o, en muchos casos, desafortunadamente desconocidos, rescatados por dos jóvenes valencianos interesados en la historia, la cultura y el arte que define nuestra identidad.

Migue Martí  diseñador gráfico y natural de Ontinyent, crea un proyecto que aglutina diseño y cultura, “La ilustración es una herramienta perfecta para sintetizar formas y recordar nuestros referentes”. La historiadora Judith Coronado, también del mismo pueblo que el diseñador, desarrolla las biografías que acompañan a las ilustraciones, con las que trata de dar a conocer las características principales de nuestros ilustres valencianos. Busca ser “un texto sencillo que incite a la investigación para dar respuesta a muchas curiosidades”, ese es el objetivo de los dos ontinyentins. Rescatar del olvido el arte y la cultura de los últimos dos siglos y utilizar a nuestros referentes valencianos para reivindicar el arte y la cultura de nuevo, a través del diseño y la investigación. Una aportación imprescindible a la formación de nuestra identidad.

Diseño de Joan Fuster. Imagen cortesía Estudio 64.

Diseño de Joan Fuster. Imagen cortesía Estudio 64.

Según afirman los autores, la selección de personajes fue un arduo trabajo ya que, “todos ellos nos parecían muy interesantes y nos parecía decisiva su aportación”. Aseguran haber aprendido mucho haciendo el trabajo y lo que es más importante, haber disfrutado en su desarrollo, durante los casi dos años que ha durado el proceso de ilustración e investigación. Según Martí, “ha sido toda una aventura buscar imágenes de todos los personajes para convertirlos en diseño, hacer de esos retratos antiguos ilustraciones ha sido un trabajo enriquecedor y divertido”. El ilustrador utiliza pequeños guiños a los personajes como es el caso de las teclas de piano que hacen a su vez de pestañas de Amparo Iturbi o de la nota musical que adorna el pelo de Lucrezia Bori. “Muchos personajes no tenían prácticamente rasgos característicos y tuve que jugar de manera hábil con ciertos recursos a modo de pista. En el caso de los hombres he trabajado mucho con rasgos evidentes como bigotes, barbas o sombreros. Pero reconozco que ilustrar a muchos de los personajes ha sido un reto”.

En el libro encontramos desde personajes tan conocidos como el escritor y político Blasco Ibáñez o el pintor y artista gráfico Josep Renau, hasta cineastas como Luis García Berlanga y cantantes como Bruno Lomas o Nino Bravo, pasando por escritores y gramáticos que tanto han hecho por la lengua y la cultura como Enric Valor o Joan Fuster.

En cuanto a las mujeres, como indica Judith Coronado, solo forman el 25 % del libro ya que fue un trabajo costoso encontrar más y añade “desafortunadamente las mujeres no tenían un espacio en igualdad al de los hombres para poder desarrollar con libertad sus profesiones. A las trabas políticas y sociales se les sumaba el mero hecho de ser mujer”. Aun así destacan en el libro personalidades de todos los ámbitos como la escritora Amalia Fenollosa, la ginecóloga Concepción Aleixandre, la soprano Lucrecia Bori, la militante feminista Pura Arcos, la pintora Juana Francés de la Campa o la bailarina Olga Poliakoff.

Diseño de Joaquín Sorolla. Imagen cortesía Estudio 64.

Diseño de Joaquín Sorolla. Imagen cortesía Estudio 64.

El libro consta de 95 ilustraciones, susceptibles de estar colgadas en cualquier rincón de la casa y esconde 95 biografías que nos sirven para adentrarnos en el contexto económico, político y social de finales del siglo XIX y el siglo XX. Como si de la Nouvelle Historie se tratase, el lector puede conocer su pasado a través de la historia de las mentalidades que fijará en su recuerdo de forma gráfica gracias a la peculiaridad de las ilustraciones de Migue Martí.

Con este libro el diseñador e ilustrador  Migue Martí y la historiadora Judith Coronado, obtienen su objetivo que es conocer quien somos y de dónde venimos, para poder entender y valorar nuestra identidad como valencianos.

El próximo jueves 12 de enero, algunas de las ilustraciones de Migue Martí colgaran de las paredes de Estudio 64, librería-galería especializada en ilustración, en la Plaza de Benimaclet de Valencia. Una exposición dedicada al trabajo de selección e investigación de los personajes así como a los procesos de bocetaje y diseño de las ilustraciones. La exposición permanecerá en Estudio 64 hasta el jueves 9 de febrero.

Laura Pérez, creando personajes

Creando personajes / Making Characters, de Laura Pérez
Estudio 64
C / Benicolet, 2 (Plaza Benimaclet). Valencia
Inauguración: viernes 2 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 28 de septiembre de 2016

«Crear personajes es el resultado de la observación de los que nos rodean y los que no. Saber filtrar personalidades para sacar las nuestras y así plasmarlas en el papel, para lo que queramos, ya sea un libro de texto, ilustrado, editorial o un cartel. En esta exposición mostraré el boceto y el final de algunos personajes, bien inventados o bien inspirados de la realidad para diferentes fines».

Así explica Laura Pérez su proyecto ‘Creando Personajes / Making Characters’, que a partir del 2 de septiembre presenta en Estudio 64, librería y galería especializada en ilustración ubicada en Valencia.

Laura Pérez forma parte de  Illustration Now 4, Taschen, Ilustradores Españoles, Lunwerg y Showcase100 London. Seleccionada en el 2016 en los premios internacionales de 3×3 Magazine of Contemporary Illustration. Premiada con el IX Premio Fnac Salamandra Graphic con la novela gráfica Náufragos y Premio Nacional de Cómic del Valencia Crea.

Está representada internacionalmente por la agencia canadiense Anna Goodson Management y nacionalmente por Pencil Ilustradores. Y algunos de sus clientes son: Bloomsbury, Oxford, El País, The Wall Street Journal, Vanity Fair, Wacom, National Geographic, American Airlines, Bromera, Walmart, Wacom, Cambridge, Oh My Cut!, entre otros.

Cartel de la exposición de Laura Pérez. Imagen cortesía de Estudio 64.

Cartel de la exposición de Laura Pérez. Imagen cortesía de Estudio 64.

Allan Poe se hizo verbo en Jack Mircala

Jack Mircala and The Art of Extraordinary Tales
Librería Estudio 64
C / Benicolet, 2. Valencia

El mundo es injusto. Eso es algo que todos conocemos, una frase manida sin demasiado sentido, pero que cuando la aplicas a tu día a día cobra un especial significado. El arte es injusto también. Triunfan, en el sentido más crematístico, los que mejor saben adaptarse a las demandas del mercado o los que generan ese mercado, tal vez inexistente antes. Crear algo de la nada es prácticamente imposible en nuestros días, donde parece que tras Warhol o Pixar poco se ha creado; pero no, a veces, aunque muy pocas, la campana de la creatividad aparece, y suena en algún lugar, en alguna cabecita.

El nicho creativo se descubre a sí mismo, y es uno quien lo explora, a veces con miedo, otras con pasión. ¿Dioramas realizados con cartulinas de colores, representando imágenes bucólicas de Poe?¿Quién habría pensando eso? Primero, ¿existía la técnica? Si no existía, había que crearla y rodearla de unos códigos estéticos, trazar una imaginería, en cierta parte adoptada de Tim Burton y en otra de cosecha propia. Inventar el lenguaje con el que transmitir, algo difícil cuando la obra es estática, pero a la vez se mueve entre las neuronas de forma abstracta e inquietante. Explicar la técnica, algo que parece caminar por el desierto en un país aborregado. ¿Es sólo cartulina y mis ojos hacen el resto?

Jack Mircala edifica un estilo, una técnica, la moldea a su gusto, creando un universo de lenguaje poético, con aire dramático y que supura la esencia de su creador hasta límites insospechados. Inventa un mundo vaporoso, iriscente, regado de iconografía funesta, pero mágica. La primera vez que mis pupilas enfocaban hacia su obra, algo palpitaba en mi interior, ¿estaría sintiendo lo mismo que aquel que vio por primera vez ‘El Grito’ de Edvard Munch, sin saber de qué iba eso del expresionismo?

Jack Mircala junto a dos jóvenes fans. Fotografía: Lorena Riestra.

Jack Mircala junto a dos jóvenes fans. Fotografía: Lorena Riestra.

Jack ha venido a Valencia, un acontecimiento para la ciudad, no viene un creador, viene el padre de la técnica. Su fundador y ejecutor. Su presencia se la debemos a dos fans, de esas que rebuscan en insólitas aventuras de recortables y pegamento, y descubren el tesoro de Mircala. Unas chicas que siguen a un autor casi de culto, no por su obra, que lo debería ser, sino por ser minoritario, una injusticia en toda regla. ¿Cómo puede ser minoritario un genio?

Jack Mircala es un genio. Un artista sin parangón, porque su obra es única y en cierta medida transgresora. Nos muestra su mundo interior sin miedo a escenificar sus referentes, como bien hacía Dalí con su admirado Velázquez. Un universo extraño para el común de los mortales, que no aprecian detalles que denotan su amor por el clasicismo en obras como ‘El nacimiento de Venus’ de Botticelli o  Peter Pan y sus humeantes tejados londinenses.

Necesitamos que llegue lejos, no por él, que sin duda, ya os lo digo yo, se lo merece, sino por la humanidad. Por esa humanidad que dejó de soñar con mundos fantasiosos y que se creyó aquello de que todo estaba inventado ya. Tiene que convertirse en un autor de referencia para que la gente aprecie y disfrute de su obra, para que el público conozca un artista diferente, arriesgado e inusitado. Ha de llegar más lejos, no por él, repito, sino por mucha gente que precisa en conocerlo, en disfrutarlo, en saber de su obra para admirarla.

Dejarse llevar por los sentimientos que evocan sus imágenes detenidas en el tiempo, de colores pastel y brillos subacuáticos. Los genios no deben estar ocultos, solo un esnob diría tamaña imbecilidad, no deben ser minoritarios, deben abarcar cuanta más gente mejor. Necesitamos arte, cultura y creatividad.

Jack Mircala junto a Javier Caro y Lorena Riestra.

Jack Mircala junto a Javier Caro y Lorena Riestra.

Jack presentaba su última obra ‘Jack Mircala and The Art of Extraordinary Tales’, un libro que resumía su trabajo para la película ‘Extraordinary Tales’ (2015) de Raúl García. El lugar elegido para dar a conocer los entresijos de tan admirable trabajo de animación fue la librería Estudio 64. La película está dividida en cinco segmentos o historias, cada una con una animación diferente (un trabajo muy arriesgado), a Jack le tocó vertebrar esas historias (‘La caída de la casa Usher’, ‘El corazón delator’, ‘La verdad sobre el caso del señor Valdemar’, ‘El pozo y el péndulo’ y ‘La máscara de la muerte roja’), que son de Allan Poe, a través de sus dioramas. Una película donde participó Christopher Lee, en el que fue su último trabajo, poniéndole la voz a la narración.

La casualidad hizo que Raúl conociera a Jack y que ambos pudieran llevar adelante este film, que todavía no ha encontrado distribución en España, aunque en otros países con un público más maduro en la animación sí. La librería estaba llena, algo que preocupaba mucho a Vanessa Vaquer y a Isabel Hernández (así, con apellidos, porque son gente importante); comprensible, siempre produce un poco de vértigo la insuficiencia de público a un evento donde has puesto todo tu cariño.

La presentación fue amena, Jack parecía el cuervo de Poe mientras hablaba, tranquilo, impávido, viendo el gentío, viendo las miradas curiosas por esas inquietantes figuras de cartulina y pegamento que parecen mirarte de forma inmutable. Fue un placer cómo Jack, con su habitual amabilidad y cercanía, departía con los asistentes, cómo las botellas de vino eran ingeridas entre risas y charlas, y cómo The Cure sonaba aderezando la tarde de un modo cuasi hipnótico. Tras la presentación, muy bien acompañada por Javier, uno de los dueños de la librería, la firma, y tras asegurarnos que en esa fabrica de ideas que tiene por cabeza, todavía hay sitio para más proyectos, nos marchamos a cenar con el autor y su grupo, muy agradable, de fans/amigas a un bar cercano.

La charla versó sobre su viaje a EEUU para presentar la película de la mano de Raúl, y sobre la exposición de los materiales artísticos desarrollados para el metraje en el Center Stage Gallery de Los Angeles. Descubrimos su pasión por la horchata, ¿qué tendrá ese brebaje que atrae tanto a los forasteros?, por Sisters of Mercy y por un buen chivito. Entre tanta conversación a uno le invade la rabia, una rabia porque es conocedor de lo que se está perdiendo el público, ese público al que a veces hay que darle las cosas a cucharadas y por televisión, pero que suele admirar la belleza cuando la tiene a pocos palmos de la cara.

Duele comprobar que no sabemos reconocer el arte y la creatividad cuando sale de nuestra cantera, cuando es parte del ADN de tu pueblo, lo buscamos fuera, apelamos a la grandiosidad de otras culturas, de otros artistas, de otros conceptos y nos olvidamos de lo que se cuece aquí. Viendo una obra tan interesante como la de Mircala uno se pregunta, ¿cómo es posible que alguien no entienda la fuga de cerebros y creatividad de España? Estamos matando al padre.

Jack Mircala junto a Vanessa Vaquer e Isabel Hernández.

Jack Mircala junto a Vanessa Vaquer e Isabel Hernández. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro