Ready Player One: La realidad existe

Ready Player One, de Steven Spielberg
EEUU, 2018

Steven Spielberg en su última película, ‘Ready Player One’, corrobora las ideas que el filósofo francés Jean Baudrillard expuso en 1987 en su libro ‘Cultura y simulacro’: “El mundo entero ya no es real, sino que pertenece al orden de lo hiperreal y de la simulación. No se trata ya de interpretar falsamente la realidad (ideología) sino de ocultar que la realidad ya no es necesaria”.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

‘Ready Player One’ narra una historia distópica ambienta en 2045. En esa sociedad, los ciudadanos están la mayor parte del tiempo conectados a una omnipresente y omnipotente realidad virtual llamada OASIS, controlada por una corporación multinacional sin ningún tipo de escrúpulos éticos para  conseguir los máximos beneficios en Bolsa.

‘Ready Player One’ tiene, como toda película de ciencia ficción, una mirada visionaria sobre el presente. La historia coloca la lupa sobre la reciente y potente industria de entretenimiento de realidad virtual y deja entrever una posible y probable consecuencia social: los ciudadanos de esa sociedad virtual han dejado de ser los sujetos políticos de la Modernidad y los sujetos consumidores de la Posmodernidad, para ser sujetos jugadores de una cultura “hiperreal y simulada” donde, obviamente, “la realidad no es necesaria”.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

OASIS no es solamente un complejo mundo virtual de videojuegos y diversas redes sociales, sino un espacio, como literalmente su nombre define, de tregua, de evasión para las penalidades de la vida.  OASIS es la única realidad posible. Una realidad virtual donde cada ciudadano vive atrapado en la simulación imaginaria de su avatar. Y, por tanto, nada sabe del dolor, del placer que se inscribe en el cuerpo real.

‘Ready Player One’ es una reflexión integradora, nada apocalíptica, sobre la realidad virtual, en general, pero en particular sobre los videojuegos. Un nuevo formato de entretenimiento y de espectáculo, principalmente disfrutado por adolescentes y jóvenes. Por eso, Spielberg crea la narrativa y la estética de la película pensada para ese público.

‘Ready Player One’ es un relato de iniciación, donde el protagonista debe recorrer, apoyado por amigos, un arduo camino virtual hasta adquirir el conocimiento que le permita aprender a discernir entre la experiencia real -aquella que hace huella, marca en el cuerpo- y la experiencia virtual –aquella que hace apariencia en el cuerpo.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Begoña Siles

“Todos los personajes de mis obras están amenazados”

Dulk en ‘València en papel’
Plastic Murs
C / Dénia, 45. Valencia
Hasta el 16 de febrero de 2018

El arte urbano ha roto aguas para alumbrar una nueva generación de artistas que se manejan con igual soltura ante el muro de una fábrica abandonada que ante el lienzo o el papel. Las pandillas de adolescentes que garabateaban paredes con sus aerosoles desafiando a veces el control policial son hoy artistas de renombre internacional que exponen sus trabajos en salas de todo el mundo. Sin ir más lejos que al barrio de Russafa, en Plastic Murs podemos ver hasta el 16 de febrero una buena representación de los valencianos que más pintan en este aspecto: Deih, Dulk, Duke103, Dyox, Julieta XLF, Laguna626,  David de Limón, Mario Mankey, Miedo12, Napol TBS, Omega TBS, PichiAvo, Vinz Feel Free y Xèlon XLF.

Con algunas excepciones como la reciente exposición Joc de Vinz Feel Free en el Centro del Carmen, el encargo por parte del Ayuntamiento a PichiAvo del proyecto para la Ciutat Fallera o la elección de Escif para intervenir el muro situado en el solar del IVAM, la mayoría de ellos están más valorados fuera que dentro de nuestras fronteras. Un caso paradigmático es Antonio Segura Donat, Dulk que prepara ahora mismo un par de exposiciones colectivas en USA que se inaugurarán en febrero. Una en el Museo de Arte de Honolulúa de Hawai titulada The new contemporary art movement y otra en la Antler gallery de Portland. En diciembre de 2018 presentará en Los Ángeles su primera exposición en solitario.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Desde niño cuando ayudaba a su padre a cuidar a los más de 500 pájaros que éste criaba en cautividad se siente fascinado por los animales y empezó a dibujarlos tal como son y como él los veía en su imaginación. Empezó a estudiar Económicas pero la llamada de la selva pictórica era más fuerte, y hoy es Dulk es un artista gráfico todoterreno que ha participado en numerosas exposiciones colectivas: Miami, New York, Vancouver, Brussels, Paris y Chicago.

Dulk contempla el mundo a  través de la mirada de un niño que crea tragicomedias cromáticas y alegorías de una extinción cada día más cercana. Su mundo surrealista esta lleno de detalles imaginarios e historias entre personajes que intentan escapar de una catástrofe inminente. Aunque prefiere trabajar en el estudio para tenerlo todo más controlado también necesita la calle para sentirse realmente libre.

Mural de Dulk. Imagen cortesía del autor.

Mural de Dulk. Imagen cortesía del autor.

Su personal estilo se mueve dentro del movimiento del surrealismo pop o lowbrow, término utilizado para describir un movimiento underground de arte visual que surgió en la zona de Los Angeles, a finales de los setenta también conocido como surrealismo pop.  Su evolución artística ha desembocado en un lenguaje plástico que permite al espectador dialogar con la obra y compartir con ella una historia abierta.

“Actualmente estoy centrado en el estudio de la fauna desde un punto de vista de observación e investigación. El año pasado fui a la selva de Costa Rica, el anterior a la sabana africana en Tanzania y acabo de visitar Yellowstone. Ademas de tomar miles de fotografías, me recreo observando a sus habitantes, cómo interactúan en el medio ambiente. En mis composiciones recreo ambientes biológicos envueltos en conceptos antagónicos. Me encanta interpretar y jugar con su anatomía, darles carácter y crear nuevos personajes a partir de ellos mismos”.

Dulk intenta captar el dominio que los humanos ejercemos sobre los seres vivos del planeta,  “cómo somos capaces de romper  las costumbres de las criaturas que lo comparten con nosotros en aras del poder que creemos tener sobre todo. Los personajes de mis obras están amenazados, muchas veces heridos y otras muertos, pero presentes en alma para conformar escenas llenas de sarcasmo. Intento capturar al espectador con una paleta agradable a la vista para, posteriormente sumergirlo en un trágico realismo escondido en un mundo ideal”.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Aunque en la Comunidad Valenciana no ha recibido todavía el reconocimiento que merece, opina que aquí “viven y trabajan algunos de los mejores muralistas del momento a nivel mundial. Hay mucha calidad ahora mismo y creo que estamos a la cabeza nacional si contamos el número de artistas trabajando a primer nivel. Deberíamos de tener mas apoyos y facilidades para potenciar el movimiento, aún así contamos con muy buenas escuelas, organizaciones y universidades implicadas y eso, junto con el indudable talento de los artistas hace que se vayan recogiendo frutos”.

Sobre el futuro del arte urbano le preocupa “que se convierta en una moda y eso entorpezca su evolución”. Aunque no está en contra de que los artistas invadan el espacio urbano con su arte  para compartirlo con la sociedad, ahora mismo ve “demasiado actuación en forma de tendencia”. Considera que a nivel nacional poco a poco el reconocimiento esta mejorando pero el camino a recorrer es todavía muy largo. “Conozco a mucha gente por todo el mundo y suelen interesarse por lo que ocurre en España al ver la cantidad de artistas punteros que tenemos. Es alucinante el nivel que hay en cada rincón del país, especialmente en nuestra Comunidad. Es una pena que no tengamos más reconocimiento”, concluye Dulk.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Bel Carrasco

Del Mediterráneo a Manhattan

Els valencians d’Amèrica, de Juli Esteve, Esther Albert y Antoni Arnau
Serie de documentales producidos por InfoTV

Huir del hambre, de la guerra, del paro. Ir en busca de una vida mejor, de nuevos horizontes, de aventuras. Los motivos que impulsan a las personas a abandonar su hogar y su país no han variado a lo largo de los tiempos. Tampoco sus destinos o tierras de promisión: América, Australia, Europa. A diferencia de otras comunidades españolas como Galicia o Extremadura, la Valenciana no es tierra de exiliados sino de acogida, pero también se han dado importantes movimientos migratorios, como el que llevó a Argelia unas 250.000 personas a principios de los años sesenta. A partir de un documental sobre este fenómeno, realizado en 2012 por el guionista y productor de audiovisuales Juli Esteve, director de InfoTV, surgió la idea de un proyecto mucho más complicado y ambicioso. Seguir el rastro, a través de imágenes y testimonios de las familias valencianas exiliadas en Estados Unidos.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

“El proyecto tenía el gran aliciente de ser prácticamente inédito, aunque ya había aparecido en Edicions 62 un libro de Teresa Morell que lo estudiaba”, dice Esteve. “En todo caso tuvimos que empezar de cero y el primer paso consistió en localizar a todas estas personas, un trabajo fácil pero tedioso, que me llevó a consultar los portales de ellisisland y ancestry, donde están registrados los lugares de origen de quienes entraban en Estados Unidos, nada menos que un millón de viajeros al año a principios del pasado siglo”.

En total localizó 15.780 valencianos que entraron en el país entre 1906 y 1920, cuando se cerraron las fronteras a los procedentes de España e Italia por temor a atentados anarquistas. En la posguerra se produjo otra oleada de varios miles, aunque la mayoría de los que se marcharon entonces lo hicieron con destino a México y otros países de Sudamérica.

“La segunda fase del trabajo fue conectar con casi un centenar de ayuntamientos, la mayoría de La Marina y La Safor, para conseguir financiación y ayuda que nos permitiera localizar a los descendientes de los exiliados y a partir de su memoria reconstruir sus respectivas trayectorias. A dibujar un plano general y a la vez individual”.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata y Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata i Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

Se consiguieron nombres, direcciones, datos y un total de 12.000 fotografías e imágenes con las que Esteve, junto a Esther Albert y Antoni Arnau, se pusieron manos a la obra. A lo largo de cuatro años realizaron cuatro documentales de seis horas de duración bajo el título genérico, ‘Els valencians d’Amèrica’.

El primero, ‘Cap a la terra promesa’ se centra en el origen de la primera hornada de emigrantes que huían de la catástrofe agrícola y económica producida por la filoxera de la vid que asoló los campos de La Marina, en 1904. “El mundo rural estaba dominado por el caciquismo y la miseria”, cuenta Esteve. “En algunas comarcas los jornaleros apenas ganaban 150 pesetas al año, lo mismo que podían ganar en sólo una semana en la tierra prometida”.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Regreso a las raíces

El documental muestra cómo se adaptaron al nuevo ambiente tan distinto al suyo, los trabajos que encontraron y sus formas de ocio. En la segunda entrega, ‘Adéu Amèrica’ se plasman las vicisitudes de los que regresaron a sus pueblos con dólares en los bolsillos y una experiencia transformadora que abrió sus mentes. “El retorno de los emigrados generó una especie de reforma agraria espontánea, pues los caciques, faltos de mano de obra, habían abandonado sus tierras que fueron adquiridas a buen precio por los trabajadores americanos”, comenta Esteve.

Algunos de ellos, nombrados alcaldes en el periodo de la República, ejercieron el poder con criterios democráticos y se da la circunstancia de que todos sufrieron una dura represión. Acabaron en prisión, fusilados u otra vez en el exilio. Esta parte de la historia se cuenta en el episodio ‘La guerra de sempre’.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Los arraigados

La cuarta y última pieza de la serie, ‘Del Montgó a Manhattan. Valencians a Nova York’, presentada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València el 17 de noviembre, cuenta la historia de los emigrantes que arraigaron en el Nuevo Mundo.  Entre los valencianos de origen entrevistados hay soldados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, en Corea o en el Vietnam, como John Fignes, hijo de un matrimonio de Gata y de Oliva, que cuenta su experiencia  en el desembarco de Normandía. También aparecen jugadores de béisbol, profesores universitarios y artistas famosos. Predominan, no obstante los obreros industriales, especialmente en el Estado de Connecticut, y el singular testimonio de una valenciano-americana que trabajaba en las Torres Gemelas de Nueva York y sobrevivió al atentado del 11S.

El documental también aborda cuestiones culturales, sociológicas y psicológicas, como la perpetua dualidad sufrida por los emigrantes, con el corazón en el Mediterráneo y la cabeza en Manhattan. La añoranza los movió a crear clubes y asociaciones, como la que todavía existe en New Britain (Connecticut) que llegó a tener más de 200 miembros en los años cincuenta y sesenta. En muchos pueblos valencianos se recuerdan aquellos emotivos regresos veraniegos de los emigrantes USA que volvían en vuelos comerciales tras décadas de ausencia, a tiempo de ver vivos a sus padres, de pagar la fiesta del pueblo y presumir de cochazo. La resistencia del valenciano bajo la enorme presión del inglés se refleja de una manera respetuosa pero a la vez divertida. Por ejemplo en las palabras de una mujer que le preguntaba a la vecina: “¿Consuelo, hui què fas per lonchar?”, sustituyendo nuestro ‘dinar’ por este derivado del inglés ‘lunch’.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

La producción de Info TV ha contado con el apoyo del Instituto de Estudis Comarcals de la Marina Alta, la Macma y una cuarentena de ayuntamientos valencianos, sobre todo de la Marina, la Safor y la Ribera. También las Universidades de Valencia, Alicante, Politècnica y Miguel Hernández, la empresa Rolser, la Diputación de Valencia y la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Los cuatro episodios de la serie ‘Els valencians d’Amèrica’ se han podido ver en unas 200 proyecciones en cines y casas de cultura de los municipios implicados y están editados en DVD por InfoTV. “Hemos ofrecido a la nueva Canal Nou una serie de siete capítulos de 50 minutos para que las historias de estos hombres y mujeres que cruzaron el Charco en busca de algo mejor puedan llegar a todos los valencianos”, concluye Esteve.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

Bel Carrasco

A los pies del Penyagolosa

Enclave, de Miguel Mallol y Andrea Abbatangelo
Residencia artística de Land Art en Vistabella. Castellón
Del 6 al 20 de noviembre de 2016

La localidad castellonense de Vistabella del Maestrazgo acogerá un encuentro creativo pionero en España en el que durante dos semanas once artistas de ocho países diferentes trabajarán en proyectos Land Art por los que han sido seleccionados. Esta residencia artística terminará con un fin de semana en el que se podrá visitar la exposición que contará con fotografías de los proyectos, entrevistas a los artistas y a la población local con la intención de crear una sinergia entre los participantes y el entorno. La ‘volta al pinet’ será la zona en la que se situarán todas las obras y que transformarán el recorrido en un itinerario artístico permanente, ya que las obras serán donadas al Ayuntamiento de Vistabella.

La iniciativa ha sido organizada por el comisario Miguel Mallol y el artista Andrea Abbatangelo y ha contado con el soporte del Ayuntamiento de Vistabella, la UJI y la Conselleria de Cultura y Turismo, entre otras instituciones públicas y privadas que se han adherido a la primera edición de un evento que tendrá carácter bienal.

Intervención pasada de Rosie Leventon.

Intervención pasada de Rosie Leventon. Imagen cortesía de ‘Enclave’.

El Land Art nació a finales de los años sesenta en los desiertos de Estados Unidos, como protesta a la mercantilización del arte y una extensión de las salas expositivas convencionales. A esta corriente se unieron otras ligadas al arte efímero como la performance, el happening o el arte povera que llegan hasta nuestros días como propuestas artísticas alternativas.

El título de la residencia ‘Enclave’ rememora el carácter transitorio del territorio durante la reconquista, que se utilizó sobre todo como paso común de trashumancia de ganado y personas, lo que ha permitido conservar sus vestigios arqueológicos en forma de senderos, caminos y veredas que se pueden encontrar en todo el territorio del Maestrazgo destacando los caminos de peregrinaje de San Juan, la vereda de la Estrella o el puente Romano. Este territorio, debido a la baja densidad de población que hay, se ha visto favorecido para la conservación de fauna y flora así como de sus restos arqueológicos en detrimento del desarrollo humano.

Este es un problema que se extiende a otras comunidades vecinas, pero que en el entorno de Vistabella ha sido una constante contra la que han luchado los habitantes de la zona desde mediados del siglo XX, como consecuencia de la industrialización de la Plana.

Intervención pasada de Emmanuele Panzarini. Imagen cortesía de 'Enclave'.

Intervención pasada de Emmanuele Panzarini. Imagen cortesía de ‘Enclave’.

Gracias a la actuación de varias instituciones y personas, la zona se mantiene viva y la residencia quiere contribuir artísticamente en una repoblación simbólica que traiga gente al territorio e incremente el valor del entorno natural y cultural existente. La residencia de artistas de Vistabella gira alrededor del concepto de convivencia entre personas de todo el mundo y los habitantes locales. El resultado será un legado que represente la materialización de este concepto de comunión entre individuos y el inicio de una relación artística con el territorio.

La “volta al pinet”, un sendero característico que rodea una de las colinas que componen el territorio municipal de Vistabella, será el itinerario en el que se emplazarán las obras creando una propuesta artística con aras de convertirse en un recorrido eco-cultural que establezca el inicio de la comunión local con el arte contemporáneo, uniéndose a iniciativas artísticas como la Senda de l’Art o MIAU, más consolidadas en otras localidades colindantes.

Elenco de artistas

Rosie Leventon es uno de los mayores exponentes británicos de Land Art. Ha trabajado a nivel internacional en países como Polonia, Rusia, República Checa, Suiza, USA, España, Alemania, Francia, Japón, Italia y Dinamarca y tiene obras en varios museos del Reino Unido.

Andrea Abbatangelo es un joven artista italiano que participa en la residencia y co-organiza el evento. Trabaja con instalaciones, escultura y fotografía. A lo largo de su carrera ha producido proyectos y exhibido trabajos para festivales como la Bienal de Venecia (2011), Documenta (2012) y Marsella Provence 2012/Capital Europea de la Cultura, y para diversos espacios públicos. Emmanuele Pazzarini es un artista italiano cuya investigación artística abraza la fotografía, la escultura, el arte digital y la instalación con especial atención a las intervenciones site-specific. Ha expuesto en diversas ciudades en Italia y el extranjero.

Seila Fernández es la única representante española a pesar de trabajar en y vivir en la localidad británica de Bristol. Ha dirigido diferentes proyectos internacionales ligados con al cambio climático además de realizar exposiciones a nivel internacional.

Leonardo Fuiro Cannistrà es un artista italiano que ha participado en numerosas exposiciones y premios internacionales, obteniendo prestigiosos resultados.

Instalación pasada de Hui-Ying Tsai. Imagen cortesía de 'Enclave'.

Instalación pasada de Hui-Ying Tsai. Imagen cortesía de ‘Enclave’.

Hui-Ying Tsai es una de las artistas de origen asiático que participan en la residencia. De origen taiwanés, vive y trabaja en Nueva York y ha realizado exposiciones en diversas ciudades de USA como San Francisco, Nueva York y Colorado, además de en otros países como Corea, Taiwan o Irlanda.

Carmela Cosco cierra el grupo de artistas italianos. Es una artista multifacética que usa gran diversidad de materiales. Ha realizado exposiciones en importantes ciudades italianas como Roma o Bari en incluso a nivel internacional en ciudades como Granada.

Yunrubin es un dúo formado por una artista de Singapur (Joanne Pang Rui Yun) y un artista danés (Jonas Rubin) afincados en Barcelona. Realizan una investigación que se dirige hacia la inmaterialidad y la poética de la cotidianidad, hacen preposiciones en forma de esculturas, instalaciones site-specific e impresiones.

A estos creativos se les unirán la fotógrafa israelita con sede en París Tamara Erde, que realizará un proyecto fotográfico inspirado en el entorno y las obras de Land Art expuestas. Tiene experiencia en varios países en los que ha participado en diversas residencias.

El director de cine colombiano Armando Bolaño, asistido por Raúl Julve en la edición y por Héctor Sierra en la cobertura con dron, realizarán entrevistas a los artistas y gente local. Se hará mediante monitores un seguimiento audiovisual diario de lo que acontece en la residencia que se transformará a la conclusión de la misma en un vídeo-documental que promocionará el territorio y la iniciativa.

Intervención pasada de Rosie Leventon. Imagen cortesía de 'Enclave'.

Intervención pasada de Rosie Leventon. Imagen cortesía de ‘Enclave’.

Retrato de una mujer libre

Como arena entre tus dedos
Gadea Fitera
La Esfera de los Libros

Algunas personas tienen vidas tan intensas y extraordinarias que desafían las leyes de la verosimilitud. Vidas tan increíbles que parecen fruto de los delirios de un guionista trastornado por los excesos de las drogas y el alcohol. Es el caso de Margarita Ruiz de Lihory, aristócrata valenciana que, a principios del pasado siglo y con sólo 20 años de edad, abandonó a su marido, dejo a sus cuatro hijos al cuidado de su madre y  emprendió una aventura  insólita para una mujer de su época.

Gadea Fitera, autora del blog ‘Diario de una madre inexperta’ que publica El Mundo digital, fabula su historia en ‘Como arena entre tus dedos’ (La Esfera de los Libros). Un relato que plasma las múltiples facetas de esta mujer fuera de serie, la primera periodista con corresponsalía extranjera propia, agente doble, pintora, abogada y amante de grandes hombres de su tiempo, como Miguel Primo de Rivera o Henry Ford entre otros muchos. Además del título de baronesa de Alcahalí, que usurpó a su hermana mayor, acumuló otros varios títulos nobiliarios de abolengo.

Portada del libro 'como arena entre tus dedos', de Gadea Fitera.

Portada del libro ‘como arena entre tus dedos’, de Gadea Fitera.

“Conocí la apasionante figura de Margarita de forma casual durante una conversación con una de mis tías y quedé fascinada”, dice Fitera. “A medida que me informaba sobre su vida iba quedando más atrapada por la personalidad de esta mujer arrolladora, egocéntrica, narcisista, superdotada, ante todo un espíritu libre”.

Fitera se documentó a fondo en las hemerotecas de ABC y Las Provincias centrándose en el periodo 1920-1954 en el que trascurre la historia. A lo largo de los dos años que ha dedicado a escribirla afronta con valentía el reto de dar vida a un personaje que, de haber sido totalmente imaginario, la haría sospechosa de impostura y exageración. Porque la vida de Margarita Ruiz de Lihory es un conjunto de avatares que supera la más febril fantasía. “Fue una de esas personas que puede caer muy bien o resultar insoportable”, comenta. “Yo quería que los lectores empatizaran con ella, que al llegar al final del libro comprendieran sus motivaciones”.

Coleccionista de reliquias

Para lograr ese objetivo, Fitera combina el relato en presente y en primera persona con la voz de un narrador imparcial que rememora las peripecias de Margarita por Marruecos, México, Cuba, Estados Unidos y París hasta su regreso a España, donde residió sus últimos años a caballo de sus residencias en Madrid, Barcelona y Albacete. Fue en esa etapa cuando un macabro suceso eclipsó su brillante trayectoria para convertirla en carnaza del populacho y llevarla incluso a la cárcel, aunque por pocos días. Uno de sus familiares denunció que había amputado la mano del cadáver de su hija pequeña, Margot.

“El semanario El Caso dio noticia del suceso que suscitó un aluvión de críticas y rumores”, comenta Fitera. “Se decía de ella que oficiaba misas negras, que daba amparo a nazis, incluso que mantenía contactos con alienígenas del planeta Humo. Todo ello especulaciones sin sentido. Lo que sí es cierto es que Margarita tenía gran afición a conservar reliquias, desde el bisturí con el que habían operado a uno de sus hijos, a los órganos de sus mascotas que ella misma extirpaba y guardaba en formol tras su muerte”.

Gadea Fitera. Imagen cortesía de la autora.

Gadea Fitera. Imagen cortesía de la autora.

Como Fitera relata en las primeras líneas de su novela, fue en Marruecos donde se inició en los rituales funerarios de los yezidíes, una secta islamista que acostumbra a mutilar a sus difuntos.  Siendo católica devota combinaba su fe religiosa con las creencias esotéricas muy en boga en su época. La familia Bassols de su último esposo, mucho más joven que ella, era propietaria de la mayor biblioteca espiritista de Cataluña de la época. Mundana y cosmopolita y a la vez animada por un intenso afán espiritual que la impulsaba a buscar algo más allá de los límites de la realidad.

Entre claros y oscuros, gozos y tormentos, Fitera traza una retrato de un mujer libre, adelantada a su tiempo. “Es cierto que la situación de la mujer es hoy mejor que a principios del XX, pero creo que estos últimos años se ha producido una involución. Si una mujer abandona a sus hijos  recibe muchas más críticas y rechazo que si lo hace un hombre”.

‘Como arena entre tus dedos’ es la primera novela que publica, pero no la primera que escribe. Con ‘La sombra de un desconocido’ quedó finalista de los Premios Planeta. Ahora piensa ya en su próxima obra ambientada en Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

Bel Carrasco

José Mercé da la cara en Les Arts

Doy la cara, de José Mercé
Palau de les Arts
Avda. Professor López Piñero, 1. Valencia
Sábado 15 de octubre, 2016, a las 21.00h

Tras cuatro años de silencio discográfico, José Mercé vuelve a los escenarios para presentar su nuevo trabajo, un disco que marca un antes y un después en su ya dilatada carrera. El álbum, titulado ‘Doy la cara’ y compuesto de clásicos del cancionero de la música popular de todos los tiempos a dúo con los personajes más sobresalientes de la escena pop actual (Joaquín Sabina, Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Los Secretos y muchos más) ha vuelto a colocar al cantaor jerezano en un primer plano de la actualidad musical abriendo nuevos horizontes a su brillante trayectoria artística.

José Mercé. Imagen cortesía de la organización del concierto en el Palau de les Arts.

José Mercé. Imagen cortesía de la organización del concierto en el Palau de les Arts.

‘Doy la cara’ es ya un hito en la carrera de José Mercé, el último gran maestro del cante de su generación. Una vuelta a los escenarios rodeada de una gran expectación. En Valencia el cantaor ha elegido el Auditori del Palau de les Arts, en una noche que promete ser histórica.

‘Doy la cara’ es un disco muy especial que sin duda se convertirá en uno de los grandes éxitos del año. Su disco más revolucionario, rodeado de amigos: Joaquín Sabina, Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Alvaro Urquijo, Ainhoa Arteta, Chabuco, Andrés Calamaro, Jorge Drexler y Vanesa Martín a dúo con el cantaor jerezano, bajo la producción del multi-premiado Javier Limón. Las diez canciones del álbum grabadas en diferentes estudios de Estados Unidos y España, con un impresionante listado de músicos de los más variados pelajes, rompe con todos los cánones y marcará un antes y después en la carrera del cantaor jerezano, quizá el último cantaor clásico que le queda a una generación ya legendaria.

José Mercé, que sigue siendo flamenco y se siente flamenco, da de esta forma un giro revolucionario a su extensa y fructífera carrera. Con ‘Doy la cara’ nos demuestra que todavía es posible sorprendernos dando este paso valiente, explorando nuevos caminos y alcanzando nuevos horizontes. Todo ello sin renunciar a nada, simplemente sumando emociones y sentimientos. ‘Doy la cara’ es un punto y aparte en la brillante carrera de un cantaor único.

Cartel del concierto de José Mercé en el Palau de les Arts.

Cartel del concierto de José Mercé en el Palau de les Arts.

La Cabina programa un viaje insólito con ‘Junun’

Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia – La Cabina
Inauguración: Sala Auditori del Palau de les Arts
Jueves 3 de noviembre, a las 20.30h
Del 3 al 13 de noviembre de 2016

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cinema de la Universitat de València, CulturArts y Conselleria de Cultura a través de la Dirección General, encara su novena edición con una gran gala de inauguración que se celebrará el jueves 3 de noviembre a las 20.30h en la Sala Auditori del Palau de les Arts Reina Sofía. Este año son varios los platos fuertes que conforman la programación que, durante 11 días, inundará la ciudad del mejor cine de entre 30 y 60 minutos. Entre ellos está el mediometraje que formará parte de Sección Amalgama, ‘Junun’, documental del director Paul Thomas Anderson (‘Boogie Nights’, ‘Magnolia’, ‘Pozos de ambición’) y protagonizado por el guitarrista de la mítica banda Radiohead, Jonny Greenwood.

Cartel de 'Junun', de Paul Thomas Anderson. Imagen cortesía de La Cabina.

Cartel de ‘Junun’, de Paul Thomas Anderson. Imagen cortesía de La Cabina.

El Festival crece año tras año, prueba de ello es la gran cantidad de películas recibidas, más de 380, de las cuales se han seleccionado 25 de 13 nacionalidades diferentes (Francia, Austria, Macedonia, España, Polonia, Finlandia, Chile, Alemania, Georgia, Rusia, Grecia, Estados Unidos y Bélgica) para la Sección Oficial. Los miembros del jurado, formado por profesionales del mundo del cine y los medios de comunicación, decidirán los premios de las diferentes categorías: Mejor mediometraje, director, guión, actor, actriz, fotografía y música.

La temática, como viene siendo una característica del Festival, es muy variada, pero cabe destacar el tratamiento de diversos temas sociales en películas como ‘Haramiste’ (la confrontación del deseo y las costumbres), ‘San Cristóbal’ (la marginación de la homosexualidad) o ‘El día de la abuela’ (la vejez y la soledad). Pero tampoco se olvida la comedia como en ‘Clitopraxis’, ‘El secuestrador de perros’ o ‘La balada de Ella Plummhof’, entre otras.

Fotograma de 'El funeral'. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de ‘El funeral’. Imagen cortesía de La Cabina.

Algunos de los mediometrajes de Sección Oficial han pasado por festivales internacionales y han conseguido diversos galardones, lo que da muestra de la calidad de las películas seleccionadas en La Cabina. Ejemplo de ello, entre otros, son los filmes ‘La Gruta’, ganadora del Premio de Prensa y Mención Especial del Jurado del Festival de Clermont-Ferrand 2016; ‘Limbo’, seleccionada en la Semana de la Crítica de Cannes; ‘El secuestrador de perros’, premio Mejor Guión en el Rhode Island International Film Festival 2016; ‘Storm Cells’, Mención Especial en el Festival Internacional de Cine de Huesca 2016; ‘San Cristóbal’, Premio Teddy en la Berlinale 2015; ‘El día de la abuela’, Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de Varsovia 2015; o ‘El Funeral’, Segundo Premio del Público del Festival de Clermont-Ferrand 2016.

Desde la pasada edición, se añadió a La Cabina la Sección Amalgama, consagrada a películas de no-ficción y otros lenguajes: documental creativo, cine experimental, video-arte, videoclip… En esta ocasión, son 10 los mediometrajes que forman parte de esta sección que será inaugurada el día 4 de noviembre en el Aula Magna del Centre Cultural La Nau, por el film ‘Junun’, del director estadounidense nominado a varios Oscar, Paul Thomas Anderson. ‘Junun’ narra el viaje a Rajastán del músico Jonny Greenwood, guitarrista de Radiohead, donde ensaya y graba un disco con un grupo de músicos indios. Es un viaje musical insólito por el que Greenwood nos guía a través de músicas vivas y enérgicas.

Fotograma de 'Junun', de Paul Thomas Anderson. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de ‘Junun’, de Paul Thomas Anderson. Imagen cortesía de La Cabina.

El negro de la Lincoln

La Brigada Lincoln
Pablo Durá

El cómic crea sus propios héroes de ficción casi siempre dotados de poderes extraordinarios. Pero a veces se inspira en los de carne y hueso para plasmar sus aventuras y peripecias mediante palabras e imágenes en el sintético marco de las viñetas. Lo hizo Paco Roca con ‘Los surcos del azar’, evocación de las hazañas de La Nueve, la división del Ejército de la Francia Libre formada por españoles, la primera que entró en París tras la liberación de la capital francesa en la Segunda Guerra Mundial.

Siguiendo esa estela histórica y bélica, el alicantino Pablo Durá y un equipo de dibujantes valencianos y andaluces viajan un poco más atrás en el tiempo, a la guerra civil española para relatar la odisea del Batallón Abraham Lincoln, también conocido como la Brigada Lincoln, cuyos integrantes llegaron a España desde el otro lado del Atlántico para luchar contra el fascismo franquista. Impulsados unos por su ideología política, otros por idealismo u afán de aventuras, formaban parte de las famosas Brigadas Internacionales que combatieron codo con codo con las tropas de la República en las batallas del Jarama, Brunete, Teruel, en el Ebro y otros frentes.

Ilustraciones de La Brigada Lincoln, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de La Brigada Lincoln, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Entre ese ejército extranjero destacaba un numeroso grupo de norteamericanos liderados por un afroamericano, Oliver Law, sindicalista y activista de los derechos de los trabajadores, el primer afroamericano que capitaneó una unidad integrada por estadounidenses de distintas razas.

Más de ochenta años después la epopeya de esos brigadistas es recreada en clave de cómic por Pablo Durá en equipo con los dibujantes: David Antón, también alicantino, el gaditano Antonio Rojo y la sevillana Ester Salguero. Sobre un guión de Durá trabajan en una novela gráfica de 120 páginas que verá la luz el próximo mes de mayo: ‘La brigada Lincoln’.

“El tema salió por casualidad en la conversación con un amigo, quedé fascinado y empecé a investigar”, cuenta Durá. “He querido contar una historia que transcurre en un tiempo y espacio muy concreto, con la que expreso mi particular agradecimiento a esos combatientes voluntarios. He procurado indagar en los motivos más profundos que los impulsaron a arriesgar su vida en un conflicto en un país extranjero”.

¿Soldados, héroes, aventureros? La Brigada Lincoln estaba formada por cerca de 3.000 hombres, la mayoría veinteañeros y con ideas políticas de izquierda, miembros del Partido Comunista de Estados Unidos y de organizaciones sindicalistas y socialistas. Un grupo heterogéneo integrado también por americanos de origen latino, indios nativos y algún canadiense. La Internacional Comunista organizó y sufragó el traslado de estos voluntarios. Viajaban a Francia y cruzaban la frontera clandestinamente. Después recibían instrucción básica en Albacete, pues la mayoría carecía de experiencia militar. Sólo en la batalla del Jarama la Brigada Lincoln sufrió entre 150 y 500 bajas.

Ilustraciones de 'La Brigada Lincoln', de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de ‘La Brigada Lincoln’, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

El cómic de Durá se centra en la figura de Oliver Law, un caso muy peculiar, pues los hombres de color en el ejército de Estados Unidos sólo podían alcanzar como máximo el rango de cabo y no ejercía autoridad sobre los blancos. “Oliver es el protagonista de la historia”, dice Durá. “Nació en Texas y luego vivió en Chicago donde, después de servir dos años en el ejército, ejerció oficios diversos desde taxista a camarero”.

Una vez los supervivientes regresaron a su país no recibieron gloria ni honores, al contrario. “Fueron tildados de antifascistas prematuros y condenados al ostracismo. Se les prohibió alistarse en la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos había algún escritor y guionista de Hollywood que sufrieron la represión del macarthismo”.

En principio fueron considerados como un símbolo romántico e idealista en lucha contra la desigualdad y la opresión fascista y su epopeya ayudó a movilizar el país en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, finalizada la contienda, al estallar la guerra fría se les acusó de simpatizantes de la Unión Soviética y perseguidos durante la Caza de Brujas como agentes del marxismo y un peligro para la seguridad nacional.

Ilustraciones de 'La Brigada Lincoln', de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de ‘La Brigada Lincoln’, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Mecenazgo colectivo

Pablo Durá es un apasionado del cómic desde la tierna infancia. Leyó todos los que caían en sus manos y soñaba con escribir uno. En la madurez hizo su sueño realidad. Primero con un guión inspirado en un personaje de Marvel realizado con otros colegas y colgado en internet.

‘La Brigada Lincoln’ es su primer gran proyecto y para sacarlo adelante ha recurrido a la fórmula del crowfunding que  prefiere llamar  “mecenazgo colectivo o comunitario”. “El presupuesto es de 13.500 euros y tenemos ya hecho el 25% del trabajo, pero no podía financiarlo exclusivamente de mi bolsillo, así que recurrí a la plataforma Kickstarter”.

La iniciativa ha funcionado, a 13 días de que acabara el plazo ya estaba cubierto el 72%. Mucha gente ha apostado por esta historia de combatientes de la libertad que libraron su batalla en un mundo cercano y real. La sangre y los huesos de muchos de ellos permanecerán para siempre entre nosotros. Ahora también se recordarán sus nombres.

Ilustraciones de 'La Brigada Lincoln', de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Ilustraciones de ‘La Brigada Lincoln’, de Pablo Durá. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Beatles y Ron Howard, los años de histeria

Título original: The Beatles: Eight Days a Week – The Touring Years
Año: 2016
Director: Ron Howard
Protagonistas: Paul McCartney, John Lennon, Ringo Starr y George Harrison

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La canción “Eight days a week” fue compuesta por John Lennon con Paul McCartney y se incluyó en el álbum “Beatles for sale” de 1964. En febrero de 1965 alcanzó como single el número 1 en Estados Unidos junto a su cara b “I don’t want to spoil the party”. Ahora esa canción es el título de un reportaje que consigue, si cabe un poco más, hacer más grande el mito.

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Entre el pasado 15 y el próximo 22 de Septiembre va a estar en la cartelera de cine española. Ni ocho días va a durar, al menos podían haber tenido ese detalle. Y sí, la hemos catado y lo podemos confirmar, no aporta mucho más de lo que se sabía acerca de un tema tan explotado como es THE BEATLES pero resulta una delicia que alguien realice un trabajo detallista y minucioso que nos pueda servir para refrescar la memoria, para regenerar esas neuronas que puedan andar alejadas de la cultura pop y, en su caso, para introducir la beatlemanía como cultura de masas sobre aquellos que nunca han comulgado, con alusión expresa a las nuevas generaciones que, entre tanta morralla y desperdicios musicales de reggaeton o similares que imperan en el ambiente, ignoran cuántos beneficios ha aportado a la Humanidad el grupo más famoso de la historia del rock. A título personal un orgullo haber puesto una semilla más al visionarla junto a una de mis hijas con la que, a pesar de la preadolescencia, pude comprobar que disfrutó de lo lindo.

Chapeau por tanto para el oscarizado director Ron Howard y sus estrechos colaboradores en “Eight days a week – The Touring Years” que, a modo de documental, relata las andanzas de los Fab Four entre el 62 y el 66, con mención especial para sus conciertos en directo y un breve repaso discográfico hasta el “Sgt.Peppers”.

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Cierto es que por tratarse del período más lozano de los de Liverpool parece como si casi todo fuese perfecto, todavía no habían comenzado problemas ni disputas, todos parecían ir a una como en Fuenteovejuna en un ambiente de camaradería incluso hasta en la recta final del film donde comienzan a estar desbordados por el acoso de los medios y de algunos sectores sociales de diversos países donde tenían que realizar conciertos.

Me quedo principalmente con los testimonios de actrices de cine como Whoopi Godberg o Sigourney Weaver y lo que para ellas supusieron los Beatles, también con un crack musical como Elvis Costello, muy interesante lo que dice sobre la publicación de “Revolver”, de sentirse traicionado a totalmente abducido por el álbum en unas semanas. Pero por encima de todo considero para destacar el detalle de lo que significó la cohesión de la banda en un tema espinoso de aquella época como era la segregación racial. Quizás muchos no lo habíamos valorado en su justa medida hasta ahora pero aquel concierto en Jacksonville (Florida) fue una ayuda y un punto de inflexión para cambiar sociedades xenófobas e intolerantes como la americana. Me encantó, por ejemplo, escuchar las reveladoras declaraciones de la profesora e historiadora Kitty Oliver.

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Eso sí, por supuesto para un melómano y amante del pop-rock como el que suscribe lo más interesante de la cinta es la segunda parte con treinta minutos de actuación en el Shea Stadium de Nueva York durante el 15 de agosto de 1965, un documento inédito con imágenes exclusivas de Apple y una labor tremenda de restauración y remasterización para que las canciones no quedasen con poca intensidad por debajo de las enloquecidas fans y donde además se puede comprobar que a pesar de la locura reinante los cuatro miembros mantenían el sentido del ritmo y de la melodía.

Pues eso, no entraremos a polemizar con la frase de Lennon de que son más famosos que Jesucristo pero lo cierto es que la leyenda de los Beatles continúa y poquitos, quizás contados con los dedos de una mano, les podrían disputar el cetro y la corona de la popularidad. Larga vida a los fabulosos.

* Texto adaptado para Makma del artículo publicado en enlace del Espacio Woody/Jagger.

Juanjo Mestre

Paco Pomet, camino de Seattle

Pivot Art + Culture
Comisarios: Takashi Murakami & Juxtapoz Magazine (Prico)
609 Westlake Ave N
Seattle, Washington (Estados Unidos)
Del 4 al 7 de agosto de 2016

El pintor de la galería My Name’s Lolita Art, Paco Pomet, nos regala otro evento veraniego de gran relevancia internacional. Después de su participación en el acontecimiento artístico comisariado por Banksy (Dismaland), el cual tuvo lugar el pasado agosto en la costa sur-oeste de Inglaterra, el artista ha sido seleccionado por dos comisarios de prestigio internacional, Murakami y Prico (director de la revista Juxtapoz), para la exposición colectiva que están preparando en la ciudad norteamericana de Seattle a principios de agosto.

Según fuentes de la galería, Paco Pomet será el único español representado en una lista minuciosamente escogida por los comisarios, entre los que se encuentran artistas de la talla de Urs Fisher, David Shrigley o Trento Doyle Hancock entre otros.

El equipo de My Name’s Lolita Art manifiesta estar encantado con la inclusión de Pomet en la citada muestra colectiva, adjuntando la foto de la obra que su artista presentará en la exposición, y que todavía no ha sido enviada a la prensa norteamericana.

Daybreak, de Paco Pomet. Imagen cortesía de la galería My Name's Lolita Art.

Daybreak, de Paco Pomet. Imagen cortesía de la galería My Name’s Lolita Art.