Héroes del cáncer

La belleza del cuerpo diferente. Masectoart, de Toni Balanzà
Museo de Ciencias Naturales
Jardines de Viveros
C / General Elio, s/n. Valencia
Hasta el 7 de enero de 2017

La batalla de la vida deja muchas cicatrices. Más o menos ocultas o visibles, más o menos dolorosas y cauterizadas son como medallas que se otorgan a los héroes de la supervivencia. Algunas cicatrices cuentan historias de superación que bien pueden servir de ejemplo y motivo de esperanza a quienes pasan por el mismo trance. Como los que aparecen en la muestra, La belleza del cuerpo diferente. Masectoart, que se expone en el Museo de Ciencias Naturales situado en los Jardines de Viveros. Incluye más de 30 fotografías de mujeres mastectomizadas, y también un par de hombres, Juan y Pedro, que han posado ante la cámara de Toni Balanzà a lo largo de los últimos cuatro años. La exposición se realiza en colaboración con la asociación Vivir como antes y se puede visitar hasta el 7 de enero.

Además de profesional de la fotografía, vídeo y multimedia, Balanzà es óptico en  Benimámet. Una de sus clientes operada de un tumor de mama le pidió que le hiciera una  foto para un calendario solidario en el que participaban otras mujeres en su misma situación. Con el apoyo de su esposa, Ana García, fallecida a causa de un tumor cerebral en 2014, Balanzà prosiguió con entusiasmo la tarea de plasmar en imágenes fotográficas la belleza de los cuerpos diferentes.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

En 2012, presentó en Kir Royal Gallery de Valencia el primer fruto de su trabajo, la exposición Mujeres mastectomizadas. Una de las fotografías expuestas que representa a una torera con capote obtuvo la calificación de “obra fotográfica excelente” por parte de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y la Imagen (Fepfi), y fue seleccionada para formar parte de la Colección de Honor de FEPFI 2012 y del libro ‘Un año de luz 2012′. En 2015, el antropólogo italiano, Giaccomo del Bechio, la usó para ilustrar una de sus libros destinado a estudiantes de medicina.

“Tras el éxito de la primera exposición más mujeres operadas a causa de un cáncer de mama se ofrecieron a ser fotografiadas por mí”, comenta Balanzà. “También dos hombres que conocí a través de los oncólogos de La Fe interesados en el proyecto. Debido a su presencia tuve que cambiar el nombre, y en vez de Mujeres mastectomizadas, se llama Mastectoart”.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Balanzà está realizando un documental que incluye entrevistas de 20 minutos con mujeres que han pasado por esta experiencia para compartir sus sufrimientos y esperanzas con otras que pasan por el mismo trance. Antes de posar ante su cámara, las modelos son maquilladas por un equipo de estilistas que se encarga también de darles un masaje relajante para que se encuentren a gusto en la sesión en la que se desnudan ante el mundo.

Toni Balanzà es presidente de la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Valencia (AFPV) y organizador de dos de las 12 ediciones del Premi de Fotografia Professional de la Comunitat Valenciana  Ha sido vicepresidente de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y la Imagen que ha representado ante la Junta Directiva de la Federación Europea de Fotógrafos Profesionales.

Recientemente ha participado, junto a un centenar de escritores y poetas, en la maquetación del libro ‘El camino del corazón solidario’, cuyo objetivo es recaudar fondos para Casa Caridad de Valencia.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Toni Balanzà. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Un trampantojo visual muy humanista

Intervención pictórica de Ajubel y Eliane de Fortuny
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) y Cruz Roja
Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja Española de Valencia
C / Alboraya 4-6. Valencia

Los muros de las instalaciones del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja Española en Valencia lucen un nuevo trampantojo visual. Una intervención pictórica sobre un muro de 14×3 metros realizado a modo de colaboración por ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología).

El proyecto, que ha contado con la colaboración del prestigioso ilustrador Ajubel y la idea original de la alumna Eliane de Fortuni, ha sido desarrollado por dos promociones de alumnos de arte y diseño, coordinado por Carlos Romero, director del Área de Arte y Diseño de ESAT en clara sintonía con los valores sociales y humanos de ambas instituciones.

Presentación del mural en el Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja en Valencia. Imagen cortesía de ESAT.

Presentación del mural en el Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja en Valencia. Imagen cortesía de ESAT.

Se trata de una colaboración que ESAT, escuela pionera en la formación de profesionales digitales y Cruz Roja española confían ampliar en el futuro. Así lo han afirmado en la presentación del mural, a la que han asistido el mencionado Carlos Romero, junto al presidente provincial de Cruz Roja Española en Valencia, Rafael Gandía.

Los dibujos decoran las instalaciones de ocio del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil, al que asisten 53 alumnos y alumnas con estas patologías. Se trata de uno de los proyectos emblemáticos de Cruz Roja Española en Valencia, pionero en la atención a la diversidad funcional.

Intervención plástica en los muros del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Valencia.

Intervención plástica en los muros del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja en Valencia. Imagen cortesía de ESAT. 

La mujer en la obra de los pintores modernos valencianos

Imágenes de la mujer en el arte moderno valenciano (1880-1936)
Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia
Hasta finales de julio de 2016

La mujer fue sistemáticamente excluida de la actividad intelectual y creativa durante siglos. Salvo contadas excepciones, limitada a ser objeto de inspiración o consumidora pasiva. ¿Cómo contribuyó el propio arte a construir los distintos estereotipos femeninos y perpetuarlos a lo largo del tiempo? A esta pregunta pretende responder la exposición Imágenes de la mujer en el arte moderno valenciano (1880-1936) que se exhibe en la Sala del Ayuntamiento de Valencia hasta finales de julio. Se puede considerar la primera muestra colectiva de estos artistas seleccionada con criterios, no estilístico o temáticos, sino de género.

Reúne 59 obras de pintores que trabajaron entre 1880 y 1936, como José Manaut, Cecilio Pla, Manuel Benedito, Pepito y Juan Antonio Benlliure, José Pinazo, Antonio Fillol, Gabriel Puig Roda, Leopoldo García Ramón, etcétera, junto a un par de Sorollas. Además, carteles, orlas académicas, ex-libris y portadas de revistas. Organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento  de Valencia con el apoyo de Javier García, técnico de la Oficina de Exposiciones del Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, este proyecto ha sido  dirigido por la joven historiadora del arte Mireia Ferrer que ofrece una mirada nueva sobre el pasado. Algunas claves para comprender cómo se construyeron los distintos estereotipos del llamado sexo débil, sinónimo de fragilidad, animalidad o perversidad, ampliamente representada en  diversas modalidades de la femme fatale.

Mors in vita, de Fernando Cabrera Cantó. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

Mors in vita, de Fernando Cabrera Cantó. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

“El objetivo de la exposición es mostrar cómo muchos de los modelos de mujeres que se crearon en esa época prevalecen todavía hoy en día, y cómo es necesario que las mujeres seamos capaces de desprendernos definitivamente de ellos”, dice Mireia Ferrer.

La mayoría de las imágenes plasman a la mujer burguesa, pero también a las proletarias como  Ofelias modernas, jóvenes suicidas en el contexto de una  sala de autopsias o la morgue. La exposición se divide en cuatro grandes bloques que agrupan los principales categorías femeninas analizadas: La mujer como encarnación de la muerte y enfermedad, como ángel del hogar, en su faceta malévola de femme fatale y, por último, realizando actividades consideradas varoniles, como jugar al tenis, pintar, hacer fotos o practicar la natación: el nacimiento de la mujer moderna. Entre las más curiosas, una acuarela de Enrique Pertegás dedicada a la espía Mata-Hari.

Los pintores modernistas valencianos no presentan ninguna peculiaridad en su visión de la feminidad respecto a los artistas de otros países. “Esa es quizás una de las grandes evidencias del pensamiento occidental, no importa que nos refiramos a Paris, Berlín, Madrid, Nueva York o Valencia”, indica Ferrer. “Entre todas las construcciones culturales propias de la mentalidad occidental, la de género es la única que se muestra semejante en casi todas las latitudes. Podemos encontrar modelos de femme fatale, de new woman tanto en el arte valenciano como en el arte vienés, parisino, inglés o norteamericano de la época. Lo que sí es cierto es que el excelente talento como dibujantes y coloristas que caracterizó a los miembros de la escuela  valenciana,  hizo que muchos de ellos fueran muy solicitados como ilustradores de revistas, como el caso de Cecilio Pla. Por ese motivo sus obras dedicadas a la mujer son muy abundantes”.

Mireia Ferrer junto al cuadro Retrato de Felicidad Marín, de José Manaut. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

Mireia Ferrer junto al cuadro Retrato de Felicidad Marín, de José Manaut. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

La sección Mujer moderna está presidida por un retrato de José Manaut realizado en 1933 de Felicidad Marín, primera profesora de Educación Física que ejerció en el Colegio Cervantes, que con más de 90 años vive todavía.  En esta sección ya se atisba un cambio de rumbo en la visión de lo femenino. ¿Significa una ruptura con la etapa anterior o todavía se mantiene la percepción de la mujer como un ser inferior, más débil y volátil que el varón? “Fue una ruptura, pero este modelo, el de la nueva mujer y el feminismo no fue asimilado de manera homogénea en España, existieron actitudes más laxas y planteamientos más radicales, como hubieron modelos de mujer más modernas o menos”, responde Ferrer. “Lamentablemente, esta nueva mujer que demandaba mayores cotas de igualdad y capacidad de decisión sobre su propia vida, no tuvo ocasión de desarrollarse. Los acontecimientos históricos en España, la llegada del franquismo y la recodificación de la mujer con el nacionalcatolicismo, truncaron de raíz el nuevo modelo que se había gestado en las primeras décadas del siglo XX”.

Mireia Ferrer realizó su tesis sobre los pintores valencianos en París. En el año 2000 comenzó a impartir un curso de extensión universitaria, Mujer e Historia del Arte en la Universitat de València y la Universitat d’Alacant junto con el Institut de la Dona. “Que fuera un seminario de extensión universitaria pone en evidencia las carencias de muchos planes de estudios que dedican escasa atención al tema por lo que los docentes deben  encajarlo en asignaturas no referidas al mismo”, señala Ferrer.” Los estudios de género son entendidos como algo muy específico, cuando deberían ser integrados como parte esencial de la Historia del Arte, del pensamiento y la cultura en general”, concluye.

Vista general de la exposición en Sala de Exposiciones del Ayuntamiento.

Vista general de la exposición en Sala de Exposiciones del Ayuntamiento.

Bel Carrasco

Relatos sin receta

Cuentos encapsulados
Generación Bibliocafé

La literatura es un enorme botiquín repleto de pastillas, apósitos, pomadas y ungüentos. Historias que calman y otras que excitan; historias que conmueven, que hacen pensar o reír, o ambas cosas a la vez. La palabra puede herir como el filo de una espada, pero también tiene un efecto reconfortante y balsámico. Como los 25 Cuentos encapsulados que incluye el último trabajo colectivo de Generación Bibliocafé (GB), el onceavo título que edita este grupo de escritores valencianos que se han atrevido a hablar casi de todo. Los viajes, la gastronomía, las mascotas, el arte, la violencia contra la mujer, la inmigración, etcétera.

Este proyecto surgió en torno al 60 Congreso de Farmacia Hospitalaria, celebrado en Valencia del 10 al 13 de noviembre. María Tordera, miembro de GB, que es también farmacéutica de La Fe, propuso a los organizadores convocar un concurso literario entre los asociados. La idea fue aceptada y se creó un jurado formado por Tordera, Susi Bonilla y Mauro Guillén que selección los mejores relatos, junto a 15 de otros tantos autores de GB y dos escritores invitados: Vicente Marco y Rafael Borrás.

Logotipo de Generación Bibliocafé, editora de Cuentos encapsulados.

Logotipo de Generación Bibliocafé, editora de Cuentos encapsulados.

Arma curativa

Salud y enfermedad están separadas por una línea muy fina que se adelgaza a medida que pasan los años. Cuando se cruza esa frágil frontera y el organismo falla, conceptos como hospital, tratamiento, medicación cobran un significado especial. Se inicia una enconada lucha por la supervivencia en la cual los productos farmacéuticos desempeñan una función esencial como arma curativa.

Describir y dar a conocer el mundo farmacéutico en su faceta hospitalaria es el tema común de todos estos relatos sin receta, pero cada autor lo enfoca de una forma personal, con lo que la lectura resulta amena y variada.

A través de la mirada de un niño que padece un problema de corazón, Susi Bonilla describe en El sótano el ámbito en el que estos profesionales desarrollan su callada labor, casi siempre en los sótanos de los grandes hospitales. “No vendía medicinas como los de la farmacia de la esquina de mi casa (…) Iban vestidos con distintos uniformes, según la misión que tenían que cumplir”.

En La vida es química María Tordera reflexiona sobre la capacidad de percibir sensaciones a través de nuestro complejo cerebro. Cuenta el extraño caso de Hugo, un niño que sufre la enfermedad de Crohn, obligado a alimentarse con nutrición parenteral, que es capaz de distinguir el sabor del chocolate en los nutrientes que le inyectan.

Obra de Horacio Silva para la portada del anterior proyecto 'Por amor al arte', de Generación Bibliocafé.

Obra de Horacio Silva para la portada del anterior proyecto ‘Por amor al arte’, de Generación Bibliocafé.

Crimen en la ‘botica’

La farmacia también tiene su lado oscuro, no hay que olvidar que manipula sustancias peligrosas de gran efecto, que igual curan que matan. María Isabel Peral del Valle crea en Farmacopea el personaje de Tita Chinita, la menor de seis hermanos y nieta del boticario del pueblo que le inicia en los misterios de su oficio. Cuando descubre que su marido le pone los cuernos no duda en prepararle un plato muy especial a base de perdiz espolvoreada por Sales de Heparina que en dos días llevan al infiel al “campo de las malvas”.

José Luis Rodríguez-Núñez viaja a la Valencia de 1473 para tramar, en Una ‘botiga’ particular, un crimen cometido por un aspirante a boticario. Una serie de muertes investigadas por el mossén Narcís Vinyoles en persona que no tarda es esclarecer los hechos y detener al culpable.

Doña María, una farmacéutica de barrio, se enfrenta una mañana de noviembre a un fantasma del pasado es la protagonista de Fórmula magistral de Elena Casero. El militar altivo y despótico que tiempo atrás amargó su trabajo en un hospital de campaña convertido en un anciano vetusto atacado por las ladillas.

In.Aq (En agua) de Gonzalo Muro es un bello relato poético y fantástico, una alegoría libre sobre el mito de Higea, hija de Asclepio, de la que surge el símbolo farmacéutico de la copa y la serpiente.

La nota erótica humorística la pone el cuento de Vicente Marco, Ese otro tipo de sexo, protagonizado por un pobre trastornado que, mientras le someten a unas pruebas en el hospital, imagina que disfruta de una experiencia sexual distinta a todas las que ha conocido.

Imagen promocional de los Cuentos encapsulado. Generación Bibliocafé.

Imagen promocional de Cuentos encapsulado. Generación Bibliocafé.

Bel Carrasco

Uranes, la rareza de La Cabina

Uranes, de Chema García Ibarra
Sección oficial de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre

El comienzo es original. Alguien describe en off y con la pantalla en negro unas fotografías, que sirven para introducir al protagonista de la historia, y después nos las muestra. Primero la imaginación y luego la comprobación empírica de lo descrito. Palabras e imagen. La tensión entre las primeras y las segundas o, mejor aún, el diálogo por separado entre ambas, está en el desarrollo de Uranes, película del ilicitano Chema García Ibarra, que compite en la sección oficial del festival de mediometrajes La Cabina. Mediometraje de 60 minutos que en algunas publicaciones aparece como largometraje.

Fotograma de Uranes, de Chema García Ibarra. La Cabina.

Fotograma de Uranes, de Chema García Ibarra. La Cabina.

En ese mismo filo entre lo largo y lo medio, se mueve Uranes: los largos planos, de duración y de escala, y las explicaciones siempre cercanas de la voz en off, que nos acerca esos personajes alejados por frikis merced a la ternura con que describe tan extremas conductas. García Ibarra cuenta en clave de ciencia ficción rural la historia de los hermanos José Luis y Francisco, separados durante la infancia por la rara enfermedad del primero y los abusos sexuales sufridos por el segundo a manos de su abuelo. Ahí es nada: deformación congénita y pederastia mezclados explosivamente.

La enfermedad de José Luis, que dio lugar a la extirpación de esa sustancia patógena alojada en su cerebro, provocará a su vez la incubación de cierta amenaza extraterrestre derivada del almacenaje del material extirpado. A todo ello hay que sumarle la extraña desaparición de los padres y el hecho de que la abuela padezca alzheimer en su fase más temprana. También que el abuelo, en la cárcel por pederasta, regresa haciéndose cargo de José Luis, mientras Francisco termina sus estudios encaminados a ser alguien (que nunca será) en astrofísica.

Fotograma de Uranes, de Chema García Ibarra.

Fotograma de Uranes, de Chema García Ibarra.

Chema García Ibarra lo va contando todo en off, subrayando algunos detalles y dejando pasar otros por alto, de manera que sea la imagen, seca y desabrida, quien complete tan áspero, brutal y grotesco escenario. Lo narrado, en todo caso, siempre supera la violencia que se nos cuenta, ya que ésta en ningún momento comparece. Ni siquiera cuando Francisco y el abuelo que abusó de él siendo niño, llegan finalmente a las manos.

Uranes sorprende por la forma en que cuenta tan truculenta historia. Siendo la historia una acumulación de descripciones acerca de unos personajes cuyo padecimiento termina pareciendo banal. De manera que la forma aplasta el contenido. Y aquello que se nos cuenta, una sucesión de ingeniosas ocurrencias que ligan bien con el tono de película amateur que destila esa narración con fotografías caseras y video familiar. Una historia de amores tan puros y a todo tren que descarrila por exceso de simpleza.

Fotograma de 'Uranes', de Chema García Ibarra. Festival La Cabina.

Fotograma de ‘Uranes’, de Chema García Ibarra. Festival La Cabina.

Salva Torres

El Rey Lear, en una residencia de ancianos

Olvidando a Lear, de Mariola Ponce
Festival de Talleres de Teatro Clásico
Sala Russafa
Sábado 20 y domingo 21 de junio de 2015, a las 20.00h

El Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa, que del 5 al 28 de junio programa nuevos acercamientos a obras y personajes clave en la historia de la literatura, acoge esta semana Olvidando a Lear (20 y 21 de junio) una interesante propuesta escrita y dirigida por Mariola Ponce que parte de El rey Lear y que es fruto del trabajo realizado con alumnos del Centro de Artes Visuales del Puerto de Sagunto.

“Cuando estábamos buscando ideas para el espectáculo, nos encontrábamos con noticias de personas que con su comportamiento y sus decisiones habían hecho mucho daño y nos preguntábamos qué sería de ellos cuando se hicieran mayores”, recuerda Ponce, “nos interesaba plantearnos cómo reacciona alguien que ha sido malvado y que, con la edad, empieza a necesitar de los demás”.

Cartel de la obra 'Olvidando a Lear, de Mariola Ponce. Cortesía de Sala Russafa.

Cartel de la obra ‘Olvidando a Lear, de Mariola Ponce. Cortesía de Sala Russafa.

Con este punto de partida, Ponce traslada a Lear, el famoso villano creado por Shakespeare, a una residencia de ancianos, a mediados del siglo XX, donde el alzhéimer le hace olvidar por momentos su crueldad, el daño que ha hecho, lo injusto que ha sido en el reparto de sus bienes… Y con el olvido, con su olvido, ¿ha de llegarle el perdón?

Cordelia aparece como una enfermera y el Conde de Kent se convierte en Dr. Kent, mientras que el protagonista se presenta como un hombre hecho a sí mismo, un déspota empresario que alterna episodios de lucidez y demencia, carcomida su memoria por la enfermedad y la vejez. Una versión que demuestra cómo los personajes creados por el maestro inglés pueden existir en cualquier época y contexto.

Tres alumnos que durante meses han profundizado en las técnicas interpretativas dan vida a este acercamiento al clásico de Shakespeare, absolutamente novedoso, que plantea un dilema en torno al valor de la palabra, el recuerdo y la condescendencia.

Futuras grandes estrellas

La programación del festival se completa esta semana con la demostración del Taller de Teatro para Niños que imparte la actriz y docente Amparo Vayà en Sala Russafa. Sus pequeños intérpretes suben a las tablas del centro cultural para contar la historia de ‘Una casa monstruosa’, una pieza terroríficamente divertida, escrita y dirigida por la propia Vayà.

Las futuras estrellas dan vida a seres espeluznantes, pero muy familiares, que viven situaciones hilarantes y sufren continuos enredos domésticos. Una propuesta para disfrutar con los monstruos de la casa de la que se realizará una única función el 21 de junio a las 12h, con un precio de 3€. Para el resto de la programación del festival se ofrece la posibilidad de disfrutar de los espectáculos con entradas simples (6€) o mediante un abono para cuatro representaciones a 18€.

Imagen de 'Olvidando a Lear', de Mariola Ponce. Cortesía de Sala Russafa.

Imagen de ‘Olvidando a Lear’, de Mariola Ponce. Cortesía de Sala Russafa.

Heroínas del cáncer

Fotografías de Belén Caballero
Centro Cívico del Puerto de Sagunto
Jardines del Antiguo Sanatorio s/n. Sagunto (Valencia)
Hasta finales de junio, 2015

Desde el éxito de la película Las chicas del calendario es muy común que algún colectivo de hombres o mujeres opte por desnudarse total o parcialmente por una buena causa. Las 21 mujeres que posan en esta ocasión no lo hacen en un calendario sino en una muestra de la fotógrafa Belén Caballero que se expone este mes en el Centro Cívico del Puerto de Sagunto.

Son mujeres de distintas edades y lugares, unidas por un nexo común, han superado un cáncer de mama y retomado las riendas de su vida. Prestando voluntariamente su imagen, sin complejos ni tapujos, animan a las personas y familias afectadas transmitiendo un mensaje de esperanza. La muestra reúne 21 fotografías en gran formato; 70 X 70 centímetros y dos de 70 X 2 metros. Es uno de los actos programados por Amucanma, asociación dedicada al acompañamiento y apoyo de personas afectadas por el cáncer de mama y a sus cuidadores, con motivo de  su segundo aniversario.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Las organizadoras animan a visitar la muestra fotográfica, pues “van a encontrar cómo la alegría, la amistad, y en general todo lo tremendamente vital, tiene cabida incluso durante los meses o años en los que se convive con el cáncer”, aseguran. “Es una exposición para compartir sentimientos, para compartir experiencias y para crecer todos como personas”. En resumen un proyecto con alma que celebra el triunfo de la vida y las ganas de luchar contra la adversidad para conservarla.

“Las sesiones de fotos con estas mujeres fue una experiencia muy intensa y emocionante, porque se crean relaciones muy íntimas”, dice Caballero. “Pude comprobar que todas son mujeres muy valientes que se han enriquecido y fortalecido superando una difícil prueba como es el cáncer”.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

“Una etapa más”

Isabel Galdón, una de las modelos y fundadora de Amucanma, reconoce que “superar un cáncer exige un esfuerzo titánico, pero también puede vivirse como una etapa más en la vida, con ilusión por renacer, por sentirse otra vez bella y atractiva”. Durante esta lucha a muerte se desarrolla una mirada introspectiva, la búsqueda de uno mismo. “Después de tanto esfuerzo, y cuando el cáncer ha desaparecido, estamos agotadas, pero entonces comienza el resurgimiento, y esta fase es muy gratificante”, apunta Galdón.

La doctora Elvira Buch, cirujana de la Unidad de Mama del Hospital de Sagunto, sugirió a Galdón que crease una asociación para las mujeres afectadas de cáncer de mama y sin dudarlo se puso manos a la obra. Junto a su amiga Kety Simón Gurumeta, fundó la Asociación de Mujeres de Cáncer de Mamá, Amucanma,  presentada en las XIII Jornadas sobre esta enfermedad, celebradas en el Hospital de Sagunto en mayo de 2013. Ese mismo día se apuntaron muchas mujeres y, posteriormente, se incorporaron también hombres. El 5 de junio tuvo lugar la primera junta general, de la que salió la directiva y un buen número de voluntarias para empezar a poner en marcha un proyecto lleno de ilusión.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Belén Caballero abrió su estudio a principios de los noventa en la localidad valenciana de Sagunto y desde entonces compagina su actividad de fotógrafo con la docencia del lenguaje fotográfico. Con el tiempo se ha convertido en referente de la fotografía de retrato en el ámbito de lo Social en España y en el resto de Europa.

Ha dirigido cursos y ponencias, y recibido numerosos galardones en prestigiosos concursos internacionales. Es Maestro Fotógrafo de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen, y Medalla de oro de la Confederación Española de Fotografía. Veintisiete obras suyas han destacado en los distintos certámenes de calificaciones de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen de las cuales 21  forman parte de la colección de honor de la Federación Española.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Retrato de 11 mujeres al borde…

Diverses. Històries de Dones
Objectives. Dones Fotoperiodistes
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 26 de abril

A razón de seis imágenes por banda, en una suerte de destilado existencial, 11 fotoperiodistas valencianas narran la vida cotidiana de otras tantas mujeres singulares. Algunas más que otras, porque no es lo mismo dedicarse a aquello que te gusta, por excluyente que sea su práctica profesional, que soportar la inclemencia, ésta sí exclusiva y verdaderamente sufrida, de ciertas enfermedades raras. Por eso el título del conjunto expositivo es atinado: ‘Diverses. Històries de dones’. Y más acertado aún sería sin el punto. Así: diversas historias de mujeres.

Paca, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Objectives.

Begoña, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Porque las hay de todo tipo: desde la futbolista Maider o la camionera Begoña, profesiones tradicionalmente masculinas, a la esposa, madre de seis hijos y abuela de diez nietos, de nombre Paca, pasando por la agricultora Rosa, la odontóloga cooperante Elena, la solista de la Orquesta de Valencia Esther o la activista contra el desahucio Paula. También están las historias de la senegalesa Aïssatou, la gitana universitaria Maleni y, más allá de la exclusión social, los dolorosos casos de Fide, con su enfermedad rara, y Elvira, paciente de osteogénesis imperfecta (huesos de cristal).

Fide, retratada por Amparo Simó.

Fide, retratada por Almudena Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Todas ellas ‘colgadas’ en el claustro de La Nau de la Universitat de València. Un total de 66 imágenes que vienen a airear cada una de esas 11 singulares vidas de otras tantas mujeres al margen del estereotipo femenino. Y sin duda que hay historias que se amoldan a esa ruptura de ciertas convenciones: futbolistas y camioneras, hasta hace bien poco, prácticamente ni existían. Pero esposas, madres y abuelas de toda la vida, pues eso, que había muchas. De manera que las historias que cuelgan en La Nau son tan diversas como de gran mezcolanza su desencajada temática.

Fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, odontóloga, en la fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

En cualquiera de los casos, las 11 fotoperiodistas valencianas se limitan a dejar constancia de ciertas vidas poco corrientes. De manera que las fotografías expuestas a modo de espejos invertidos del glamour publicitario, y más próximas a la aspereza del reality sin show que valga, no buscan tanto la admiración por su belleza, que el reflejo documental de cuanto les sucede a esas mujeres en su diversa singularidad. La empatía entre retratistas y retratadas, tras un año entero de mutua convivencia, se deja notar en la serie de 66 imágenes, sin duda reveladoras del mensaje, diáfano y claro, que se quiere transmitir: la voluntad y energía de esas mujeres tan dispares.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Raquel Abulaila, Consuelo Chambó, Emma Ferrer, Marga Ferrer, Eva Máñez, Irene Marsilla, Provi Morillas, Eva Ripoll, Amparo Simó, Almudena Torres y Mónica Torres son las ‘culpables’ de que esas vidas se conviertan en historias gráficas. Algunas más que otras. Porque no es lo mismo tocar en una orquesta de hombres, jugar al fútbol, conducir un camión o ser odontóloga, que percibir la degradación real de un cuerpo sin estereotipos que valgan. Ejemplar fue, sin duda, la dignidad con la que Fide, luchando con su rara enfermedad, dio cuenta de su historia durante la inauguración de la muestra.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

‘Diverses. Històries de dones’, que estará en La Nau hasta el 26 de abril, testimonia el duro recorrido existencial de 11 mujeres. Un recorrido igualado por la condición de género de sus protagonistas, pero al que le falta un mejor criterio de selección narrativa dadas sus radicales diferencias. Diversidad, sí, pero de qué género.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Emma. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, solista de la Orquesta de Valencia, retratada por Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maleni, en la fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paula, activista contra el desahucio, fotografiada por Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

 

 

 

Salva Torres

El ébola de Berehulak en el IVAM

Ébola, de Daniel Berehulak
Sala La Muralla del IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de mayo

Photon Festival presenta en la Sala de la Muralla del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la exposición ‘Ébola’ de Daniel Berehulak, fotoperiodista australiano premiado por su trabajo en Liberia, segundo país del mundo más afectado por esta enfermedad, cuando se cumple el primer aniversario de la declaración oficial de la epidemia en África occidental.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de mayo, expone 50 imágenes tomadas durante los cien días que Daniel Berehulak trabajó cubriendo la crisis por la epidemia del ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea para The New York Times. Este trabajo se exhibe por primera vez en España tras haber pasado por Nueva York.

Las fotografías incluyen retratos en blanco y negro de los trabajadores sanitarios que arriesgaron sus vidas para salvar las de los demás e imágenes en color que explican, de forma exhaustiva, las dificultades cotidianas en medio de una epidemia que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas y sigue activa. Así, con instantáneas del entorno urbano y rural, Berehulak describe de forma gráfica una dura panorámica de la epidemia.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Para los organizadores de la muestra, realiza un trabajo “minucioso”, dando “importancia a las personas”. El trabajo de Berehulak ha sido recientemente merecedor de importantes premios como el POYi 2015 (Photographer of the year, EE.UU); el premio Photo of the year 2014 con su trabajo ‘Ebola outbreak in Liberia’ en el Istanbul Photo Award (Turquía); el George Polk Award for Health Reporting 2014 (EE.UU) y el máximo galardón en el FIPCOM 2015, Fujairah International Photojournalism International Competition (Emiratos Árabes).

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Según explica el propio Berehulak, durante su estancia allí pudo conocer “de primera mano” los cuidados que se dispensa a las personas afectadas y él mismo pasó por el proceso de protegerse y descontaminarse después de cada sesión de trabajo. Con esta exposición, el Festival inaugura su quinto aniversario y mantiene su apuesta por mostrar “el trabajo de fotoperiodistas que trabajan en profundidad temas de la actualidad internacional”. La presentación de ‘Ébola’ da inicio a la edición 2015 que continuará en la semana de actividades Photon en el mes de mayo.

PhotOn Festival está organizado por un equipo de cerca de una decena de profesionales del fotoperiodismo y la comunicación que de manera no remunerada luchan “por el fomento del fotoperiodismo como forma de comunicación y como indispensable herramienta para el cambio social”.

Fotografía de Daniel Berehulak. PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en Sala La Muralla del IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.