Mariscal regresa al origen

Apuntes para una peli de Garriris, de Javier Mariscal
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 16 de septiembre de 2016, a las 20.30h

Colgar un auténtico Mariscal firmado por el famoso diseñador valenciano en la pared del salón ya no es un sueño imposible. Los fans del padre de Cobi pueden hacerlo realidad a partir del próximo 16 de septiembre asistiendo a la exposición ‘Apuntes para una peli de Garriris’ que se inaugura en la galería Pepita Lumier.

La muestra reúne 170 piezas totalmente inéditas impresas sobre papel arte, sobre materiales especiales como metacrilato e impresiones en blanco y negro intervenidos individualmente por el artista. Son series limitadas y numeradas a un precio asequible. Se trata de un camino novedoso de arte digital para acercar el mundo de Mariscal a todo tipo de público. Obras realizadas sobre papel de algodón de alta calidad que, juntamente con las tintas pigmentadas, dan como resultado un acabado perfecto y de una calidad cromática extraordinaria.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

‘Los garriris la peli’ es un proyecto cinematográfico muy personal e íntimo de Javier Mariscal en el que lleva tiempo trabajando y que espera materializar en un filme de animación y un cómic. “El nombre de Garriris viene de que yo soy muy disléxico y cuando era pequeñito no podía leer ‘gr’ y leía ‘garriri, garriri’”, cuenta Mariscal.  “Todo el mundo se descojonaba y con el tiempo me gustó. Además, al principio los personajes parecían siempre como enfadados con la vida, como gruñendo, grr, grr… Los Garriris son sinvergüenzas, no tienen un duro y, sin embargo, viven”.

En la Galería Pepita Lumier se mostrará un material inédito que incluye bocetos, trabajo gráfico de creación de personajes y desarrollo gráfico del guión de la película. El filme en proyecto se ambienta a principios de los años setenta y cuenta la historia de una pareja de jóvenes veinteañeros que toman el barco hacia Formentera para ser hippies. Un viaje hacia la libertad en busca de sexo, drogas y rock and roll.

Los dibujos de Mariscal hacen un colorista recorrido por paisajes mediterráneos, con preciosos juegos de luz, crepúsculos, amaneceres y un continuo ambiente de fiesta donde el tiempo no existe y la naturaleza marca el ritmo de la vida.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Vida de cómic

Javier Mariscal (Valencia, 1950, se trasladó a Barcelona en 1971, donde estudió diseño gráfico y fundó el cómic underground Rollo Enmascarado. Allí publicó sus primeros trabajos, entre los que destacan sus personajes El Señor del Caballito y Los Garriris.

A finales de los setenta inicia su andadura profesional con diversas exposiciones, publica en numerosas revistas y algún libro, como Abcdari Il.lustrat. En 1979, diseña el cartel Bar Cel Ona, que se convirtió en uno de los iconos de la ciudad.  En 1988, su Cobi es elegido como mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona’ 92. Al año siguiente, funda el Estudio Mariscal en Palo Alto y en 1999 le es otorgado el Premio Nacional de Diseño.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

En 2010 se estrenó  el largometraje de animación ‘Chico y Rita’ que dirigió junto a Fernando Trueba, ganadora del Premio Goya y nominada a los Oscar como mejor película de animación. Este año ha lanzado ‘Mariscal Portraits’, un proyecto personal para compartir y conectar con la gente a través de sus dibujos. Con ‘Apuntes. Bocetos de una peli de Garriris’ da un paso más por un camino  por el que avanzará dentro de unos meses con el lanzamiento de impresiones sobre papel, aluminio o metacrilato.

Tras haber sido expuesta a lo largo de los años en numerosas galerías y museos y haber participado en ferias de arte internacional, su obra se puede encontrar en colecciones de los museos más prestigiosos del mundo.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Bel Carrasco

Aimeur: “Es imposible que esto vaya a peor”

Destroy. El corazón del hombre es un abismo, de Carlos Aimeur
Editorial Drassana
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
Viernes 26 de junio, 2015, a las 19.30h

Carlos Aimeur en Valencia es una firma asociada a la cultura, materia que impregna sus neuronas después de trabajar como periodista especializado en Las Provincias, El Mundo y otros medios. Actualmente es jefe de CulturPlaza.com. Cinéfilo empedernido, con varios proyectos audiovisuales en su haber, ávido lector y dueño de una prodigiosa memoria, era inevitable que antes o después  revelara su faceta de escritor. Y así lo hizo.

Portada de Bonaventura, de Carlos Aimeur.

Portada de Bonaventura, de Carlos Aimeur.

Sorprendió con Bonaventura, un relato de crímenes ambientado en la Valencia de la Guerra de la Sucesión que mereció el Premio Ciudad de Valencia 2007. Aimeur demostraba una solvencia y madurez impropia de un primer título, aspirando  a crear una atmósfera de intriga histórica similar a la de dos grandes hitos literarios: El nombre de la rosa y El Perfume. Sólo sus íntimos sabían que Bonaventura era en realidad su segunda historia  pues con anterioridad afiló sus garras con otra muy diferente: Destroy. El corazón del hombre es un abismo que hace poco publicó la editorial bilingüe Drassana, y que se presenta el 26 de junio por la tarde en el MuVIM.

Situada en la Valencia de los noventa, evoca la extinta Ruta del Bakalao sin nostalgia a través de una serie de personajes que la viven con intensidad: un camello, una puta yonqui y el encargado de una discoteca. A partir de las declaraciones de una prostituta, una juez novata y dos policías veteranos investigan un crimen ocurrido en Aldaia.

Además de una novela negra Destroy es la crónica de una generación, la que pasó su juventud en los noventa y maduró con la llegada del nuevo siglo para convertirse en “gente sin grandes metas ni pasiones, moderadamente progresistas, tímidamente burgueses, convencionales. Gente para los que vivir, como dice Carlos Marzal, es un puro mecerse insatisfecho que se consuela en su vaivén”.

Portada de 'Destroy. El corazón del hombre es un abismo'. Editorial Drassana.

Portada de ‘Destroy. El corazón del hombre es un abismo’. Editorial Drassana.

Toda primera novela es una especie de taller literario. ¿Qué aprendió usted con Destroy?

Que los personajes y la historia mandan. Hasta que no me sometí a ellos, hasta que no hice lo que ellos debían hacer, no tuve novela. En ocasiones, al hablar con escritores, cuando me decían que los personajes tenían vida propia y todas esas cosas pensaba que me estaban vendiendo humo. Pero no. Es verdad. Ocurre.

¿Cómo  se sumergió en los bajos fondos sin acabar entre rejas? 

Iba con la Policía, unos de confianza que conozco. (Risas) Realmente he tenido problemas con la primera parte de la historia, porque tenía que ponerme en situaciones y comprender actitudes que no me eran ni remotamente próximas. Algunos amigos me han comentado que leído les resulta extraño, como si la hubiera escrito otra persona. Para mí es un elogio porque significa que he conseguido lo más difícil, o al menos a mí me lo parece, que es ponerme en la piel de personas totalmente distintas a mí.

Valencia queda algo desdibujada como telón de fondo. ¿Fue deliberado no dar mucho protagonismo a la ciudad a favor de los personajes?

Fue por no ser redundante. Valencia estaba ahí. Quien la conoce la ve y quien no la conoce se la imagina.

¿Qué circunstancias confluyeron para generar un fenómeno como la Ruta del Bakalao y por qué dejó de existir?

Ha habido gente que lo ha analizado. Creo que es más producto de las circunstancias. Confluyeron un tipo de diversión, una legislación horaria muy laxa y otras circunstancias, como la irrupción de determinadas drogas recreativas, que unidas a las ansias de libertad permitieron esa celebración del exceso. Habría sido divertido si no hubiera sido tan largo, pero lo que era una fiesta se acabó convirtiendo en algunos casos en una pesadilla. En general, la mayoría de la gente que conozco que realizó la Ruta del Bakalao se fue distanciando conforme fueron adquiriendo responsabilidades, personales, laborales, familiares… Era una etapa de su vida.

¿Cuál es su postura respecto a las drogas? 

No tengo una postura única. No puedo poner en el mismo plano drogas nocivas como la cocaína, la heroína o el alcohol, que otras drogas de perfil más bajo como la marihuana o el tabaco. Lo que sí es evidente es que la represión, la Ley Seca, ha fracasado. Eso es un hecho. No sé cuál es la solución, si hay una o varias. Lo que sí que tengo claro es que la actual ‘solución’ no soluciona nada. Y obstinarse en un error es de necios.

¿Como jefe de cultura de Valencia Plaza, qué opina del momento cultural que vive nuestra Comunidad? ¿Espera algo positivo en este aspecto del cambio político?

Cualquier cambio suele ser para bien. En este caso, es imposible que sea peor. Durante la última década la actuación en materia cultural del PP en la Comunidad Valenciana ha acumulado más sombras que luces. Los últimos cuatro años han sido desastrosos. Todo aquello que se advertía desde la prensa o señalaban algunos desde el propio seno de las instituciones, se ha cumplido. Cuando denunciábamos proyectos faraónicos sin sentido como la Bienal de las Artes, se nos criticaba por ser antivalencianos. Cuando denunciabas el comportamiento irregular de personajes, te señalaban a ti. No creo que el PP lo haya hecho todo mal, pero sí que constato que durante los últimos años han permitido toda clase de desmanes y estupideces amparados en que era ‘su gente’. Que personajes como Consuelo Císcar o Paz Olmos hayan dirigido museos como el IVAM o el San Pío V ha sido una broma de mal gusto y ha durado tanto que ha sido denigrante.

El año 2015 trae un aluvión de novedades literarias escritas por valencianos. ¿Estamos ante un fenómeno puntual o son los  frutos de una cantera de novelistas que dejarán huella?

Es una ola, coyuntural, quizás, pero con visos de permanecer. Ahí será fundamental la respuesta del público. Si la audiencia responde y esos autores se pueden profesionalizar, habrá más testarudos.

¿Alguna nueva historia entre manos?

Muchas. Demasiadas. Lo peor es que no tengo tiempo para ellas. Prefiero pasar el poco tiempo disponible con mi hijo. Espero que la posteridad me perdone (Risas) pero prefiero jugar al fútbol con mi hijo, aunque siempre me gana de un gol, qué cosas.

El periodista y escritor Carlos Aimeur. Imagen cortesía del autor.

El periodista y escritor Carlos Aimeur. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

El chequeo a la muerte de Óscar Gual

Los últimos días de Roger Lobus, de Óscar Gual
Aristas Martínez

La muerte del padre es un tema recurrente en todas las artes que se nutre de los complejos sentimientos que identifican y singularizan  la naturaleza humana. A partir de su experiencia personal, la pérdida del progenitor, Óscar Gual ha creado un artefacto literario que desborda los límites del relato convencional para constituir un tratado filosófico, un manifiesto o declaración de intenciones. ‘Los últimos días de Roger Lobus’ (Aristas Martínez), su tercera novela, es un chequeo a la muerte y un certero diagnóstico de los temores que nos inspira. “Todos alojamos una bomba en el interior de nuestro cuerpo”, dice. Claro que no todas son iguales; unas son sofisticados aparatos y otras unos cuantos cartuchos con mechas húmedas.

Roger Lobus, ex alcalde de la imaginaria ciudad de Sierpe, agoniza en un hospital acompañado por su hijo Junior, politoxicómano que intenta redimirse. A su alrededor un doctor que se parece a Christopher Walken, un camarero ruso que no aguanta los rollos ajenos y una atractiva doctora pelirroja. Mientras asiste al último viaje de su padre, un ex gánster salvado por la política, Junior revive los episodios más intensos de su azarosa vida.

Óscar Gual. Imagen cortesía del autor.

Óscar Gual. Imagen cortesía del autor.

Gual (Almazora, 1976) es ingeniero informático por la Universidad Jaime I de Castellón donde trabaja en la actualidad. ‘Los últimos días de Roger Lobus’  mantiene una relación de continuidad con sus anteriores títulos: ‘Cut and roll’ y ‘Fabulosos monos marinos’. En ellos construye un universo personal, en una zona fronteriza entre lo real y lo imaginario, y un lenguaje muy elaborado impregnado de un humor sarcástico con un punto macabro. En suma, una lectura exigente de la que deben abstenerse los que únicamente se acercan a los libros como evasión.

La cubierta del ilustrador Sergio Mora adelanta el contenido del texto. Una imagen en principio inocente que remite a un juego infantil, pero que si se observa con atención produce un inquietante efecto. “Al principio nos enamoramos de otra ilustración suya, pero después no había forma de que quedase bien como cubierta del libro”, comenta Gual. “Buceando en su obra, nos topamos con esto de los hombres-bomba, que encaja muy bien con el libro, por el tema padre hijo, por el paisaje lunar y por la metáfora de la bomba que es recurrente en la novela”.

¿De dónde surge la ciudad de  Sierpe y por qué  has vuelto a ella?

Mi segunda novela, ‘Fabulosos Monos Marinos’, la concebí como una especie de biografía/historia de esta ciudad, desde su formación como centro penitenciario hasta su desaparición con el resto del planeta Tierra. Tiene rasgos de la historia de España del siglo XX, aunque sus personajes son principalmente de origen levantino. Y me siento muy cómodo en Sierpe, porque, aunque es principalmente una ciudad “normal”, en ella pueden pasar cosas extraordinarias de vez en cuando, y eso me encanta. Además, me interesa mucho entrelazar mis textos y mis personajes en un todo, y para eso una ciudad ficticia es el mejor marco.

¿Es posible llevarse bien con el padre o hay que matarlo?

Bueno, yo creo que es posible llevarse bien, pero es que llevarse bien con el padre no es lo mismo que llevarse bien con un colega o con tu pareja. Opino que las relaciones padre-hijo (así como las relaciones madre-hija) contienen una violencia (latente o no) que no contienen las relaciones padre-hija o madre-hijo. Hay algo de disputa y de relevo que resulta violento, aunque no necesariamente en el plano físico. Esta violencia no implica que la relación sea mala, sino que es una relación real, sin falsedades.

¿Cómo influye el hecho de que sea científico, informático por más señas, en  su manera de escribir?

En mi caso, el rasgo de mi formación científica que más noto que afecta a mi escritura es la lógica, pues la lógica es la base de la programación. Aunque cualquier lector pudiera pensar que a veces se me va la pinza, puedo asegurar que cuido la lógica y la coherencia interna de los pensamientos, acciones, flujos de conciencia y narradores. Todo esto ocurre porque, por deformación profesional, a veces veo el texto como un código, y si no encaja todo me salta la alarma de error.

Portada del libro.

Portada del libro ‘Los últimos días de Roger Lobus’, de Óscar Gual. Editorial Aristas Martinez.

Muerte, religión, crionización…Las digresiones del relato configuran una especie de Manifiesto personal. ¿Le interesa más lo que dice o cómo lo dice? 

Las digresiones del relato están todas relacionadas con el principal atractor del libro, que es la muerte. Esa es la justificación, pienso que la digresión es una de las herramientas más poderosas de la literatura y, en concreto, a mí me encanta usarla, siempre relacionándolo con el tema principal. El arte radica precisamente en unir forma y contenido. A mí, interesarme, me interesa lo que digo, aunque para decirlo ya aparece la literatura de cada uno, y, bueno, acepto que la mía no es una forma de narrar demasiado habitual.

¿Qué le sedujo del personaje del gánster y alcalde Roger Lobus para ponerlo en el título?

Me interesaba de Lobus su conversión a la inversa, de alguien con un pasado de maleante a un tipo honrado, a través de la política. Al revés de lo que estamos acostumbrados: tipos normales que se corrompen a través de la política.

¿Qué representa este libro en el conjunto de su obra? 

Es mi obra más personal. Lo es porque, en cierto modo, es la primera vez que una obra mía se basa, más o menos, en mis vivencias. Pero también lo es, y esto es lo importante, porque a nivel literario creo que es una obra muy propia, y mucho menos influenciada por cualquier otra cosa. A medida que la carrera de uno avanza, va encontrando su universo propio y su voz, y este libro ha sido un paso adelante en ese sentido.

¿Sin drogas es posible la literatura?

Las drogas son un elemento cultural muy presente en la cultura valenciana, nos guste o no, y esconderlo sería un acto de cursilería. Además me interesan como modo de alterar la conciencia de las personas, de los personajes, y en mi caso, que trabajo bastante con los procesos mentales de mis personajes, me proporciona una versatilidad brutal en este aspecto.

¿Le gustaría ganar el Planeta o será nocillero hasta la muerte? 

Me gustaría ganar el Planeta, bueno, en realidad lo que me gustaría es ganar el dinero que dan con el Planeta para dedicarme a escribir novelas que jamás ganarían el Planeta. No me planteo para quién ni para cuántos escribo. En cuanto me lo plantee debería dejar de escribir.

Oscar Gual en el centro de la imagen.

Oscar Gual, en el centro de la imagen, micrófono en mano. Cortesía del autor.

Bel Carrasco

Mecano o ‘La fuerza del destino’

La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano
Con artistas de los musicales de Nacho Cano
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 28 de enero al 1 de febrero

Mecano  ofreció su último concierto en septiembre del año 92. Desde entonces son muchos los nostálgicos que añoran poder volver a escuchar algunos de los temas que marcaron una época. ’La Fuerza del Destino’ realiza un recorrido por más de 30 canciones que trasladarán al público a unos años donde los cambios sociales, culturales y políticos colocaron a la sociedad española en el camino a la modernidad. Sobre el escenario, más de 20 artistas interpretarán los temas de Mecano.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano 'La fuerza del destino'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano ‘La fuerza del destino’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

El célebre grupo ha vendido más de 25 millones de discos en todo el mundo y a pesar de llevar 20 años sin hacer música sobre un escenario, sus conciertos en vivo siguen siendo uno de los acontecimientos más recordados en la memoria musical española e hispanoamericana. La música del grupo permanece viva, Mecano todavía no se ha ido, se oye todos los días en la radio. Sus canciones abordan cuestiones todavía vigentes como el amor, el desamor, el sexo, las drogas o las diferentes opciones sexuales.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano 'La fuerza del destino'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano ‘La fuerza del destino’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

En ’La Fuerza del Destino’ conviven las composiciones musicales magistrales de los hermanos Cano con una puesta en escena espectacular. Todos los temas del espectáculo forman parte del ADN musical de miles de españoles y para ello toda la música es en directo, consiguiendo que el  público lo viva mas íntimamente; los músicos están en el escenario a la vista de todos.

Escena de 'La fuerza del destino', espectáculo homenaje a Mecano. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino’, espectáculo homenaje a Mecano. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Un espectáculo que nos transporta en un viaje simbólico en metro, donde las paradas se convierten en canciones de Mecano, y cada estación es un universo propio. Todo aderezado por las creaciones del director escénico Hansel Cereza (La Fura dels Baus, Cirque du Soleil, Ballet Nacional).

Escena de 'La fuerza del destino', espectáculo homenaje a Mecano. Cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino’, espectáculo homenaje a Mecano. Cortesía de Teatro Olympia.

El formato combina la música en directo, la danza y la interpretación. Los cantantes que dan vida a estas canciones conducen al espectador a través al universo Mecano, durante dos horas y media de función. Si ha habido un grupo en España que sabía tocar todos los palos con éxito eran ellos. Por eso este show hace un recorrido por estilos como el pop, rock, rumba, salsa, flamenco, soul o jazz, que son el gran atractivo de este espectáculo para todos los públicos.

Escena de 'La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Damià Jordà: rituales de consumo

Rituales de Consumo de Damià Jordà
Galería Mr. Pink
C/ Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 11 de abril de 2014

La exposición de Damià Jordà en la galería Mr. Pink muestra un trabajo que reflexiona sobre el fenómeno de las drogas y la construcción social que los medios de comunicación elaboran en torno a este.

El llamado “problema de la droga” es una representación social sembrada, abandonada y cosechada por los mecanismos de poder, que en España toma forma con la instauración de la democracia parlamentaria.

El concepto de ritual se ubica entre lo sagrado y lo profano, lo ceremonioso y lo cotidiano. “La programación cognitiva abierta del ser humano nos obliga a aferrarnos a procesos, a convertirnos en adictos a los rituales”.

Damià Jordà "Rituales de consumo" (fotografía de la exposición, en la que vemos uno de los vídeos interpretados por Toni Belda). Imagen cortesía de la galería.

Damià Jordà “Rituales de consumo” (fotografía de la exposición, en la que vemos uno de los vídeos interpretados por Toni Belda). Imagen cortesía de la galería.

Damià Jordà "Rituales de consumo" (fotografía de la exposición, en la que vemos uno de los vídeos interpretados por Rubén Mira). Imagen cortesía de la galería.

Damià Jordà “Rituales de consumo” (fotografía de la exposición, en la que vemos uno de los vídeos interpretados por Rubén Mira). Imagen cortesía de la galería.

De esta manera, el artista nos presenta dos historias que se dan la espalda, pero que al mismo tiempo conviven: dos colecciones de rituales de consumo; reinterpretaciones de emisiones televisivas españolas de las últimas décadas, por los actores Rubén Mira y Toni Belda. En una instalación audiovisual multicanal que obliga al usuario a transitar por la sala, y a decidir en qué lado ubicarse. Un trabajo que muestra las influencias del cine expandido para proporcionar una experiencia sensorial e incitar a la reflexión.

Rubén Mira (fotografía) en "Rituales de consumo" de Damià Jordà. Imagen cortesía de la galería.

Rubén Mira (fotografía) en “Rituales de consumo” de Damià Jordà. Imagen cortesía de la galería.

Damià Jordà (Alcoi, 1982)
Es un artista especializado en lenguajes audiovisuales. Su trabajo se caracteriza por la búsqueda de formas de expresión narrativa mediante la construcción de poemas visuales de clara influencia cinematográfica, así como de eventuales propuestas de instalación que planteen una reflexión formal acerca de nuestra relación física con la imagen audiovisual.

Toni Belda (fotografía) en "Rituales de consumo" de Damià Jordà. Imagen cortesía de la galería.

Toni Belda (fotografía) en “Rituales de consumo” de Damià Jordà. Imagen cortesía de la galería.