La Sinfonía Inacabada de Manu Blázquez en el MuVIM

‘D759 in B minor’, de Manu Blázquez
IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros – MAKMA
MuVIM
Cubo y Hall
Quevedo 10, València
Del 14 de diciembre de 2018 al 4 de febrero de 2019
Inauguración: viernes 14 de diciembre a las 20:00

El Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM) acoge la exposición ‘D759 in B minor’, del artista Manu Blázquez y bajo el comisariado de Vicente Chambó, proyecto ganador del IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros – MAKMA, cuya inaguración tendrá lugar el próximo viernes 14 de diciembre de 2018 a las 20:00.

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‘D759 in B minor’ toma como referencia la ‘Sinfonía Inacabada’ de Franz Schubert, la misteriosa obra que ha llegado hasta nuestros días con la etiqueta de “no terminada”, y que para algunos es el resultado de una mente innovadora como fue la de Schubert. Aunque hay una cuestión que no ayuda a resolver  el misterio que aún hoy prevalece, ya que solo se compone de dos movimientos, cuando lo normal es que las sinfonías constaran de cuatro.

Con un código inabordable para muchos y de percepción minimalista, Blázquez manifiesta internarse en una serie de sucesiones numéricas establecidas, siguiendo el orden progresivo de las notas musicales de la inconclusa sinfonía, para ofrecer una lectura física abstracta, de manera que las notas musicales y pentagramas quedan transformados en geometrías, rectángulos o líneas para generar series de dibujos que materializan gráficamente los valores no visibles de aquella.

La sucesión de estas geometrías, a primera vista, no tiene sentido alguno, aunque, en el desplegable publicado para la exposición, Blázquez aporta unos manuscritos en el que se aprecian anotaciones y cálculos sobre papel y lápiz, apuntes utilizados para llegar al resultado final; cálculos anotados para expresar los conceptos.

Detalle de la obra 'D759 in B minor', de Manu Blázquez, ganador del IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros-MAKMA.

Detalle de la obra ‘D759 in B minor’, de Manu Blázquez, ganador del IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros-MAKMA.

La notación es la clave que da forma y sentido a esta obra, en este caso unida a la música. Las notas son traducidas como números y los números van siendo colocados en orden, quedando en ocasiones separados entre sí. En la obra de Blázquez se recogen un total de 14 grupos de instrumentos. En palabras del artista, “este tipo de notación tiene como fin romper visual y estéticamente con el lenguaje gráfico establecido”.

Manu Blázquez (Valencia, España-1978), en su etapa como estudiante de instituto, se interesó por el dibujo técnico y el grafiti, cursó estudios en la Universitat Jaume I de Castellón,  más tarde se trasladó a Italia con el fin de estudiar en la Academia de Bellas Artes de Bolonia, donde se diploma con la tesis ‘Comunicazione e riproducibilità’. Actualmente reside en Valencia.

El Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros – MAKMA reconoce un proyecto expositivo inédito inspirado en un relato, historia o narración que tenga como forma de expresión el dibujo contemporáneo, fomentando el reconocimiento de artistas emergentes y apoyando la divulgación de sus obras,  contribuyendo a generar tejido cultural en el sector de las artes plásticas.

Detalle de la obra 'D759 in B minor', de Manu Blázquez.

Detalle de la obra ‘D759 in B minor’, de Manu Blázquez.

“Siempre intento juntar morbo y elegancia”

‘God is Queer’
Mamut Concept Store
Carrer del Pintor Salvador Abril, 48, 46005 València
Del 23 al 15 de diciembre de 2018

De las redes y para las redes, así es el Arte hoy, un cúmulo de me gustas, hashtags y retos que han transformado al artista en objeto de deseo de las miradas escópicas del individuo posmoderno. Subsumidos por el capitalismo imperante, muchos artistas optan hoy por realizar sus obras basándose en las preferencias de sus seguidores en las redes, lanzando preguntas e interactuando con los que habrán de convertirse en sus futuros compradores. Esta nueva dinámica entre los agentes artísticos se deja ver en propuestas como el Inktober, un reto lanzado desde 2009 por el ilustrador Jake Parker que apuesta por “exprimir” la creatividad de los jóvenes artistas. Una vez pasado octubre, podemos disfrutar de los resultados de esta iniciativa en exposiciones como ‘God is Queer’ de TheHugo, una serie de dibujos realizados a tinta en los cuales el joven ilustrador ha plasmado las complejidades que alberga el género en sus diversas manifestaciones. Ilustraciones donde morbo, transgresión y elegancia se funden para fascinar al público a través de las redes.

Hugo Díaz (TheHugo) comenzó su carrera como ilustrador realizando una autoedición de su primer libro que, a modo de cuento infantil, reelaboraba los dibujos de su infancia bajo el título ‘Mira que dibujo más bonito he hecho mamá’. Su periplo lo llevó a moverse por eventos relacionados con el manga y el anime, centrándose en el cómic a partir del cual empezó a interesarse por el dibujo. Durante la educación secundaria cambió sus intereses en torno a la biología marina por los lápices, y comenzó a orientar su futuro hacia el bachillerato artístico. Tal como apunta el artista, desde niño le encantaba crear personajes, siempre estaba dibujando y creando historias entre ellos.

En enero de 2016 se publicó ‘El fuego en el que ardo’ de Mike Lightwood ilustrado por TheHugo y que supondría su primer contrato en el mundo de la ilustración editorial. Un año después, y a raíz del éxito del primer libro se publica ‘El hielo de mis venas’, la segunda entrega del escritor sevillano editada por Plataforma Editorial e ilustrada por este prolífico artista. Entre sus proyectos se encuentra el cómic ‘Living la vida loca’ inspirado por la manera de contar historias de Paco Roca, en el cual realizó una serie de microrelatos que narraban de manera gráfica las experiencias vividas tras su paso por el grado superior en Segovia.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

¿Qué es God is Queer? ¿De dónde surge la idea de esta exposición?

El proyecto en sí nació del reto viral Inktober, una propuesta del ilustrador Jake Parker. Consiste en hacer un dibujo al día a tinta durante el mes de octubre y subirlo a las redes con el hashtag #Inktober.

¿Parten esta exposición y la serie de dibujos de las redes sociales?

Sí, esto nació sí o sí de las redes. El año pasado participé en el Inktober y conseguí hacer una serie completa de 31 retratos con tinta negra y con detalles en azul, un color que aplico en todo, y la verdad es que gustó bastante.

Este año me lo preparé con más tiempo y en agosto ya estaba pensando en qué serie de ilustraciones podría hacer. Todo surgió a partir de una ilustración de Hermes, que hice con un estilo más detallista y anatómico, no tan royo “comiquero”, como lo que suelo hacer. Tuvo una muy buena recepción en redes, y pensé ¿por qué no hacer 31 dioses para el Inktober?

En cuanto al tema elegido he de decir que la mitología me ha acompañado a  toda mi vida. Tengo libros infantiles más didácticos y algunos más de adultos que tratan la mitología griega, egipcia, nórdica, etc. Es algo que me hacia mucha ilusión ilustrar.

La idea era hacer 31 dioses diferentes, completamente desnudos con algunos detalles de la iconografía propia de cada dios. No quería limitarme a hacer cuerpos academicistas, clásicos o normativos y me sentía en la casi obligación de visibilizar el colectivo LGBTI, algo que me motivaba desde un principio. Quería hacerlo desde un punto de vista reivindicativo, de ahí que hayan dioses transexuales, más gordos, más delgados, con más pelo, con menos, más amanerados o masculinos, etc. He jugado con todo el espectro que nos ofrece el género y el cuerpo humano.

¿Cómo elegiste a las divinidades?

Fue algo básico, busqué dioses que tuvieran algo atractivo a la hora de representarlos. También me guié por lo que iba leyendo sobre las mitologías y por lo que la gente me iba proponiendo por las redes. Quería hacerlos humanos. Podría hacer incluso alguno con cuatro brazos, pero no quería hacerlos con cabezas de animales. Prefería humanizarlos. Por eso, y pensando en ese toque de ilustración de moda que siempre tengo en mente, basándome en la figura animal hice detalles en algunos personajes como la nariz puntiaguda, o un peinado que tenga unas orejas de chacal, etc. En el caso del dios romano Jano, al cual se le suele representar con dos caras, la suya y otra en la nuca, como no quería alejarme tanto de lo humano, decidí hacerlo como un persona de a pié que usa dos máscaras diferentes, una joven y otra anciana.

¿Por qué las máscaras de Jano no llevan el lunar, tan representativo de tu obra?

No tienen el lunar porque lo tendría debajo de la máscara. En realidad cuando lo dibujaba pensaba en el Inktober del año pasado en el cual todos los retratos tenían el lunar excepto uno, “Venenoso”, que represntaba a un chico quitándose la máscara y dejando ver que debajo solo tenía serpientes. Era una manera de representar a las personas tóxicas. De algún modo, tanto la máscara de Venenoso como las de Jano no son reales, simbolizan aquello que se quiere exponer, es como si yo por estética quisiera quitarme el lunar.

Detalle de la ilustración "Venenoso" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración “Venenoso” de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Háblanos de la estética homoerótica tanto de esta serie como la de tus obras previas

Yo siempre intento juntar morbo y elegancia por amor a la estética. Esta fusión la plasmo en toda mi obra. Me gusta darle a lo banal, a lo pornográfico ese toque de elegancia. Al principio me pregunté ¿por qué si soy gay tengo que hacer ilustraciones gays? Luego me lo propuse y me di cuenta que salía solo, que es parte de mí. Me encanta la estética del hinduismo y budismo pero por cautela, al ser una religión y una cultura aún vivas, no quería ponerme a representar a los dioses desnudos, aunque los hindúes, por ejemplo, veneran la androgínia. Pensé que esto podría llegar a ofender.

¿Entiendo qué has hecho un ejercicio de autocensura?

Sí, hay un ejercicio de autocensura. Por ejemplo, en las redes me preguntaron si iba a hacer a Cristo. La verdad es que respeto las creencias de la gente y si hacerlo a mi manera atentaba contra estas, prefería centrarme en los mitos y leyendas. Ofender por ofender me parece demasiado gratuito.

¿Crees que esta fusión entre estética y porno determina el público al que va dirigida tu obra?

Siempre he pensado que hacer obras de carácter homoerótico quizás me cerrara puertas para ilustrar algún día un cuento infantil. El público al que llego no es intencional. Hago lo que siento, y de esa manera llego a gente con inquietudes y gustos similares. La mayoría de mi público van a ser hombres, de hecho en Instagram podría decir que el 85% que compra mi obra son hombres del colectivo LGBTI. Con mi obra pretendo dar visibilidad al mundo no normativo. Es una lucha que llevo conmigo, pues considero que por ser hombre no he de vestir de una manera concreta. A la hora de realizar algunos de los dioses he consultado a personas de colectivos queer, para ver si podría ofenderles la manera de representar algunos personajes.

¿De dónde sacas los modelos para tus personajes?

De mi cabeza, aunque en algunas ocasiones he recurrido a alguna cuenta en Instagram para inspirarme con las anatomías y las poses que beben mucho del mundo de la moda. Cuando dibujaba en mi escritorio habían dos libros: uno de mitología dirigido a publico adolescente que recopilaba divinidades de diversas mitologías, y otro que recogía las obras del artista Alphonse Mucha. Considero que su elegancia a la hora de transmitir las formas del cuerpo femenino, su estética silueteada en rostros, manos y pelo han sido de gran inspiración para mis obras.

Detalle de la ilustración "Helios" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración “Helios” de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

¿Qué hay de ti en estas ilustraciones?

Soy tan visceral que todo lo que hago lo saco de mí. Cuando decidí marcarme un “Frida Kahlo” haciéndome autorretratos continuamente o poniendo a todos los personajes que diseñaba el lunar, me di cuenta que era algo de lo que pequeño renegaba y ahora es parte de mi identidad.

¿Por qué elegiste Mamut Concept Store para exponer God is Queer?

En realidad me eligieron ellos a mí. Es una tienda que nació hace unos meses, en la que se vende, ropa y productos de decoración realizados por diseñadores emergentes. Los dueños de la concept store llevan también Ediciones Hidroavión, una editorial así mas “indie”, en la que publican a escritores e ilustradores emergentes. El pasado verano a través de Instagram me escribieron desde Mamut y me ofrecieron exponer en su tienda. Fijamos fecha y programamos la exposición God is Queer.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

¿Para cuándo el próximo proyecto? ¿Qué ideas tienes en mente?

Me quiero centrar, por temas de trabajo, en la ilustración editorial y de moda. Tengo varias ideas para ilustrar algunas de las colecciones de diseñadores como Versace o Moschino, con colores muy “pop”. Por lo que respecta a esta exposición sí que me gustaría crear un libro con esta misma estética de ilustración, con diferentes historias, mitos y leyendas con temática queer.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Andrés Herraiz Llavador

Lezama reabre para acoger El color de la primera luz

‘El color de la primera luz’, Alejandra Gandía-Blasco
Antigua Galería Lezama
Salvador 9, Valencia
Hasta el 26 de Septiembre de 2018

Alejandra Gandía-Blasco muestra en Valencia ‘El color de la primera luz’ en un lugar inimaginado. La antigua y mítica Galería Lezama abre sus puertas del 19 al 26 de septiembre para acoger la primera individual de esta artista valenciana tras años de investigación. La muestra recoge el trabajo fotográfico de los últimos años que destaca por su obsesión por el registro y por una ardua investigación. El comisario es José Luis Clemente y la singularidad del espacio requiere, fuera de horario, de cita previa (llamando al número 654352363).

La antigua Galería Lezama, luego Purgatori II, es un espacio emblemático, hoy en
desuso y apenas remozado, abre de nuevo sus puertas para este proyecto puntual.
Más conocida por su faceta como diseñadora, Alejandra Gandía-Blasco se forma en la
Facultad de Bellas Artes de Altea y Valencia donde finaliza sus estudios en 2011 para,
posteriormente, ampliar su formación en la Saint Martin's School of Art de Londres.
Su formación y práctica artística se asienta en la pintura y el dibujo, para trascenderlos
y llegar a la fotografía, soporte en el que viene trabajando en los últimos años, como
un medio de registro. Para Alejandra Gandía-Blasco no hay separación entre los
procedimientos usados antes en dibujos o pintura y el uso de la fotografía. De hecho,
el interés por registrar, estaba en esos soportes y pasa ahora a la fotografía, como una
solución de continuidad. Ella habla a menudo de esa necesidad casi obsesiva por el
registro, convirtiéndose en un concienzudo proceso de investigación. Como la propia
artista señala: “Me interesa muy especialmente el registro. Alcanzar el lugar, el
momento justo. La fotografía es para mí una forma de archivo a través del que intento
captar la luz y su expansión en posibilidades diversas de color”.

En este proyecto se presentan una veintena de fotografías en las que el motivo de
fondo es el amanecer y la puesta del sol. Sin embargo, no es el motivo
representacional en sí lo que interesa a Alejandra Gandía-Blasco. “Para ella, un
amanecer o la puesta de sol – señala el comisario de la muestra José Luis Clemente-
son un paisaje más en el que se condensan instantes precisos en los que todo cambia
por momentos. La intención de Alejandra por generar un archivo, en el que registrar
las formas cambiantes de un horizonte, va más allá de la representación del propio
horizonte, apenas esbozado en líneas y círculos. Lo que vemos en las fotografías no
son formas concretas y reconocibles. Estas fotografías se plantean en clave abstracta.
El color se convierte entonces en herramienta constructiva y, a la vez, en una
exploración de sensaciones. Se trataría de una especie de catálogo en el que se
registran sucesivas gamas de color a partir del efecto que produce la luz en un
momento preciso y que siempre es variable”.

Alejandra Gandía-Blasco y el comisario, José Luis Clemente. Imagen cortesía Ancom.

Alejandra Gandía-Blasco y el comisario, José Luis Clemente. Imagen cortesía Ancom.

Estas obras no obedecen a las convenciones técnicas de la fotografía. Alejandra
Gandía-Blasco usa la fotografía como si pintara. Es por ello, que para estas series
recurre al móvil para fotografiar. Su interés, por tanto, estaría más en la fotografía “al
uso”, en los modos en los que comúnmente las personas acabamos registrándolo todo
usando el teléfono. Es por ello que en sus fotografías se evidencian a veces tramas de píxel, desenfoques y otros procedimientos que ofrece la tecnología digital, para luego
llevarlos al papel fotográfico como gestos pictóricos. Hay en estas fotografías también
un interés por incorporar el accidente y el azar. En ese sentido, señala la artista, cómo
el origen de estas series de fotografías tiene que ver con un primer registro que hizo
en unas fotografías tomadas con el teléfono móvil en un vuelo de Alicante a París. A
partir de ahí, Alejandra Gandía-Blasco fue investigando sobre los procesos del propio
registro y las posibilidades que ofrece el teléfono móvil para abordar una
investigación, en la que lleva casi dos años trabajando y de las que aquí se muestra una
pequeña parte. Alicante, Atenas e Ibiza, son los lugares de los que parte y los
momentos que elige. A partir de ahí, de un registro primero, como si se tratara de un
apunte, Alejandra Gandía-Blasco comienza intervenir la fotografía que, en sus
formalidades deja de serlo, para tratarse más pintura. De esta forma, cada fotografía,
cada papel, es tratado por la artista como obra única, no sujeta a la multiplicidad que
ofrece comúnmente el papel fotográfico.

Señalar el atractivo que ofrece el espacio expositivo y que hace también esta
exposición particularmente interesante. No se trata de un espacio convencional, el de
una galería de arte o una institución. Se trata de un espacio en desuso y abandonado
que, como hemos señalado, fue un espacio expositivo relevante en el pasado. Por
tanto, sus paredes que guardan parte de la memoria de lo que fuera una galería de
arte, recuperan el blanco original para acoger ahora toda la expresión de color de
Alejandra Gandía-Blasco.

El horario para visitar la exposición es el siguiente:

De martes a jueves de 18:00 a 21:00horas / viernes, de 18:00 a 20:00 horas,
resto horario bajo cita previa llamando al 654352363.

Los versos robados con admiración por Moisés Yagües

Versos robados, de Moisés Yagües
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta el 12 de junio de 2018

Ha robado (“la verdad es que suena mal”) versos de grandes poetas: Miguel Hernández, Caballero Bonald, Luis Cernuda, Cristina Peri Rossi, Antonio Gamoneda, Juan José Téllez, Ana Merino… Aunque lo ha hecho “con buena intención”: la de trasladar a su particular universo creativo la hondura de sus admirados poetas. De hecho, Moisés Yagües reconoce en ellos su verdadera vocación: “Más que pintor, me hubiera gustado ser poeta”. Y la verdad es que viendo su obra, diríase impregnada de ese aliento poético que tanto anhela.

A veces confundo el amor con una escalera, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

A veces confundo el amor con una escalera, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Los Versos robados que dan título al conjunto expositivo que presenta en la galería Alba Cabrera le han permitido indagar en las relaciones humanas, con esa mezcla de profundidad e ironía que caracteriza su trabajo. Si comedia es igual a tragedia más tiempo, como dice uno de los personajes de Delitos y faltas (Woody Allen), la obra de Yagües estaría atravesada de esa vis cómica, bajo cuya apariencia emerge una sutil amargura. “La vida es un poco tragicomedia”, secunda el artista murciano, que el 15 de mayo inaugura en su natal Molina de Segura otra exposición, esta vez en torno a las fronteras, realizada con la ayuda de sus alumnos de primaria.

De nuevo la poesía y la realidad, en forma de drama migratorio, dándose la mano entre una exposición y otra, y en el interior de cada una de sus obras. Un conjunto de versos robados, de cuyo proyecto seleccionó Graciela Devincenzi, responsable de Alba Cabrera, las piezas que integran la muestra. “No soy un especialista en poesía, pero he ido anotando en una libreta ideas de los poetas que leía”. Ideas que ha trasladado a su pintura, a veces partiendo de los versos y otras simplemente dejándose llevar.

Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

“Jugar con el lenguaje es una de las cosas que más admiro”. Un juego en el que los poetas se la juegan de tanto buscar en el interior de las palabras su esencia. “Es una cosa que no está valorada. Ningún poeta vive de la poesía, ni siquiera los que tienen una gran trayectoria”. Por eso proclama Moisés Yagües: “Los poetas son gente admirable, porque trabajan verdaderamente por amor al arte”. Un arte basado en “contar tanto con tan pocas palabras”. A rebufo de ese espíritu lacónico, pero intenso, él también juega con los colores, sus entrañables personajes y las ideas que le pasan por la cabeza, destilando un sinfín de sugerentes historias.

“Siempre intento contar algo con las imágenes y los títulos”. Imágenes protagonizadas por unos seres que quieren comunicarse entre sí, pero que hallan dificultades para hacerlo, a pesar de las escaleras y los puentes trazados entre ellos. “La incomunicación está ahí y yo creo que, a raíz de Internet y la aparente comunicación existente, incluso ha empeorado”. Y agrega: “La tecnología puede ser maravillosa en un sentido, pero en otro empobrece”. De nuevo la faz amable y su envés amargo manteniendo un pulso en su trabajo.

Es bonito el amor cuando se hace, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Es bonito el amor cuando se hace, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Hay alusiones a sus admirados poetas, pero también a la música (Serrat, Rosendo, Burnbury, Rafa Berrio) y el cine (La estrategia del caracol, de Sergio Cabrera). Y gustándole jugar con todo ello, una veces impulsado por la admiración y otras por la ironía (Enrique Iglesias y su spanglish I want to be contigo), insiste en lo difícil que es la comunicación, tanto en la vida como en su obra, reflejo de aquella. “Que dos personas lleguen a conectar y permanecer juntas es uno de los misterios de la vida”. Como misterioso, más bien trágico, es que no nos demos cuenta de lo que sucede en ese “Mediterráneo en el que nos bañamos en verano”. “Se están muriendo miles de personas y, a ese ritmo, va a ser con el tiempo una bestialidad que pasará a la historia como lo ocurrido con los nazis”. Eso sí, pese a todo, Moisés Yagües proclama: “Siempre son buenos tiempos para la lírica”. Sus Versos robados lo demuestra.

No dejes que tus ideas se pierdan en el fondo de tu cabeza, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

No dejes que tus ideas se pierdan en el fondo de tu cabeza, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Salva Torres

Carmen Calvo. Una jaula para vivir

Carmen Calvo. Una jaula para vivir
Galería Ana Serratosa
C / Vicente Beltrán Grimal, 26. Valencia
www.anaserratosa.es
Presentación, jueves 1 de febrero
Hasta el 28 de febrero de 2018
Visitas gratuitas, lunes a viernes de 17 a 20.30 horas

La instalación se inicia el mismo día en que Carmen Calvo lee la noticia en un periódico, (noviembre de 1997) sobre una niña de siete años que pasó dos semanas de su vida viviendo encerrada en una jaula. Un trágico suceso que la autora quiso reflejar a través de su particular mirada.

‘Una jaula para vivir’ combina elementos como juguetes, peluches, muñecas y otros objetos relacionados con la infancia, que junto con la iluminación, el sonido y la propia mirada del espectador, recrean y ponen hincapié en el universo de la primera edad.
La presencia de espejos y de la jaula (la parte más importante de la instalación, e idéntica a la aparecida en la foto de la noticia) convierten la obra en una experiencia asombrosa y escalofriante que pone en el punto de mira un tema tan relevante y actual como es el maltrato infantil.

Montaje con algunas imágenes de la instalación. Imagen cortesía de la Galería Ana Serratosa.

Montaje con algunas imágenes de la instalación. Imagen cortesía de la Galería Ana Serratosa.

La diversidad de materiales que Carmen Calvo emplea en la creación de sus obras, representan un rasgo característico personal en la composición de la instalación. Elementos encontrados o, también, adquiridos en mercadillos y rastros, junto a materiales como el cemento, el mármol, el cristal, el barro, el yeso y un largo etcétera, forman parte de sus composiciones.

En relación con su trayectoria, Carmen Calvo (Premio Nacional de de Artes Plásticas, 2013) inicialmente ingresa en la Escuela de Artes y Oficios y, posteriormente, en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Sus trabajos adquieren reconocimiento internacional sobre todo a partir de mediados de los 90. En 2003, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó una exposición individual de toda su obra.

‘Una jaula para vivir’, ahora reinterpretada casi dos décadas después de su creación, se presentará el día 1 de febrero en una velada en la que la autora también protagonizará una charla sobre su carrera artística. Esta instalación coincide en el tiempo con la exposición ‘Peces de colores en la azotea’, una muestra de obra totalmente inédita que acoge la otra sede de la Galería Ana Serratosa (ubicada en el ático de la calle Pascual y Genís, 19 de Valencia) y que continuará hasta finales de febrero.

Superficie de ruptura. Cristina Ramírez

Superficie de ruptura. Cristina Ramírez
Espacio Iniciarte
Calle Capitulares, 2 y calle Pedro López, 5
Córdoba
Hasta el 27 de agosto 2017

La exposición ‘Superficie de ruptura’ de la artista Cristina Ramírez (Toledo,1981), cuyo ciclo se inició en el Espai galería del Tossal (Valencia, diciembre 2016), con ‘Negro humo’, sigue mostrando la genialidad del trazo en el dibujo como obra definitiva, reivindicativa y con argumento propio. Actualmente visible renovada y ampliada, la muestra puede seguirse en el Espacio Iniciarte de Córdoba, ubicado en una antigua Casa Palacio de la Diputación y Biblioteca Provincial de Córdoba. Actualmente, también la Delegación Territorial de Cultura, cuya sala fue rehabilitada en el año 2010 para uso expositivo.

Las obras que componen, esta muestra impecable, forman parte de un todo, es decir, confirman la existente necesidad de imbuirse en la temática que la autora propone, para despertar la capacidad meditativa de cada visitante.

El punto de partida podría ser, la incertidumbre que suscita una naturaleza potente y descontrolada, la cual posee la capacidad divina de modificar todo el entorno hasta ahora conocido. Pero como apostilla Víctor Borrego, ”todavía podemos hacer hipótesis, inferir, atisbar y hasta dar expresión a nuestras expectativas;” otorgando a la humanidad esa capacidad redentora y salvadora, frente a lo inevitable.

'' 2.5 en el silencio se hace grande''. Imagen: cortesía de Cristina Ramírez

” 2.5 en el silencio se hace grande”. Imagen: cortesía de Cristina Ramírez

Con un estilo, que recuerda a la tendencia japonesa del manga, plasma una naturaleza desbocada y atroz, devorando todo a su alrededor. Rescatando la idea reflexiva que propone Borrego en su escrito, nos encontramos ante un punto de inflexión, en el que se presentan dos caminos; por un lado adentrarnos en la más oscura de las incertidumbres sin retorno y por otro,  cambiar el color que pinta el futuro.

La utilización de los colores, como continuidad de lo anterior, se reduce al blanco y negro, superpuesto uno sobre otro para crear texturas, espacios y profundidad aportando calidad al mensaje inicial. Podría entenderse que la presencia humana queda reducida a la figura del espectador, sin embargo, se aprecia en elementos de las propias representaciones como apunta PAC (Plataforma de Arte contemporáneo) ”(…)La podemos encontrar, no como figuración del cuerpo humano, sino a través de las creaciones del hombre: la escalera y la valla, elementos muy simbólicos, vinculados al mundo artesanal y al hogar.” Prueba de ellos es la obra Un zumbido durante días ( 2017).

Fragmento de la exposición, y de la obra  '' Un zumbido durante días''. Imgen: cortesía de Cristina Ramírez

Fragmento de la exposición, y de la obra ” Un zumbido durante días”. Imgen: cortesía de Cristina Ramírez

El trabajo de Cristina Ramírez, invita a reflexionar sobre nuestro propio futuro mirando a través de sus ojos, usando como hilo conductor del discurso la historia narrada mediante sus tintas. Y como sentencia Borrego ”(…) después todo es incierto, penetramos, con horror reverencial, en esa nube del no saber”.

Victoria Herrera Lluch

El deseo reducido a su mínima expresión

Entre tus líneas, de Nacho Casanova
Estudio 64
Benicolet, 2, Plaza de Benimaclet. Valencia
Del 1 al 31 de julio de 2017

La galería Estudio 64 de Valencia acogerá del 1 al lunes 31 de julio  una muestra del trabajo reciente del ilustrador Nacho Casanova (Zaragoza, 1972), dedicada exclusivamente al erotismo y a la sensualidad. En su último trabajo, Nacho centra su obra especialmente en el tema del deseo íntimo, utilizando únicamente la línea monocroma, entrecortada y sutil como medio de expresión, invitando al espectador a completar con su imaginación, y a recorrer un camino entre lo explícito y lo delicado.

Las ilustraciones de Nacho inspiran proximidad, conectando con quien mira, con quien observa al otro lado, permitiéndole consumar la información que el autor ha decidido sustraer del arte final. Las ilustraciones más crípticas permiten esta interacción con el espectador, que sabe que está formando parte en ese momento de la representación de una intimidad sexual. Las ilustraciones creadas por Nacho son imágenes que invitan al espectador a sentirse inmerso en una situación sexual sugerente y cercana.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Entre tus líneas es una muestra que consta de 30 originales de formato íntimo, 14 x 14 cm, y 20 prints firmados de 42 x 29,7 cm. Un total de 50 obras seleccionadas de entre las más de 200 publicaciones que realiza en su cuenta de Instagram (@eroticasanova) en la cual muestra desde la intimidad del proceso al sugerente arte final, limpio y desnudo de adornos. Su cuenta de Instagram a pesar de tener un solo año de vida, cuenta con aproximadamente 35.000 seguidores de todo el mundo, en su mayoría de Australia, Estados Unidos, Francia e Italia principalmente, seguidores que mayoritariamente son mujeres frente a un público masculino minoritario.

Nacho Casanova, zaragozano de nacimiento, reside en Valencia, desde dónde muestra al mundo su último trabajo relacionado con el erotismo. Ha dibujado diez –y publicado nueve–, monografías de historieta (algunas en varios idiomas), ha ilustrado más de 50 contraportadas para El Naufraguito, ha rotulado más de 150 títulos para Diábolo Ediciones, más de 50 para Glénat/EDT, unos pocos para Dib•buks y, últimamente, maquetado unas cuantas revistas de divulgación científica.Ha sido presidente de APIV (Asociación Profesional de Ilustradores de Valencia), y actualmente compagina su trabajo de ilustrador, rotulista y diseñador editorial con la docencia, es profesor de diseño editorial en ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología), así como tutor de proyectos de novelas gráficas en la misma escuela.

Cartel de la exposición 'Entre tus líneas', de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Cartel de la exposición ‘Entre tus líneas’, de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

En la exposición ‘Entre tus líneas’, además de originales y prints a la venta, podrás encontrar bolsas de tela, artículos fetiche y las publicaciones de este nuevo Casanova que va a llenar de erotismo Estudio 64, la librería-galería especializada en ilustración de Valencia.

Entre tus líneas se inaugura el sábado 1 de julio de 2017 a partir de las 19,30h con la colaboración de Cervezas Ámbar. Previo a la inauguración, el viernes 30 de junio, Nacho atenderá a los medios de comunicación que deseen acercarse hasta Estudio 64 a las 12 del mediodía para una pequeña rueda de prensa que será refrescada por Cervezas Ámbar.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía de Estudio 64.

Posible teoría de la causalidad narrativa

Fade to Grey, de Michael Roy
Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 23 de junio, a las 20.00h
Hasta el 4 de agosto de 2017

Sabemos que los relatos albergan poder, así que iniciemos uno de ellos a fin de intentar invocar un tipo de realidad…

Uno de los orígenes del mundo (contemporáneo) es la aparición de un dispositivo automático capaz de “capturar” la imagen. Este hecho no sólo generó una quiebra en la noción de representación sino también en la idea de lenguaje. Durante el periodo romántico, la lengua había adoptado la misión de “acompañar la historia de los hombres y el alma de los pueblos”, la fotografía marca el final de esa hegemonía y plantea un nuevo periodo en el que la palabra queda subordinada a la imagen. Nociones como documento o imagen verdad evidencian la fragilidad del texto, tanto oral como escrito, mostrando su aleatoriedad y polisemia. Ni tan siguiera un enjambre de un millar de palabras podía mermar las resistencias de la imagen.

“El lenguaje es un objeto concreto” (Jean Lescure, ‘Breve historia de Oulipo’, 1973)

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Pensemos en otro posible inicio…

En el principio fue la palabra. El propio Lévi-Strauss comienza El pensamiento salvaje con “una reflexión sobre la nominación y la expresión de lo concreto mediante lo abstracto”. Tanto las palabras, como los relatos tienen poder, incluso definen nuestra forma de percibir las imágenes ya que condicionan los regímenes de pensamiento.

“A felt a nostalgia for ages yet to come” (Saint Etienne, ‘Language Lab’, Finisterre, 2002)

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

En ese espacio de fricción entre la imagen y la palabra incorporemos un tercer elemento, el tiempo, o mejor dicho, su ficción: la imagen tiempo.

El cine propició un nuevo modo de alfabetización, hemos crecido incorporando la idea de montaje sin tener la necesidad de explicitarla o explicarla. No necesitamos conocer el postestructuralismo o la semántica para intuir la arbitrariedad del signo, el hecho de que cada elemento se define en relación con el resto. Una imagen anterior condicionará la lectura de las siguientes. Nuestra formación en la imagen tiempo nos lleva a identificar una escena anterior con el pasado y a vincularla con la que estamos viendo en ese momento.

“Existe un estrecho parentesco entre las maneras en las que se forman los valores significativos de un cinegrama y de una imagen onírica” (Jean Epstein, ‘El pecado contra la razón. La imagen contra la palabra’, ‘El cine del diablo’, 1947)

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Todos estos principios nos conducen a un ámbito de indefinición, sentimos que hemos llegado a un relato que, en realidad, ya ha sido iniciado, ha comenzado en multitud de ocasiones y, al entrar en él, permanecemos silentes intentando identificar los signos, reconocer los recuerdos de otros que, por su familiaridad, casi podemos sentir como propios.

En 1980 Julia Fodor, que sería posteriormente conocida como Princess Julia, mira a cámara e inicia un recitado en francés, “Devenir gris”. La imagen se convierte en un referente permitiendo que Fade to Grey se convierta en el tema mas popular del grupo Visage.

Michael Roy, 2017, presenta su segunda exposición individual en Espai Tactel, el título de la muestra, el mismo que el del segundo single de Visage, ‘Fade To Grey’.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Video de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior: una galería de arte

Concebir un espacio arquitectónico como si fuese uno cinematográfico. No porque se presente ante nosotros una tramoya sino porque cada elemento nos conduce a otras imágenes: stills, capturas… Desconocemos si estas piezas son documentación previa al rodaje o se trata de la propia película expandida en el espacio. Ventanas. Imaginarios familiares y en conflicto. Frente a la noción del cine concebido como imágenes fotográficas nos encontramos con que lo que predomina es la imagen texto. Algo que podemos identificar con los orígenes del cine pero que, como señala Deleuze en ‘La imagen tiempo’, está también presente en nuestra cinematografía, tanto en la moderna como en la cotidiana. La fotografía, sobre todo cuando se vincula al relato, está más entrelazada a la palabra que lo que nuestros tópicos preconizan.

Si leemos las primeras, ‘Forest Knoll Drive’, nos encontraremos ante un bajorrelieve que, a su vez, es el título del video (2006) que se encuentra junto a ella. Una búsqueda rápida en internet nos sitúa de nuevo a un territorio conocido: una dirección de Los Ángeles, California.

El contenido del video, como el del resto piezas de la exposición, nos remiten a una estrategia planteada por el artista desde los años 90, la de no generar otras imágenes sino simplemente ‘posar su mirada’, seleccionar. Esta recolección de momentos, al igual que los instantes que componen nuestra memoria, esta cargada de ruido, deteriorada y distorsionada, efecto que se enfatiza por los sistemas empleados para registrarlas -capturas de imagen, decoupages, fotocopias…-.

El trabajo de Michael Roy, como ya veíamos en su pieza ‘I remember’ (2016), no sólo nos remite a construcciones nostálgicas, sino a los modos con los que hemos construido esas memorias. Hasta qué punto nuestras vivencias, recuerdos, deseos nos son propios o fruto de una construcción social y cultural, de relatos que otros han creado para generar esos grandes imaginarios.

Al mismo tiempo nos presenta una reflexión sobre el hacer, habitamos un mundo cada vez más plagado de imágenes así que cómo podemos posicionarnos ante él. Roy elige el intentar hacer sin hacer, confrontarnos con lo ya creado que, por otra parte, nos ha creado a nosotros mismos.

Pero su obra no se conforma con exponer lo que es visible, genera ámbitos de resistencia, nos obliga a confrontarnos con nuestros recuerdos y, a partir de ellos, dar sentido. En ‘The secret diary of’ (2011) mediante palabras tapadas Roy generaba espacios de vacío que universalizaban y nos invitaban a completar el sentido. En ‘Fade to Grey’ (2017) el espacio en blanco abandona su supuesta neutralidad para convertirse en otra enorme tachadura. El blanco no sólo delimita sino que construye, una sábana define al espectro, una línea, una frontera. El intentar acotar obliga a pensar en una disminución, como evidencia Peters en su cartografía, pero también una latencia basada en lo que se está intentando definir.

Y en ese espacio que se hace autoconsciente y en el que pueblan fantasmas de nuestro imaginario, nosotros, confrontándonos con un relato que alguien ha dispuesto pero no ha cerrado. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Somos actores cuyo acto es el de solo mirar? ¿Ha terminado la sesión o vuelve a iniciarse, una y otra vez?

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Fundido a…

“Al fin y al cabo, la palabra ‘arte’ significa etimológicamente ‘actuar’, no ‘hacer’, sino ‘actuar’. En cuanto actúas, eres un artista” (Marcel Duchamp, citado por Maurizio Lazzarato, ‘Marcel Duchamp y el rechazo del trabajo’, 2014)

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Eduardo García Nieto

Sobre lindes y otros colapsos

‘Atlas Mundial de Selecciones’, Juan José Martín Andrés
Galería Aural
C / Labradores, 17. Alicante
Del 25 de mayo al 1 de julio de 2017

La naturaleza crea barreras casi imposibles de salvar que han condicionado, desde los orígenes de la humanidad, incluso los rasgos de las poblaciones y actuales asentamientos. A pesar de todo, el ser humano ha ido superando estos obstáculos naturales en su afán por conocer. Ya casi no existen fronteras naturales, por lo menos no las psicológicas, pero en cambio, se han ido creando otro tipo de límites. Sin duda alguna, guerras y conflictos son fuentes de creación de barreras artificiales.

Juan José Martín Andrés nos pone sobre la pista del origen de algunas de las pugnas actuales por el territorio en su nueva exposición ‘Atlas Mundial de Selecciones’ de manera sencilla pero muy eficaz. Actualmente residente en México, el artista presenta sus últimos trabajos gráficos, mapas originales intervenidos. Originales en el sentido de que muestran las divisiones de la época para la que fueron concebidos: el siglo XX, un siglo de profundas y cambiantes demarcaciones. Si el espectador se fija, no podrá reconocer muchos de ellos, no solo por el hecho de que el artista ha ocultado con opaca tinta vastas zonas con el objetivo de deshacer el concepto territorio-nación, sino por el gran cambio  sucedido (no en términos de calidad, sino en cantidad) en cuanto a la situación de las fronteras.

'Nations of the world' Una de las obras que puede verse en la exposición. imagen cortesía Galería Aural.

‘Nations of the world’ Una de las obras que puede verse en la exposición. imagen cortesía Galería Aural.

Imperios, repúblicas, constantes anexiones o separaciones de líneas rectas son elementos que Juan José Martín Andrés recalca a través del vacío. La ausencia de dibujo sirve aquí para hacer denotar el espacio. Los cambios de perspectiva y las distorsiones permiten al artista añadir reflexión y juego. Un juego que ya adelantaban en 1980 Guattari y Deleuze, cuando teorizaron sobre la máquina de guerra y el Estado. Mientras que el primero combate por una apertura espacial, el segundo controla y marca los límites de dicho espacio. Las maniobras resultantes quedan reflejadas en el presente, en ese tablero en el que fuerzas políticas y económicas ‘juegan’, como si no estuvieran en el mundo real.

Martín Andrés proyecta una distancia que resulta complicada de pronosticar para el día a día del ciudadano, y consigue, aunque sea de forma imperceptible, que se admire el panorama desde un punto de vista de global. En un mundo donde el cerebro humano está constantemente recibiendo datos, pero que solo retiene un escaso tanto por ciento, se hace necesario y agradable el reposo y el detalle. Aún teniendo en cuenta este consejo, se advierte que, con un rápido vistazo a ’Atlas Mundial de Selecciones’, una abrumadora sensación de velocidad histórica puede recaer sobre la conciencia, provocando, casi sin remedio, una exteriorización facial de incredulidad.

María Ramis

Pepe Gimeno, de la expresión a la estructura

Al Hilo del Pensamiento, de Pepe Gimeno
Galería Mr. Pink Av. Guillem de Castro, 110. Valencia
Inauguración: jueves 4 de mayo, a las 20.00h
Hasta el 15 de junio de 2017

Los trazos, líneas y colores que habitan el mapa del inconsciente del diseñador gráfico Pepe Gimeno, del estudio GimenoGràfic, han traspasado de la mente al lienzo y son los protagonistas de la exposición ‘Al Hilo del Pensamiento’ que exhibirá la galería de arte Mr.Pink de Valencia del 4 de mayo al 15 de junio.

Este espacio creativo, abierto al arte de vanguardia y a tendencias y disciplinas artísticas nuevas, dará cabida al lenguaje poético de las pinturas y esculturas concebidas por Pepe Gimeno, diseñador gráfico de referencia en la Comunitat Valenciana y cuyos últimos trabajos incluyen la imagen del Circuit Ricardo Tormo y de la Plaça de Bous de València.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

La exposición se articula en tres bloques: ‘El Gesto’, una recopilación de trazos o dibujos en blanco y negro sobre papel; ‘La Estructura’, una colección de esculturas nacidas de materiales de desecho; y ‘La expresión’, un trabajo pictórico sobre lienzo a partir de las estructuras que contienen sus esculturas.

‘El Gesto’, parte introductoria de la exposición, incluye una serie de dibujos que, según el autor, “responde a un ejercicio del verano de 2010. Armado con un pincel y con la mente en blanco, plasmaba sobre un papel lo que me dictaba el inconsciente. La mano fluía ligera y libre creando líneas y manchas en las que tomaban forma mis sensaciones. El pincel reproducía imágenes y estructuras que pasaban veloces por mi mente. El ejercicio lo repetí innumerables veces. Mi inconsciente quedó reflejado minuciosamente en el proceso”, explica el diseñador. El resultado son un conjunto de imágenes figurativas y estructuras abstractas difíciles de crear racionalmente. “Son, en su conjunto, una respuesta primaria y contundente a preguntas complejas que verbalmente me era imposible contestar”, según Pepe Gimeno.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

En ‘La Estructura’, que mantiene el pulso de sus colecciones anteriores como ‘En 59 fragmentos’ y ‘The Green bag’, retoma el uso de los desechos para crear esculturas que establecen un diálogo fluido y rico entre los elementos que las conforman. “Lo que me lleva a desarrollar estas obras es una continua búsqueda de estructuras. Estructuras narrativas que cuenten historias, que planteen conflictos y que describan situaciones y vivencias. Mi intención es que las formas de los diferentes elementos que combino se relacionen y establezcan un diálogo fluido y rico entre ellas”, explica el autor.

Por último, y sin duda la parte más renovada de la obra plástica de Gimeno, se presenta ‘La Expresión’, un conjunto de lienzos en las que reinterpreta las estructuras de sus esculturas. “Me preguntaba si podría trasladar los conceptos que contienen estas estructuras tridimensionales a las dos dimensiones. Quería, apoyándome en la experiencia gestual desarrollada años antes, recoger en un plano la expresión que me transmitían las esculturas. Recrear el diálogo que plantean y la emoción que me producen desde un punto de vista nuevo, desde una mirada nueva”, añade el diseñador.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.