Poetas a viva voz

Vociferio. Festival de Poesía Oral y Escénica de Valencia
Carme Teatre
C / Gregorio Gea, 6. Valencia
Del 8 al 12 de junio de 2016

Los poetas de antes se reunían en tertulias y cenáculos, rivalizaban en sarcasmo y mala leche, y soñaban con alcanzar la gloria. Algunos, los más optimistas, incluso con cambiar el mundo. Los poetas de ahora, al menos una significativa parte de ellos, salen a la calle, suben a los escenarios y, sin necesidad del papel impreso ni libros como intermediarios, proclaman a viva voz el poder vivificador de la palabra. Juglares y trovadores en una pieza, vates del pueblo, también un poco actores y actrices que representan sus propios textos  (sin música) otro tanto cuentaversos, vendedores de ungüentos milagrosos, de columnas de humo, de sonidos bellos. Amor y sexo, crítica social y cantos fúnebres. Temas para todos los gustos. Estilos, más de lo mismo. Estos poetas autónomos no rinden pleitesía a la crítica oficial, ni a los santones enrocados en sus torres de marfil.

Masilla y los Espías. Imagen cortesía de Vociferio.

Mansilla y los Espías. Imagen cortesía de Vociferio.

Los mejores de toda España, una veintena procedentes de distintas ciudades,  se dan cita estos días en Valencia en el Festival Vociferio —de vociferar—, que se celebra en Carme Teatre (Gregorio Gea, 6) hasta el domingo. Una iniciativa nacida en 2011 de la mano de Carme Teatre y la asociación cultural El Dorado, que regresa con nuevos bríos tras un año de parón por motivos técnicos, codirigida por Raúl Lago, de Carme Teatre y David Trashumante.

“Éste es el único festival existente dedicado a la poesía oral y escénica con la vocación de contestar a una poesía académica, institucionalizada y elitista, que se había escindido, en cierta medida, del público en general”, señalan los organizadores. “Puede entenderse como una forma distinta de hacer poesía, igual de lícita que la convencional, pero capaz de llegar, comunicar y emocionar en la actualidad a un mayor número de personas”.

En esta edición el festival  se hace eco de una de las corrientes más frescas y populares de la poesía nacional e internacional: el Spoken word (Palabra hablada), un movimiento que se originó a finales de los años cincuenta en los clubs y pubs donde se reunían músicos de jazz y poetas de la generación beat.

Dani Orviz. Imagen cortesía de Vociferio.

Dani Orviz. Imagen cortesía de Vociferio.

El momento cumbre del encuentro tendrá lugar el sábado 11 de junio, a las 20 horas, con  el VI Campeonato Nacional de Poetry Slam, un concurso de poetas en el que un jurado compuesto al azar por el público asistente determina el ganador a través de un sistema de puntuación. Su objetivo es dinamizar un recital colectivo en formato de concurso con sus propias reglas. “Se podría decir que es  un tipo de poesía; una poesía que busca la comunicación directa con el oyente. Pura frescura”, señalan los organizadores.

Este año se realizará un hermanamiento con el Festival Kerouac de Vigo con la presencia de su director Marcos de la Fuente.

Entre los poetas presuntamente implicados: Miriam Reyes, Mónica Caldeiro, Víctor López, DYSO, Le Fay, Rio Muten, Fernando Mansilla, Eladio Orta, María Eloy-García o Nuria Martínez Vernís, entre otros. También participan  voces  locales, como Encar Reig, Enrique Falcón, Mar Benegas o Hugo Mas, raperos como Mc Gibigí, grupos como Cafè de Fel o Versonautas, y proyectos nacientes de la escena valenciana como los ciclos de poesía Versonalidad o Intromissió Poética al Mercat. Habrá numerosos micros abiertos al ingenio e inventiva de los asistentes.

Los patrocinadores del evento poéticos son: El INAEM,  Generalitat Valenciana,  Facultat de Filología, Traducció i Comunicacció y el Aula de Poesía de la Universitat de València, Arroces Dacsa y Amargord Ediciones.

Cartel del Festival Vociferio. Imagen cortesía de la organización.

Cartel del Festival Vociferio. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco

Álvaro P-FF: humor gore de viernes noche

Do The Mutilation (and other funny things to do on a friday night), de Álvaro P-FF
La Fiambrera Art Gallery
C / Pez, 7. Madrid
Inauguración: viernes 30 de octubre, a las 19.00h
Hasta el 5 de diciembre de 2015

Álvaro P-FF (Madrid, 1973) es uno de los diseñadores más respetados dentro de la industria musical española. Desde que comenzó a dibujar para la escena underground de Madrid a mediados de los años noventa sus portadas y carteles han puesto imagen a la música que nos ha acompañado durante dos décadas.

Divine for president, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Divine for president, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Con su peculiar estilo mezcla la estética de las marcas de skate de finales de los ochenta y la cartelería americana de los noventa de artistas como Kozik, Coop, Almera, JellyBean… con otros muchos ingredientes: la imaginería mejicana (con sus vírgenes, sus calaveras, y sus luchadores), el humor negro, el cine gore, la crítica social, los tatuajes, el rock y el punk, el cartel político-propagandístico de los regímenes totalitarios, y un sinfín de iconos de la cultura pop puestos del revés.

Soul man, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Soul man, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Álvaro P-FF ha creado un mundo al que se han rendido artistas nacionales como Bunbury, Calamaro, Amaral, Sidonie, Cápsula, Los Coronas, L.A., Sex Museum, Depedro… e internacionales, como The Jayhawks, Redd Kross, Fountains of Wayne, Lucinda Williams, Nancy Sinatra, Soundtrack Of Our Lives, o Long Ryders. Junto a su hermano, el fotógrafo Juan Pérez-Fajardo, comanda el estudio de diseño y fotografía The Fly Factory.

Después de varias exposiciones individuales, donde se recopilaban piezas realizadas para grupos, conciertos, festivales y discográficas, Álvaro P-FF da un paso adelante con Do The Mutilation (and other funny things to do on a friday night), su primera exposición creada ex profeso. En ella Álvaro nos muestra, como si fuese una serie trastornada de “caprichos de Goya”, el universo personal que le rodea y le inspira.

No guts no glory, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

No guts no glory, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Do The Mutilation (toma el nombre de la exposición de una canción del grupo nuevaolero escocés The Revillos) se compone de 22 obras realizadas en serigrafía, con los colores rojo y negro como protagonistas. En ellas, sobre las paredes de La Fiambrera, encontrarás a H.G.Wells y su guerra de los mundos trasladada a Madrid, a los soldados imperiales de George Lucas haciendo proselitismo del Lado Oscuro, a John Waters nominando a Divine para presidenta del país, a Nick Lowe en las barricada con Nelson Mandela, a los personajes de Walt Disney cumpliendo condena por pandilleros… siempre acompañados de referencias musicales importantes para el artista (Hard-Ons, Henry Rollins, MC5, Ron Asheton, Mega City Four, Misfits, Ramones, Motörhead…). Como novedad, además de su obra sobre papel, el artista se lanza a la experimentación de técnicas interviniendo sorpresivamente sobre una de las salas de la galería.

Try to do that shit again, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Try to do that shit again, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

 

Insólita Wertmüller en Sala Berlanga

Insólita aventura de verano, de Lina Wertmüller
Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Viernes 12 de junio de 2015, a las 20.15h

La Filmoteca de CulturArts IVAC, tras la primera proyección en mayo de ‘Una mujer en África’, de Claire Denis, ofrecerá el viernes 12 de junio el pase de un segundo largometraje, ‘Insólita aventura de verano’ (Lina Wertmüller), fruto del acuerdo con CIMA CV, Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales Comunidad Valenciana.

Estas proyecciones surgen de la colaboración entre CIMA CV e IVAC para incluir en su programa y debatir películas dirigidas por mujeres, como forma de visibilizar estos trabajos muchas veces ausentes en los circuitos comerciales. Esta vez es el turno de Lina Wertmüller, la primera mujer en ser nominada al Óscar a la mejor dirección en 1976.

Giancarlo Giannini y Mariangela Melato en 'Insólita aventura de verano', de Lina Wertmüller.

Giancarlo Giannini y Mariangela Melato en ‘Insólita aventura de verano’, de Lina Wertmüller.

Mariangela Melato y Giancarlo Giannini (actor fetiche de la directora ya que actúa en varias de sus películas) protagonizan ‘Una insólita aventura de verano’ (1974), película en la que se narra la singular relación entre una rica y mimada mujer y un marinero comunista durante un rocambolesco naufragio en una isla desierta.

Comprometida políticamente, Lina Wertmüller confronta de manera irónica e impertinente lo social y lo económico del momento en que vive, desembocando en esta dramática comedia.

Fotograma de la película 'Insólita aventura de verano', de Lina Wertmüller. Cortesía de CIMA CV.

Fotograma de la película ‘Insólita aventura de verano’, de Lina Wertmüller. Cortesía de CIMA CV.

Penev, el fútbol como puro teatro

Penev, de Xavo Giménez
Dirección: Toni Agustí y Xavo Giménez
Sala Russsafa
C / Denia, 55. Valencia
Viernes 1 y sábado 2 (20.30h), y domingo 3 de mayo (19.00), 2015

La programación escénica de Sala Russafa para esta semana se cierra con una propuesta para los que aman el fútbol y odian el teatro. Y viceversa. Pero también para los que aman el fútbol y el teatro.

Del 1 al 3 de mayo, el teatro de Ruzafa acoge la pieza ‘Penev’, una obra escrita por el actor Xavo Giménez, quien ya se estrenó como autor en 2011 con ‘Ártico’, que recibió muy buena acogida. Junto a Toni Agustí dirige esta obra que ambos interpretan y en la que se desvela el punto en común entre el deporte de masas y las artes escénicas: la ilusión, la esperanza de creer que siempre irán a mejor y la capacidad de hacer que los espectadores se sientan mejor viendo actuar a otros.

Toni Agustí (izquierda) y Xavo Giménez en una escena de Penev. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Toni Agustí (izquierda) y Xavo Giménez en una escena de Penev. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sobre el escenario, el dependiente de una tienda de artículos de segunda mano y un ex trabajador de Canal 9 barajan cromos de la alineación del Valencia FC. En una sociedad en que los individuos son intercambiables y en la que un gol en la portería contraria puede hacernos sentir alguien, ‘Penev’ construye una trama llena de ternura, humor ácido, melancolía y sátira.

Mediante saltos temporales y espaciales, vamos conociendo la historia de estos dos personajes, que mantienen una intensa relación sobre las tablas, magistralmente interpretados por Giménez y Agustí.

Esta propuesta de la compañía local La Teta Calva se estrenó la pasada temporada con excelentes críticas y constituye una muestra de la viveza y la originalidad de la escena valenciana, capaz como ninguna de realizar un retrato de nuestro tiempo. A mitad camino entre la comedia y la crítica social, ‘Penev’ hace un regateo a la apatía y una magnífica chilena a quienes creen que el buen teatro solo puede ser clásico.

VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=MzK0O0u52lQ

Toni Agustí (izquierda) y Xavo Giménez en una escena de 'Penev'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Toni Agustí (izquierda) y Xavo Giménez en una escena de ‘Penev’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Nauman, un caso digno de estudio en el IVAM

Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 28 de junio, 2015

Ludwig Wittgenstein, una de las influencias de Bruce Nauman, afirmó que “de lo que no se puede hablar mejor es callarse”. Se refería a todo aquello que escapa a los límites del lenguaje. Que es, precisamente, de lo que se hace cargo el artista norteamericano, al que el IVAM le dedica su Caso de Estudio. Un caso sin duda digno estudio, por cuanto recoge en su trabajo las huellas de lo que Luis Racionero llamó filosofías del underground. Filosofías que exploraron a principios de la segunda mitad del siglo XX alternativas a la mente racional, para que aflorara libre de ataduras la parte más inconsciente del sujeto.

Obras de Bruce Nauman. Imagen cortesía del IVAM.

Obras de Bruce Nauman. Imagen cortesía del IVAM.

‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’ reúne 14 obras del artista de Indiana, diez de la Colección del IVAM y cuatro de Electronic Arts Intermix, junto a otras de Man Ray, Marcel Duchamp, Merce Cunningham, Georges Hugnet, Richard Serra, Steve Reich, John Cage y Samuel Beckett, la de este último abriendo la exposición con sus películas ‘Film’ y ‘Quadratt’. Y ya sean las propias de Nauman o las de quienes “ayudan a contextualizar su obra”, según explicó la comisaria María Jesús Folch, lo cierto es que toda ella diríase atravesada por el afloramiento de ese inconsciente rayano a la locura.

Obra de Nauman en 'Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman'. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Nauman en ‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’. Imagen cortesía del IVAM.

A Nauman le interesa tanto explorar los límites del lenguaje, del cuerpo, de la identidad, que en la mayoría de casos termina emergiendo una conciencia tan lúcida como alucinógena. Ya sea ‘Deformando la boca’, mediante un insistente ‘Pellizco en el cuello’ o simplemente ‘Rebotando en la esquina’,  sus videos parecen ilustrar cierto brote psicótico. Brote manifiesto en la película de Beckett, ‘Film’, a modo de prólogo del resto de la exposición.

En todo caso, Nauman pretende confrontarnos al hecho del cuerpo, el espacio y el tiempo en los cuales se inscribe ese cuerpo que da título al ‘caso de estudio’, en tanto manifestación de algo singular. Frente al cuerpo disciplinado, ya sea para el trabajo o el consumismo alienantes, el artista procede a mostrarnos un cuerpo liberado de ciertas convenciones sociales, de manera que sea él mismo. Y lo consigue a base de forzarlo a repetir sin descanso una serie de gestos o movimientos que terminan confluyendo en su polo opuesto: del orden al desquiciamiento.

Obra de Bruce Nauman en el IVAM.

Obra de Bruce Nauman en el IVAM.

Lo mismo sucede cuando explora los límites de la percepción, manipulando ciertas acciones o sonidos de forma que la mirada y la escucha se vean forzadas a ver y oír de otras maneras. De nuevo Wittgenstein cuando dice: “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”. Nauman pretende que el sujeto amplíe esos límites, para que así aflore ese otro mundo diferente al que no tiene acceso por hallarse encerrado entre las cuatro paredes de su propio y estrecho lenguaje.

En ‘Good boy, bad boy’ y en ‘Flesh to White to black to flesh’ fuerza la confrontación de sonidos y la idea de máscara, haciendo que converjan a un tiempo la crítica social, desvelando ciertos engaños y ocultamientos, con la emergencia de una identidad confusa e igualmente alienada. El cuerpo, inscrito en un espacio y un tiempo al servicio de ese desvelamiento manipulador, comparece en la obra de Bruce Nauman como un cuerpo extrañado. Un cuerpo forzado a la repetición de ciertos gestos y acciones. Un cuerpo amenazado por aquello que vendría a liberarlo. Nauman es, sin duda, un caso digno de estudio.

Una de las imágenes de Nauman en la exposición 'Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman'. Cortesía del IVAM.

Una de las imágenes de Nauman en la exposición ‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’. Cortesía del IVAM.

Salva Torres

The Hole 2. Un agujero rosa picante

‘The Hole 2′, producido por Let’s Go Company
Textos de Alex O’Dogherty y dirección de Víctor Conde
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 2. Valencia
Hasta el 29 de marzo

‘The Hole 2′ llega al Teatro Olympia de Valencia, donde estará hasta el 29 de marzo, con el mismo espíritu que su antecesor y para volver a hacer reír al público con esa mezcla de circo, humor y burlesque. Como apuntó Alex O’Dogherty cuando presentó el espectáculo en el Olympia, “la gente tiene necesidad de divertirse” y puede hacerlo disfrutando de un montaje “fresco y provocador”.

Detalle del cartel de The Hole 2. Teatro Olympia.

Detalle del cartel de The Hole 2. Teatro Olympia.

El género burlesque con el que regresa a Valencia aúna cabaret, teatro y circo, aunque en esta ocasión se fusiona con la Revista de los años 70-80 para plantear una reflexión sobre el amor con música en directo, crítica social de noticias de la actualidad diaria y nuevas acrobacias.

‘The Hole 2′ empieza dos años después de donde nos dejó el primero. La vida ha cambiado para la antigua Maestra de Ceremonias, ahora inmersa en una época donde la cultura, la música y la diversión están en crisis. Tras una horrorosa depresión post-party, la anfitriona decidió salir del Agujero, sentar la cabeza y casarse con un abogado de bien, dejando de lado el desenfreno y la diversión para llevar una vida ‘normal’. Lo que no contaba es que en su despedida de soltera la fueran a llevar de vuelta al Agujero donde se reencuentra con su pasado.

El actor Álex O’Dogherty, que ya en la gala de los Goya dejó muestras de su versatilidad como músico, es el maestro de ceremonias -en alternancia con Edu Soto y Víctor Massán- y autor del texto, junto al productor, Iñaki Fernández. De hecho, O’Dogherty tocará con su banda ‘La Bizarrería’ en Valencia, alternando su actuación en ‘The Hole 2′.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

O’Dogherty confesó en su momento que se emocionó cuando le plantearon la posibilidad de hacer ‘The Hole 2′, después de varios años conduciendo su primera parte, un show que ha funcionado tan bien que ha creado ‘marca’. Como autor de los textos de este segundo ‘show’ le preocupaba “estar a la altura del primero sin copiar” y para ello ha abandonado la época de los años 20 para adentrarse en el ambiente de la Revista de los 70.

En esta ocasión, se añade además música en directo y la historia que se relata es “más coherente” de principio a fin. Se puede entender sin necesidad de haber visto ‘The Hole’, aunque aquellos que vieran el origen de la peculiar historia de amor con una rata observarán ahora que “el tiempo ha pasado” y que se cuestiona ahora “si el amor es para siempre”.

Álex O'Dogherty en una imagen promocional de The Hole 2. Teatro Olympia de Valencia.

Álex O’Dogherty en una imagen promocional de The Hole 2. Teatro Olympia de Valencia.

Si en el ‘agujero’ anterior se basaba en “pasarlo bien y divertirse”, éste reflexiona sobre el amor y se “plantea la viabilidad de una pareja hoy en día”, tal y como señaló el autor del texto. El espectáculo tiene dosis de erotismo, es “provocativo, provocador y algo faltón, pero para nada ofensivo”. “Siempre ha insinuado más que enseñado, a veces me parece de Walt Disney”, bromeó el actor.

Entre las novedades, habrá también “crítica social” y se comentarán noticias de la actualidad diaria. En este sentido, el espectáculo se mantiene “vivo” y podrá incluir comentarios sobre informaciones del mismo día de la función. Además, el público participará activamente, destacando momentos como el sorteo de un jamón, algo que ha ido adquiriendo entidad propia según ha ido avanzando la gira de ‘The Hole 2′.

Álex O’Dogherty recordó que lo que le llevó a escribir ‘The Hole 2′ fue la decisión del Gobierno de implantar el IVA cultural de 21% y que se calificara la cultura como entretenimiento. Entonces él escribió en un tweet ‘¿Quién necesita divertirse?’ y recibió una respuesta tan abrumadora que le motivó para escribir esta historia.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

Imagen extraída del video promocional de The Hole 2. Cortesía de Teatro Olympia.

Equipo Crónica, grandes carteles, ¿buenas obras?

Equipo Crónica
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de mayo, 2015

Cuando soñamos pasa una cosa curiosa: estamos convencidos de que todo lo que sucede es de verdad. La lógica onírica es tan convincente que lo que vivimos en el sueño nos parece real. Y nos lo parece porque en el sueño es real.

Con el arte pasa lo mismo. Cuando una obra es capaz de atraernos a su espacio narrativo y dejarnos atrapados en él haciéndonos olvidar toda realidad que queda fuera, construye de pronto a través de la ficción otra realidad y otra verdad que reconocemos de manera inesperada como parte de nosotros mismos. Esa es su magia y su poderoso atractivo.

El intruso, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El intruso, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Suele pasar lo contrario cuando va cargada con el lastre de intenciones políticas, sociales, filosóficas o satíricas. Como estas ideas funcionan en la realidad efectiva de las cosas, nos empujan fuera de la ficción creándonos un conflicto de posicionamiento: no sabemos a qué atenernos, si a la realidad sobre la que nos obligan a pensar, o al disfrute estético.

El valor político o filosófico que una obra pueda tener es algo que debe venir luego, cuando se piensa sobre ella. Pero si esas ideas forman parte de la obra tienen que quedar dentro de la lógica narrativa como partes de la ficción. De no ser así, acaba resultándonos falsa, o simplemente no nos convence.

Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Heartfield-El Lissitzsky, dos frentes, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

En 1964 los artistas valencianos Rafael Solbes (1940-1981), Manuel Valdés (1942) y Joan Antoni Toledo (1940-1995), forman Equipo Crónica, activo hasta 1981. El Museo de Bellas Artes de Bilbao le dedica, patrocinado por BBK Fundazioa, una exposición retrospectiva con 146 obras que resumen su trayectoria a través de pinturas, dibujos, carteles, y esculturas y grabados en serie. Incluye también documentos del movimiento Estampa Popular de Valencia, en el que los tres artistas participaron antes de crear Equipo Crónica. El caso es que estos artistas entendieron que su actividad tenía que quedar expresamente ligada a una referencia externa, en su caso a la situación política española que va desde la última década de la época franquista hasta el cambio de poderes en el Estado (de un régimen totalitario… a una oligarquía de partidos).

Juegos peligrosos, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes Bilbao.

Juegos peligrosos, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes Bilbao.

Al tener como propósito la crítica de la situación sociopolítica de ese momento y usar lo artístico como excusa para satirizarla, nos pasa que cuando estamos delante de estas obras no sabemos si pensar sobre la crítica que representan o disfrutar de lo artístico que pueda haber en ellas. El resultado es que no conseguimos ni lo uno ni lo otro. La obra ha quedado abortada de tal manera que muere presa de su propio conflicto.

Por otra parte, desnudado del contexto histórico al que pertenece, su trabajo nos deja el regusto amargo que suelen dejar las cosas que se han hecho con retales de otras sin aportar nada original. Nos parecen buenos carteles, pero no grandes obras. Influido por el pop y la renovación figurativa de los 60, Equipo Crónica usa como medio plástico impresiones gráficas con colores planos, y toma como excusa lo artístico para articular su trabajo crítico-satírico a través de imágenes tomadas de los medios de comunicación y de referencias icónicas de la historia y el arte.

A un lado y otro de la cuerda, de la Serie Negra, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

A un lado y otro de la cuerda, de la Serie Negra, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

Líneas inesperadas. Guillem Martínez

LINEAS INESPERADAS

Entrevista a Guillem Martínez

És periodista, escriptor i assagista. Guionista de sèries satíriques com Polònia a TV3. Ha escrit llibres com Pásalo, La Barcelona RebeldeFranquismo-Pop, etc. Parlant amb ell notes ràpidament que l’escriptura i la crítica literària són les fonts a partir de les quals es nodreix la seua xarxa referencial primera.
Ha mantingut un blog durant dos anys i ha coordinat el llibre La Cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española. És algú apegat a l’actualitat i que interroga l’entorn de canvis al seu voltant.
Molts pensadors ho han explicat d’altres maneres, però la seua manera d’etiquetar la nostra realitat cultural i social forma part d’un diccionari fonamental del canvi.
És ja, entre molts, escriptura i visió de ruptura totalment naturalitzada. Cap al mes de novembre estarà a València convidat per a intervindre en unes reunions entorn de la premsa. Serà una bona ocasió per conéixer-lo de primera mà.

Imagen extraída de la entrevista en Mecánica del Muro

Imagen extraída de la entrevista en Mecánica del Muro

Quin és l’inici del concepte CT o Cultura de la Transició?

Vaig fer un llibre que va sortir el 2000. És deia Franquismo-Pop i va coincidir amb el 25è aniversari de la Fira del Franquisme. Era un llibre en principi com havia de ser: molt poc programàtic. Era una antologia d’autors amb diferents autors i generacions parlant del franquisme. Els més vells eren Montalban, Mendoza i altres aleshores més joves com Casabella, Jordi Costa, David Trueba i Toni Àlvaro. Llavors, vaig fer un pròleg agafant com a referència els llibres oficials sobre els 25 anys de publicacions culturals, Pablo Fussi, José Carlos Mainer i tota aquesta gent. Va ser un clic. Vaig veure que hi havia una coincidència amb la realitat. Vaig veure que començava, al meu ofici de periodista, a tindre seriosos problemes amb el límit del possible que pots explicar. Vaig fer un petit pròleg i això és l’origen.

A partir d’aquí com desenvolupares aquest concepte?

De moment el vaig deixar allà. D’aquest llibre no va eixir cap ressenya. Vaig adonar-me que havia tocat un límit però no saps vertebrar-ho. Va coincidir amb un moment de crisi professional i vaig decidir fer un màster. I aquest màster l’havia de fer jo perquè no existia aquest tema i vaig estar un parell d’anys fent un blog-diari sobre quin és el límit de la cultura espanyola, en què consisteix i aquí vaig trobar a molta gent. Convidava a debats a gent al blog com Constantino Bertolo, Ignacio Echevarría,…i vam donar amb això, amb aquesta cosa.
En principi, la gènesi de tot açò era molt literària. Era, perquè no podien haver crítiques de literatura espanyola determinades que no fossin com les que ja hi havia. El final de tot açò és molt diferent. És o psicologia social o història de les mentalitats. És trobar els mals culturals espanyols que penso que han sigut vàlids fins fa poc, però que ja no ho són.

Precisament, volia preguntar-te sobre la validesa de la CT en l’actualitat però abans m’agradaria que parlarem del cas Echevarria. Va ser prou sonat i l’amollaren del periòdic precisament per una ressenya concreta.

Sí, el varen fer a fora. Lo més curiós va ser l’explicació que donaren:

“La cultura española ha dejado de ser hace años un arma de destrucción masiva”. Això és lo que t’explica la CT. No és un arma, la cultura. És una banda sonora de l’ascensor que ve a donar la raó a un Estat.

Ara precisament ha sortit un llibre de Luisa Arena Delgado que recomano i que es diu La nación singular. Fantasías de la normalidad democrática española. On parla d’un fenomen que està passant i és que la universitat espanyola no existeix; ha mort. Ha mort per l’Estat,
És una cosa molt nova i molt única. De cop, una universitat que era un fet original de conflicte cultural a Espanya doncs no ho és i s’està creant aquesta universitat també a l’USA, a França en certa mida. Aquesta noia de la Universitat d’Illinois ve a plantejar el fet espanyol com l’Estat polític que més inversió cultural i violenta ha fet en els últims 200 anys. I és com per a plantejar-nos, perquè cal invertir tanta cultura en un Estat que segurament no el volem ningú.

I tu, has tingut problemes en el teu vessant periodístic?

Sí, però tot es quantifica per la CT, tot és “este tio és un friki” o “s’està mirant el melic”. Per exemple, vaig traure un llibre sobre el funcionament cultural de l’11M que va vendre 10.000 exemplars i no està malament, sense cap ressenya.
Quan en aquesta Cultura de la Transició optes per altres vies culturals que, alerta; poden ser avorrides, han de ser sotmeses a qualsevol crítica cultural també. Doncs és una patologia o ets un rancorós o ets un “solterón”,… Però sempre per algun tipus de patologia. Sembla que és alguna malaltia psiquiàtrica o un tret personal com l’heroisme. És tan meritori no tornar-te’n rancorós! Precisament, parlar de tot açò és molt positiu. Dona molta vidorra. Tinc un amic, el Xavi Calvo, un escriptor molt bo en castellà que un dia parlant de la CT digué: “En España hay un rollo que si quieres entrar en la CT tienes que envejecer 30 años”

En altres entrevistes comentaves que La CT se sosté sobre tres conceptes fonamentals; unitat, cohesió i estabilitat has trobat en aquest sentit alguna confirmació últimament?

Sí, ara de manera instintiva anem trobant papers que ho demostren. L’informe Huntington dels anys seixanta que informa dels canvis necessaris a Espanya i la construcció que ha de tenir i que coincideix bastant amb la Constitució que tenim. El tio explica que per fer una transició democràtica a Espanya han d’haver-hi uns quants canvis i alguns d’ells són culturals. Me’n recordo d’un ara mateix que diu que hi ha una tendència a Espanya que els periodistes se senten propietaris del seu treball i això ho hem d’evitar. Això és un canvi cultural i s’ha fet. Bàsicament, el punt de partida de tot açò de la CT és que en un moment d’inestabilitat i d’atzar com és la transició les esquerres només tenien dos capitals. Un és el carrer i l’altra era la cultura, amb un domini hegemònic de la cultura i van donar això a l’Estat a canvi de participar en la negociació. Llavors, la cultura va passar de ser una eina de mobilització inclús de problematització a ser precisament el contrari: una eina per desproblematitzar.

Imagen extraída de la entrevista en Mecánica del Muro

Imagen extraída de la entrevista en Mecánica del Muro

Hem parlat fins ara dels trets fonamentals de la CT, els seus orígens i desenvolupament històric però m’agradaria que intentàrem junts baixar encara un poc més i que parlàrem de qüestions més concretes. Tal volta no tant d’Estat com de ciutat o de barris. Per exemple, has parlat de cultura i carrer i a València hi hagué un moviment molt fort precisament als anys 70 que es deia La Cultura al Carrer.

Doncs, no ho coneixia.

Tal volta aquest esclat va morir per dos vessants. La primera perquè els líders naturals dels barris que movien tot allò estaven més pel benestar i el desenvolupament social lligats a la cultura i l’altra per la construcció d’equipaments com les Cases de Cultura. El que va passar és que aquells líders naturals els introduïren dins de les Cases de Cultura ja construïdes i calia gestionar-ho. Ací entrem al territori de la gestió que estaria, al llarg dels anys, filtrant i administrant la CT. La meua pregunta és: Creus que la gent era conscient?

No, la gent no era conscient. Jo crec que efectivament hi havia una idea de benestar molt nebulosa. Es pensava que la sanitat, l’ensenyament havien de fer part de l’Estat, i d’una manera molt instintiva i gratuïta es va posar la cultura. I la cultura distribuïda per l’Estat és un malson. Es va fer i suposo que amb certa bona intenció desenvolupant la cultura com a dret. Però en el fons és el domini de l’Estat per part de la cultura i és una aposta absoluta que poques cultures europees han tingut. Aquí tota cultura era Estat, fins fa poc. I no sols és el “Estado malvado”, també s’ha de dir que les apostes culturals de les esquerres, en aquell moment, fora de l’Estat, eren molt avorrides. També varen morir d’avorriment. No eren “sexys”.
He estat estudiant el rotllo anarquista a Barcelona als anys 70. Van morir per avorriment. Era una cultura molt moralista, molt circular, molt previsible. Va començar a fer els deures però no els va acabar.

D’aquell moment a Barcelona conec el moviment de les ràdios lliures…

Sí, i el vídeo lliure. Però precisament el vídeo lliure va ser una metàfora perquè va demanar una subvenció i no se la van donar, cap al 78. I també tot lo que eren fanzines i revistes que eren collonudes, doncs, tinc la sensació que al final eren molt avorrides. És una sensació però no ho he investigat.

També hauríem de parlar d’una revista fetitxe, Ajoblanco, però quant a experiència personal, encara que molt col·lateral, recordo més la distribució de pelis independents que es va fer als anys 80. Gent que estava a Barcelona ho organitzaven amb una furgoneta.

Sí, és important Ajoblanco perquè és important la cultura llibertària perquè jo crec que en aquell moment era l’única que podia fer la campanada. Tot lo que era dels PCs es va fusionar amb la CT molt ràpidament. De fet, hi ha l’anècdota divertida que a Barcelona hi ha un combat cultural molt bèstia a partir de dues institucions. Una era l’Assemblea d’Actors i Directors de l’Espectacle i l’altra l’Assemblea de Treballadors de l’Espectacle. Una marxista la primera i una llibertària que era la segona. La segona les va passar de voltes. Va fer el primer GREC que és una temporada de teatre. Va ocupar sales. Encara que he sabut que algunes es varen llogar i també mola saber-ho. Allò va canviar tota la fisonomia teatral de la ciutat i de la qual viu encara Barcelona. Finalment, l’associació llibertària no va poder més i va desaparèixer perquè va entrar una altra dinàmica que era el municipi i l’Estat. I aquí ve lo bo. Els primers tècnics culturals dels municipis venien tots de l’assemblea marxista, del PSUC. Encara que és molt grandiloqüent dir marxista. I aquí venen els tècnics culturals que es varen encarregar de desproblematitzar la cultura.

I, creus que tota aquesta gent, tots aquests tècnics, són els que han fet el tap generacional?

Al principi jo el veia però ara no. Ara penso que és un tap cultural. Dóna igual l’edat que tinguessis mentre compartissis aquests punts de vista. De fet hi havia, açò és una cosa que deia l’Ignacio Echevarria, que aquí quan es moria un intel·lectual orgànic hi havia un altre clònic que naixia al seu lloc. No cal tenir una gran personalitat ni uns grans punts de vista per a la cultura d’Estat no has de ser molt brillant. Has de dominar els punts i de fet aquest és el drama. Tenim un “staff” cultural d’escriptors que són això: okupes. Escriptors que ocupen llocs que no els hi pertoquen. Almenys no per la seva obra sinó per la seva obediència. De fet, l’obra de tota aquesta gent desapareixerà. Quan es moren aquesta gent desapareixen perquè no hi ha obra. Bo, sí, hi ha Marías que sí que quedarà. Hi ha Bolaño que també quedarà. Aquest dos no m’atreviria a dir-los CT en cap moment.

Perquè creus que una part tan gran d’altres generacions i professions de la cultura, més joves, continuen intentant reproduir els mateixos esquemes culturals, en les formes d’escriure, de dir, etc.? Perquè intenten entrar a dins d’aquest espai?

No ho sé, jo. Però és que no sé si existeix aquest espai ja. De fet és un sector en crisi. L’Estat no inverteix en cultura. Totes les professions estan desapareguent. Hi ha un malestar molt gran al sector de la cultura perquè l’Estat ja no pot garantir el seu model. El model ha desaparegut.

Però per exemple, en el cas de València, l’escena oficial s’està mantenint mirant cap arrere i amb una mirada molt des problematitzadora. Està molt cohesionada encara, està fent un tap també defensiu perquè hi ha una forma de fer polítiques culturals i pensar la ciutat, encara molt bèstia…

No sé si és tan bèstia, eh! Jo el veig molt caigut, molt caigut. No ho veig. Francament, en aquest moment d’impàs és quan la cultura fa més nosa que servei a l’Estat. Li queden quatre telediaris i la verticalitat esta que coneixíem ja no existeix. Ara, és una tonteria però una entrega de premis és patètica. L’entrega de premis del Wert es va trobar amb els estudiants ningunejant-lo, Marías ja ha dit que no rebrà cap premi de l’Estat, que més…

La cultura ara mateix és com una paròdia del que va ser. És una paròdia absoluta. Però a la vegada sembla que la cultura de mercat està revifant i també és normal que aquesta sigui la comunitat cultural més gran. Al costat d’ella estan havent petites editorials, llibreries cooperatives especialitzades en pensament feminista per eixample que fan també comunitats de 10.000 persones i això mola.

Que penses de l’impuls de les industries creatives, de la innovació, l’emprenedoria i tot allò que sembla no té memòria?

Desproblematitzar és una opció i és una opció molt higiènica i molt respectable. El problema greu és quan té qualsevol vincle amb l’Estat. És terrible. Si una comunitat de “consumidors” de cultura decideixen optar per una cultura des problematitzadora és el seu dret també. L’Estat amb aquesta crisi ha fet un pas enrere molt gran i segurament no tornarà a ocupar el mateix puesto, almenys seria desitjable. La cultura és una cosa de la societat. És nostra. La fabriquem, la compartim i ens entenem nosaltres. Vull dir també que no tota la cultura ha de ser igual. Hi han dies que jo necessito una xorrada desproblematitzadora i hi ha dies que no. Lo important és treure-li la funció política de l’Estat. Això és importantíssim.

València ha fet una megaciutat blanca que és CACSA com formula CT i té la seua versió municipalista o CB molt bel·ligerant amb el Cabanyal. Que penses de les ciutats-marca?

Tots tenim la nostra pròpia versió CB sobretot a les ciutats. Lo de la ciutat-marca ho va inventar Barcelona. Va ser inventada copiant-se coses de la costa Est i l’Oest. Es va fer una cultura vertical que no qüestionava això. Era posar Barcelona al món, amb el Guggenheim posar Bilbao al món. Amb el rotllo valencià doncs era posar València al món. Veritablement no va haver cap tipus de resposta a tot açò. Per exemple, a Barcelona no més va eixir qüestionant-lo el Montalbán, en 1992, cap més. I sort que ho va fer Montalbán, si l’hagués fet un altre l’hagueren tractat de friki. I segurament va fer el friki, segons ells, era l’amargat que no volia que Barcelona fos lluenta.
Tot això està vinculat a l’únic negoci espanyol, amb un model que és la societat mixta. Un model que València va copiar molt ràpid. És crear societats mixtes privades-públiques per fer una marca de ciutat, com una Vila Olímpica. Els gastos d’organització els paguem nosaltres com les clavegueres i els beneficis són privats. És una cosa que ha passat al món de la construcció i de la política. L’originalitat catalana en aquest boom va ser la independència de les caixes. Al País Valencià, el país de la festa d’Espanya, no eren independents però trobaves el règim. Allà tenies el“pelotazo inmobiliario, construido por unos que a su vez se daban el crédito y, a su vez, dominaban la institución”. És el “do de pecho del régim”.

Penses que estem front un canvi cultural?

El 2011 hi ha hagut un canvi cultural a Espanya descomunal a tot arreu. És un miracle. Hi ha generacions que jo tampoc coneixia. Està havent-hi un canvi cultural que ja no és resistencia sinó més bé possibilitats de ruptura.
I quins penses que són els eixos d’aquest canvi cultural? Què entreveus?

Lo principal és que hi ha hagut una ruptura cultural. De tota la propaganda d’Estat hi a gent que no li ha tocat que ha creat altres cultures. El 15M és l’expressió de tot açò. El principal eix de tot açò és la paraula democràcia. És que hem d’estar construint una altra idea de democràcia, total i absoluta. Eixa és la batalla del segle XXI. Si tenim la democràcia que ens ve de la UE o aconseguim construir una democràcia propera.
I en l’àmbit cultural, quines creus que serien les quatre paraules…

Lo primer és que detecto que és molt difícil de detectar i això ja mola. La qual cosa implica que farà falta crítica. Farà falta un periodista cultural que t’explico lo que hi ha. Ara mateixa no hi ha. Les ressenyes continuen sent molt fluixes… Hi ha gent jove, això és fonamental i bèstia, que ha mantingut la crítica literària a Internet. Un gènere que no existia a Espanya. La crítica d’art per lo vist també. I és una cosa molt bèstia, els mitjans no aportaven aquestes dues possibilitats. Farà falta gent que informi de lo que està passant i dels nous fenòmens. Jo detecto coses molt rares i molt disperses. Per exemple, nous moralismes. Detecto també una literatura molt social amb sorpreses lúdiques. No ho sabria explicar. De fet ara es ven molt poc i s’està editant molt. Ha aparegut un nou fenomen que és la petita editorial i la petita llibreria cooperativa i això és nou., des de fa tres anys és un boom, sobretot és assaig. Espero que no acabi tan avorrit com als 70’ i no acaben tots en un Marcuse…no sé.
També detecto que hi ha fosses de CT com Catalunya. Tot el procés aquest del 9N doncs està repercutint en l’última oportunitat que una institució estatal faci cultura vertical i l’està fent prou bé. Si no se n’ix de mare serà l’ultim procés vertical. Però, el debat és si se n’eixirà de mare o no.

Imagen extraída de la entrevista en Mecánica del Muro

Imagen extraída de la entrevista en Mecánica del Muro

 

Eva Caro

Juego de Damas en el taller de Manolo Martín

Concurso Visual Talent
Taller de Manolo Martín en Benicalap
Sexta y última prueba
Clausura: sábado 26 de julio en Las Naves, 19.30h

Entraron de buena mañana en el taller que el artista fallero Manolo Martín tiene en Benicalap. Y los finalistas del concurso Visual Talent se encontraron con unas pequeñas letras de corcho blanco como objeto de la sexta y última prueba que debían superar. ¿Eso era todo? La pregunta se reveló en sus sorprendidos rostros, hasta que Manolo Martín acabó con la sorpresa reconociendo que se trataba de una pequeña broma. Tan pequeña como los números de corcho, que dejó paso a las más grandes cabezas escultóricas que, ahora sí, debían utilizar como objeto de la prueba.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Bastaron unas mínimas instrucciones para que los diez estudiantes de bachillerato artístico se metieran de lleno a la faena. Rodeados de botes de pintura, frascos de spray, pinceles, telas, esparto y demás utensilios desperdigados por el taller de Manolo Martín, los futuros jóvenes talentos fueron interviniendo plásticamente aquellas grandes cabezas. Óscar Hilario, escultor del taller, explicó que se trataba de los prototipos usados para la realización de la Dama Ibérica de Manolo Valdés.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

“Es la pieza real que se utilizó como molde para acertar con lo que Manolo [Valdés] quería”. Aquella gran Dama Ibérica de 18 metros de altura reposa en una de las rotondas de la Avenida de las Cortes Valencianas, mientras sus réplicas “a la antigua usanza, en cartón piedra con armazón de madera” (Hilario dixit), eran trabajadas por los jóvenes concursantes de Visual Talent. Las cámaras de TVE siguieron sus evoluciones, para recoger en directo algunas de sus impresiones. Carlos Romero, coordinador del evento organizado por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), cerró el turno de declaraciones: “Queremos traer el joven talento a Valencia”.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE  en el taller de Manolo Martín.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE en el taller de Manolo Martín.

Diez de esos talentos, tras una primera selección de 50, que salió a su vez de entre más de 1.000 participantes, fueron interviniendo en las réplicas de la Dama Ibérica para dar forma a sus respectivas propuestas. El modelo era el mismo, pero a partir de ahí su imaginación y talento les fue llevando por diversos derroteros. Algunos tendieron por la vía crítica, realizando una escultura que reflejaba el rostro amordazado del inmigrante. La mayoría se inclinó por un potente manejo del color, salpicado de ilustración.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Ya sea mediante bocetos dibujados en papel o simplemente observando las posibilidades que ofrecían al natural esas diez damas ibéricas, los diez finalistas de Visual Talent tuvieron hasta las seis de la tarde para concluir sus trabajos, que serán expuestos, junto al resto de piezas realizadas en pruebas anteriores, el sábado en Las Naves. Como acertó a decir Óscar Hilario, se trataba de “sangre fresca”, algo que el taller de Manolo Martín ha tenido “siempre muy presente, por su colaboración con diferentes artistas”. “Ésta es una colaboración más”, agregó.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Alejandro Macharowski, encargado de la comunicación de Visual Talent, subrayó el “enorme impacto” que estaba teniendo el concurso, tanto a nivel de medios como de propagación a través de las redes sociales. Alberto Adsuara, director de producción de Visual Talent, y Cristina Fenollar, encargada de la grabación de cuanto ha venido ocurriendo durante los siete días de convivencia artística, formaban parte del frenesí suscitado en torno a las diez damas del taller de Manolo Martín. Mañana sábado 26 de julio se sabrá qué tres de esos jóvenes talentos vendrán a Valencia para cursar estudios en ESAT valorados en 20.000€. Ninguno se irá, en cualquier caso, con las mentes vacías. Tamaña experiencia no se olvida.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Salva Torres

“Una comunidad sin apoyo a su cultura está muerta”

Una hora y media de retraso, de Gerald Sibleyras, bajo dirección de Rafael Calatayud
Intérpretes: Rafael Calatayud y Victoria Salvador
30 aniversario de la compañía La Pavana
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 25 de mayo

La compañía valenciana La Pavana cumple 30 años de intensa y fructífera actividad teatral. Y, al contrario de lo que le sucede al matrimonio de Una hora y media de retraso, obra que estrena en el Teatre Talia, no hay crisis que haya podido con ella. Aún así, duele comprobar que tamaño esfuerzo e indudable calidad de sus producciones, haya tenido por respuesta de las instituciones públicas el más notorio silencio. “Después de 30 años, es como volver a empezar”, señaló Rafael Calatayud, fundador de la compañía, durante la presentación de la obra del francés Gerald Sibleyras.

Victoria Salvador y Rafael Calatayud en 'Una hora y media de retraso'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Victoria Salvador y Rafael Calatayud en ‘Una hora y media de retraso’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Esa vuelta a la casilla de salida se refiere al trato por parte de la Generalitat Valenciana, porque La Pavana, pese a ello, ha disfrutado del reconocimiento del público y de la crítica. “Son incapaces [los poderes públicos] de reconocer cuál es nuestro trabajo y el compromiso con la Comunidad Valenciana. Produce desencanto, que duele a nivel institucional”. Y Calatayud se extendió un poco más: “Nunca ha habido apoyo, eso es lo reprochable. Y una comunidad sin apoyo a su cultura es una comunidad muerta”.

Eso sí, Calatayud quiso dejar claro que tamaña desidia “no se debe a color político alguno, sino que se trata de algo más estructural, porque no ha habido nadie capaz de realizar una labor estable y consistente a favor del teatro”. Lo cual le llevó a sentenciar: “La cultura no interesa para nada”. El interés está en otra parte: en lo que el propio Calatayud denominó “política escaparatista”. Por ejemplo, la del Palau de les Arts, espacio que “nunca nos ha dado una oportunidad, a pesar de que yo hago ópera, pero siempre han privilegiado producciones de fuera”.

Victoria Salvador y Rafael Calatayud, en la presentación de 'Una hora y media de retraso' en el Teatre Talia.

Victoria Salvador y Rafael Calatayud, en la presentación de ‘Una hora y media de retraso’ en el Teatre Talia.

José Alberto Fuentes, productor de La Pavana, aclaró que no se trata de dejar de traer producciones foráneas, porque después de todo ésa es la línea de la compañía valenciana, sino de la “mentalidad provinciana, que es aquella que piensa que lo mejor siempre es lo de fuera”. Y enfatizó lo de “siempre”. Enfrentarse a esa calamidad institucional, que la crisis no ha hecho más que subrayar, es de lo que en cierta forma trata Una hora y media de retraso, pero focalizada en el matrimonio.

Victoria Salvador, actriz que comparte escena con Rafael Calatayud, a su vez director de la obra, afirmó que el detonante del conflicto entre la pareja protagonista se produce por parte de la mujer, cuyas “expectativas de vida” se ven incumplidas “al quedarse en el ámbito familiar”. Se trata de una “crítica social, no sólo de la sociedad francesa, sino de la europea”, que la actriz extiende a su vez como “crítica de mayo del 68”. La “dialéctica inteligente” que, a juicio de Victoria Salvador se produce entre ambos cónyuges, “permite enfrentarse al conflicto y plantear cierta vuelta a la anarquía”.

Victoria Salvador y Rafael Calatayud, en el exterior del Teatre Talia, poco antes de la presentación de 'Una hora y media de retraso'.

Victoria Salvador y Rafael Calatayud, en el exterior del Teatre Talia, poco antes de la presentación de ‘Una hora y media de retraso’.

- Entonces, ¿una crisis de pareja se puede resolver en hora y media?

- Victoria Salvador: “Realmente se aparca la crisis”.

- José Alberto Fuentes: “Renuncian a sus ideales, no sólo políticos, sino de vida, afrontando las consecuencias de esas renuncias”.

Una hora y media de retraso, escrita por Gerald Sibleyras, debe precisamente su título al tiempo que ese matrimonio en crisis se demora, cuando ambos cónyuges estaban a punto de salir a una cena. Demora que les llevará a exteriorizar los demonios interiores que cierta rutina había adormecido. La cercana jubilación, el paso del tiempo o la sexualidad son algunos de los temas tratados en esta “gran comedia, con mucho ritmo, divertida y profunda”, destacó Calatayud.

Rafael Calatayud y Victoria Salvador en una escena de 'Una hora y media de retraso'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Rafael Calatayud y Victoria Salvador en una escena de ‘Una hora y media de retraso’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Salva Torres