Contrastes y los ojos de la indiferencia

Contrastes
EASD Valencia (sede de Vivers)
C/ Pintor Genaro Lahuerta, 25. Valencia
Hasta el 20 de abril de 2018

El pasado 27 de marzo en la Escuela de Arte Superior y Diseño de Valencia se inauguró Contrastes, exposición comisariada por las profesoras Ana Mª Delgado y Eva López. Exhibición de fotografías en blanco y negro que forman parte de la programación de la asignatura ‘Proyectos fotográficos’ que se imparte en el primer ciclo del curso de fotografía y, donde todos y cada uno de los alumnos han contribuido en la realización de un proyecto a nivel individual de temática libre en el que investigan en torno a nuevos métodos de producción como el mash-up, collage, fotografías nocturnas y fotografía callejera, analógica y digital, plasmando así destellos de realidad, una realidad perpleja a la que estamos acostumbrados, hemos interiorizado y vemos como evidente. ¿Por qué no reaccionar?, ¿Por qué no visualizar una realidad alternativa? Tal vez sea más fácil dejarlo todo tal y como está.

Un total de 23 proyectos que dan que pensar y transmiten preocupaciones e inquietudes a nivel cuotidiano que pretenden traspasar el límite fotográfico con el fin de transgredir en las estructuras sociales y llegar al seno del problema, hablar por sí solas al espectador. De la mano de Amparo Moreno, David Peris, Bárbara Fuentes, Carmen Rial, Alejandro Tomás, Laura Salvador, Carlos Sendra, Isabel Juan Valdés, Juan Salinas, Carmen Herrero, Sara Sanchez, Jorge Bascuñan, Abel Blasco, Laura Cuenca, Paula Murgui, Salvador Iacovodonato, Alfred Llorca, Ana Escobar, María Calero, Lucía Murcia, Javier Reig, Isabel Clerigues y Julia Sánchez, se da paso con sus magníficas creaciones a una forma de arte en blanco y negro donde se acentúan texturas y contrastes entre luces y sombras que eliminan toda posible distracción de la toma, centrando la esencia en la imagen.

Fotografía de Isabel Juan Valdés 'Ni loca ni volátil, ciclotímica. Imagen cortesía EASD Vivers.

Fotografía de Isabel Juan Valdés, Ni loca ni volátil, ciclotímica. Imagen cortesía EASD Valencia.

Ni loca ni volátil, ciclotímica, donde a partir de una experiencia personal se pretende plasmar los diversos síntomas que se pueden llegar a padecer con la menstruación, con el fin de transmitir mediante imágenes lo que se siente. La buena esposa, conjunto de fotografías en las que continuamente se presentan unas manos con laca de uñas, que aparentemente se podrían identificar con el perfil de una mujer con marido e hijos. Asociamos como ‘habitual’ que nuestras madres sean las encargadas de hacer la comida y cena, limpiar los baños, hacer las camas y, no únicamente en el ámbito del hogar sino también en el laboral, económico y social. Algo que tenemos completamente familiarizado e incluso interiorizado llegando a considerarlo totalmente ‘normal’. Incrementando a niveles exasperados un mundo machista. El ataque de las Kardashian de 50 Metros donde se equipara a los monstruos gigantes de las películas de los años 60 con los grandes iconos de moda del momento, como en este caso es la famosa familia Kardashian, quienes implantan que el canon de belleza ideal se encuentre entre las medidas 90 – 60 – 90 (grandes pechos, cintura de avispa y glúteos de silicona que están fuera de control). Cuerpos plásticos que se ponen de moda y son un icono a seguir a través de todas las redes sociales, sobre todo Instagram, donde la realidad se encuentra en segundo término para convertirse en una especie de escaparate donde la gente muestre y presuma de sus vidas ‘perfectas’.

Fotografía de Javier Reig, 'La buena esposa'. Imagen cortesía EASD Vivers.

Fotografía de Javier Reig, La buena esposa. Imagen cortesía EASD Valencia.

Fotografía de Salvador Iacovodonato, 'La venganza de las Kardashian'. Imagen cortesía EASD Vivers.

Fotografía de Salvador Iacovodonato, La venganza de las Kardashian. Imagen cortesía EASD Valencia.

Proyectos como estos y entre ellos La otra cara, Espejos, El tesoro de la memoria, Vestigios, Inmarcesible, trasladan al espectador a realidades alternativas en las que reaccionar a estas denuncias se convierte en el punto de partida, donde los tabúes se familiarizan, el canon de belleza desaparece y las mujeres toman las riendas del asunto. En efecto, fotografías que nos muestran cómo hay que mirar y hacia dónde, permitiendo al espectador echar un vistazo hacia el nuevo futuro.

Enlace oficial donde se encuentran los 23 proyectos al completo:

https://1fotografia1718.wixsite.com/misitio-1

Técnica y creatividad para amantes de la fotografía en blanco y negro. Imagen cortesía Xataka.

Técnica y creatividad para amantes de la fotografía en blanco y negro. Imagen cortesía Xataka.

“Soy un ladrón de gestos, de palabras”

El secreto de Vesalio, de Jordi Llobregat
Editorial Destino

A caballo entre la novela negra y la histórica con un toque científico, Jordi Llobregat, director del festival más oscuro de Valencia (VLC), irrumpe en la literatura por la puerta grande con su primera novela El secreto de Vesalio en la que invirtió dos años y medio de trabajo y una cantidad incalculable de ilusión. Recientemente publicada en España por Destino, sus derechos ya han sido vendidos para ser traducidos a dieciocho países. “El mérito es tanto de mi agente como de la propia novela”, dice Llobregat. “Creo que he conectado con temas universales que se entienden y gustan en cualquier parte del mundo y, por otra parte, mi agente es una gran profesional que ha sabido ofrecerla a las editoriales adecuadas”.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Ambientada en la Barcelona industrial de 1888, poco antes de la Exposición Universal, el relato gira en torno a tres personajes principales: un profesor de Oxford, un periodista del Correo de Barcelona y un talentoso estudiante de medicina. Tras detectarse la muerte de varias jóvenes, inician una búsqueda que les lleva a hospitales, bibliotecas y lugares que hoy son emblemáticos de la Ciudad Condal; el cementerio de Montjuic, las Ramblas, el monumento de Colón, la Barceloneta y  los edificios que formaron parte de la Exposición Universal de aquel año.

Nacido en Bruselas el año 1514, Andrea Vesalio fue médico de reyes -Carlos V y Felipe II-está considerado padre de la anatomía moderna. Con su obra, De Humani Corporis Fabrica, basada directamente en la disección humana, rompió con los cánones didácticos antiguos, lo que provocó  reacciones enfrentadas por parte de los maestros galenistas imperantes hasta el momento.

“Quiero invitar al lector a que se sumerja en una historia que transcurre en un tiempo y un lugar maravillosos”, indica Llobregat. “Que se juegue la vida junto a los protagonistas, se emocione con el encuentro entre Daniel e Irene o tiemble de miedo al ser perseguido por un asesino despiadado e inteligente. El Secreto de Vesalio es una novela para disfrutar y contarlo, por lo que me encantaría que hicieran eso, contármelo”.

¿Cómo descubrió a Vesalio y qué le atrajo de sus innovadores trabajos científicos sobre el cuerpo humano?

Descubrí a Vesalio cuando me documentaba para la novela. Una noche, mientras comprobaba un dato relacionado con un complicado tratamiento médico, me saltó en la pantalla del ordenador uno de los grabados de su obra más importante, De Humani Corporis Fabrica. La crudeza y, al mismo tiempo, belleza de aquel cuerpo diseccionado me provocó un estremecimiento y me dije que había encontrado la pieza que me faltaba para completar la novela. Lo que más me atrajo de Vesalio, una vez profundicé en la documentación, es el general desconocimiento que tenemos de una de las figuras más determinantes en la historia de la medicina. Eso me produjo cierta perplejidad y al mismo tiempo, acentuó mi curiosidad por él. En segundo lugar, me admiró su valentía y ambición, pues con sus trabajos puso en cuestión todos los dogmas de la época y no se arredró a pesar de ser atacado ferozmente, incluso por sus propios colegas y maestros. Y esa perseverancia tuvo como resultado que Vesalio determinara el principio de la anatomía moderna. Y por último, me fascinó la leyenda de su final, que ha terminado por ser el germen de mi novela.

Portada de 'El secreto de Vesalio', de Jordi Llobregat. Editorial Destino.

Portada de ‘El secreto de Vesalio’, de Jordi Llobregat. Editorial Destino.

¿Por qué la ambientó en la Barcelona de 1888?

A finales del siglo XIX, Barcelona es una ciudad repleta de contrastes y claroscuros y uno de los lugares más fascinantes de Europa. Al mismo tiempo que se inaugura la Primera Exposición Universal con todo lo que eso significa, se celebra el Congreso Internacional de Espiritismo. La fe actual en la tecnología y la ciencia no existía entonces y los pasos incipientes que se estaban dando hacia la construcción de una sociedad moderna y abierta a Europa iban todavía de la mano de la superstición y lo esotérico. En la misma línea, me provoca mucha curiosidad las difíciles condiciones de vida en los barrios obreros frente a la pujanza de la burguesía cada vez más enriquecida o cómo, al caer la noche, sus calles se convertían en un lugar enormemente peligroso.

¿Cómo surgieron los protagonistas en su cabeza?

Los tres son parte de mí y parte de lo que observo día tras día a mi alrededor. Suelo decir que soy como un ladrón que roba gestos, expresiones, rostros, palabras. Todo aquello que me atrae de las personas con las que me cruzo y que luego aplico a mis protagonistas. Eso sí, siempre que se ajuste al tipo de personaje que quiero construir. Los personajes surgen a partir de la historia que quiero contar y no al contrario.

Este año el Festival Valencia Negra que usted dirige ha alcanzado cifras récord con más de 11.000 visitantes. ¿Qué preparan para próximas ediciones?

Si conseguimos cerrar un presupuesto digno, aspiramos a dar un gran salto respecto a este año. Esta tercera edición ha sido un éxito de público, pues se ha doblado la asistencia. Nuestro objetivo siempre ha sido generar una gran oferta cultural para la ciudad de Valencia y estamos en ello, cerrando autores internacionales y actividades muy interesantes para el próximo año. Todo estará en función de lo que dispongamos para hacerlo.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco