El arte de la ideología

Creación y pueblo
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de mayo de 2018

De verdad es que salgo de uno y me meto en otro; no sé qué va a ser de mí, porque los ataques de risa me dejan el cuerpo dolorido. Y además están sobrevalorados, no son elegantes. Tampoco me gustaría parecer exagerado pero es que la realidad siempre acaba por superar cualquier fantasiosa previsión. Lo último es ya hilarante desde el propio título del artículo. ¿O era una noticia? En fin, que ya no se puede condensar más gracia en un título a pesar de la extrema gravedad y seriedad que pretende su abstracto autor*. Veamos si puedo escribirlo de tirón: “CREACIÓN Y PUEBLO: EL ARTE COMO RESISTENCIA”. Traduzco: El pueblo unido en la creación sólo puede dar de sí un arte (decente), el de la resistencia. Bueno, más o menos. El caso es que es ¡tan marxista! Y no es que tenga nada en contra del lenguaje marxista más allá de su indiscutible anacronismo y de su patética autoconsciencia moral, es simplemente que por todo ello me parece hilarante.

Quizá hiciera falta, antes de continuar, situar el texto en cuestión, el del artículo/noticia, en su contexto. Se trata de un texto/noticia publicado/a en la revista cultural-digital que hace referencia a una exposición que se exhibe en el Centre del Carme, uno de los Museos del Consorci de Museus, una exposición llamada Creación y Pueblo. Así pues, y esto resulta tan relevante como definitorio, se trata de la reseña (?) de una exposición exhibida en un Centro de Arte Institucional sufragado con dinero público y amparado por el Gobierno de turno. El director del Consorci lo explica: “Creación y Pueblo es una exposición producida por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”. Aquí no hay nada que traducir, todo es demasiado literal en la transmisión de su ideología. Otra cosa sería entender realmente el significado de los conceptos colaborativo, trangresión y (toda la) ciudadanía. O mejor, otra cosa sería dilucidar la relación de esos conceptos con la verdad de los hechos. O incluso con la efectividad.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Parece mentira, pero a estas alturas de la vida haría falta recordar algo tanto a la comisaria, como al director del Museo, como a los artistas de la muestra: que estamos en la era digital, es decir, en la era de la hiper-información y de la hiper-comunicación. Así, si hay algo que distingue a un ser analógico de un ser digital es que el primero podía intuir algo acerca de su alienación mientras que el segundo sólo puede tener la absoluta certeza de ello. O por decirlo de otra manera: en la era analógica (en la que habitó esa era del Arte que duró poco más de 200 años) el problema capital -desde el punto de vista ideológico- era el de creer o no en la distinción entre Arte elitista y arte popular, mientras que en la era digital esa distinción resultaría patética, pues el arte se ha integrado definitivamente en lo social, se ha, por fin, democratizado. Es decir, el objetivo último del Arte Moderno, el de igualar el Arte con la Vida (recuerden: Arte=Vida) se ha hecho realidad, quizá incluso a su pesar, tal y como intentaremos demostrar.

O por decirlo ahora con un ejemplo: no es lo mismo ser (supuestamente) combativo y activista cuando TODA la información NO estaba al alcance de cualquiera (era analógica), que cuando TODO el mundo ya sabe eso que denuncian y combaten los artistas de forma absolutamente manierista y sofisticada…  y además desde una atalaya inevitablemente elitista, la del Museo Institucional. Así, la ingenuidad de Hans Haacke o la de Joseph Beuys pudo ser relativamente perdonable porque el Arte podía concebirse como una vía de información a la que no TODOS podían acceder, una vía que podía resultar medianamente creíble en la medida en la que fundamentaba su activismo en el rechazo de lo institucional, sin embargo resulta verdaderamente patético que los artistas se crean hoy en día provocadores de algo. Y ya no tanto por decir lo que ya TODO EL MUNDO SABE, que también, sino por hacerlo a rebufo de los mismos requerimientos de la Institución Político/Ideológica que va y resulta es más radical que ellos, los artistas. Qué risa.

Para justificar la exposición su comisaria habla de desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad para concluir: “Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar” […] “La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o trasciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

¿Ven ustedes a lo que me refiero? Lean de nuevo las explicaciones de la comisaria si no les es de mucha molestia. No puede ser más hilarante un discurso que sólo se sostiene desde el voluntarismo buenista y simplón. Supongo que no haría falta señalar la extrema simplicidad que emana de la idea explicatoria genérica; que es ésta: porque todos estamos al servicio de un sistema establecido… los artistas invitan al público a reaccionar. Así, una vez más y como si no hubiera pasado el tiempo (Lehman Brothers, Internet, Big Data, Redes Sociales), estamos de nuevo ante los artistas como seres iluminados, mesiánicos.

Por otra parte ¿por qué aceptar que la práctica artística es un ejercicio de libertad cuando vemos que la intención de los artistas coincide a la perfección, ¡oh casualidad!, con la de los Poderes Fácticos? La Institución Política, es ahora (en la era digital=Corrección Política) la perfecta abanderada de todas las causas justas. Que otra cosa distinta a la auto-promoción de los Poderes Fácticos es lo que hagan después esos Poderes Fácticos en connivencia con el Mercado. Es precisamente la Instittución Política la que a través de sus Concejalías de Cultura y sucedáneos se limpia la deteriorada imagen usando a los artistas, comprándolos, y los artistas los que acuden raudos con el mocho a limpiarla para que ésta tenga una buena imagen. Y lo peor es que lo hacen por un puto plato de lentejas. Y perdón por perder las formas.

Además, ¿por qué presuponerle al público (al que tanto dicen respetar) una -intolerable- complacencia generalizada? ¿Acaso no podría ser abonable la tesis de que al público le proporciona cierto goce la alienación? ¿Y qué decir de la homogeneización, no es eso lo que al fin y al cabo pretende todo discurso buenista: homogeneización, igualdad, recorte de las diferencias? Por otra parte, ¿el arte transformador de la realidad… existiendo Internet? Me muero de risa de nuevo, no lo puedo evitar. En vez de decir que el arte resiste creando, ¿no sería mejor decir que la creación resiste a pesar de ese ejército de paniaguados engreídos que conforma ese mundillo del arte que patéticamente se resiste a reconocer el acabamiento del Arte (que se produjo desde que precisamente el arte se integró en lo social)? Tal y como decía en el postanterior, nunca en la Historia se había visto tanto supuesto activista comprometido chupándole el esfínter al Poder de forma tan perfecta.

*El artículo/noticia se encuentra en MAKMA. Aquí el enlace para quien lo quiera leer: https://www.makma.net/creacion-y-pueblo-el-arte-como-resistencia/

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

Transversalia, la educación por el arte

Transversalia. Curso 2017-2018
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia

¿Pueden las prácticas artísticas contemporáneas activarse pedagógicamente en el contexto de la escuela de manera autónoma y en relación a saberes múltiples? ¿Son las formas, métodos y discursos del arte contemporáneo susceptibles de transformar críticamente los relatos de la educación?

El Consorci de Museus ha puesto en marcha Transversalia, un proyecto educativo realizado en colaboración con CEFIRE, que pretende introducir las prácticas contemporáneas en el ámbito educativo ofreciendo herramientas pedagógicas al profesorado a través del arte.

Según el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, “Transversalia busca potenciar y generar un alcance mayor en las transformaciones que se están realizando en el ámbito de la educación artística, tanto mejorando el conocimiento que tiene el profesorado sobre el arte actual como la forma de implementarlo en su labor educativa con los jóvenes”.

Transversalia indaga en las relaciones entre las prácticas artísticas y educativas a través de talleres, seminarios y recursos ʻon line’. Estas experiencias operan como espacios propositivos, laboratorios pedagógicos desde los que diseñar experiencias, situaciones y materiales para activar en las aulas.

El proyecto está comisariado por Clara Boj, artista, docente e investigadora cultural, quien ha manifestado que “nuestro objetivo es que las prácticas artísticas contemporáneas tengan un lugar en el currículo escolar. Las dinámicas de la escuela no coinciden con los tiempos de las exposiciones. Transversalia pretende servir de puente entre los docentes y la práctica artística más allá de los ritmos que marcan las exposiciones”.

Los talleres no se dirigen solo a profesores de artes plásticas y visuales sino también a educadores de otras materias, que puedan encontrar en el trabajo de los artistas una nueva aproximación al conocimiento desde el arte. Transversalia ya está en marcha. Para el curso 2017-18, se han propuesto tres talleres semipresenciales para profesores de Secundaria.

Transversalia. Imagen cortesía del Centre del Carme perteneciente a la  jornada Edusionat.

Transversalia. Imagen cortesía del Centre del Carme perteneciente a la jornada Edusionat.

La realidad calcinada de Pablo Bellot

Actos de comunicación, de Pablo Bellot
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 21 de enero de 2018

“Es un puñetazo en la mesa, un grito que expresa lo que llevas dentro”. Y lo que lleva dentro Pablo Bellot es una sensación de angustia, que él canaliza a través del arte, motivada por la incomunicación de la actual sociedad, paradójicamente, “sobresaturada de información”. Así lo expresa el artista que hasta el 21 de enero muestra en el Centre del Carme una serie de instalaciones en torno a ese desgarro existencial. Lo hace apropiándose de los mensajes que el punk de los 80 vomitó a rebufo de esa misma impotencia comunicativa. A falta de palabras dadoras de sentido, el más histriónico sinsentido.

“Genero actos para expresar cosas. Todo tiene que ser directo, contundente, visceral”. Actos de comunicación ha llamado Bellot a esos puñetazos, sin duda actos desesperados. “El Estado oprime, te genera angustia que no sabes a quién dirigírsela”. Rota la comunicación clásica, que el artista ubica en la famosa terna del emisor, mensaje y receptor, ya solo queda emitir ese grito furibundo contra nadie en concreto, porque “ya no se conoce al receptor”. Un vacío existencial se apodera del conjunto expositivo, motivado por ese “momento convulso en el que vivimos y que hace que cada cual se aferre a lo que puede”.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El coche calcinado que recibe al espectador nada más entrar en esos Actos de comunicación es síntoma de lo que nos aguarda. También el audiovisual que lo acompaña con fragmentos de canciones punk de los 80, de Alaska a Ilegales pasando por Eskorbuto. “Quien quema de un coche ya manifiesta algo contundente”, al igual que los temas “provocan unas vibraciones fuertes, feístas, de aquella música que incluso hoy tiene más vigencia, por esa visión de falta de futuro”, explicó el artista.

La exposición se plantea a modo de bucle que va de la denigración de esa sociedad contemporánea, toda ella caracterizada por la opresión y un control asfixiante, al grito desesperado. Diríase que una cosa lleva a la otra, sin que comparezca esa “comunicación de verdad” sugerida por Bellot, quien suple ese vacío, esa quiebra entre la palabra hueca de sentido y la angustia que provoca su constatación, mediante una sucesión de actos provocadores: señales de humo (a las que alude el coche calcinado), el sonido de una piedra, vibraciones, el morse lumínico, el humo del salvamento marítimo o la mierda a un millón de vatios. Todos ellos referidos a las diferentes instalaciones.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Pablo Bellot se limita a evidenciar las fallas de la sociedad contemporánea (incomunicación por saturación, anestesia social, válvulas de escape ordenadas), para justificar ese grito a la desesperada del artista que no encuentra otra salida que la “vomitera como último acto”. O como abunda en el texto que acompaña a la exposición: “Comunicaciones desesperadas, alteradas, agresivas e incompletas que muestran y satirizan el fracaso del propio proceso de comunicación”. Acorde con esa imposibilidad, sus instalaciones levantan acta de la impotencia comunicativa mediante el desgarro expresivo.

Por eso hay piedras que lanzar contra algo, gas pimienta, el grito “contundente y absurdo” de esa “mierda, un millón de vatios” arrojado desde el macro escenario vacío de un festival de música, 64 altavoces boca abajo a modo de insistente runrún o el parpadeo de luces que en morse deletrea la estrofa “agotados de esperar el fin”,  del grupo Ilegales. Vibraciones todas ellas ligadas al “nihilismo llevado a lo estético” que atraviesa el conjunto de la exposición.

“El individuo está abocado a utilizar el acto como mensaje, solo queda el grito y el puñetazo en la mesa como medio de expresión”. Y Pablo Bellot lo cumple a rajatabla, siguiendo en esto los dictados de Paul Virilio, a quien cita: “El puñetazo es el principio de la comunicación: con el puñetazo se gana proximidad cuando ya no se tienen palabras”. Aunque palabras desde luego hay, si bien clamando todas ellas por alcanzar ese fin último de la catarsis, la descarga energética y el grito como asidero desesperado.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Salva Torres

Irene Grau logra el V Premio Mardel

V Premio Mardel de artes visuales
Centre del Carme Cultura Contemporània
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 9 de julio de 2017

La pieza ‘=’ de la valenciana Irene Grau, que muestra la ruta que realizaron cientos de judíos en su huida de la persecución antisemita por la frontera francoespañola, atravesando a pie los Pirineos por un discreto collado, ha sido la ganadora del V Premio Mardel de artes visuales. La obra es mucho más de lo que se puede ver en el Centre del Carme ya que la artista ha recuperado el trazado de una ruta histórica (150 marcas negras realizadas con un pincel nº 30 señalan hoy esa ruta entre Banyuls y Portbou), y que incluye una pila de mapas que los espectadores pueden llevarse para realizar la ruta.

Para Grau, “la obra es sólo lo que resta de una experiencia más amplia que va más allá de un paisaje recorrido. La obra deja suficientes pistas para que los espectadores reconstruyan el camino y se orienten en su propia percepción”.

Obra deToni Signes. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra deToni Signes. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Asimismo, se han concedido tres accésits a las obras ‘FOUR ATTEMPTS’ del madrileño, Ian Waelder; la vídeo-instalación del valenciano, Toni Signes ‘En realitat no ens importa’, y el óleo de la también valenciana, Ana Císcar, titulado ‘All she’d said was that she wanted to write fictions’.

El Centre del Carme de València acoge, del 2 de junio al 9 de julio, la exposición de las 22 obras seleccionadas en esta V convocatoria del Premio Mardel. Según el director del Consorci de Museus, Jose Luis Pérez Pont, “por segundo año consecutivo hemos querido respaldar esta iniciativa en nuestra línea de apoyo al arte y a los jóvenes creadores ofreciendo el Centre del Carme como sede para la exposición de las obras seleccionadas”.

Obra de Ana Ciscar. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Ana Císcar. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El director del Consorci de Museus agradeció “la labor de mecenazgo realizada por los coleccionistas Manuel del Pino y Amparo Martínez que pusieron en marcha el proyecto Mardel hace cinco años desde Alicante. Mardel es una iniciativa que nace del ámbito privado con el ánimo de fortalecer el tejido creativo, principalmente de la Comunitat Valenciana, que ha ido creciendo y ampliándose, tanto en el número de participantes, como enriqueciéndose pasando de acoger pintura para abrirse al conjunto de manifestaciones artísticas de las artes visuales”.

En esta V edición se han presentado en torno a 240 proyectos, entre los que destaca la participación de artistas gallegos y catalanes además de los valencianos, aunque hay obras procedentes de todo el Estado español.

Obra de Ian Waelder. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Ian Waelder. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Mardel es un proyecto sin ánimo de lucro cuyo objetivo es ayudar a promocionar el arte como signo de un compromiso con la creación contemporánea desde la iniciativa privada. Conscientes de las dificultades que actualmente se presentan para trazar nuevas trayectorias artísticas, con este premio se pretende brindar apoyo estimulando oportunidades para los jóvenes creadores.

Para la presente edición se han seleccionado 22 obras, que forman parte de la exposición, entre las que se ha concedido un premio, dotado con 5.000 euros y tres accésits. Por primera vez la convocatoria va dirigida a todas las artes visuales lo que ha dado como resultado una exposición que aglutina diferentes técnicas y soportes desde el óleo hasta la vídeo-instalación, pasando por técnicas mixtas, obra sobre papel o fotografía.

Premiados Mardel.

José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, en el centro con chaqueta, junto a la premiada y algunos de los finalistas del V Premio Mardel. A la derecha, los coleccionistas Manuel del Pino y Amparo Martínez. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Según Amparo Martínez, “la exposición nos da una visión de lo que está haciendo en la actualidad el artista español. Las obras son seleccionadas por un jurado cualificado lo que le da al premio mayor prestigio y sirve de acicate para que los artistas se decidan a participar”.

El jurado de la V edición del Premio Mardel ha estado compuesto por Valentin Roma, director de La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona; Belén Palanco, corresponsal de The Art Newspaper en España, colaboradora de Exit, Tendencias del Mercado del Arte, El Español, y por el director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont.

La exposición exhibe los trabajos de Irene Grau, Marcos Covelo, Irene Mohedano, Manuel Blázquez, David Ferrando, Álex Marco, Ian Waelder, Elena Urucatu, Toni Signes, Juan Baraja, Francesc Ruiz, Joaquin Artime, Fuentesal & Arenillas, Guibert Rosales, Mar Guerrero, Agustin Serisuelo, Ana Císcar, Belén Rodríguez, Jose Luis Valverde, Viviana Silva, Llorenç Ugas y Sara Biassu.

Irene Grau, junto a su obra ganadora, en presencia de José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Irene Grau, junto a su obra ganadora, en presencia de José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El arte mural de Zedre irrumpe en el Carme

Zedre, Art Mural i Cultura Urbana
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Viernes 19 de mayo de 2017

ZEDRE, Art Mural i Cultura Urbana tiene como punto de partida la intervención y presentación en la fiesta del 19 de mayo en el Centre del Carme Cultura Contemporània, sede del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana. Esta presentación en un enclave museístico tan destacado de València es un indicador claro de las intenciones de ZEDRE, como promotor de la cultura urbana desde la perspectiva de un enfoque artístico y multidisciplinar.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, explicó que “el Consorci de Museus ha iniciado una colaboración con ZEDRE Art Mural i Cultura Urbana con el objetivo de poner en valor esta disciplina artística tan característica de la cultura de nuestro tiempo. El arte mural forma parte del entorno urbano de la ciudad de València y especialmente del barrio del Carmen por lo que abrir el Centre del Carme a este tipo de manifestaciones artísticas es una forma de abrirnos al barrio y en general a la sociedad valenciana”.

“Asimismo introducimos esta disciplina en un centro de arte, demostrando que se puede transformar el espacio respetando el patrimonio lo que nos permite eliminar así los clichés de que el arte mural o el graffiti son destructivos y comenzar a apreciar el trabajo de estos creadores dentro del arte contemporáneo”, añadió.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía de Zedre.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El Centre del Carme será, el próximo 19 de mayo, la localización permanente de un mural de grandes dimensiones a cargo de Wall Arttitude (colectivo multidisciplinar de reputados artistas valencianos) junto con la intervención del claustro renacentista con gigantografía a cargo de Solimán Lopez & Lluis Salvador. La obra mural puede verse ya en fase avanzada, y está prevista su conclusión, junto con la intervención del claustro, para que pueda disfrutarse por todos los asistentes a la fiesta ‘Viatge al Present’, organizada conjuntamente por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y ZEDRE Art Mural i Cultura Urbana, con motivo de las actividades del Día Internacional de los Museos.

La fiesta ‘Viatge al Present’ contará con las actuaciones de Midi Drops, DJ Finger, Plan B, Mag Rubén Aparisi, y colaboraciones artísticas e innovadoras para todas las edades de Tatoonie o Fab Lab entre otros. Todo ello, además, con la presencia de Cerveza Turia que servirá su producto al público asistente.

Las empresas valencianas Pinturas Montó y Radical Walls patrocinarán los materiales tanto de esta primera intervención mural, como para el resto de iniciativas de ZEDRE en la ciudad. Se trata de generar una ruta sostenible para interactuar con la arquitectura de la ciudad de Valencia a través del arte mural (pictórico y fotográfico) y jardines verticales durante todo el año con la bicicleta como vehículo oficial.

Desde ZEDRE entienden como cultura urbana: movilidad sostenible, gastronomía, música, huertos urbanos, coloquios, jardines verticales, talleres, acciones urbanas, exposiciones, vida saludable, escaparatismo, deportes urbanos, magia, teatro callejero, perfomance, declaró Lluis Salvador, director de ZEDRE y promotor de la iniciativa.

ZEDRE cuenta a su vez con el patrocinio tecnológico de ESAT, Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia, quien han realizado el vídeo promocional de ZEDRE que se pudo ver en la presentación a medios, y que se proyectará de forma ininterrumpida también durante la fiesta del día 19.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont (i), y Lluis Salvador, director de Zedre. Imagen cortesía del Carme.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont (i), y Lluis Salvador, director de Zedre. Imagen cortesía del Carme.

Primera ruta sostenible de arte urbano

Tras la primera intervención de ZEDRE en el Centre del Carme, las actividades previstas comprenden toda una serie de acciones encaminadas a generar esa primera ruta sostenible de arte urbano en Valencia. Comenzando desde La Marina de Valencia, pasando por la zona del Cedro y la Facultat de Geografia i Història, para terminar en el Barrio del Carmen nuevamente. Un recorrido que será circular, de ida y vuelta, y que contará con una veintena de muros intervenidos por artistas valencianos, tanto de reconocido prestigio internacional, como jóvenes promesas escogidos a partir de una convocatoria abierta a artistas locales.

La mayoría de estas intervenciones tendrán lugar en la última semana de junio, contando con un desarrollo paulatino, en la medida de la disponibilidad de los diversos artistas comprometidos con ZEDRE. Entre ellos nombres como Dulk, PichiAvo, el ya mencionado colectivo Wall Arttitude, y no solo artistas del mundo del Street Art, sino también escogidos desde otras disciplinas, como Belén Segarra, Coté Escriva, Juan Olivares o Ruben Tortosa.

Además ZEDRE organizará el primer campeonato oficial de Long Board en Valencia, con la colaboración de la Federación de Longboard, en un espacio tan emblemático como La Marina de Valencia. Y además para incidir aún más en el carácter social de la propuesta, la innovadora empresa valenciana de cascos de bicicleta, Closca, colaborará con la intervención de cascos por una selección de artistas de reconocido prestigio, que serán subastados y cuyos beneficios irán destinados a organizaciones probici, reforestación y limpieza del ecosistema marino, y la propia autofinanciación de ZEDRE.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vanidad e inteligencia en la pintura

Vanidades, intelecto y espiritualidad
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de septiembre de 2016

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’ de la colección Ars Citerior, en el Centre del Carme de Valencia.

La exposición, que se podrá ver hasta el 25 de septiembre, fue presentada por el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, y por el comisario de la muestra, el coleccionista, Javier Martín. Pérez Pont señaló que “esta exposición ofrece una relectura del arte español a través de 65 obras de 53 artistas desde mediados del siglo XX hasta nuestros días abordando tres aspectos que son universales e inherentes a la condición humana como son las vanidades, el intelecto y la espiritualidad”.

“Estos tres conceptos sirven para profundizar en la obra de destacados artistas españoles como Rafael Canogar, Josep Guinovart, José María Iglesias, Manuel Hernández Mompó, Guillermo Pérez Villalta, Gerardo Rueda, o Jordi Teixidor”, explicó el director del Consorci quien recordó que “la exposición es una producción del Consorci de Museus con la colaboración de la colección Ars Citerior”.

La exposición es asimismo una oportunidad para descubrir tanto a artistas recuperados recientemente como el alicantino, Ángel Luque (que huyó a Venezuela durante la dictadura franquista), o Elena Asins, como obra inédita de importantes pintores como Yturralde, Ana Peters, Salvador Victoria, Hugo Fontela o Darío Villalba, ya que la mitad de piezas que componen la exposición se exhiben aquí por primera vez.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

El recorrido por la muestra permite reconocer las corrientes artísticas y los movimientos que han destacado en la historia del arte español como el informalismo o la pintura geométrica frente al grupo de Cuenca formado en torno a Fernando Zobel y el Museo de Arte Abstracto Español (que precisamente ha reabierto sus puertas recientemente).

Según el comisario de la muestra, “este grupo era conocido como los ‘buscadores de la excelencia’ donde se encuentra obra más lírica de Mompó, Gerardo Rueda, Gustavo Torner, o José Guerrero y alrededor de ellos Salvador Victoria, Miura, Teixidor o Yturralde, interesante movimiento sobre el que no se han hecho muchas exposiciones en Valencia y que sirvió de contrapunto a la pintura negra de los años 60 y 70”.

En esta relectura del arte español tienen cabida asimismo artistas jóvenes (en torno a 15 artistas tienen menos de 40 años) con una cierta trayectoria como Hernández Domínguez Albano (premio BMV), Marlon de Azambuja, Maya Saravia o el valenciano Manuel Blázquez (uno de los artistas seleccionados en la próxima edición del Proyecto 3 CMCV del Consorci de Museus).

“Con un carácter divulgativo la exposición acerca la obra contemporánea al público, nos recuerda el peso que han tenido también los pintores valencianos para la historia del arte español con grupos como Estampa Popular o el Grupo Parpalló y nos ayuda a prolongar esta historia hasta llegar a los artistas más jóvenes, integrarlos en ella, y apreciar así la importancia de sus aportaciones. Todo ello gracias a la generosidad de coleccionistas como Javier Martín cuyo interés y amor por el arte contemporáneo permiten que los artistas puedan seguir desarrollándose”, concluyó Pérez Pont.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Discurso expositivo

El recorrido se ha dispuesto en tres secciones claramente diferenciadas. La primera es la del entorno del hombre, el paisaje, ya sea natural como en el árbol a gouache de Joan Hernández Pijuan, o el de la tierra trabajada y modificada de la Caja Rostroll de Josep Guinovart. Merece especial atención Fondo Mediterráneo VI, donde Vicente Vela muestra restos de culturas que conocieron pasados momentos de gloria y que ahora están olvidadas en el fondo de un mar que las creó y acarició.

Dentro de esta misma sección, las obras dedicadas a las vanidades, como el lienzo Casanova de Dis Berlin, o el cartón de Los coleccionistas de Víctor Cámara, o los esquemas trazados por Maya Saravia basándose en mapas de las guerras de Irak y Afganistán.

Si continuamos la exposición, llegamos a la manifestación más propia del hombre: la inteligencia. Y con ella la capacidad de crear arte, aspecto que tal vez no tenga una utilidad práctica en sí misma, pero que le sirve para intentar conocerse y le facilita el tránsito por esta vida. Aquí apreciamos las obras monocromas de Ana Peters y Salvador Victoria; piezas informalistas de Francisco Farreras y Darío Villalba; la Praescriptura de Gustavo Torner; o la abstracción poética de Águeda de la Pisa. Y las obras integradas en la corriente geométrica de Monika Buch, Elena Asins, Carlos Evangelista o Jaume Rocamora, y el cinetismo de Marlon de Azambuja.

El último trayecto finaliza como termina la vida del hombre: con la muerte y la esperanza. Estela de Rafael Canogar, el Tríptico de las almas de Javier Palacios y la lumínica obra de José María Yturralde, nos hablan de la muerte física, la persistencia del alma y de la unión con el Universo.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

 

GRUP MIXTOUR REGRESA A ESCENA EN ENSEMS

‘in vain’, de Grup Mixtour
Festival Ensems
Palau de la Música
Paseo de la Albereda 30, Valencia
Miércoles 27 de abril, a las 20 horas

El estreno en Valencia de la ambiciosa obra ‘in vain’ (2000), del compositor austriaco Georg Friedrich Haas, es la propuesta del Grup Mixtour en su regreso a los escenarios dentro del programa del festival Ensems, organizado por CulturArts Música – Generalitat Valenciana con la colaboración del Palau de Les Arts Reina Sofia, el Consorci de Museus, el Palau de la Música (Ajuntament de València), la Fundación SGAE, el Institut Français y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Inaem). ‘in vai’ podrá escucharse, como pieza única, en el concierto de Mixtour el próximo 27 de abril, a las 20.00, en el Palau de la Música, bajo la dirección de Pablo Rus. La entrada es libre.

Haas nació en 1953 en Graz, una ciudad en el este de Austria. Su infancia transcurrió en la montañosa provincia de Vorarlberg, en la frontera suiza. El paisaje y la atmósfera del lugar han dejado una impresión duradera en su personalidad. La noche, la oscuridad, la pérdida de las ilusiones han jugado un papel importante en su obra, y los efectos de luz son una parte integrante de su producción.

Georg Friedrich, compositor de 'in vain'. Fotografía cortesía de los organizadores.

Georg Friedrich, compositor de ‘in vain’. Fotografía cortesía de los organizadores.

En cuanto a su estilo, se le ha definido como un músico a caballo entre Europa y los estados Unidos; ha sido influido por el espectralismo francés pero también utiliza técnicas microtonales como algunos colegas americanos. Tampoco teme los gestos teatrales o la opulencia sonora casi wagneriana.

La obra ‘in vain’ (en vano), para orquesta de cámara, refleja la amarga conciencia de Haas respecto a su impotencia como compositor: no hay manera de que la música pueda mejorar el mundo, parece decir. La escribió con motivo del ascenso del Partido de la Libertad, de extrema derecha, en las elecciones de Austria de 1999, y como señal de desesperación ante la pérdida de esperanzas para el progreso social.

El director de orquesta Simon Rattle describe ‘in vain’ como una obra maestra del siglo XXI. La característica más llamativa de la pieza son los pasajes en los que las luces de la sala se apagan y los intérpretes tocan de memoria, en total oscuridad. El compositor pretende que la escucha se intensifique con la desaparición de otros estímulos sensitivos. Lo que queda es una música que algunos han descrito como de una belleza extraña; Alex Ross, autor del libro El ruido eterno, escribió que “esta moderna obra maestra transforma la sala de conciertos en un lugar de misterio estremecedor, lo que sugiere que el camino de la verdad pasa por la oscuridad”.

Pablo Rus, director de Grup Mixtour. Fotografía cortesía de los organizadores.

Pablo Rus, director de Grup Mixtour. Fotografía cortesía de los organizadores.

Grup Mixtour es un colectivo joven fundado en 2011 bajo una premisa principal: que la excelencia artística y el contacto directo con el público en su sentido más amplio no tienen por qué ser dos actitudes contrapuestas. Su director al tiempo que uno de sus fundadores, Pablo Rus Broseta, es actualmente uno de los directores valencianos con mayor proyección internacional. Es director asociado de la Orquesta Sinfónica de Seattle, en EUA, y acaba de debutar al frente del prestigioso Ensemble Intercontemporain, uno de los principales conjuntos dedicados a la música actual.

Ensems continua el próximo viernes 29 también en el Palau de la Música con la primera de las actuaciones de la Orquesta de Valencia en el cartel del festival. El programa incluye el poema sinfónico ‘Pelleas und Melisande’, de Arnold Schoenberg, y el concierto para violín de Brahms.

Una instantánea de la formación Grup Mixtour. Fotografía cortesía de los organizadores.

Una instantánea de la formación Grup Mixtour. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

¿Qué haremos ahora con el Centre del Carme?

Aunque somos conscientes del momento de desarrollo y cambios que está viviendo culturalmente la ciudad, no podemos resistirnos a cuestionarnos algunos planteamientos que nos avanzan desde los medios de comunicación. Recientemente, leíamos en el artículo de Alfons García un titular anunciando que el Centre del Carme se convertirá en un espacio de creación para jóvenes artistas.1 Sin embargo, el contenido del texto dejaba entrever otros detalles que podrían convertirse en preocupantes si repiten la deriva que ha vivido el centro en los últimos años.

Para situarnos en el punto actual es necesario hacer una rápida revisión de la propia trayectoria del monasterio del Carmen que, construido en 1281, representa el muestrario de la arquitectura local a lo largo de siete siglos. Convertido en escenario museográfico desde la Desamortización hasta la actualidad, gracias a la Academia de Bellas Artes de San Carlos que lo conservó como Museo Provincial, fue posteriormente sede de la Facultad conservando así su sentido de investigación, docencia y experimentación plástica.2 Desde el año 1989, una vez afianzado en la programación del IVAM, el Centre del Carme se integraba dentro de los llamados espacios alternativos que enlazan con la tipología arquitectónica conocida como kunsthalle. De esta forma, el lugar expositivo en los noventa quedaba establecido a partir del refectorio del siglo XIV o sala del Embajador Vich, la galería moderna trazada entre 1900 y 1913, conocida como sala Ferreres y el claustro renacentista construido en el siglo XVII. Estos tres escenarios permitieron articular discursos flexibles combinando espacios abiertos, jardines, pasillos, galerías blancas o góticas y convirtieron al edificio en “uno de los ejemplos más llamativos de adaptación arquitectónica con que contaba Europa”.3

Por lo tanto, la estructura implantada en el IVAM desde su inauguración hasta 2002 estuvo generada por una doble actuación: la construcción de un centro de nueva planta que renovaría la imagen de la ciudad, y el uso de un centro antiguo cercano a éste como sala de exposiciones experimentales. La estrategia nacida de esta dualidad del museo junto a su política expositiva permitió a un centro joven plantear y adelantarse a un nuevo concepto de escenario artístico que después seguirían otros museos españoles e internacionales (MACBA en Barcelona, Museo Serralves de Oporto, MoCA de Los Ángeles, etc.) Asimismo, gracias a las connotaciones arquitectónicas del lugar, los artistas pudieron abordar la investigación de sus trabajos a partir de montajes ex profeso, en un momento en el que España carecía de espacios de arte contemporáneo que potenciasen el montaje de instalaciones y el llamado site-specific.4 Las características del Centre del Carme se orientaron desde un doble enfoque, como continente y como contenido, para comprender la singularidad de su disposición arquitectónica y de su programación de actividades.

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Sin embargo, la calidad y reconocimiento dentro del contexto artístico no fueron suficientes para conservar este modelo museográfico. Todos recordamos las voces críticas y las manifestaciones en contra de su cierre, así como la creación de la plataforma ex -Amics del IVAM (actualmente desaparecida). El Instituto Valenciano de Arte Moderno perdería en ese momento un espacio experimental que ya nunca ha recuperado.

A partir de entonces, el Centre del Carme barajó varias soluciones cuyo eje central protagonizaba el futuro museo del siglo XIX. La reapertura de sus puertas se realizó en 2011 con una nueva fase de rehabilitación concluida, donde se subrayaba el claustro gótico y la exposición “Los retratos de la Belle Epoque”. Durante los últimos años algunos proyectos han destacado en su recorrido, como el montaje de muestras colectivas, festivales como “10 Sentidos” o los trabajos de investigación vinculados al contexto social de Joaquín Sorolla. Sin embargo, actualmente, revisar el conjunto de su trayectoria nos conduce a calificar la programación como un cajón de sastre, donde la singularidad o el atractivo de las exposiciones puntuales no pueden abalar la construcción de una programación basada en un discurso claro y definido. Tampoco la diversidad de espacios ha sido sinónimo de ordenación de proyectos, y como resultado hemos contemplado en ocasiones una especie de mestizaje caótico. La práctica de estas soluciones nos llevan a visitar exposiciones en salas que hoy presentan una muestra sobre “Los Ángeles Músicos de la Catedral” y mañana esculturas e instalaciones contemporáneas. En el mismo lugar una muestra de pintura del XIX dará paso a un montaje de arte actual. Esta relación de ejemplos no nos encamina a cuestionar el propio proyecto, sino la articulación dentro del tejido del centro. Es decir, el argumento no es tanto qué se expone, sino cuál es su coherencia en el discurso de la programación que define el espacio.

Por esta razón y llevados a la lectura referenciada al comienzo, la posibilidad que apuntan los responsables de convertir el Centre del Carme en contenedor de “muestras desviadas por las otras instituciones que, además de la autonómica, forman parte del Consorci: las diputaciones provinciales y los ayuntamientos de las capitales”, nos pone en alerta sobre el propio sentido de la programación en un centro de estas características.

Con sus ocho salas y 7.500 metros cuadrados, el significado multidisciplinar debería implicar también una orientación coordinada desde la diversidad. Las posibilidades que ofrece el espacio son inmensas y quizás esta interpretación o ‘relectura’ podría favorecer ciertas mejoras en la comunicación ya que, hoy por hoy, la trayectoria museística del Carme se presenta en gran parte invisible para el público: Ni la web del IVAM, ni la del Centre del Carme contienen la información completa. En el primer caso sólo encontramos referencias a las exposiciones posteriores al año 1999, y en la divulgación del Consorci de Museus en red aparecen desde 2011. Todo lo demás nos conduce a textos sobre la historia de su arquitectura, pero no de sus exposiciones.

Las líneas futuras para este espacio deberían apoyarse en objetivos definidos (programación, identidad, marco de actuación para los artistas jóvenes, proyección, etc.). Muchas de estas cuestiones se abordarán desde las directrices que obtenga el resultado del concurso público anunciando en breve. A esto se sumará la decisión que conllevan las fases de rehabilitación pendientes, así como la conexión del edificio con el resto de centros artísticos, el barrio del Carmen y, en definitiva, con el propio desarrollo de la ciudad. No estamos hablando, por lo tanto, de un centro más. La pregunta abierta sobre qué haremos ahora con el Centre del Carme implica directamente apoyar (o no) un modelo cultural.

Maite Ibáñez

1 GARCÍA, Alfons, “Cultura convertirá el Centre del Carme en un espacio de creación para jóvenes artistas”, Levante, 24/11/2015, p. 58

2 “El Convento del Carmen representa el primer y único hito de la historia de la museística en la Comunidad Valenciana en el siglo XIX. Su propia subsistencia hoy la debemos a ese trascendental hecho, es decir, a la enérgica actuación de la Academia de San Carlos que lo convierte en Museo de la Desamortización”. ESTEBAN CHAPAPRÍA, Julián, “Impostación del patio del Embajador Vich en el ex convento del Carmen”, Valencia, Loggia: Arquitectura y restauración, nº 12, Universidad Politécnica de Valencia, 2001, p. 26.

3 HOLO, Selma, Más allá del Prado, Akal, 2002 p. 145 (Lo más interesante de la presencia de la arquitectura del Carme implicaba una resemantización a partir de una nueva función comunicativa que la desvinculaba de su origen)

4 Gracias a las connotaciones arquitectónicas del centro, los artistas pudieron abordar la investigación de sus trabajos. Algunos de los autores que exponen por primera vez en España fueron presentados de la mano de este lugar como: Pier Kirkeby, Fischli/Weiss, Robert Wilson, Hamish Fulton, Michael Craig-Martin e Isamu Noguchi. Las salas también introdujeron las primeras retrospectivas en España de Gilberto Zorio, Tony Cragg, Signar Polke o Matt Mullican, entre otros. Consecuentemente, algunos de los proyectos de estos autores formaron parte de las adquisiciones para la colección del museo, construyendo la historia de los fondos que ahora conocemos. (Destacamos las obras de Bruce Nauman, Richard Serra, Allan McCollum, Cristina Iglesias, Juan Uslé, Carmen Calvo, Juan Muñoz, etc.)

Ver visiones: la educación

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Carmen Calvo (Galería Benlliure) / Art al Quadrat (Coll Blanc Espai d’Art)
CIS: La educación

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d’Art.

Entre las preocupaciones que se citan recurrentemente en los sondeos sociológicos llevados a cabo por el CIS está la educación, cuestión que también forma parte de la base de los planteamientos de la obra de Carmen Calvo (Valencia, 1950) y de Art al Quadrat (Gema y Mónica del Rey Jordá, Valencia, 1982).

Sendas entienden la educación como una parte fundamental en la transmisión de la cultura, no obvian que asimismo es la encargada de enseñar cuál es el orden establecido, cuáles son los pará­metros de dominación o cuáles son las estructuras llamadas objetivas, así como muestran que el radio de acción en el que se imparte la educación no sólo se ciñe a la escuela, sino se extiende a la familia y a la religión.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto..., 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto…, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

En De pies breves, respirando corto, 2008, y Sí, los demás no existen, 2008, Carmen Calvo parte de la combinación de objetos descontextualizados para generar una nueva lectura, que pese a lo poética que resulta, muestra con ironía ciertos aspectos de nuestra cultura.

La artista suele trabajar con elementos encontrados, o adquiridos en rastros, su obra en general es todo un gesto fetichista de recuperación de objetos, una atenta selección y una posterior reubicación de los mismos. Aquí, sea el tapiz, las flores, o la estola sacerdotal dejan de ser elementos funcionales o cotidianos y pasan a ser símbolos que representan la cultura occidental. Son símbolos cuya combina­ción da lugar a nueva lectura en la que se subrayan problemas sociales cuyo origen se encuentra en la base de nuestra educación, en las ideas que conforman un modo de entender el mundo.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo, respondiendo a la pregunta elaborada por el CIS, explica que el principal problema que existe en España es una falta de profesionalidad basada en la deficiente formación cultural de diversos sectores, entre ellos el oficial. Cualquier sector, sea el de las artes plásticas, del cine, la literatura… debería estar al margen del ámbito político, en cuanto a su dirección, reservándose ésta únicamente para profesionales de la materia.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Art al Quadrat apuntan que este tipo de encuestas acumulan una serie de respuestas ya clasifica­das que representan el problema principal que identifican: separar cada una de las preocupaciones. Así, desvincular el desempleo de la corrupción y ambas a su vez de la economía, hace pensar que funcionen de un modo independiente entre ellas, separando la política de la vida. Sin embargo, explican, la política afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana, y es precisamente por ello que manifiestan en su obra artística la preocupación de no desvincularlos. Apuestan por llevar a cabo un proyecto de vida en el que se incluyan en una misma respuesta las preocupaciones contenidas en las encuestas del CIS.

Hay que destacar que la obra de Art al Quadrat está fuertemente marcada por el hecho natural que Gema y Mónica son hermanas gemelas, hermanas que no sólo comparten su carga genética, sino que se aúnan en un proyecto de vida inseparable de su obra.

2143 km. Viaje de ida y vuelta, 2012, es un relato en formato videocarta de la primera separación física entre las dos gemelas; una conversación intercambiada durante los cuatro meses de estancia de Mònica en Viena y de Gema en su lugar de origen, Sagunto.

Vista de sala con obras de  Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Usando un lenguaje sencillo y una narración lineal, muestran a través de la ausencia y la añoranza la estrecha vinculación que hay entre ellas, así como la que ambas sienten con el territorio en el que han crecido, incluyendo con cierta nostalgia imágenes del entorno en el cual se han educado. Se detienen en pequeños detalles, sin importancia aparente, como son los cambios que suceden en el barrio, las obras que se inician en el momento en el que Mónica parte, imágenes del merca­do, de la comida, de las fiestas del pueblo, de la familia y de los quehaceres de Gema en Sagunto. Breves relatos que encuentran respuesta tras quince días, después de recorrer los 2143 km que dista Sagunto de Viena hasta que el envío llega de nuevo al buzón. Ahora la videocarta de Mónica está basada en elementos similares pero propios de la cultura austriaca: de nuevo el mercado, la comida, su nueva familia, su nuevo barrio y sus progresos en la investigación por la cual sucede esta separación. Es todo un intercambio de cotidianidad relatado en un único trabajo donde se unen las experiencias personales con el modo de entender inseparablemente la política de la vida. Un planteamiento que, tal y como ellas exponen, les ha llevado a enfrentarse a cuestiones como si es posible, en la coyuntura económica actual, llevar a cabo éste proyecto de vida con las premisas expuestas; o si es posible plantear una alternativa paralela a la corriente establecida.

Alba Braza