Xu Bing presenta su libro escrito con emoticonos

Book from the Ground, de Xu Bing
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Miércoles 24 de abril de 2019

El artista chino Xu Bing presentará el 24 de abril su publicación ‘Book from the Ground’ escrita únicamente con emoticonos y que ha sido editada por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, con motivo de la exposición ‘Art for the people’. Xu Bing ofrecerá en el Centre del Carme un workshop en el que invitará a personas de diferentes edades, incluyendo un niño o niña a interpretar su libro.

‘Book From The Ground’ (el ‘Libro de la Tierra’) es una historia sin palabras, compuesta por más de 8.000 iconos, un relato de 24 horas en la vida de Mr. Black. Con él el artista crea un lenguaje universal, sin letras ni caracteres, haciendo posible que su libro se pueda leer sin que los conocimientos idiomáticos del lector supongan un impedimento para su comprensión.

Exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme

La problemática del lenguaje ocupa una parte importante en su trabajo y es el hilo conductor de su obra, donde el arte tradicional y el arte conceptual van intrínsecamente unidos. La publicación ‘Book From The Ground’ está en la línea de su exposición ‘Art for the people’ (‘Arte para el pueblo’) que presenta en el Centre del Carme, su primera gran exposición en España.

Una gigantesca banderola expuesta en el MoMA de Nueva York y en el Victoria & Albert Museum de Londres corona la sala Ferreres-Goerlich. Quien no conozca el sistema de escritura inventado por Xu Bing puede pensar que la bandera ‘Art for the people’ está escrita en chino, cuando en realidad cada grafía china es una palabra escrita en inglés con letras de nuestro alfabeto. La bandera dice: “Art for the people, dijo el Presidente Mao”. Xu Bing juega con el engaño, con lo que parece y no es para realizar una crítica en clave de humor, una crítica velada, a la política china y a sus tradiciones.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, destacó  que “la lengua, seña de identidad de un pueblo, puede constituir también una frontera. La obra de Xu Bing es crítica, es humor pero también es, desde un profundo respecto a la tradición china, una invitación a descubrir su cultura, a través de su lengua”.

“Xu Bing convierte la Sala Ferreres en un templo de la cultura china, sin fronteras, con escrituras sagradas que no dicen nada y con dibujos que dicen mucho. En su búsqueda por hallar el lenguaje universal Xu Bing nos presenta el primer libro escrito única y exclusivamente por emoticonos que hoy en día todos podemos entender”, señaló Pérez Pont.

La comisaria de la muestra Marta Millet explicó que “hasta hoy, el artista ha seguido desarrollando la idea de un nuevo lenguaje, haciéndolo todavía más accesible a un mayor número de personas, independientemente de sus bagajes lingüísticos. Como continuación de su clásica obra ‘Book from the Sky’, el artista presenta, en esta exposición, una nueva novela gráfica, ‘Book From The Ground’, compuesta íntegramente de símbolos e iconos que se entienden universalmente, una historia legible sin palabras”.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Al igual que toda la producción de Xu Bing la exposición del Centre del Carme está montada de un modo muy didáctico, invitando al espectador a participar. De este modo, en medio de una recreación de lo que fue su estudio en el que escribió el libro, se han instalado dos ordenadores para que el público pueda escribir su propio relato transformándolo en emoticonos. Sus publicaciones quedarán grabadas de modo que el artista podrá después conocerlas.

En una de las subsalas de Ferreres se muestra su primera gran instalación Book From The Sky, (1987-1991). La instalación es como un templo dedicado a una lengua sin sentido. Libros, rollos y paneles, con miles de caracteres chinos grabados en papel, invitan a la lectura; la cual es imposible, ya que todos y cada uno han sido inventados por el artista. No hay significado alguno. Gran ironía, las apariencias y el descubrimiento de lo que, en realidad, es. Primero fue aclamada como una de las creaciones más significativas del llamado grupo New Wave o del Movimiento del ’85, pero después del incidente en la plaza Tiananmen fue percibida como una obra fútil y banal.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Después de mudarse a los Estados Unidos en los años 90, Xu Bing también creó un nuevo sistema de escritura: letras de nuestro abecedario combinadas de manera que parecen auténtica caligrafía china. El público puede aprender a leer y a escribir este nuevo sistema en la sala de exposiciones, en el aula de ‘Square Word Calligraphy’, una instalación que recrea un aula de un colegio chino y que permite al espectador sentarse a practicar con el pincel y la tinta sobre el cuaderno, cual niño en la escuela; como él mismo hizo a diario durante su infancia.

Con este mismo sistema de escritura el artista chino ha traducido para el Centre del Carme el poema de ‘El bon poble’ de Ausiàs March, al estilo Xu Bing. Se trata de una obra creada ex profeso para esta exposición, inspirándose en la cultura valenciana, en su tradición, en diálogo con la cultura china. El hecho de crear lo que parece y no es va más allá del lenguaje escrito, también trabaja con imágenes. Como en sus Background Story, grandes cajas de luz que enmarcan un dibujo clásico oriental, típico de los antiguos maestros de la pintura china. Lo que parece una gran tinta sobre papel resulta ser un embrollo de desechos que, jugando con la luz, proyectan su sombra sobre cristal translúcido engañando nuestra percepción. Plásticos, hojas secas, retales, ramas… en esta instalación no se han aplicado pigmentos con el pincel.

Obra de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Disyuntivas poéticas en la sala Glorieta de Sagunto

Disyuntivas poéticas para pensar el presente
Colección d’Art Contemporani de la Generalitat Valenciana
Sala de Exposiciones Glorieta de la Fundación Bancaja
Plaza Cronista Chabret, 6. Sagunto (Valencia)
Hasta el 17 de febrero de 2019

La sala de exposiciones Glorieta de la Fundación Bancaja en Sagunto acoge la exposición ‘Disyuntivas poéticas para pensar el presente’ compuesta por obras de la colección d’Art Contemporani de la Generalitat Valenciana. Organizada por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana en colaboración con el Ayuntamiento de Sagunto y la Fundación Bancaja, la muestra está compuesta por 11 obras de los artistas Mar Arza, Tania Blanco, Bleda i Rosa, Teresa Cebrián, Maribel Doménech, Damià Jordà, Teresa Lanceta, Xisco Mensua, Xavier Monsalvatje, Ana Teresa Ortega y Mery Sales.

La Generalitat Valenciana adquirió el pasado año un total de 33 obras de artistas valencianos, en una primera fase de adquisición de obra, sin pautas generacionales ni restricciones temáticas que reflexionan entorno a diferentes cuestiones de nuestra sociedad más cercana.

Vista de la exposición

Vista de la exposición ‘Disyuntivas poéticas para pensar el presente’. Imagen cortesía del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana.

El Consorci de Museus ha puesto en marcha una serie de ciclos expositivos compuestos por algunas de las obras que forman parte de la colección y que están visitando distintas poblaciones de Castelló, València y Alacant. Sagunto y Potries son las primeras ciudades en recibir estas exposiciones por ser Capital Cultural Valenciana (CCV), un sello otorgado por la Generalitat anualmente y que reconoce la apuesta realizada por estas ciudades por la cultura así como por la participación ciudadana.

La colección se podrá ver en dos muestras. Además de la exposición ‘Disyuntivas poéticas para pensar el presente’, el Centro Cívico del Puerto de Sagunto acogerá en enero otra muestra compuesta por las obras de otros seis artistas, Art al Quadrat, Ernesto Casero, Hugo Martínez-Tormo, Jesús Rivera, Agustín Serisuelo y Nelo Vinuesa.

Una reflexión en torno a una posible reescritura de la historia centra la exposición que se podrá ver hasta el próximo 17 de febrero en Sagunto, mientras que la muestra en el Puerto ofrecerá una crítica al paisaje contemporáneo, un guiño a su pasado industrial y al estado de las cosas.

Vista de la exposición 'Disyuntivas poéticas para pensar el presente'. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Vista de la exposición ‘Disyuntivas poéticas para pensar el presente’. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, explicó que “esta colección constituye una herramienta para acercar los nuevos lenguajes contemporáneos a la ciudadanía al mismo tiempo que se genera un patrimonio que permitirá dejar un legado y una narración histórico artística de la creación actual para el futuro”.

Por su parte, el presidente de Fundación Bancaja, Rafael Alcón, destacó ‘’el atractivo contenido de la muestra y la importancia de colaborar con el Ayuntamiento y el Consorci en la promoción de la cultura como vía de desarrollo de nuestra sociedad y, en este caso, con el objetivo de proyectar todavía más la oferta y el atractivo cultural de Sagunto’’.

En ‘Disyuntivas poéticas para pensar el presente’, el conjunto de obras que conforman la muestra de la sala de exposiciones Glorieta transciende su especificidad expresiva para golpear la esfera social en forma de tres grandes temáticas: reescrituras de la historia, redefiniciones de los códigos referenciales y nuevos canales de expresión. Un atrevimiento, que lejos de desequilibrar la contemporaneidad, pretende transformarla en encrucijada de reflexión necesaria.

Según la comisaria de la exposición, Aïda Antonino, “la exposición arranca a partir de la obra de Bleda i Rosa y su idea de revisitar lugares históricos a través de la mirada contemporánea y pensar en los diferentes relatos, rompiendo la dicotomía entre vencedores y vencidos, promoviendo una historia cultural de los hechos”.

Desde esta idea, la exposición va desgranando el resto de relatos que definen las obras de Tania Blanco, Mary Sales, Ana Teresa Ortega y Xisco Mensua vinculados a la memoria y a la reescritura de la historia; las piezas de Xavier Montsalvatje, Teresa Cebrián y Mar Arza en torno a los nuevos códigos del lenguaje y el empleo de nuevos canales de expresión en las obras de Damià Jordà, Maribel Doménech y Teresa Lanceta.

Vista de la exposición 'Disyuntivas poéticas para pensar el presente'. Imagen cortesía del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana.

Vista de la exposición ‘Disyuntivas poéticas para pensar el presente’. Imagen cortesía del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana.

Pintura y fotografía en la obra de Luis Gordillo

Luis Gordillo. Fotoalimentación
Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA)
Plaza Santa María, 3. Alicante
Hasta el 17 de enero de 2019

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, con el apoyo del Ayuntamiento de Alicante presenta ‘Luis Gordillo. Fotoalimentación’, la primera exposición monográfica dedicada al artista sevillano, Luis Gordillo, en un museo alicantino y la primera también en la Comunitat Valenciana después de 25 años. Luis Gordillo es una de las figuras más influyentes y punto de referencia esencial del arte español del último medio siglo.

El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) inaugura ‘Luis Gordillo. Fotoalimentación’, una muestra que ahonda en el Gordillo más cercano a la fotografía a través de 200 piezas de los años 70. Procedentes en su mayoría de la colección del artista, se trata de un conjunto importante, ya que son obras de las que Gordillo no ha querido desprenderse por considerarlas únicas y especiales.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

El artista explicó que en los años setenta empleó «la fotografía en blanco y negro con numerosos propósitos, pero quizás el más importante y el que he mantenido a lo largo del tiempo, es el de analizar los elementos orgánicos de la pintura, neutralizando y cosificando el gesto”.

“En la actualidad trato de crear espacios en los que la pintura y la fotografía dialogan e interactúan entre sí; intento articular maneras para la expansión de la fotografía en mi obra”, manifestó el creador sevillano, quien añadió que le seguía interesando «primordialmente la pintura como interrogación corporal; no obstante, la intervención técnica de la fotografía crea una tensión dialéctica, un espacio mental en crecimiento”.

Luis Gordillo durante la presentación de su exposición. Imagen cortesía del MACA.

Luis Gordillo durante la presentación de su exposición. Imagen cortesía del MACA.

La muestra fue presentada por el director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, María Dolores Padilla, acompañados por la comisaria de la muestra, Rosa Castells y el propio artista. Pérez Pont señaló que la exposición profundizaba «en el conocimiento de Gordillo como una de las figuras más importantes en el arte español de los últimos 50 años”, destacando asimismo el impulso que se le está dando desde el Consorci de Museus a la provincia de Alicante en materia cultural con exposiciones como esta en el MACA, que ha permitido que Gordillo vuelva a la Comunitat Valenciana donde no exponía desde el año 1993.

Por su parte Rosa Castells, coordinadora del MACA, que ha comisariado la muestra junto al artista, subrayó que se trataba de una exposición «espectacular, una revisión de la experimentación fotográfica de Gordillo en los años 70 cuando nadie se interesaba por la fotografía”. Castells explicó que “el sistema de reproducción y multiplicación de la imagen conforma nuevas imágenes que vuelven a ser tratadas y así hasta el infinito” y agradeció al artista “que haya accedido a exponer en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, un museo pequeño, tras haberlo hecho en todas partes”.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Gordillo utiliza desde principios de los años 70 la fotografía con la finalidad de encontrar otras opciones al color dominante en su pintura, con el objetivo de abrir una investigación neutralizadora de su utilización violenta de colores complementarios. La exposición ‘Fotoalimentación’ muestra dos etapas con claras diferencias: una primera con el trabajo fotográfico de los 70, casi en su totalidad en blanco y negro y otra posterior donde ya aparece el color y la utilización de la nueva tecnología digital que le abre a Gordillo un campo casi infinito a la experimentación.

Luis Gordillo nace en Sevilla en 1934. Su carrera artística comenzó a mediados de los años cincuenta cuando decidió ser pintor tras licenciarse en Derecho y haber estudiado música. Vivió en París un clima de libertad entonces difícil en España y allí amplía sus conocimientos sobre la vanguardia. Su obra se conforma en los años sesenta recogiendo tres influencias básicas: el informalismo, el arte Pop y el geometrismo. Con estos elementos, algunos contradictorios, configura un estilo ya propio, que ha tenido una fuerte influencia sobre artistas de las siguientes generaciones.

Espectadores ante algunas de las obras de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Espectadores ante algunas de las obras de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

A partir de los años 80 alcanza su madurez creativa con un estilo artístico inconfundible que lo ha mantenido alejado de grupos y tendencias en una especie de automarginación. Gordillo es Premio Nacional de Artes Plásticas (1981) y el Premio Velázquez a las Artes Plásticas (2007).

La práctica fotográfica experimental permite a Gordillo indagar sobre la construcción, reconstrucción y destrucción de la imagen. Técnicas de transformación como la fotografía pero también la imprenta, la fotocopia y el collage reciclándose y trabajando en espiral. A través de esas técnicas Gordillo adopta modos del arte óptico y constructivista como la seriación, la repetición, las variantes y diferencias entre lo casi idéntico que le permiten desdoblar, simultanear y copiar una misma imagen obsesivamente.

Tras su paso por el MACA, la exposición se mostrará en 2019 en el Centre del Carme de València y en el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerní de Vilafamés, de la mano del Consorci de Museus.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

El inflado Jardín de las Delicias

Jardín autómata, de Olga Diego
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 28 de octubre de 2018

La artista alicantina Olga Diego recrea el ‘Jardín de las Delicias de El Bosco’ en el Centre del Carme Cultura Contemporània de València. Con más de 400 metros cuadrados la instalación de Olga Diego que ocupa la Sala Dormitori, sumerge al visitante en un paraíso de libertad creativa y sexual donde el pecado de la carne del que advertía El Bosco es sustituido ahora por el plástico, en una crítica al capitalismo y a la sociedad de consumo.

José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, explicó que “la obra de Olga Diego nos introduce en una nueva dimensión del arte donde las obras ya no sólo se pueden observar sino que cobran vida e incluso respiran”. El director del Centre del Carme destacó la línea de trabajo de la artista, a caballo entre la performance y la instalación escultórica y recordó que su obra forma parte de la naciente colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana que también se puede ver en el centro de cultura contemporánea a lo largo de este verano.

Olga de Diego. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Olga de Diego. Imagen cortesía del Centre del Carme.

¿Sería posible recrear el Jardín de las Delicias de El Bosco en una instalación de esculturas inflables y electrónicas? Salvando las grandes distancias, esto es ‘Jardín Autómata’: una gigantesca instalación formada por un centenar de esculturas inflable-electrónicas inspiradas en los hermosos, extravagantes y sugerentes personajes de El Bosco.

El punto focal que provoca la idea, es la ‘Cabalgata del deseo’ pintada en el panel central del tríptico. En ella, seres humanos desnudos disfrutan, junto con animales de todas las especies, de un mundo de placer sin límites. La lujuria representada de múltiples e inimaginables formas. Un mundo sugerente donde también encontramos hermosas aves, peces y frutos exóticos.

Estos elementos son los que también aparecen en ‘Jardín Autómata’. Una orgía visual y creativa. Un laberinto de grandes cuerpos traslúcidos que sugieren una existencia mágica. “En mi obra busco provocar una experiencia. Tengo la sensación de haber creado en la Sala Dormitori un pequeño microuniverso. La pieza se activa cuando el espectador se introduce en ella, necesita entrar dentro de ella, recorrerla, para poder reconocer a cada uno de los personajes que se mueven y respiran como seres vivos a su alrededor”.

Diferentes humanoides, cuadrúpedos y personajes híbridos son suspendidos en el espacio de la sala en una composición aérea y en continuo movimiento, mientras otros inflables se encuentran posados en el suelo recreando escenas más terrenales y libidinosas.

En esos cuerpos traslúcidos, sus motores, como corazones eléctricos, insuflan aire en su interior, marcando con sus ritmos una indescifrable sinfonía eléctrica. Luces led terminan de conformar los cuerpos y una lluvia de cables y circuitos electrónicos se descuelgan desde las figuras hasta posarse en el suelo de la sala.

En la obra de Olga Diego es muy importante la electrónica: un laberinto de cables conectados a un complejo hardware son los que dan vida a estos personajes: humanoides de todos los géneros, cuadrúpedos sencillos y mestizos, seres híbridos, mujeres de grandes pechos-antena, animales cabeza-globo, la jirafa mutante, chico pájaro con alas-tortilla, huevos y peces con piernas, hermafroditas que vuelan, frutos con tentáculos, perros de dos cabezas, pájaros extraños de alas adaptadas, y un largo etc.

Sin embargo, detrás de esa obra de El Bosco que tan atractiva nos resulta hoy, encontramos una crítica al pecado, a la lujuria que retrata. Profundamente religioso, El Bosco pretendía mostrar las terribles consecuencias que acaecerían a la especie humana si esta se dejaba seducir por los placeres de la carne.

Olga Diego reconoce que “hay una gran distancia entre su intención y lo que hoy día vemos en esa obra. Un mundo sugerente e idílico, un inquietante paraíso de libertad. Actualmente y sin lugar a dudas, uno de nuestros mayores pecados como especie humana no son nuestros deseos sexuales (afortunadamente ya más libres). Convertidos en una sociedad capitalista incapaz de modular un respeto por el medio ambiente, sufrimos de un derroche desmedido, y es en esa lujuria consumista donde mostramos nuestro inmenso pecado, el plástico”.

“Jardín Autómata ha supuesto un reto constructivo, pero también un insinuante paraíso en cuanto a las formas a crear” explica la artista quien reconoce que trabaja tensando los límites de lo artístico y lo físico como en su último trabajo en Londres en el que estuvo 58 horas dibujando sin parar. La artista trabaja entre la performance y la instalación creando artefactos artísticos que le han permitido incluso la posibilidad de volar en una búsqueda de la mayor libertad posible.

Jardín autómata, de Olga de Diego. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jardín autómata, de Olga de Diego. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El arte de la ideología

Creación y pueblo
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de mayo de 2018

De verdad es que salgo de uno y me meto en otro; no sé qué va a ser de mí, porque los ataques de risa me dejan el cuerpo dolorido. Y además están sobrevalorados, no son elegantes. Tampoco me gustaría parecer exagerado pero es que la realidad siempre acaba por superar cualquier fantasiosa previsión. Lo último es ya hilarante desde el propio título del artículo. ¿O era una noticia? En fin, que ya no se puede condensar más gracia en un título a pesar de la extrema gravedad y seriedad que pretende su abstracto autor*. Veamos si puedo escribirlo de tirón: “CREACIÓN Y PUEBLO: EL ARTE COMO RESISTENCIA”. Traduzco: El pueblo unido en la creación sólo puede dar de sí un arte (decente), el de la resistencia. Bueno, más o menos. El caso es que es ¡tan marxista! Y no es que tenga nada en contra del lenguaje marxista más allá de su indiscutible anacronismo y de su patética autoconsciencia moral, es simplemente que por todo ello me parece hilarante.

Quizá hiciera falta, antes de continuar, situar el texto en cuestión, el del artículo/noticia, en su contexto. Se trata de un texto/noticia publicado/a en la revista cultural-digital que hace referencia a una exposición que se exhibe en el Centre del Carme, uno de los Museos del Consorci de Museus, una exposición llamada Creación y Pueblo. Así pues, y esto resulta tan relevante como definitorio, se trata de la reseña (?) de una exposición exhibida en un Centro de Arte Institucional sufragado con dinero público y amparado por el Gobierno de turno. El director del Consorci lo explica: “Creación y Pueblo es una exposición producida por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”. Aquí no hay nada que traducir, todo es demasiado literal en la transmisión de su ideología. Otra cosa sería entender realmente el significado de los conceptos colaborativo, trangresión y (toda la) ciudadanía. O mejor, otra cosa sería dilucidar la relación de esos conceptos con la verdad de los hechos. O incluso con la efectividad.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Parece mentira, pero a estas alturas de la vida haría falta recordar algo tanto a la comisaria, como al director del Museo, como a los artistas de la muestra: que estamos en la era digital, es decir, en la era de la hiper-información y de la hiper-comunicación. Así, si hay algo que distingue a un ser analógico de un ser digital es que el primero podía intuir algo acerca de su alienación mientras que el segundo sólo puede tener la absoluta certeza de ello. O por decirlo de otra manera: en la era analógica (en la que habitó esa era del Arte que duró poco más de 200 años) el problema capital -desde el punto de vista ideológico- era el de creer o no en la distinción entre Arte elitista y arte popular, mientras que en la era digital esa distinción resultaría patética, pues el arte se ha integrado definitivamente en lo social, se ha, por fin, democratizado. Es decir, el objetivo último del Arte Moderno, el de igualar el Arte con la Vida (recuerden: Arte=Vida) se ha hecho realidad, quizá incluso a su pesar, tal y como intentaremos demostrar.

O por decirlo ahora con un ejemplo: no es lo mismo ser (supuestamente) combativo y activista cuando TODA la información NO estaba al alcance de cualquiera (era analógica), que cuando TODO el mundo ya sabe eso que denuncian y combaten los artistas de forma absolutamente manierista y sofisticada…  y además desde una atalaya inevitablemente elitista, la del Museo Institucional. Así, la ingenuidad de Hans Haacke o la de Joseph Beuys pudo ser relativamente perdonable porque el Arte podía concebirse como una vía de información a la que no TODOS podían acceder, una vía que podía resultar medianamente creíble en la medida en la que fundamentaba su activismo en el rechazo de lo institucional, sin embargo resulta verdaderamente patético que los artistas se crean hoy en día provocadores de algo. Y ya no tanto por decir lo que ya TODO EL MUNDO SABE, que también, sino por hacerlo a rebufo de los mismos requerimientos de la Institución Político/Ideológica que va y resulta es más radical que ellos, los artistas. Qué risa.

Para justificar la exposición su comisaria habla de desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad para concluir: “Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar” […] “La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o trasciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

¿Ven ustedes a lo que me refiero? Lean de nuevo las explicaciones de la comisaria si no les es de mucha molestia. No puede ser más hilarante un discurso que sólo se sostiene desde el voluntarismo buenista y simplón. Supongo que no haría falta señalar la extrema simplicidad que emana de la idea explicatoria genérica; que es ésta: porque todos estamos al servicio de un sistema establecido… los artistas invitan al público a reaccionar. Así, una vez más y como si no hubiera pasado el tiempo (Lehman Brothers, Internet, Big Data, Redes Sociales), estamos de nuevo ante los artistas como seres iluminados, mesiánicos.

Por otra parte ¿por qué aceptar que la práctica artística es un ejercicio de libertad cuando vemos que la intención de los artistas coincide a la perfección, ¡oh casualidad!, con la de los Poderes Fácticos? La Institución Política, es ahora (en la era digital=Corrección Política) la perfecta abanderada de todas las causas justas. Que otra cosa distinta a la auto-promoción de los Poderes Fácticos es lo que hagan después esos Poderes Fácticos en connivencia con el Mercado. Es precisamente la Instittución Política la que a través de sus Concejalías de Cultura y sucedáneos se limpia la deteriorada imagen usando a los artistas, comprándolos, y los artistas los que acuden raudos con el mocho a limpiarla para que ésta tenga una buena imagen. Y lo peor es que lo hacen por un puto plato de lentejas. Y perdón por perder las formas.

Además, ¿por qué presuponerle al público (al que tanto dicen respetar) una -intolerable- complacencia generalizada? ¿Acaso no podría ser abonable la tesis de que al público le proporciona cierto goce la alienación? ¿Y qué decir de la homogeneización, no es eso lo que al fin y al cabo pretende todo discurso buenista: homogeneización, igualdad, recorte de las diferencias? Por otra parte, ¿el arte transformador de la realidad… existiendo Internet? Me muero de risa de nuevo, no lo puedo evitar. En vez de decir que el arte resiste creando, ¿no sería mejor decir que la creación resiste a pesar de ese ejército de paniaguados engreídos que conforma ese mundillo del arte que patéticamente se resiste a reconocer el acabamiento del Arte (que se produjo desde que precisamente el arte se integró en lo social)? Tal y como decía en el postanterior, nunca en la Historia se había visto tanto supuesto activista comprometido chupándole el esfínter al Poder de forma tan perfecta.

*El artículo/noticia se encuentra en MAKMA. Aquí el enlace para quien lo quiera leer: https://www.makma.net/creacion-y-pueblo-el-arte-como-resistencia/

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

Transversalia, la educación por el arte

Transversalia. Curso 2017-2018
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia

¿Pueden las prácticas artísticas contemporáneas activarse pedagógicamente en el contexto de la escuela de manera autónoma y en relación a saberes múltiples? ¿Son las formas, métodos y discursos del arte contemporáneo susceptibles de transformar críticamente los relatos de la educación?

El Consorci de Museus ha puesto en marcha Transversalia, un proyecto educativo realizado en colaboración con CEFIRE, que pretende introducir las prácticas contemporáneas en el ámbito educativo ofreciendo herramientas pedagógicas al profesorado a través del arte.

Según el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, «Transversalia busca potenciar y generar un alcance mayor en las transformaciones que se están realizando en el ámbito de la educación artística, tanto mejorando el conocimiento que tiene el profesorado sobre el arte actual como la forma de implementarlo en su labor educativa con los jóvenes».

Transversalia indaga en las relaciones entre las prácticas artísticas y educativas a través de talleres, seminarios y recursos ʻon line’. Estas experiencias operan como espacios propositivos, laboratorios pedagógicos desde los que diseñar experiencias, situaciones y materiales para activar en las aulas.

El proyecto está comisariado por Clara Boj, artista, docente e investigadora cultural, quien ha manifestado que “nuestro objetivo es que las prácticas artísticas contemporáneas tengan un lugar en el currículo escolar. Las dinámicas de la escuela no coinciden con los tiempos de las exposiciones. Transversalia pretende servir de puente entre los docentes y la práctica artística más allá de los ritmos que marcan las exposiciones”.

Los talleres no se dirigen solo a profesores de artes plásticas y visuales sino también a educadores de otras materias, que puedan encontrar en el trabajo de los artistas una nueva aproximación al conocimiento desde el arte. Transversalia ya está en marcha. Para el curso 2017-18, se han propuesto tres talleres semipresenciales para profesores de Secundaria.

Transversalia. Imagen cortesía del Centre del Carme perteneciente a la  jornada Edusionat.

Transversalia. Imagen cortesía del Centre del Carme perteneciente a la jornada Edusionat.

La realidad calcinada de Pablo Bellot

Actos de comunicación, de Pablo Bellot
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 21 de enero de 2018

“Es un puñetazo en la mesa, un grito que expresa lo que llevas dentro”. Y lo que lleva dentro Pablo Bellot es una sensación de angustia, que él canaliza a través del arte, motivada por la incomunicación de la actual sociedad, paradójicamente, “sobresaturada de información”. Así lo expresa el artista que hasta el 21 de enero muestra en el Centre del Carme una serie de instalaciones en torno a ese desgarro existencial. Lo hace apropiándose de los mensajes que el punk de los 80 vomitó a rebufo de esa misma impotencia comunicativa. A falta de palabras dadoras de sentido, el más histriónico sinsentido.

“Genero actos para expresar cosas. Todo tiene que ser directo, contundente, visceral”. Actos de comunicación ha llamado Bellot a esos puñetazos, sin duda actos desesperados. “El Estado oprime, te genera angustia que no sabes a quién dirigírsela”. Rota la comunicación clásica, que el artista ubica en la famosa terna del emisor, mensaje y receptor, ya solo queda emitir ese grito furibundo contra nadie en concreto, porque “ya no se conoce al receptor”. Un vacío existencial se apodera del conjunto expositivo, motivado por ese “momento convulso en el que vivimos y que hace que cada cual se aferre a lo que puede”.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El coche calcinado que recibe al espectador nada más entrar en esos Actos de comunicación es síntoma de lo que nos aguarda. También el audiovisual que lo acompaña con fragmentos de canciones punk de los 80, de Alaska a Ilegales pasando por Eskorbuto. “Quien quema de un coche ya manifiesta algo contundente”, al igual que los temas “provocan unas vibraciones fuertes, feístas, de aquella música que incluso hoy tiene más vigencia, por esa visión de falta de futuro”, explicó el artista.

La exposición se plantea a modo de bucle que va de la denigración de esa sociedad contemporánea, toda ella caracterizada por la opresión y un control asfixiante, al grito desesperado. Diríase que una cosa lleva a la otra, sin que comparezca esa “comunicación de verdad” sugerida por Bellot, quien suple ese vacío, esa quiebra entre la palabra hueca de sentido y la angustia que provoca su constatación, mediante una sucesión de actos provocadores: señales de humo (a las que alude el coche calcinado), el sonido de una piedra, vibraciones, el morse lumínico, el humo del salvamento marítimo o la mierda a un millón de vatios. Todos ellos referidos a las diferentes instalaciones.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Pablo Bellot se limita a evidenciar las fallas de la sociedad contemporánea (incomunicación por saturación, anestesia social, válvulas de escape ordenadas), para justificar ese grito a la desesperada del artista que no encuentra otra salida que la “vomitera como último acto”. O como abunda en el texto que acompaña a la exposición: “Comunicaciones desesperadas, alteradas, agresivas e incompletas que muestran y satirizan el fracaso del propio proceso de comunicación”. Acorde con esa imposibilidad, sus instalaciones levantan acta de la impotencia comunicativa mediante el desgarro expresivo.

Por eso hay piedras que lanzar contra algo, gas pimienta, el grito “contundente y absurdo” de esa “mierda, un millón de vatios” arrojado desde el macro escenario vacío de un festival de música, 64 altavoces boca abajo a modo de insistente runrún o el parpadeo de luces que en morse deletrea la estrofa “agotados de esperar el fin”,  del grupo Ilegales. Vibraciones todas ellas ligadas al “nihilismo llevado a lo estético” que atraviesa el conjunto de la exposición.

“El individuo está abocado a utilizar el acto como mensaje, solo queda el grito y el puñetazo en la mesa como medio de expresión”. Y Pablo Bellot lo cumple a rajatabla, siguiendo en esto los dictados de Paul Virilio, a quien cita: “El puñetazo es el principio de la comunicación: con el puñetazo se gana proximidad cuando ya no se tienen palabras”. Aunque palabras desde luego hay, si bien clamando todas ellas por alcanzar ese fin último de la catarsis, la descarga energética y el grito como asidero desesperado.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Salva Torres

Irene Grau logra el V Premio Mardel

V Premio Mardel de artes visuales
Centre del Carme Cultura Contemporània
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 9 de julio de 2017

La pieza ‘=’ de la valenciana Irene Grau, que muestra la ruta que realizaron cientos de judíos en su huida de la persecución antisemita por la frontera francoespañola, atravesando a pie los Pirineos por un discreto collado, ha sido la ganadora del V Premio Mardel de artes visuales. La obra es mucho más de lo que se puede ver en el Centre del Carme ya que la artista ha recuperado el trazado de una ruta histórica (150 marcas negras realizadas con un pincel nº 30 señalan hoy esa ruta entre Banyuls y Portbou), y que incluye una pila de mapas que los espectadores pueden llevarse para realizar la ruta.

Para Grau, “la obra es sólo lo que resta de una experiencia más amplia que va más allá de un paisaje recorrido. La obra deja suficientes pistas para que los espectadores reconstruyan el camino y se orienten en su propia percepción”.

Obra deToni Signes. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra deToni Signes. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Asimismo, se han concedido tres accésits a las obras ‘FOUR ATTEMPTS’ del madrileño, Ian Waelder; la vídeo-instalación del valenciano, Toni Signes ‘En realitat no ens importa’, y el óleo de la también valenciana, Ana Císcar, titulado ‘All she’d said was that she wanted to write fictions’.

El Centre del Carme de València acoge, del 2 de junio al 9 de julio, la exposición de las 22 obras seleccionadas en esta V convocatoria del Premio Mardel. Según el director del Consorci de Museus, Jose Luis Pérez Pont, “por segundo año consecutivo hemos querido respaldar esta iniciativa en nuestra línea de apoyo al arte y a los jóvenes creadores ofreciendo el Centre del Carme como sede para la exposición de las obras seleccionadas”.

Obra de Ana Ciscar. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Ana Císcar. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El director del Consorci de Museus agradeció “la labor de mecenazgo realizada por los coleccionistas Manuel del Pino y Amparo Martínez que pusieron en marcha el proyecto Mardel hace cinco años desde Alicante. Mardel es una iniciativa que nace del ámbito privado con el ánimo de fortalecer el tejido creativo, principalmente de la Comunitat Valenciana, que ha ido creciendo y ampliándose, tanto en el número de participantes, como enriqueciéndose pasando de acoger pintura para abrirse al conjunto de manifestaciones artísticas de las artes visuales”.

En esta V edición se han presentado en torno a 240 proyectos, entre los que destaca la participación de artistas gallegos y catalanes además de los valencianos, aunque hay obras procedentes de todo el Estado español.

Obra de Ian Waelder. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Ian Waelder. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Mardel es un proyecto sin ánimo de lucro cuyo objetivo es ayudar a promocionar el arte como signo de un compromiso con la creación contemporánea desde la iniciativa privada. Conscientes de las dificultades que actualmente se presentan para trazar nuevas trayectorias artísticas, con este premio se pretende brindar apoyo estimulando oportunidades para los jóvenes creadores.

Para la presente edición se han seleccionado 22 obras, que forman parte de la exposición, entre las que se ha concedido un premio, dotado con 5.000 euros y tres accésits. Por primera vez la convocatoria va dirigida a todas las artes visuales lo que ha dado como resultado una exposición que aglutina diferentes técnicas y soportes desde el óleo hasta la vídeo-instalación, pasando por técnicas mixtas, obra sobre papel o fotografía.

Premiados Mardel.

José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, en el centro con chaqueta, junto a la premiada y algunos de los finalistas del V Premio Mardel. A la derecha, los coleccionistas Manuel del Pino y Amparo Martínez. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Según Amparo Martínez, “la exposición nos da una visión de lo que está haciendo en la actualidad el artista español. Las obras son seleccionadas por un jurado cualificado lo que le da al premio mayor prestigio y sirve de acicate para que los artistas se decidan a participar”.

El jurado de la V edición del Premio Mardel ha estado compuesto por Valentin Roma, director de La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona; Belén Palanco, corresponsal de The Art Newspaper en España, colaboradora de Exit, Tendencias del Mercado del Arte, El Español, y por el director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont.

La exposición exhibe los trabajos de Irene Grau, Marcos Covelo, Irene Mohedano, Manuel Blázquez, David Ferrando, Álex Marco, Ian Waelder, Elena Urucatu, Toni Signes, Juan Baraja, Francesc Ruiz, Joaquin Artime, Fuentesal & Arenillas, Guibert Rosales, Mar Guerrero, Agustin Serisuelo, Ana Císcar, Belén Rodríguez, Jose Luis Valverde, Viviana Silva, Llorenç Ugas y Sara Biassu.

Irene Grau, junto a su obra ganadora, en presencia de José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Irene Grau, junto a su obra ganadora, en presencia de José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El arte mural de Zedre irrumpe en el Carme

Zedre, Art Mural i Cultura Urbana
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Viernes 19 de mayo de 2017

ZEDRE, Art Mural i Cultura Urbana tiene como punto de partida la intervención y presentación en la fiesta del 19 de mayo en el Centre del Carme Cultura Contemporània, sede del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana. Esta presentación en un enclave museístico tan destacado de València es un indicador claro de las intenciones de ZEDRE, como promotor de la cultura urbana desde la perspectiva de un enfoque artístico y multidisciplinar.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, explicó que “el Consorci de Museus ha iniciado una colaboración con ZEDRE Art Mural i Cultura Urbana con el objetivo de poner en valor esta disciplina artística tan característica de la cultura de nuestro tiempo. El arte mural forma parte del entorno urbano de la ciudad de València y especialmente del barrio del Carmen por lo que abrir el Centre del Carme a este tipo de manifestaciones artísticas es una forma de abrirnos al barrio y en general a la sociedad valenciana”.

“Asimismo introducimos esta disciplina en un centro de arte, demostrando que se puede transformar el espacio respetando el patrimonio lo que nos permite eliminar así los clichés de que el arte mural o el graffiti son destructivos y comenzar a apreciar el trabajo de estos creadores dentro del arte contemporáneo”, añadió.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía de Zedre.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El Centre del Carme será, el próximo 19 de mayo, la localización permanente de un mural de grandes dimensiones a cargo de Wall Arttitude (colectivo multidisciplinar de reputados artistas valencianos) junto con la intervención del claustro renacentista con gigantografía a cargo de Solimán Lopez & Lluis Salvador. La obra mural puede verse ya en fase avanzada, y está prevista su conclusión, junto con la intervención del claustro, para que pueda disfrutarse por todos los asistentes a la fiesta ‘Viatge al Present’, organizada conjuntamente por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y ZEDRE Art Mural i Cultura Urbana, con motivo de las actividades del Día Internacional de los Museos.

La fiesta ‘Viatge al Present’ contará con las actuaciones de Midi Drops, DJ Finger, Plan B, Mag Rubén Aparisi, y colaboraciones artísticas e innovadoras para todas las edades de Tatoonie o Fab Lab entre otros. Todo ello, además, con la presencia de Cerveza Turia que servirá su producto al público asistente.

Las empresas valencianas Pinturas Montó y Radical Walls patrocinarán los materiales tanto de esta primera intervención mural, como para el resto de iniciativas de ZEDRE en la ciudad. Se trata de generar una ruta sostenible para interactuar con la arquitectura de la ciudad de Valencia a través del arte mural (pictórico y fotográfico) y jardines verticales durante todo el año con la bicicleta como vehículo oficial.

Desde ZEDRE entienden como cultura urbana: movilidad sostenible, gastronomía, música, huertos urbanos, coloquios, jardines verticales, talleres, acciones urbanas, exposiciones, vida saludable, escaparatismo, deportes urbanos, magia, teatro callejero, perfomance, declaró Lluis Salvador, director de ZEDRE y promotor de la iniciativa.

ZEDRE cuenta a su vez con el patrocinio tecnológico de ESAT, Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia, quien han realizado el vídeo promocional de ZEDRE que se pudo ver en la presentación a medios, y que se proyectará de forma ininterrumpida también durante la fiesta del día 19.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont (i), y Lluis Salvador, director de Zedre. Imagen cortesía del Carme.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont (i), y Lluis Salvador, director de Zedre. Imagen cortesía del Carme.

Primera ruta sostenible de arte urbano

Tras la primera intervención de ZEDRE en el Centre del Carme, las actividades previstas comprenden toda una serie de acciones encaminadas a generar esa primera ruta sostenible de arte urbano en Valencia. Comenzando desde La Marina de Valencia, pasando por la zona del Cedro y la Facultat de Geografia i Història, para terminar en el Barrio del Carmen nuevamente. Un recorrido que será circular, de ida y vuelta, y que contará con una veintena de muros intervenidos por artistas valencianos, tanto de reconocido prestigio internacional, como jóvenes promesas escogidos a partir de una convocatoria abierta a artistas locales.

La mayoría de estas intervenciones tendrán lugar en la última semana de junio, contando con un desarrollo paulatino, en la medida de la disponibilidad de los diversos artistas comprometidos con ZEDRE. Entre ellos nombres como Dulk, PichiAvo, el ya mencionado colectivo Wall Arttitude, y no solo artistas del mundo del Street Art, sino también escogidos desde otras disciplinas, como Belén Segarra, Coté Escriva, Juan Olivares o Ruben Tortosa.

Además ZEDRE organizará el primer campeonato oficial de Long Board en Valencia, con la colaboración de la Federación de Longboard, en un espacio tan emblemático como La Marina de Valencia. Y además para incidir aún más en el carácter social de la propuesta, la innovadora empresa valenciana de cascos de bicicleta, Closca, colaborará con la intervención de cascos por una selección de artistas de reconocido prestigio, que serán subastados y cuyos beneficios irán destinados a organizaciones probici, reforestación y limpieza del ecosistema marino, y la propia autofinanciación de ZEDRE.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Intervención mural de Wall Arttitude. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vanidad e inteligencia en la pintura

Vanidades, intelecto y espiritualidad
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de septiembre de 2016

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’ de la colección Ars Citerior, en el Centre del Carme de Valencia.

La exposición, que se podrá ver hasta el 25 de septiembre, fue presentada por el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, y por el comisario de la muestra, el coleccionista, Javier Martín. Pérez Pont señaló que “esta exposición ofrece una relectura del arte español a través de 65 obras de 53 artistas desde mediados del siglo XX hasta nuestros días abordando tres aspectos que son universales e inherentes a la condición humana como son las vanidades, el intelecto y la espiritualidad”.

“Estos tres conceptos sirven para profundizar en la obra de destacados artistas españoles como Rafael Canogar, Josep Guinovart, José María Iglesias, Manuel Hernández Mompó, Guillermo Pérez Villalta, Gerardo Rueda, o Jordi Teixidor”, explicó el director del Consorci quien recordó que “la exposición es una producción del Consorci de Museus con la colaboración de la colección Ars Citerior”.

La exposición es asimismo una oportunidad para descubrir tanto a artistas recuperados recientemente como el alicantino, Ángel Luque (que huyó a Venezuela durante la dictadura franquista), o Elena Asins, como obra inédita de importantes pintores como Yturralde, Ana Peters, Salvador Victoria, Hugo Fontela o Darío Villalba, ya que la mitad de piezas que componen la exposición se exhiben aquí por primera vez.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

El recorrido por la muestra permite reconocer las corrientes artísticas y los movimientos que han destacado en la historia del arte español como el informalismo o la pintura geométrica frente al grupo de Cuenca formado en torno a Fernando Zobel y el Museo de Arte Abstracto Español (que precisamente ha reabierto sus puertas recientemente).

Según el comisario de la muestra, “este grupo era conocido como los ‘buscadores de la excelencia’ donde se encuentra obra más lírica de Mompó, Gerardo Rueda, Gustavo Torner, o José Guerrero y alrededor de ellos Salvador Victoria, Miura, Teixidor o Yturralde, interesante movimiento sobre el que no se han hecho muchas exposiciones en Valencia y que sirvió de contrapunto a la pintura negra de los años 60 y 70”.

En esta relectura del arte español tienen cabida asimismo artistas jóvenes (en torno a 15 artistas tienen menos de 40 años) con una cierta trayectoria como Hernández Domínguez Albano (premio BMV), Marlon de Azambuja, Maya Saravia o el valenciano Manuel Blázquez (uno de los artistas seleccionados en la próxima edición del Proyecto 3 CMCV del Consorci de Museus).

“Con un carácter divulgativo la exposición acerca la obra contemporánea al público, nos recuerda el peso que han tenido también los pintores valencianos para la historia del arte español con grupos como Estampa Popular o el Grupo Parpalló y nos ayuda a prolongar esta historia hasta llegar a los artistas más jóvenes, integrarlos en ella, y apreciar así la importancia de sus aportaciones. Todo ello gracias a la generosidad de coleccionistas como Javier Martín cuyo interés y amor por el arte contemporáneo permiten que los artistas puedan seguir desarrollándose”, concluyó Pérez Pont.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Discurso expositivo

El recorrido se ha dispuesto en tres secciones claramente diferenciadas. La primera es la del entorno del hombre, el paisaje, ya sea natural como en el árbol a gouache de Joan Hernández Pijuan, o el de la tierra trabajada y modificada de la Caja Rostroll de Josep Guinovart. Merece especial atención Fondo Mediterráneo VI, donde Vicente Vela muestra restos de culturas que conocieron pasados momentos de gloria y que ahora están olvidadas en el fondo de un mar que las creó y acarició.

Dentro de esta misma sección, las obras dedicadas a las vanidades, como el lienzo Casanova de Dis Berlin, o el cartón de Los coleccionistas de Víctor Cámara, o los esquemas trazados por Maya Saravia basándose en mapas de las guerras de Irak y Afganistán.

Si continuamos la exposición, llegamos a la manifestación más propia del hombre: la inteligencia. Y con ella la capacidad de crear arte, aspecto que tal vez no tenga una utilidad práctica en sí misma, pero que le sirve para intentar conocerse y le facilita el tránsito por esta vida. Aquí apreciamos las obras monocromas de Ana Peters y Salvador Victoria; piezas informalistas de Francisco Farreras y Darío Villalba; la Praescriptura de Gustavo Torner; o la abstracción poética de Águeda de la Pisa. Y las obras integradas en la corriente geométrica de Monika Buch, Elena Asins, Carlos Evangelista o Jaume Rocamora, y el cinetismo de Marlon de Azambuja.

El último trayecto finaliza como termina la vida del hombre: con la muerte y la esperanza. Estela de Rafael Canogar, el Tríptico de las almas de Javier Palacios y la lumínica obra de José María Yturralde, nos hablan de la muerte física, la persistencia del alma y de la unión con el Universo.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.