“El artista debería estar protegido”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Mariángeles y Enrique Fayos, responsables del Teatro Olympia que celebra sus 100 años
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Merche Medina y Salva Torres, del equipo de redacción de MAKMA

Mariángeles y Enrique Fayos dicen llevar el teatro en la sangre: “Forma parte de nuestro ADN”. Son, más que obligados deudores del legado paterno, fieles y apasionados continuadores del Teatro Olympia que ahora cumple 100 años. “El peaje que pagas por lo que tanto te gusta es alto porque desatiendes a la familia”. Pero la familia lo entiende, porque una pasión como esa no es cualquier pasión. Y se nota. Ambos defienden el teatro y el cine (porque el Olympia fue durante muchos años cine) como si estuviera en juego su propia vida. Al igual que defienden la cultura, recogida como un derecho en el artículo 44.1 de la Constitución.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Las inversiones en cultura se multiplican luego por siete”

“Todas las inversiones en cultura se multiplican por siete, algo que no ocurre por ejemplo en el sector del automóvil”, dice Mariángeles Fayos, presidenta a su vez de AVETID, la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo que el pasado lunes entregó sus premios, entre los cuales, por sorpresa, se coló uno de reconocimiento a su propia labor en el Olympia. Por eso no entienden que sea el sector de la cultura “el que menos ayudas públicas reciba”, contrariando “la fama que tiene de vivir de las subvenciones”. Lo cual, zanjan, “es falso”. Además, el tan criticado IVA cultural del 21%, “gestado con improvisación por un ministro [José Ignacio Wert] que era un mediano”, está “destrozando las salas pequeñas y medianas”. De ahí su proclama: “La cultura debería tener un IVA super reducido”.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La cultura es el oxígeno de la sociedad”

Tienen la certeza de que el teatro es o debería ser “catalizador de la sociedad”. Y ponen como ejemplo el Sócrates de José María Pou que recientemente ha visitado el Olympia, para reflexionar en torno a la democracia en tiempos en que esa democracia se ve actualmente amenazada por diversos flancos. También comparten la necesidad de preservar el talento: “El artista debería estar protegido”. Al igual que los teatros y la cultura: “Somos el oxígeno y el motor de la sociedad”.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Recientemente han recibido también la Medalla del Consell Valenciá de Cultura por esos 100 años del Teatro Olympia, “bien cultural vivo de la ciudad”, destacó en la entrega del galardón su presidente Santiago Grisolía. “No hay tradición en el Consell de darle ese premio al teatro”, lo cual añade brillo a la distinción, subraya Enrique Fayos. Recuerda, al hilo de esa medalla, que Valencia fue en los años 50 una “potencia teatral”, con salas “como el Alcázar, Novedades, Eslava y otras muchas”. Y que el Olympia llegó a tener seis meses en cartel la película El expreso de medianoche, cuando era cine donde se proyectaban películas de Tarzán o de los hermanos Marx, o vendidas con meses de antelación las entradas para ver a Moncho Borrajo.

La recuperación de Valencia como potencia teatral pasa, dicen, por una “política cultural a largo plazo”, por una “transparencia y equidad en las ayudas”, por una “colaboración y no competencia entre lo público y lo privado” y por una “orden de ayuda a las salas que impulse la industria cultural”. Ven signos “esperanzadores” en el nuevo gobierno de la Comunidad Valenciana, aunque reconocen ciertas prisas porque “el sector teatral está en urgencia”. Y eso que, como precisan, “con poco dinero se arreglaría el problema del teatro en Valencia”.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Entiendo que se paralizara el concurso del Teatro Musical”

Aunque no todo depende del dinero. “Entiendo que el Ayuntamiento de Valencia paralizara el concurso público para la gestión del Teatro Musical”. Lo entiende porque, según Enrique Fayos, “no puede ser que lo más importante fuera lo económico en lugar de primar la calidad de la oferta presentada”. Y destaca, como ejemplo de buena gestión privada, que “se puede hacer más con menos”.

Ahora ven nuevas amenazadas a la siempre frágil existencia del teatro, donde “el margen de rentabilidad es muy ajustado”. “Hoy la competencia no proviene del fútbol, sino de Internet y del móvil”, dicen, por aquello de la ingente oferta cultural a través de otros medios. Y no sólo para ellos como responsables de un teatro, sino para el propio actor desde otro punto de vista: “Que durante un espectáculo se enciendan 50 luces de móvil, genera un problema emocional al actor que piensa que no está atrapando la atención del espectador”.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Para celebrar los 100 años del Olympia tienen pensado, entre otras cosas, realizar tertulias del público con los actores, actuaciones en la entrada del teatro y una exposición con fotografías que reflejen ese siglo de la escena en Valencia. Un siglo que empezó el 10 de noviembre de 1915 con la ópera El Barbero de Sevilla y ha tenido su prolongación exitosa con la reciente Escenas de la vida conyugal de Ricardo Darín. “Es un actor con un enorme tirón; un mito”. Como lo es ya el Teatro Olympia.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Enrique y Mariangeles Fayos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique y Mariangeles Fayos, tras los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Fallece el coleccionista Martínez Guerricabeitia

Fallece Jesús Martínez Guerricabeitia
Martes 8 de septiembre de 2015

El empresario, coleccionista y mecenas Jesús Martínez Guerricabeitia ha fallecido en su domicilio de Valencia, según ha informado la Universitat de València, institución a la que donó una importante colección de arte contemporáneo. La capilla ardiente se instaló el mismo martes en La Nau, Paraninfo de la entidad, mientras que el funeral tendrá lugar el miércoles 9 de septiembre a las 13.00 horas en el Cementerio general.

Jesús Amor Martínez Guerricabeitia nació en la localidad valenciana de Villar del Arzobispo en 1922. Empresario, coleccionista y mecenas, recibió una primera educación de su padre, minero anarcosindicalista culto que le transmitió la curiosidad intelectual que le acompañó a lo largo de toda la vida.

Jesús Martínez Guerricabeitia. Foto: Europa Press.

Jesús Martínez Guerricabeitia. Foto: Europa Press.

Según ha destacado la UV, Martínez Guerricabeitia “pertenece a aquella generación marcada ineludiblemente por la guerra y el carácter represivo del régimen franquista que llevó a su hermano José a fundar la mítica editorial ‘Ruedo Ibérico’”. Sufrió la cárcel junto a su familia, debido a sus convicciones libertarias, una estancia en prisión traumática, pero que contribuyó a parte de su formación ya que allí recibió clases de profesores represaliados y mejoró sus conocimientos de inglés.

“Las últimas clases que recibiría, porque de la cárcel saldría convertido prematuramente en un adulto abocado a forjarse a sí mismo, sin posibilidad de seguir estudiando”, ha explicado la institución. Debido a la Guerra Civil y a la represión franquista posterior que sufrió toda la familia se abrió camino en el comercio de pieles, hasta que en 1951 emigraron a Colombia, donde se dedicó al comercio internacional. Regresó a Valencia en 1965, donde se estableció en el negocio de la exportación de calzado alicantino a EE.UU. A partir de ahí, desarrolló su inclinación coleccionista además de colaborar con diversas fuerzas cívicas.

Fruto de su labor de coleccionista, decidió donar su extensa biblioteca especializada en pensamiento político a la Biblioteca Valenciana y su colección de pintura de temática social a la UV. En reconocimiento a estos mecenazgos, ha sido distinguido por la UV (1997), la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (1998), la Facultad de Bellas Artes (1999), el Consell Valencià de Cultura (2008), el Ayuntamiento de Valencia (2010) y el diario Levante-EMV (2013).

José Martín, biógrafo de Jesús Martínez Guerricabeitia, le describe como “una persona de rasgos admirables por la sorprendente recuperación del golpe que supuso para él y para su familia el fin de la guerra, por su capacidad de reponerse tras salir de la cárcel, las ganas de superarse y luchar por una vida mejor”.

En su biografía, editada en 2013, por la UV (dentro de la colección Paranimf) y la Conselleria d’Educació, Cultura i Esport, a través de la Biblioteca Valenciana, dejó patente que Martínez Guerricabeitia ha sido una persona “que ha sabido luchar con tenacidad y optimismo para sobreponerse a las dificultades hasta mejorar su estatus y poder volver a España, donde hizo realidad su amor por los libros, con la construcción de una amplia biblioteca, y por el arte, con una exquisita colección de pintura de temática social”.

Imagen de Jesús Martínez Guerricabeitia, de la portada del libro editado por la Universitat de València.

Imagen de Jesús Martínez Guerricabeitia, de la portada del libro sobre su figura editado por la Generalitat Valenciana y la Universitat de València.

Europa Press

“La literatura infantil es muy sensual”

La voz del árbol, de Vicente Muñoz Puelles
Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil

Vicente Muñoz Puelles no es uno de esos escritores que se encasilla en un género o registro. Fiel al axioma, en la variedad está el gusto, a lo largo de su larga y brillante carrera ha practicado desde la novela erótica o histórica a la literatura infantil y juvenil en la que se ha concentrado estos últimos años y que le ha valido importantes premios como el Nacional. La pasada semana recibió en Valencia el Premio Anaya por La voz del árbol un relato en el que se mete en la piel de una niña para recrear lo que es su propia vida. La de una familia que vive en el campo rodeada de árboles y animales, enganchada al placer de la lectura.

Portada del libro 'La voz del árbol', de Vicente Muñoz Puelles. Imagen cortesía de Editorial Anaya.

Portada del libro ‘La voz del árbol’, de Vicente Muñoz Puelles. Imagen cortesía de Editorial Anaya.

Vicente Muñoz Puelles (Valencia, 1948) es miembro del Consell Valencià de Cultura, autor de 17 novelas y otras muchas obras narrativas, además de ensayos  sobre literatura inglesa y norteamericana. Sombras paralelas, la historia de dos hermanos siameses unidos por un vínculo de carne fue llevada al cine en 1995. Ha recibido numerosos premios y colaborado con distintos medios de comunicación.

Usted asegura que no hay una distinción profunda entre las novelas y las infantiles. ¿No teme escandalizar a los bien pensantes?

En absoluto. La literatura infantil es muy sensual, aunque para los niños no es sensualidad sino misterio. El niño adivina pero no sabe, tal vez lo presiente. Cuando se pelean con las niñas demuestran que les gusta estar con ellas, aunque no el por qué.

¿Qué significa este premio para alguien que ya tiene el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil?

Un premio es siempre un acicate, un estímulo. Con los años, publicar libros se vuelve rutinario. Miro el listado de los libros que he editado en España, que está en la web del Ministerio, ordenados según el ISBN, y me da la friolera de 183. Y no están todos. Por eso, un escritor necesita de vez en cuando algo más. Es la segunda vez que obtengo el premio Anaya, y me siento muy honrado. Me gustaría ganar el Nacional otra vez.

¿Qué les dice a los niños La voz del árbol? ¿Cómo se le ocurrió esta historia?

La voz del árbol les dice a los niños y a los mayores que quieran leerla o escucharla que hay un momento mágico, cuando uno crece, en el que los libros nos ayudan a entender el mundo, y en ellos podemos encontrar no solo nuestro pasado, sino también nuestro porvenir. En cuanto a la historia, se me ocurrió porque en cierto modo era la historia de mi vida con mi familia y mis animales, y algún día tenía que contarla. Podía dedicar un libro a cada hijo o a cada animal, pero eso ya lo había hecho. Así que decidí reunirlo todo en una sola novela.

Vicente Muñoz Puelles con su gato. Imagen cortesía de Editorial Anaya y del autor.

Vicente Muñoz Puelles con su gato. Imagen cortesía de Editorial Anaya y del autor.

¿Cómo se consigue atraer el interés y sobre todo mantener la atención a los niños súper estimulados de hoy día?

No creo que estén tan estimulados. Yo solo los veo abotargados y absortos en sus artilugios electrónicos. Lo que hay que hacer es despertarles de ese sueño complaciente, estimular su percepción de la naturaleza, proporcionarles una educación sentimental. Como el padre de mi novela le dice a su hija: «Haz que tu vida sea interesante, que tenga sentido».

¿Qué opina de la literatura infantil y juvenil que hoy se consume en España?

No leo literatura infantil y juvenil ni tampoco literatura para adultos, salvo los libros antiguos, que releo a trozos. Prefiero disfrutar con lo que ya conozco, sobre todo porque cada vez me parece distinto. Además, mi relación con los libros es casi física. No me gusta solo leerlos, sino sobre todo tocarlos, acariciarlos, acostarme con ellos.

¿Volverá algún día a escribir para los adultos?

De hecho no he dejado de escribir para los adultos. Hay seis o siete novelas que debería acabar, y voy de unas a otras como un abejorro. Y he de reunir mis cuentos, que son muchísimos, en antologías temáticas. Pero siempre hay compromisos que me interrumpen, porque he de entregar algún libro para niños o jóvenes en una fecha exacta.

¿Cómo imagina el futuro de su profesión? ¿Y el futuro en general?

El futuro de mi profesión no corre peligro. Como al principio de los tiempos, el mundo está lleno de historias por escribir. Respecto al futuro de nuestra especie en general, no soy tan optimista. Creo que, aunque individualmente somos muy creativos, desde el punto de vista colectivo hemos progresado poco. Si ni siquiera sabemos resolver la crisis económica, ¿cómo vamos a solucionar el calentamiento global? Creo que, a la larga, nuestra especie no sobrevivirá al cambio climático. Pero confío en que otras especies, como las hormigas, sí lo hagan.

Vicente Muñoz Puelles. Imagen cortesía de Editorial Anaya y del autor.

Vicente Muñoz Puelles. Imagen cortesía de Editorial Anaya y del autor.

Bel Carrasco

Bel Carrasco, en la Casa del Libro

Las semillas del madomus, de Bel Carrasco
Presentación a cargo de Ana Noguera
Casa del Libro
Pasaje de Ruzafa, 11. Valencia
Jueves 10 de abril, a las 19.00h

Con la floración primaveral llegan los madomus, árboles mágicos donde habitan las damas de los bosques que protegen a los hombres de las iras de la naturaleza. Es la segunda novela de nuestra colaboradora Bel Carrasco, Las semillas del madomus (Versátil) que presenta la escritora y miembro del Consell Valencià de Cultura, Ana Noguera en la Casa del Libro, el próximo jueves 10 de abril, a las 19 horas. También estará presente Eva Olaya de la editorial Versátil, autora de la imaginativa cubierta que representa a Hanna, la joven protagonista del relato.

Portada del libro 'Las semillas del madomus', de Bel Carrasco. Editorial Versátil

Portada del libro ‘Las semillas del madomus’, de Bel Carrasco. Editorial Versátil

Las semillas del madomus es una lectura para todas las edades a partir de los 13 años más o menos”, dice Carrasco. “Creo que disfrutarán con ella quienes conservan la capacidad de maravillarse y soñar, aunque peinen canas y tengan arrugas. Es una historia clásica y universal en la que a través del viaje iniciático de la protagonista se plasma la eterna pugna entre el bien y el mal, la vida y la muerte, el poder y sus oscuras sombras. El libro habla sobre todo de la necesidad que tenemos de conocer nuestras raíces y de lo difícil que a veces resulta crecer sobre ellas”.

Detalle de la portada del libro 'Las semillas del madomus', de Bel Carrasco. Editorial Versátil

Detalle de la portada del libro ‘Las semillas del madomus’, de Bel Carrasco. Editorial Versátil

Antonio Machado en Rocafort

Homenaje a Antonio Machado
75 aniversario de su muerte
Diversos actos culturales en Rocafort (Valencia)
Hasta el domingo

En noviembre de 1936, el poeta Antonio Machado llegó a la localidad valenciana de Rocafort, donde vivió hasta marzo de 1938 en un chalé neoclásico conocido como Villa Amparo. Pasaba ya de los sesenta “que es mucho para un español”, según sus propias palabras, y estaba profundamente afectado por la guerra y la muerte de su amigo Federico García Lorca, ocurrida en agosto de ese año.

Su estancia supuso un encuentro del poeta, perseguido y enfermo en el declinar de su vida, con la exuberancia de la huerta, la luz y los paisajes del Mediterráneo. Su última residencia familiar antes de emprender el exilio.

Ana Noguera, poeta y miembro del Consell Valencià de Cultura.

Ana Noguera, poeta y miembro del Consell Valencià de Cultura. Imagen cortesía de la autora.

“Fue una época corta, pero de gran intensidad intelectual, que ha dejado testimonio escrito en artículos de prensa y en sus poemas, como los Sonetos, escritos en una noche de bombardeo en Rocafort”, dice Ana Noguera, poeta, ensayista y miembro del Consell Valencià de Cultura, que participa en el homenaje a Machado que se celebra esta semana en Rocafort con motivo del 75 aniversario de su muerte.

Actos culturales

Una exposición de dibujos infantiles sobre textos del poeta y un recital de poemas a cargo de  los alumnos de los colegios San Sebastián, El Barranquet y Cambridge House, iniciaron el pasado lunes la celebración. Ana Noguera, en el chalé que ocupó el poeta, Villa Amparo, presentó el martes el proyecto colectivo Esta palabra mía, acompañado de un recital de poemas e intermedios musicales.

El escritor y poeta Antonio M. Herrera es el responsable  de coordinar y seleccionar los distintos poemas que integra, con un prólogo de Noguera. Participan: Carlos Aganzo, Rafel A. Arnanz, Juan Ramón Barat, Juan Luis Bedins, Xelo Candel, Rafael Correcher, Gloria de Frutos, Vicente Gallego, Fermín Herrero, Eduard Marco, José Morán, José María Muñoz Quirós, Elena Torres, Pilar Verdú, Rosa María Vilarroig, Mila Vilanueva y Juan Pablo Zapater.

Mañana viernes, a las 19.30, también en Villa Amparo, Monique Alonso ofrecerá la conferencia, Rocafort, un oasis en el largo exilio de Machado y presentará su libro, Antonio Machado, el largo peregrinar hacia la mar.

El cantante Paco Damas actúa en el homenaje a Machado en Rocafort.

El cantante Paco Damas actúa en el homenaje a Machado en Rocafort. Imagen cortesía de la organización.

El sábado se celebrará en la Casa de la Cultura un concierto de Paco Damas y el domingo el descubrimiento de la escultura dedicada a Antonio Machado, con la participación de la Agrupación Musical de la localidad valenciana.

Tiempos de incertidumbre

Es la tercera vez que Rocafort recuerda la estancia de Machado. En 1979 y 2009, se celebraron actos de gran repercusión social. “Las cosas han cambiado mucho en estos últimos años”, dice Noguera. “El 2014 se presenta como un tiempo de crisis y de incertidumbre, que arrastra una agonía social que hace mella en el bienestar de muchos hogares. El escepticismo y la desorientación nos hacen vulnerables, si no somos capaces de alumbrar con rigor hacia dónde realizar nuestro camino”.

Hoy más que nunca, “necesitamos saber de dónde venimos, cuál es nuestra memoria colectiva y cultural, qué nos advirtieron quienes sufrieron antes que nosotros los avatares de la inmoralidad y la injusticia”, añade Noguera. “Las personas necesitamos conocer nuestro relato histórico y social para sentirnos identificados y comprendidos”.

Fotografía de Antonio Machado. Imagen cortesía de los organizadores del homenaje al poeta en Rocafort.

Fotografía de Antonio Machado. Imagen cortesía de los organizadores del homenaje al poeta en Rocafort.

Ciudad machadiana

Este municipio tramita su adhesión a la Red de Ciudades machadianas, junto a Sevilla, Soria, Baeza, Segovia y Collioure. Lo hace a instancias de los Republicanos de Rocafort, coordinados por el Ayuntamiento y su alcaldesa Amparo Sampedro, junto a las asociaciones: Asociación de V.V. Antonio Machado, La Pedrera y Grup Esportiu. Concilyarte también participa en el evento.

“Una generación de españoles realizamos nuestra defensa por la democracia y por los derechos, a golpe de verso, entre canciones y cantares, con sonetos musicados, repitiendo la poesía de un hombre que nunca persiguió la gloria ni dejar en la memoria de los hombres su canción”, recuerda Noguera. “Y aquellos españoles que heredamos el testigo de honestos pensadores como Antonio Machado, tenemos la obligación de mantener el compromiso. No es la misma España que dejó Machado, pero nuestros problemas tienen raíces similares. Como escribió el poeta: “ni el pasado ha muerto ni está el mañana ni el ayer escrito’”, concluye Noguera.

Cartel anunciador del homenaje a Antonio Machado en Rocafort (Valencia), por cortesía de la organización.

Cartel anunciador del homenaje a Antonio Machado en Rocafort (Valencia), por cortesía de la organización.

Bel Carrasco

“El éxito de la Transición fue el miedo colectivo”

Transición

Teatro Talía

C/Caballeros, 31. Valencia

Del 17 al 28 de abril

“El éxito de la Transición fue el miedo colectivo”. Así de claro. Martín Quirós, miembro del Consell Valencià de Cultura, dijo más: “Fue un juego de miedos y un juego de esfuerzos”. Y lo dijo durante el encuentro coloquio convocado en el Teatro Talía, a modo de reclamo para la obra titulada precisamente Transición, que permanecerá en cartel del 17 al 28 de abril. Antonio Valero, que es quien encabeza el reparto encarnando a Adolfo Suárez, subrayó que aquella fue una “época fascinante, por las ganas de libertad, de volar, de sentirnos europeos”. Junto a ellos estuvieron también, para recordar esos años, la escritora y periodista María José Muñoz, el abogado y ex delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, el director de la Cartelera Turia, Vicente Bergara, y el magistrado y presidente de la Fundación por la Justicia, José María Tomás Tio.

Todos ellos, al amparo de la obra teatral que se representará en el Talía, fueron desgranando sus vivencias de aquella Transición, por algunos tildada de modélica y, por otros, de cortina de humo para ocultar ciertos cambalaches de poder. Cambalaches que, pasado el tiempo, vuelven a reflejar (según los más críticos) las carencias de una democracia en manos de la troika española: banca, patronal y bipartidismo. El encuentro coloquio del Talía, con más o menos rodeos, se centró en el lado modélico de la Transición, salpicado de experiencias personales en algunos casos muy emotivas.

“El liberalismo es ante todo libertad y lo de ahora no tiene nada que ver con el liberalismo”, recordó María José Muñoz. Para Vicente Bergara, fueron “años totalmente inestables”. Y puso varios ejemplos: el concierto prohibido de Tete Montoliu en Valencia (1973), con el público ya en sus butacas, mediante una orden del gobernador civil que concluía con una frase ya legendaria: “Dios guarde a usted muchos años”. O el susto de muerte que se llevó en febrero de 1977, cuando tres jóvenes entraron a su despacho, instruidos por la Falange de que allí había un zulo. Años inestables y “complejos”, según destacó Ricardo Peralta, para quien “el gran protagonista colectivo de la Transición fue el pueblo español” y, más concretamente, “la clase trabajadora”.

José María Tomás Tio tuvo palabras de recuerdo para Adolfo Suárez, al que trató muy de cerca y del que narró algunas anécdotas. Empezó diciendo que al conocerle no sabía si estaba delante de “un truhán o un señor, un salvapatrias o un traidor”. Luego fue perfilando la figura de Suárez hasta conformar su “atractiva personalidad”. Antonio Valero, ya puesto en la piel del propio Adolfo Suárez, dijo que durante aquellos años él lo recuerda rodeado de “toda aquella caspa franquista”. En la obra se ha limitado a “guardar respeto hacia su figura”.

Transición es una producción del Centro Dramático Nacional, L’Om Imprebis, Teatro Meridional y Teatro del Temple, dirigida por Santiago Sánchez y Carlos Martín, a partir de la obra escrita por Julio Salvatierra y Alfonso Plou. Los responsables del Talía, los hermanos Enrique y Mariangeles Fayos, han querido prologar el espectáculo con ese encuentro coloquio transitorio de su puesta en escena. Ricardo Peralta subrayó que “aquella situación tan difícil” es “parecida a la que ahora estamos pasando”. Y abogó por “unir esfuerzos” como se hizo entonces. La Transición, por lo que se ve, no acaba. Resuenan los ecos de los intelectuales más críticos con aquella “Transición modélica”.

Fragmento de Transición. Imagen cedida por Teatro Talía Fragmento de Transición. Imagen cedida por Teatro Talía.

Salva Torres