Antonio Fillol y su naturalismo radical

Antonio Fillol (1870-1930). Naturalismo radical y Modernismo
Museo de Bellas Artes Gravina (Mubag)
C / Gravina, 13-15. Alicante
Hasta el 25 de septiembre de 2016

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la exposición ‘Antonio Fillol (1870-1930) Naturalismo radical y Modernismo’ que se podrá ver en el Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante (Mubag) hasta el próximo 25 de septiembre.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, explicó que “con esta exposición el Consorci quiere pone en valor la figura y la obra de Antonio Fillol, uno de los artistas valencianos más particulares del entresiglos. Fillol fue el principal representante del realismo social valenciano de su tiempo”. Pérez Pont añadió que con la muestra presentada se hacía “justicia a un artista que fue muy apreciado en su tiempo y que ha estado relativamente olvidado en la actualidad”.

Antonio Fillol es uno de los artistas valencianos más particulares y atípicos de su generación. La casi totalidad de su obra es fruto de la cultura del naturalismo del fin de siglo, indagando en factores sociológicos y psíquicos con la idea de hacer de la pintura un documento verídico y de análisis de las pasiones humanas.

Fillol cultivó con brillantez diferentes géneros pero fueron la pintura social y la de género las que mayores éxitos y prestigio le proporcionaron, siendo también un agudo y profundo retratista, así como un refinado paisajista. Fillol es un artista atraído por la representación del mundo popular y folklórico.

El sátiro, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

El sátiro, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

A través de una selección de 40 piezas la exposición recoge la obra más significativa del artista y presenta por primera vez al público los lienzos restaurados por CulturArts IVC+R ‘El sátiro’ y ‘Y el mar siempre azul’. Ambos lienzos de gran formato, constituyen dos de las piezas más representativas del pensamiento de este pintor.

Según Pérez Pont, “tras la exposición, la obra ‘El sátiro’ quedará en depósito en el Museo de Bellas Artes de Valencia y la pieza ‘Y el mar siempre azul’, se depositará en el Consorci de Museus que a su vez cederemos para su exposición aquí en el Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante, para que pueda ser disfrutada por los alicantinos durante un periodo de dos años”.

“Por tanto esta exposición no sólo da a conocer la obra de Antonio Fillol en Alicante y después en Castellón sino que con ella estamos recuperando el patrimonio artístico valenciano y poniéndolo al servicio de la sociedad”, matizó el director del Consorci quien aseveró que “desde el Consorci de Museus tenemos el firme compromiso de hacer que la cultura llegue a todas las personas y que todos la sintamos como propia. A partir de ahora, los proyectos culturales se decidirán no sólo desde el centro, desde Valencia, sino también de norte a sur, y desde el sur, desde Alicante, hacia el resto de la Comunitat”.

“Territorializar la cultura, hacerla accesible y sentirla como propia son tres de los objetivos del Consorci de Museus para 2017 que sólo conseguiremos creando sinergias entre todas las instituciones que formamos parte del Consorci en igualdad de condiciones”, concluyó.

La bestia humana, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

La bestia humana, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

Las creaciones de Antonio Fillol brillan con luz propia dentro del panorama de la pintura social de su tiempo y resisten la comparación con la de cualquier otro artista europeo; creaciones polémicas y controvertidas, como fue el caso de ‘La bestia humana’ (1897) o ‘El sátiro’ (1906), que hablan con claridad de una conciencia social y sentido crítico que hacen de la pintura un arma de estímulo y reflexión.

La crudeza y radicalidad de algunos de sus temas establecen un vivo contraste con el naturalismo edulcorado y sentimental que prácticamente desarrollaron la mayoría de los artistas de ese período. Si en pintura puede hablarse con propiedad de un “naturalismo radical”, más o menos afín o equivalente al que se desarrolla en el terreno literario, pocos lo representan mejor que Fillol. Los flujos entre su pintura y la literatura de Blasco Ibáñez son muy intensos en esta época. La exposición presenta un retrato del literato elaborado por Fillol.

Varios artistas valencianos de la misma generación se desplazaron a Madrid para asistir al taller de Sorolla (Benedito, Mongrell, Andreu), Fillol permanece en Valencia, y desde aquí comienza a desplegar una intensa actividad y planificación expositiva, pues fue muy activo en su proyección exterior, participando en muestras de todo tipo y viajando por distintas países como Francia e Inglaterra.

Como buen naturalista busca que sus obras sean verdaderos análisis sociológicos, llevando su influencia al terreno psíquico y fisiológico con el fin de investigar la realidad y los mecanismos de las pasiones humanas, ideando grandes composiciones donde aborda temas tan de actualidad como la prostitución, el abuso de menores, la miseria, la violencia, el abandono, la ignorancia o la superstición.

Algunos de sus cuadros fueron motivo de escándalo, como sucedió en 1906 con ‘El sátiro’, que ahora se puede ver por primera vez restaurado. Obra pintada para la Exposición Nacional de Bellas Artes, fue retirada por el jurado dada la crudeza del tema representado, y que desde esa fecha no se ha vuelto a contemplar ya que su autor lo guardó contrariado por la polémica que suscitó el cuadro.

Y el mar siempre azul, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

Y el mar siempre azul, de Antonio Fillol. Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante.

Gabi Ochoa: “Ya no se hace periodismo”

Las guerras correctas, de Gabriel Ochoa
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de junio de 2015, a las 20.30h
Charlas coloquio de Jordi Évole (4 de junio) e Hilario Pino (día 5), al término de la representación

Felipe González, presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, fue entrevistado en TVE por Iñaki Gabilondo en enero de 1995. La pregunta en torno al denominado terrorismo de Estado practicado por los GAL contra ETA levantó ampollas: “Organizó, autorizó o toleró usted la guerra sucia del GAL?” Aquello fue cara a cara. De eso hace ya 20 años. Ahora, otro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado a comparecer ante los medios de comunicación a través de un televisor de plasma para evitar preguntas comprometidas.

Chani Martín, Manuel Solo, Luis Callejo y César Tormo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

De izquierda a derecha, Chani Martín, Manolo Solo, Luis Callejo y César Tormo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Gabi Ochoa, que presenta del 4 al 6 de junio en La Rambleta su obra ‘Las guerras correctas’ dramatizando aquella entrevista, establece esa comparación para afirmar: “Actualmente no se hace periodismo”. Y recuerda la frase de George Orwell: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique. Todo lo demás son relaciones públicas”. Fue Jordi García Candau, entonces director de Televisión Española, quien propuso a Gabilondo esa entrevista al presidente que, un año después, perdería las elecciones sin duda minado por el asunto de los GAL.

“Gabilondo me contó, en una cita que tuve con él durante dos horas y media,  todo lo relacionado con la gestión de aquella entrevista”, explica Ochoa. Para documentarse, también se reunió con García Candau, pero no ha podido hacer lo mismo con Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces portavoz del Gobierno, y el propio Felipe González. “Nunca me han dicho que no, pero tampoco que sí; se limitan a decirme desde el partido que están ocupados”.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

¿Miedo? Gabilondo, según recuerda Ochoa, insistió a la hora de preguntar a González si era “políticamente responsable” de los GAL. Y tanta fue la insistencia del entrevistador, como insistente la negativa del entrevistado. Negativa que todavía pesa en el ánimo de Iñaki Gabilondo. “Él insistió en el tema de los GAL, porque era un asunto candente, y aunque no fuera conocedor de ello Gabilondo dice que insistió para que Felipe González pudiera al menos reconocer su responsabilidad política”. Jamás lo hizo.

‘Las guerras correctas’ es teatro documental del que hace menos de un mes tuvimos otro buen ejemplo con la obra ‘Ruz-Bárcenas’, de Alberto San Juan, en el Teatro Talía de Valencia. “Más que una moda yo diría que, con la crisis económica, hay más conciencia social y el creador tiene que implicarse con esa realidad”, admite Ochoa. Manolo Solo, que en el espectáculo de San Juan interpretaba al juez Ruz, se mete ahora en la piel de González. Luis Callejo es Iñaki Gabilondo, mientras Chani Martín y César Tormo se encarga de dar vida a Rubalcaba y García Candau, respectivamente.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

“La verdad es que pasados 20 años no sé si hemos avanzado en periodismo o retrocedido”, destaca Ochoa. Ruedas de prensa sin preguntas, connivencias entre los grandes medios de comunicación y los emporios empresariales, amén de la transformación orwelliana del periodista en relaciones públicas, confirman la tendencia al sospechoso silencio de un periodismo que, al igual que sucede en lo político, debería ser objeto de una sana mutación.

Con ‘Las guerras correctas’, Gabi Ochoa viene a reclamar cierta vuelta a las esencias periodísticas. “Hay que volver a hacer periodismo de verdad”. Él se limita, mediante una “puesta en escena sobria”, a recrear ese ambiente del periodista pretendiendo arrancarle la verdad a quien la esquiva. Quién sabe si la guerra correcta a la que se refiere Ochoa en su obra, tiene que ver con esa lucha por vencer la resistencia de quien no quiere que algo se publique. “La ficción permite interpretar la realidad, ir más allá de los hechos observables”. Ochoa arroja luz allí donde proliferan las sombras.

Una escena de la obra 'Las guerras selectas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

César Tormo (izquierda) y Luis Callejo en una escena de ‘Las guerras selectas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Salva Torres

World Press Photo se consolida en Valencia

World Press Photo
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Del 17 de enero al 15 de febrero, 2015

Por tercer año consecutivo, DoctorNopo, junto con la Fundación Chirivella Soriano y el apoyo de Fundación Banco Sabadell y Heineken España, trae a Valencia la exposición World Press Photo y se consolida como una cita anual de referencia en la ciudad.

Tras el éxito de la pasada edición, en la que más de 7.000 personas visitaron la World Press Photo 2013 en los 21 días que duró la exposición, el Palau de Valeriola, sede de la Fundación Chirivella Soriano, volverá a acoger la exposición de fotoperiodismo más importante a nivel mundial del 17 de enero al 15 de febrero y expondrá un total de 130 imágenes, entre fotografías individuales y completos reportajes gráficos, que muestran los acontecimientos más destacados de 2013, pero, además, invitan a reflexionar sobre el contexto social.

Fotografía de John Stanmeyer, ganadora del World Press Photo 2015. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Fotografía de John Stanmeyer, ganadora del World Press Photo 2014. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

El jurado internacional de la 57ª edición de World Press Photo Contest, compuesto por 18 expertos en periodismo gráfico, ha seleccionado la imagen del fotógrafo estadounidense John Stanmayer, de la VII Photo Agency, como la World Press Photo of the Year 2014. La imagen muestra a un grupo de inmigrantes africanos en Yibuti a la orilla del mar levantando sus teléfonos móviles para capturar una red telefónica de bajo coste de la vecina Somalia.

En la edición de este año han participado 5.754 fotógrafos de todo el mundo con un total de 98.671 imágenes, de entre los cuales fueron seleccionados 53 fotógrafos de 25 nacionalidades diferentes. Los fotógrafos españoles Moisés Samán y Pau Barrena han conseguido el Segundo Premio en la categoría Noticias Generales y el Tercer Premio en la categoría Retratos respectivamente.

Fotografía de Moisés Samán. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Moisés Samán. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

La imagen de Moisés Samán, fotógrafo de la agencia Magnum, muestra a un combatiente de las fuerzas rebeldes sirias fabricando una bomba.  El ambiente en el que trabaja y lo rudimentario de su equipo nos dan una visión que normalmente no vemos de este tipo de conflictos armados.

Fotografía de Pau Barrena. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Pau Barrena. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Pau Barrena, joven fotoperiodista catalán que comenzó su andadura en el fotoperiodismo con las cargas policiales del 15M el 29 de mayo de 2011 en Barcelona, se ha hecho con el Tercer Premio de la categoría Retratos en la que muestra a una joven bereber con el vestido de novia tradicional.

Además de un escaparate de la mejor expresión fotoperiodística del momento, la exposición se plantea como una oportunidad para pensar sobre las maneras de informar e informarse de nuestra sociedad. Las fotografías, entendidas como fuentes documentales y no como meros elementos ilustrativos, representan una ventana al mundo, a través de la cual podemos mirar, valorar y aprender con un posicionamiento crítico.

Tomando la exposición como punto de partida, DoctorNopo articula un Proyecto Cultural Integral. La voluntad de cada edición de World Press Photo en Valencia es la de conectar la exposición y su contenido con el contexto y el público local ahondando en la reflexión sobre el Derecho a la Información abordándolo desde diferentes perspectivas cada año.

Fotografía de Karla Kogelman. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Fotografía de Karla Kogelman. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Mientras que el año pasado el tema central fue la idea del Ciudadano Informado y los límites que se plantean al mismo en el ejercicio de su derecho, este año es la de Nuevos Formatos y Narración Transmedia.

A través de cuatro sesiones de debates online vía Twitter, DoctorNopo promueve la participación y la generación de conocimiento y consumo crítico de la información. Bajo el hashtag #DebateWPPH, cada martes (dentro del periodo que dura la exposición) se invitará a participar a todos los usuarios de Twitter a los debates que cada semana tratarán un tema diferente vinculado a la exposición.

Fotografía de Brent Stirton. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Fotografía de Brent Stirton. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

El primero de ellos es el tema ‘Nuevos formatos’, sobre las consecuencias que los entornos digitales, representados por las narraciones transmedia, están causando en nuestra sociedad. En ‘Estética versus Información’ se debatirá sobre los límites que existen entre la información y el espectáculo. ‘Dos miradas del mismo conflicto’ versará sobre las diferentes perspectivas a la hora de retratar un hecho noticiable, ya sea un conflicto, una catástrofe, etcétera, y en ‘La mujer retratada’ se debatirá sobre si el periodismo gráfico ayuda a perpetuar los estereotipos de la mujer.

Además de promover la mirada crítica del público a través de estos debates, también se promueve la formación con una serie de visitas guiadas de contenidos específicos enfocadas a atender las necesidades de determinados colectivos: ‘Contenidos educativos’ orientada a estudiantes de Bachillerato y Secundaria; ‘Periodismo y Fotografía’ para estudiantes y profesionales de la Fotografía; y ‘Mujeres a través del periodismo gráfico’, visita que se orientará a la reflexión sobre el papel de la mujer en las diferentes partes del mundo y su representación y presencia en la exposición.

Fotografía de Rahul Talukder. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Rahul Talukder. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

 

“Queremos desestigmatizar algunas enfermedades”

Entrevista a Ricard Mamblona y Pepe Miralles, directores de FICAE
I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades
Facultad de Bellas Artes
Universidad Politécnica de Valencia
Del 14 al 16 de enero, 2015

El próximo miércoles 14 de enero se inaugura en la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politènica de València el FICAE, I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades, dedicado en exclusiva al mundo de la enfermedad a través de la mirada cinematográfica. Hemos entrevistado a los directores del Festival.

El FICAE es una iniciativa de la Cátedra Arte y Enfermedades de la Universitat Politènica de València y Proddigi Films con un interés por sensibilizar y generar conciencia sobre la enfermedad, y hacerlo mediante el cine. ¿Cómo nace el FICAE y qué puede aportar respecto a otros festivales sobre esta misma temática?

El FICAE nace de la fusión entre la Cátedra Arte y Enfermedades, que pertenece a la Facultat de Belles Arts de la UPV, y la productora Proddigi Films con el objetivo efectivamente de dar visibilidad y fomentar la sensibilización y conciencia social sobre la enfermedad como proceso de vida. También queremos que FICAE se convierta en un punto de encuentro de libre acceso entre cineastas, artistas, pacientes y público en general. En un primer lugar, lo que pretendemos es intentar desestigmatizar algunas enfermedades como la Hepatitis C o las enfermedades inflamatorias autoinmunes a través de visiones positivas. Especialmente, en la sección oficial, nos hemos enfocado a enfermedades tratables pero que todavía hoy siguen siendo desconocidas o entendidas de forma errónea, y rodeadas de prejuicios y metáforas moralizantes.

Apuntáis a una visión positiva y alentadora de la enfermedad. ¿Qué tipo de cortometrajes vamos a poder ver en FICAE?

El Festival está dividido en tres secciones: documental, ficción y animación, y cada una de estas modalidades acepta propuestas experimentales que son muy afines cuando se mezcla el mundo del arte con el mundo de la enfermedad. Se proyectarán alrededor de 70 cortometrajes de más de 15 países distintos. Las temáticas son muy variadas, que van desde la Hepatitis C o el VIH, las enfermedades mentales o el cáncer, hasta algunas enfermedades consideradas raras.

Casa del Alumno, sede del FICAE. Rotulación en la cristalera de la fachada realizada por Sabina Alcaraz. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Casa del Alumno, sede del FICAE. Rotulación en la cristalera de la fachada realizada por Sabina Alcaraz. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Aparte de la interesante programación de la sección oficial, ¿qué otras actividades paralelas se han programado en FICAE?

Entendimos desde el inicio de este proyecto que un festival no puede limitarse únicamente a la proyección de películas dentro de la sección oficial. Esta circunstancia y el hecho de que surja y se realice en un ámbito universitario nos hizo plantearnos la idea de extender el Festival a otras sedes, otros públicos posibles y otros contenidos. De esta manera en el Palau de Cerveró (Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero), se albergará la sección “Cine forum”, en la que miembros de CALCSICOVA y AVACOS-H, junto con profesores de la Universidad de Valencia visualizarán una serie de cortos y establecerán diálogos sobre sus contenidos. No podíamos olvidar una realidad de nuestra comunidad universitaria que es la desinformación sobre las infecciones de transmisión sexual y las políticas sanitarias. Por ello en la Casa del Alumno se ha preparado un programa de cortometrajes enfocados a la prevención de la salud titulado “Pensar la enfermedad”.
Durante el proceso de visionado de las películas que se presentaron a la sección oficial nos dimos cuenta de la gran cantidad de audiovisuales cuyas temáticas son las enfermedades que se comparten en redes sociales especializadas como Vimeo. Una selección de estos materiales, entendida como un anarchivo de la enfermedad, es lo que se podrá ver en dos lugares, la Mediateca de la Facultat de Belles Arts y en la página web de la Cátedra Arte y Enfermedades. La Mediateca habilitará un espacio para consultas digitales a otras propuestas que hemos titulado, “O-U-T (Otras unidades temáticas)”, en la que se podrán ver trabajos cuyos contenidos están centrados en la divulgación de las enfermedades poco conocidas por medio de documentales o campañas publicitarias, realizadas fundamentalmente por asociaciones e instituciones publicas. La web de la Cátedra albergará la sección “FICAE en línea” compuesta por los resultados de la elección de unos 500 audiovisuales seleccionados a partir de diversas categorías buscadas en Vimeo, y divididas en secciones como “La clase médica”, “Una vida buena”, “Las cuidadoras”o “Enfermedades sociales”. Todas ellas estarán a disposición de cualquier persona que esté interesada en consultar estos contenidos.

Fotograma de la película E-Agora? Lembra-Me, de Joaquim Pinto. I Festival de Cortometrajes Arte y Enfermedad de la UPV.

Fotograma de la película E Agora? Lembra-me, de Joaquim Pinto. I Festival de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Y, curiosamente, abrirá el Festival un largometraje.

En efecto, el Festival se inaugurará con la proyección del documental “E Agora?, Lembra-me” del director portugués Joaquim Pinto. Es una película maravillosa y paradigmática explicada desde la primera persona del realizador quien padece Hepatitis C y tiene VIH. Nos pareció que el tono y la temática de este documental encajaba perfectamente con la esencia de nuestro Festival. Es todo un honor para nosotros contar con esta multipremiada película y con el apoyo de su director.

¿De dónde proviene el interés de esta Cátedra por unir el mundo del arte y la enfermedad?

El arte y la enfermedad, como el arte y la vida, no son dos cosas distintas, forman parte de lo mismo. La Cátedra Arte y Enfermedades, al igual que Proddigi Films, llevamos trabajando e investigando durante mucho tiempo con estos temas, como el proyecto “Perspectives: Art, Liver Diseases and Me” que aúna a artistas y pacientes de todo el mundo para la creación de múltiples obras que tengan que ver con la Hepatitis C.

Fotograma de 'The Normal Heart', de Ryan Murphi. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

Fotograma de ‘The Normal Heart’, de Ryan Murphy. I Festival Internacional de Cortometrajes Arte y Enfermedades de la UPV.

El Festival durará tres días en los que seguro se generará debate e intercambio de ideas en torno al tema del arte y la enfermedad. ¿Algo que destacar para la gala de clausura?

La ceremonia de clausura y la entrega de premios tendrá lugar el día 16 en la Facultat de Belles Arts de la UPV. Habrá un primer y un segundo premio, valorados en 800€ y 400€ respectivamente, por cada categoría, así como menciones especiales con entrega de trofeo y acreditaciones. Aparte de los premios, el Festival pretende ser un espacio para el debate y la reflexión en torno al arte y la enfermedad y por ello hemos preparado para esta ceremonia de clausura la posibilidad de visualizar trabajos como los de la artista Mar Gascó, cuyo trabajo está relacionado con el mundo hospitalario, una canción de Xevi Pigem, que narra la experiencia de una persona que tiene Hepatitis C, el documental ‘La Candidata’, producido por la Fundació Àmbit Prevenció, y el trailer de la película ‘The Normal Heart’, del director Ryan Murphy, que narra el combate y los desacuerdos de un grupo de activistas de Nueva York que se negó a dejar a los grandes poderosos, los médicos, la prensa o la política, enterrar la realidad alrededor de la epidemia creciente de VIH y que tan necesario es recordarlo en estos momentos. Estos contenidos irán alternándose con las partes protocolarias de la gala y la entrega de premios.

Programa FICAE

consulta toda la programación aquí

Cartel anunciador del FICAE. Universitat Politècnica de València.

Cartel anunciador del FICAE. Universitat Politècnica de València.

“Paz Olmos ocupa un cargo que no entiendo”

Ester Alba Pagán (Valencia, 1974), decana de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València, aborda en esta tercera y última parte de la entrevista la situación en la que se encuentra el Museo de Bellas Artes de Valencia, con una directora sin formación en la materia, sin perfil investigador ni experiencia en el mundo de los museos.

El nombramiento de Paz Olmos en julio de 2011 provocó la protesta unánime de los especialistas dentro y fuera de Valencia, colocando a la Comunitat Valenciana más cerca de los estándares de una república bananera. Destituida como Directora General de Patrimonio, fue recolocada por el Gobierno de Camps al frente de la que es considerada la segunda pinacoteca española, tras el Museo del Prado.

Las anomalías en el nombramiento obligaron a la Consellería de Cultura a dar marcha atrás, hasta cortar un traje a la medida que permitiera a Olmos ocupar por un periodo limitado de tiempo la dirección del Museo de Bellas Artes de Valencia. Esa etapa comienza a llegar a su fin, por lo que hacemos una revisión del estado en el que se encuentra el museo, de la mano de Ester Alba.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

En el ámbito de la cultura,  ¿todos los males se pueden achacar a los recortes?

Estamos asistiendo a recortes en el mundo de la cultura y creo que hemos de analizar si ello ha sido beneficioso o no y analizar los resultados, que no eran los esperados. Las políticas deben ir dirigidas a todo lo contrario, a hacer una apuesta fuerte por la cultura. En un territorio como el nuestro, y esto sería extensible a todo el Mediterráneo, ¿que es lo que tenemos? Tenemos cultura, tenemos pasado, tenemos historia,  patrimonio y somos los primeros que no sabemos valorarlo, falta conciencia social. La cultura debe ser entendida como parte de un sistema y modelo económico fundamental que permita un desarrollo del territorio y de nuestra sociedad, capaz de hacernos salir de la crisis,  pues ya hemos observado a dónde nos ha conducido la economía basada en el pelotazo. Somos el segundo país europeo, por detrás de Italia, en importancia patrimonial, por lo que además de explotar el ya más que exprimido turismo de sol y playa  debemos incentivar el turismo cultural de calidad,  se viene también a ver otras cosas, y somos nosotros los primeros en denigrar, en no dar a conocer, en no respetar nuestro legado cultural, nuestra historia, nuestro patrimonio, nuestro pasado, hemos de cambiar eso. Este tipo de propuestas deben ir más allá de la rentabilización de la cultura entendida únicamente como turismo cultural, debe propiciarse en un sentido muy amplio, mediante un conjunto de actuaciones interrelacionadas que la sitúan como motor de cambio y desarrollo de la ciudad; la preservación del patrimonio cultural y la integración entre tradición (historia y patrimonio) y creación e innovación; el fomento del acceso a las nuevas tecnologías o a nuevas formas de creación, producción y consumo cultural y la promoción de las producciones culturales locales, industriales o artesanales, facilitando su comercialización; el desarrollo paralelo de la cultura y el turismo, haciendo accesible física e intelectualmente la primera para los visitantes, y la interrelación entre cultura y comunicación y entre cultura y calidad de vida. Un buen modelo es el de los distritos culturales (como Firenze, Dublin) en los que se da la conjunción de los intereses sociales, culturales y económicos que requiere la presencia en la ciudad de un grupo considerable de actividades y pequeñas empresas económicas (PYMES) que explotan la dimensión económica del patrimonio y que se relacionan entre sí. El cambio es fundamental que la imagen de la ciudad, o de un ámbito rural, será, así, percibida como un capital simbólico del cual los elementos más importantes son los pertenecientes al patrimonio y que el sistema conformado por los recursos patrimoniales y los agentes que intervienen en él sea capaz de generar empleo y riqueza siguiendo un modelo de desarrollo local basado en la cultura.

¿Hay fluidez en la relación entre los museos valencianos  y el mundo universitario?

Creo que hay una descomunión entre el mundo del museo y la propia sociedad. Encontrar las claves del porqué sucede esto es complicado. También es verdad que el mundo del museo, en la ciudad de Valencia en concreto, vive de espaldas a la Universidad. Universidad y Museo son como dos mundos distintos. No significa que nosotros tengamos que estar dentro del museo, evidentemente no, pero el problema es que no hay sinergia, no colaboramos, no incentivamos proyectos de investigación conjuntos, nosotros sí que insertamos y tenemos a muchos profesionales que vienen a las aulas a dar charlas y conferencias a nuestros alumnos de grado y master, pero al revés no se produce, es decir no hay un feedback constante entre el museo y la universidad. Este feedback también falta entre los museos valencianos y la sociedad. Se ha perdido un poco la consideración del museo, el volver a ilusionar a la gente, el volver a interesar a las personas, lo digo por ejemplo pensando en el Museo de Bellas Artes de Valencia, no valen recetas mágicas, la cuestión es de un trabajo diario, de una buena programación, de realizar un plan director, el manual de buenas prácticas y  realizar un ejercicio de transparencia, que no se pueda poner en cuestión ninguna de las actividades realizadas por ninguno de nuestros museos. De alguna manera, la sociedad valenciana ha de apreciar nuestros museos como algo suyo, verse reflejada en ellos para así apreciarlos. Estoy muy de acuerdo en el hecho de que se aprecia un desinterés, una falta de valoración hacia los museos valencianos. Por ello una de nuestras mayores preocupaciones es la necesidad de profesionalizar las direcciones de los museos, con expertos en las colecciones y conocedores en profundidad del mundo del arte, y a estos los formamos en la universidad.

Ester Alba 5 MAKMA Hasta ahora ninguno de los directores del IVAM, ni de ningún otro museo o centro valenciano, ha llegado al cargo mediante un concurso público, a excepción del Museo González Martí (dependiente del Ministerio de Cultura), que sí está por oposición. ¿Qué mensaje lanza eso a los profesionales del arte que se forman?

Mi labor como profesora, como docente en Historia del Arte, en museología y museografía, cuando tratamos el organigrama, los distintos modelos de organización de un museo –porque un organigrama dice mucho de cómo es un museo-, abordamos el asunto de la dirección del museo. Siempre pongo el ejemplo de González Martí que es uno de los ejemplos más loables. Su director, que es un profesional en la materia, ha alcanzado ese puesto de una manera absolutamente independiente y autónoma, esto le permite trabajar con libertad con criterio científico, aunque tiene limitaciones presupuestarias, pero por lo menos el criterio científico es adecuado y para mí es el ejemplo modélico. A partir de ahí, hay modelos distintos, dispares, criterios diversos, unos mejores que otros, pero bajo mi punto de vista hay que defender un modelo democrático, participativo y donde el acceso sea mediante concurso. Evidentemente, en el mundo del museo lo que sería deseable es la homogeneización de ese modelo. Para mí sería lo más adecuado. No sé si alguna vez llegaremos a conseguir que en el caso de los museos, en los distintos museos valencianos, se alcance esa lógica de actuación o de gestión, y no lo sé si se hará gobierne quien gobierne, pues en otras épocas hemos vivido ejemplos similares, gobernando otros partidos. Mucho hemos de cambiar, esto es una cuestión más de decisión política que de lo que deseamos los profesionales. No puedo ni quiero olvidar que lo deseable sería aplicar el Manual de buenas prácticas para las artes contemporáneas que concilió el consenso del sector de las bellas artes y eso, desde mi punto de vista, es mucho camino andado.

El Museo de Bellas Artes de Valencia se ha nutrido habitualmente de profesores de la Facultad de Historia de la Universitat de València para ocupar la dirección del centro. ¿Qué opinas de la decisión política que ha llevado a Paz Olmos a dirigir ese museo?

Mi opinión es la que comparte mi departamento, la que comparte mi facultad y la que comparte la Universidad. Es cierto que han sido habitualmente profesores de Historia del Arte, Carmen Gracia, luego estuvo Fernando Benito, los que han ocupado el cargo de dirección del Museo de Bellas Artes, creo que son personas que han prestigiado mucho el museo, han dirigido el museo con un criterio científico. Son personas que han sido nombradas en algún momento determinado, aunque lo deseable es que hubiesen ocupado ese cargo a través de un concurso de oposición. Pero he de reconocer que ambos implantaron una gestión científica ha sido muy valiosa para el museo, el de Bellas Artes era un museo provincial, con una excelente colección, pero que no gozaba de la categoría que debía tener. Creo que la gestión de Fernando Benito fue muy importante a la hora de poner en valor todo lo que es el arte medieval, y sobre todo el barroco, que era su ámbito de investigación. En la actualidad, el nombramiento de la actual directora corresponde a una decisión política, ella está ocupando allí un cargo que no acabo de entender. Me produce cierta sorpresa porque no entiendo muy bien los cambios que está introduciendo desde el punto de vista de la estructura del discurso expositivo. Es cierto que la exhibición planificada por Benito quizás se podía mejorar, podía tener algunos elementos con los que podríamos estar de acuerdo o no, pero era un proyecto expositivo coherente que mostraba perfectamente el valor de la pintura valenciana a lo largo de la historia, con los grandes hitos artísticos: la pintura medieval, del barroco y del XIX. Parte de la colección, aquella que no pertenece a la Academia de San Carlos o es fruto de donaciones, se reúne en el proceso de desamortización, cuando se exclaustran los bienes religiosos y salieron a subasta no solamente las tierras y edificios, sino también las obras de arte. Será la junta de museos, luego la comisión provincial, la que se ocupa de recoger las obras más valiosas de esos conventos que sufren la exclaustración y así la obra pasa al museo. De ahí que tengamos esa maravillosa pinacoteca que cuenta con cuadros absolutamente maravillosos de primera fila y de un valor inestimable desde el punto de vista artístico, de las mejores escuelas de época medieval, y de las mejores escuelas de época barroca. Pero tampoco creo que se deba responsabilizar a la actual directora de la situación que ha alcanzado el Museo de Bellas Artes, puesto que al no ser una profesional, decide bajo otros criterios.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

¿En qué situación se encuentra hoy el Museo?

El discurso coherente expositivo que diseñó, creo que muy adecuadamente, Fernando Benito, hoy no lo encuentro en el Museo de Bellas Artes, no entiendo los cambios que se han realizado ni a qué obedecen y esto se ha plasmado en el ejemplo del cartel con el que uno identifica el museo: ¿Goya? y ¿Sorolla? ¿Son los definidores de la colección del museo? ¿Cuántos goyas tiene el Museo? ¿Es para atraer al público? Para que luego quede desencantado de lo que se va a encontrar si viene esperando encontrar obras de Goya. Es cierto que el museo de Bellas Artes tiene muchísimo potencial y obra muy valiosa oculta en los almacenes. Especialmente la pintura del XIX y XX que en el museo no ha tenido nunca ni el aprecio ni la valoración que merecía, pero esa es mi opinión.

Eso no significa que ahora nos tengamos que ir a Goya y a Sorolla y confrontarlo al barroco y lo medieval. Bajo mi punto de vista, creo que hubo un momento en el que había una oportunidad muy buena que se abandonó, que ha estado siempre latente, que es seguir el modelo de museo de Bellas Artes que se sigue en Alemania, estoy pensando en Munich por ejemplo, o en algunas ciudades italianas. Hablo de realizar un necesario museo del siglo XIX, que se pensó en el Carmen, pero no cuajó. En Europa existe la diferenciación de museo o galerías dedicados al “arte antica” y los museo o galería de arte moderno, distinguiendo o diferenciando un museo que recoja lo medieval, el renacimiento hasta el barroco y otro que recoja XIX y principios del XX, teniendo en cuenta el valor del arte del siglo XIX valenciano, una de las escuelas más valiosas, significativas y emblemáticas de su momento. Pero, el XIX no es sólo Sorolla, Sorolla es un magnifico artista, pero ya está bien de Sorolla, uno empieza a cansarse del discurso sorollista, que al final acaba denostando a un artista excepcional, porque evidentemente la obra de Sorolla es magnífica,  pero junto a Sorolla en el XIX había otros artistas tan buenos y tan valiosos como él. Y no hablo solamente de finales del XIX, pues a principios del XIX encontramos a Asensi Julià, discípulo de Goya, toda la obra de Vicente López Portaña y sus discípulos; a mediados del XIX hallamos a Ferrandis, Domingo Marques, Benlliure, Muñoz Degrain. Es decir, Sorolla y todo lo que significa la época de Sorolla no se entiende de una manera aislada, hay que mostrarlo junto con el resto de sus compañeros que trabajaron en la misma época y aquellos que lo precedieron. Hay que contextualizar histórica y culturalmente el XIX, dejar de estar marcado por el discurso sorollesco, artistas como Antonio Fillol, con lo excepcional que es, con esa carga de crítica social a la sociedad del XIX, con obras realmente maravillosas, ¿dónde está? Eso falta por hacer, y no hay conciencia de ello, y entonces al final acabas escuchando proyectos embrionarios que levantan suspicacias inmediatas… pero si el almacén del Museo de Bellas Artes está lleno de obras maravillosas que jamás han visto la luz, que no han salido de allí, y con las que se podría montar perfectamente un museo del XIX, una oportunidad perdida, esa es una tarea que queda por hacer.

Los criterios que pesan ahora en la exposición permanente del museo a mi no me gustan, pero es que yo creo que no le gusta prácticamente a nadie de los que nos dedicamos a la historia del arte. Pero, tampoco nos han preguntado, a lo mejor le hubiéramos echado un mano y además encantados, no nos hubiera costado nada, pues en realidad a nosotros lo que nos gusta es el arte y si hay una oportunidad de mejorar las cosas pues ¿cómo no vamos a colaborar? Es lo que estábamos comentando, el mundo del museo vive de espaldas a la Universidad, nadie nos pregunta, nadie cuenta con nosotros, cuentan fuera, pero aquí no, y eso no deja de llamar la atención.

(Transcripción: Ana Flores Díaz)

José Luis Pérez Pont

En la primera parte de esta entrevista abordamos con Ester Alba su campo de trabajo más directo, el de la educación y la universidad. Desde su experiencia docente, pero también desde su responsabilidad institucional, nos indica la repercusión fatal que algunas políticas educativas y económicas del Gobierno español y de la Generalitat Valenciana están teniendo en la práctica, así como su preocupación por el futuro de los estudiantes y los peligros que amenazan la autonomía universitaria y su modelo de gobernanza. LEER MÁS…

En la segunda parte, Ester Alba aborda su actual relación con el IVAM, como miembro de su Consejo Rector, y expone la necesidad de que los museos cuenten con una dirección científica, a la que se acceda mediante un proceso transparente de concurso público, para garantizar la idoneidad profesional del perfil de los candidatos, “como en el resto del mundo civilizado”. LEER MÁS…

Ester Alba Pagán. Foto Adela Talavera.

Ester Alba Pagán. Foto Adela Talavera.