Julio Llamazares, la pasión de escribir

Charla de Julio Llamazares
Con motivo de la Festa del Llibre de Muro

Escribir es mi manera de estar solo, mi manera de estar en el mundo. Siempre me recuerdo escribiendo, es más, no sé cómo se vive sin escribir”. Son las palabras de Julio Llamazares en la conferencia que ofreció en Muro en la Festa del Llibre. Llamazares la tituló ‘El oficio de mentir’, una reflexión sobre el género narrativo. 

Llamazares transmite la pasión serena del escritor, el encanto y la magia que puede provocar la lectura de un libro. Infunde ganas de leer, de recuperar el tiempo perdido, añadir más historias a nuestra vida a través de la ficción.

“Una forma de recuperar el tiempo y no perderlo es escribiendo, leyendo, haciendo las cosas que nos hacen pensar más, sentir más, saber más y vivir más. Porque  al fin y al cabo, las novelas son vidas que pudimos vivir pero que no vivimos- explica Julio Llamazares. Cuando lees, estás viviendo la vida de Don Quijote, de Madame Bovary, de Ulises cruzando el Mediterráneo, o de cualquiera de los personajes. Leer te hace vivir mucho más. Para eso sirve la lectura, para ver el mundo con mayor profundidad porque incorporas a tu mirada la mirada de otros escritores o de otros artistas”.

El escritor y periodista leonés ejerce una literatura comprometida, alejada del entretenimiento. ”Ahora abunda mucho lo del best-seller que son novelas para entretener. Yo no escribo para entretener a nadie, yo escribo para conmover, para hacer sentir, para hacer pensar. Yo escribo para remover la conciencia de la gente”.

Julio Llamazares en plena charla. Imagen de Fina Bernat.

Julio Llamazares en plena charla. Imagen de Fina Bernat.

La novela, el arte de mentir.

Cuando un escritor, según Llamazares, empieza una novela ejerce el oficio más viejo del mundo que  no es el de la prostitución, sino el de contar mentiras.

“Escribir puede que no  sea más que una manera de seguir mintiendo después de la infancia sin tener que avergonzarnos ante las demás personas. Qué es sino contar mentiras: narrar historias imaginarias y sucesos y anécdotas inventados por personajes que jamás han existido en la realidad”.

La mentira puede ser una herramienta que nos permite conocer algo más.

“Las mentiras sirven para soportar el miedo, para ahuyentar los fantasmas, para entretener las noches y, sobre todo, para tratar de entender la vida”.

Llamazares opina que una determinada novela, un cuadro, una película, una fotografía, un paisaje, influyen sobre nosotros y ya no somos exactamente los mismos.

“Una novela, como un cuadro o una película no es otra cosa al final que el poso, la sensación que nos queda de ella cuando hemos olvidado sus mentiras. Por ejemplo: ‘El Jarama’ o la película ‘Casablanca’. Lo que de verdad Rafael Sánchez Ferlosio, el autor de ‘El Jarama’, o Michel Curtiz, de ‘Casablanca’, querían contarnos con ellas es esa sensación lejana que nos queda cuando hemos olvidado su argumento. Una sensación lejana desolada en una, nostálgica en la otra, melancólica y épica en ambas que permanece en nuestro recuerdo y que ni siquiera el tiempo podrá borrar de nuestra memoria porque ya ha pasado a formar parte de nosotros”.

La fascinación por la mentira es tan hipnótica que con el paso del tiempo el autor ya no recuerda la parte verídica y la inventada de sus relatos.

“A estas alturas de mi vida y de mi obra literaria, yo no tengo ya duda alguna que ese placer de narrar, de contar, de mentir, el placer de ejercer el oficio más viejo del mundo es el único que me mueve cuando me pongo a escribir un cuento o una novela. En cualquier caso confieso que lo hago, lo mismo ahora que de niño, aunque entonces, claro está, no lo sabía,  para engañar al tiempo, mi único, invencible y verdadero enemigo”.

‘La lluvia amarilla’, su libro más vendido.

Su segundo libro ‘La lluvia amarilla’, es su novela más vendida y traducida en todo el mundo.

Julio Llamazares, tras la portada de Las Rosas de Piedra. Imagen de Fina Bernat.

Julio Llamazares, tras la portada de Las Rosas de Piedra. Imagen de Fina Bernat.

Llamazares explicó que pensaba no iba a tener tanta repercusión.

“En plena época de la Movida escribir una novela sobre la desaparición del mundo rural, sobre la historia del último habitante de un pueblo abandonado, era una provocación. Cuando mandé la novela a la editorial, le dije a Mario Lacruz, director de Seix Barral: ojo, que con esta novela no vamos a vender ni mil ejemplares. Era una novela sobre el mundo rural en extinción y un monólogo de 200 páginas. Y me dijo Mario Lacruz: bueno, ya veremos”.

Llamazares nació en Vegamián, un pueblo de León que fue inundado para el embalse del Porma. Su población es la base de su novela, ‘Distintas formas de mirar el agua’, la novena que escribe y la última hasta el momento.

“Yo nací allí por casualidad, mi padre era el maestro de la escuela. La primera vez que vi mi pueblo lo vi con 28 años, cuando vaciaron el embalse. Estuve en la casa donde nací, llena de algas y truchas muertas. Esto es como si tu ves a tus padres por primera vez cuando sacan los huesos de la tierra. Yo empecé a tomar conciencia a raíz de ver las ruinas de mi pueblo cuando vaciaron el pantano. Hablando con mucha gente noté lo que significa  ese desarraigo de no poder volver jamás”.

“Estaba condenado a contar esa novela y la publiqué el año pasado. Es la novela que más rápido he escrito y lo hice en un año. Y surgió sin pretenderlo. Empezó a brotar como la fuente de la memoria. Habla de la experiencia a través de la mirada de toda una familia de 17, 18 miembros que van a tirar las cenizas del abuelo. Cada capítulo es lo que piensan la viuda, los hijos, los yernos, la nuera, los nietos y cómo la memoria se va difuminando”.

Algunas de sus obras en una imagen de Fina Bernat.

Algunas de sus obras en una imagen de Fina Bernat.

Julio Llamazares habla de la España creciente y la menguante. La segunda es la escondida, de la que no se habla casi nunca, que coincidiría geográficamente con la zona interior del país. Recalca que ‘La lluvia amarilla’ sigue vigente porque en España hay en estos momentos más de 5 mil pueblos abandonados y se calcula que de aquí al 2020 quedarán vacíos otros dos mil o tres mil.

Considera que existe un menosprecio hacia los pueblos.

“Hay una cierta mirada despectiva en España sobre lo rural, sobre los pueblos. Vivimos en una sociedad que curiosamente desprecia todas sus raíces”.

Ahora prepara el segundo volumen de ‘Rosas de piedra’, la segunda entrega del libro de viajes por las catedrales de España. Recientemente ha visitado lo que denomina las catedrales de Levante que son las de Segorbe, Valencia, Orihuela y Murcia.

En un coloquio con los alumnos del Instituto de Muro explicó por qué no quiere recibir premios.

“El único premio para un escritor es que le lean, todo lo demás forma parte de la sociedad del espectáculo y de la corrupción literaria”.

Carles Figuerola

Hermes Berrio y Toxicómano, en calle viva

Manual de Buenos Modales. Hermes Berrio y Toxicómano
Speakeasy de La Fiambrera Art Gallery
C / Pez, 7. Madrid
Hasta el 19 de marzo de 2016

Aprovechando su participación en la feria madrileña de arte contemporáneo JustMad 2016 (23-28 de febrero), la galería bogotana + MAS: Arte Contemporáneo exhibe en el Speakeasy de La Fiambrera una muestra de dos de sus artistas más representativos, Hermes Berrio y Toxicómano, cuya obra está directamente vinculada al grafitti, a la pintura callejera y al arte urbano, con un alto compromiso con la protesta social y política.

En estos días de alto voltaje informativo, el mundo presenta una crisis histórica de valores que nunca antes habían sido evidenciados con tanta rapidez, ni con tanta cobertura y a la vez con tanta indiferencia. Recibimos las imágenes y las noticias de los peores acontecimientos humanos con una total somnolencia en la consciencia. Con esta exposición se invita al espectador a reflexionar para despertar del letargo.

Obra de Toxicómano. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Obra de Toxicómano. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Los artistas plásticos, Hermes Berrio y Toxicómano, utilizando códigos visuales del Street Art, nos alertan sobre la locura, el sexo, la violencia, la política y la sobredosis de información que recibimos, a través de 12 cuadros, que vienen a evidenciar el poder clásico de la pintura aún para el hombre del siglo XXI, dando una respuesta abierta llena de irreverencia, y con los códigos de una calle viva, a estas cuestiones contemporáneas.

+ MAS: Arte Contemporáneo es una galería bogotana que desde su creación en 2011 ha hecho énfasis en el arte contemporáneo y emergente, con una programación de exposiciones comisariadas que ponen de manifiesto la necesidad y el poder del arte, a través de obras que presentan un diálogo intenso entre contrastes de alto impacto visual y conceptual. Esto ha hecho que sus artistas hayan tenido gran difusión internacional, habiendo participado en ferias de importancia mundial como ARTEBA Buenos Aires, UNTITLED Miami, Basel, SAATCHI Gallery START (Young Galleries + New artists) Londres, ARTCENTRAL Hong Kong, BARCU Bogota y JUSTMadrid.

Es a partir de la participación en ésta última muestra cuando nace la colaboración con la galería de arte La Fiambrera, para desarrollar proyectos expositivos que hagan posible la presentación de artistas contemporáneos colombianos en Madrid. Esta primera exposición contará con 12 pinturas sobre lienzo de medio y gran formato para mostrar el trabajo reciente de ambos artistas, Hermes Berrio y Toxicómano; la obra estará a la venta y podrán ser vistas durante el horario de apertura al público de La Fiambrera.

Obra de Hermes. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Obra de Hermes. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Hermes Berrio: su obra es el resultado de mezclar sus grandes influencias artísticas, el Expresionismo Abstracto, Richard Hamilton y Jean Michel Basquiat, con la actualidad política, social y cultural que evidencian los medios de comunicación, la crisis de identidad característica de estas primeras décadas del siglo XXI, los cuentos de hadas (Disney) y la sociedad de consumo, mezclado con el lenguaje de las calles del mundo. Su obra ha sido expuesta en Colombia, Suiza, México, España, Australia, y Estados Unidos.

Toxicómano: es un auténtico artista urbano, que ha desarrollado la mayor parte de su obra en las propias calles; plasma imágenes y textos que beben directamente del diseño gráfico. Sus influencias artísticas directas son Banksy, Sheppard Feary, Blek Le Rat, que mezcla con el Punk, y la cultura de la calle. Su lenguaje y sus tipografías nos refieren a los pasquines de los años 50s, con mensajes sociales impecables, que permanecen en la memoria durante mucho tiempo. Ha realizado intervenciones en Alemania, Reino Unido, Colombia, México, y Estados Unidos.

Lino Lago, contra las evidencias

Esto no es una pipa, de Lino Lago
Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa (MAC)
Avenida Arteijo, 171. A Coruña
Hasta el 28 de febrero de 2016

El Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa (MAC) acoge la exposición Esto no es una pipa del artista gallego, residente en Lituania, Lino Lago (Redondela, 1973), su primera exposición en una institución española. Lago es actualmente uno de los artistas españoles que tienen más definido un discurso crítico y comprometido desde la pintura. En todo el trabajo que ha realizado podemos ver una constante incomodidad de lo que supone el hecho pictórico y artístico en contraste con una magnífica factura en todas sus obras.

Obra de Lino Lago. Imagen cortesía del MAC.

Obra de Lino Lago. Imagen cortesía del MAC.

El artista va más allá de la estética y busca la inspiración en la calle, en las noticias, en la vida cotidiana. Se atreve a intervenir fondos clásicos de Bronzino o Velázquez con elementos geométricos, textos intrusivos o pinceladas caóticas y desordenadas. También se acerca al hiperrealismo con sus pinturas próximas a la definición de la fotografía, que tampoco se libran de su mano interventora. En todas sus obras intenta recoger lo estandarizado para dotarlo de un nuevo significado, convertirlo en otra cosa para plantear un nuevo razonamiento.

La exposición, comisariada por Rafael Doctor, se divide en dos partes, una primera que recoge una amplia selección de obras de sus etapas anteriores, en las que ya se puede observar la base crítica en la que se sustenta todo su trabajo, y una segunda parte en la que trata, por primera vez en España, el asunto de la injusticia y el sufrimiento innecesario de los animales como temática principal. La muestra estará abierta al público hasta el próximo 28 de febrero de 2016.

Obra de Lino Lago. Imagen cortesía del MAC.

Obra de Lino Lago. Imagen cortesía del MAC.

Según explica Rafael Doctor, Lino Lago realiza en sus obras una “constante crítica a lo políticamente aceptado del sistema artístico y a la imagen desactivada del compromiso”. Así, Lago llega a desarrollar en sus últimos trabajos una obra en la que se funden sus más arraigadas creencias vitales en relación a su posición particular como animal “racional” que vive en un mundo rodeado de otros animales que son explotados y aniquilados por diferentes causas, algo en lo que el autor se niega a participar.

Las últimas obras de Lino Lago abordan directamente la crítica a la ideología carnista que rige el mundo contemporáneo y parten, conceptualmente, del animalismo, una corriente de pensamiento y acción que entiende que la relación que mantiene el ser humano con los animales en la sociedad actual es absolutamente abusiva, cruel e injusta.

Obra de Lino Lamela. Imagen cortesía del MAC.

Obra de Lino Lamela. Imagen cortesía del MAC.

 

La ciudadanía, ‘Construyendo democracia’

Construyendo democracia
Fundación Chirivella Soriano
Palau de Joan de Valeriola
C / Valeriola, 13. Valencia
Inauguración: viernes 2 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 10 de enero de 2015

La Fundación Chirivella Soriano inaugura el próximo 2 de octubre la exposición Construyendo democracia, en la que reúne siete propuestas artísticas que comparten un mismo síntoma: la necesidad de generar una reflexión en torno a cómo articular la esfera pública, al papel que tiene el ciudadano en la construcción de la misma y a la relación del arte con los procesos democráticos.

Obra de Alicia Framis, en la exposición Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Alicia Framis, en la exposición ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

A lo largo de los últimos años los acontecimientos socioeconómicos han acabado por derrumbar la estructura que sostenía el llamado estado de bienestar. Esta situación ha hecho evidente la necesidad de cambiar el rumbo de nuestro sistema político, destacando el papel fundamental y la importancia de la participación social en la construcción de un estado democrático.

En este sentido, es importante resaltar que el concepto de ciudadanía está inseparablemente vinculado al de democracia. Dicha relación define y alimenta uno de los pilares básicos de la democracia, ya que da permiso a que las propias personas planteen sus propuestas e intenten promoverlas mediante diferentes vías. Asimismo, este tipo de dinámicas ayuda a replantear sus lazos sociales al reclamar un compromiso con la cosa pública, circunstancia que implica una identificación del individuo con su comunidad, estando y actuando con y para la misma.

Obra de Santiago Cirugeda, en la exposición Construyendo mundos. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Santiago Cirugeda, en la exposición ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

La implicación del ciudadano como sujeto político permite construir y reclamar un cambio de modelo, tanto desde el punto de vista social como económico, que posibilite repensar la política y las formas de gobierno. Con ello se pretende ir más allá del marco de la democracia representativa y otorgar así a los miembros de la comunidad, con su participación, la legitimidad de poder negociar sus propuestas. Surge así la voluntad de incitar una nueva politización de la sociedad civil mediante la configuración de sociabilidades alternativas.

Obra de Colectivo Cambalache, en Construyendo mundos. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Colectivo Cambalache, en ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Los artistas que participan en Construyendo democracia son Xavier Arenós, Colectivo Cambalache (Carolina Caycedo, Adriana del Pilar García, Alonso Gil y Federico Guzmán), Santiago Cirugeda, DEMOCRACIA (Pablo España e Iván López), Domènec, Alicia Framis y Laia Solé.

Obra de Domènec, en la exposición Construyendo mundos. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Domènec, en la exposición ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

 

Fallece el coleccionista Martínez Guerricabeitia

Fallece Jesús Martínez Guerricabeitia
Martes 8 de septiembre de 2015

El empresario, coleccionista y mecenas Jesús Martínez Guerricabeitia ha fallecido en su domicilio de Valencia, según ha informado la Universitat de València, institución a la que donó una importante colección de arte contemporáneo. La capilla ardiente se instaló el mismo martes en La Nau, Paraninfo de la entidad, mientras que el funeral tendrá lugar el miércoles 9 de septiembre a las 13.00 horas en el Cementerio general.

Jesús Amor Martínez Guerricabeitia nació en la localidad valenciana de Villar del Arzobispo en 1922. Empresario, coleccionista y mecenas, recibió una primera educación de su padre, minero anarcosindicalista culto que le transmitió la curiosidad intelectual que le acompañó a lo largo de toda la vida.

Jesús Martínez Guerricabeitia. Foto: Europa Press.

Jesús Martínez Guerricabeitia. Foto: Europa Press.

Según ha destacado la UV, Martínez Guerricabeitia “pertenece a aquella generación marcada ineludiblemente por la guerra y el carácter represivo del régimen franquista que llevó a su hermano José a fundar la mítica editorial ‘Ruedo Ibérico’”. Sufrió la cárcel junto a su familia, debido a sus convicciones libertarias, una estancia en prisión traumática, pero que contribuyó a parte de su formación ya que allí recibió clases de profesores represaliados y mejoró sus conocimientos de inglés.

“Las últimas clases que recibiría, porque de la cárcel saldría convertido prematuramente en un adulto abocado a forjarse a sí mismo, sin posibilidad de seguir estudiando”, ha explicado la institución. Debido a la Guerra Civil y a la represión franquista posterior que sufrió toda la familia se abrió camino en el comercio de pieles, hasta que en 1951 emigraron a Colombia, donde se dedicó al comercio internacional. Regresó a Valencia en 1965, donde se estableció en el negocio de la exportación de calzado alicantino a EE.UU. A partir de ahí, desarrolló su inclinación coleccionista además de colaborar con diversas fuerzas cívicas.

Fruto de su labor de coleccionista, decidió donar su extensa biblioteca especializada en pensamiento político a la Biblioteca Valenciana y su colección de pintura de temática social a la UV. En reconocimiento a estos mecenazgos, ha sido distinguido por la UV (1997), la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (1998), la Facultad de Bellas Artes (1999), el Consell Valencià de Cultura (2008), el Ayuntamiento de Valencia (2010) y el diario Levante-EMV (2013).

José Martín, biógrafo de Jesús Martínez Guerricabeitia, le describe como “una persona de rasgos admirables por la sorprendente recuperación del golpe que supuso para él y para su familia el fin de la guerra, por su capacidad de reponerse tras salir de la cárcel, las ganas de superarse y luchar por una vida mejor”.

En su biografía, editada en 2013, por la UV (dentro de la colección Paranimf) y la Conselleria d’Educació, Cultura i Esport, a través de la Biblioteca Valenciana, dejó patente que Martínez Guerricabeitia ha sido una persona “que ha sabido luchar con tenacidad y optimismo para sobreponerse a las dificultades hasta mejorar su estatus y poder volver a España, donde hizo realidad su amor por los libros, con la construcción de una amplia biblioteca, y por el arte, con una exquisita colección de pintura de temática social”.

Imagen de Jesús Martínez Guerricabeitia, de la portada del libro editado por la Universitat de València.

Imagen de Jesús Martínez Guerricabeitia, de la portada del libro sobre su figura editado por la Generalitat Valenciana y la Universitat de València.

Europa Press

Al Tall, de aquí a la eternidad

Sempre Al Tall, de Josep Pitarch
Claustro de La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Viernes 24 de julio, a las 22.00h

La Universitat de València presenta el documental ‘Sempre Al Tall’, dirigido por Josep Pitarch y producido por el Taller d’Audiovisuals de la propia Universitat. Es un ‘biopic’ que acompaña al grupo de música valenciano ‘Al Tall’ en su despedida de los escenarios. El estreno tendrá lugar en el Claustro de La Nau, el viernes 24 de julio, con la presencia de sus protagonistas. La entrada es gratuita y el aforo limitado.

Cartel del documental Sempre Al Tall, de Josep Pitarch. Cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

Cartel del documental Sempre Al Tall, de Josep Pitarch. Cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

La cinta está presente en los últimos ensayos, encuentros, conciertos y homenajes. Presenta de primera mano las reacciones y repercusiones que comportó el anuncio de su retirada y plantea el futuro de la música valenciana después de su desaparición como formación en activo.

Al mismo tiempo hace un recorrido por su larga trayectoria, desde los trabajos iniciales de investigación, cuando iban casa por casa recuperando cantos populares valencianos, hasta su consagración como referente musical y cultural. Aún así, sin dejar de lado el componente reivindicativo y político del grupo, de tal manera que junto con su carrera musical se hace un recorrido por los últimos 40 años de historia del País Valenciano.

La formación nacida en 1975 es responsable de haber rescatado y restituido el canto popular valenciano, dotarlo de prestigio y situarlo en el marco más amplio de la música mediterránea. ‘Al Tall’ es así responsable de haber divulgado un patrimonio musical que de otro modo hubiera desaparecido, y de haberlo consagrado como un género moderno a partir del cual se han desarrollado todo un puñado de formaciones y grupos musicales que hoy conviven en la rica escena musical valenciana.

Con 16 discos y multitud de actuaciones en directo en tierras valencianas y de todo el mundo, han brindado a su público fiesta y cultura. Y también coraje, al haberse mostrado siempre como una formación íntegra y comprometida con su idea de país. El propósito de este documental es poner de manifiesto que, a pesar de su adiós, no desaparecen. Su obra y su impronta en el mundo de la música y de la sociedad valenciana perdurarán a lo largo del tiempo.

Vicent Torrent, uno de los fundadores de Al Tall, en un fotograma del documental de Josep Pitarch.

Vicent Torrent, uno de los fundadores de Al Tall, en un fotograma del documental de Josep Pitarch.

El silencio antisistema de Marcelo Fuentes

Notas urbanas. Marcelo Fuentes
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 19 de julio

Marcelo Fuentes dice que en su obra hay una “voluntad metafísica”. Preguntado acerca de si esa metafísica no es un modo de dejar de comprometerse con la realidad circundante, responde taxativo: “Mi arte es muy comprometido”. Y acto seguido se explica: “Ahora mismo, la dualidad es el sistema, y el arte [su arte] lo que debe hacer es abrir grietas en esa dualidad”. Por eso, frente a la ciudad monumental “que más o menos goza de la atención general”, Fuentes aboga por esa otra ciudad que pasa desapercibida de tanto transitarla deprisa. “Para verla, necesitamos la pausa, el sosiego, la tranquilidad, el silencio”.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas' en el Centro del Carmen.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’ en el Centro del Carmen.

Las 78 piezas que el Centro del  Carmen acoge en su Sala Dormitorio (espacio que ni pintado) descansan sobre esa máxima: la exploración del vacío. “La nada asusta”, subraya el artista. Y cuando dice nada se refiere a los espacios despojados de seres humanos: “La urbe como un gran escenario cuando ha descendido el telón y los actores descansan”. Aunque su obra destile una luz semejante a la de algunos cuadros de Edward Hopper, Marcelo Fuentes establece las distancias: “En Hopper siempre hay algún personaje que transmite la sensación de soledad, mientras que en mi obra esa soledad la transmite el propio espacio vacío”.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas', en el Centro del Carmen.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’, en el Centro del Carmen.

A pesar de todo, Fuentes no piensa que su obra se halle atravesada por la angustia que pudiera derivarse de esa soledad. “El espectador participa en esa realidad; la hace suya”. Como hace suyas las emociones derivadas del infinito juego de luces y sombras. “Una fachada iluminada por el crepúsculo o la pared de un acantilado” son algunos de los desencadenantes de esa emoción. “Tal vez”, precisa Fuentes, “porque los ritmos de la naturaleza son inexorables y nuestros modos de ser mundo sólo resisten en el consenso”.

Su obra está plagada de volúmenes propiciados por esa luz que martillea edificios, muros, acantilados o bancos de arena. Volúmenes que terminan por diluirse en manchas abstractas, de manera que lo sólido (la dualidad fácilmente reconocible) se vuelve poroso hasta producir esa sensación vaporosa que envuelve gran parte de su trabajo. De ahí que las ciudades reflejadas se refieran sin duda a Valencia, pero también a Nueva York (“sobre todo”), Berlín, Roma o Estocolmo. Ciudades distantes y distintas que, sin embargo, terminan hermanadas por ese vacío que todo lo llena en la producción de Marcelo Fuentes.

Obras de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas' en el Centro del Carmen.

Obras de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’ en el Centro del Carmen.

“Mi visión no cambia ante un paisaje natural o urbano. En cierto modo, el paisaje urbano no deja de ser una forma sofisticada de oquedad en la montaña, de cueva o de nido”. La corrupción, ajena por completo a los vaivenes de la economía, se refiere en la obra de Fuentes a lo que el paso del tiempo impone con rotundidad. “Nuestro modo de ser naturaleza, sometidos al tiempo”. Por eso las ciudades de Marcelo Fuentes conmueven: porque registran esa fragilidad de lo sólido percutido por la débil luz.

Las ‘Notas Urbanas’, tal es el título de la exposición, que ha venido tomando el artista, concentradas en los dos últimos años, son como anotaciones musicales de la urbe en perpetuo cambio lumínico. Alrededor de 15 años después de que expusiera en el IVAM su visión más racionalista de Valencia, vuelve a la carga en el Centro del Carmen con otra percepción de la ciudad más líquida. Los mismos volúmenes sometidos a una voluntad metafísica de total entrega. Y muy comprometida.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas' en el Centro del Carmen.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’ en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Llorenç Barber: “Somos lo que sonamos”

Batallar/Batallem. So-Crit-Tro
Llorenç Barber, Rafael Tormo i Cuenca y Orxata Sound System
Comisarios: Marc Delcan y Àngel Gallego
La Gallera
C / Aluders, 7. Valencia
Hasta el 27 de septiembre de 2015

“Somos lo que sonamos”. Y lo que sonamos, para Llorenç Barber, está muy lejos de sonar como debiera en una tierra tan plagada de músicos como Valencia. “Siendo un país tan rico culturalmente, a los artistas nos tratan como residuos; se nos degrada”. En medio de un gran cono de madera invertido, en cuyo centro cuelga una de sus significativas campanas, Barber se hizo altisonante eco del proyecto que presentaba en La Gallera. El título ya es elocuente: Batallar / Batallem. So – Crit –Tro. Resitència i cultura comú. Y cual Quijote, el artista fue dando mandobles a diestro y siniestro, mientras explicaba su propuesta sonora.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

“La campana es la memoria de una comunidad”. Memoria que Barber pretende rescatar contra el viento y marea de la torpeza de los programadores culturales. “Valencia no puede ser tan dilapidadora de la creatividad”. Y puso el IVAM como ejemplo (“llevamos 20 años de retraso”), el Palau de la Música (“jamás han abierto sus puertas al arte sonoro”) o Les Arts. Instituciones públicas que a su juicio han vivido de espaldas a las prácticas artísticas novedosas. Por eso agradeció a Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, la oportunidad de programar en La Gallera, antiguo espacio de “encuentros, apuestas y peleas”, describió Garín.

De manera que en lugar tan emblemático, Barber propone otro tipo de batalla en pro de la recuperación de la música y las prácticas colaborativas. “El artista sonoro se pregunta por lo que escucha la humanidad”. Interrogación que él despliega en La Gallera junto a Rafael Tormo i Cuenca y el grupo Orxata Sound System, bajo el comisariado de Marc Delcan y Àngel Gallego.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Mezclando las intervenciones de cada cual, a partir de elementos tradicionales de la cultura valenciana, van articulando campanas, música hablada, orquestas sonando a su manera, videoclips, disparos de cohetes y retazos de movimientos sociales como Salvem Catarroja, el Cabanyal o el 15M, con sus secuelas en forma de mascletà inactiva, que 100 niños de un colegio valenciano representará el jueves 18 en La Gallera con botellas de plástico.

“Se trata de repensar el acto de la creación”, señaló Tormo i Cuenca. “Las formas que no se dejan apropiar”, explicó Delcan en relación con la cultura popular, toman de esta forma La Gallera, contrariando así el espíritu público de exclusión de este tipo de prácticas. Sonidos, gritos y truenos, tales son los ejes expositivos, clamando por esa recuperación de la memoria que Barber inscribe en el interior de las campanas. “Es un caudal a preservar y del que gozar”, para que Valencia salga del “embobamiento” en el que se encuentra.

Instalación de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación de Llorenç Barber en La Gallera.

“Hemos perdido la batalla de la pedagogía”. Batalla que Llorenç Barber emprende mediante la “educación de puertas abiertas que durante tres meses” (los que dura la exposición) desea realizar al menos un día a la semana en La Gallera. “Ofrezco una universidad libre para explicar lo que los conservatorios no hacen”. El “silencio cultural en la escena valenciana” se transforma en ‘Batallar / Batallem’ en un conjunto de gestos rompedores. Gestos que amalgaman el silencio, la pausa, la sincronía y el ritmo, con la fiesta, el fuego, la implosión y el cuerpo, palabras igualmente utilizadas en el proyecto expositivo.

Por eso al final lo que cuenta es tener una “cabeza sinestésica”, tal y como se recoge en uno de los textos de la práctica colaborativa, que pueda dar cuenta de esa mezcla de sonidos y sensaciones que batallan entre sí en La Gallera. Sinestesia que vendría a desperezar a Valencia de tanta “banalidad artística”. Llorenç Barber lo hace a campanazo limpio, cuyos ecos se escucharán hasta el 27 de septiembre.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Salva Torres

 

Gabi Ochoa: “Ya no se hace periodismo”

Las guerras correctas, de Gabriel Ochoa
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de junio de 2015, a las 20.30h
Charlas coloquio de Jordi Évole (4 de junio) e Hilario Pino (día 5), al término de la representación

Felipe González, presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, fue entrevistado en TVE por Iñaki Gabilondo en enero de 1995. La pregunta en torno al denominado terrorismo de Estado practicado por los GAL contra ETA levantó ampollas: “Organizó, autorizó o toleró usted la guerra sucia del GAL?” Aquello fue cara a cara. De eso hace ya 20 años. Ahora, otro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado a comparecer ante los medios de comunicación a través de un televisor de plasma para evitar preguntas comprometidas.

Chani Martín, Manuel Solo, Luis Callejo y César Tormo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

De izquierda a derecha, Chani Martín, Manolo Solo, Luis Callejo y César Tormo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Gabi Ochoa, que presenta del 4 al 6 de junio en La Rambleta su obra ‘Las guerras correctas’ dramatizando aquella entrevista, establece esa comparación para afirmar: “Actualmente no se hace periodismo”. Y recuerda la frase de George Orwell: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique. Todo lo demás son relaciones públicas”. Fue Jordi García Candau, entonces director de Televisión Española, quien propuso a Gabilondo esa entrevista al presidente que, un año después, perdería las elecciones sin duda minado por el asunto de los GAL.

“Gabilondo me contó, en una cita que tuve con él durante dos horas y media,  todo lo relacionado con la gestión de aquella entrevista”, explica Ochoa. Para documentarse, también se reunió con García Candau, pero no ha podido hacer lo mismo con Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces portavoz del Gobierno, y el propio Felipe González. “Nunca me han dicho que no, pero tampoco que sí; se limitan a decirme desde el partido que están ocupados”.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

¿Miedo? Gabilondo, según recuerda Ochoa, insistió a la hora de preguntar a González si era “políticamente responsable” de los GAL. Y tanta fue la insistencia del entrevistador, como insistente la negativa del entrevistado. Negativa que todavía pesa en el ánimo de Iñaki Gabilondo. “Él insistió en el tema de los GAL, porque era un asunto candente, y aunque no fuera conocedor de ello Gabilondo dice que insistió para que Felipe González pudiera al menos reconocer su responsabilidad política”. Jamás lo hizo.

‘Las guerras correctas’ es teatro documental del que hace menos de un mes tuvimos otro buen ejemplo con la obra ‘Ruz-Bárcenas’, de Alberto San Juan, en el Teatro Talía de Valencia. “Más que una moda yo diría que, con la crisis económica, hay más conciencia social y el creador tiene que implicarse con esa realidad”, admite Ochoa. Manolo Solo, que en el espectáculo de San Juan interpretaba al juez Ruz, se mete ahora en la piel de González. Luis Callejo es Iñaki Gabilondo, mientras Chani Martín y César Tormo se encarga de dar vida a Rubalcaba y García Candau, respectivamente.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

“La verdad es que pasados 20 años no sé si hemos avanzado en periodismo o retrocedido”, destaca Ochoa. Ruedas de prensa sin preguntas, connivencias entre los grandes medios de comunicación y los emporios empresariales, amén de la transformación orwelliana del periodista en relaciones públicas, confirman la tendencia al sospechoso silencio de un periodismo que, al igual que sucede en lo político, debería ser objeto de una sana mutación.

Con ‘Las guerras correctas’, Gabi Ochoa viene a reclamar cierta vuelta a las esencias periodísticas. “Hay que volver a hacer periodismo de verdad”. Él se limita, mediante una “puesta en escena sobria”, a recrear ese ambiente del periodista pretendiendo arrancarle la verdad a quien la esquiva. Quién sabe si la guerra correcta a la que se refiere Ochoa en su obra, tiene que ver con esa lucha por vencer la resistencia de quien no quiere que algo se publique. “La ficción permite interpretar la realidad, ir más allá de los hechos observables”. Ochoa arroja luz allí donde proliferan las sombras.

Una escena de la obra 'Las guerras selectas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

César Tormo (izquierda) y Luis Callejo en una escena de ‘Las guerras selectas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Salva Torres

Insólita Wertmüller en Sala Berlanga

Insólita aventura de verano, de Lina Wertmüller
Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Viernes 12 de junio de 2015, a las 20.15h

La Filmoteca de CulturArts IVAC, tras la primera proyección en mayo de ‘Una mujer en África’, de Claire Denis, ofrecerá el viernes 12 de junio el pase de un segundo largometraje, ‘Insólita aventura de verano’ (Lina Wertmüller), fruto del acuerdo con CIMA CV, Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales Comunidad Valenciana.

Estas proyecciones surgen de la colaboración entre CIMA CV e IVAC para incluir en su programa y debatir películas dirigidas por mujeres, como forma de visibilizar estos trabajos muchas veces ausentes en los circuitos comerciales. Esta vez es el turno de Lina Wertmüller, la primera mujer en ser nominada al Óscar a la mejor dirección en 1976.

Giancarlo Giannini y Mariangela Melato en 'Insólita aventura de verano', de Lina Wertmüller.

Giancarlo Giannini y Mariangela Melato en ‘Insólita aventura de verano’, de Lina Wertmüller.

Mariangela Melato y Giancarlo Giannini (actor fetiche de la directora ya que actúa en varias de sus películas) protagonizan ‘Una insólita aventura de verano’ (1974), película en la que se narra la singular relación entre una rica y mimada mujer y un marinero comunista durante un rocambolesco naufragio en una isla desierta.

Comprometida políticamente, Lina Wertmüller confronta de manera irónica e impertinente lo social y lo económico del momento en que vive, desembocando en esta dramática comedia.

Fotograma de la película 'Insólita aventura de verano', de Lina Wertmüller. Cortesía de CIMA CV.

Fotograma de la película ‘Insólita aventura de verano’, de Lina Wertmüller. Cortesía de CIMA CV.