Los espectadores refrendan el 33 Cinema Jove

33ª edición de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de València

La 33ª edición de Cinema Jove, el Festival Internacional de Cine del Institut Valencià de Cultura, celebrado del 22 al 29 de junio de 2018, ha recibido un total de 8.927 espectadores. La cifra supone un aumento de 1.833 espectadores con respecto a los 7.094 de la sesión anterior, casi un 25 % más que el año pasado.

“Hemos intentado combinar los nombres más célebres, como José Sacristán, de quien se proyectó ‘Formentera Lady’, y David Trueba, que presentó su última película, ‘Casi 40’, con cineastas en potencia que no por ser desconocidos tienen menos calidad”, ha explicado el director de Cinema Jove, Carlos Madrid.

De hecho, es una gran noticia para el responsable del festival que el espacio donde más se ha percibido el incremento en la afluencia de público haya sido en el Teatro Rialto, sede de la Sección Oficial de Cortometrajes.

Imagen de la película húngara 'Genezis', de Árpad Bogdán, ganadora del Premio Luna de Valencia al Mejor Largometraje del Festival Internacional de Cine de València Cinema Jove. Fotografía cortesía del festival.

Imagen de la película húngara ‘Genezis’, de Árpad Bogdán, ganadora del Premio Luna de Valencia al Mejor Largometraje del Festival Internacional de Cine de València Cinema Jove. Fotografía cortesía del festival.

El director atribuye el incremento del público asistente a la planificación de la comunicación con más tiempo de antelación que la edición anterior. Como resultado, el festival internacional de cine ha contado con más apoyos comunicativos para mostrar la oferta cinéfila en la ciudad y en el área metropolitana. En opinión de Madrid, el público ha apreciado la calidad de la propuesta artística de Cinema Jove.

“Ciertos directores valencianos muy jóvenes, como Marino Darés, responsable de ‘Halcón ciego’, e Iván Fernández de Córdoba, cuya segunda película, ‘#Seguidores’, participó a concurso en la Sección Oficial de Largometrajes, han tenido la oportunidad de mostrar sus obras, que empiezan a dar signos de personalidad propia”, ha destacado Madrid.

El público que más ha confluido en las secciones oficiales del festival, correspondientes a cortos, largos y webseries, ha sido el más joven. A esta afluencia ha colaborado el contacto de los responsables de la muestra internacional de cine con la comunidad universitaria, con la puesta en marcha, entre otras iniciativas, de un jurado joven integrado por 24 miembros, 12 responsables de premiar al mejor largometraje y 12, al cortometraje más destacado de la Sección Oficial.

“Esto es solo el principio y podemos y debemos incidir más en este sentido”, ha avanzado Carlos Madrid por lo que respecta a futuras ediciones.

CARTEL_FINAL

 

‘Genezis’ se lleva la Luna de València

‘Genezis’, de Árpád Bogdán
Premio Luna de València
Cinema Jove
Del 22 al 29 de junio de 2018

El jurado de la Sección Oficial de Largometrajes de la 33 edición de Cinema Jove ha otorgado el gran premio del festival, la Luna de València a la Mejor Película, a la húngara ‘Genezis’, del director romaní Árpád Bogdán, “por atreverse a apostar por el cine social y comprometido pero sin olvidar la dimensión humana de cada uno de los individuos implicados en los hechos que narra”.

‘Genezis’ es un alegato antirracista filmado con una gran carga poética cuyo trasfondo son los ataques con cócteles molotov perpetrados por extremistas neonazis húngaros contra viviendas de familias gitanas en 2009. El jurado ha valorado la forma de contar esta historia colectiva sin olvidar que está protagonizada por “seres humanos valiosos”, en palabras del portavoz del jurado, el polaco Robert Aronowsky, quien ha destacado la “gran unanimidad” que ha habido en las deliberaciones a la hora de otorgar este premio, que está dotado con 35.000 euros.

Genezis, de Árpád Gararian. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Genezis, de Árpád Bogdán. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La película húngara también ha sido acreedora de la Mención del Jurado a la Mejor Fotografía por la capacidad de su director de fotografía, Tamás Dobos, de “hacer visibles las emociones entre la oscuridad”, según reflexiona Aronowsky. Se da la circunstancia de que el director de la película, Árpad Bogdán, es de origen romaní, como las víctimas de los ataques neonazis que retrata en su película.

La otra película triunfadora de esta edición del festival que organiza el Institut Valencià de Cultura ha sido la polaca ‘Silent Night’, que ha obtenido menciones a la Mejor Dirección para Piotr Domalewski y a la Mejor Interpretación para su actor principal, Dawid Ogrodnik.
La Mención Especial del jurado ha sido para la película suiza ‘Vakuum’ y la de Mejor Guión, para la japonesa ‘The Hungry Lion’, que también ha obtenido el Premio del Jurado Joven al Mejor Largometraje.

El premio Luna de València de la Sección Oficial de Cortometrajes, dotado con 9.000 euros, ha recaído en ‘The Full Story’, de los directores ingleses Daisy Jacobs y Christopher Wilder, “por las originalidad de la técnica utilizada, que mezcla animación e imagen real” y también por tocar “cuestiones profundas de la vida” de una manera “ligera pero que atrapa al espectador”, según ha indicado la crítica de Cahiers du Cinéma Camille Bui, portavoz del jurado.

El corto ganador refleja de forma significativa, a juicio de Bui, “cómo los lugares son habitados por los fantasmas del pasado” y “cómo un mismo espacio puede albergar distintas temporalidades”. La portavoz asegura que también en la sección de cortos ha habido unanimidad sobre el premio principal, lo cual da idea de que es una historia “atractiva para diferentes sensibilidades”.

El corto ‘Ahora seremos felices’, del valenciano Borja Soler, ha ganado el premio Feroz Cinema Jove, cuyo prestigio reside en que lo conceden los miembros de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España. El corto de Soler está basado en el libro de relatos ‘La vida privada de los héroes’, de Daniel Jiménez Palancia.

En la Sección Oficial de Webseries, la Luna de València, dotada con 2.000 euros, ha sido para la australiana ‘This is Desmondo Ray’, que aúna drama y animación. La propuesta de Steve Baker también se ha hecho con el Premio Especial Roma Web Fest y con el premio de distribución Rockzeline, consistente en un contrato de distribución.

El Premio del Público, retribuido con 800 euros, ha destacado la española ‘Dorien’, dirigida por los Hermanos Prada y protagonizada por Carolina Bang, Dani Muriel y Macarena Gómez. El thriller psicológico con tintes sobrenaturales también ha visto reconocida su fotografía con una mención del jurado a Kiko y Javier Prada y ha sido merecedora del Premio Especial Marseille Webfest, por el que el director del festival más importante de Europa la incluirá en la Sección Oficial de su siguiente edición.

Fotograma de 'Genezis', de Árpád Bogdán'. Imagen cortesía de Cinema Jove

Fotograma de ‘Genezis’, de Árpád Bogdán’. Imagen cortesía de Cinema Jove

Del entretenimiento al cambio global en el cine

‘La (re)evolución social a través del cine’, de Esther Marín
Sala Gregori Maians del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Juves 28 de junio de 2018, a las 19.00h

La Institució Alfons el Magnànim-Centre Valencià d’Estudis i d’Investigació, dependiente del Área de Cultura de la Diputació de València, presenta este jueves 28 de junio una de sus últimas novedades editoriales, el libro ‘La (re)evolución social a través del cine. Los argumentos cinematográficos en la crisis de la modernidad’, de Esther Marín Ramos. El acto contará con la presencia de la propia autora; de Áurea Ortiz, técnica de la Filmoteca Valenciana i profesora de la Universitat de València, y de Anacleto Ferrer, director del Institut d’Humanitats del Magnànim. El estudio de Marín se ha publicado en la colección Novatores y se puede adquirir tanto en librerías como a través de la página web.

Esther Marín. Imagen cortesía de la Institució Alfons el Magnànim.

Esther Marín. Imagen cortesía de la Institució Alfons el Magnànim.

El ensayo de Esther Marín recoge los nuevos argumentos que el cine comenzó a mostrar a partir de la década de los noventa, a través de películas de Tim Burton o Spielberg, y otras como ‘La vida de Pi’, ‘Blade Runner’ o ‘Pretty woman’, y lo hace analizando las de mayor repercusión social de todos los tiempos. El resultado de esta minuciosa investigación descubre significativas aportaciones sobre la evolución del imaginario colectivo durante estas últimas décadas y pone en evidencia que bajo la pátina del entretenimiento hay una demanda de cambio global que se está haciendo realidad en muchos lugares del planeta con independencia de sus particularidades territoriales.

La presentación se enmarca dentro de la programación del festival Cinema Jove que se viene celebrando esta semana en diferentes espacios culturales de la ciudad de València, como el teatro Rialto o el Centre del Carme Cultura Contemporània, a los cuales se incorpora el MuVIM como el centro donde se presenta el libro.

Portada del libro, de Esther Marín.

Portada del libro ‘La (re)evolución social a través del cine, de Esther Marín.

Esther Marín Ramos (Alacant, 1972) es doctora en Sociología de la Cultura i licenciada en Periodismo per la Universidad Complutense de Madrid. Fundó la primera ONG española de Comunicación para el Desarrollo con la cual llevó a cabo diferentes programas sobre educomunicación en la década de 1990. Dedicada a la docencia durante más de diez años, fue profesora de Psicología de la Comunicación y Teoría de la Comunicación en el extinto Centre d’Estudis Ciutat de la Llum, adscrito a la Universitat Miguel Hernández de Elx. Escribe sobre cine y series de televisión en la revista Píkara Magazine desde una perspectiva de género y en otras publicaciones de carácter científico.

 

Fotograma de Blade Runner.

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott.

El cine manierista de Brian de Palma en Cinema Jove

El joven Brian de Palma
33 Festival Cinema Jove
Del 22 al 29 de junio de 2018

Contemplar a un Robert de Niro casi imberbe en una cinta independiente rodada en 1968, ‘Saludos’ (‘Greetings’), es sólo uno de los grandes atractivos de la sección ‘El joven Brian De Palma’, que forma parte del programa de la 33 edición de Cinema Jove, certamen organizado por el Institut Valencià de Cultura y que se celebra en València del 22 al 29 de junio. Esta retrospectiva aborda la producción del cineasta estadounidense hasta los 40 años, mucho antes de rodar ‘Los intocables de Eliot Ness’ o ‘Misión: imposible’.

El ciclo incluye una película inédita, los primeros éxitos comerciales y de crítica del director y, en conjunto, un buen elenco de películas que muestran su evolución desde el cine más experimental de finales de los sesenta hacia el híbrido entre suspense, erotismo y cine de terror que lo caracterizó en los setenta. Brian De Palma sucede así a David Lynch en esta sección de Cinema Jove en la que, como cada año, se aborda la etapa juvenil de un cineasta consagrado.

‘Carrie’ o ‘Vestida para matar’, son algunos de los títulos más conocidos dentro de un ciclo que consta de ocho películas, se proyectará íntegramente en el Centre del Carme y tendrá un colofón muy especial: el documental ‘De Palma’, grabado durante diez años y en el que el propio director analiza una carrera extensa que abarca casi seis décadas.

Fotograma de El fantasma del paraíso. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de El fantasma del paraíso. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Película inédita y musical de culto

Los inicios de Brian De Palma nos zambullen en el terreno del cine experimental más arriesgado. Es el caso de ‘Greetings’ (1968), donde podemos ver la segunda incursión en la gran pantalla de un jovencísimo (y entonces desconocido) Robert de Niro, integrante del disparatado trío protagonista de esta cinta claramente independiente. Es también el caso de ‘Murder à la mod’ (1968), película inédita que constituye una auténtica rareza y muestra los lenguajes narrativos explorados por el director en sus inicios, muy alejados del cine de género de corte clásico que cultivó más tarde.

Otra de las curiosidades del ciclo es la particular revisión de los mitos del fantasma de la ópera y Fausto que realizó el director en 1974 y que dio lugar a ‘El fantasma del paraíso’, una suerte de ópera rock satírica que entra en el terreno del kitsch y que, para muchos, está emparentada con el musical de culto quizá más famoso de la historia, ‘The Rocky Horror Picture Show’.

Para entonces Brian De Palma ya empezaba a ser un director conocido gracias a un largometraje anterior, ‘Hermanas’ (1973), claramente inspirado en el maestro Hitchcock y que también podremos disfrutar en la 33 edición de Cinema Jove. Esta película supuso, en su día, el primer éxito tanto de crítica como de público de Brian de Palma y, también, un impulso importante en la carrera de la actriz protagonista, la canadiense Margot Kidder, recientemente fallecida y recordada por el gran público por encarnar a Lois Lane, la novia de Superman, en la famosa saga cinematográfica de los ochenta. El siguiente título del director, en la misma línea del ‘thriller’, fue ‘Fascinación’ (1976), que ya contó con una nominación a los Oscar de Hollywood y fue el precedente inmediato de su consagración.

Fotograma de Carrie. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Carrie. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El éxito descomunal de ‘Carrie’

Avanzada la década de los setenta, Brian De Palma lleva al cine, por primera vez en la historia, una novela de Stephen King, lo que supone la incursión definitiva del director en el cine de terror, género que hasta entonces había bordeado. El resultado, ‘Carrie’ (1976), fue un auténtico bombazo internacional, un éxito de taquilla y, de nuevo, una catapulta para su actriz protagonista, una jovencísima Sissy Spacek. A partir de aquí, la carrera de Brian de Palma, que entonces tenía sólo 36 años, ya empieza a ser la de un nombre definitivamente reconocido en la industria cinematográfica.

También están incluidos en el ciclo títulos posteriores como ‘La Furia’ (1978), protagonizada por Kirk Douglas y John Cassavetes, y otro de los largometrajes más celebrados en la trayectoria del director estadounidense, la inquietante y sensual ‘Vestida para matar’ (1980), un ‘thriller’ que devuelve la filmografía de De Palma al terreno del suspense más hitchcockiano y que cuenta con la memorable interpretación de Michael Caine en el papel del ambiguo doctor Robert Elliott.

Fotograma de 'Hermanas'. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Hermanas’. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El cartel de Cinema Jove, a debate

Presentación del cartel de la 33 edición de Cinema Jove
Escola d’Art i Superior de Disseny de València (EASD)
C / Pintor Domingo, 20. Valencia
Martes 15 de mayo de 2018, a las 19.30h

“La necesidad de una dirección artística en los eventos culturales. Eso es lo que queremos debatir frente a los alumnos de la escuela, en la línea de ahondar en el carácter ‘joven’ del festival. Más allá de mostrar el nuevo cartel, hemos querido hacer de esta presentación algo didáctico”, ha declarado Carlos Madrid, director de Cinema Jove.

Por su parte, Julia Valencia, directora de Arte del certamen, afirma que no existe “una metodología” para la dirección artística de este tipo de eventos sino que cada cual la ejerce “según su personalidad”. En su caso, Valencia pretende que sea “un diálogo continuo con todas las partes implicadas”. “Tanto el cartel, como la escultura del premio o la escenografía de las galas de inauguración y clausura, por poner algunos ejemplos, responden a los mismos conceptos, a una idea común”, añadió la directora artística.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

El acto de presentación del cartel de la 33 edición de Cinema Jove tendrá lugar el próximo martes 15 de mayo en la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny de València), a las 19.30h. La mesa redonda se titula ‘El director creativo y otros animales mitológicos’. Además de Julia Valencia, participarán Patricia Bolinches, diseñadora de la imagen del cartel de la 32 edición, y Daniel Rueda y Anna Devís, responsables de la del presente año.

La imagen del cartel de este año sigue la tendencia habitual en las creaciones de  Rueda y Devís, que parten de la fotografía e interactúan de manera creativa con la arquitectura. La directora de arte de Cinema Jove, Julia Valencia, escogió a esta pareja de artistas, al igual que hizo el año pasado con Patricia Bolinches y Señor García, porque “juntos forman un dúo creativo donde la personalidad de ambos ha encontrado un lenguaje único”.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

 

De Anna Devís destaca que es una creadora espontánea cuyo imaginario habla de la diversión de confeccionar “pequeñas historias suspendidas en el tiempo”. Mientras que de Daniel Rueda destaca su “ojo milimétrico”, definiéndolo como “un fotógrafo de la síntesis, la forma y el vacío”.

Tanto Devís (instagram.com/anniset) como Rueda (instagram.com/drcuerda), tienen cientos de miles de seguidores en Instagram y han trabajado para Netflix, Coca-Cola, Smart o Swatch, cuya imagen ha dado la vuelta al mundo pasando desde las calles de València a copar las pantallas de la famosa Times Square de Nueva York. No obstante, es la primera vez que trabajan para un festival de cine.

Cartel de Cinema Jove 2018 obra de Daniel Rueda y Anna Devís. Imagen cortesía del festival.

Cartel de Cinema Jove 2018 obra de Daniel Rueda y Anna Devís. Imagen cortesía del festival.

El cartel de Cinema Jove, obra de Devís y Rueda

Cartel de Anna Devís y Daniel Rueda
33 edición del Festival Internacional de Cine de València – Cinema Jove
Del 22 al 29 de junio de 2018

La 33 edición del Festival Internacional de Cine de València – Cinema Jove, que se celebrará del 22 al 29 de junio y que está organizada por el Institut Valencià de Cultura, va a contar con el dúo artístico valenciano Daniel Rueda y Anna Devís. Sus imágenes, creadas a través de la fotografía, interactúan de manera creativa con la arquitectura.

Obra de Anna Devís y Daniel Rueda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Obra de Anna Devís y Daniel Rueda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La directora de arte del festival, Julia Valencia, escogió a esta pareja de artistas, al igual que hizo el año pasado con Patricia Bolinches y Señor García, porque “juntos forman un dúo creativo donde la personalidad de ambos ha encontrado un lenguaje único”. De Anna Devís destaca que es una creadora espontánea cuyo imaginario habla de la diversión de confeccionar pequeñas historias suspendidas en el tiempo. Mientras que de Daniel Rueda dice que tiene un ojo milimétrico, “es un fotógrafo de la síntesis, la forma y el vacío”, declara Valencia.

Ambientadas en ciudades de todo el mundo y llenas de estructuras llamativas, formas simples y colores pastel, las imágenes de Devís y Rueda no sólo hablan de elegancia, simpleza y minimalismo. Además de subrayar hermosas arquitecturas, sus fotografías también muestran una forma única de experimentar la vida cotidiana e interactuar con nuestro entorno más inmediato.

Obra de Anna Devís y Daniel Rueda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Obra de Anna Devís y Daniel Rueda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Tanto Devís (instagram.com/anniset) como Rueda (instagram.com/drcuerda), tienen cientos de miles de seguidores en Instagram y han trabajado para Netflix, Coca-Cola, Smart o Swatch, cuya imagen ha dado la vuelta al mundo pasando desde las calles de València a copar las pantallas de la famosa Times Square de Nueva York.

Es la primera vez que ambos trabajan para un festival de cine y, junto a Julia Valencia, han desarrollado una idea cargada de simbología. En palabras de Rueda: “La imagen del cartel evoca el concepto de ‘ascensión’, un concepto en sí mismo al que se le puede sacar múltiples significados. Además, vincularemos esa imagen con el leitmotiv del cine, haciendo que la pieza central tenga una doble lectura”.

Cartel de Cinema Jove, obra de Anna Devís y Daniel Rueda. Imagen cortesía del festival.

Cartel de Cinema Jove, obra de Anna Devís y Daniel Rueda. Imagen cortesía del festival.

“Dirigir Cinema Jove lo veía como algo quimérico”

Entrevista a Carlos Madrid
Director del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 23 de junio al 1 de julio de 2017

Hace unas semanas terminaba la 32 edición de Cinema Jove, una edición marcada por el cambio de director y todo lo que ello suele conllevar. Podríamos hablar en el presente artículo de la interesante ganadora ‘The Wound’ (John Trengove, 2017) o del cortometraje que se alzó victorioso ‘Submarine’ (Mounia Akl, 2016). También podríamos hablar de Pablo Trapero, Premio Luna de València, y la retrospectiva de su carrera (necesaria), pero de todo eso estoy seguro de que ya han hablado, discutido y seguro que opinado en otros lugares. Nosotros haremos otra cosa.

Me siento con Carlos Madrid (1982), recién llegado de Barcelona, ese chico que hasta hace dos días obraba, junto a su equipo, el milagro de crear un festival de mediometrajes, La Cabina, que trascendía (por fin) las fronteras de la provincia. El lugar elegido era una cafetería de Nuevo Centro en Valencia. La charla, aunque durante unos minutos versó alrededor de esta edición y su compleja realización, se centró en el propio Carlos Madrid, un joven que hacía malabares con un presupuesto exiguo para La Cabina, pero que todo el mundo admiraba y conocía, en parte por ese presupuesto que manejaba.

Inolvidable, por citar algo, fue el cartel de Paula Bonet y cómo la gente lo arrancaba de las paredes (puro fenómeno fan) de la ciudad. Esos detalles ya hablan de un festival grande. Carlos ahora tenía un reto: dirigir el festival con mayor presupuesto de la Comunitat Valenciana y el referente de la ciudad. Madrid coge aire antes de hacer una valoración superficial y personal de cómo había ido este primer año con él a la cabeza.

Carlos Madrid. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Para ser una primera edición y haber dispuesto de este tiempo, la verdad es que ha sido una edición muy difícil pero bastante satisfactoria por mi parte. Creo que las secciones oficiales han tenido mucha calidad, hemos visto mucha gente por las salas. Como toda primera vez de cada persona, toca mucho aprendizaje, bueno, nunca se deja de aprender, pero sobre todo estas primeras veces. Creo que toca mejorar en varios aspectos, pero creo que nos podemos sentir bastante satisfechos”, explica el director de festival.

Me imagino a Carlos Madrid los días previos a la decisión de marcharse a Cinema Jove, asumiendo la enorme responsabilidad que se le venía encima.  Sorbe su granizado de limón, le da una vuelta con la pajita y se dispone a contestar: “Creo que intentando que la cosa no te abrume, considerando todo lo que es, como un trabajo de mucha responsabilidad, con mucha gente pendiente de ti, no solo el equipo, sino la institución, la prensa, los espectadores y la industria valenciana de cine”

Y continúa: “Entonces sientes que hay más ojos mirándote y ese shock a veces se acrecienta, pero es verdad que si te lo tomas como un trabajo e intentando organizarte las cosas, todo se va sobrellevando (…) intentas no dejarte nada, aunque inevitablemente te dejas cosas por hacer, gente con la que hablar; yo de cualquier forma intento tomármelo con tranquilidad, y todo lo que no haya podido hacer en esta primera edición, hacerlo en la segunda”, sentencia acabándose su vaso.

Carlos Madrid es el vivo retrato de cientos de chavales que van a los festivales de cine y en algún momento fantasean con hacer algo más, con mostrar al mundo las grandezas del séptimo arte. Madrid comenzó como todos, pero su sueño fue tomando forma hasta convertirse en realidad, lo que demuestra que con trabajo y esfuerzo, a veces, más de las que creemos, los sueños se   pueden materializar.

Pero, antes de seguir, debemos saber si en realidad éste era uno de sus sueños: “Yo no lo habría imaginado nunca, hasta que los últimos meses del año pasado empezaron a salir nombres y ya me comunicaron que habían pensado en mí. Este festival es al que iba de adolescente, cuando a la edad de 15 años cogía el metro siete días seguidos desde Godella para ver cuatro o cinco sesiones de cortos y largos, y lo que me echaran. Es una sensación rara, porque no es algo que me esperara, ni que creyera que fuera en principio para mí. Otra cosa es que, con los años, de La Cabina haya aprendido algo de este oficio, pero era una cosa casi quimérica”, apunta Carlos.

Carlos Madrid. Imagen cortesía del autor.

Carlos Madrid. Imagen cortesía del autor.

A los que nos gusta el cine, los festivales son parte de nuestra persona. “Supongo que eran parte de mi mundo como espectador, tanto Cinema Jove como La Mostra. En cuanto a festivales, hasta hace seis años no había salido de Valencia, pero luego comencé a ir por Europa para ver un poco más y aprender”, señala Madrid.

Me sorprende su confesión de que la verdadera mecha para parir La Cabina no fuera Cinema Jove, aunque fuera uno de los azuzadores, pero no la chispa. “El festival que tuvo influencia en que poco después comenzara con La Cabina fue L´Observatori, un festival de investigación artística y música de València que ya desapareció en 2012, y que gracias a su director, Blanco Añón, y su equipo, propició que me iniciara en este mundillo”, subraya.

Es una lástima que los buenos festivales, como las buenas personas, nos dejen, pero la vida es así y por lo menos allí se gestó la semilla de un festival que llama a las puertas de los grandes y en el cual, este año por primera vez, Carlos Madrid ya no estará. Las sensaciones deben ser contradictorias, porque al tiempo que La Cabina cumple diez años, él no la dirigirá.

“Bien es cierto que no he sabido ponerle nombre a esa sensación, porque desde que empecé con Cinema Jove he estado muy metido en lo que trabajo. Sí que es cierto que es una sensación agridulce y supongo que me llegará cuando arranque La Cabina en el mes de noviembre y sea un mero espectador. Intento pensar más en la parte dulce que en la agria y le deseo toda la suerte del mundo a Sara [Mansanet] y su equipo”. Sin más, nos despedimos. Carlos Madrid coge su bici y yo me marcho al autobús. Porque, como ya he dicho, a veces los sueños, con mucho trabajo, se pueden cumplir.

Javier Caro

Cinema Jove contabiliza 7.094 espectadores “reales”

XXXII Festival Internacional de Cine de Valencia
Cinema Jove
Cómputo de espectadores: 7.094
Del 23 de junio al 1 de julio de 2017

Cinema Jove, el festival cinematográfico del Institut Valencià de Cultura, que se celebró del 23 de junio al 1 de julio, ha recibido en su 32 edición un total de 7.094 espectadores. Esta cifra corresponde a los espectadores reales que han acudido a las sesiones programadas en sus ocho secciones (Secciones Oficiales, Luna de València, Un futuro de cine, El Joven David Lynch, Art & The City, 30 años de Erasmus, 25 años de Comunicación Audiovisual en el CEU y Proyecciones Especiales).

Este número real de audiencia corresponde con la previsión en la rueda de prensa de presentación del director del festival, Carlos Madrid, que manifestó su pretensión de dotar de realismo y transparencia a las cifras del festival y de considerar metas alcanzables para ir creciendo cada año de manera realista.

Ciclo de David Lynch en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Ciclo de David Lynch en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Con el ánimo de imprimir transparencia a las cifras, la nueva organización del festival quiere dejar claro lo que supone el “espectador real” (no contabilizando para ello visitantes a exposiciones o asistentes a fiestas) y apuesta en adelante por establecer métodos objetivos y fehacientes de contabilidad de espectadores.

Según datos del anterior equipo de Cinema Jove, las ediciones de 2014, 2015 y 2016 tuvieron una cifra de 23.305, 20.474 y 14.827 espectadores respectivamente. Antes de quedarnos con el simple titular o la cifra única, es preciso mostrar los métodos de contabilidad ejercidos hasta el momento para evitar comparaciones erróneas y precisar cuestiones básicas como “qué consideramos espectador” o ciertos métodos de contabilidad que no se corresponden en absoluto con las cifras reales de la actividad a la que se refieren.

EL CASO DE VIVEROS

Esta ha sido la sección históricamente con mayor número de espectadores debido a que no existía control de aforo porque se trataba de entrada gratuita y sin control de billetaje y se realizaba una contabilidad basada en el número total de butacas disponibles e incluso incrementando el número máximo de butacas.

Viveros no se ha realizado en esta edición de Cinema Jove. Si nos ceñimos a las tres ediciones anteriores se contabilizaron asistencias de 6.801 personas en 2014, 8.804 personas en 2015 y 6.079 en 2016. En esta edición se ha decidido prescindir de la ubicación de Viveros y por lo tanto se prescinde de estas cifras, que en cualquier caso se consideran estimativas y que no corresponden a la realidad ya que no existía un control exhaustivo de las mismas.

Ciclo Art&Graffiti en el solar. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Ciclo Art&The City en el solar de la calle Conde Montornés. Imagen cortesía de Cinema Jove.

ACTIVIDADES EXTRAORDINARIAS DE CADA EDICIÓN DEL FESTIVAL

En el contexto de un festival de cine debería establecerse en qué actividades hay que contabilizar espectadores y en cuáles no. También el método de contabilidad. La actual dirección no contempla contar los espectadores de una exposición organizada por el festival.

En ediciones anteriores se contabilizaron:
2011. Exposición Chico y Rita en la FNAC: 3.100 espectadores según la organización.
2014. Exposición Cómicos ibéricos en Lotelito: 2.750 espectadores según la organización.

La nueva dirección del festival no considera los visitantes de una exposición como espectadores del festival. Deben considerarse como asistentes a eventos del festival pero no como espectadores. Por ello, entendemos que los visitantes de una exposición deben reflejarse en la memoria pero no en el cómputo de espectadores porque desvirtúa las cifras reales del festival. Además, el método de contabilización de asistentes no está definido ni existe un sistema de billetaje que acredite la asistencia a las exposiciones.

FIESTAS

Esta dirección tampoco contempla la asistencia a las fiestas en el cómputo de espectadores. Deben reflejarse también en la memoria, pero no son espectadores reales del festival.

Por ejemplo, las fiestas de inauguración y clausura consisten en la continuación de las galas de inauguración y clausura por lo que se contabilizan dos veces los mismos espectadores.

En otras fiestas realizadas durante el festival de ediciones anteriores los asistentes a las fiestas superaban el aforo máximo de los locales y tampoco consta un procedimiento de contabilidad de los asistentes.

Ciclo de David Lynch en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Ciclo de David Lynch en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Cinema Jove.

CONCLUSIONES

-En las cifras de al menos las últimas ediciones del festival se contabilizan aforos y no espectadores en algunas secciones (Viveros) al no existir un método definido para controlar los asistentes.

-Se contabilizan como espectadores a posibles visitantes de exposiciones o asistentes a fiestas. Entendemos que dichos visitantes no son espectadores y no forman parte de un cómputo general de espectadores del festival.

-Resulta del todo imposible establecer el número total de espectadores de dichas ediciones por no contarse con los elementos suficientes y objetivos para el cómputo.

FUTURO

-La nueva dirección asume que las cifras de espectadores deben darse con toda normalidad, transparencia y, siempre que sea posible, con un agente externo al festival que certifique objetivamente la asistencia a cada sesión.

-Si el festival pretende tener más espectadores para conseguir todo aquello, debe ganárselos con su esfuerzo, buena programación y una óptima comunicación.

-Teniendo en cuenta que las cifras reales son bastante más bajas de lo que las memorias de actividades de ediciones anteriores reflejan, pero que ya no existe posibilidad de establecerlas con exactitud, consideramos que:

-La actual dirección tiene el objetivo de revivir este festival y llevará varias ediciones conseguir unas cifras razonables.

-En la 32 edición partimos de cero en la contabilidad (mejor dicho, de 7.093 espectadores en sala REALES). Evidentemente, habida cuenta de las cifras actuales y las circunstancias de las que se partía, el festival tiene la pretensión de recuperar espectadores, acercar a un mayor número de público joven a las salas y contar con el público universitario como espectadores y como futuros creadores cinematográficos.

Ciclo David Lynch en el Centre del Carme. Cinema Jove

Ciclo David Lynch en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Cinema Jove.

 

Cinema Jove premia a la ‘arcoiris’ The Wound

The Wound, de John Trengove
Premio Luna de Valencia al mejor largometraje
Submarine, de Mounia AklPremio Luna de Valencia al mejor cortometraje
Cinema Jove
Del 23 de junio al 1 de julio de 2017

Un rito de iniciación sexual en las montañas de un pueblo sudafricano, en el que participan jóvenes llamados a ser circuncidados en grupo como paso previo a la madurez, es la trama que ha “cautivado” a los miembros del jurado de Cinema Jove para otorgar a The Wound, de John Trengove, el premio Luna de Valencia al mejor largometraje dotado con 40.000 euros. La programadora Yoana Pavlova, ejerciendo de portavoz de ese jurado, que han completado la productora Beatriz Bodegas y el director Enrique Rivero, aludió al “material emocional pero contenido” de la película y a la “sencilla historia de doble iniciación” para explicar el motivo del premio. “Narra problemas complejos mirando directamente a los ojos de los personajes con respecto, comprensión y esperanza”, agregó.

Fotograma de The Wound. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de The Wound. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La trama se hace eco de las tensiones que se producen entre los personajes, a causa de esa tradición ritual que viene a subrayar la masculinidad de quienes participan en ella, al tiempo que va descubriendo una homosexualidad latente. En The Wound no hay ablación de clítoris, sino la igualmente cruda circuncisión masculina que Trengove refleja con suma delicadeza. El triángulo establecido entre Xolani (Nakhane Touré, al que el jurado otorgó igualmente una mención como mejor actor), Kwanda (Niza Jay Ncoyini), en calidad de iniciado del que se ha de ocupar, y Vija (Bongile Mantsai), otro de los cuidadores, destapa el tabú de la homosexualidad en tan áspero contexto rural.

Con el premio a The Wound, Pavlova expresó el deseo del jurado de que sirviera para alcanzar “a un público más amplio en España”. Un público que, además del conflicto por la homosexualidad encubierta, puede apreciar los valores fílmicos de una película con gran potencia visual (“nos ha cautivado”, dijo Pavlova), no solo debida al bello entorno rural, sino a la plástica del rito de iniciación sin duda mérito de la fotografía de Paul Özgür.

Fotograma de Submarine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Submarine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Submarine fue, por otra parte, quien se llevó el premio al mejor cortometraje dotado con 8.000 euros. Se trata de una película de la libanesa Mounia Akl, en la que una mujer se resiste a abandonar su país ante la amenaza inminente de la ‘crisis de la basura’ en Líbano, según se apunta en la sinopsis del filme. La crítica Barbara Lorey, en representación del resto del jurado compuesto por la actriz Iris Lezcano y el director Óscar Bernácer, resaltó el poder visual de una película “que explora en un decorado casi surrealista los sentimientos de aquellos que tienen que dejar sus casas”, divididos entre “el inmovilismo, la negación y la esperanza en un país que desde hace tiempo ha perdido su pasado glorioso”.

Las menciones del jurado en la sección de largometrajes fueron a parar, además de al mencionado actor Nakhane Touré, a la actriz Magdalena Berus (Satan Said Dance), a la fotografía de Virginie Surdej, por este mismo filme, al guión de Cristiane Oliveira (La mujer del padre), y otras dos por la película Sexy Durga a manos de su director Sanal Kumar Sasidharan y la banda sonora de Basil CJ. En cortos, se llevaron igualmente menciones las películas Rosinha, de Gui Campos, Flynn?, de Muck Van Empel, y Noiembrie, de Ioachim Stroe.

Fotograma de Discocalypse.   Sección Webseries de Cinema Jove.

Imagen de Discocalypse. Sección Webseries de Cinema Jove.

El resto de galardones

En la Sección Oficial de Webseries, los premios han estado muy repartidos. La Luna de València a la mejor Webserie, dotada con 500 euros, ha sido para la comedia de ciencia ficción francesa ‘Dans un autore monde’, de los directores Valentin Bourdeau y Jérôme Montignies. El Premio del Público, retribuido con 300 euros, ha destacado la comedia de sketchs estadounidense, ‘Neem’s Themes’, de Neem Basha.

La mención del jurado a mejor dirección ha reconocido al aleman Dirk Rosenlöcher, por la serie de zombies ‘Discocalypse’, mientras que la fotografía ha destacado el trabajo de Daniel Aranyo en ‘Zero’, drama de ciencia ficción que también se ha hecho con el Premio Especial Roma Web Fest. La comedia costumbrista argentina ‘Noche de paz’ también ha sido premiada en dos apartados, el de guión, para Agustina Levati y Pedro Levati, y el Premio Especial Marseille Webfest, por el que el director del festival más importante de Europa la incluirá en la Sección Oficial de su siguiente edición.

El premio Especial Los Ángeles Webfest ha recaído en ‘Explaining to an alien’ y el premio de distribución Rockzeline, consistente en un contrato de distribución, ha sido para la uruguaya ‘El Maravilloso Parque Hoolister’.

Fotograma de The Wound.

Fotograma de The Wound. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El descenso a los infiernos de Kusum

Burning Birds, de Sanjeewa Pushpakumara
Sección Oficial de Largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 23 de junio al 1 de julio de 2017

A Sanjeewa Pushpakumara, más allá del conflicto político que da origen a su película Burning Birds, le interesa mostrar los efectos que el odio étnico puede producir en el seno de una humilde familia en Sri Lanka. De manera que una mujer, Kusum, se verá obligada a sacar adelante ella sola a sus ocho hijos y su suegra, tras el asesinato de su marido a manos de fuerzas paramilitares. La delación por parte del director de la escuela del pueblo será determinante. A partir de esa muerte, sin duda injusta, se irán desencadenando los hechos que provocan el descenso paulatino a los infiernos de esa mujer honrada, incapaz de hallar trabajo con el que poder alimentar a su prole.

Fotograma de Burning Birds. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Burning Birds. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La película, tan áspera y sin concesiones como extrañamente bella a la hora de mostrar la sucesión de tropelías que se ceban sobre Kusum, sigue los avatares de la protagonista (Anoma Janadari) en su caída hacia el abismo. Y aunque sin duda el sucio gesto político es tan sólo la chispa que desencadena el incendio, lo cierto es que su huella se mantiene imborrable a lo largo del trayecto fílmico, hasta el punto de asolar progresivamente a la mujer, que termina por asumir como propia esa huella deleznable sobre su marcado cuerpo.

En un contexto presidido por el comportamiento canalla de jefes y policías, la lucha por la supervivencia se convierte en un calvario. Porque es de supervivencia pura y dura de lo que habla la película. De ahí que Pushpakumara subraye con la cámara los instantes en que la familia come en el interior de la humilde casa. El alimento lo es todo, sobre todo cuando adquiere un valor doble por su escasez. La mirada de Kusum, advirtiendo la dificultad cada vez mayor de poder alimentar a sus hijos, es todo un poema del que el director saca chispas.

Fotograma de Burning Birds. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Burning Birds. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Su agónica situación laboral, tras perder el trabajo en una cantera y en un matadero del que huye no sin antes haber sido violada, le condenará al ejercicio de la prostitución. Pushpakumara dijo, tras el pase de la película en la Sección Oficial de Largometrajes de Cinema Jove, que le interesaba ahondar en el papel de la víctima. Y lo hace llevándolo hasta las profundidades de la desolación, lo que convierte a Burning Birds en un vía crucis descarnado del sufrimiento humano.

La muerte del marido, cuya fotografía cuelga en todo momento de una de las paredes de la casa, provoca el vacío que irá llenando de pesadumbre la vida de esa mujer. En su afán por dar de comer a sus hijos, los irá perdiendo al verse arrastrada hacia una prostitución que lejos de ser salida desesperada, se convierte en la prisión de todos sus males. Pushpakumara muestra ese descenso a los infiernos sin cebarse en el calor de las llamas, aunque sean éstas las que desde un principio se erijan en protagonistas de la trama. De ahí, Burning Birds, unos pájaros incapaces de volar de tanto arder.

Fotograma de Burning birds.

Fotograma de Burning birds. Imagen cortesía de Cinema Jove. 

Salva Torres