Bucear y nadar en lo irreal

Fahrenheit 451 (y VI)
Escritores en plena canícula
Emilio Bueso y Bel Carrasco
Miércoles 26 de agosto de 2020

Un marciano en Los Ángeles. Un niño grande en Disney World. Los medios de comunicación han evocado  ampliamente la memoria de Ray Bradbury, prolífico autor de ciencia ficción, nacido el 22 de agosto de 1930, en un pueblo de Illinois. Al margen del incuestionable valor de su obra, este reconocimiento es fruto de la personalidad de un hombre sencillo cuya figura suscita simpatía. Muchas  crónicas aparecidas  estos días beben de una fuente cercana, ‘Ray Bradbury, humanista del futuro’, biografía del escritor y guionista estadounidense publicada por José Luis Garci, en 1971, reeditada por Hatari Books.  Con esta serie dedicada al verano de los escritores, MAKMA brinda homenaje al autor de ‘Fahrenheit 451’.

Bucear por el litoral valenciano es el plan veraniego de Emilio Bueso y su familia, algo que disfruta, pues es buzo dos estrellas y puede bajar hasta 40 metros de profundidad, aunque le gustaría explorar mucho más hondo. «Teníamos un planazo bien majo en el culo del mundo, en parte pensado para documentar el escenario de una novela que estoy sopesando escribir, pero no ha podido ser, así que hemos improvisado algo por aquí, que se está estupendamente también», cuenta. «Dejo para la posteridad una foto mía calibrando la cámara subacuática bajo un cielo bien nublado, que es el que da la mejor luz para las inmersiones que hago con mi hijo».

Emilio Bueso. Imagen cortesía del autor.

Con 14 premios en su haber (Nocte, Ignotus, Celsius, etcétera), Emilio Bueso es uno de los autores de novela fantástica más prestigiosos del momento. Su novela ‘Extraños eones’ pasó a formar parte del catálogo de Valdemar, en 2014, y ahora publica con el ‘gigante’ Gigamesh. Es Ingeniero, fue profesor de Sistemas Operativos durante ocho años en la Universidad Jaume I de Castellón y la ciencia tiene un gran peso específico en sus osadas fabulaciones.

Este verano se dedica a escribir relatos sueltos pues su editor lo tiene muy ocupado. «Con tanto pifostio no me veo entrando todavía en ningún proyecto de largo aliento. A veces publicar te puede dar más trabajo que escribir, sobre todo si hay perfeccionistas mediando, ya sea en tu casa o en tu sello».

‘Subsolar’, de Emilio Bueso.

En septiembre saldrá la edición limitada de ‘Subsolar’, tercera entrega de su trilogía, ‘Los ojos bizcos del sol’, una saga de fantaciencia epopéyica. En pocas semanas le seguirá la edición omnibus, con los tres tomos, en total casi mil páginas. La adaptación al comic del primer libro, ‘Transcrepuscular’, estará a la venta antes de Navidad. «Es una cosa muy loca, la saga de novelas fantásticas que he rematado este mes», comenta, «te lleva a sitios donde no has estado y no irías ni atado».

Entre sus lecturas estivales: ‘Los asquerosos’, de Santiago Lorenzo y ‘Loba negra’ de Juan Gómez Jurado, «una policial muy entretenida de uno de los periodistas con mejor prosa de ahora mismo. Calentando en la mesita de noche tengo lo último de Nieves Mories y el ‘Ensayo sobre la ceguera’ de Saramago, que me mira con ojos golosos desde hace años y juro que de este agosto no pasa».

Bel Carrasco, con atuendo plenamente veraniego. Imagen cortesía del autor.

Con la venia de mis colegas de MAKMA lanzo un hechizo de desdoblamiento para entrevistarme a mí misma y hacer un cameo en la última entrega de esta serie. Con cuatro novelas y dos ensayos publicados, puedo jactarme de tener en mi ADN una parte de escritora.

«Desde tiempo inmemorial paso los veranos en Valencia», dice Carrasco. «Nací en plena canícula, aguanto bien el calor y prefiero viajar en otras épocas. Así que este año no he notado diferencia alguna, salvo la reducción del flujo turístico,  algo que agradecer,  pues en los últimos tiempos se había desmadrado. Doy largos paseos por el viejo cauce  y voy a un gimnasio para aprender a nadar y guardar la ropa, aguantar a flote cuando el ‘Titanic’ se hunda. Para llenar los huecos, nada mejor que leer, escribir, sestear…o ensoñar».

Portada de ‘Especies urbanas’, de Bel Carrasco.

Su próxima novela se llamará ‘Las máquinas de Zach’, «o lo que el editor decida». Desde una clínica mental donde está ingresado, el protagonista evoca su vida intercalando pasado y presente. Es la historia de un chico peculiar que sufre ‘bullyng’ en el colegio y para protegerse del mundo inventa máquinas invisibles. «Trata sobre las múltiples maneras que hay de ser listo o tonto, porque la inteligencia no es un valor absoluto y a veces no sirve para nada», añade Carasco. «¿Por qué escribo ficción? Porque la vida es un plato fuerte, demasiado pesado y si la devoras a pelo se te indigesta. Conviene aliñarla con toques de creatividad, buceando o nadando en lo irreal, en la otra cara del espejo».  

Su último libro, ‘Especies urbanas’ (Institut Alfons el Magnànim) es una selección de los artículos del blog ‘Zoocity’ publicado en la edición digital de ‘El Mundo Valencia’ entre 2012 y 2018. «Una crónica ligera del mundo pre-Covid, aunque muchas cosas siguen igual que siempre. Por ejemplo, el maltrato a los animales, un asunto que abordo en varios de dichos artículos, además de cuestiones diversas: feminismo, cultura, sexo, eventos, corrupción, etcétera», concluye Carrasco.

Recomienda un menú variado: ‘Notas a Apocalypse Now’ (Barlin Libros) de Eleanor Coppola,  ‘Tóxicas’ (Cazador de Ratas) de Pilar Pedraza y ‘El ángel de Múnich’ (Alfaguara) de Fabiano Massimi.

Bel Carrasco, con bañador y flotador salvavidas. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

La mujer y la ciencia ficción

#MAKMALibros #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Elia Barceló
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Domingo 2 de agosto de 2020

‘La mujer y la ciencia ficción’ es uno de los títulos más frecuentes en tertulias, mesas redondas, artículos de fanzines e, incluso, publicaciones académicas. O al menos lo ha sido hasta hace muy poco. 

Tenemos tanta costumbre de oírlo que casi ni nos llama la atención o, incluso, puede parecernos moderno, progresista, casi feminista, el unir estos dos términos tan dispares. ¿Tan dispares? Porque esa es la cuestión, que lo que implica ese título es que se trata de dos ámbitos que a nadie se le ocurriría poner juntos. ‘La berenjena y el chocolate’ o, todavía más atrevido, ‘La berenjena y la máquina de coser’. 

¿Alguna vez hemos tenido una tertulia, mesa redonda, conferencia o artículo sobre ‘El hombre y la ciencia ficción’? No, claro, porque se sobreentiende que ese es su dominio, tanto la ciencia como la ficción. Sin embargo, estadísticamente, hay menos lectores que lectoras (en cualquier género) y son muy pocos los hombres que leen ciencia ficción, comparados con los que prefieren la novela negra, el thriller, las historias de espías o los periódicos deportivos. Por no hablar de los que escriben ciencia ficción, que también son apenas un puñado entre los hombres que se dedican a otros géneros. 

ciencia ficción
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

No obstante, a nadie se le ha ocurrido hablar de ‘El hombre y (el género que sea)’. Desde que existe la escritura, los varones han considerado que todo lo que tenga que ver con creatividad, reflexión, análisis o cualquier actividad del espíritu era de dominio masculino, y las mujeres lo hemos aceptado con más o menos naturalidad, porque siempre nos dijeron que las mujeres no servimos para eso, que las mujeres nunca habíamos aportado al mundo nada que valiera la pena.

En nuestras escuelas jamás nos dijeron que el primer texto occidental que se conserva fue escrito por Enheduanna, una mujer en Sumeria; nunca nos hicieron aprender nombres femeninos y sus obras –que existen, que existieron en todos los siglos, a pesar de las obvias dificultades por la falta de formación para las mujeres–; nos ocultaron los logros de nuestras antepasadas en las ciencias y las artes, para dejar solo –puntualmente– el recuerdo de algunas mujeres que se destacaron por su belleza, su santidad o su perfidia, los únicos campos en los que una mujer tenía derecho a destacar: Eva, Helena de Troya, Penélope, la Virgen María, Cleopatra, Isabel la Católica, Santa Teresa de Jesús, Lucrezia Borgia, Isabel de Inglaterra, Catalina de Rusia, Mata Hari… 

Ha costado mucho ir descubriendo pintoras, músicas, poetas, arquitectas, ingenieras, astrónomas, científicas de todas las ramas… y escritoras de género fantástico y de ciencia ficción. Se ha quitado importancia al hecho de que la primera novela de ciencia ficción –’Frankenstein’–, fue escrita por una mujer: Mary Shelley; y que las primeras novelas de terror fueron escritas por una mujer, que se hizo famosísima en su época: Anne Rathcliffe.

La ciencia ficción como género moderno dio un auténtico salto hacia la calidad literaria cuando, en los años sesenta del siglo veinte, irrumpieron las primeras mujeres en un panorama dominado por hombres que, en su mayor parte, escribían sin muchas ambiciones literarias para un público de hombres que se dedicaban a profesiones técnicas y no tenían mucha cultura de letras. 

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Las mujeres, que nos hemos formado en la lectura de obras clásicas de ciencia ficción escritas por hombres, sabemos hacerlo igual que ellos, pero hemos añadido muchos temas nuevos en el género por el simple hecho de que aportamos otra visión, otras preocupaciones. Las escritoras de fantástico y ciencia ficción hemos introducido temas de la enorme problemática del género y el sexo, temas de la maternidad, la reproducción… Problemas que siempre han existido en la realidad, pero que ningún hombre había considerado dignos de pasar a una novela.

A esto se añade que en los últimos tiempos hemos llegado a un nivel de exigencia literario que habría sido casi impensable cuando la CF era un dominio masculino para narrarle a los jóvenes técnicos e ingenieros pequeñas historias con protagonistas que empezaban siendo poca cosa y acababan siendo superhéroes, que rescataban a la chica florero –muchas veces la secretaria de la empresa donde trabajaba el técnico– del pérfido alienígena con pinta de insecto (el famoso BEM, por las siglas de Bug-Eyed Monster) y realizaban el sueño americano siendo ascendidos, comprándose un coche último modelo y una casa con jardín en un buen barrio periférico. 

Las mujeres actuales en la ciencia ficción hacemos cualquier cosa que queramos hacer, porque somos capaces de hacerlo. Hay quien se decanta por el space opera, la gran épica, la parodia, la literatura prospectiva o extrapolativa, la lírica, el terror, la novela enigma… Hay quien trata temas de primer contacto, de robótica, de catástrofes ecológicas, de dilemas éticos, de procreación, de diferentes posibilidades sexuales y eróticas, de batallas galácticas…

No hay ningún camino cerrado para nosotras y las mujeres más jóvenes, las que están empezando ahora, seguramente ni siquiera saben, más que desde una distancia histórica, que hubo un tiempo en que tuvimos que luchar por nuestro derecho a escribir lo que quisiéramos. Hubo un tiempo en el que a mí, por poner un ejemplo personal, un importante escritor alemán me dijo que “cómo es posible que una chica tan joven y tan simpática haya escrito un relato tan espantoso” (se refería a ‘Loca’, que estuvo nominado al Ignotus de 1994 y acaba de ser reeditado en la antología ‘Insólitas’, compilada por Teresa López-Pellisa y Ricard Ruíz) y que cuando escribiera “algo más bonito” (sic), le encantaría poder publicármelo. 

Nunca volví a mandarle nada y, desde entonces, he escrito con total pasión y libertad, he encontrado editoriales que han querido publicarlo, así como lectoras y lectores a los que no les ha importado que la autora fuera una mujer y escribiera ciencia ficción. 

‘Demon Girl III’, de la ilustradora De la Cage.

Elia Barceló

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

Semana Negra: imaginario colectivo

XXXII Semana Negra
Antiguo astillero naval de Gijón
Del 5 al 14 de julio de 2019

Como cada verano, y van treinta y dos, la Semana Negra se reinventa para seguir siendo el festival literario, cultural, reivindicativo, festivo y popular más longevo de España. El mismo espíritu iconoclasta y comprometido nos lleva a proponer nuevas ideas para el debate y a retomar argumentos que la actualidad nos incita a llevar a las mesas de discusión.

Más de un centenar de autores participarán con sus propuestas y obras en esta edición del festival. Ahora solo adelantaremos algunos nombres y propuestas. Se irán añadiendo autores y temas en sucesivas entregas.

El cartel anunciador de la XXXII Semana Negra, siguiendo la tradición de que un año lo realice un artista extranjero y el siguiente uno español, será obra del dibujante español Víctor Santos, conocido internacionalmente por sus obras en el cómic, con títulos tan significativos como ‘Polar’ o ‘Filthy Rich’. Recientemente ha visto una de sus obras (‘Polar’) producida por Netflix y llevada a la pantalla por el director Jonas Ackerlund. Sigue la estela de Eduardo Risso, Carme Solé, Lorenzo Mattotti, Peret, José Muñoz, Miguel Calatayud, Jacques Loustal, Miguelanxo Prado…

Numerosos serán los temas y propuestas que compondrán las actividades y los debates del encuentro de escritores en esta nueva edición de la Semana Negra. Contaremos con tres carpas de actividades simultáneas, lo que nos permitirá ofrecer un elevado número de presentaciones de libros, debates y encuentros con los lectores donde el público asistente tendrá que elegir entre la interesantísima oferta literaria y cultural.

Volveremos a tener espacios y mesas de debate dedicados a analizar las últimas aportaciones en la novelística negra, en especial la escrita en español. También contaremos con apartados específicos para los géneros de novela histórica, la ciencia ficción y la fantasía, el libro de no ficción, la poesía y lenguajes como el cómic, el cine documental y la plástica.

Imagen aérea de la distribución morfológica de la Semana Negra de Gijón en el antiguo astillero naval. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen aérea de la distribución morfológica de la Semana Negra de Gijón en el antiguo astillero naval. Fotografía cortesía de los organizadores.

Federico García Lorca y Antonio Machado, los dos escritores españoles más reconocidos del siglo XX, serán recordados en sendas mesas redondas y actividades.

Se cumplirán 75 años del final de la Segunda Guerra Mundial y la Liberación de París. Al frente de los soldados que desalojaron a los nazis de la Ciudad de la Luz estaban los republicanos españoles de La nueve. Historiadores, novelistas y narradores hablarán de estos héroes españoles de la lucha contra el fascismo.

La novela negra es el eje troncal de este festival. Contaremos con la presencia de autores y autoras de probada trayectoria y que han estado muy activos en los últimos tiempos, así como con nuevos valores que están surgiendo o empezando a desarrollar su obra en la narrativa negra en español. José Luis Muñoz, Tatiana Goransky, Francisco Bescos, Berna González Harbour, Javier Valenzuela, Enrique Llamas, Jorge Eduardo Benavides, Carmen Mola, Paco Gómez Escribano, Carme Chaparro o Graziella Moreno son el comienzo de una larga lista que recogerá lo más importante de lo que se está escribiendo y leyendo ahora mismo en el género policíaco en nuestra lengua común.

Insistiremos en el apartado que denominamos ‘Novela negra española ¿demasiada policía?’, que pondrá en tela de juicio la actual tendencia en la novela de crímenes a situar como protagonistas a agentes del orden en lugar de al investigador privado. Valores de primer nivel de la novela española como Eugenio Fuentes, Marta Sanz, Andreu Martín o Lorenzo Silva se encontrarán con nuevos nombres que pisan fuerte: Marta Robles, Noelia Lorenzo Pino o Carlos Bassas del Rey son algunos de ellos. El thriller sigue siendo un género en alza y volverá a contar con su propio espacio. ‘Thriller: la ficción paranoica’ es el título que englobará esta sección.

La novela histórica, además del fallo y entrega del prestigioso premio Espartaco, volverá a contar con una amplia representación en las actividades literarias del festival. La presencia de algunos de los más significativos autores de este género como Alfonso Mateo-Sagasta, Fermín Goñi, Fritz Glockner o Pilar Sánchez Vicente se unen a Empar Fernández, José María Espinar o Jesús Maeso de la Torre, primeros de una lista que se alargará y que abordará temas tan interesantes como ‘Novela histórica, ¿luz o sombra sobre la Historia?’.

La Ciencia Ficción y la literatura fantástica tendrá nutrida representación de autores que llegarán a la SN con sus últimos libros bajo el brazo como finalistas del premio Celsius, que se fallará el último viernes del festival, o para debatir y acercar al público las últimas novedades. Nombres como Rosa Montero, Elia Barceló, Luis Artigue, Cristina Higueras, Victoria Álvarez o Ricardo Vigueras abren la lista de participantes en este apartado. Uno de los temas que dará lugar a homenajes y mesas de debate será el nombre propio más importante de la literatura de Ciencia Ficción de los años sesenta y pilar de la novelística norteamericana: ‘Philip K. Dick’.

La literatura italiana, la francesa, la nórdica, la checa o la anglosajona volverán a estar presentes en el recinto del festival de la mano de algunos de sus más prestigiosos representantes, que más adelante os anunciaremos.

La poesía llenará un par de madrugadas la Carpa del Encuentro de la Semana Negra. Las ya clásicas veladas: una dirigida por el poeta y novelista Carlos Salem, con las últimas tendencias en la revitalizada poesía joven, de difusión tecnológica o tradicional, y la ya histórica explosión de versos que, bajo la dirección de Luis García Montero, nos traerá a algunos de los mejores poetas en la noche del encuentro literario gijonés. Aunque no solo las veladas poéticas, la poesía, los recitales y presentaciones, como viene sucediendo en los últimos años, llenaran varias tardes las carpas del festival.

Imagen del logotipo de cabecera del periódico noir 'A Quemarropa' sobre un collage mural ubicado en el recinto del festival. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen del logotipo de cabecera del periódico noir ‘A Quemarropa’ sobre un collage mural ubicado en el recinto del festival. Fotografía cortesía de los organizadores.

El lenguaje del cómic es uno de los que, desde su primera edición, la SN ha potenciado con notable éxito de público y resonancia. En esta edición tendremos ejes muy diferentes a lo largo del festival. Aquí os anunciamos el primero. La presencia del autor español más versado en la actualidad sobre el género negro, Víctor Santos, cuya obra ‘Polar’, decíamos, acaba de ser adaptada a la pantalla por Netflix y que cuenta con una amplia trayectoria en títulos del género negro, de los que hablaremos con él largo y tendido.

Contaremos con una sólida representación de lo que se está haciendo en Latinoamérica en el mundo de las viñetas, con la presencia del colombiano José Campoh, la boliviana Alexandra Ramírez y el mexicano Luis Gantús.

La puesta de largo de la nueva obra del escritor Carlos Salem junto al artista argentino Iñaki Echeverría nos permitirá presentarla y hablar con uno de los más interesantes dibujantes actuales de la Argentina. El guionista Pepe Gálvez nos hablará de sus últimas novelas gráficas y el vasco Kike Infame presentará sus nuevos trabajos. Este apartado seguirá aumentando gloriosamente. Seguiremos informando.

Pero la Semana Negra no solamente es narración, también es ensayo y discusión social.

Por cuarto año consecutivo impulsamos el espacio Aula Universitaria Semana Negra / Extensión Universitaria de la Universidad de Oviedo, con la colaboración del Vicerrectorado de Extensión Universitaria y Proyección Internacional de la Universidad de Oviedo y bajo la dirección del profesor Rubén Vega. Hacemos crecer este espacio, que tan buena acogida ha tenido. Este año las charlas versarán sobre propuestas tan diferentes como ‘Los superhéroes y el derecho’ o ‘La violencia sobre la mujer en la novela negra en México’. Más adelante ampliaremos la información sobre los diferentes temas y charlas del programa.

Nuevamente volveremos a tratar asuntos como la justicia, la corrupción y la investigación policial con responsables de informativos de diversos medios, escritores y jueces. Entre otros ponentes estarán el escritor y periodista especializado Carles Quílez, los periodistas de investigación Nacho Carretero, Manuel Marlasca o Alfonso Egea.

Revisaremos la ‘Memoria de los niños de la guerra’ con la presencia de uno de ellos, Paco Robles y el libro de Miguel Ángel Fernández.

A los 15 años del 11M traeremos a debate las consecuencias del mayor atentado terrorista de la historia de España aprovechando el reciente libro -y la presencia- de Marisol Pérez Urbano.

La música, sus historias negras y blancas formarán parte de una mesa de debate en la que también presentaremos la novela de Julio Castejón, líder de la banda ‘Asfalto’ y buen conocedor de la música y su intrahistoria en nuestro país.

Volveremos a prestar la máxima atención a los lectores más jóvenes y las secciones de literatura infantil y juvenil regresarán a la Semana Negra más potentes que nunca. ¿Qué mejor modo de fomentar la lectura que involucrando a niños y jóvenes? Para ello contaremos con cuentacuentos infantiles, autores juveniles de los que arrasan, booktubers… Estén atentos porque la programación que preparamos va a sorprender.

La Semana Negra es universal, pero no olvidamos a los autores asturianos y en asturiano, y tendrán voz, igualmente, las asociaciones culturales y sociales cercanos para que sigan participando en las actividades del festival.

La SN pondrá, como siempre, en manos de los asistentes un número diario del periódico decano de la prensa negra mundial, ‘A Quemarropa’, que, además de colaboraciones temáticas de firmas de prestigio, contendrá el programa diario definitivo y mantendrá a los lectores al tanto de lo que sucede en el encuentro de escritores y demás actividades del festival. Será gratuito hasta final de existencias. Coleccionistas, estén atentos para no perderse ningún número.

La SN regalará a los asistentes libros únicos, que luego se volverán objeto de búsqueda y codicia. Y en este apartado anunciamos ya que se obsequiará a los presentes con el catálogo de la exposición ‘Víctor Santos’. Esta publicación recogerá íntegra la exposición y contendrá una larga entrevista con el artista a cargo del dibujante y teórico Kike Infame. Se regalará en la exposición y en el acto central de la charla con Víctor, en la Carpa del Encuentro. No serán las únicas publicaciones que los asistentes podrán conseguir. Anunciamos que habrá más. Y continuaremos la actividad, entre festiva y divulgadora, que iniciamos el año pasado con los remates de libros por sorpresa en las tres carpas de actividades.

La programación musical, una de las piezas fuertes de la Semana Negra, volverá a traer los míticos conciertos nocturnos, gratuitos como siempre, con algunas sorpresas que muy pronto podremos anunciar.

El apartado de exposiciones no estará descuidado. En el cómic tendremos la dedicada a la obra del artista Víctor Santos, un recorrido a través de 40 de sus mejores originales que devuelve el género negro a las muestras de cómic de la SN.

Michel Suárez y Alex Zapico iluminarán la Carpa del Encuentro con otra de sus maravillosas y sorprendentes exposiciones de fotografía, que acompañarán con mesa de debate. El tema: ‘Dandis’.

No faltará fotoperiodismo ni proyecciones y estrenos de cine, documentales de reciente elaboración y complicada visualización en los circuitos habituales, con la presencia de sus autores.

Y más exposiciones, y más Feria del Libro, y más terrazas, y más mercadillo interétnico, y mas atracciones de feria, y más… que seguiremos contando.

Semana Negra de Gijón. Makma

Semana Negra

Teriomorfismo y ciberpunk en Plastic Murs

‘Real Fiction’, de Deih, Dhani Barragán y Jay Bisual
Plastic Murs
Denia 45, València
Del 1 de febrero al 1 de marzo de 2019
Inauguración: viernes 1 de febrero a las 19:30

Es obvio que en la segunda década del siglo XXI, las nuevas expresiones del arte contemporáneo están consolidando un marco de actuación creativa, dejando atrás un modelo de modernidades que durante todo el siglo XX estaba asociado a los diferentes ismos. Todas las corrientes de ruptura del siglo pasado propusieron un esquema diferente de percepción de la realidad y, por tanto, de su representación. Pero nunca hasta ahora la libertad de interacción entre la creatividad artística, la realidad y la ficción habían sido tan activas y, por qué no, efectivas.

Imagen de la obra 'Hunch', del artista Deih, que forma parte de 'Real Fiction'. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Imagen de la obra ‘Hunch’, del artista Deih, que forma parte de ‘Real Fiction’. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Vivimos tiempos en que la actualidad hiperconectada nutre de forma inmediata la creación artística, dando como resultado nuevas tipologías de obras como las que componen esta exposición; obras que van desde las representación artística de un insider interestelar en la soledad de parajes deshabitados espaciales, hasta elementos de teriomorfismo, ciberpunk y post-pop, realizadas bajo una utópica realidad paralela e inquietante, plasmada por propuestas estéticas creativas que componen esta exposición, creada bajo tres manos que dibujan una alternativa ficción real.

Los potentes matices narrativos propios del cómic, manga y lowbrow, son las líneas gráficas elegidas con las que se encontrarán los visitantes de la exposición ‘Real Fiction’. En estos diferentes modelos de experiencia artística hay algunos que incluso no tienen razón de ser, si no es alimentándose del combustible temático del día a día existencial de la real ficción de los autores, encontrando la inspiración narrativa en los medios y la técnica en el histórico valor de la tradición gráfica oriental y occidental.

A su vez, sus creaciones artísticas nos devuelven la mirada, inundando nuestra consciencia de realidades nacidas de su ficción, reclamando en la composición de sus obras el poder de anticipación visionaria o el paralelismo residente en la obra representada de este hecho y que así lo confirma.

Imagen de la obra 'Creepy House', de Dhani Barragán, que forma parte de 'Real Fiction'. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Imagen de la obra ‘Creepy House’, de Dhani Barragán, que forma parte de ‘Real Fiction’. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Plastic Murs presenta un reflejo del momento creativo de las nuevas expresiones del arte contemporáneo, centrándose en un tándem que siempre ha disfrutado de mucho prestigio en la cultura valenciana: la ilustración y el arte urbano. Una propuesta que busca equilibrio y la contraposición, la posibilidad de disfrutar de una enérgica exposición de una forma única.

Forman este conjunto Deih, Dhani Barragán y Jay Bisual, artistas que de una forma brillante, consiguen trasladar su estilo desde la hoja hasta el muro, pasando de la ilustración al dibujo, con una fidelidad que hace que sus obras sean perfectamente reconocibles por la gente que habita las ciudades y el “gran público virtual” que sigue a estos artistas a través de sus redes sociales.

La exposición ‘Real Fiction’ es un ejemplo de cómo el arte plural actual, lejos de buscar un nombre comercial con el que #etiquetarlo, desea acceder a la gran lonja del reconocimiento mundial por mérito propio, crear nuevos lenguajes más allá de ser un simple idioma.

Imagen de la obra 'Producer', de Jay Bisual, que forma parte de 'Real Fiction'. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Imagen de la obra ‘Producer’, de Jay Bisual, que forma parte de ‘Real Fiction’. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Deih (València, 1977), con un trabajo que habitualmente apunta hacia la representación icónica de un insider en un paraje interestelar, representando procesos, inquietudes y razonamientos, experimentados por el propio artista.

Dhani Barragán (Sevilla, 1989), con una estética lowbrow, elementos que evocan a la contracultura utilizando personajes que suelen ser animales personificados representados en forma de collage imposible, enmarañados y aparentemente desordenados, que esconden una orquestada harmonía lowbrow.

Jay Bisual (Vic, 1984), robots, calaveras y seres freaks que conviven en una especie de versión distópica de una neociudad, configurando un mundo psicodélico y surrealista, donde crea retratos distorsionados y con un toque de humor, mezcla de la realidad callejera y la ciencia ficción.

Fran Picazo

‘Odds’, el futuro en el presente

‘Odds’, de Iñaki Torres
LC Ediciones
Show cooking del chef Txetxu González
Estudio de Iñaki Torres
C / General Eraso, 1, tercera planta, puerta 11. Deusto (Bilbao)
Viernes 14 de diciembre de 2018

El escritor vasco Iñaki Torres presentó el pasado viernes 14 de diciembre, acompañado por Danae N [https://sintintaenelboli.wordpress.com/], en su estudio de Deusto su segunda novela ‘Odds’, de la editorial LC Ediciones. La presentación, que empezó pasadas las 19.30 horas y se prolongó luego con el show ccoking del chef bilbaíno Txetxu González, se convirtió en un debate improvisado acerca del futuro, el uso que los humanos damos a la tecnología y los límites de ésta.

Danae N e Iñaki Torres, durante la presentación del libro 'Odds'. Fotografía: Néstor Navarro

Danae N e Iñaki Torres, durante la presentación del libro ‘Odds’. Fotografía: Néstor Navarro

‘Odds’ insta a la reflexión, no busca juzgar, solo presenta un futuro en donde la tecnología mejora al ser humano a través de chips, nanotecnología y otras herramientas que parecen alejar al humano de su propia esencia.

Durante la presentación se expusieron una serie de cuestiones difíciles de contestar: ¿Dónde están los límites en el uso de la tecnología? ¿Perdemos la privacidad y el control de nuestras vidas en pro de una vida mejor? ¿Quiénes son realmente los responsables de su uso? ¿Quién las implanta o el que decide implantársela?

Iñaki Torres, en un momento de la presentación de su libro 'Odds'. Fotografía: Néstor Navarro

Iñaki Torres, en un momento de la presentación de su libro ‘Odds’. Fotografía: Néstor Navarro

Estas y otras reflexiones le sirvieron al autor para situar al lector en el inicio de su novela e introducirlo en una realidad que, lejos de considerarse ciencia ficción, ya está ocurriendo en la actualidad.

Iñaki Torres nos introduce en un mundo futuro a través de los ojos de sus personajes, cada uno con intereses distintos y un punto de vista de la vida diferente. ‘Odds’ es, sin duda, un libro necesario que nos lleva a reflexionar sobre el rumbo que está tomando nuestra sociedad.

El chef Txetxu González, en el show cooking organizado durante la presentación del libro 'Odds' de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

El chef Txetxu González, en el show cooking organizado durante la presentación del libro ‘Odds’ de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

‘Odds’ está ya disponible en la web -https://lcediciones.amarante.es/- y en www.amazon.es

Presentación del libro 'Odds', de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

Presentación del libro ‘Odds’, de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

Portada del libro 'Odds', de Iñaki Torres.

Portada del libro ‘Odds’, de Iñaki Torres.

Video de la presentación de ‘Odds’, realizado por el propio autor de estas líneas

Presentación Odds from Makma on Vimeo.

Néstor Navarro

El futuro distópico de ‘Odds’

Odds, de Iñaki Torres
Presentación del libro
C/ General Eraso, 1, tercera planta, puerta 11. Deusto (Bilbao)
Viernes 14 de dicembre de 2018, a las 19.00h

El artista bilbaíno Iñaki Torres presenta su segunda novela de ciencia ficción cuyo título ‘Odds’ hace referencia a ciertas probabilidades en contra con que cuenta un individuo en su faceta de perdedor, en el marco de una sociedad distópica, reverso de las grandes utopías imaginadas en el pasado para lograr un mundo perfecto.

Publicado por  LC ediciones, ‘Odds’ es un libro de ciencia ficción especulativa que adelanta un futuro distópico gobernado por las leyes de mercado cuyo rastro puede encontrarse en la embrionaria posthumanidad actual.

El lector se encontrará en un mundo dominado por una política en su última fase de privatización de los recursos básicos y con una sociedad dividida entre posthumanos mejorados nanotecnológicamente, ciborgs implantados de segunda clase y biológicos desahuciados a una existencia residual.

Iñaki Torres escribió en 2016 su primera novela, ‘Croma’, donde indagaba acerca de un futuro amenazado por su propia evolución.

Después de la presentación, los asistentes podrán disfrutar de un show cooking realizado por el chef Txetxu González. El libro ya se encuentra disponible en LC ediciones, https://editorialamarante.es/libros/lc-ediciones/odds y en Amazon, www.amazon.es.

Einöde, obra de Iñaki Torres, para la portada de la novela 'Odds'. Imagen cortesía del autor.

Einöde, obra de Iñaki Torres, para la portada de la novela ‘Odds’. Imagen cortesía del autor.

Ready Player One: La realidad existe

Ready Player One, de Steven Spielberg
EEUU, 2018

Steven Spielberg en su última película, ‘Ready Player One’, corrobora las ideas que el filósofo francés Jean Baudrillard expuso en 1987 en su libro ‘Cultura y simulacro’: “El mundo entero ya no es real, sino que pertenece al orden de lo hiperreal y de la simulación. No se trata ya de interpretar falsamente la realidad (ideología) sino de ocultar que la realidad ya no es necesaria”.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

‘Ready Player One’ narra una historia distópica ambienta en 2045. En esa sociedad, los ciudadanos están la mayor parte del tiempo conectados a una omnipresente y omnipotente realidad virtual llamada OASIS, controlada por una corporación multinacional sin ningún tipo de escrúpulos éticos para  conseguir los máximos beneficios en Bolsa.

‘Ready Player One’ tiene, como toda película de ciencia ficción, una mirada visionaria sobre el presente. La historia coloca la lupa sobre la reciente y potente industria de entretenimiento de realidad virtual y deja entrever una posible y probable consecuencia social: los ciudadanos de esa sociedad virtual han dejado de ser los sujetos políticos de la Modernidad y los sujetos consumidores de la Posmodernidad, para ser sujetos jugadores de una cultura “hiperreal y simulada” donde, obviamente, “la realidad no es necesaria”.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

OASIS no es solamente un complejo mundo virtual de videojuegos y diversas redes sociales, sino un espacio, como literalmente su nombre define, de tregua, de evasión para las penalidades de la vida.  OASIS es la única realidad posible. Una realidad virtual donde cada ciudadano vive atrapado en la simulación imaginaria de su avatar. Y, por tanto, nada sabe del dolor, del placer que se inscribe en el cuerpo real.

‘Ready Player One’ es una reflexión integradora, nada apocalíptica, sobre la realidad virtual, en general, pero en particular sobre los videojuegos. Un nuevo formato de entretenimiento y de espectáculo, principalmente disfrutado por adolescentes y jóvenes. Por eso, Spielberg crea la narrativa y la estética de la película pensada para ese público.

‘Ready Player One’ es un relato de iniciación, donde el protagonista debe recorrer, apoyado por amigos, un arduo camino virtual hasta adquirir el conocimiento que le permita aprender a discernir entre la experiencia real -aquella que hace huella, marca en el cuerpo- y la experiencia virtual –aquella que hace apariencia en el cuerpo.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Begoña Siles

Humanizar al animal, deshumanizar al hombre

La guerra del planeta de los simios
Matt Reeves
EEUU, 2017

‘La guerra del planeta de los simios’ es el título de una película de ciencia ficción. En concreto, la última película de la trilogía, junto a ‘Origen’ (2011) y ‘El amanecer’ (2014), que compone  la pre secuela de la saga ‘El planeta de los simios’ (1968), basada en la novela homónima de Pierre Boulle.

La ciencia ficción es un genero idóneo para la especulación reflexiva. En principio, y en sus inicios, científica, pero también filosófica, social, política, psíquica. Una especulación reflexiva, sin ninguna coerción política, moral o religiosa, para recrear sociedades futuras, mundos posibles. Unos mundos posibles y futuros que contemplan nuestro presente desde una perspectiva utópica, distópica, entrópica o ucrónica.

La ciencia ficción no construye mundos futuros, representa el presente distorsionado por la mirada crítica. Como comentaba la escritora de ciencia ficción Tanith Lee, en su relato ‘El amor se altera’, “no es sólo el futuro lo que se somete a juicio, sino también el presente. Al fin y al cabo, ayer, hoy era mañana”.

Fotograma de 'La guerra del planeta de los simios', de Matt Reeves.

Fotograma de ‘La guerra del planeta de los simios’, de Matt Reeves.

La ciencia ficción es un género híbrido, no sólo porque  conjuga con otros géneros -la comedia, la tragedia, el thriller ciberpunk-, sino porque, además, su nominación combina ciencia y arte. Las películas, al igual que las novelas, deben articular, como señala el sociólogo Jesús Ibáñez, “un arranque teoremático” –por objetivo y pensado- y un “desarrollo problemático” –por subjetivo y vivido por unos personajes-.

El origen de la historia  debe surgir de un conflicto de base científica, técnica o  racional que el tratamiento  desarrollará mostrando los efectos en los habitantes de esos mundo posibles. El conflicto no puede surgir de otros axiomas que no sean de carácter tecno-científico y racional. Y no podría ser de otro modo, ya que el género de la ciencia-ficción “hunde sus raíces  en la triada fundamental: razón, ciencia y tecnología”, como afirma Sunsan Sontag.

El género de ciencia ficción nace auspiciado por el paradigma de la modernidad. Un metarrelato sustentado en el progreso tecno-científico y en el pensamiento racional como principios de emancipación. Sólo cuando se hizo palpable la revolución industrial y el cambio político en Europa y en Norteamérica -la revolución francesa y la norteamericana- se puede hablar de ciencia-ficción. De tal modo, que la primera novela considerada de este género fue publicada en 1818: ‘Frankenstein: el Prometeo moderno’, de Mary Shelley.

Fotograma de 'La guerra del planeta de los simios', de Matt Reeves.

Fotograma de ‘La guerra del planeta de los simios’, de Matt Reeves.

Viva los simios, abajo los humanos

‘La guerra del planeta de los simios’ tiene su origen en un axioma científico: el descubrimiento de un virus para curar la enfermedad del Alzheimer, tal y como se muestra en la primera película de la trilogía de la precuela ‘Origen’. Un origen que desencadena unos efectos tanto para aquellos simios utilizados como cobayas, como para los humanos. Los simios, tras las pruebas del virus, desarrollan una inteligencia semejante a la humana, mientras los humanos van perdiendo aquellas aptitudes cognitivas que le distinguían de los animales, como el habla, hasta morir.

‘Origen’ y ‘Amanecer’, las películas previas a ‘La guerra del planeta de los simios’, muestran las consecuencias nefastas de la ciencia médica y la lucha por la supervivencia de las dos especies, simios y humanos, en el planeta tierra. Presentación y desarrollo, respectivamente, y desenlace ‘La guerra en el planeta de los simios’, si seguimos la estructura clásica de Aristóteles.

‘La guerra en el planeta de los simios’ orienta, ya desde el título,  el desenlace de esa lucha por la supervivencia: la derrota de los humanos y el vencimiento de los simios. El planeta tierra será ya dominado y denominado por los simios. Una trágica, siniestra y, por tanto, angustiosa realidad, que descubrirá Charlton Heston en el último plano de  ‘El planeta de los simios’.

Fotograma de 'La guerra del planeta de los simios', de Matt Reeves.

Fotograma de ‘La guerra del planeta de los simios’, de Matt Reeves.

Además, el título deja en evidencia el punto de vista de la narración tanto de manera literal, como alegórico. A nivel literal, la historia está mostrada, sentida, mirada, tanto metafóricamente, como literalmente, desde los ojos de los simios y, más concretamente, desde los ojos del héroe César. El héroe que liberara a su pueblo de la tiranía, explotación de los humanos, hasta dirigirlos al paraíso terrenal. Un espacio de naturaleza idílica y sin humanos,  a excepción de una niña muda y angelical, totalmente identificada con los simios. Metáfora de esa madre naturaleza pura y dócil que será ahora el planeta tierra, sin las presencia de humanos.

A nivel alegórico, todos los valores éticos y comportamientos considerados humanos, como la bondad, la compasión, el respeto a la vida y a la muerte, a la estructura familiar, la solidaridad, el humor, la sensibilidad, el habla, la racionalidad, etcétera, los sustentan los simios; en cambio, los humanos son dominados por todas las pasiones más bajas, por la irracionalidad, por la falta de moral, como expone el protagonista humano, el coronel. Un coronel dibujado a semejanza  del coronel Kurtz de ‘Apocalypse Now’, de Francis Ford Coppola.

‘La guerra del planeta de los simios’ no se aleja, en este sentido, de la deriva de ciertos relatos de ciencia ficción actuales que tienden a plasmar en sus historias una ideología animalista y antihumanista. Sólo recordar ‘Avatar’, de James Cameron. y ‘Distrito 9’, de Neil Blomkamp, ambas estrenadas en 2009, como corolario de esta cuestionable deriva.

Fotograma de 'La guerra del planeta de los simios', de Matt Reeves.

Fotograma de ‘La guerra del planeta de los simios’, de Matt Reeves.

Begoña Siles

La memoria melanítica de la XXX Semana Negra de Gijón

XXX Semana Negra de Gijón
Antiguo astillero de naval de Gijón
Del 7 al 16 de julio de 2017

Con cronológica regularidad estival, el antiguo astillero naval de Gijón acoge la trigésima edición de la Semana Negra, vertebrando un cronograma de diez jornadas que transitan desde el inmediato viernes 7 al domingo 16 de julio de 2017, a través de las que conmemorar implícitamente tres décadas erigidas en referencia del mapa noir peninsular y transoceánico, a partir de cuyos mimbres el festival literario se ha ido nutriendo de territorios y extremidades consanguíneos al género negro y consolidando una morfología excepcional que responde a todas las acepciones del término.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

En un encuentro con los medios en la ‘Carpa del Encuentro’, aún con los paños menores propios de las ultimaciones del montaje, José Luis Paraja -director del comité organizador- y Ángel de la Calle -director de contenidos del festival- han rubricado los definitivos acentos que conformarán la presente edición, en compañía institucional de Jesús Martínez Salvador -concejal de Turismo del Ayuntamiento de Gijón- y de José Ramón Tuero -Director General de Deporte en el Gobierno del Principado de Asturias-, amén de la presencia de Monserrat López -concejala de Cultura- y diversos representantes políticos de la ciudad, como Mario del Fueyo -XSP-, Aurelio Martín -IU-, Lara Martínez y José María Pérez -PSOE- y Joaquín Merediz -Ciudadanos-.

Provisto con el lirismo propio que reporta la efeméride del presente julio, José Luis Paraja ha apelado a los vestigios, al pulso de la memoria asentada bajo el curso de veintinueve ediciones, recordando que el noir “era un género sin consolidar y en busca de espacio”, allá por 1988, año en el que se incoaba un encuentro que ha contemplado una “diáspora de festivales” ulteriores, ramificados como “hijos de la Semana Negra”.

Quizás por ello (e igualmente fruto de las incertidumbres y vicisitudes económicas que han singularizado los últimos meses), la programación prevista pretende “emular aquel espíritu”, invitando a referentes del género que entonces principiaban, como Juan Madrid o Lorenzo Silva, quienes se aventuraban por el territorio en compañía de un ignoto Leonardo Padura, convertido en la actualidad en paradigma indubitable que “aquí encontró su camino”.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje, Fotografía cortesía del festival.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje. Fotografía cortesía del festival.

Uniformada con la melanítica ilustración de Carme Solé Vendrell -quien firma el cartel del presente año- y los tejados de la incertidumbre sobre los que toca el violín el emblemático Rufo -gestado por el diseñador Kike Herrero-, la XXX Semana Negra de Gijón traza un horizonte de un centenar de actividades con el sello de más de ciento treinta autores nacionales e internacionales -mayoritariamente de habla hispana-, con los que procurar una aproximación a diversos órdenes temáticos, tales como la justicia en la novelística negra -con Carlos Quílez y Graciella Moreno Graupera-, la ecología, el medioambiente y el cambio climático -con Euginio Fuentes y María Inés Krimer, entre otros-, la ciencia ficción y la fantasía -entre los que destacan con emergencia Miguel Aguerralde y Alberto Caliani-, así como la novela histórica -en compañía de Javier Azpeitia o Luis García Jambrina- y la fonética internacional de Sophie Hénaff o Cecilia Ekbäck.

La prosodia que nutre el género negro latinoamericano se encontrará representada por imprescindibles e ínclitos como Paco Ignacio Taibo II -creador y director in arsentia de la Semana Negra-, Tatiana Goransky, Fernando López -responsable del festival argentino Córdoba Mata-, Vladimir Fernández o Jorge F. Hernández, quienes procurarán compañía literaria a representantes de la literatura oriunda de Asturias -como Alejandro M. Gallo, Miguel Barrero, Pilar Sáncehz Vicente o Julio Rodríguez- y del consagrado orbe peninsular -como Rosa Montero, Ramón Pernas, Marta Robles o los mencionados Juan Madrid y Lorenzo Silva-.

El pulitzer asturiano Javier Bauluz refrenda un nuevo ‘Encuentro de Fotoperiodismo’, mientras que cuarenta originales producidos en Francia, Argentina, Gran Bretaña y España -gestados por Marika Vila, Susanna Martín o Iñaki Echeverría- posibilitan la exposición ‘Visualizando el maltrato: la violencia de género en el cómic’. Por su parte, los poetas Carlos Salem y Escandar Algeet, acompañados de Olaia Palacios, María Nieto y Andrés Treceño, procuran la lírica sabatina y nocturna habitual a una Semana Negra que, memoria mediante, rinde homenaje a la figura y vestigios del vate asturiano Ángel González, quien durante las venturosas ediciones de mediados de los noventa posibilitó la injerencia de su voz poética, tan radiográfica como los meandros dipsómanos y prosaicos del género.

De este modo, la XXX Semana Negra de Gijón, uniformada con el mixto overol de la cultura popular se asienta durante diez jornadas “en un erial convertido en una celebración cultural” que “nunca ha perdido de referencia el contexto social ni el compromiso” y determina su propedéutica con la “tentación de mirar atrás” para refrendar la idiosincrasia de su presente.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes políticos e institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

Adelantado se engalana de nuevo

‘Plasma Pool’ de Folkert de Jong, ’Tristes Topiques’ de Ting Ting Cheng y ‘Why Animals Travel’ de Fuentesal & Arenillas
Galería Luis Adelantado y Boiler Room
C/ Bonaire, 6 Valencia
Inauguración: miércoles 25 de enero, 2017, a las 20h

La galería Luis Adelantando vuelve a apostar por una triple apertura donde podremos disfrutar de tres interesantes proyectos artísticos entre los que se establecen relaciones creando así un recorrido expositivo interesante y que no nos dejara indiferentes.

En primer lugar, presentan ‘Plasma Pool’ el nuevo proyecto de Folkert de Jong en el que nos habla del concepto de colisión entre el hombre y la naturaleza. Esta relación se refleja —según el artista—, en las historias de ciencia ficción, y la inteligencia artificial. Se trata de una propuesta en la que se mostrarán una serie de esculturas en bronce, con referencia al cuerpo humano, se presentarán algo distorsionadas, modeladas por el bronce caliente, dado su paso por la fundición. En diálogo con estros fragmentos de vida, encontraremos animales de un bronce dorado impoluto, en un ejercicio cargado de sinergias.

De Jong otorga una fuerte carga simbólica y de significado a estas obras. El oro, como metal precioso que posee un estatus superior sobre el resto de metales, simboliza en ellas la pureza y la inmortalidad. Pero, también nos mostrará la otra cara de la moneda; representando a su vez, el egoísmo humano y la explotación.

En esta relación de extremos, el artista encuentra la oportunidad de resucitar una nueva obra que viene de lugares dispares, como el ave fénix. Los animales dorados emergen como vencedores sobre un mundo material, destrozado por la violencia humana.

En diálogo con las esculturas, encontramos dibujos, que giran en torno a la idea de conflicto, la colisión y la interferencia. Algunos de ellos dirigen nuestra mirada hacia lo infinito, en alusión a la red de constelaciones que pueblan el universo. Otros, nos recuerdan en su complexión a unas súper dimensionadas manchas de Rorschach, que manifiestan el encuentro directo entre el cuerpo y la tinta, como medio artístico.

Plasma Pool de Folkert de Jong. Imagen cortesía galería Luis Adelantado.

Plasma Pool de Folkert de Jong. Imagen cortesía galería Luis Adelantado.

En segundo lugar,  podremos observar ‘Tristes Tropiques’ la segunda exposición individual de la artista taiwanesa Ting-Ting Cheng. La exposición incluye los más recientes trabajos de la artista, que fueron realizados durante una residencia artística en Brasil, entre los años 2015 y 2016.

El título de la muestra es homónimo al del libro Tristes Tropiques del antropólogo y estructuralista francés Claude Lévi-Strauss, publicado en 1955, quien documentó su viaje a Brasil, donde realizó una serie de destacados estudios de antropología. A pesar de su formato de diario de viaje, el libro explora su interés por la filosofía, la sociología, la geología y la historia de Sudamérica, a través de una perspectiva antropológica europea.

Durante su estancia en Brasil, Cheng se influenció e inspiró en los análisis críticos que Lévi-Strauss realizó del país. Irónicamente, encontró una conexión entre la colonización y la antropología. En sus constantes viajes de una a otra punta del país, se evidencia la intención de atrapar el momento, de conocer la cultura en primera persona.

En conclusión, Cheng genera su propia guía de viaje a través de su propuesta artística, en la que podemos encontrar fotografía, vídeo, pintura e instalación, a través de los cuáles examina los conceptos de viaje, sur, conocimiento, ficción y resistencia, trazando un recorrido tanto del país, como de su relación con él.

Y por último, en la siempre innovadora sala Boiler Room se expondrá ‘Why Animals Travel’ de los andaluces Fuentesal & Arenillas. Se trata de un proyecto de investigación basado en su experiencia dual como creadores de forma antagónica, y el estudio de la traslación. Del dibujo expandido y de su desterritorialización. Trabajando con materiales propiamente destinados al dibujo, los cuáles son despojados de su función original y dotados de un nuevo concepto, manteniendo el paralelismo de la materia pero desplazando todos sus componentes a un nuevo territorio.

Why Animals Travel de Fuentesal & Arenillas. Imagen cortesía galería Luis Adelantado.

Why Animals Travel de Fuentesal & Arenillas. Imagen cortesía galería Luis Adelantado.

‘Why Animals Travel’ describe los desplazamientos periódicos de su trabajo artístico, ciclo experimental y búsqueda constante. Narran la realidad adquirida por su proceso de vida, viaje, trabajo, tiempo, formación, como reflejo de su momento actual. Les interesa la idea de adaptación, desterritorialización y holismo.

Hablar de la desterritorialización les remite necesariamente a la obra de dos filósofos: Gilles Deleuze y Felix Guattari, quienes utilizan éste concepto en su filosofía, y para los cuales, tiene un sentido especialmente positivo: la apertura para lo nuevo, la línea de fuga como momento de salida de una antigua territorialidad y de construcción de un territorio nuevo.