“Perder el sentido del humor nos hace débiles”

‘¿De qué se ríen en Europa?’
Ciclo de cine coordinado por Daniel Gascó
Centre del Carme
C/ Museo, 2. Valencia
Del 16 de julio al 8 de agosto de 2020
Viernes 17 de julio de 2020

“No sabemos de qué se ríen en Dinamarca, en Polonia, en Grecia o en Alemania, porque se ríen de cosas diferentes”, avanza Daniel Gascó, coordinador del ciclo de cine precisamente titulado ‘¿De qué se ríen en Europa?’, con el que el Centre del Carme Cultura Contemporània pretende acercarnos esas realidades tan cercanas, al tiempo que desconocidas, de nuestros vecinos europeos. Y, para ello, nada mejor que la comedia como género abierto a la risa con la que liberamos las tensiones propias de los seres humanos, en tanto seres sometidos a la cultura que nos distancia del más abrupto comportamiento animal. Como apuntara el escritor Víctor Hugo, “la risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano”.

Invierno que, en nuestro caso y el de buena parte del mundo, ha llegado en plena primavera en forma de coronavirus. Para ahuyentar las sombras de tamaña pandemia, nada mejor que el cine al aire libre, teniendo como marco incomparable el claustro gótico del Centre del Carme, donde se proyectarán 21 películas de 12 países diferentes hasta el 8 de agosto. “Este ciclo viene a complementar otro anterior dedicado a la comedia española, que ahora no se contempla para dejar paso a esas otras europeas tan distintas entre sí”, explica Gascó, de un programa que entiende “muy cultural, muy alternativo”, con el fin de “descubrir esas otras cinematografías”.

‘The naked civil servant’, de Jack Gold. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“El humor cambia mucho de unos países a otros”, añade, poniendo como uno de los muchos ejemplos el de Portugal, “donde parece que tienen un humor trágico”. El filósofo Nietzsche ya advirtió que el hombre sufría tan terriblemente en el mundo, que se había visto obligado a inventar la risa. Una risa que ahora parece querer contenerse desde una corrección política harto peligrosa. “Perder el sentido del humor nos hace débiles”, señala Gascó, partidario de reírse de todo, incluso de aquello que más duele, porque ayuda a metabolizar la desgracia.

En este sentido, Gascó opina que la comedia “ilumina las partes oscuras y nos hace perder el miedo”, de ahí su intensa búsqueda de aquellas películas que mejor sirvieran a este fin dentro del ciclo. Un ciclo donde la risa se hace cargo de diferentes aspectos sombríos del ser humano, arrojando esa luz vivificante, aunque solo sea, como apuntara otro notable novelista como Oscar Wilde, porque la risa nunca es un mal comienzo para la amistad, “y está lejos de ser un mal final”. ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo), de Jack Gold, sería un buen ejemplo de esta risa cauterizadora de heridas. “Se estrenó en 1983 y, como sucede con ‘Las aventuras de Arsenio Lupin’ (1956), de Jacques Becker, son películas casi olvidadas y raras, que conviene redescubrir”.

Cartel de ‘Siempre soñé con ser un gángster’, de Samuel Benchetrit. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la primera, protagonizada por un magnífico John Hurt (“fue el papel que le consagró como actor”), se cuenta la vida de Quentin Crisp, escritor inglés homosexual cuya extravagancia escandalizó a tantos como le divirtió a él, haciendo precisamente de esa provocación histriónica su mejor arma contra la intolerancia. Como dice el propio Daniel Gascó, el humor “es un revulsivo capaz de relajar cualquier estado de alarma; el arma que mejor descompone la solemnidad de un momento”. Lo cual no quiere decir que el humor no tenga en cuenta la letalidad del virus actual, sino que lo acoge sin el pánico paralizante que asume la derrota sin plantar batalla. “La risa no es una ciencia exacta, hay un punto de incertidumbre”, resalta el coordinador del ciclo tomando como referencia una frase de Woody Allen en su último libro autobiográfico ‘A propósito de nada’.

De esta forma, el ciclo ‘¿De qué se ríe Europa?’, con entrada gratuita hasta completar un aforo cercano a las 300 butacas, contiene mucho humor, pero dentro del orden que exigen las medidas de seguridad en tiempos de pandemia. “Más que la distancia de metro y medio, lo importante es que será obligatorio el uso de mascarilla”, subraya Gascó, que se ha encargado de subtitular al castellano cada una de las películas, con lo que eso supone de ahorro (“la mitad del trabajo ya está hecho”) y cuya labor cede, como dice él, “por la causa”. “Es un ciclo lujoso y caro, porque subtitular es costoso”, pero incluido ese trabajo, “ya solo queda pagar los derechos de exhibición”.

‘La ragazza con la pistola’, de Mario Monicelli. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Dice haber trabajo con entera libertad, si bien ha sido él quien se ha impuesto algunas reglas, en ocasiones difíciles de cumplir. “Quería que hubiera películas dirigidas por mujeres y su presencia es muy patente, aunque la realidad es que hay pocas directoras en Europa y no suelen tratar la comedia, de forma que hemos tenido que renunciar lamentablemente a poner más películas”. También ha querido incluir trabajos de temática homosexual, para que se vieran otros puntos de vista distintos al heterosexual, recomendando en este sentido la mencionada ‘El funcionario desnudo’, “de una inteligencia brutal”.

Como inteligente es, a su juicio, la de Doris Dörrie ‘¿Bich ich schön?’ (¿Soy linda?, 1988), en la que se narran las peripecias de 12 alemanes por tierras españolas. “Son personajes que vienen a España a desconectar y que encuentran, en medio de la luminosidad del país, el lugar idóneo para cuestionarse a sí mismos, interrogándose sobre su identidad”, explica Gascó, sorprendido por la visión optimista que de fuera tienen de nuestro país, “mientras que aquí somos muy autocríticos y nos pasamos a veces siete pueblos”. Este filme sería “la burbuja española dentro del ciclo”, por aquello de hablar de nosotros pero con una comedia firmada por la alemana Dörrie.

“Hay que volver a la vida siguiendo, lógicamente, ciertas pautas de seguridad”, concluye Gascó, que anima a acercarse al Centre del Carme para descubrir, a través de un ciclo que acogerá 16 películas inéditas en España, cómo son los habitantes de ese continente europeo amigo “y del que tanto desconocemos”. De nuevo la risa como vía privilegiada para llevar a cabo tamaña inmersión tragicómica. 

 

Daniel Gascó. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

La comedia como antídoto contra el coronavirus

‘¿De qué se ríen los europeos?’
Ciclo de cine coordinado por Daniel Gascó
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Del 16 de julio al 8 de agosto de 2020
Miércoles 15 de julio de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània retoma el humor y revitaliza las noches de verano con un nuevo ciclo de cine de comedia europea. ‘¿De qué se ríen en Europa?’ insiste en el género e invita nuevamente a un divertido viaje por el viejo continente, del 16 de julio al 8 de agosto, en el claustro gótico del Centre del Carme. Tras el éxito del CCCCinema d’Estiu celebrado en agosto de 2019, el Centre del Carme propone un nuevo ciclo de forma presencial, con entrada gratuita y al aire libre, en esta ocasión con aforo limitado y reserva previa para disfrutar de la actividad en esta “nueva” normalidad de forma segura.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha señalado que esta propuesta “recupera la esencia del cine de barrio, a la fresca, con una serie de películas que están fuera del circuito habitual de la salas de cine y de televisión y que han sido específicamente traducidas para garantizar la diversidad lingüística en valenciano y castellano”, añadiendo que “el Centre del Carme redescubre Europa con un viaje a través del cine de comedia, una oportunidad para seguir descubriendo a nuestros países vecinos, abordando diferentes temas o problemáticas de nuestra realidad, desde lo que más nos une como es el humor”.

Cartel con la programación del ciclo de cine ‘¿De qué se ríen los europeos?’ en el Centre del Carme.

‘¿De qué se ríen en Europa?’ ofrecerá un total de 21 películas pertenecientes a 12 países europeos, 16 de ellas inéditas en España. De martes a domingo, cada noche a las 22:00 horas se podrá disfrutar de una programación en versión original con doble subtitulado, en castellano y valenciano. El ciclo pasa a llamarse ‘¿De qué se ríen en Europa?’ como continuación al ciclo ‘Confi(n)ados a la comedia’, que se dedicó específicamente a la comedia española con una selección de ocho películas que el Centre del Carme ofreció dentro de su programa CCCCenCasa, el pasado mes de mayo.

El crítico cinematográfico y coordinador del ciclo, Daniel Gascó, ha manifestado que “hay que retomar el humor, aunque sólo sea porque es un revulsivo capaz de relajar cualquier estado de alarma, el arma que mejor descompone la solemnidad de un momento. La comedia siempre ha relativizado las cosas, ha urdido una crítica constante a todo aquello que se creía definitivo”.

Fotograma de ‘Mi peor pesadilla’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sometido ese sondeo veloz que arrojan webs como IMDB o Filmaffinity, el ciclo de este año arroja un dato curioso: se inaugura con la película peor puntuada (5’9/5’3), ‘Mon pire cauchemar’(Mi peor pesadilla, 2011), frente a un film yugoslavo tan descacharrante como emblemático ‘Maratonci trce pocasni krug’ (Maratón familiar, 1982), que tiene una media escalofriante (9 en IMDB) tras haber sido votado por 14.000 usuarios.

Dejando atrás las cifras, el título con el que arranca el ciclo tiene el encanto de reunir por primera y única vez a un cómico incendiario como Benoît Poelvoorde con una gélida Isabelle Huppert, una combinación explosiva que Anne Fontaine (Coco Chanel) impuso para resolver un guion punzante, cuyo recorrido emocional hubiese sido improbable con otros actores. Y, por supuesto, inaugurar con una película ubicada en el mundo del arte en un espacio museístico tan acogedor como el que ofrece el Centre del Carme. Circunstancia que se repite con ‘Ich und Kaminski’(Yo y Kaminski, 2015), una visión vampírica que Wolfgang Becker (‘Goodbye, Lenin’) vierte sobre un crítico que quiere absorber al último bastión de la gran cultura, un alumno nonagenario de Matisse, amigo personal de Picasso.

Fotograma de ‘Vrchní, prchni!’ (Camarero, huye!). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Contra la resignación o la posibilidad de abandonarse, queda siempre el maquillaje, la artillería posticera o un cambio radical de vestuario. Que se lo digan sino a Arsenio Lupin, ese mítico ladrón de guante blanco que muta, empatiza y engaña en las situaciones más insospechadas. Fue en manos del mítico cineasta Jacques Becker (‘La evasión’), quien hace un uso magistral del technicolor, cuando recibió el espaldarazo del público. Sólo en Francia, acudieron tres millones de espectadores a ver ‘Les aventures d’Arsène Lupin’ (1957), estrenada en nuestro país, pero hoy muy olvidada.

Fotograma de ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un film que conecta con una de las grandes sorpresas del ciclo: ‘Vrchní, prchni!’ (¡Camarero, huye!, 1981), asombrosa joya del cine checo en el que su protagonista, un librero acuciado por varias pensiones alimenticias, se verá obligado a transformarse. Una circunstancia que se repite en otra obra también fundamental de la cinematografía checa, ‘Knoflíkari’ (Botoneros, 1997), en la que un maquillador de TV que combina su trabajo con el de taxista ofrece muestras de su atrezzo. Pero sin duda el más osado de ellos, el más duro combatiente del disfraz es Quentin Crisp, capaz de exhibir su esencia femenina en la Inglaterra homófoba que va de los ’30 a mediados de los ’70 del pasado siglo. ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo, 1975), sigue siendo el film más magnífico que haya producido la BBC y significó la consagración de un actor: John Hurt.

Al descubrir esta joya, más de un cinéfilo se preguntará: ¿cómo es posible que ese cineasta vienés llamado Willi Forst, que combina la sutilidad y elegancia de Ernst Lubitsch con el sentido coreográfico de Max Ophuls siga siendo ignorado por tantas Historias del Cine? Y la respuesta más frecuente que hallará es que ese es el precio que pagaron aquellos cineastas germanos que no huyeron a Hollywood en tiempos de nazismo. Desde su propia trinchera, Forst construyó una obra rompedora, nada indulgente en su forma y totalmente ajena a la euforia de su tiempo.

Fotograma de ‘La ragazza con la pistola’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Mario Monicelli se preguntaba por qué Monica Vitti, una actriz con tanta vis cómica, insistía en esos personajes alienantes del cine de Michelangelo Antonioni. ‘La ragazza con la pistola’ (1968) contrastaba la Sicilia ancestral con ese Londres moderno que el mismo Carlo di Palma había fotografiado en ‘Blow-up’ (1966), territorio e idioma que veía incapaz de entender y traducir ese absurdo italiano llamado «delito de honor». Por más que se vean envueltos por unas imágenes en B/N, los personajes de ‘J’ai toujours rêve d’être un gangster’ (Siempre soñé con ser un gángster, 2007) también se encuentran caducos persiguiendo metas, huellas y marcos criminales del siglo pasado. Todo lo contrario que ‘Atak paniki’ (Ataque de pánico, 2017), que transcurre entre dos explosiones físicas y morales que limitan ese retrato de Polonia ombliguista al borde del infarto ahora que es plenamente capitalista y ha caído presa de las redes sociales y demás trampas y nuevas formas de escapismo que nos impiden afrontar la realidad.

Fotograma de ‘¿Bich ich schön?’ (¿Soy Linda?). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un año antes de emprender su trilogía sobre Japón, Doris Dörrie siguió en ‘¿Bich ich schön?’(¿Soy Linda?, 1998) las desventuras de doce personajes teutones en los paisajes luminosos de España. Como Michael Winterbottom en ‘Trip to Spain’(2017), la directora alemana concluye que nuestro país es el refugio idóneo de todos aquellos que precisan interrogar su identidad. Entre su nutrido elenco extranjero, asoma en sus imágenes el actor Juan Diego Botto.

Fotograma de ‘Ils se marierent et eurent beaucoup d’enfants’ (Se casarán y tendrán muchos hijos). Imagen cortesía del Centre del Carme.

No hay que confundir la risa con la comedia. Países como Portugal, Grecia o Rusia, consideran que el elemento trágico es consustancial a este género. Yorgos Tzavellas lo deja muy claro en ‘Mia zoi tin ehoume’ (¡Sólo se vive una vez!, 1958), pieza clave del cine griego que retrata su país como una cárcel, más fatigosa y llena de servidumbres que las verdaderas. Otar Iosselliani, sin embargo, se salta todas las leyes, ésas que nos obligan y paralizan, en ‘Iko shasvi mgalobeli’ (Érase una vez un mirlo cantor, 1970), animando esos tiempos muertos a los que habían condenado al protagonista.

El ciclo desembocará en uno de los desenlaces más álgidos que se recuerdan. Una secuencia de despegue y desprendimiento de este frecuentemente previsible y tedioso planeta. ‘Ils se marièrent et eurent beaucoup d’enfants’(Se casarán y tendrán muchos hijos, 2004) pondrá un punto final estratosférico a este recorrido por la comedia europea.

Fotograma de ‘Atak Paniki’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Rambleta dedica su cine de verano a los vecindarios

Ciclo de cine ‘A la Lluna de Sant Marcel·li’
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina calle Pío IX. Valencia
Del 16 al 25 de julio de 2019

Vuelve a Rambleta el cine de verano con un ciclo compuesto por seis películas inolvidables, grandes títulos que giran en torno a las relaciones vecinales desde distintas perspectivas y diferentes géneros como la comedia, el drama o el suspense. 

Rambleta proyectará en pantalla grande y al aire libre los martes, miércoles y jueves de la tercera y cuarta semana de julio obras maestras para amantes del cine en un entorno perfecto.

Realizadores como Alfred Hitchcock, Roman Polansky y Jaume Balagueró, entre otros, protagonizarán este nuevo ciclo de cine a la fresca que comenzará el próximo martes, 16 de julio, con una ‘Sesión de incógnito’, una experiencia muy exclusiva y especial, donde el público tendrá la oportunidad de disfrutar de un largometraje sin conocer previamente su título. Para la ocasión se seleccionará una película relacionada con la temática central del ciclo.

Fotograma de ‘La ventana indiscreta’. Imagen cortesía de Rambleta.

El miércoles, 17 de julio, se proyectará ‘La ventana indiscreta’ (1954), todo un clásico de Hitchcock sobre las comunidades de vecinos y el fenómeno “voyeur” que obtuvo 4 nominaciones a los Óscar (mejor director, mejor guión, mejor fotografía y mejor sonido). El protagonista Jeff, un fotógrafo obligado a permanecer en reposo por un accidente sufrido, trata de descubrir los secretos que esconden sus vecinos observándoles con unos prismáticos desde su ventana. 

Fotograma de ‘[REC]’. Espai Rambleta.

El jueves, 18 de julio, ‘[Rec]’ (2007), de Jaume Balagueró y del valenciano Paco Plaza. Entre otros premios, obtuvo dos Goya -mejor actriz revelación (Manuela Velasco) y mejor montaje (David Gallart)-. Una reportera y su cámara se unen a un grupo de bomberos durante un rescate en un edificio de viviendas para grabar un reportaje, pero las reglas cambian cuando quedan atrapados en el interior con un brote de un virus mortal. La película, rodada como un falso-documental, destaca por su realismo, las interpretaciones de los personajes y las intensas escenas de terror que mantienen al espectador en tensión en todo momento.

Fotograma de ‘El quimérico inquilino’. Imagen cortesía de Rambleta.

El martes, 23 de julio, se proyectará ‘El quimérico inquilino’ (1976), dirigida e interpretada por Roman Polanski, que da vida al personaje Trelkovsky, un francés cuya cordura se ve alterada cuando alquila un apartamento de París en el que la última inquilina se tiró por el balcón. Basada en la novela de Roland Topor, este film se convierte  en claustrofóbico y paranoide, ya que su personaje se verá vampirizado por su entorno inmediato -la casa donde vive y sus vecinos- hasta la destrucción.

Fotogramas de ‘Amigos y vecinos’. Imagen cortesía de Rambleta.

El miércoles, 24 de julio, ‘Amigos y vecinos’ (1998), un filme en el que Neil Labute realiza un descarnado retrato sobre la desorientación vital de los individuos actuales y las relaciones de pareja en forma de comedia dramática, con historias cruzadas y enredos sentimentales entre tres hombres y tres mujeres cuyas personalidades son muy distintas.  Fue protagonizada por Amy Brenneman, Aaron Eckhart, Catherine Keener, Nastassja Kinski, Jason Patric y Ben Stiller. 

Fotograma de ‘El hombre de al lado’. Imagen cortesía de Espai Rmbleta.

Rambleta cerrará el ciclo de cine este verano el jueves, 25 de julio, con ‘El hombre de al lado’ (2009), una comedia dramática de Mariano Cohn y Gastón Duprat, nominada a la mejor película hispanoamericana en los Premios Goya, otro ejemplo cinematográfico más de cómo la convivencia y los conflictos entre vecinos pueden llevar a la locura en una comunidad. Una simple pared medianera puede dividir dos mundos, dos maneras de vestir, de comer, de vivir…

Fotograma de ‘La ventana indiscreta’. Espai Rambleta.

Los intensos ecos de ‘Las uvas de la ira’

Las uvas de la ira. Ecos de la Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música de Valencia
Antiguo cauce del Túria
De julio a septiembre de 2017

La Filmoteca d’Estiu organizó un ciclo que fusionaba el compromiso de la propia institución con la difusión del patrimonio cinematográfico y la cultura contemporánea. Las obras proyectadas son metrajes galardonados y de gran calidad, tanto visual como auditiva. Este evento estival comenzó con la presentación de El acorazado Potemkin,(1925) obra del conocido director soviético Sergei Eisenstein y concluyó con Moonlight (2016) de Barry Jenkins.

Dentro del compendio de obras que forman parte de esta iniciativa, centraremos la atención en Las uvas de la ira (1940), obra del consagrado director John Ford (1894-1973). La gran vigencia del film se esconde en la temática, la cual, aunque pueda parecer exógena a nuestros problemas actuales, si agudizamos nuestras capacidad crítica descubriremos con una sonrisa amarga que no dista tanto.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu

El núcleo central de la trama radica en la presentación de una sociedad americana arruinada por la absorción de los trabajos campestres por maquinaria, destruyendo todo tipo de artesanía y  propiedad de los cultivos. Ante esta situación devastadora, la familia Joad, como otras tantas, decide emprender un nuevo camino, hacia un destino más alentador en California, lugar atribuido a grandes oportunidades laborales.

Como hilo conductor de esta héjira encontramos al personaje de Tom Joad (Henry Fonda), hijo pródigo de la familia, quien tras su estancia en la cárcel, por homicidio, retorna al hogar familiar para encontrarse la más absoluta soledad. En este punto, Ford pone en antecedentes al espectador, quien puede relacionar la situación con la Segunda Gran Migración Americana, momento en el que se establecen rutas migratorias alternativas entre ciudades como Oklahoma y California entre otras, con la intención de resurgir de sus propias cenizas.

Este rasgo pone de manifiesto que nos encontramos ante un director versado y de alguna manera comprometido con su país, mostrando la más cruda de las miserias, y la valentía de quienes parten hacia lo desconocido, a pesar de los sinsabores, prueba de ello serán los innumerables tropiezos que la familia sufre a lo largo del viaje.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu

Si reparamos en los efectos que aportan mayor información, encontramos una encrucijada de caminos, en los que la capacidad de elegir bien o mal, marcará tu destino. Esta primera parada denota cierto carácter esotérico y atávico. Más adelante, encontramos la presencia de la noche y su viento fantasmagórico acompañado de luces y sombras, será aquí cuando el espectador descubre que algo no va bien. Este tipo de recursos aporta cierto misterio y vincula la escena normalmente a situaciones de desgracia, o sobre naturales.

Tampoco podemos olvidar las innumerables menciones a la comida, como algo extraordinario y casi inalcanzable. Esta ensoñación y referencia contínua a los alimentos, recuerda a las miniaturas medievales en las que los campesinos soñaban con comida, lo que denotaba y denota una sociedad con recursos económicos limitados, viéndose afectada su propia subsistencia. Esta alusión a los recursos económicos reaparece a lo largo de todo el film. Otro recurso estilístico primordial será la utilización de primeros planos, sobre todo en las conversaciones entre madre e hijo, aportando mayor dramatismo.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu.

Será simbólica las tretas ideológicas, con la aparición de trabajadores abocados a la necesidad de un sustento, aunque con condiciones pésimas, y los huelguistas, quienes no están dispuestos a venderse por nada, defienden su derecho a huelga y su reivindicación de un cambio para un futuro mejor y más equitativo. Este dilema rondará la cabeza del personaje principal, constantemente, quien pasa de un bando a otro, poniendo de manifiesto lo importante que resulta conocer las dos caras de una misma moneda, para posicionar la propia opinión.

Uno de los momentos de más sutileza e intimidad será la despedida final entre madre e hijo, con claras reminiscencias religiosas, ya que el hijo abandona el núcleo familiar por el bien de la misma, y se sacrifica para salvarlos. El rostro de angustia de Ma Joad (Jane Darwell) se contrapone con la mirada serena del hijo quien, como Cristo, cumple una función redentora y liberadora.

Obra de Dorothea Lange, alusiva a la Gran Depresión americana referida en 'Las uvas de la ira'.

Obra de Dorothea Lange, alusiva a la Gran Depresión americana referida en ‘Las uvas de la ira’.

A modo de conclusión, aludiremos a las vinculaciones directas o indirectas de los rasgos que podemos apreciar a lo largo del film. En primer lugar, la aparición de paisajes tenebrosos, el predominio de escenas de nocturnidad que recuerdan a pinturas del expresionismo alemán, creando ambientes lúgubres. En segundo lugar, la dureza de los rostros y la situación de una sociedad deprimida nos transportan a las desgarradoras fotografías de Dorothea Lange.  En tercer lugar, presenta una clara influencia de films Western dirigidos por el mismo director, como es es el caso de La diligencia, donde la vigencia de la huida forma parte del entramado principal. La última alusión será a la sociedad actual, en la que debida a la carencia laboral juvenil, la emigración se convierte en la busca de la gallina de los huevos de oro, y nada más lejos de la realidad, porque muchos antes partieron valientemente en busca de un futuro mejor.

Tras todo lo expuesto anteriormente, podemos sacar en claro que nos encontramos ante una obra de arte de una calidad extrema, tratando temas de plena actualidad, aunque el contexto no sea el mismo. Por tanto, la elección de la proyección del metraje fue un completo acierto, traduciéndose así en la gran cantidad de asistentes de todas las edades a la proyección.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu

Victoria Herrera Lluch

El Blasco Ibáñez cinematográfico

Ciclo sobre Blasco Ibáñez
IVAC La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Febrero y marzo de 2017

La Filmoteca proyectó el sábado 28 de enero el primer capítulo de la miniserie televisiva ‘Blasco Ibáñez (La novela de su vida)’, que rodó Luis García Berlanga en 1997 para TVE. El segundo capítulo se pasó el domingo 29 de enero.

Con esta doble sesión, se inicia en la Filmoteca un ciclo sobre Blasco Ibáñez que forma parte de las actividades previstas por el Institut Valencià de Cultura para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento del escritor valenciano.

Cartel de Tierra de todos. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Cartel de Tierra de todos, de Fred Niblo. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El ciclo, que se extenderá a lo largo del año, estará compuesto fundamentalmente por las adaptaciones cinematográficas de algunas de las novelas de Blasco Ibáñez llevadas a cabo durante el período mudo y recuperadas a finales de la década de los noventa por el Archivo Fílmico de la Filmoteca como parte de su labor de conservación del patrimonio audiovisual valenciano.

Entre las películas que se proyectarán, a partir del mes del marzo,  figuran ‘Sangre y arena’ (1916) de Vicente Blasco Ibáñez y Max André; ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’ (1921) de Rex Ingram; ‘Barro y arena’ (1922)  de Gil Pratt;  ‘Sangre y arena’ (1922) de Fred Niblo; ‘Mare Nostrum’ (1926) de Rex Ingram;  ‘La tierra de todos ‘(1926) de Fred Niblo y  Mauritz Stiller; ‘El torrente’ (1926) de Mauritz Stiller y Monta Bell; y ‘La bodega’ (1929) de Benito Perojo.

Quinto jinete.

El quinto jinete, de Rosana Pastor y Enrique Viciano. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Tras las dos sesiones dedicadas en enero a la miniserie de Berlanga sobre la vida de Blasco Ibáñez, la Filmoteca proyectará en febrero la copia en valenciano del documental ‘El quinto jinete’ (2014) dirigido por Rosana Pastor y Enrique Viciano. ‘El quinto jinete’ es un documental con fragmentos dramatizados en el que participan los actores Juli Mira y Mireia Pérez. La película destaca por un laborioso trabajo de documentación que permite conocer nuevos datos y materiales inéditos sobre el importante legado de Blasco Ibáñez y su visión de la I Guerra Mundial.

Fotograma de Sangre y Arena.

Fotograma de Sangre y Arena, de Vicente Blasco Ibáñez y Max André. Imagen cortesía de La Filmoteca.

 

Hugo Santiago, cineasta de vanguardia

Ciclo de tres películas sobre el director argentino Hugo Santiago
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 3 al 10 de enero de 2017

En colaboración con el Festival de Cine Internacional de Ourense, La Filmoteca dedica  un  breve ciclo de tres películas al cineasta argentino Hugo Santiago (Buenos Aires, 1939), figura emblemática del cine de vanguardia latinoamericano y discípulo de Robert Bresson.

El ciclo se inició el martes 3 de enero con ‘Invasión’ (1969), película de culto con reminiscencias de la Nouvelle Vague, que está considerada por la crítica como una de las más importantes de la historia del cine argentino. Se trata del fruto de la colaboración entre Hugo Santiago y dos figuras fundamentales de la literatura argentina que firman el guión: Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.

Fotograma de 'Invasión', de Hugo Santiago. Imagen cortesía del IVAC La Filmoteca.

Fotograma de ‘Invasión’, de Hugo Santiago. Imagen cortesía del IVAC La Filmoteca.

Borges dijo sobre la película: “Ya que soy uno de los autores, no debo permitirme su elogio. Quiero dejar escrito, sin embargo, que ‘Invasión’ no se parece a ninguna otra película, y que bien puede ser el ejemplo de un nuevo género fantástico”.

‘Invasión’ es la historia de Aquilea, una ciudad ficticia que es asediada por misteriosos hombres anónimos de gabardina y defendida por un reducido grupo de resistentes, ciudadanos comunes, liderados por un anciano.

Fotograma de 'El cielo del centauro', de Hugo Santiago.

Fotograma de ‘El cielo del centauro’, de Hugo Santiago.

Tras el estreno de ‘Invasión’, que años más tarde sería condenada al ostracismo por la dictadura argentina, Hugo Santiago se trasladó a Francia, donde continuó su carrera. No había vuelto a rodar en su país hasta 2013. ‘El cielo del centauro’  (2015), sobre un guión de Santiago y Mariano Llinás, supone su regreso a Buenos Aires. La película tiene como protagonista a un ingeniero francés en su primer viaje a la capital argentina.

Fotograma de 'El teorema de Santiago'.

Fotograma de ‘El teorema de Santiago’, de Ignacio Masllorens y Estanislao Buisel.

Completa el ciclo ‘El teorema de Santiago’ (2015), de Ignacio Masllorens y Estanislao Buisel, que documenta el regreso del veterano director argentino a su país y el proceso de creación de ‘El cielo del centauro’, además de reflexionar  sobre el oficio de cineasta.

 

Última oportunidad para disfrutar del cine cubano

Ciclo Nuevo Cine Cubano
Sala SGAE Centro Cultural
C / Blanquerías, 6. Valencia
Del 24 al 26 de mayo, 2016

El ciclo Nuevo cine cubano, que se celebra en Valencia de la mano de la Fundación SGAE, cerrará su programación con la proyección de tres nuevos títulos: Conducta de Ernesto Daranas (martes 24 de mayo), Melaza de Carlos Lechuga (miércoles 25 mayo) y Hay un grupo que dice… de Lourdes Prieto (jueves 26 mayo). Será en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia y la entrada es gratuita.

Esta muestra ha permitido a los aficionados disfrutar de media docena de títulos del actual cine cubano. Seis producciones que han recibido tanto el aplauso del público y la crítica de su país, como el reconocimiento en destacados festivales internacionales de cine.

El ciclo Nuevo cine cubano ya se pudo disfrutar el pasado mes de abril en la madrileña Sala Berlanga y llega ahora a Valencia de la mano de la Fundación SGAE, a propuesta de su Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana, que lo ha incluido en su programa de actividades culturales Tramesa 2016.

Estas son las películas que se proyectarán:

Martes 24 mayo: Conducta

Fotograma de Conducta, de Ernesto Daranas.

Fotograma de Conducta, de Ernesto Daranas. Ciclo Nuevo Cine Cubano en la SGAE de Valencia.

Escrita y dirigida por Ernesto Daranas, la historia y el contenido social de Conducta logró conquistar al pueblo cubano, pero también a la crítica internacional y al jurado de importantes festivales cinematográficos. Así, Conducta obtuvo una nominación a los Premios Goya en 2015, en la categoría de Mejor Película Iberoamericana, y fue escogida por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) para representar a su país en los Óscar. Además, entre otros galardones cosechados desde su estreno en 2014, el largometraje triunfó en el 17º Festival de Cine Español de Málaga, donde se hizo, en la sección Territorio Latinoamericano, con las Biznagas de Plata a la Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz (por la actuación de Alina Rodríguez) y el Premio del Público, así como una mención especial del jurado al joven Armando Valdés por su interpretación. Otros de los certámenes en los que Conducta dejó huella y sumó premios fue en el 15º Havana Film Festival de Nueva York, los Premios Ariel de México, el Festival de Cine de Bogotá o el Palm Springs International Film Festival 2015.

La película está protagonizada por Armando Valdés, Alina Rodríguez, Silvia Águila, Yuliet Cruz, Amaly Junco, Armando Miguel Gómez, Miriel Cejas e Idalmis Garcia, y narra la historia de un niño de once años cuya vida transcurre en un ambiente de violencia y marginalidad. Su madre es adicta a las drogas y al alcohol, y, para ayudar a sostener económicamente su hogar, el niño se dedica a entrenar perros de pelea. Pero, en medio de todo esto, el muchacho mantiene una especial relación en la escuela con su maestra.
Ernesto Daranas nació en 1961 en La Habana. Aunque licenciado en Pedagogía y Geografía, desde muy joven ligó su actividad profesional a la radio. Desde 1997, además, ha desarrollado también una gran actividad en el medio audiovisual.

Así, ha firmado cortometrajes, documentales (como Los últimos gaiteros de La Habana, que ganó el Premio Internacional de Periodismo Rey de España), series y filmes para la televisión (como el galardonado telefilme ¿La vida en rosa?, considerado un título de culto del audiovisual cubano) o largometrajes de ficción (Los dioses rotos y Conducta). El trabajo de Daranas está especialmente marcado por cuestiones sociales, como la prostitución, la pobreza o los problemas de la infancia.

Fotograma de la película Melaza. Imagen cortesía de la Fundación SGAE.

Fotograma de la película Melaza. Imagen cortesía de la Fundación SGAE.

Miércoles 25 mayo: Melaza

Melaza fue la primera película de ficción escrita y dirigida por Carlos Lechuga. Se estrenó con gran éxito en 2012 en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Ya en 2013 celebró su premier internacional en el Rotterdam International Film Festival y, para el público norteamericano, en el Miami International Film Festival. Desde entonces, Melaza cosechó más de media docena de galardones; entre ellos, la Biznaga de Plata a la Mejor Película Latinoamericana en el XVI Festival de Cine Español de Málaga, el Premio del Jurado para Óperas Primas en el Vancouver Latin American Film Festival y el Premio Revelación del Año, principal galardón del International Filmfestival Mannheim-Heidelberg.
La película está protagonizada por Yuliet Cruz, Armando Miguel Gómez, Lucho Gotti, Ana Gloria Buduen, Yaite Cruz, Augusto Posso, Jorge Caballero, Enithzabel Castrellón y Doris Gutiérrez. La historia transcurre en el pequeño pueblo de Melaza. Cuando cierra la central azucarera sobre la gira la vida y la economía de la población, Melaza se hunde y queda sin vida hasta convertirse en prácticamente un pueblo fantasma. En ese contexto, en el que sus habitantes deberán aprender a sobrevivir, Mónica y Aldo, un joven matrimonio, intentarán salvar su mundo sin perder por el camino su fe.

Carlos Lechuga nació en La Habana en 1983. Se formó como director en el Instituto Superior de Arte (ISA) y como guionista en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV). Se estrenó como director en 2005 con el cortometraje Cuca y el pollo, que ganó el Premio de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica en la V Muestra de Jóvenes Realizadores, los premios al Mejor Guión, Mejor Dirección, Mejor Actor y Mejor Banda Sonora en el XXIII Festival Cineplaza de Cuba y el Concurso de Guión de Cortometraje de la Embajada de España en Cuba. Lechuga siguió sumando galardones con cortos como Los bañistas y, en calidad de guionista, largometrajes como Edén perdido (dirigido por Manuel Estudillo) o Club Habana (de Jorge Herrera). Melaza, en 2012, fue su primer largometraje de ficción como director y guionista. En 2016 estrenó su segunda película, Santa y Andrés, que obtuvo en 2014 el XI Premio SGAE de Guión Julio Alejandro.

Fotograma de 'Hay un grupo que dice', de Lourdes Prieto.

Fotograma de ‘Hay un grupo que dice’, de Lourdes Prieto. Ciclo Nuevo Cine Cubano en la SGAE de Valencia.

Jueves 26 mayo: Hay un grupo que dice…

El documental musical Hay un grupo que dice…, de la realizadora Lourdes Prieto, cerrará el ciclo de proyecciones Nuevo cine cubano. La película, además, se estrenó en la gala de entrega de premios del XXXV Festival de Cine de La Habana en 2014.
El crítico César Gómez, en Cuba Debate, describió Hay un grupo que dice… como “mucho más que una obra fílmica, de lo mejor del documental cubano de los últimos tiempos. Es sobre todo el resumen sincero y desprejuiciado de una época irrepetible, que hoy pudiera parecer muy lejana, aunque sólo han transcurrido cuarenta años”.

Así, la película cuenta la apasionante historia del Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), que, fundado en 1969 por Alfredo Guevara, fue el germen de la Nueva Trova Cubana y reunió, bajo la batuta de Leo Brouwer, a compositores e intérpretes de la talla de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Sara González o Sergio Vitier. El grupo se caracterizó por conjugar la música tradicional cubana con la música moderna de la época: rock, jazz, ritmos brasileños… De este modo, apoyado en imágenes inéditas y en el testimonio de algunos de sus principales protagonistas, el largometraje reconstruye la memoria de aquella época, sin olvidar un análisis crítico de los hechos y de los errores institucionales en la aplicación de la política cultural cubana durante el primer lustro de la década de los 70 del siglo pasado.

Lourdes Prieto nació en La Habana en 1951. Licenciada en Historia del Arte en 1976, ese mismo año comenzó a trabajar como asistente de dirección cinematográfica en el ICAIC. Desde finales de los 80 firmó sus primeros trabajos como directora y guionista, como Para el ojo que mira, Bajo la noche lunar, Rumor del tiempo o La pequeña Aché, aunque siguió colaborando con numerosos realizadores. Ha impartido clases y conferencias en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños y en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico, entre otros espacios. En 2001, Lourdes Prieto recibió la Distinción por la Cultura Nacional y la Gitana Tropical, galardón que otorga la Dirección Provincial de Cultura de La Habana.

Cartel del ciclo Nuevo Cine Cubano.

Cartel del ciclo Nuevo Cine Cubano.

Reflexiones en torno al FICAE de Valencia

FICAE Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades
Valencia 2-5 marzo

Desde hace algún tiempo no paro de escuchar cuando estoy con amigos cineastas, que el audiovisual valenciano está muerto. Totalmente kaput. Pero luego me encuentro con gente que se pone el mono de trabajo y emprende una solución. Estoy hablando de las personas que componen FICAE o MICE, dos festivales que nos han regalado horas de cine y de charlar sobre el propio cine estas semanas. Para que luego digan que el audiovisual valenciano está muerto.

El FICAE es un festival extraño pero muy atrayente, quizás algo morboso, pero sin duda muy didáctico, algo de lo que adolecen otros certámenes con mayores ínfulas y presupuesto. Morboso porque trata de las enfermedades y el arte, y didáctico por ello mismo.

A la primera jornada del jueves no pude asistir, porque el audiovisual está muerto, aunque yo fuera a la presentación de un proyecto de corto del genial director Miguel Ángel Font ese mismo día, coincidiendo con el FICAE. El viernes sí pude ir, y la verdad es que fue una experiencia muy buena, con momentos de desolación por ver en pantalla documentales que trataban la pobreza o la enfermedad sin demasiados paños calientes y con otros de ternura y humor negro.

Las proyecciones se realizaban en la Facultad de Bellas Artes, que nada más llegar a sus instalaciones te da la bienvenida con pintadas de arte urbanos, para desencajar tu mandibula y quedarte absorto mirándolas. Por desgracia en la sala había poca gente, yo había llegado a eso de las 11:30 y no había mucho público, algo que no se entiende, pues la entrada era gratuita y para tener al audiovisual en coma clínico, el festival era una bombona de oxígeno. Allí estaban dos directoras presentando sus cortos documentales, Natasha Hall con “BARCA2” y Joanna Guillot con “Sol, Solet, (Lonely Sun)” la cual nos maravilló a los presentes. Que hubiera poca gente es algo que no se entiende, pero a mi me pareció genial para poder convertir el festival en algo familiar, para poder charlar, para poder comprender la idiosincrasia de tan arriesgado, pero necesario, evento.

El viernes no pude asistir a todo, una lástima, porque me hubiera encantado. El festival llegaba a su fin, eran solo cuatro jornadas de cine, pero que tenían un regusto a gran evento.

FICAE disponía de varias sedes en este su segundo año, además no sólo se ceñía al cine, sino que tenía en su programación secciones paralelas, a las que no pude acudir, pues el cine congregó toda mi atención, como Exposiciones o charlas. El viernes el festival se desplazó hasta el emblemático IVAM para su sección oficial, quizás un lugar más adecuado por su cercanía al centro y por ser más conocido por el público en general que la Facultad de Bellas Artes.

Interior de FICAE, fotografía de Carmelo Gabaldón, 2016. Cortesía del artista.

Interior de FICAE, fotografía de Carmelo Gabaldón, 2016. Cortesía del artista.

El sábado se entregaban los premios en el IVAM, a la gala de clausura acudieron un número mayor de personas que a las proyecciones. El festival otorgaba tres premios a las diferentes categorias que entraban en competición. “She Moaned” dirigida por Guo Mao-Quan, fue la ganadora en Mejor Cortometraje de ficción, y el segundo premio fue para “Colourful Knot” de Polen Ly, y éste año , como mejora, la organización del festival quiso valorar otros trabajos dentro de la categoría con menciones a “Before We Lose” de Cristhian Andrews y “Prozac” de Fabio PS.

En la categoría de documental el premio del jurado recayó en “Julian” de Julia Furer, y el segundo a “Water Ghost” de Wen Li, y sus menciones fueron a caer en las manos de documentales sobresalientes como “A Cold Land” de Shahriar Pourseyedian y “Keeping Balance” de Bernhard Wenger. No os podéis perder “A Cold Land”, un corto documental que te hiela la sangre y te desgarra por dentro, podéis encontrarlo en Vimeo. Y por último, en cuando a corto de animación, el premio se fue para Alemania con el corto “Spirit Away” de Betina Kuntzsch, y el segundo para “Marius” de Pierre Julien Fieux, y las meciones en esta categoría fueron para “Mer Depré” de Margaret Orr y “The Tree” de Sare Shafipour”.

Tras la entrega de premios pudimos ver los trabajos ganadores. Reconozco que no estaba de acuerdo con el dictamen del jurado, pero sí con el criterio, a mi juicio muy bueno, de la organización en la entrega de las meciones a los cortos. Una lástima que no hubiera estado entre los galardonados “The Surgeons” de Siar Sedig, por su humor negro y que trata con frialdad un tema como el tráfico de órganos o “Max” de Jonas Bloquet, que habla con bastante originalidad sobre la eutanasia. Nunca llueve a gusto de todos, pero lo que sí que disfrutamos es de poder ver que en otras partes del mundo se hace tan buen cine, que Valencia está creando espacio para poder llegar a otros mundo cinematográficos con tanta calidad y que no todo tiene porqué ser comercial.

Hay que dar la enhorabuena a Pepe Miralles, y a todo su equipo, por el trabajo que han hecho con FICAE y por su profesionalidad. Además, a los asistentes nos trataron muy bien, algo que se echa en falta en eventos que se consideran más grandes, y por último hay qye valorar el gesto que tuvieron desde la organización con el bloguero Isaac Sánchez, el espectador más fiel (vio todo los cortometrajes) al que le premitieron, a modo de regalo sorpresa, subir a estrado a descubrir el nombre del ganador a Mejor corto de ficción.

Ojalá dure muchos años FICAE y sigan trabajando tan bien como éste años. ¡Larga vida al FICAE!

Javier Caro

Cine por venir: Imagen, palabra, acción!

IV Edición de CINE POR VENIR.
Hasta el 8 marzo de 2016

Con lo político como eje central vertebrador de sus actividades, Cine por venir llega a la recta final de su ciclo “Diálogos intempestivos de cine político”, tras haber trabajado la “palabra” como elemento central de los procesos locales fílmicos.

Cine por venir es un foro de intercambios de experiencias y procesos relacionados con la imagen fílmica, que se organiza a través de tres conceptos como son: la imagen proyecciones y cinefórum, la palabra presentaciones y debates y la acción actividades formativas de creación y reflexión. Con más de dos semanas de recorrido, una tercera parte de sus actividades realizadas, más de 300 participantes entre talleres, proyecciones y visionados de películas y tres espacios diferentes ocupados (Las Naves, IVAM y la Filmoteca de Valencia). Cine por venir encara su tercer y último diálogo el próximo fin de semana, del 4 al 6 de marzo para el cual los organizadores de Cine por venir, la trabajadora cultural Sonia Martínez y el cineasta y formador Miguel Ángel Bauxali, nos proponen el visionado de “Terra em transe”(1967), de Glauber Rocha, este viernes 4 marzo a las 20h en la Filmoteca. Tierra en trance es un manifiesto del cine político que marcó una época para la cinematografía mundial. Considerada por Deleuze una de las cumbres de lo político en el cine moderno, la película retrata la división social y el desgarro popular, las aporías intelectuales y vitales que emergen entre la dedicación a la cultura y las urgencias políticas del presente.

Por otro lado, el domingo 6 marzo, a las 18.30h en el IVAM, se visionará “El futuro”(2013), de Luis López Carrasco. Esta película retrata la atmósfera festiva y alegre de los primeros años de la España democrática. La reciente victoria del PSOE en las elecciones generales de 1982 contagia la noche un espíritu de euforia y celebración. El intento de golpe de Estado del 23F, realizado tan solo un año antes, parece corresponder a otro tiempo, como si perteneciese a un pasado que se aleja a gran velocidad. La película plasma el escenario del 82 en el que todo estaba por venir, todo era futuro. Sin embargo, el futuro también parece aproximarse a enorme velocidad, como un agujero negro que fagocita todo lo que encuentra a su paso.

Fotograma de "El Futuro"(2013), de Luis López Carrasco. Cortesía d ela Filmoteca.

Fotograma de «El Futuro»(2013), de Luis López Carrasco. Cortesía d ela Filmoteca.

Al visionado de la película, le seguirá un diálogo entre el director Luis López Carrasco y Carlos Escolano en el que se primará la interacción entre los cineastas y el público presente, así como en la creación de un contexto común. Las proyecciones de la IV edición plantean así un doble eje relacional: diálogos entre películas actuales y películas de la modernidad fílmica, y diálogos entre cineastas invitados y personas de otros campos disciplinarios.

Pasado Continuo” es último taller del ciclo de actividades “Acción” que aprovechando la participación de Luis López Carrasco en los diálogos, sirve de clausura a los talleres englobados bajo el concepto de “Acción”. El taller, orientado a estudiantes, cineastas, artistas y espectadores atentos e interesados en el proceso de creación de una película, tendrá lugar los días 7 y 8 de marzo de 10h a 14h. Este tratará de reflexionar alrededor del concepto de repetición de lo irrepetible, de cómo estructurar y amalgamar todo ello, con la dificultad de recuperar las sensaciones y emociones de algo ya vivido o pasado.

Echando la vista atrás analizando lo sucedido el pasado fin de semana, Cine por venir reunió el sábado 27 en su sesión “Palabra” a diversos colectivos, creadores e iniciativas locales que trabajan diversas facetas del dispositivo fílmico. La intención de este evento fue poner sobre la mesa los problemas, las dificultades y las posibilidades de lo fílmico en relación con lo social, concentrando la atención en las circunstancias locales para poder generar nuevas sinergias y colaboraciones. El evento, centrado en el trabajo con “los públicos” fue todo un éxito en cuanto a participación se refiere y congregó, en el espacio La Factoría de las Naves, a los siguientes colectivos, proyectos y creadores: Lacasinegra; el Festival de cine itinerante Totó; el Cinefòrum L´Atalante; Artxiviu de l´Horta; Aragó Cinema; Some like it short; Rivendel (Cinema de la terreta) y Octavio Guerra.

En la siguiente sesión celebrada en la Biblioteca de las Naves, se trataron los intereses comunes derivados de las presentaciones y debates de la mañana, articulando el debate en torno a 3 ejes diferentes: las nuevas formas de distribución y en concreto el caso Aragó Cinema y posibles colaboraciones con este proyecto; el trabajo fílmico localizado en barrios e intervenciones fílmicas en el espacio público y las plataformas colectivas de incidencia en las políticas públicas de financiación del cine valenciano.

De todas estas actividades, el grupo de trabajo concretó las siguientes conclusiones que servirán de caldo de cultivo para futuros encuentros: La primera es la necesidad de trabajar con públicos desde las distintas áreas que componen lo fílmico, entendiendo a los públicos como seres singulares, potencialmente activos; la segunda conclusión radica en la necesidad fortalecer redes entre proyectos singulares que trabajan desde distintos ángulos la problemática audiovisual; la tercera, habla de la necesidad de una incidencia real de las propuestas colectivas y ciudadanas en las ayudas y subvenciones públicas de proyectos necesarios, arraigados en el territorio, que trabajan a medio plazo y que no tienen y necesitan el apoyo público para poder afianzarse; por último, se remarcó la importancia de trabajar juntos en figuras intermedias de distribución y exhibición, así como el fortalecimiento de la formación en el lenguaje audiovisual fuera de ámbitos normalizados. Con todas estas ideas y conclusiones en el tintero, el grupo visionó la película, “Pas à Genenève” (2014) de Lacasinegra que siguió brindando el caldo de cultivo necesario para continuar el debate iniciado en la sesión de la mañana.

Fotograma de "La noire de… " (1966), de Ousmane Semaine. Cortesía de la Filmoteca.

Fotograma de «La noire de… » (1966), de Ousmane Semaine. Cortesía de la Filmoteca.

Kaneto Shindô, Hiroshima y otras películas

Ciclo de cine sobre Kaneto Shindo
Sala Berlanga
IVAC-La Filmoteca de CulturArts

La Filmoteca de CulturArts presenta un ciclo en colaboración con la Fundación Japón sobre Kaneto Shindô, uno de los grandes directores del cine japonés con películas tan importantes como Onibaba (1965) o  La isla desnuda (1960).

Conformado por diecisiete películas destacadas de su extensa filmografía, el ciclo de Kaneto Shindô se inicia el miércoles 13 de enero, a las 18.00 horas,  con la proyección en la sala Berlanga de Epítome (1953), que cuenta la historia de Ginko, la hija de un pobre zapatero de Tokio que es vendida a una casa de geishas como medio desesperado para conseguir dinero para su familia.

Fotograma de Onibaba, de Kabeto Shindô. IVAC- La Filmoteca de CulturArts.

Fotograma de Onibaba, de Kabeto Shindô. IVAC- La Filmoteca de CulturArts.

Nacido y fallecido en Hiroshima, Kaneto Shindô (1912-2012) fue uno de los cineastas japoneses que más interés demostró por indagar las consecuencias sociales, económicas y políticas de la explosión de las dos bombas atómicas en Japón en films como Los niños de Hiroshima (1952), la primera película japonesa que abordó el drama humano de la catástrofe nuclear.

Entre 1951 y 2011, Kaneto Shindô rodó 48 películas y escribió 238 guiones, además de ser uno de los primeros productores independientes del cine japonés. Durante el mes de enero, el ciclo de la Filmoteca incluye algunas de sus películas rodadas en las décadas de los cincuenta y sesenta, como La zanja (1954), Madre (1963) o Lucky Dragon nº5 (1959), también sobre las consecuencias de las radiaciones nucleares.  También incluye el documental Kenji Mizoguchi, la vida de un director de cine (1974), en el que Shindô aborda la vida y la obra, a través de numerosos testimonios, de su principal maestro.

Fotograma de los Niños de Hiroshima . Imagen cortesía de IVAC-La Filmoteca de CulturArts.

Fotograma de Los Niños de Hiroshima, de Kaneto Shindô. Imagen cortesía de IVAC-La Filmoteca de CulturArts.