Priscilla, una fiesta por la diversidad sexual

Priscilla, reina del desierto
La Rambleta
Bulevar sur, esquina C / Pío IX. Valencia
Del 1 al 12 de noviembre y del 23 de noviembre al 3 de diciembre de 2017

Cuando un musical llega a España, vía Madrid, y después recala en otras ciudades, a modo de pequeño tour, uno puede pensar que el espectáculo que se verá y disfrutará en las provincias no será de la misma envergadura. Que nos quedaremos con un remedo pobre de lo visto en otros lares. Una especie de sucedáneo de lo bueno.

Esa sensación me ha acompañado hasta meterme en ‘Priscilla. Reina del desierto’, quedarme con la boca abierta porque traían, con todo el riesgo que ello implica, el mismo espectáculo que en Broadway. Priscilla llegaba a València con más de 500 trajes, 200 pelucas, algunas imposibles, 150 pares de zapatos, 40 artistas y un autobús, qué digo un autobús, sino el eje central en el que se desarrolla esta road movie teatral hacia la libertad.

La Rambleta es el lugar elegido, y muy bien elegido por su versatilidad, con ese gran escenario donde todo cabe y nada se escapa a la vista. Nos dispusimos a presenciar la obra el día del estreno, con los nervios por todas partes, y donde en unos segundos comenzaría la obra basada en la fantástica película de Stephen Elliot.

Priscilla, reina del desierto. Imagen cortesía de Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Imagen cortesía de Rambleta.

Lo primero que nos impactó es el colorido y singular vestuario de todos los coristas y personajes; no olvidemos que en 1995 el filme se llevó el Oscar al Mejor Diseño de Vestuario. El musical, que narra la historia de un drag queen que sobrevive en el mundo del espectáculo recorriendo con dos compañeros el desierto australiano en busca de una nueva oportunidad, la de estar con su hijo, ha capturado las miradas de 400.000 espectadores en Madrid y 100.000 en Barcelona.

Para saber más de los entresijos de tan singular musical, nos paramos un momento para charlar con Christian Escuredo, que interpreta, de un modo muy divertido, a Adam/Felicia. Con un espectáculo de un tamaño tan gigante, cómo se prepararía uno ese casting, que sería multitudinario. “Sabía que existía el musical y, justo cuando me enteré de que se iba a montar en España, me puse como loco a prepararme, sin saber si sería elegido. Llevé la propuesta de personaje al casting y al final me seleccionaron”, apunta con cierto regocijo.

Priscilla es uno de los musicales más interesantes y que mejor ha sabido trasladar el show americano al español, ya que a veces, como apuntaba al principio, nos encontramos con espectáculos un poco más pobres que la versión original, aunque eso cada vez suceda menos. De hecho existen los Premios Broadway World Spain, para dignificar estas, cada vez más populares, producciones teatrales.

Christian Escuredo ganó en 2015 el de mejor actor principal, y no nos extraña en absoluto. “Ha sido un orgullo y un regalo para mi carrera, que la profesión y el público valorasen y reconociesen mi trabajo con tanto cariño. Aún así, creo que el mejor premio en esta profesión es poder disfrutar de nuestro trabajo, con buen humor y mejor salud”, sentencia.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

El listado de canciones es increíble, dan ganas, aunque yo me resistí, a ponerte de pie y bailar al son de todas ellas: ‘I say a little prayer’, tema de éxito gracias a las cuerdas vocales de Aretha Franklin; ‘Girls just want to have fun’, de la estadounidense Cyndi Lauper; Madonna (el icono drag de la época del filme) con ‘Like a prayer’, del cuarto trabajo de la ambición rubia, o incluso ‘Always on my mind’ de Elvis.

Ahora, ese listado de canciones para bailar recala en València. ¿Cómo percibe la diferencia de público desde el escenario, de haberla? ”Por supuesto que la hay, Priscilla es un espectáculo para todos y para todas. Y me parece fantástico cuando veo a familias con sus hijos, o con sus abuelas y abuelos, divirtiéndose, y seguramente con un debate donde todos puedan reflexionar. A parte de la fiesta, hay un canto a la tolerancia muy presente en esta historia que contamos”, afirma sonriente Escuredo.

El triunfo de esa noche en la ciudad fue absoluto, de los que hacen época. ¿A qué será debido que su éxito se propague como el fuego en un bosque seco? “Es por un repertorio re(conocido) por todos los espectadores, un vestuario impresionante, un show espectacular, donde no solo abunda en el teatro-fiesta, sino una historia divertida, contada desde la verdad”, subraya el actor.

“Todo esto provoca que el espectador se conecte con nosotros y salga del teatro con una buena dosis de energía y optimismo. Creo que es una buena oportunidad para ver uno de los espectáculos más divertidos de la historia del teatro musical, más de cuatro millones de personas lo han visto en más de 15 países”, agrega Escuredo. Mientras enfilamos el bulevar, con los ecos musicales de fondo en nuestras cabezas, no paro de pensar en ponerme al llegar a casa una buena dosis de música disco.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Javier Caro

Dulces melodías de la Francia de entreguerras

Presentación de Douces Melodies, De soprano y arpa
Úsula Segarra (arpa) y Quiteria Muñoz (soprano)
Ubik Café
C/Literato Azorín 13, Valencia
Jueves 19 de mayo 2016, 20.30h.

‘Douces melodies’ es el título de la primera grabación discográfica del dúo De soprano y arpa, integrado por las valencianas Úrsula Segarra (arpa) y Quiteria Muñoz (soprano). El disco recoge por vez primera un conjunto de 17 canciones de compositores franceses, que en su adaptación al arpa cobran un timbre muy especial que aporta color a una gran sensibilidad vocal.

La selección musical nos sitúa en la Francia de entreguerras con obras de Fauré, Debussy, Ravel, Satie, Saint-Saëns, Poulenc…, obras basadas en poemas y textos de reconocidos autores como Jean Anouilh, Sully Prudhomme, Henry Cazallis, Henry Pacory, A de Lamartine, Banville o Armand Silvestre. Todos los autores que aparecen en el CD dejaron un importante legado que contribuyó a enriquecer la denominada estética francesa. Una estética de la belleza que contrastaba con los ambientes parisinos del momento, accesibles solo para unos pocos y vetados para la mayoría del los ciudadanos.

Es en este plano sencillo e íntimo en el que Úrsula Segarra y Quiteria Muñoz abordan la interpretación de estas piezas a través de unos “timbres cuidadosamente sutiles y sorprendentemente equilibrados”, como afirma Josep Gil Tárrega en las notas que acompañan al programa. Y añade: “Estas artistas nos brindan con sus manos y su voz un onírico viaje tan lejano y al mismo tiempo tan cercano como nos permita nuestra propia imaginación”.

De soprano y arpa nació hace ahora cuatro años tras una actuación musical en la localidad de El Puig. Como cuenta la propia Úrsula Segarra: Nuestra historia juntas empezó en 2012 nada más y nada menos, aunque nos conocíamos desde mucho antes gracias al coro de mujeres A cau d’orella. Hablando, hablando y hablando descubrimos que teníamos las mismas inquietudes, un mismo gusto y una misma visión de lo que queríamos plasmar. Y aquí nos encontramos, De Soprano y Arpa, después de cuatro años, con un disco en el mercado que muestra tan solo nuestra primera idea juntas, porque es posible un arte accesible para todos, sin barreras ni tampoco ayudas y esto no nos lo cuentan, lo vivimos en primera persona. Aquí seguimos dando guerra y creyendo más que nunca en lo que hacemos.

Las canciones que componen el CD se podrán escuchar en el concierto-presentación que ofrecerán en la librería-cafetería Ubik Café de Valencia este jueves 19 de mayo a las 20:30 horas.

Un concierto en el que, una vez más, De soprano y arpa baja la música del gran pedestal en el que suele estar situada, para interpretarla en los lugares pequeños e íntimos para los que Debussy y Ravel compusieron realmente estas preciosas obras.

Tra esta presentación, el dúo ofrecerá un concierto de bandas sonoras junto al violinista Manuel Segarra en la Vitti (Valencia). Jérica acogerá un nuevo concierto el 25 de junio y el 18 de julio se las podrá escuchar en el Puerto de Castellón.

Imagen cortesía de la organización.

Imagen cortesía de la organización.

Las artistas

Úrsula Segarra (arpa), es natural de la Vall de Uxó (Castellón). Ha realizado sus estudios musicales en los conservatorios José Iturbi de Valencia, Superior de Castellón y Manuel Castillo de Sevilla. Realizando un postgrado en el Conservatorio Superior demúsica de Madrid.
Ha grabado para RNE el recital para arpa celebrado en San Cugat del Vallès.

Ha obtenido el Premio extraordinario de fin de grado elemental, medio y superior y el premio Euterpe de la música. Ha sido galardonada en el Concurso internacional Arpista Ludovico y IV International harp contest en Soka, Japón, y conseguido el Primer premio en el concurso permanente de jóvenes intérpretes de Juventudes Musicales, Bilbao 2003.

Ha interpretado como solista el estreno de la obra Cielo y Tierra de Claudio Prieto y el concierto para flauta arpa y orquesta de Mozart acompañada en ambas ocasiones por la Orquesta de la RTVE. Ha sido dirigida por maestros como L.Maazel, Z.Mehta, P. Steimberg, N. Luisotti, M.A Gómez Martínez entre otros.

Actualmente es freelance dedicada a la interpretación de todos los géneros musicales abarcando música sinfónica, de cámara y solista para arpa.

Quiteria Muñoz (soprano) nace en Valencia, ciudad donde finaliza sus estudios de piano y canto en el Conservatorio Superior Joaquín Rodrigo con Ana Luisa Chova, Patricia Lloréns y Husan Park. Sigue recibiendo consejos de la soprano Lella Cuberli, el tenor Jaume Aragall y el barítono David Menéndez, entre otros.

Forma parte de la Accademia italiana del belcanto Rodolfo Celletti. En su discografía cuenta con un disco solista de la Misa de Juan Bautista Cabanilles, otro disco del compositor Juan B. Comes, ambos del sello discográfico Brilliant Classics grabado en 2012, y otro de canciones para voz y piano del compositor Christian Roca.

Ganadora del XVII Concurs Mirna Lacambra y finalista del concurso Les Corts de Barcelona en mayo de 2014. Ese mismo verano cantó en el Festival de música “Della Valle d’Itria” de Martina Franca (Italia), ganando el premio otorgado por el público.

Ha cantado como solista de prestigiosos coros y grupos de cámara como Amystis cor de cambra, L ́Almodí Cor de cambra, Harmonia del Parnàs y Capella de Ministrers. Formó parte del Cor del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo y es refuerzo del Cor de la Generalitat Valenciana trabajando junto con la Orquesta de Valencia o la del Palau de les Arts entre otras.`En noviembre de 2015 debutó en el Teatro San Carlo de Nápoles con la Segunda sinfonía de Mahler dirigida por el maestro Fabio Luisi.

 

Canciones en pijama

Un cerebro repleto de recuerdos inútiles, de Manos de Topo
LN3 Espai Mutant de Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 22 de abril, 2016, a las 21.30h

LN3 Espai Mutant de Las Naves recibe este viernes (21.30h), al grupo Manos de Topo en un espectáculo que supone un repaso íntimo a sus diez años de carrera. ‘Un cerebro repleto de recuerdos inútiles’ es un ejercicio nostálgico en el que mezclan música y diapositivas para descubrir los secretos de sus canciones.

Miguel Ángel Blanca, cantante y letrista de la formación, explica que “en estos diez años repletos de anécdotas e historias, nos dimos cuenta de que nuestra historia personal había ido paralela a la discografía del grupo”. De este modo, “decidimos crear este espectáculo como un regalo a todos esos fans que nos han preguntado siempre de dónde salen nuestras canciones, o por qué nos llamamos Manos de Topo”.

Para ello, se servirán de música y diapositivas porque “el show está planteado como si estuviéramos en el salón de nuestra casa e invitáramos a los amigos a repasar nuestra vida mediante imágenes antiguas y, obviamente, nuestra música”. De hecho, los integrantes de Manos de Topo “actúan” en pijama, bata y ropa interior, como si los espectadores se colaran en su espacio más íntimo.

El líder del grupo ha sido comparado con Robert Smith, de The Cure, por su forma lastimera y angustiada de modular la voz, algo que también les han preguntado en muchas veces y que, lejos de ser algo premeditado, “surgió de improviso, es como cuando te pones a cantar en tu casa con un tono entre tragedia y comedia”.

El universo lírico de Manos de Topo está compuesto, tal y como señala Miguel Angel Blanca, en letras trabajadas “desde lo cotidiano, desde situaciones con las que cualquiera puede empatizar. Y que, al mismo tiempo, se encuentran en un lugar común, que es el surrealismo”. Se trata de parodiar lo trágico de la vida, reírse de historias que hablan, sobre todo, “de las relaciones de pareja y lo sentimental”.

Manos de Topo. Las Naves.

Manos de Topo. Imagen cortesía de Las Naves.

Michael Jackson revivido

Tributo a Michael Jackson
Casino Cirsa
Avenida de las Cortes Valencianas, 59. Valencia
Viernes 15 de abril, 2016, a las 21.30h

Casino Cirsa Valencia rendirá homenaje al considerado rey del pop, Michael Jackson, el próximo viernes 15 de abril (21.30h) con un espectáculo que incluye cena, concierto y copas.

Los encargados de dar vida a las canciones y bailes de este icono del pop son la ‘Jackson Dance Company’ con su espectáculo Michael’s Legacy, avalado por el club de fans del cantante norteamericano como el mejor tributo a este artista.

Cartel del tributo a Michael Jackson. Cortesía de Casino Cirsa.

Cartel del tributo a Michael Jackson. Cortesía de Casino Cirsa.

Ximo MJ se enfundará el guante y el sombrero característico de Michael Jackson en un espectáculo que cuida mucho la escenografía, con réplicas casi exactas de sus canciones. Esta compañía cuenta con un cuerpo de baile de catorce personas y grandes voces en directo que transmiten a la perfección la esencia del mítico rey del pop.

Casino Cirsa Valencia ha preparado para la ocasión un menú muy especial que se servirá antes del concierto y que incluye platos como crujiente casero de verduras de temporada y gambas, carrillera ibérica y gratén de patata, jamón y trufa negra o soufflé helado de mandarina sobre crema de vainilla.

Michael Jackson, a quien Casino Cirsa rinde tributo.

Michael Jackson, a quien Casino Cirsa rinde tributo.

Dos damas ¿o no? en el Teatre Micalet

Two ladies or not two ladies
Noèlia Pérez y Josep Zapater
Teatre Micalet
C / Mestre Palau, 3. Valencia
Del 23 de diciembre al 8 de enero de 2016

Noèlia Pérez y Josep Zapater son dos damas, o quizá no. Pero lo que es seguro es que van a transformar el Teatro Micalet en un cabaret desde el 23 de diciembre hasta el 8 de enero con su espectáculo Two ladies or not two ladies y harán del fin de año la fiesta más divertida con una función especial por darle la bienvenida al 2016.

Con muchísimas canciones, humor y nostalgia esta extraña pareja hace un recorrido por décadas de música cantada y tocada en directo. Noèlia Pérez y Josep Zapater son los creadores, cantantes y actores de este espectáculo, que incluye canciones originales de ellos para este sorprendente cabaret.

Escena de Two ladies or not two ladies. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de Two ladies or not two ladies. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Un concierto único donde caben la canción francesa, el jazz, el pop e incluso algún villancico. Temas clásicos como Moon river, With or without you, Je ne regrette rian, Over the Rainbow o Bésame Mucho llegan a escena en la versión de estas damas.

Noélia Pérez es la First Lady, la diva que prepara una gira mundial, y Josep Zapater, la Second Lady, una pianista que esconde algún secreto. Su relación irá evolucionando al compás de la música, entre emociones y canciones. ¿Hacia dónde? Esa es la cuestión. Two ladies or not two ladies lo contestarán en el escenario del Teatro Micalet esta Navidad.

Two ladies or not two ladies. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Two ladies or not two ladies, con Noèlia Pérez y Josep Zapater. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

El Teatre Micalet, con Ovidi Montllor

Primavera Ovidi
Teatre Micalet
C / Mestre Palau, 3. València
Divendres 20 de març, a les 20.00h

Músics, actors, actrius i amics (amb un nodrit grup d´alcoians) s’han volgut unir a aquesta data per recordar al gran poeta i cantautor d´Alcoi que ens va deixar ara fa 20 anys. Amb projeccions audiovisuals, cançons, música i recitació de poemes variats l’Ovidi i el seu llegat pujaran a l’escenari del Teatre Micalet on ell mateix havia actuat en diverses ocasions. L’última vegada que el va visitar va ser l’any 1994 quan la Societat Coral el Micalet li va atorgar la distinció de Miquelet d’honor.

Cartel anunciador de la Primavera Ovidi en el Teatre Micalet, obra de Albert.

Cartel anunciador de la Primavera Ovidi en el Teatre Micalet, obra de Manuel Bellver.

La música de Miquel Gil, acompanyada de la ballarina Isabel Anyó; Enric Casassús, Ricard Oliver, Julio Galcerà, Ester Andújar, Carlos Marquina, Ximo Seró, Ferran Rodes i Pep Bornay i poemes de Vicent Andrés Estellés, Joan Salvat Papasseit, Blai Bonet, Joan Valls, Joan Fuster, Manel Rodríguez-Castelló, Jordi Botella, Joan Brossa, Guillem d´Efak en les veus de Neus Agulló, Juli Mira, Pepa Miralles, Juli Cantó, Manel Rodríguez-Castelló, Rosanna Espinós, Reis Juan, Amàlia Garrigós i Pilar Almeria; i un audiovisual sobre “l’artista, el cantant i el pallasso” amb la participació de Jordi Botella, Josep Vicent Frenchina i Toni Tordera.

“Amb l’acte de Primavera Ovidi, no solament volem recordar i reinvindicar l’artista i l’amic, amb l’inevitable punt de nostàlgia que la seua absència comporta, sinó, sobretot, actualitzar el seu llegat humà i artístic, compromès amb el seu poble. L’Ovidi ens incita a la memòria i difusió de les seues cançons i el seu art interpretatiu, i a l’actualització del seu llegat cívic i llibertari, sí, però també és per a nosaltres un estímul constant de creació, una primavera il·lusionada, plena d’energia, radicalment vital, perpètuament renovada”.

Ovidi Montllor.

Ovidi Montllor.

Manel Rodríguez Castelló

45 RPM: El tiempo de las canciones

El tiempo de las canciones, exposición colectiva
Galería My Name’s Lolita Art.
Calle Almadén, 12, bajo. Madrid
Inauguración: jueves 12 de febrero, a las 20.00h
Hasta marzo, 2015

Esta exposición es un homenaje a las canciones. Quienes tuvimos la suerte de tener tocadiscos de jovencitos, paladeábamos la música canción a canción en los discos de 45 rpm. A parte del encanto de sus portadas, en ellos estaba generalmente lo mejor de los LP’S.

El impulso de querer escuchar determinada canción, tenía la ritualización inevitable de sacar el vinilo de su funda, colocarlo en el giradiscos y finalmente con delicadeza posar la aguja. Antes de esto, estaba la decisión de elegirla entre todas las que nos tentaban en la tienda discos, pues era un objeto caro.

Ahora que la música parece llovida del cielo, con Spotify o los MP3, los tres minutos que solía durar una canción, ya no son el formato con el que se suele disfrutar la música. El mismo empacho se ha impuesto en los interminables CD’s, frente a la más o menos media hora que duraban los LP’S.

Obra de Guillermo Trapiello para la exposición 'El tiempo de las canciones'. Cortesía de Galería My Name's Lolita.

Obra de Guillermo Trapiello para la exposición ‘El tiempo de las canciones’. Cortesía de Galería My Name’s Lolita Art.

Me temo que ese cambio no es algo que tiene solo que ver con la forma en que se reproduce la música, sino con la esencia de lo que es o no es una canción.

Hoy mucha gente confunde “temas” con “canciones”. Simplificando, la diferencia entre uno y otro sería que un tema se nos olvida a los pocos minutos de haberlo oído; una canción, buena o mala, se nos graba, a veces a fuego, en nuestra memoria. Basta una ráfaga de notas de una canción que no escuchábamos hace años, para que cobre vida de nuevo. Un tema, debido a su naturaleza amorfa, nace de la nada y se va al olvido. Una canción, a veces a pesar nuestro, es un “alien” que vivirá para siempre dentro de nuestra mente o de nuestro corazón.

El título que he elegido para esta exposición es la frase con la que suele iniciar su programa ‘Islas de Robinson’, Luis de Benito en Radio 3. Un programa que, al igual que el imprescindible ‘Flor de pasión’ de Juan de Pablos, recomiendo siempre a los fanáticos de las canciones.

Aunque, por desgracia, es raro que nos pidan portadas a los pintores, somos probablemente el gremio que más música consume y que por lo tanto más disfrutamos de su influencia.

Obra de Roberto Mollá en la exposición 'El tiempo de las canciones'. Imagen cortesía de la galería My Name's Lolita Art.

Obra de Roberto Mollá en la exposición ‘El tiempo de las canciones’. Imagen cortesía de la galería My Name’s Lolita Art.

Dis Berlin

Mecano o ‘La fuerza del destino’

La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano
Con artistas de los musicales de Nacho Cano
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 28 de enero al 1 de febrero

Mecano  ofreció su último concierto en septiembre del año 92. Desde entonces son muchos los nostálgicos que añoran poder volver a escuchar algunos de los temas que marcaron una época. ’La Fuerza del Destino’ realiza un recorrido por más de 30 canciones que trasladarán al público a unos años donde los cambios sociales, culturales y políticos colocaron a la sociedad española en el camino a la modernidad. Sobre el escenario, más de 20 artistas interpretarán los temas de Mecano.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano 'La fuerza del destino'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano ‘La fuerza del destino’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

El célebre grupo ha vendido más de 25 millones de discos en todo el mundo y a pesar de llevar 20 años sin hacer música sobre un escenario, sus conciertos en vivo siguen siendo uno de los acontecimientos más recordados en la memoria musical española e hispanoamericana. La música del grupo permanece viva, Mecano todavía no se ha ido, se oye todos los días en la radio. Sus canciones abordan cuestiones todavía vigentes como el amor, el desamor, el sexo, las drogas o las diferentes opciones sexuales.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano 'La fuerza del destino'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena del espectáculo homenaje a Mecano ‘La fuerza del destino’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

En ’La Fuerza del Destino’ conviven las composiciones musicales magistrales de los hermanos Cano con una puesta en escena espectacular. Todos los temas del espectáculo forman parte del ADN musical de miles de españoles y para ello toda la música es en directo, consiguiendo que el  público lo viva mas íntimamente; los músicos están en el escenario a la vista de todos.

Escena de 'La fuerza del destino', espectáculo homenaje a Mecano. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino’, espectáculo homenaje a Mecano. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Un espectáculo que nos transporta en un viaje simbólico en metro, donde las paradas se convierten en canciones de Mecano, y cada estación es un universo propio. Todo aderezado por las creaciones del director escénico Hansel Cereza (La Fura dels Baus, Cirque du Soleil, Ballet Nacional).

Escena de 'La fuerza del destino', espectáculo homenaje a Mecano. Cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino’, espectáculo homenaje a Mecano. Cortesía de Teatro Olympia.

El formato combina la música en directo, la danza y la interpretación. Los cantantes que dan vida a estas canciones conducen al espectador a través al universo Mecano, durante dos horas y media de función. Si ha habido un grupo en España que sabía tocar todos los palos con éxito eran ellos. Por eso este show hace un recorrido por estilos como el pop, rock, rumba, salsa, flamenco, soul o jazz, que son el gran atractivo de este espectáculo para todos los públicos.

Escena de 'La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de ‘La fuerza del destino. Espectáculo homenaje a Mecano’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Diccionario erótico valenciano

Figues i naps, de Rafael Solaz
Rom Editors

Cada generación cree que ha inventado la pólvora, sobre todo en lo que al sexo se refiere. Los jóvenes piensan que lo hacen más y mejor que sus viejos, pero a veces se equivocan. El caso de España es único, pues tras varias décadas de vivir con el cinturón de castidad del nacionalcatolicismo, llegó bruscamente el destape y la gente descubrió que tenía algo entre sus piernas. Desde los hierofantes en cueros que trepaban a la estatua de los héroes en la mítica plaza del 2 de Mayo, a la teta de Susana Estrada, icono erótico de la Transición, junto a Nadiuska o Ágata Lys,  o el desnudo de Marisol embarazada, fotografiada por César Lucas en la portada de Interviu.

Los tiempos cambian, y cada vez más rápido, pero la búsqueda del placer sexual perdura, aunque se disfrace bajo distintas máscaras y utilice soportes cada vez más sofisticados. La pervivencia histórica del erotismo se plasma en un libro del bibliófilo e historiador  Rafael Solaz que se presentó recientemente en la Universitat de València con el sustancioso título de ‘Figues i naps’ (Rom Editors).

Portada y contraportada del libro 'Figues i naps' de Rafael Solaz. Rom Editors.

Portada y contraportada del libro ‘Figues i naps’ de Rafael Solaz. Rom Editors.

Este diccionario erótico valenciano está plagado de términos que hacen referencia al mundo hortofrutícola y a la alegría de la huerta: Nap, figa, bacora, cotorra, pardal, piu, parrús. Es uno de los rasgos distintivos de la sexualidad mediterránea, que se practica entre naranjos y a la orilla del mar. Con  257 páginas y unas 300 ilustraciones, el libro incluye fragmentos de literatura erótica popular, canciones, refranes, poesías, sátira fallera, obras prohibidas, ocultas, etcétera.

“La literatura y el pensamiento popular van unidos a nuestras tareas cotidianas”, dice Solaz. “Un pueblo agrícola relaciona los productos que le rodean para aplicarlos al universo erótico. El glosario verde que acompaña la obra incluye muchos de ellos”.

El texto abarca desde el siglo XV a nuestros días, un recorrido por el erotismo cambiante según épocas, salpicado de prohibiciones y críticas moralistas. Recupera una parte de la literatura oculta, en ocasiones basada en la memoria oral, recuerdos transmitidos de generación en generación.

Una de las ilustraciones recogidas en el libro 'Figues i naps' de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones recogidas en el libro ‘Figues i naps’ de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Revistas eróticas y burdeles

Las revistas eróticas nacieron en el siglo XIX y en el XX este tipo de publicaciones experimentó una eclosión, sobre todo a partir de la segunda década. “Es muy conocido el libro de finales del siglo XIX titulado La Mancebía de Valencia, de Manuel Carboneres”, cuenta Solaz. “Otro libro que trató la historia y recorrido de la prostitución en Valencia fue La Valencia Prohibida, que publiqué en 2004. En los locales de la calle de Quevedo se vieron los primeros cabarets muy concurridos  y  se vendían revistas y postales eróticas y algunas pornográficas de importación”.

También en los locos años veinte se abrieron locales como Salón El Dorado, La Rosa, Bataclán o Edén Concert. “Eran cabarets unidos a salas de baile y a bares servidos por señoritas, o sea prostitutas, centros erótico festivos, con sesiones artísticas, frívolas y entretenidas. Un servicio carnal corriente costaba entre diez y veinte pesetas. Se editaron algunos folletos para preservar la salud, sobre todo orientados a evitar las enfermedades venéreas”.

Durante un bombardeo en plena guerra civil, en un local de la calle de Ribera se apagaron las luces. Al finalizar se iluminó de nuevo la sala de baile como si nada hubiera pasado. Una corista cantaba: ‘Tengo una casa con dos entradas, a la que se accede con facilidad, bien por delante, bien por detrás’. A buen entendedor pocas palabras bastan.

Una de las fotografías incluidas en el libro 'Figues i naps', de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Una de las fotografías incluidas en el libro ‘Figues i naps’, de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Callejero de la prostitución

Los orígenes del Barrio Chino de Valencia se remontan al siglo XIV con la instalación del Partit, situado en la actual Beneficencia, un lugar regulado, cercado por muros, con pequeñas casitas donde se ejercía la prostitución. Cuando a principios del siglo XVII se elimina el Partit, la prostitución se extiende por el llamado Bordellet dels Negres, entre la Universitat y el Teatro Principal.

En el siglo XIX al final de la calle de La Nave y área del Parterre existían callejuelas que también contaban con la presencia de prostitutas. Poco a poco el tráfico sexual se fue desplazando hacia el céntrico barrio de Pescadores, entre las actuales calles de las Barcas y Roger de Lauria. Con el derribo del citado barrio, a principios del siglo XX, la prostitución se desplaza hacia la calle de Quevedo y adyacentes, hasta que la apertura de la avenida del Oeste traslada el comercio carnal hacia una zona inmediata, el barrio del Pilar o de Velluters.

Es entonces cuando a este lugar se le da el título de Barrio Chino. Tuvo su apogeo entre los años cuarenta al sesenta, y decayó en los ochenta. En la actualidad el barrio de Velluters y sus calles se han regenerado, lo que ha provocado que tan sólo quede una calle como recuerdo: la de Viana, con contados locales, un lugar considerado como la última frontera del Chino, un recuerdo que languidece.

Solapa del libro 'Diccionario erótico' de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Solapa del libro ‘Diccionario erótico’ de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

“Es una comedia feroz sobre el amor y la vida”

El crimen de la hermana Bel, de Frank Marcus
Dirección: Rafael Calatayud
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 2. Valencia
Hasta el 17 de octubre

En la película ‘Tootsie’ (1982) de Sydney Pollack, la enfermera jefe de la famosa serie televisiva (Dustin Hoffman) llevaba algo colgado entre las piernas. En ‘El crimen de la Hermana Bel’ una dulce monjita televisiva en la vida real es una mujer airada e iracunda, algo dipsómana y lesbiana. Esta historia fuerte y transgresora, coproducción de CulturArts y La Pavana, estará en el teatro Rialto hasta el 17 de octubre.

‘El crimen de la Hermana Bel’ es un texto de Frank Marcus, dirigido por Rafael Calatayud e interpretado por las actrices Teresa Vallicrosa, Anna Casas, Maria José Peris y Amparo Fernández.  El montaje se inspira en ‘The killing of Sister George’, publicada en Reino Unido en 1964, y llevada más tarde al cine por Robert Aldrich.

Una escena de 'El crimen de la hermana Bel', de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Una escena de ‘El crimen de la hermana Bel’, de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

La protagonista, Julia, es una actriz madura que lleva diez años interpretando a la bondadosa Hermana Isabel en una serie televisiva de gran éxito. El personaje se ha convertido en un icono nacional en una sociedad conservadora. A diferencia del personaje que interpreta, Julia es una mujer ruda, iracunda y aficionada al alcohol, que mantiene una turbulenta relación con una mujer bastante más joven.

“Una comedia feroz que nos habla del amor, de la vida, de los difusos límites entre lo real y lo ficticio”. Así define Rafa Calatayud esta pieza con la que supera los 30 años en la profesión. “Se mueve entre el humor y la emoción y nos muestra sin tapujos las perversiones del ejercicio del poder y la manipulación de las vidas ajenas”. La música y las canciones tienen presencia, pero “no es una comedia musical, es un drama con canciones, las canciones están integradas en esa continuidad dramática que cuenta la historia”.

¿Qué más  descubrirán los que vayan a ver la obra? 

Verán  una comedia dramática donde contamos la relación entre dos personajes que viven la vida tal cual es. No les importa lo material. Están refugiadas en el sentimiento, en el sentido, en la emoción, en el querer, en el amor. Conviven tormentosamente, felizmente. Como es la vida. La vida es tormentosa, es feliz, alegre, divertida, tremenda, celosa. La protagonista es Julia Márquez, que interpreta a una monja que hace milagros en una serie convencional, y que en su vida real no tiene nada que ver con el personaje que interpreta. Su vida profesional se ve afectada por causa de su vida personal y a partir de ahí vienen todos los conflictos.

'El crimen de la hermana Bel', de Frank Marcus, dirigida por Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

‘El crimen de la hermana Bel’, de Frank Marcus, dirigida por Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

¿Cómo llegó el texto a sus manos y qué le interesó de él?

Es un texto que me interesó desde que vi la película de Robert Aldrich, ‘El asesinato de la hermana George’. Me informé sobre el autor, Frank Marcus, y conseguí el texto teatral. Me interesó el texto por el mundo, submundo que plantea. El poder, la interpretación, el teatro dentro del teatro, lo que es ficción, lo que es realidad. Ese mundo en el que se confunde que un actor protagonista puede convertirse en un icono porque lleva mucho tiempo interpretando a un personaje. Entonces la gente confunde, incluso no reconoce al actor, sino que reconoce al personaje. También toda la parte emocional, su recorrido a través de los cuatro personajes. Cuatro mujeres llenas de sentimientos, de sensaciones, de dependencia, de amor. Por otra parte, no me apetecía hacer un montaje convencional. Imaginé que todo transcurría en una sala de ensayos, en un plató cinematográfico, lugar de encuentro. Algo que me interesaba mucho. Mezclar ficción y realidad. También en la puesta en escena. En definitiva, el texto me interesó porque habla de sentimientos, de emociones.

¿Cómo se desarrolló el proceso de dirigir a cuatro magníficas actrices? 

Cada una es un mundo. Son personajes muy contrastados. Ir más allá del texto es muy importante. Las actrices no se tienen que quedar con la capa externa del personaje, porque si no estamos contando nada. Toda esa parte visceral que los personajes tienen que encontrar a partir de los ensayos y la dirección. Cuento con cuatro actrices extraordinarias.  Hemos trabajado y disfrutado del trabajo, con nuestros momentos de crisis. Pero siempre con buen hacer, con esfuerzo, vamos encontrando ese camino, ese recorrido emocional, que les pide esta función.

Una escena de 'El crimen de la hermana Bel', de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Una escena de ‘El crimen de la hermana Bel’, de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Después de 30 años, ¿todavía sigue disfrutando de su trabajo?

Sigo disfrutando como el primer día, como el primer montaje. Cuando comienzo un montaje es como si fuera el primero que hago. El descubrirlo, dialogar con los personajes, desentrañar el texto, significar cada momento, que las actrices busquen la mirada, que exista el diálogo, la comprensión por parte del público, que las actrices tengan la capacidad de comunicar y comuniquen. Es lo más bonito. Es el trabajo y disfruto el proceso de ensayos. Las representaciones es como el día a día, ver cómo evoluciona un espectáculo. Buscar su buena evolución. El actor no tiene que quedarse con lo que tiene. Ese punto de estar como al borde del precipicio. En cada representación, después de un estreno, debe sentir que es el primer día que representa esa función. Como yo cuando dirijo siento que es el primer día que dirijo esa función. Con ese nervio, esa inseguridad, ese punto que tiene que tener un actor de no tenerlo claro. Me gusta que el actor tenga ese punto de vértigo. Eso da vida. Da verdad, produce como cierta inquietud en el espectador. Hace que el espectador esté más atento a lo que ocurre en el escenario. Y para eso el actor tiene que sorprenderse cada día.

Una escena de 'El crimen de la hermana Bel', de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Una escena de ‘El crimen de la hermana Bel’, de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Bel Carrasco