La ciudad a ojo de aguja

Valencia al detalle, de Tono Giménez y Tomás Gorria
Guía inusual de Valencia, que se presentará en octubre de 2016

Tono Giménez, que durante años ha ido fundamentando su colección fotográfica con múltiples detalles de la ciudad de Valencia, y Tomás Gorria, diseñador editorial y articulista, parecen haber seguido los pasos de Italo Calvino en Las ciudades invisibles. Como él, estos dos inquietos valencianos han trazado un mapa de su ciudad dibujado con aspectos minimalistas, sumamente delicados y que exige una percepción distinta a la habitual.

Tono Giménez (izda) y Tomás Gorria, autores de Valencia al detalle. Imagen cortesía de los autores.

Tono Giménez (izda) y Tomás Gorria, autores de ‘Valencia al detalle’. Imagen cortesía de los autores.

La Valencia al detalle que ambos viajeros interiores nos proponen está escrita “en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos, en las astas de las banderas, surcado a su vez cada segmento por raspaduras, muescas, incisiones, cañonazos”. Son palabras de Calvino, pero a buen seguro que las suscriben quienes a su vez ponen el acento en aldabas, bocallaves, canalones, escudos, puertas, rótulos, rejas, gárgolas, campanas y marquesinas.

“¿Podemos hablar de una Valencia inédita?”, se pregunta Gorria. Y su respuesta va en la dirección de esos detalles que, efectivamente, configuran una ciudad distinta, en la que “lo verdaderamente importante es casi invisible a los ojos, y en momentos como este, donde la vida transcurre tan deprisa”, explica el diseñador. La ciudad de Giménez y Gorria tiene mucho que ver con la sensación extraída de esas otras ciudades invisibles a las que alude Calvino: “Comprendí que debía liberarme de las imágenes que hasta entonces me habían anunciado las cosas que buscaba”.

Gárgola Catedral de Valencia.

Gárgola Catedral de Valencia.

Valencia al detalle pretende ser un libro para descubrir esas cosas que a simple vista pasan desapercibidas. Para ello se hace necesario rozar los cuellos de las camisas por delante o por detrás, de tanto alzar la mirada del suelo o penetrar en él en busca de altas gárgolas y canalones, y superficiales alcantarillas. Una mirada huidiza, ajena a la espectacularidad de Les Arts y al bullicio de Internet, y más próxima a la contemplación minuciosa.

Por ejemplo, de aldabas que invitan a golpear la puerta con la perplejidad de quien de pronto se da cuenta de su forma de anillo, de sus distintas cabezas (de perro, de diablo, del políticamente incorrecto moro). Aldabas, que no timbres, abriéndose paso entre una multitud de singulares puertas y casonas. Edificios majestuosos, como La Lonja, de cuyas paredes sobresalen figuras con gestos desvergonzados, y gárgolas que a veces sobrecogen. Detalles y más detalles que Gorria y Giménez, tanto monta, descubren en aras de quebrar esa imagen rutinaria de la Valencia turística.

Bocallave de las Torres de Serranos. Imagen cortesía de los autores.

Bocallave de las Torres de Serranos. Imagen cortesía de los autores.

La ciudad invisible que muestran ha necesitado el apoyo de 144 mecenas para que el proyecto vea definitivamente la luz en octubre, cuando será presentado el libro. La Administración bastante tiene con festivales de marca para fijarse en ciudad tan minúscula por fuera como grande por dentro. El crowdfunding o financiación colectiva vuelve a tener la “culpa” de que un proyecto modesto alcance la categoría de imperiosa necesidad. Porque Valencia, como dicen sus promotores, se merecía otra mirada.

Canalón de la Calle Pelayo. Imagen cortesía de los autores.

Canalón de la Calle Pelayo. Imagen cortesía de los autores.

Más allá del horroroso cableado que afea la ciudad y de la desidia que atesoran muchas calles, Valencia guarda pequeños tesoros que Tono Giménez y Tomás Gorria descubren. “Los rótulos que dan nombre a sus calles, las pequeñas esculturas de sus edificios góticos, las veletas que coronan sus cúpulas, pero también elementos menos conocidos como las tapas de las alcantarillas que han soportado millones de pisadas o los curiosos rostros de los canalones”. Todo eso y más conforma Valencia al detalle, que contará con una serie de rutas en las que diversos especialistas mostrarán a pie de calle algunas de esas joyas. “Es el posible despertar de un latente amor por lo justo, no sometido todavía a reglas, capaz de recomponer una ciudad más justa aún de lo que había sido antes de convertirse en recipiente de la injusticia”, por concluir de nuevo con Calvino.

Valencia al detalle.

Rótulo antiguo Café El Siglo, en la calle Paz, 1 de Valencia. Imagen cortesía de los autores.

Salva Torres

Ibán en el IVAM por Fallas

Ibán Ramón. Posicionament gràfic
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Fallas 2016

El proyecto ‘Ibán Ramón. Posicionament gràfic’ presenta en el hall del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) una selección de los trabajos desarrollados por el diseñador valenciano durante los últimos años en torno al mundo de las fallas. Llibrets, carteles, objetos y fotografías son los materiales que conforman esta presentación organizada por el museo con motivo de la publicación del libro del mismo título editado por el IVAM. En la muestra destacan los elementos que configuran la campaña oficial para las Fallas 2016, enraizada en los materiales y los instrumentos del viejo oficio de la carpintería.

Durante la presentación, el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, agradeció al IVAM su apertura y aceptación del mundo de las fallas en tanto que arte moderno y popular: “No era normal que una institución de referencia como el IVAM se mantuviera de espaldas al festival de cultura popular que suponen las fallas”.

Presentación de la exposición de Ibán Ramón. Imagen cortesía del IVAM.

Presentación de la exposición de Ibán Ramón. Imagen cortesía del IVAM.

Fuset añadió que la candidatura de las Fallas a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad supone además “una oportunidad para buscar la excelencia en el diseño gráfico y en el resto de artes implicadas en la fiesta”.

El concejal se mostró satisfecho del eco obtenido por la campaña gráfica de las Fallas 2016: “Ha saltado a las calles, las estaciones, los lugares públicos y ahora también al museo”. Fuset subrayó que la muestra no será la última colaboración con el Instituto Valenciano de Arte Moderno: “Desde el Ayuntamiento queremos hacer piña con el resto de instituciones. Era la situación anterior la que no resultaba normal”.

Para el director del IVAM, José Miguel García Cortés, el proyecto de Ibán Ramón es significativo por dos razones: “Una, porque inicia una relación con el mundo de las fallas y toda una vertiente de la cultura popular que tanta importancia y arraigo tiene en nuestra ciudad. Dos, como un paso más en el papel que el diseño, en el sentido más amplio del término, tiene que jugar en la programación futura del IVAM”.

Ibán Ramón Rodríguez (Valencia, 1969) es diseñador y director de arte profesional desde 1994. En 2001 creó el Estudio Ibán Ramón, especializado en proyectos de identidad corporativa, diseño editorial y comunicación gráfica. Su papel en la investigación y el desarrollo de nuevos caminos para las fallas es evidente desde hace años, tanto en la creación de “antimonumentos” como de llibrets de falla.

Imagen de la exposición de Ibán Ramón. Cortesía del IVAM.

Imagen de la exposición de Ibán Ramón. Cortesía del IVAM.

 

Huella de la piqueta

La Valencia desaparecida, de Ángel Martínez y Andrés Giménez
Editorial Temporae

Ángel Martínez y Andrés Giménez, Martínez & Giménez, forman un tándem peculiar. Con una diferencia de 17 años y distintas procedencias, comparten una afición común, la de arqueólogos urbanos, que les ha llevado estos últimos años a acopiar numerosa e interesante información sobre la evolución de la fachada de Valencia a lo largo de las últimas décadas. Buceando en los archivos y paseando por las calles, establecen comparativas visuales entre lo que hubo y lo que hay desde el punto de vista arquitectónico y urbanístico. Así, cual implacables notarios dan fe de una historia de derrumbe y destrucción que ha arrasado gran parte del patrimonio histórico casi siempre en aras de intereses privados.

Primero fue el blog La Valencia desaparecida, nacido en abril de 2011, y tres años después un primer libro al que se acaba de sumar, dos años más tarde,  la continuación de La Valencia desaparecida editada también por Temporae. En ella se incluyen 106  fotos antiguas y otras tantas actuales que permiten establecer una comparación entre los que hubo y lo que hay.  “En todas las comparativas ha desaparecido algo, o un edificio o todo el espacio visual”, señalan los autores.

Calle Amalio Gimeno y el Gran Teatro, 1923. Imagen cortesía de los autores.

Calle Amalio Gimeno y el Gran Teatro, 1923. Imagen cortesía de los autores.

Calle Amalio Gimeno y el Gran Teatro, 2015. Imagen cortesía de los autores.

Calle Amalio Gimeno y el Gran Teatro, 2015. Imagen cortesía de los autores.

¿Con esta segunda entrega ya está agotado el tema?

El tema es inagotable por definición. Existen grandes posibilidades de que se convierta en una trilogía. Material hay de sobra, dependerá en gran medida de si la segunda parte tiene tan buena acogida cono lo tuvo la primera. Ganas y energía no nos faltan.

¿Cuáles son las desapariciones más ‘desafortunadas’ que han reseñado en esta segunda entrega?

Es algo opinable y muy subjetivo. Podríamos citar la desaparición del antiguo edificio del Club Náutico de Javier Goerlich, del Palacio de Nieulant en lo que hoy es la calle del Marqués de Dos Aguas, de el Gran Teatro (posteriormente cine Rex), de la casa Palacio Oroval en la calle de Colón con Sorní, del Portal Nou en la plaza del mismo nombre, o de muchas e históricas masías, alquerías y barracas…

¿Cuáles fueron los años de mayor intensidad destructiva? ¿Izquierda y derecha comparten el amor a la piqueta?

Los años del desarrollismo urbano, principalmente en las décadas de los  60 y 70, quizás fueran los peores, aunque en Valencia no se ha dejado pasar una década sin dañar el Patrimonio Urbano. Históricamente, la llamada derecha ha estado en el poder la mayoría absoluta del tiempo, por lo que poco comparativa puede hacerse. En todo caso es una cruz que nos tememos vaya incluso más allá de opciones políticas, aunque ello no quita que ese afán destructor pueda estar más desarrollado en aquellas opciones que ven a la ciudad como el campo de batalla en donde se ejercitan los intereses económicos privados por encima de los intereses del conjunto de la ciudadanía.

Club Náutico, 1930. Imagen cortesía de los autores.

Club Náutico, 1930. Imagen cortesía de los autores.

Lugar del Club Náutico, en 2015. Imagen cortesía de los autores.

Lugar del Club Náutico, en 2015. Imagen cortesía de los autores.

¿Existe hoy día un adecuado nivel de protección del patrimonio y de la memoria colectiva?

Empieza a desarrollarse y a aumentar aunque todavía estamos muy lejos de los niveles de protección y concienciación que se dan, no sólo en gran parte de otras grandes ciudades europeas, sino incluso en muchas españolas. Debería constituir un reto para los actuales nuevos gobernantes de nuestra ciudad.

¿Cómo contribuyen sus libros y el foro Remember Valencia a valorar lo nuestro?

Quisiéramos poner nuestro granito de arena en ese aspecto aunque nos tememos que ese granito es demasiado pequeño. En nuestro primer libro intentamos poner en valor algunos espacios de Valencia que hoy, apenas un par de años después han desaparecido. Un ejemplo es el bajo situado en el número 19 de la calle de la Paz. Se trata de un local cuyos propietarios recuperaron el nombre de histórico, Café Ideal Room, pero destruyendo las vidrieras y todo el interior que habían permanecido prácticamente intactos durante más de cien años.

¿Por qué que los valencianos somos tan propensos a apuntarnos a las nuevas modas y barrer con el pasado?

Los valencianos somos amantes de lo moderno y tendemos a despreciar lo antiguo, de hecho algunas de nuestras tradiciones y fiestas son herederas de ese afán. Quizás esa bonita costumbre de quemar lo antiguo tan propia de las noches de San José y San Juan la hemos llevado demasiado lejos y la aplicamos en nuestro día a día de forma excesiva. Como ejemplo la demolición del Ayuntamiento de la Avenida de Aragón.

Portada de 'La Valencia desaparecida 2', de Ángel Martínez y Andrés Giménez.  Editorial Temporae.

Portada de ‘La Valencia desaparecida 2′, de Ángel Martínez y Andrés Giménez. Editorial Temporae.

Bel Carrasco

Los secretos del Cabanyal

Ruta turística por el Cabanyal
Turismo Cultural Turiart
Todos los jueves de agosto, 10 y 24 de septiembre y 8 de octubre

El barrio de El Cabanyal es uno de los escenarios más auténticos y con más historia de la ciudad de Valencia. Gracias a su idiosincrasia y diversidad cultural, su popularidad ha crecido exponencialmente en los últimos años aunque no ha estado exento de polémica. Con el objetivo de dar a conocer este barrio tan conocido y olvidado a la vez, la empresa de Turismo Cultural Turiart ha preparado una ruta a la fresca durante los meses de verano la cual se estrenó el 6 de agosto de 2015.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Durante hora y media Turiart acercará al carácter propio de este distrito de pescadores, conocido por su carácter popular, su tranquilidad y la vida de sus calles. El itinerario, el cual comienza desde la propia Estación de Renfe con el mismo nombre, abarca desde la historia y pasado del barrio hasta la problemática más reciente, conocida por todos a través de medios de comunicación y asociaciones proteccionistas del barrio.

Así mismo se recordará la presencia de valencianos ilustres como Joaquín Sorolla o Josep Renau, quienes escogieron este escenario para inspiración de sus obras. Se atravesarán calles que aún conservan la arquitectura decimonónica popular y casas que narran historias de gente humilde y sencilla a través de sus paneles cerámicos. Bajo la luz cálida de las farolas y la suave brisa marítima se conocerán los secretos de este barrio con encanto que está por reconsiderar y redescubrir.

La creación de la ruta corresponde a Turiart, empresa líder en Turismo Cultural en la Comunidad Valenciana. La ruta está dirigida tanto a valencianos como a visitantes de la ciudad y se llevará a cabo todos los jueves de agosto, el 10 y 24 de Septiembre y el 8 de Octubre de 2015. Ésta partirá a las 23.00h desde la estación de Renfe-Cabanyal.

El coste por persona es de 10 Euros aunque la empresa ofrece descuentos para grupos y familias. Se pueden consultar más detalles en www.turiart.com así como realizar solicitudes de información para grupos en exclusiva o en idioma.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

 

Fidel Sáez y sus ciudades ilustradas

Ciudades invisibles, de Fidel Sáez
Hat Gallery
C / Dénia, 37. Valencia
Hasta el 16 de mayo

Dibujar una ciudad invisible puede llegar a convertirse en una Odisea para cualquiera que se lo proponga, pero en este caso, y de la mano de Fidel Sáez (arquitecto en Sanahuja&Partners), nos encontramos con una exposición que nos invita a recorrer lugares a los que solamente podríamos llegar a través de la literatura.

Es un viaje por las ciudades que Italo Calvino describió en su obra ‘Las Ciudades Invisibles’, en las cuales las palabras crean edificios y los versos se materializan en calles, donde tras cada esquina esperan el deseo, la muerte, la memoria y los símbolos, acechándonos para convertirse en parte fundamental de los relatos.

Imagen cortesía de Hat Gallery.

Imagen cortesía de Hat Gallery.

En el libro ‘Las Ciudades Invisibles’, de Italo Calvino, no se encuentran ciudades reconocibles. Son todas inventadas y cada una de ellas lleva un nombre de mujer; el libro consta de capítulos breves, cada uno de los cuales da origen a una ilustración y a una reflexión sobre la ciudad.

Por ejemplo, en el capítulo ‘Las ciudades y los signos’ dice: “La ciudad es redundante: se repite para que algo llegue a fijarse en la mente”. O en ‘Las ciudades y la memoria’: “Al hombre que cabalga largamente por tierras selváticas le acomete el deseo de una ciudad”.

“Pero la ciudad no dice su pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos, en las astas de las banderas, surcado a su vez cada segmento por raspaduras, muescas, incisiones, cañonazos”.

De todo ello y más da cuenta la exposición que hasta el 16 de mayo acoge Hat Gallery en torno a la obra de Fidel Sáez ligada a esas ciudades invisibles de Calvino.

Obra de Fidel Sáez en la exposición 'Ciudades invisibles'. Imagen cortesía de Hat Gallery.

Obra de Fidel Sáez en la exposición ‘Ciudades invisibles’. Imagen cortesía de Hat Gallery.

 

Ismael Teira, de camuflaje en Edimburgo

Ismael Teira. Argyle House – Dazzle Project
Interview Room 11
38 Castle Terrace
Edinburgh (Scotland)
6-28 marzo 2015
Inauguración: 6 de marzo, 6-8pm
Comisarios: Antonio Cervera y Ana G. Chouciño

El artista gallego Ismael Teira, afincado en Valencia, ha llegado a Edimburgo con una mirada distante con la que recorrerá las calles y la arquitectura de la ciudad por primera vez. Para esta exposición en IR11, Teira ha investigado la historia de Argyle House, un imponente edificio perteneciente al movimiento brutalista, que recientemente ha sido transformado en estudios de artistas, talleres y en la sede para la galería Interview Room 11 (http://www.ir11.org.uk/).

Ismael Teira en Interview Room 11.

Argyle House – Dazzle Project, de Ismael Teira en Interview Room 11 (Edinburgh, Scotland). Imagen cortesía de IR11.

La proximidad de Argyle House al castillo de Edimburgo ha provocado en numerosas ocasiones el debate sobre la demolición de este magnífico ejemplo de arquitectura brutalista de posguerra, aunque afortunadamente –o no– el edificio ha sido finalmente indultado. ¿Qué hacer entonces?

Mejor que derrumbar u ocultar, el camuflaje podría ser una opción mejor. Por ello, Teira mostrará al edificio desde diferentes puntos de vista camuflado a la manera de los buques de guerra, mediante la denominada pintura dazzle (pintura deslumbrante). La finalidad de dicha pintura era la de provocar una distorsión óptica que hiciera complicado conocer la verdadera forma y dimensiones del buque o su dirección. La relación entre estos diseños y el cubismo parece estrecha, y de hecho hay quien defiende el origen picassiano de la pintura de camuflaje.

El artista Ismael Teira, junto a Interview Room 11, base del proyecto Argyle House - Dazzle Project. Imagen cortesía de IR11.

El artista Ismael Teira, junto a Interview Room 11, base del proyecto Argyle House – Dazzle Project. Imagen cortesía de IR11.

Durante estos días Teira creará una maqueta del edificio con cajas encontradas en la calle. Este work in progress está siendo aprovechado por el artista para impartir un taller en el que cualquier persona interesada puede acercarse y ayudarlo en la creación de esta instalación. Los participantes, además, se familiarizarán con la pintura dazzle y camuflarán la reproducción utilizando esta curiosa técnica.

Esta exposición, posible gracias a la colaboración de Acción Cultural Española (www.accioncultural.es), es un paso más por parte de estos comisarios gallegos para afianzar la visibilidad de artistas españoles en Escocia. Este proyecto contará, además, con la ayuda de la diseñadora gallega Iria Aldrey Dono (http://www.ialdrey.com/), el fotógrafo David Guillén y Sandra García, que escribirá un texto para acompañar la exposición.

Ejemplo de buque intervenido mediante pintura dazzle.

Ejemplo de buque intervenido mediante pintura dazzle. Argyle House – Dazzle Project, de Ismael Teira en Interview Room 11. Imagen cortesía de IR11.

IVAM: acogedor e inhóspito paisaje

El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM
Instituto Valenciano de Arte Moderno
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 15 de febrero, 2015

“El paisaje es antropomórfico. Por eso la belleza –o su reverso, la fealdad- es uno de los parámetros primeros de todo paisaje. Y por eso, junto a esa belleza o fealdad del paisaje, postulamos enseguida su habitabilidad o inhabitabilidad, su carácter acogedor o inhóspito”.

El paisaje del que habla Jesús González Requena en ‘El paisaje: entre la figura y el fondo’ posee los emblemas del sujeto que lo habita. No hay paisaje sin mirada que se haga cargo del espacio abierto ante sus ojos, ya sea para sentirse acogido por lo que ve o sobrecogido por aquello que hiere su visión. Todo sujeto expuesto al paisaje siente en sus carnes alguna vez ese temblor propiciado por la visión acogedora o hiriente del espacio exterior.

Fotografía de Robert Doisneau en la exposición 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Robert Doisneau en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’ ofrece un amplio muestrario de ese carácter acogedor o inhóspito de las ciudades, en tanto naturaleza domeñada por el hombre. Pero naturaleza al fin y al cabo. De ahí que sus edificios, calles, avenidas y parques, al tiempo que se doblegan al urbanismo, a su tejido arquitectónico, muestren igualmente su fuerza telúrica, aquella que sobreviene de la tensión entre sus luces y sombras.

Fotografía de Robert Frank en 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Robert Frank en ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Ana Lozano, comisaria de la exposición, ha seguido el trayecto propuesto por Italo Calvino en ‘Las ciudades invisibles’. Más o menos. De manera que las 75 imágenes de ese paisaje urbano se hallan divididas en apartados como ‘Las ciudades y los ojos’, ‘Las ciudades y la memoria’, ‘Las ciudades y el deseo’, ‘Las ciudades y los signos’ o ‘Las ciudades escondidas’, por citar algunos. Y siguiendo a Calvino, diríase que esas ciudades expuestas van desvelando sus misterios contenidos, como las líneas de una mano, “en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras [o] en las antenas de los pararrayos”.

Fotografía de Dis Berlin en 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Dis Berlin en ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Misterios que nos devuelven ese carácter antropomórfico del paisaje, en tanto conformado por líneas, rectas o curvas, transversales, objetos y figuras que dejaron huella indeleble en nuestro inconsciente. Serán por tanto bellos los paisajes que acolchen el fondo opaco del que procedemos y serán feos aquellos otros cuya visión desgarre ese tejido de signos y de imagos placenteras, para mostrar su fondo hiriente, angustioso.

Fotografía de Franco Fontana en la exposición 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Franco Fontana en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Hay signos, y muchos, en las imágenes de Carlos Cánovas, Gabrielle Basilico, Horacio Coppola, Franco Fontana o Robert Frank. Signos industriales (puentes, trenes, grandes edificios) y signos urbanísticos del trazado de sus calles, ya sea a pie de asfalto o a vista de pájaro. Los hay igualmente en Walker Evans, Kineo Kuwabara o Lee Friedlander. Pero todos esos signos, que Italo Calvino atribuye al carácter redundante de la ciudad, repitiéndose “para que algo llegue a fijarse en la mente”, no dejan de lindar con ese otro carácter de los signos conformadores de una lengua, “pero no la que crees conocer”.

Fotografía de Carlos Cánovas en la exposición 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Carlos Cánovas en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

De manera que, si bien en apartados diferentes, esas otras imágenes que apuntan hacia lo ininteligible de ese lenguaje de signos terminan confundiéndose con aquellas otras. Gilbert Fastenaekens, Francisco Gómez, Ian Wallace, Grete Stern o Manuel Esclusa movilizan esos signos urbanísticos en la dirección del misterio que la ciudad redundante en apariencia escondía. Si exceptuamos los casos de Eduardo Arroyo, Dis Berlin y George S. Zimbel (Billy Wilder y Marilyn Monroe), en los que la ciudad es sobradamente pictórica o nostálgicamente cinematográfica, ‘El paisaje urbano de la Colección de Fotografía del IVAM’ diríase toda ella penetrada por la melancolía.

Fotografía de Lee Friedlander en la exposición Colección Fotográfica del IVAM.

Fotografía de Lee Friedlander en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Salva Torres

Valencia y Perú, tan lejos, tan cerca

‘Perú. Martín Chambi – Castro Prieto’, organizada por DKV Seguros
‘La Valencia olvidada’, de Joaquín Collado
Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 6 de julio

Dicen que la primera fotografía fue realizada por Niépce hacia 1826. El título ya era elocuente: Vista desde mi ventana. La luz asoladora apenas dejaba ver muros, tejados y fachadas. Martín Chambi, casi un siglo después, se hizo cargo de esa luz borrosa, en su Cuzco natal, mejorándola en ese avance de la fotografía por captar con nitidez la realidad. Joaquín Collado, ya desde Valencia, siguió acercando la calle a su objetivo, prendado de los mismos rostros que Chambi captó a miles de kilómetros de distancia muchos años antes. Juan Manuel Castro Prieto, imantado por esa fotografía humanista, siguió los pasos de sus antecesores para darle una nueva vuelta de tuerca a esas imágenes tomadas a ras de tierra.

Fotografía de Joaquín Collado. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Joaquín Collado en la exposición ‘La Valencia olvidada’. Imagen cortesía del MuVIM.

El MuVIM, inaugurando al alimón dos exposiciones, ‘Perú. Martín Chambi-Castro Prieto’ y ‘La Valencia olvidada’ de Joaquín Collado, no hace más que reconocer los estrechos vínculos que unen a los tres fotógrafos implicados, por muy distantes que sean geográficamente sus respectivas experiencias. “Lo local y lo global dialogando entre sí”, según destacó Joan Gregori, director del Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat.

Fotografía de Juan Manuel Castro Prieto, en la exposición 'Perú. Martín Chambi - Castro Prieto', en el MuVIM.

Fotografía de Juan Manuel Castro Prieto, en la exposición ‘Perú. Martín Chambi – Castro Prieto’, en el MuVIM.

Martín Chambi (1891-1973) se hizo cargo de la sociedad peruana de principios del pasado siglo, haciendo buena la frase del propio Collado: “Me gusta fotografiar los ojos,…en los ojos está todo”. Y éste (Valencia, 1930), valiéndose de esa declaración de intenciones, reflejó la Valencia de los años 70 como si fuera un avezado carterista de imágenes prohibidas. Castro Prieto (Madrid, 1958), en comunión con ese “gusto por el ser humano”, según sus propias palabras, siguió el trayecto del maestro peruano para tomar las mimas calles, pero en color, del cronista visual Chambi.

Fotografía de Martín Chambi en la exposición 'Perú. martín Chambi - Castro Prieto', en el MuVIM.

Fotografía de Martín Chambi en la exposición ‘Perú. martín Chambi – Castro Prieto’, en el MuVIM.

Un siglo entero les contempla a los tres, arrancando con Martín Chambi, pasando por Collado y desembocando en Castro Prieto. Un siglo de fotografía a pie de calle, cuyo epígrafe de fotografía documental más que revelar cierta forma de mirar, lo que hace es ocultar la singularidad de sus imágenes. Chambi retrata de tal manera a sus personajes que, como decía Barthes, sus rostros parecen asaltar al espectador en el ‘punctum’ exacto en que algo se sale de su torpe adscripción documental. Lo mismo sucede con la Valencia de Collado: gitanos, prostitutas y diversas gentes de la calle son atrapadas por su cámara, dando cuenta de una vida que, aún congelada en el tiempo, parece renacer en cada mirada presente.

Fotografía de Martín Chambi, en la exposición 'Perú. Martín Chambi - Castro Prieto', en el MuVIM.

Fotografía de Martín Chambi, en la exposición ‘Perú. Martín Chambi – Castro Prieto’, en el MuVIM.

Juan Manuel Castro Prieto, conocedor de ambos, se siente fotógrafo a la antigua, más que artista. De ahí su atracción por esa calle repleta de gente, de personajes, de vivencias. “El paisaje y la arquitectura me interesan en cuanto que lo habita el ser humano”, dijo en la presentación de la muestra que le emparenta con Martín Chambi, organizada por la Diputación de Valencia y DKV Seguros, y comisariada por Alejandro Castellote y Alicia Ventura. Dialogando en la Sala Parpalló con el maestro peruano, las casi 100 imágenes de Chambi y Castro Prieto evocan el Perú habitado por indígenas alejados del exotismo folclórico e impregnados de dignidad.

Fotografía de Juan Manuel Castro Prieto. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Juan Manuel Castro Prieto. Imagen cortesía del MuVIM.

Luis Carrasco, comisario de ‘La Valencia olvidada’, aseguró que el espectador que acuda a la exposición de Collado se sentirá “observado” por esos personajes capturados al natural. “Sabía lo que me jugaba”, dijo Collado, que tosía cada vez que tomaba una foto para silenciar el ruido del disparo. Esa fotografía callejera, que comparte con Martí Chambi y Castro Prieto, fruto de un intenso humanismo, es la que acerca a Valencia y Perú, más allá de distancias espaciales y temporales.

Fotografía de Juan Manuel Castro Prieto en la exposición 'Perú. Martín Chambi - Castro Prieto', en el MuVIM.

Fotografía de Juan Manuel Castro Prieto en la exposición ‘Perú. Martín Chambi – Castro Prieto’, en el MuVIM.

Salva Torres

El Cabanyal en imágenes

Cabanyal en imatge.  Exposició a les cases del Cabanyal
Del 10 al 19 de mayo de 2013
Cabanyal, Valencia

 

00
Carrer de Sant Pere, 83, baix
Propostes urbanístiques i arquitectòniques
Tato Herrero i Aitor Varea “Prolongar El Cabanyal”
EKA “Portuaris, de bloc a veinat”
Anna María Bordas “Passar sense trencar”
Francisco Requena “KBNL”
Ruggero Lupo “Recette Urbane”
Rossella Marsibilio “[ri]Cabanyal”
Punt d’informació, XV edició Cabanyal Portes Obertes
Cabanyal Arxiu viu
Cristian Gil Gil

Arquitectos.  Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

Arquitectos. Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

 

01
Carrer de Sant Pere, 89, baix
Mau Moleón
Homenatge a José Luis Sampedro

 

02
Carrer de Sant Pere, 68
Enrique Carrazoni
Julia Navarro i Cristina Cucinella

 

Craftivismo. Imagen cortesía Salvem el Cabanyal

Craftivismo. Imagen cortesía Salvem el Cabanyal

03
Carrer dels Àngels, 32
Victor M. González Danza

 

04
Carrer d’Escalante, 195, 1er
Màster Fotografía, UPV (Paco Llop, Pablo Martínez, Natalía Figueroa, Jaume Albert, Carme Godella -Ovidi Sambonet i Idoia Cabaluig-)

 

05
L’ Escola. Carrer del Progrés, 159, 1er
Alumnes EASD (Rosi Moreno, Jorge López, Patricia Gázquez, Lola Calzada, Mónica Monroy, Marta Villalta i Alex Salvador)

 

06
Carrer del Pare Lluis Navarro 166, 1er
Fotolateras (Lola Barcia i Mariela Forcadell)
La Comunidad

 

08
Carrer de la Reina, 125, baix
Paco Moltó
Videos alumnes assignatura Tecnologies de la Imatge II. BBAA, UPV
Alex García Sauri, video
Javier Múgica, llibre
Raquel Fonfria Mateo i Maria Carbonell Cubells (càmera: Salut Ferrer i Nora Arias)

 

09
Carrer de la Reina, 140,1er
Mira Bernabeu

Mira Bernabeu. Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

Mira Bernabeu. Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

 

10
Carrer dels Pescadors, 32, 1er
Juan Peiró i José Azkarraga

Juan Peiró.  Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

Juan Peiró. Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

11
Carrer del Rosari, 98, baix
Anna Marti, Amparo Cerveró, Basilio Moreno, María José Tomás
Aranzazu Cañizares Viana

 

12
Carrer de Josep Benlliure, 47, baix
José García Poveda, el Flaco
Laboratorio de Luz

 

13
Carrer de la Barraca, 31, 1er
José Aleixandre
Manuel Molines

 

14
La regadera. Carrer del Progrés, 23
José Penalba
Joaquin Berchez

José Penalba.  Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

José Penalba. Imagen cortesía Plataforma Salvem el Cabanyal

 

15
Plaça de l’Armada Espanyola, 3, baix
Silvia Molinero

Silvia Molinero. Equip Salvem Cabanyal Canyamelar. Imagen cortesía de Plataforma Salvem el Cabanyal

Silvia Molinero. Equip Salvem Cabanyal Canyamelar. Imagen cortesía de Plataforma Salvem el Cabanyal