La indecisión de Fando y Lis

Fando y Lis, de Fernando Arrabal, por la compañía La Jartá
Teatro Círculo
C Prudenci Alcón i Mateu, 3. Benimaclet (Valencia)
Viernes 12, sábado 13 y domingo 14 de febrero, 2016, a las 20.30h

Fando y Lis es la historia de una búsqueda. La búsqueda del amor verdadero, la felicidad, el sentido de la vida, el encuentro de uno mismo en el espacio que le rodea o, por qué no, de la propia muerte.

La necesidad de avanzar de Lis, mientras busca  el equilibrio entre sus tres “yo” -el que quiere huir, el que duda y el que acepta su fatalidad presente-, en contraposición con el deseo de Fando de perpetuar el juego infantil anclado en su entorno presente, marca el pulso de nuestros personajes en un universo imaginario donde el sin sentido proporciona placer y dolor, juego y castigo, felicidad y tragedia, vida y muerte. Un universo exento de luz, donde “punto de partida” y “destino” significan lo mismo.

Fando y Lis, de La Jartá Teatro. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Fando y Lis, de La Jartá Teatro. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

La Jartá Teatro, con su propuesta escénica de esta pieza de Fernando Arrabal, enmarcada dentro del “teatro del absurdo” español, reflexiona sobre la mayor de las misiones que alguien debe afrontar en la vida: tomar una decisión.

Más allá de las cadenas que nos atan y del bienestar que podamos creer encontrar en ellas. Cómo nuestras dudas se convierten en personajes que nos aniquilan, que nos quitan todo poder para redirigir el rumbo de nuestra existencia y seguir nuestro camino hacia “Tar”. ¿Está en nuestra mano vencer la imposibilidad radical de progresar?

Fando y Lis, de La Jartá Teatro. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Fando y Lis, de La Jartá Teatro. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

 

Quique Sena, en el alambre

Quique Sena
Color Elefante
C / Sevilla, 26. Ruzafa. Valencia
Inauguración: sábado 28 de febrero, a las 19.30h
Hasta el 14 de marzo

Color Elefante inaugura el sábado día 28 de febrero una exposición individual de pintura que recoge el trabajo realizado por Quique Sena durante los últimos dos años. La mayoría de las obras que se muestran en la exposición nunca han sido expuestas anteriormente.

Según Alterio Rego, “el autor, a través de series de dos o tres cuadros, nos cuenta pequeñas historias independientes pero que recogen un sentimiento común. Los diferentes personajes nos transmiten una cierta sensación de inseguridad. Están inestables, desequilibrados física y / o mentalmente, sujetos a situaciones oníricas, simbólicas y metafóricas”.

Obra de Quique Sena. Imagen cortesía de Color Elefante.

Obra de Quique Sena. Imagen cortesía de Color Elefante.

El visitante podrá apreciar, continúa diciendo Rego, “cómo ha evolucionado su técnica pictórica durante estos años. Ha ido ganando gestualidad, cargando el pincel de materia. Está en un proceso de búsqueda de un lenguaje pictórico propio, sincero y directo”.

Como el propio artista manifestó en una entrevista en Radio 3, a propósito de su serie de cuadros ‘En la cuerda floja’, “el tema del equilibrista trata también el tema de la valentía y el peligro que conlleva. Y asumirlos o no asumirlos. Yo creo que eso es una constante en la vida del ser humano…Y no saber hacia qué derroteros nos va a llevar la sociedad”.

Obra de Quique Sena. Cortesía de Color Elefante.

Obra de Quique Sena. Cortesía de Color Elefante.

Obra de Quique Sena. Cortesía de Color Elefante.

Detalle de una obra de Quique Sena. Cortesía de Color Elefante.

 

Iñaki Torres, a tientas en Lotelito

‘Tanteando lo desconocido’, de Iñaki Torres
Lotelito
C / Las Barcas, 13. Valencia
Inauguración: miércoles 10 de septiembre, a las 19.00h
Hasta el 5 de octubre

Tarjeta de presentación de la exposición de Iñaki Torres en Lotelito.

Tarjeta de presentación de la exposición de Iñaki Torres en Lotelito.

Se cuenta que Garbelli, un famoso boxeador, iba camino del cuadrilátero donde debía disputar un combate en Los Ángeles. De pronto, salió de entre la multitud un negro enorme, se abalanzó sobre él y apretándole entre sus brazos comenzó a besarle. Sin parar de sollozar, le dijo: “Soy tu adversario y te quiero”.

Hay artistas que se comportan igual ante una obra. Cogen la tela o el lienzo, lo miran, saben de la dificultad que supone liberar lo que lleva dentro y, aún así, aman esa adversidad porque, en el fondo, les sostiene en vida. Más que doblegar el arte a su voluntad creativa, simplemente se entregan al combate como si fuera su tabla de salvación. Y al igual que el púgil negro amaba a quien le vencía, el tipo de artista del que hablamos sostiene con su obra una idéntica pasión redentora.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Iñaki Torres, parte de cuya obra se podrá contemplar en Lotelito a partir del miércoles 10 de septiembre, mantiene un mismo talante o espíritu creativo. Él mismo lo ha dicho en más de una ocasión: “Cuando yo pinto, no busco nada concreto”. Podría decirse de otra manera, sintetizando sus palabras: “Yo no pinto nada”. Entiéndase bien: pintar pinta y mucho, pero es su yo el que no pinta nada, el que debe retirarse para que exista la posibilidad de, sin buscar “nada concreto”, que “algo” pueda emerger desde el fondo de la tela.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Tarea sin duda prolija. Someterse a los dictados del lienzo requiere mucha paciencia y entrega, dos cosas que precisamente escasean en nuestra sociedad contemporánea. La paciencia, porque todo son prisas. Y la entrega, porque el “narcisismo de las pequeñas diferencias”, que diría Freud, impide la escucha del otro, en este caso la obra, desprovisto de cuerdas y amarres.

Iñaki Torres lo hace. Algunas de las obras expuestas han sido realizadas en Almería, allí donde el silencio se oye. Otras, en su casa de Bilbao. Y siempre, siempre, buscando las condiciones para que ese yo, tan necesario en la vida cotidiana, deje en el terreno del arte de pintar “nada concreto” y se limite a dejarse guiar por los dictados de la tela. De nuevo, el propio artista: “No entiendo la pintura como una búsqueda”. Sometido el yo, resignado a la suerte que le deparan tanto la paciencia como la entrega, no cabe búsqueda alguna; tan sólo esperar acontecimientos.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Porque eso es lo que nos deparan las obras de Iñaki Torres: una especie de acontecimiento. Puede ser más o menos luminoso, más o menos logrado, pero acontecimiento al fin. Es decir, algo que acontece de forma imprevista. Para lograrlo, el artista se deja llevar, aventurándose por caminos adonde el yo no llega. Prueba diversas materias y colores, a tientas, creando un manto de niebla sobre el lienzo. Y a medida que avanza con los dedos y pinceles por esa bruma creativa, algo empieza a emerger y, antes de que llegue a ser nítido, se queda unos instantes en la superficie del cuadro para enseguida desaparecer. Esa extrañeza perdura en todas y cada una de sus obras.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Iñaki Torres tantea la imagen explorando su misterioso vaivén. Él habla de difuminarla hasta que no queden de ella “más que unos pocos granos”, los suficientes para descubrir sus trazos, “la cosa que muestra y oculta al mismo tiempo”. Y es así, un tanto a la deriva, como el acontecimiento aflora en su obra. Aflora yendo de una orilla a otra, sin quedarse en ninguna, como temiendo ser atrapada la imagen por alguna conclusión apresurada. “Sin embargo, a veces se encuentra”, dice el artista.

Obra de Iñaki Torres en la exposición de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición de Lotelito. Imagen cortesía del autor.

No esperen, en cualquier caso, encontrar algo definido, mucho menos definitivo. En la obra de Iñaki Torres todo acontece entre opuestos: colores brillantes y opacos; superficies en calma y agitadas; naturaleza exterior e interior, turbia y sosegada. Parafraseando a Machado, la obra de Iñaki Torres no existe de entrada, se va haciendo al caminar que, en su caso, es pintar. No hay un camino “concreto”, sino los muy borgianos senderos que se bifurcan. La obra expuesta en Lotelito son aproximaciones, pistas que él da para aventurarse en su pintura. Ya queda dicho: ninguna búsqueda de por medio. Abrazado al lienzo, Iñaki Torres explora aquello que más ama: la libertad de crear.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Tanteando lo desconocido' en Lotelito de Valencia. Imagen cortesía del autor.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Tanteando lo desconocido’ en Lotelito de Valencia. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

La irreverencia de Alberto Polo

Creus en mi. Alberto Polo

Galería la Real
Camino de la Real, 5, Palma
Inauguración: 6 de septiembre de 2013, 20 h.

Alberto Polo Iañez. Creus en mi, 2012-13. 18x26cm. Papel Algodón HahnemÜehle. Imagen cortesía Galería La Real

Alberto Polo Iañez. Creus en mi, 2012-13. 18x26cm. Papel algodón HahnemÜehle. Imagen cortesía Galería la Real

Para Alberto Polo Iañez (Palma de Mallorca, 1980), este juego de palabras (en catalán, “creus en mi” puede significar ‘cruces en mi’ o ‘crees en mi’) nace de la búsqueda de otro ser para encontrarse a uno mismo. Como él mismo dice, “nací católico sin elegirlo y sin entender porqué era el culpable de matar al hijo de Dios, pecador sin saber si lo era”.

Un sentimiento de culpabilidad que, como afirma, nos persigue y que nos hace creer en otra persona “porque no sabemos creer en nosotros mismos”.

Las imágenes que forman parte del proyecto  Creus en mi, provocativas e irreverentes, fueron realizadas entre 2012 y 2013 en Galicia y Mallorca en formato analógico (35 mm, 120 mm y polaroid). Las fotografías están impresas en papel algodón HahnemÜehle.

Alberto Polo Iañez. Creus en mi, 2012-13. 42x29cm. Papel algodón HahnemÜehle. Imagen cortesía Galería la Real

Alberto Polo Iañez. Creus en mi, 2012-13. 42x29cm. Papel algodón HahnemÜehle. Imagen cortesía Galería la Real