Lirio entre espinas: de la sensualidad y sus corazas

Lirio entre espinas
Guillermo Weickert compañía de danza
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Viernes 17 de octubre 2015, a las 20.30h
Tras la función, los protagonistas y el director tendrán un encuentro con el público

Guillermo Weickert cía de danza dirige Lirio entre espinas, un montaje inspirado en el libro El Cantar de los cantares. Las bailarinas Iris Heitzinger y Natalia Jiménez y el actor Sandro Pivotti comparten escenario con los cantaores El Niño de Elche y Charo Martín, quienes interpretan los versos de amor del Cantar de los cantares a ritmo de la música del portugués Vitor Joaquim.
La primera traducción de la Biblia que se realizó al castellano fue realizada en San Isidoro del Campo (Santiponce, Sevilla) por unos monjes que trabajaron en secreto para evitar la acusación de herejía por parte de la Inquisición.

Conocida como la Biblia del Oso, contiene una de las versiones más carnales y sensuales de El Cantar de los cantares, una exaltación del amor repleto de arrebatadoras imágenes y referencias sensoriales que chocan con la vida de renuncia de los placeres mundanos de aquellos que lo tradujeron.

Lirio entre espinas parte de esta anécdota histórica para rescatar algunos de sus versos y devolverles la forma de canciones y danzas de celebración que fueron su origen; se pretende construir desde la música, el canto y la danza (quizás las artes que más apelan a la emoción directa) un universo propio que hable del cuerpo, de lo sensorial, de la sensualidad, como canal de conocimiento, pero también de la coraza que cada uno se construye con él.

Como dice Bill Viola, se trata de “resistir a uno de los estados más delicados y conmovedores que existen: la rendición a un amor absoluto, devastador: desde los excitados, ingenuos latidos del primer amor adolescente hasta la comprensión expansiva de un amor más grande como principio universal fundamental, intuido más tarde a lo largo de la vida y descrito en detalle por santos y místicos de todas las culturas a lo largo de la historia”.

Venta de entradas AQUÍ

Lirio entre espinas, de Guillermo Weickhart compañía de danza. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Lirio entre espinas, de Guillermo Weickert compañía de danza. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

 

POLÍGONOS DE LA VESANIA

 

A través del encuentro en el stand AS TABLES ARE SHAVE de ARCO con Marisol Salanova, co-editora -junto con Javier Castro– de la peculiarísima Micromegas –editorial de ensayo sobre arte contemporáneo-, descubrimos “Insensatos. Sobre la representación de la locura”, de Yayo Aznar Almazán, profesora titular de Arte Actual en la UNED. Una aproximación concéntrica y reflexiva en torno de diversas manifestaciones y representaciones artísticas del delirio –por la que se sobrevuelan nombres como Charles Lord, Tony Oursler, el Marqués de Sade o Bill Viola, referentes inexcusables de su disertación analítica-, que nos exhortan a trazar una búsqueda desnortada e insaciable con el fin de  atestiguar la prevalencia  de algunos horizontes emparentados por la heterodoxia.

Se pretende, entonces, desarrollar una trayectoria con el objetivo de radiografiar lo enteco, la calima enferma, algunas isobaras de sometimiento, desencorsetar lo cotidiano hasta hacer exhumar la desdicha como fuente de poiesis. El primero de estos perfumes de éter proviene de los ambrotipos de Javier Vanegas -joven artista colombiano. “Serie Ampo” (2011, Galería Fernando Pradilla, Madrid)  (Fig. 2) conversa sobre la segregación y el confinamiento a través del retrato de individuos albinos, empleando colodión húmedo, un proceso fotosensible argéntico que se revela en técnica decimonónica prácticamente extinta, asentando un resultado clínico inquietante.

fig. 2

 Salvador Cidrás

Aislado en una combustible horma de polimetilmetacrilato, Salvador Cidras (S/T, 2013, Galería Casado Santapau, Madrid) (Fig. 3) encera una mirada rodocéntrica  de afeites y composturas sobre el gesto. Un exvoto estético de equilibrios andróginos que contrasta   –precarios metros más allá- con “The Model: Caravaggio” (Alain Urrutia, 2013, Galería Casado Santapau), laceración de hipertioroidismo y retrato de la postración.

fig. 3

Javier Vanegas. Cortesía del artista y de la galería Fernano Pradilla

Es entonces cuando la lectoescritura confiere sentido a las estampas, le reporta una ficción sugerente y la hipotermia de un instante anodino se erige en literatura de las metamorfosis, como la propuesta monumental de Inmaculada Salinas -a través de sus trescientos nueve “Microrrelatos en Rojo” (2012, Espai Visor, Valencia), quien en su F/183 (Fig. 4) sobrevuela la anécdota y sugiere matices transgénero de entre lo pagano- o el travestismo teñido de liturgias y crónica sorda de estupros de Sergio Zevallos en “Suburbios (Serie XS)” (1984, Espai Visor) (Fig. 5)

Fig. 4

Fig. 4

 

5. Sergio Zeballos. Cortesía del Artista y de Espai Visor Gallery

fig. 5. Sergio Zeballos. Cortesía del Artista y de Espai Visor Gallery

Un recorrido particular por cinco naturalezas muertas como arquitectura de cuanto nocturno habita en algunos particularismos de la insania. Impulso para reorientar los cauces y perfilar un mapa de lo ingobernable.

Insensatos sobre la representación de la locura. Portada

Insensatos sobre la representación de la locura. Portada.

 

José Ramón Alarcón y Merche Medina

 

 

 

 

 

 

Mister Pink se llena de Screens

Screens

Galería Mister Pink

C / Guillem de Castro, 110. Valencia

Un martes de cada mes

“La televisión nos ha atacado durante toda la vida, es hora de que devolvamos el golpe”. Y la manera que tenía Nam June Paik, uno de los padres del videoarte, de devolver ese golpe era mediante la video creación. Cansado del hipnotismo que provoca la televisión (el único somnífero que se toma por los ojos, Vittorio de Sica dixit), June Paik ha estado años estimulando la mirada del público desde una óptica más creativa y menos alienante. La denominada caja tonta ha estado, de hecho, en el punto de mira de los nuevos lenguajes audiovisuales, ya sea para transgredir sus efectos hipnóticos o para utilizarla como vehículo de diferentes formas expresivas.

Screens, título alusivo a esas pantallas televisivas, es un ciclo mensual de video creación que tiene por objetivo precisamente ése: “Prestar atención a los lenguajes audiovisuales más creativos y experimentales”, según explica Damià Jordà, alma mater del proyecto que acoge la galería Mr. Pink. Un proyecto sin duda necesario, pero que hasta ahora no había tenido carácter estable en Valencia. Screens viene a llenar ese vacío con una programación mensual, que arrancó en octubre y que el próximo martes prosigue con una selección de artistas afincados en Miami, fruto de la colaboración con el grupo de investigación, diálogo y producción artística Red Nomade.

CONTRA EL HIERATISMO DEL CINE

Screens. Mr. Pink

Screens. Mr. Pink

Damià Jordà ya realizó esta misma experiencia en la desaparecida Clínica Mundana. Ahora lo hace con más brío e insistencia, estimulado por María Tinoco, responsable de Mr. Pink, y la pasión del propio Jordà por dar a conocer las obras de artistas españoles y latinoamericanos, sin excluir a todos aquellos que a nivel internacional despuntan en el universo de la video creación. Por citar a los más recientes, cuyas piezas se exhibieron en marzo, estarían el taiwanés Wei Ming Ho, la mexicana Adriana Román, la irlandesa Emmanuelle Negre, la uruguaya Veronika Marquez y los españoles Miguel Ángel González (Mikha-Ez) y Carlota Santamaría.

Además de su exhibición en Mr. Pink, el programa Screens también ha realizado actividades de carácter itinerante. Como la llevada a cabo en 2012, con una selección de piezas de artistas españoles y latinoamericanos, cuyas obras fueron mostradas en Barcelona, Belfast, Buenos Aires, Invorio, Hanoi y Nueva York. Ése es el talante de Damià Jordà: promover la video creación, sacándolo del “hieratismo del cine”. Para ello, las sesiones programadas en Mr. Pink, un martes de cada mes, son de cinco a seis piezas cuya duración no supere los 10 minutos por obra. Se trata de generar cierto dinamismo y romper con esas sesiones “infumables” de una hora.

CONTRA EL EGO-ARTE

Veronika Marquez. Screens. Mr. Pink

Veronika Marquez. Screens. Mr. Pink

Y lo consigue. En la más reciente de marzo, hubo piezas que no llegaron al minuto y medio, como Futuro amplificado (Adriana Román), frente a otras más largas que apenas superaron los siete minutos, caso de The Art Qaeda Project (Wei Ming Ho). Pero, en todo caso, piezas de gran calidad, que tan pronto experimentaban con la descontextualización entre imagen y sonido (White silence, please, de Mikha Ez), como con el teatro japonés Bunraku mediante una sugerente escenografía (Black sun: Carlota Santamaría). Y es que, como decía otro de los referentes de la video creación, Bill Viola, este lenguaje audiovisual guarda relaciones con la poesía. Siempre y cuando el artista logre abandonar su “ego-arte” o “arte-económico” (Viola), para en lugar de tratar de adivinar lo que el mercado quiere y dárselo, se profundice en su carácter espiritual, trascendente. Que es lo que hace Screens, abandonando la hipnosis de esas pantallas implícitas en su nombre, para estimular  la imaginación del público. Mr. Pink, siguiendo la máxima de June Paik, ha decidido devolver mes a mes los golpes de la televisión. Valencia está de enhorabuena.

Salva Torres