Mister Pink se llena de Screens

Screens

Galería Mister Pink

C / Guillem de Castro, 110. Valencia

Un martes de cada mes

“La televisión nos ha atacado durante toda la vida, es hora de que devolvamos el golpe”. Y la manera que tenía Nam June Paik, uno de los padres del videoarte, de devolver ese golpe era mediante la video creación. Cansado del hipnotismo que provoca la televisión (el único somnífero que se toma por los ojos, Vittorio de Sica dixit), June Paik ha estado años estimulando la mirada del público desde una óptica más creativa y menos alienante. La denominada caja tonta ha estado, de hecho, en el punto de mira de los nuevos lenguajes audiovisuales, ya sea para transgredir sus efectos hipnóticos o para utilizarla como vehículo de diferentes formas expresivas.

Screens, título alusivo a esas pantallas televisivas, es un ciclo mensual de video creación que tiene por objetivo precisamente ése: “Prestar atención a los lenguajes audiovisuales más creativos y experimentales”, según explica Damià Jordà, alma mater del proyecto que acoge la galería Mr. Pink. Un proyecto sin duda necesario, pero que hasta ahora no había tenido carácter estable en Valencia. Screens viene a llenar ese vacío con una programación mensual, que arrancó en octubre y que el próximo martes prosigue con una selección de artistas afincados en Miami, fruto de la colaboración con el grupo de investigación, diálogo y producción artística Red Nomade.

CONTRA EL HIERATISMO DEL CINE

Screens. Mr. Pink

Screens. Mr. Pink

Damià Jordà ya realizó esta misma experiencia en la desaparecida Clínica Mundana. Ahora lo hace con más brío e insistencia, estimulado por María Tinoco, responsable de Mr. Pink, y la pasión del propio Jordà por dar a conocer las obras de artistas españoles y latinoamericanos, sin excluir a todos aquellos que a nivel internacional despuntan en el universo de la video creación. Por citar a los más recientes, cuyas piezas se exhibieron en marzo, estarían el taiwanés Wei Ming Ho, la mexicana Adriana Román, la irlandesa Emmanuelle Negre, la uruguaya Veronika Marquez y los españoles Miguel Ángel González (Mikha-Ez) y Carlota Santamaría.

Además de su exhibición en Mr. Pink, el programa Screens también ha realizado actividades de carácter itinerante. Como la llevada a cabo en 2012, con una selección de piezas de artistas españoles y latinoamericanos, cuyas obras fueron mostradas en Barcelona, Belfast, Buenos Aires, Invorio, Hanoi y Nueva York. Ése es el talante de Damià Jordà: promover la video creación, sacándolo del “hieratismo del cine”. Para ello, las sesiones programadas en Mr. Pink, un martes de cada mes, son de cinco a seis piezas cuya duración no supere los 10 minutos por obra. Se trata de generar cierto dinamismo y romper con esas sesiones “infumables” de una hora.

CONTRA EL EGO-ARTE

Veronika Marquez. Screens. Mr. Pink

Veronika Marquez. Screens. Mr. Pink

Y lo consigue. En la más reciente de marzo, hubo piezas que no llegaron al minuto y medio, como Futuro amplificado (Adriana Román), frente a otras más largas que apenas superaron los siete minutos, caso de The Art Qaeda Project (Wei Ming Ho). Pero, en todo caso, piezas de gran calidad, que tan pronto experimentaban con la descontextualización entre imagen y sonido (White silence, please, de Mikha Ez), como con el teatro japonés Bunraku mediante una sugerente escenografía (Black sun: Carlota Santamaría). Y es que, como decía otro de los referentes de la video creación, Bill Viola, este lenguaje audiovisual guarda relaciones con la poesía. Siempre y cuando el artista logre abandonar su “ego-arte” o “arte-económico” (Viola), para en lugar de tratar de adivinar lo que el mercado quiere y dárselo, se profundice en su carácter espiritual, trascendente. Que es lo que hace Screens, abandonando la hipnosis de esas pantallas implícitas en su nombre, para estimular  la imaginación del público. Mr. Pink, siguiendo la máxima de June Paik, ha decidido devolver mes a mes los golpes de la televisión. Valencia está de enhorabuena.

Salva Torres

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