Dicker y Kerr invitados de lujo en VLC Negra

VLC Negra
28 espacios de Valencia
Del 5 al 14 de mayo de 2017

Consolidarse y expandirse. Es el doble objetivo que en sólo cinco años ha logrado el festival más negro y rojo entre los muchos que se celebran en Valencia a lo largo del año: VLC Negra. Un buen motivo para celebrar ese primer lustro con mucho lustre y un brindis de buen vino. Un intenso programa con un total de 103 actos que se celebrarán en 28 espacios, entre el 5 y el 14 de mayo. La Sala Russafa concentrará el mayor número de actividades y el resto se diseminará por otros enclaves: el Ateneo Mercantil, Fundación Bancaixa, Centro Octubre, Las Naves, FNAC, Casa del Libro o Bartleby.

Los organizadores de VLC Negra han echado la casa por la ventana para conmemorar sus cinco añitos y presentan un programa más extenso y variado que en ediciones anteriores. Encuentros con autores, firmas de libros, clubes de lectura, teatro, poesía, ciclo de cine negro, nuevo formato de certamen de cortometrajes, ciclo de conciertos, exposición fotográfica, cenas literaria, videojuegos, talleres de guión cinematográfico, premios de novela, premio González Ledesma, y el concurso #140 tirs, que atrae cada año a más de 500 participantes, premiará con libros a los tuiteros que sean capaces de condensar en 140 caracteres sus mejores microrelatos de género negro. También celebra la llegada del vino Icono, que de la mano de Anecoop y la Bodega La Viña de la Font de la Figuera se ha convertido en el principal patrocinador del festival para esta edición y las dos siguientes.

Los organizadores de VLC Negra durante la presentación del festival. Imagen cortesía de VLC Negra.

Los organizadores de VLC Negra durante la presentación del festival. Imagen cortesía de VLC Negra.

Joël Dicker y Philip Kerr son las estrellas más refulgentes que participan en esta edición que junto a otros atores internacionales como Bernard Minier, Sandrone Dazieri o Ian Manook la convierten la más cosmopolita de las celebradas hasta el momento Entre los españoles: Víctor del Árbol, Rosa Ribas, Carlos Zanón, Fernando Marías, María Oruña, César Pérez Gellida o Mikel Santiago. También estarán autores valencianos y en lengua catalana como Sebastià Benassar, Silvestre Vilaplana, Esperança Camps, Xavier Aliaga y Anna Maria Villalonga.

Entre las novedades, una cena literaria con el sello de Arzak, el certamen de cortos 360VLC Negra o una jornada de videojuegos, así como la firma de un convenio de colaboración con el festival Toulouse Polars du Sud. Por primera vez el festival sale de Valencia y visitará otros municipios como La Font de la Figuera o Ribarroja. Por otra parte, Arden Producciones estrena en Valencia su montaje Shakespeare en Berlín, que ya ha triunfado en Barcelona y Sevilla.

El festival dedica un ciclo de cuatro películas al tándem que formaron el director Fritz Lang y la actriz Joan Bennett: Man hunt (1941), The woman in the window (1944), Scarlet Street (1945) y Secret beyond the door (1947),  que se proyectarán en la Filmoteca Valenciana. También se celebrarán un total de 30 conciertos de diferentes estilos musicales. En esta edición colaboran cinco de las mejores salas de la capital: Black Note, Wah Wah, 16 Toneladas, El Loco Club y La Edad de Oro. Destaca la presencia del mítico grupo Inmaculate Fools.

La imagen fotográfica está representada por Laura Muñoz con su exposición Rehenes, una colección de retratos de novelistas noir, muchos de los cuales estarán en la quinta edición de Valencia Negra, que podrá verse en el Ámbito Cultural del Corte Inglés. Por otra parte, Las Naves y Octubre CCC acogerán sendos talleres de guión cinematográficos, impartidos por Gabi Ochoa y especialistas de Escriptors de l’Audiovisual Valencià, para un total de cinco sesiones de trabajo.

El librero Paco Camarasa recibirá el Premio Francisco González Ledesma. Afincado desde hace décadas en Barcelona, ha sido librero de referencia del noir nacional con su librería Negra y Criminal, que cerró sus puertas en 2015 después de trece años de actividad. También fue comisario de BCN Negra desde sus inicios, en 2005, hasta la edición de este año, en la que ha anunciado su retirada. Ha recogido sus vivencias de estos años en el libro Sangre en los estantes (Destino, 2016).

Cartel de VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

Cartel de VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco

“He querido retratar la corrupción en la distancia corta”

Sinpiedad, de Bernardo Carrión
Editorial Almuzara

Érase una vez tres chicos amantes de la novela negra y de la literatura en general que soñaban con escribir una novela. Con ese propósito se apuntaron a un par de talleres literarios y luego afilaron los lápices en el colectivo Cuaderno rojo, llamado así en homenaje a Paul Auster. Pocos años después los tres lograron alcanzar su sueño y por el camino crearon uno de los festivales más vivos del calendario que gira en torno a misteriosas muertes: Valencia Negra (VLC Negra), que en su próxima edición, en mayo, invita al escritor suizo Joël Dicker e impulsa su faceta gastronómica con un encuentro en la Bodega la Viña, en la Font de la Figuera.

Tres autores y cuatro novelas en tiempos de atasco editorial. No, no  se trata de un milagro ni de un cuento de hadas sino de la aventura real de Santiago Álvarez, Jordi Llobregat  y Bernardo Carrión. Los dos primeros ya publicaron sendos títulos, el primero por partido doble. Ahora le toca el turno a Carrión que debuta con ‘Sinpiedad’ (Almuzara) un thriller sobre la corrupción, la crisis y una imaginaria venganza ciudadana.

Bernardo Carrión. Fotografía de Josele Bort.

Bernardo Carrión. Fotografía de Josele Bort.

“Desde que era adolescente quería escribir una novela, como tantos otros”, confiesa. “Me ha costado ponerme, sospechaba que es un trabajo duro y he podido comprobarlo con creces. La satisfacción al acabarla ha sido muy grande. Y es mayor aún después de haberla presentado, percibir el cariño de la gente y empezar a recibir sus impresiones. Estoy disfrutando, y me gustaría que los lectores de ‘Sinpiedad’ lo hicieran también. Significará que ha valido la pena escribirla”.

La acción arranca en Afganistán, en mayo de 2008, pero enseguida se traslada a Valencia, sus alrededores y a un lugar de Lugo. Carrión combina el conocimiento de la actualidad como periodista bien informado con un aliento creativo que le permite dar vida a una constelación de personajes que encarnan todos los pecados capitales. Pícaros, corruptos y depravados, pero también seres humanos y sensibles. Construye un relato crudo y descarnado que no excluye el humor y la ternura. Una fábula moral en torno a las secuelas del expolio que ha sufrido este país en manos de políticos corruptos y el efecto que ello ha causado en los más vulnerables.

“La novela transcurre entre los años 2008 y 2015”, dice Carrión. “Mantiene el decorado por el que hemos transitado y reproduce algunos de los hitos más significativos de la España de la crisis: la caída de Lehman Brothers, el 15-M, el paro desbocado o los recortes presupuestarios. Los personaje de ‘Sinpiedad’ viven esos años desde diferentes perspectivas, pero tanto los beneficiados como los desfavorecidos y sus formas de conducirse son reconocibles en la sociedad de hoy. No lo son sus identidades, todas inventadas”.

Portada del libro 'Sin piedad', de Bernardo Carrión, en la editorial Almuzara.

Portada del libro ‘Sin piedad’, de Bernardo Carrión, en la editorial Almuzara.

Carrión no se inspira en ninguno de los múltiples casos de corrupción que se han denunciado en los últimos tiempos. Según algunas estimaciones, sólo los políticos valencianos han saqueado hasta 15.000 millones de euros en las dos últimas décadas, una factura que, unida al despilfarro y la mala gestión, se tardará décadas en pagar. “Me quedo con la sensación de abuso de autoridad, de estar en manos de las élites extractivas y tener que soportar sus abusos”, dice Carrión. “He leído muchas noticias y análisis sobre corrupción en los últimos años, debo confesar que algunos casos me han tenido enganchado, me han convertido en un yonqui de la información. Así que me he inventado uno nuevo, podría hacerlo en la vida real después de leer tantas crónicas sobre el mismo asunto. He querido retratar cómo es la corrupción en la distancia corta: el comportamiento de sus protagonistas en el despacho, en casa, en el restaurante, en el mitin o en el yate del promotor”.

Para eso utiliza una galería muy variada de seres humanos. Un ex empleado de Lehman Brothers, un alcalde con ambiciones y sus más cercanos colaboradores, una diseñadora de interiores, un ex soldado, una carnicera o los periodistas de un diario digital. En la otra punta del mapa, Galicia, y en contraste con todos los anteriores, un informático singular que teje su red en las sombras.

“Al tratarse de una novela coral he disfrutado inventando todo tipo de personajes”, señala. “En el caso del ex empleado de Lehman Brothers, es el banquero de la historia y remarca el vínculo entre el estallido de las hipotecas basura y la crisis del ladrillo, y recuerda que la crisis es global. En el caso del gallego, necesitaba un lugar apartado para alguien que quiere retirarse del mundo y dedicarse a cultivar su intelecto. Encontré una aldea abandonada en Lugo por Internet. Hay muchas a la venta en Galicia, algunas a precios muy competitivos”, concluye Carrión.

Bernardo Carrión. Fotografía de Santiago Carrión.

Bernardo Carrión. Fotografía de Santiago Carrión.

Bel Carrasco

VLC NEGRA estrena certamen de cortometrajes

360ºVLCNEGRA
Certamen de cortometrajes
Inscripción abierta
Fecha límite: 28 de marzo de 2017

Con motivo de su próxima edición, el festival VLC NEGRA estrena un nuevo formato de certamen de cortometrajes que sustituye al anterior, 60EnNegro, que buscaba obras de un minuto de duración. Para ello, en colaboración con la asociación Tercera Planta, especializada en proyectos audiovisuales, lanza 360°VLCNEGRA. Una propuesta mucho más completa e innovadora, que busca crear formatos que permitan mayor participación e interacción del público.

La inscripción, por equipos, ya está abierta y podrá formalizarse hasta el 28 de marzo en la web de Valencia Negra (www.valencianegra.com/360vlcnegra), donde se pueden consultar las bases. Los participantes tendrán que enfrentarse a un gran reto: usar la ciudad de Valencia como plató para, en el curso de tan solo 36 horas, guionizar, rodar y producir un cortometraje de género negro de un máximo de 4 minutos de duración. Será obligatorio incluir en la trama un objeto que se revelará en el mismo acto de inauguración y cada equipo deberá usar, al menos, una de las diez localizaciones emblemáticas de la ciudad determinadas por la organización. El certamen cuenta con las instalaciones del Taller de l’Audiovisual, cedidas para esta edición por la Universitat de València.

Durante el 1 y 2 de abril, Valencia se llenará de pequeños grupos que rodarán de forma creativa una historia de género según las bases propuestas. Esperamos una gran participación, por lo que se establece un límite de participantes. Además de fomentar la creatividad de los jóvenes (y no tan jóvenes) artistas, se pretende, con este nuevo formato, acercar a los ciudadanos la realidad de los rodajes a plena luz del día por las calles de su ciudad.

PROMO 360VLCNEGRA CASTELLANO from VLC NEGRA on Vimeo.

Tras la entrega de los trabajos rodados, se iniciará una fase de selección de finalistas por votación popular en la página web de Valencia Negra. Los cinco mejores en cada una de las dos categorías (castellano y valenciano) se proyectarán durante la gala 360°VLCNEGRA, el jueves 11 de mayo, donde se hará público el nombre de los dos ganadores distinguidos por parte del jurado, formado por Pau Gómez (periodista y escritor especializado en cine), José Luis Moreno (subdirector de Culturarts IVAC), Sara Mansanet (directora del festival La Cabina), Begoña Donat (periodista cultural) y Miquel Francés (director del Taller de l’Audiovisual de la UV). Los premios consisten en un viaje para dos personas al Festival Internacional de Cine de San Sebastián en cada categoría, donde tendrán acceso a todas las actividades del evento. El premio del 360°VLCNEGRA será entregado por el prestigioso director de cine Agustín Díaz Yanes, invitado en esta quinta edición del festival.

Diversas entidades colaboran en este certamen: el Festival de Cine de San Sebastián, el vino Icono, el IVAC, el Taller de l’Audiovisual de la UV, Valencia Film Office y València Turisme.

La organización del certamen se ha mostrado muy ilusionada con esta nueva propuesta: “La mejora continua de las actividades del festival está marcada en nuestro ADN, y creemos que este paso adelante puede fomentar el intercambio entre creadores audiovisuales. Durante dos días van a convivir, intercambiar experiencias y a competir por el premio. Y nos encanta la idea de llenar la ciudad de equipos de rodaje durante un fin de semana”, ha manifestado Bernardo Carrión, coordinador del certamen. “Esperamos que esta propuesta atraiga a mucho público y que refuerce y amplifique los éxitos de la parte cinematográfica de este gran paraguas cultural en el que se ha convertido el Festival Valencia Negra”, ha añadido.

Según ha explicado Paloma Olmos, presidenta de Tercera Planta Films, “la experiencia de generar un cortometraje en 36 horas es de las más divertidas en las que se puede participar. El desafío que supone crear una obra completamente original en un espacio de tiempo tan limitado te proporciona una inyección de adrenalina que hace aflorar todos tus sentidos al máximo. Desde nuestra propia experiencia podemos asegurar que es de las más gratificante; claro que, para ello, hay que ir con una actitud proactiva y ver al resto de participantes no como competidores si no como compañeros y colaboradores”.

360VLCNEGRA. MAKMA

 

Propuestas para el debate

II edición Parlem d’Art
Propuestas de estudiantes para la reflexión y el debate
Del 21 de octubre al 16 de diciembre de 2016

El programa Parlem d’Art organizado por la Universidad de Valencia, tiene como objeto poner en valor el arte público y el arte contemporáneo a través de iniciativas que impliquen a los estudiantes, no solo como participantes, sino también como programadores. Es por ello que el Vicerrectorado de Estudios de Grado y Política Lingüística, mediante el SeDi (Servicio de Información y Dinamización) presentan una programación compuesta por mesas redondas, seminarios, ponencias y workshops, como resultado de las propuestas seleccionadas en una convocatoria previa.

Las temáticas son diversas: teatro, literatura, moda, el papel del público, música, videojuegos… En definitiva, mucho arte en su sentido más amplio. Partiendo de la diversidad de enfoques, se dirige el análisis a la sociedad más actuales y las múltiples expresiones derivadas que le dan forma. Para ello, agentes culturales clave de la ciudad de Valencia participarán en las diferentes actividades.

Todas las actividades están abiertas al público y no hace falta inscribirse.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

PROPUESTAS PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE

Per amor a l’art: l’art urbà com a regenerador del patrimoni cultural

Divendres, 21 d’octubre | Sala Joan Fuster i Àgora Prometeu, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

1000 imatges 1 paraula

Dimecres, 2 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El videojoc, un nou repte per a la història de l’art

Dijous, 3 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Música contemporània: Mostrant les cartes

Dimarts, 8 de novembre | Capella de la Sapiència, Centre Cultural La Nau, C. de la Universitat, 2, València.

Art públic 2.0. D’observador a públic creador

Dimecres, 16 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El museu del futur

Divendres, 25 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

La moda que constreny

Dijous, 1 de desembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Visions del passat i del present en les sèries i les sagues fantàstiques. De El senyor dels anells a Joc de trons

Dimecres, 14 de desembre | Aula F.3.4, Facultat de Geografia i Història, Av. de Blasco Ibáñez, 28, València.

Teatre i Trauma. El paper performatiu de la dramatització

Divendres, 16 de desembre | Saló de Graus, Facultat de Filosofia i Ciències de l’Educació, Av. Blasco Ibáñez, 30, València.

Podéis consultar el programa al completo en: blog dinamització

Festival en rojo y negro

Festival VLC Negra
Del 6 al 15 de mayo de 2016

La pasión y entusiasmo que se dedica a cualquier proyecto permite sacar mayor partido al dinero disponible para llevarlo a cabo. El Festival VLC Negra, que se celebra del 6 a 15 de mayo en distintos enclaves de la ciudad de Valencia, es un buen ejemplo. Con sólo cuatro ediciones y un presupuesto de 30.000 euros (un 20% menos que el año pasado) ha logrado convertirse en un referente indispensable en el mapa de eventos dedicados a la novela negra que existen en España. Un encuentro que va más allá de la literatura para incluir teatro, cine, música, etcétera. El hecho de que sus tres principales artífices sean autores de otras tantas novelas negras dice mucho del espíritu que les anima. Santiago Álvarez publicó el pasado año, La ciudad de la memoria y Jordi Llobregat, El secreto de Vesalio traducida a varios idiomas. Sinpiedad de Bernardo Carrión se editará próximamente.

La edición de este año  incluye 75 actos que se celebrarán en 20 puntos diferentes de la ciudad en los que participan 40 autores. Entre ellos, Lorenzo Silva, Fernando Marías, Juan Gómez Jurado, Reyes Calderón, Ignacio del Valle o Berna González Harbour.

El momento cumbre será el sábado 7 de mayo, con la presencia del escritor francés Pierre Lemaitre, Premio Goncourt 2013, el padre de  Camille Verhoeven, Comandante de la Brigada Criminal de París, un policía de breve talla y agudo ingenio protagonista de una serie negra, cuya cuarta y última entrega se publica en España el 5 de mayo. Fundación Bancaja ha cedido su sala de amplio aforo, 344 butacas, para evitar que el público no pueda acceder al acto como ocurrió  la pasada edición  debido al poder de convocatoria del escritor griego  Petros Márkaris. Antes del encuentro con Lemaitre se celebrará una charla entre Rosa Montero y José Carlos Somoza, y el escritor italiano Antonio Manzini presentará la sesión inaugural, el viernes.

Pepe Sancho en una imagen de la serie Crematorio, de Rafael Chirbes.

Pepe Sancho en una imagen de la serie Crematorio, de Rafael Chirbes.

Homenajes y teatro

El primer fin de semana incluye un homenaje a Rafael Chirbes, fallecido el pasado verano, que recibirá a título póstumo el premio González Ledesma que premia toda su carrera literaria. Los periodistas Xavier Aliaga y Mikel Labastida, junto a un representante de la Fundación Chirbes, abordarán la trayectoria y la obra del autor de En la orilla y Crematorio.  El festival dedicará otro homenaje a Rafael Tasis (Barcelona, 1906), padre de la novela negra en catalán, que murió exiliado en París en 1966. Recientemente, se han cumplido los 60 años de la publicación de La biblia valenciana, la primera novela negra que fue editada en catalán en España.

Fiel a su vocación de extender el festival por toda la ciudad, VLC Negra se hará presente esos días en más de veinte lugares. La Sala Russafa será el epicentro con varios encuentros con autores y seis representaciones de La soga, montaje teatral inspirado en la película de Hitchcock, dirigido por Iria Márquez, de la compañía Arden Producciones.

Octubre Centre Cultural acogerá dos jornadas, el 10 y 12 de mayo. La primera dedicada a autores en lengua valenciana, como Esperança Camps, Xavier Aliaga, Silvestre Vilaplana, Jordi Juan o Salvador Company. La segunda, centrada en el cine, contará con la presencia del cineasta Rodrigo Cortés. Ese día también se proclamará el ganador del concurso de cortometrajes #60EnNegro, tras las votaciones del público y la decisión final del jurado, que seleccionará el mejor corto  entre los cinco finalistas.

Fotograma de Made in USA, de Jean Luc Godard.

Fotograma de Made in USA, de Jean Luc Godard.

Cine y jazz

Como cada año, el festival dedica un ciclo al cine negro, esta vez, al cine polar francés. La Filmoteca Valenciana exhibirá cinco películas, con dos proyecciones de cada una de ellas para un total de diez. Groupi Mains Rouges (Jackes Becker, 1943), Pleins feux sur l’assasin (Georges franju, 1961), Made in USA (Jean Luc Godard, 1966), Eaux profundes (Michel Deville, 1981) y Conexión Marsella (Cédric Jimenez, 2014).

Por segundo año el festival impulsa un circuito de jazz, que se celebrará en cinco sedes diferentes: Sala Russafa, Black Note, Café Rialto, La edad de oro y Bistro Musical Una Cosa Rara. En total, 18 conciertos.

Una firma colectiva con autores pondrá punto final. La Casa del Libro es el lugar elegido. Se dispondrán unas mesas en el Pasaje Ruzafa de manera que la accesibilidad a los autores y su interacción con el público sea lo más estrecha posible.

Cartel del Valencia Negra.

Detalle del cartel del Festival Valencia Negra.

Bel Carrasco

Colectivos literarios: Yo escribo, tú escribes…

Colectivos literarios de Valencia
Generación Bibliocafé, El Cuaderno Rojo, Lab, Valencia escribe

El oficio del escritor es solitario, una pugna diaria entre la creatividad de su mente y las exigencias de la página en blanco. Los autores se nutren de su propia experiencia, de sus lecturas y viajes, pero también de su relación con otros colegas en las que con frecuencia se entremezclan rivalidad y compañerismo. Las tertulias de poetas, filósofos y literatos son tan antiguas como la Humanidad y han perdurado durante siglos.

Con la irrupción de las nuevas tecnologías se ha dado un paso más, una nueva vuelta de tuerca. Una interrelación más frecuente y estrecha entre los escritores a través de internet y las redes sociales. También la oportunidad de la autoedición, pues muchos que antaño sólo tenían la posibilidad de publicar si ganaban algún premio literario puedan ver hoy sus textos en papel compartiendo páginas y título con sus compañeros. Obras ‘multifirmas’. Los colectivos literarios que funcionan en Valencia ya han generado una biblioteca propia que crece cada día. Los más prolíficos son ‘Generación Bibliocafé’ y ‘El Cuaderno Rojo’. Pero también ‘Lab’ o ‘Valencia escribe’ han editado recientemente libros de relatos.

‘El Cuaderno Rojo’, en homenaje a la novela de Paul Auster, se creó en 2010. Varios alumnos que ese año cursaron los talleres de Antonio Penadés y Santiago Posteguillo decidieron crear un grupo que les permitiese seguir en contacto. “No sólo para tomar cervezas, que también, sino para seguir aprendiendo a escribir y darnos apoyo mutuo en la creación de textos”, dice Bernardo Carrión, uno de los fundadores. ‘El Cuaderno Rojo’ nació en una fecha simbólica, el 23 de abril de 2010, Día del Libro con un grupo de nueve personas en torno a Santiago Álvarez y un grupo de Yahoo!

“Durante los tres años siguientes el grupo cruzó 6.000 mensajes y se sucedieron todo tipo de reuniones para hablar de tramas, personajes o cualquier asunto relacionado con la creación literaria”, recuerda Carrión. “El grupo también se abrió a su entorno y programó actividades abiertas como las liturgias del escritor, en que un autor explicaba su forma de trabajar, o las mesas redondas con varios invitados. Esta primera etapa culminó con la publicación de 11 monstruos por encargo, una antología editada por Acen”.

Portada del libro '11 Monstruos por Encargo'. Cortesía de sus autores.

Portada del libro ’11 Monstruos por Encargo’. Cortesía de sus autores.

Tras tres años de actividad se duplica el número de sus miembros, de 11 a 22, y en mayo de 2014 aparece la segunda antología de 22 relatos, Cuentos del tarot. Actualmente se están preparando dos nuevas antologías: Sangre y niebla y Guerra y mujer.

Varios miembros del grupo ya han publicados novelas en solitario, en el caso de Jordi Llobregat (El secreto de Vesalio) con derechos vendidos a varios países. También son autores conocidos: Marta Querol, Vicente Marco, Santiago Álvarez y  Miguel Ángel Badal. Además del propio Carrión otros miembros ya tienen novelas acabadas en fase de prepublicación: Enrique Huertas, Raúl Borrás, Marina López y Yolanda León.

Con una docena de títulos publicados, ‘Generación Bibliocafé’ (GB) es uno de los colectivos más prolíficos, vinculado a la cafetería librería del mismo nombre que cerró el año pasado. Desde entonces Wayco, en la calle Gobernador Viejo, es su punto de encuentro al que también acuden los colegas de ‘El Cuaderno Rojo’.

“Este año hemos publicado dos libros y tenemos otros dos en marcha”, dice Mauro Guillén uno de los fundadores que se encarga de las tareas de edición. “Al principio éramos ocho autores y ahora ya somos 56 escritores que disfrutamos con los libros por partida doble, al  escribirlos y al leerlos”.

Portada de Horacio Silva del libro 'Por amor al arte',

Portada de Horacio Silva del libro ‘Por amor al arte’. Cortesía de sus autores.

Arte e inmigración

Uno de sus últimos trabajos es Por amor al arte, 28 relatos sobre museos y el mundo de las artes plásticas, con una magnífica portada de Horacio Silva. “Es el libro que mejor ha funcionado, se ha vendido bien y a la gente le gusta mucho. Se nota que el grupo ha madurado y se empiezan a vislumbrar a buenos autores”, cuenta Guillén.

La GB editó un libro comprometido contra la violencia de género y también Relatos sin fronteras, un proyecto solidario en colaboración con el CEAR  y la Fundación por los Derechos Humanos. Son 23 historias, la mayoría muy duras, pero llenas de esperanza. Los beneficios de las ventas están destinados a estas dos instituciones.

Lab, portada del libro.

Portada del libro ‘Once cámaras acorazadas’, de Lab. Cortesía de sus autores.

Sin dogmatismos

Imprevisualizaciones y Once cámaras acorazadas son los títulos editados por ‘Lab’, colectivo de escritores fundado en 2011 que celebra reuniones periódicas en la Galería Imprevisual. “Nos caracterizamos por rehuir todo tipo de dogmatismos, por poner a prueba el empaque de los escritores criticados y por cierto frikismo en torno hasta qué punto las metáforas deben ser sutiles”, dice Ximo Azagra, uno de los fundadores.

En Once cámaras acorazadas, pese a la libertad de temática, género y estilo se da un punto común: una visión existencial desencantada. “Los protagonistas no tienen grandes aspiraciones y llevan con relativo estoicismo su enfrentamiento a conflictos vitales, pero dudan que su solución vaya a mejorar su vida”, comenta Azagra. “Hay tres tipos de miradas: realistas, con más mala uva y más especulativas”.

‘Valencia escribe’ es otro colectivo que se mueve mucho por  Facebook, que ha publicado su primer libro de relatos, Buffet Libre, editado por Guillen, en el que participan también algunos autores de la GB.

Portada de Buffet Libre, de Valencia escribe. Cortesía de sus autores.

Portada de Buffet Libre, de Valencia escribe. Cortesía de sus autores.

Bel Carrasco

Weegee The Famous

Weegee The Famous
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 31 de agosto, 2015

Ilustrar las páginas de sucesos con imágenes frescas más o menos truculentas, retratar el cadáver cuando todavía estaba caliente, llegar el primero a los restos del naufragio. Fue la vocación de un intrépido fotógrafo que no temía la nocturnidad ni el crimen, y armado con su cámara exploró los bajos fondos de Nueva York entre los años treinta y cuarenta.

Estamos hablando de Weegee, antropónimo de Arthur Fellin, protagonista de una muestra organizada por el III Festival Valencia Negra que se expone en el MuVIM hasta el 31 de agosto. La exposición fotográfica Weegee The Famous, compuesta por 95 imágenes de gran tamaño, resume el trabajo de pionero del fotoperiodismo, comisariada por Silvia Oviaño, de Caravan Cultura. La vida de película de este artista fue llevada al cine por Howard Franklin en el filme El ojo público.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

Con diez años, hijo de emigrantes austrohúngaros, Weegee llegó a Nueva York como Arthur Fellig en 1909. Ejerció de aprendiz de fotógrafo en las calles del Lower East Side hasta que, en 1923, empezó a trabajar en el laboratorio Acme Newspictures. Doce años después comenzó su carrera como fotógrafo independiente y, en 1938, consiguió permiso para instalar en su casa y en su coche una emisora que le permitía escuchar la frecuencia de la policía.

También adaptó el maletero de su vehículo para convertirlo en un laboratorio de revelado y positivado. Con todo ese equipamiento conseguía llegar antes que nadie a la escena del crimen y salir de allí con copias en positivo, acuñadas por detrás con la leyenda Weegee the famous, que vendía a los más importantes diarios y agencias de Nueva York y de Estados Unidos.

Sobre el antropónimo empleado por el fotógrafo hay diversas teorías. Bernardo Carrión, responsable de prensa del Festival y organizador de la muestra, recordó que Weegee en sus años de juventud trabajó en un lavadero de coches y quizá su nombre artístico haga alusión al sonido del parabrisas cuando se limpia. Según la comisaria Silvia Oviaño, surgió de la afición de Weegee por el espiritismo y por el juego de la Ouija, cuya pronunciación se asemeja con el nombre escogido por el personaje.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

“Weegee le tomó el pulso a la ciudad”, dijo Oviaño en la inauguración de la muestra. “Fue uno de los precursores de la inmediatez periodística al instalarse en su vehículo un laboratorio de revelado y un receptor para escuchar la emisora de la policía. Esta circunstancia le permitía llegar a los lugares críticos, antes incluso que la policía.

Como una auténtica pesadilla de los actuales CSI, su gusto por la estética le llevaba a retocar las escenas de los crímenes e incluso a modificar la posición de los cadáveres para lograr una mejor composición fotográfica.  Otra de sus máximas era contextualizar las imágenes que servían de decorado a la escena del crimen, y prefería tomar una fotografía lejana que permitiera observar el entorno antes que un primer plano de un cuerpo ensangrentado.

“Desde medianoche hasta la una, escuchaba todas las llamadas que hacían sobre mirones en las azoteas y en las escaleras de incendios de las habitaciones de enfermeras. De una a dos, los que se resistían a dejar los últimos delicatessen abiertos. De dos a tres, accidentes de coche e incendios. A las cuatro cerraban los bares y los chicos estaban achispados por las bebidas. Los camareros gritaban ‘estamos cerrando’, pero los clientes se negaban a salir… Los chicos de azul los escoltaban hasta la salida y luego entraban ellos para tomar algunas copas a oscuras en los cuartos de atrás. Después, de cuatro a cinco, venían las llamadas por robos y rotura de escaparates”, solía explicar Weegee cuando alguien le preguntaba cómo transcurría su jornada laboral. También alardeaba sobre la importancia de sus retratos: “Aunque figure entre los enemigos públicos número uno de la lista del FBI, ningún malhechor alcanza su consagración hasta que yo lo haya fotografiado”.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

De Nueva York a Hollywood

Durante la década de los cuarenta su prestigio creció. En 1941, la Photo League de Nueva York organizó su primera exposición bajo el título Murder is my business, y en el 43 el MOMA adquiere cinco fotografías suyas para la muestra Action Photography. En 1945, publica su primer libro, Naked City, al que sigue un año después Weegee’s People. A finales de 1948 se muda a Hollywood, donde Naked City se convierte en una película y produce su primer documental, Weegee’s New York. Fruto de su estancia en la cuna del cine es el libro Naked Hollywood. A finales de los 50 Weegee es ya un afamado artista que recorre el mundo dando conferencias. Murió en Nueva York en 1968.

La obra de Weegee, donada por su viuda al ICP de Nueva York, se encuentra en la colección de numerosos museos de todo el mundo y ha servido de inspiración a artistas como Diane Arbus, Andy Wharhol o Stanley Kubrick. No solo incluye escenas de sucesos, sino también instantáneas que atestiguan el modo de vida de los habitantes de la Gran Manzana en actividades de asueto: en el cine, en el teatro o en bares y todo tipo de locales, muchos de ellos marginales. También el cine se ha sentido atraído por sus imágenes y su vida; Howard Franklin dirigió en 1992 El Ojo Público, una película basada en su personaje protagonizada por Joe Pesci.

Una mirada muy personal

En tiempos en los que en el mundo de la prensa aún se valoraba la primicia y la exclusiva, Weegee logró sorprender infinidad de veces con sus fotografías descarnadas tomadas segundos después de haber ocurrido el suceso. Sus imágenes, directas, sorprendentes y con una mirada muy personal, captaron momentos dramáticos de los neoyorquinos. Para rebajar su descarnado realismo, solía trabajar en el laboratorio con una iluminación lateral que él mismo llamó “estilo Rembrandt”.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©weegee-caravan.

Bel Carrasco

Weegee: El temible burlón del fotoperiodismo

Weegee The Famous
Festival Valencia Negra
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10 y Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 31 de agosto

Ningún criminal lo era, “por muy Al Capone que sea”, hasta que llegaba Weegee y lo retrataba. Así lo recordó Silvia Oviaño, comisaria de la exposición que el MuVIM, en el marco del festival Valencia Negra, le dedica a toda una auténtica leyenda del fotoperiodismo. Llegó a contar con una emisora de radio portátil de onda corta conectada a la de la comisaría, lo que le permitía llegar a los sucesos antes que la propia policía. Eso, más el cuarto oscuro que tenía en el maletero del coche, le convertía en el reportero gráfico más rápido del Nueva York de los años 30 y 40. Su leyenda ha ido creciendo con los años, no así la fama que alcanzó desde el principio.

Summer, The Lower East Side, 1937. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Summer, The Lower East Side, 1937. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

De hecho, la exposición del MuVIM se llama así: ‘Weegee The Famous’. Adjetivo que se ganó a pulso, tras otorgárselo él mismo, convencido de la calidad de su trabajo. Tanto es así que optó por convertirse en freelance para que sus fotografías aparecieran firmadas con esa rúbrica: The Famous. “Cronista de fotografía negra”, subrayó Oviaño, Weegee se hizo famoso por esos disparos rápidos y certeros (“retocaba la escena del crimen, para desesperación de la policía”), pero también por la manera que tenía de radiografiar las calles de la ciudad y sus gentes.

“Era un fotógrafo de calle”, destacó la comisaria. Calles que pateó como nadie, al tiempo que dignificaba la profesión del fotoperiodista con imágenes tomadas al vuelo y reveladas con su temible espíritu burlón. “Poseía un gran sentido del humor”, señaló Oviaño. Espíritu que tal vez le venía de su afición por la güija, de cuya pronunciación fonética se supone que le viene el sobrenombre de Weegee, ya que el suyo verdadero era Arthur H. Fellig (1899-1968). Arthur, una vez llegó a Estados Unidos, porque de su natal Ucrania salió con el nombre de Usher.

Simply Add Boiling Water. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Simply Add Boiling Water. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

Sea como fuere, Weegee sintetizó las cualidades del fotoperiodista: rapidez de gatillo en situaciones límite de tiempo, agudeza para encuadrar lo relevante y el aderezo de un talento innato para congelar en un instante la fluyente vida. Algo que hizo igualmente con los retratos de damas de la alta sociedad, de personajes famosos como Marilyn Monroe, Andy Warhol, Peter Sellers o la pin-up Betty Page, y hasta cualquiera de los mendigos o gente de mal vivir que se encontraba por esas calles que tan a menudo frecuentaba.

Fue tal su talento, que hasta el MoMA de Nueva York abrió las puertas de su museo, algo inaudito, al fotoperiodismo de Weegee. En España, tan sólo la Fundación Telefónica y ahora el MuVIM se han hecho eco de sus hallazgos fotográficos. “El fotoperiodismo no era considerado hasta que apareció él”, insistió Oviaño, a la que secundó Bernardo Carrión, como portavoz de Valencia Negra. “La fotografía, y sobre todo la Weegee, es fundamental dentro del territorio negro; es una exposición que ya teníamos pensada desde la pasada edición”.

Two Offenders in the Paddy Wagon. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Two Offenders in the Paddy Wagon. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM.

El casi centenar de piezas exhibidas en el hall del MuVIM abarca desde lo sórdido y la carnaza (asesinatos y sucesos), a la crónica de la ciudad, siempre bajo ese toque divertido que tanto Oviaño como Carrión recordaron a modo de sello de su trabajo.

También el cine se nutrió de su talento, haciéndose eco de sus imágenes películas como The Naked City (‘La ciudad desnuda’), de Jules Dassin, o ‘The Public Eye’ (El ojo público), de Howard Franklin, protagonizada por Joe Pesci en una imagen calcada a la que el propio Weegee tomó como autorretrato y que sirve para abrir la exposición. Carrión concluyó advirtiendo de lo difícil que lo tendría ahora Weegee con los medios digitales y la velocidad de la red social. ¡Quién sabe!

Lovers with 3-D glasses at the Palace Theater (Infra-red), 1943. Fotografía de Weegee en el MuVIM.

Lovers with 3-D glasses at the Palace Theater (Infra-red), 1943. Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

Salva Torres

VLC…Negra seductora

VLC Negra
III Festival de Género Negro de Valencia
Del 7 al 17 de mayo de 2015

Tres años. Sólo tres años han bastado para que el Festival Valencia Negra eche profundas raíces y desarrolle una frondosa copa que da sombra a todo tipo de crímenes imaginarios generadores de ríos de sangrienta tinta. Nacido en plena crisis y sin apenas apoyo institucional, VLC es ya un referente en el circuito de encuentros de este tipo que jalonan la geografía española. Nada menos que 30 y en Francia se duplica esta cifra. Sin duda hay una insaciable sed de ‘mal’ de ficción, ansia de explorar el lado oscuro de la naturaleza humana, y el resultado es una seductora negra que, con mil caras, seduce a todos por igual.

Del 7 al 17 de mayo, en plena efervescencia primaveral, el festival concentra a 40 autores españoles y extranjeros, un tercio valencianos y organiza un mosaico de actividades complementarias y paralelas. Desde teatro y exposiciones fotográficas a talleres de escritura o infantiles. Una fiesta a la que todos están invitados.

Detalle de la portada del libro 'La ciudad de la memoria', de Santiago Álvarez. Editorial Tapa Negra.

Detalle de la portada del libro ‘La ciudad de la memoria’, de Santiago Álvarez. Editorial Tapa Negra.

“El éxito de la novela negra se explica porque se trata de un género contemporáneo sobre temas contemporáneos”, dice Santiago Álvarez, uno de los organizadores que se ha estrenado este año con ‘La ciudad de la memoria’. “Creo que nuestra mirada ha regresado, tristemente, a nuestra realidad social y personal de cada día. La novela negra nos ayuda a dar testimonio, a denunciar, a ser un escenario donde sacar a la palestra los problemas que más nos importan”.

Un hecho significativo de esta edición es la presencia de autores valencianos, varios de los cuales usan Valencia como escenario de sus tramas. “Hace cinco años se decía que los escritores valencianos de novela negra eran como francotiradores, que desde las azoteas disparaban palabras en la clave del género”, comenta Álvarez. “Esto ha terminado, y precisamente Valencia Negra es un buen instrumento para articular todos estos solistas y conseguir una buena banda”.

Otro objetivo de Valencia Negra es ser aglutinante cultural para los valencianos. “Queremos sacar el género negro de los rincones de los especialistas y plantarlo en la calle, que la gente lea, que escuche conciertos, que visite exposiciones, que se encuentre con nosotros y los artistas para hablar ello. En tiempos de crisis la cultura se convierte en uno de los pocos asideros para cultivar el pensamiento crítico”, concluye Álvarez.

Detalle de la portada del libro 'La mujer que no bajó del avión', de Empar Fernández. Editorial Off Versátil.

Detalle de la portada del libro ‘La mujer que no bajó del avión’, de Empar Fernández. Editorial Off Versátil.

Ellas también ‘matan’

Hace no muchos años Alicia Jiménez Bartlet era la única escritora española que firmaba en negro, como recordó en su reciente visita a la Fira del Llibre. Hoy las damas oscuras ocupan buena parte del damero de juego. Entre ellas destaca Dolores Redondo que estará en VLC el miércoles 13, la que más vende, pero ni mucho menos la única.

“Creo que el género negro permite una especie de cómodo voyeurismo, facilita poder abrir una ventana al lado oscuro que el lector puede cerrar a conveniencia”, dice Empar Fernández, autora de larga trayectoria que visitará VLC el próximo sábado 16. “En ese sentido satisface la curiosidad y te permite pensar que lo malo siempre les pasa a los demás”.

“No me gusta mucho diferenciar la novela escrita por hombres de la escrita por mujeres”, apunta. “Si debo destacar algún aspecto, creo que nosotras trabajamos mejor las emociones y la personalidad de nuestros protagonistas, intentamos dar más profundidad a los personajes y a sus reacciones. En ese sentido aportamos verosimilitud. También tocamos mejor los conflictos de origen doméstico y los secretos familiares”.

En cuanto a la finalidad de estos eventos, considera que sirven a los autores “para intercambiar experiencias de todo tipo y, muy a menudo, para compartir desdichas y lamentarnos por el mal momento que atraviesa el sector editorial. A los lectores, para conocer tendencias y novedades y, en ocasiones, para abordar a sus novelistas preferidos. Contribuyen a mantener vivo el género y a proporcionarle oxígeno”.

Detalla de la portada del libro 'L'any del devorador', de Emili Piera. El Petit Editor.

Detalla de la portada del libro ‘L’any del devorador’, de Emili Piera. El Petit Editor.

‘Arros Negre’

“La fascinación por la novela negra tiene muchos afluentes y causas,  y no es que su atractivo aumente en períodos de crisis, es que es entonces cuando parecen ‘cargarse de razón”, dice Emili Piera, uno de los autores que enriquecen el catálogo de novela negra en valenciano cuyo máximo exponente, Ferran Torrent, también publicó este año ‘Un dinar un dia qualsevol’.

“Hay tantos tipos de novela negra como autores, aunque como siempre digo, la novela es un artificio, un juguete, una paciente y larga máquina digestora”, añade Piera. “Cuanto más poseído esté el autor por la indignación y la voluntad de denuncia, más debe acercarse, me parece, a la crónica. Es lo que yo he hecho con ‘L’any del devorador’, un mural sobre el tiempo político que sufrimos vestido de novela más o menos policíaca. Con elementos de ciencia ficción y una geografía inventada para que no se lea, sólo, en clave valenciana”.

Detalle de la portada del libro 'El retornode l'Hongarés', de Anna Moner.

Detalle de la portada del libro ‘El retorn de l’hongarés’, de Anna Moner.

Otro título reciente en valenciano es ‘El retorn de l’hongarès’ de Anna Moner, que se ha documentado sobre las técnicas forenses del pasado para construir un relato peculiar que se acerca a la novela gótica. Un lugar común del género es que el protagonista salte de un libro a otro convirtiendo las obras sucesivas en un serial. Lo hace Juli Alandes con ‘Miquel O’Malley’ y Xavier Aliaga con ‘Dos metres quadrats de sang jove’ protagonizada por el inspector de origen guineano, Feliu Oyono.

A Rafael Melero no le hace falta documentarse mucho ya que como mosso d’esquadra conoce las técnicas policiales, además de consagrarse con su segunda novela, ‘La penitència de l’alfil’. Juli Alandes ganó el premio Octubre de novela con ‘Trencatenebres’ una investigación policial que tiene como trasfondo la historia del movimiento libertario.

Premio ‘Cosecha Roja’

El argentino Fabio Nahuel Lezcano acaba de ganar el premio de novela negra Cosecha Roja, en su primera edición organizada por la librería valenciana del mismo nombre. Su obra ‘Crímenes apropiados’ desarrolla, mediante el empleo de diversas estrategias narrativas, una apasionante trama en la que un asesino a sueldo y un periodista devenido en detective se verán inmersos en turbios episodios relacionados con el tráfico de bebés, la estafa, el fraude o la desaparición de personas en plena democracia y todo ello inscrito en el marco histórico de la convulsa historia argentina de las últimas décadas.

Detalle del cartel de VLC Negra.

Cartel de Valencia Negra, obra de Gustavo Ten. Cortesía de VLC Negra.

Bel Carrasco

Valencia Negra da en el blanco

Valencia Negra
III Festival de Género Negro de Valencia
Del 7 al 17 de mayo de 2015

Lo hacen por amor a la cultura. ¡Cómo si no! Ahora que es tiempo electoral, no hay partido que se haga cargo de ella. La cultura brilla por su ausencia en las proclamas políticas. De manera que Valencia Negra, como tantas otras iniciativas culturales, salen hacia delante por el amor, no correspondido económicamente, de gente como Jordi Llobregat, Santiago Álvarez y Bernardo Carrión, al frente del festival de género negro que se celebra del 7 al 17 de mayo. Y como llover llueve sobre mojado, tienen claro que el negro del festival adquiere un tinte menos siniestro gracias al esfuerzo y la respuesta de participantes y público.

De izquierda a derecha, Bernardo Carrión, Jordi Llobregat y Santiago Álvarez, emulando a la joven del cartel. Imagen cortesía de Valencia Negra.

De izquierda a derecha, Bernardo Carrión, Jordi Llobregat y Santiago Álvarez, directores del festival, emulando a la joven del cartel. Imagen cortesía de Valencia Negra.

“La tercera edición es la de la consolidación”, sostiene Álvarez, director de Contenidos de Valencia Negra. Y para ello enumera las 15 sedes que se extienden por toda la ciudad (“esperemos que el año que viene sean 20”), las más de 60 actividades y los cerca de 100 participantes. Y, por encima de todo, el nacimiento (“toda una responsabilidad”) del Premio Ledesma, en homenaje a Francisco González Ledesma, que se crea para reconocer toda una carrera literaria, siendo el primero en recibirlo Andreu Martín, uno de los “cuatro jinetes del apocalipsis en materia de novela negra”, según Álvarez. Los otros tres: Vázquez Montalbán, Juan Madrid y el propio Ledesma. “Queremos que sea un premio de larga trayectoria”, remacha Llobregat.

Fotograma de 'Vivamente el domingo', de François Truffaut, película que se proyectará en Valencia Negra.

Fotograma de ‘Vivamente el domingo’, de François Truffaut, película que se proyectará en Valencia Negra.

Y puestos a entregar premios, Valencia Negra los amplía este año. Al honorífico Ledesma se le suma el ya “tradicional” premio Mejor Novela y otros dos nuevos: Millor novel.la y Best Novel. Los votos de los lectores a través de la web del festival serán los que dicten los ganadores; más de 2.000 personas ya lo han hecho.

Ése es uno de los platos fuertes de la Valencia Negra consolidada. Pero hay más. Por ejemplo, la presencia de escritores como Dolores Redondo, famosa por su trilogía protagonizada por Amaia Salazar y enmarcada en el Baztán, Rosa Ribas, Juan Ramón Biedma o Javier Valenzuela, hasta un total de 40 narradores que pasarán por un festival con más autores valencianos que nunca, entre ellos Ferràn Torrent. El carácter internacional, autentificado el pasado año por Petros Márkaris, se profundiza en esta ocasión con la presencia del argelino Yashmina Khadra (seudónimo de Mohammed Moulessehoul), los argentinos Carlos Salem y Marcelo Luján, y los peruanos Santiago Roncagliolo y Jorge Eduardo Benavides.

Fotograma de 'Frío en julio', de Jim Mickle, película que se proyectará en Valencia Negra.

Fotograma de ‘Frío en julio’, de Jim Mickle, película que se proyectará en Valencia Negra.

Fotograma de 'Los canallas', de Claire Dennis, película que se proyectará en Valencia Negra.

Fotograma de ‘Los canallas’, de Claire Dennis, película que se proyectará en Valencia Negra.

El cine también contribuye a dar esplendor al festival, saltando a la Sala Rialto de la Filmoteca Valenciana. Se proyectarán cuatro películas, dos de ellas inéditas en Valencia: ‘Los canallas’ (Les salauds), de Claire Denis, y ‘Frío en julio’ (Cold in july), de Jim Mickle. Las otras dos: ‘Vivamente el domingo’ (Vivement dimanche!), de François Truffaut, e ‘Inquietudes’ (Trouble in mind), de Alan Rudolph.

El certamen #60EnNegro, al que se han presentado 53 trabajos en formato de un minuto, también da fe del auge del festival. Finalmente, 12 son los seleccionados para una competición en la que ya han votado 3.000 personas, según cifras facilitadas por Bernardo Carrión, director de Comunicación. Paco Plaza, director de la saga ‘REC’, y Javier Olivares (El Ministerio del Tiempo o Víctor Ros, entre otras) mantendrán una charla antes de la entrega del premio al corto ganador.

Marilyn Monroe fotografiada por Weegee, al que se dedica una exposición en el MuVIM dentro de Valencia Negra.

Marilyn Monroe fotografiada por Weegee, al que se dedica una exposición en el MuVIM dentro de Valencia Negra. Imagen cortesía ©Weegee/Caravan.

Fotografía de Weegee, al que se dedica una exposición en el MuVIM dentro de Valencia Negra.

Fotografía de Weegee, al que se dedica una exposición en el MuVIM dentro de Valencia Negra. Imagen cortesía ©Weegee/Caravan.

Otro plato fuerte es la exposición que se abrirá al público el 14 de mayo en el MuVIM dedicada a Arthur Fellig, más conocido por Weegee. Fue uno de los pioneros del fotoperiodismo que, como recordó Carrión, “llegaba antes que nadie al lugar del crimen para fotografiar los sucesos”, al tiempo que revelaba y positivaba en vivo gracias al laboratorio instalado en su automóvil. También se le recuerda por sus fotografías a celebridades como Marilyn Monroe. La muestra cuenta con 96 imágenes del archivo de Side Gallery y permanecerá expuesta hasta el 31 de agosto.

El teatro en la Sala Russafa, con la reposición de ‘Matar al rey’ (Arden Producciones), y el cómic de Paco Roca, que dibujará a ritmo de jazz en la librería Bartleby, son algunas otras actividades de una Valencia Negra bien completa. Diez días de género negro que, como refleja el cartel realizado por Gustavo Ten, “da miedo, pero aún así incita a querer verlo”. Palabra de Santiago Álvarez, uno de los tres artífices de este festival en cuarto creciente, que le sigue el rastro a los tres más importantes: Gijón, Barcelona y Getafe. Todo ello en 2015, “el año de los festivales negros en España”.

Cartel de Valencia Negra, obra de Gustavo Ten. Cortesía de VLC Negra.

Cartel de Valencia Negra, obra de Gustavo Ten. Cortesía de VLC Negra.

Salva Torres