Malditos cuentos

Malditos cuentos
Bel Fullana

Galería Louis 21
C/ Doctor Fourquet 1, Madrid
Hasta el 27 de julio de 2013

"Blancanieves", Bel Fullana, 2013. Collage, acrílico y cinta de carrocero sobre papel enmarcado 21 x 29,7 cm. Imagen cortesía de Louis 21.

“Blancanieves”, Bel Fullana, 2013. Collage, acrílico y cinta de carrocero sobre papel enmarcado 21 x 29,7 cm. Imagen cortesía de Louis 21.

La artista mallorquina empezó este proyecto a raíz de una minuciosa búsqueda de siluetas para colorear de los personajes de cuentos. Imágenes sacadas de una versión edulcorada y anestesiada por Walt Disney. Una vez seleccionadas estas imágenes, simplemente un punto de partida, comienza a manipularlas y a someterlas a transformaciones sucesivas hasta convertirlas en algo afín a su identidad expresiva.

El sentido de un cuento depende en buena medida del narrador que aporta su interpretación al texto original. Cada relato contiene entonces las huellas de una experiencia autobio- gráfica auténtica y diferente. Este nuevo enfoque contribuye a romper moldes, aquellos roles codificados y estereotipados por el contexto en el que se originó el cuento. Las modificaciones sucesivas no pretenden convencer a nadie, pero sí favorecer un espacio de reflexión sobre la multiplicidad y la diferencia. Los cuentos no son textos cerrados, se sitúan dentro de los cauces de la trasmisión oral, cada narrador se convierte en un co- autor que mezcla, actualiza y añade su peculiar visión al relato convirtiéndolo así en algo abierto al cambio. En este campo de nuevas posibilidades de identificación simbólica se desarrolla la propuesta de Bel Fullana que incluye lienzos, dibujos y collages donde la artista propone una visión propia y crítica que destripa el relato convencional para ofrecer al espectador, a través de medios plásticos maduros y una poética desgarrada, un inesperado giro semántico de los cuentos infantiles.

"Putos cerdos", Bel Fullana, 2013. Acrílico, rotulador, lápiz y bolígrafo sobre tela. 160x130 cm.

“Putos cerdos”, Bel Fullana, 2013. Acrílico, rotulador, lápiz y bolígrafo sobre tela. 160×130 cm. Imagen cortesía de Louis 21.

La galería Louis 21 abre espacio en Madrid

RAL 9005. Álvaro GilAntonio GonzálezBel FullanaKepa Garraza, Mikeldi Pérez Urkijo, Joan Morey e Ian Waelder

Louis 21 “The Gallery”
C/ Doctor Fourquet, 1, Madrid
Hasta el 18 de mayo de 2013

Vista de la galería. Imagen por cortesía de Louis 21 "The Gallery"

Vista de la galería. Imagen por cortesía de Louis 21 “The Gallery”

Louis 21 “The Gallery” inaugura su nuevo espacio en la calle Doctor Fourquet de Madrid con la exposición RAL 9005. Un proyecto que incluye tanto artistas representados por la galería, Álvaro Gil, Antonio González, Bel Fullana, Kepa Garraza y Mikeldi Pérez Urkijo, como otros que han colaborado de manera significativa con Louis 21, Joan Morey e Ian Waelder.

RAL es acrónimo de Reichsausschuss für Lieferbedingungen, un comité instituido en Alemania durante la República de Weimar que se encargó de establecer una clasificación que utiliza un código de cuatro cifras para definir un color. En esta taxonomía, RAL 9005 indica el “negro intenso”. Otra plausible definición podría ser “negro no reducible. Tan denso en los bordes como en el centro”, como escribe Beckett en Se Voir. Por ende, una ulterior indagación alrededor de RAL 9005 es lo que propone esta exposición colectiva; RAL 9005 ciertamente no pretende aclarar el abismo, sino más bien ensanchar aquellas fisuras dentro del “interior absoluto” de las propuestas aquí reunidas que conducen al espectador hacia un campo de arenas movedizas; desde esta ambigua inestabilidad es factible empezar a cuestionar lo establecido.

Bel Fullana (Manacor, 1985) se desprende de la máscara del género para avanzar con sus botas de cuero desde lo sexualmente explícito hacia un pudor casi infantil por medio de la sutileza del trazo, poniendo patas arriba los estereotipos representados por Pinocho, marioneta convertida en fetiche. Inevitablemente, la infancia es el principio del fin. “Birth was the death of him. Again”, así comienza la pieza sonora de Joan Morey (Mallorca, 1972). El artista se apropia de un monólogo de Beckett sobre la repetición cíclica de nacimiento/muerte, día/noche, luz/oscuridad; “Night after night the same”, desde y hacia las tinieblas, procediendo a tientas “from mammy to nanny and back”, Morey inquiere y desplaza el rol del artista. Kepa Garraza (Bilbao, 1979) a su vez critica los papeles del artista estrella y del galerista todopoderoso; en su pintura el propio Garraza interpreta el papel de un Ed Ruscha desafiante, sentado al lado de Leo Castelli, y a sus espaldas se impone un cuadro negro del artista norteamericano donde apenas distinguimos la palabra “chief”. Mando y sumisión, más o menos consensual, forjan el espacio expositivo donde RAL 9005 lleva las riendas tonales desde la piel hasta lo hondo. Entre los pliegues de las noches en vela y aguardando un ritmo perpetuamente hambriento de emociones sin titubeos se mueve la obra de Ian Waelder (Madrid, 1993). Sus fotografías, manipuladas a través de un pausado proceso analógico, se vinculan tanto al arte postal como a una idea de viaje, casi iniciático, al final de la noche. “Stare beyond through rift in dark to other dark. Further dark” recita la voz dramatizada en la obra de Morey que nos acompaña en una intensidad abismal, RAL 9005 suspende la claridad de la apariencia para que de este modo despierte una percepción más consciente y el espectador se asome a los límites del espectro visual. Esto es lo que consiguen Antonio González (Alicante, 1972) y Mikeldi Pérez Urkijo (Getxo, 1983), reducir los elementos de la pintura a lo esencial para adentrarse en las grietas del medio y desde aquí emprender sorprendentes variaciones. La seria y rigurosa obra de González atestigua cómo, también en lo pictórico, menos es más. Por otro lado, Pérez Urkijo investiga la visión a través de un despliegue muy controlado de efectos ópticos; sosteniendo la mirada, sus cuadros-objetos empiezan a desplazarse, lo que mueve el espectador a dudar de su percepción. Finalmente, la escultura de Álvaro Gil (Corella, 1986) reinterpreta las formas desde la profundidad de lo epidérmico, transforma los objetos seriados a través de manipulaciones sucesivas. Si algunas de las propuestas de la exposición proponían deshacerse de máscaras, roles y papeles asignados por convenciones impuestas, el trabajo de Gil actúa desde el borde, en lo ribeteado añade carcasas transformativas, negro sobre negro, RAL 9005 inclusive.

Vista de la galería. Imagen por cortesía de Louis 21 "The Gallery"

Vista de la galería. Imagen por cortesía de Louis 21 “The Gallery”