Ocho miradas ‘Bestias’ en Kir Royal

Bestias. Exposición colectiva
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Hasta el 20 de enero

Debe de ser cosa de la crisis. En momentos de quiebra, sin duda producida por ciertos excesos pasionales que vulneran las más elementales leyes de la convivencia solidaria, es cuando suelen aflorar visiones fantásticas de lo humano. Visiones que vuelven confusa la línea que separa al hombre del animal. Es lógico pensar así, cuando el instinto depredador prevalece sobre el comportamiento racional. De manera que la bestia que nos habita se adueña de la realidad, para mostrarnos su inquietante universo. Es lo que hacen ocho artistas plásticos en la galería Kir Royal: abrirnos las puertas de lo fantástico y de lo tenebroso a través de una serie de simbólicas imágenes.

Ciervo blanco, de José Luis Serzo. Imagen cortesía de Kir Royal.

Ciervo blanco, de José Luis Serzo. Imagen cortesía de Kir Royal.

Bestias, tal es el título de la exposición, es un amplio muestrario de esas figuras limítrofes entre lo humano y lo monstruoso; entre lo reconocible y lo que nos asusta contemplar, en tanto reverso inquietante de nuestra faz amable. El rostro hiperrealista de Miguel Scheroff sería ejemplo de esa vulnerabilidad que nos constituye. Como lo es ese pilar de la anatomía dibujado por Gem Díaz, un cuerpo bello que descubre su abierta osamenta cadavérica. Dispuestos a levantar la máscara supuestamente hipócrita que oculta la verdad del ser humano, emerge la descarnada realidad.

El baño, de Sergio Delicado. Imagen cortesía de Kir Royal.

El baño, de Sergio Delicado. Imagen cortesía de Kir Royal.

Fabio La Fauci lo revela mediante cuerpos tullidos, a los que el corte sangriento les infunde una extraña vitalidad mortal. Pablo Fernández Pujol se hace cargo de la metamorfosis, menos lúgubre que la de Kafka pero igualmente inquietante, del ser humano animalizado, en el que prevalece la cabeza salvaje frente al cuerpo civilizado. Hartos probablemente de la tan extendida actitud corrupta por parte de los humanos, volvemos nuestra mirada hacia el animal como emblema de la naturaleza incorrupta. Incluso poética. Tal es el caso de Yu Jie, cuyos contenidos de fábula dan pie a la construcción de un universo poblado de seres fantasiosos.

Fly, de Tom Venning. Imagen cortesía de Kir Royal.

Fly, de Tom Venning. Imagen cortesía de Kir Royal.

La pesadilla, sin duda negativo del positivado sueño, aparece en la obra de Tom Venning en forma de figuras telúricas, tan pronto sujetas a la vida por el tatuaje civilizatorio, como próximas a hundirse en su propia materia. Y al hilo de esa tendencia antihumanista que parece dominar la ciencia ficción actual (bastaría seguir el rastro de Avatar), Sergio Delicado y José Luis Serzo nos proponen adentrarnos en esa atmósfera poblada de extrañas criaturas venidas de cierto más allá. Si nuestra realidad se revela insatisfactoria, en tanto amenazada por la estulticia humana, parece llegada la hora de los seres fantasmales que vienen a ocupar el lugar de los muertos vivientes que, al parecer, somos los habitantes de esta tierra asolada por la corrupción.

Robert, de Miguel Scheroff. Imagen cortesía de Kir Royal.

Robert, de Miguel Scheroff. Imagen cortesía de Kir Royal.

Bestias, que permanecerá en Kir Royal hasta el 20 de enero, es una exposición repleta de inquietantes pinturas que, al modo de los Bestiarios Medievales, se asocian al universo animal y sus simbólicos consejos. “Una sugerencia para tomar la vida de manera diferente, un ‘take it easy’ en un periodo de crisis donde es mejor entrar en este mundo fantástico y sortear la realidad”, según se explica en el texto que acompaña la exposición. Sugerencia que en ningún caso debería invalidar esa otra entrada de lleno en el universo bestial que nos proponen los ocho artistas de la muestra. Extraño universo de figuras habitadas por el malestar que supone vivir a caballo entre la civilización y la naturaleza.

Metamorfosis, de Pablo Fernández Pujol. Imagen cortesía de Kir Royal.

Metamorfosis, de Pablo Fernández Pujol. Imagen cortesía de Kir Royal.

Salva Torres

El cuerpo a cuerpo de Carlos Michel Fuentes

El ring de los canallas, de Carlos Michel Fuentes
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 10 de diciembre

El Fuentes cubano contra el Fuentes valenciano. Ése es el combate que Carlos Michel Fuentes libra consigo mismo en la galería Imprevisual. Lo hace mediante una veintena larga de ácidas ilustraciones que ha titulado muy precisamente El ring de los canallas. Entre las cuatro cuerdas de ese ring imaginario, que el artista enmarca entre las cuatro esquinas de su carnavalesca obra, Fuentes va ajustando cuentas al fantasma que lo divide, no ya en dos Fuentes, sino en los múltiples Fuentes que le van saliendo de dentro a medida que el combate avanza a golpes de ingenio, unas veces macabro, otras tierno y siempre demoledor.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposiciñon 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Decíamos carnavalesca obra. También fantasmal. Ambas cosas forman parte de El ring de los canallas que Carlos Michel Fuentes nos propone en Imprevisual. Hay carnaval, porque cierto “mundo al revés” comparece en esas ilustraciones donde tan pronto la cabeza está debajo del brazo, como separada del tronco por obra y gracia, por maldita que ésta sea, del mago en que se convierte el artista una vez desdoblado en quien reparte mandobles y quien igualmente los encaja con malsana deportividad. Y hay visión fantasmal, al estilo Lovecraft o Poe, porque en el fondo de lo que se trata es de que aflore ese otro que nos habita tras el velo de la cultura.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Como en las películas de Méliès, Fuentes hace también en su obra de mago manipulador de cuerpos, a los que practica la autopsia del humor para dibujar con sus fragmentos el mapa de un mundo que le duele y nos duele. Porque si Fuentes combate consigo mismo, también el espectador de su obra se ve envuelto en ese intercambio de golpes como efecto reflejo de su propio desconcierto. He ahí de nuevo el fantasma, fruto de su imposible articulación unitaria, imaginaria, por culpa de una cultura que, ya lo anticipó Freud, genera malestar en tanto divide al sujeto que pugna entre la civilización y su desbordante energía primaria.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Carlos Michel Fuentes se devana los sesos por hallar una salida al laberinto en que se ve metido en una de sus obras. Y lo encuentra a veces acurrucándose en el interior de unos zapatos fetiche. A veces. En la mayoría de las ocasiones, el cuerpo irrumpe sin veladuras imaginarias para mostrarse descarnadamente real, despiezado, descoyuntado, manifestándose herido por la falta de sentido que provoca una vida repleta de “hueleculos” que, en espiral, vuelven grotesca la existencia. Ese humor surrealista, ácido, mordaz, le mantiene finalmente a resguardo de tanta inclemencia, permitiendo a su vez que el espectador halle en ese lenguaje cáustico la cuerda a la que agarrarse después de tanto golpe visual.

El ring de los canallas es, sin duda, canalla porque las reglas de la deportividad hace tiempo que saltaron por los aires. Ya no hay combate entre caballeros, sino el más despiadado cuerpo a cuerpo del sálvese quien pueda. A Carlos Michel Fuentes, como al espectador que se adentra en el duro cuadrilátero de su obra, le salva el humor provocador, la crítica y el carnavalesco festín de unas imágenes que terminan invirtiendo la ley del más fuerte por la del más ingenioso.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Salva Torres