Sergio Barrera y la deformación de la forma

“Antigesto (Rizomas)” de Sergio Barrera
Set Espai d’Art
Plz. Del miracle del mocadoret, 4. Valencia
Hasta el 19 de mayo de 2018

La galería que dirige Reyes Martínez, ha inaugurado la exposición Antigesto (Rizomas),  proyecto que reune los últimos trabajos del doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, profesor asociado del Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes, y artista Sergio Barrera (Valencia, 1967).

Antigesto: pintura que desata desde el gesto anónimo de la pincelada, estrujando sus propias contradicciones y convenciones históricas.

Antigesto (Rizomas) nº8, 2017. Acrílico sobre lienzo 250 x 200 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antigesto (Rizomas) nº8, 2017. Acrílico sobre lienzo 250 x 200 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Desde sus pinturas asociadas en series con títulos como El tiempo se desvanece ligero y denso en imágenes, Cosiendo la pintura, Danza de recuerdos, Latente o Contraluz, Pintura de Agua, hasta Antigesto (Rizomas), Barrera se caracteriza por su peculiar estilo no icónico e invisible que ejerce sobre la estructura del lienzo. Alejándose de los patrones preestablecidos y creando sus propias leyes en las que construye y destruye al tiempo, genera y degenera los barridos. Obras en las que no se presenta el mensaje sino la necesidad de convocar al azar, en la que no se haya un final predeterminado pero sí abierto. Donde no se requiere de bocetos para presentar sus pinturas, y las pinceladas destruyen el límite del cuadro para dejar paso a una libre imitación de los mecanismos cerebrales propios de la visión. Llegando a punto en el que el cuadro se convierte en el elemento de exploración del artista, como Pollock y su necesidad de convocar el azar y desasosiego en todas y cada una de sus obras donde los barridos desbordan la dimensión cuadrangular de la obra.

Antigesto (Rizomas) nº 4, 2016. Acrílico sobre lienzo 50 x 45 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antigesto (Rizomas) nº 4, 2016. Acrílico sobre lienzo 50 x 45 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Ésta nueva técnica pictórica deja en shock la mente del espectador, paralizando su mirada y dejándolo sin habla. La pintura toma las riendas del asunto desbordando de objetividad las escenas. Reflexiona sobre sí misma introduciendo tras la retórica una existencia del pathos. Un túmulo de líneas que evidencian su paso por el lienzo pero que buscan trasladarse más allá de este.

Antigesto (Rizomas), nº 11, 2018. Acrílico sobre lienzo 200 x 250 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antigesto (Rizomas), nº 11, 2018. Acrílico sobre lienzo 200 x 250 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Contra la somnolencia de las rectas

Duplum / Aequilibrium, de Sebastián Nicolau
Gabinete de Dibujos
Gris Magatzem d’Art
C / Literato Azorín, 16. Valencia
Hasta finales de junio de 2016

Sebastián Nicolau (Valencia, 1956) lleva años analizando dobleces, observando el comportamiento y la forma de las telas, los cartones y las chapas al ser manipulados, cortados y doblados. Han pasado más de dos décadas desde sus primeros pliegues, el de las mangas al cruzar los brazos. Desde entonces ha fijado su interés en estructuras arquitectónicas escalonadas, cubiertas de fábricas y grandes naves industriales a través de cartones y chapas que manipula para realizar bocetos escultóricos, hules que cubren las puertas de los talleres y telas de cortinajes.

Duplum/Aequilibrium, de Sebastián Nicolau. Imagen cortesía de Gris Magatzem d'Art.

Duplum/Aequilibrium, de Sebastián Nicolau. Imagen cortesía de Gris Magatzem d’Art.

Ha estudiado escrupulosamente las formas y las ha ido sintetizado con minuciosidad en óleos, dibujos y esculturas. Su estudio de los efectos lumínicos le ha llevado en los últimos años a jugar con lo ficticio y lo real, a fundir sus límites y confundir la mirada. Sus últimos trabajos tejen un engaño de hilos sobre chapas onduladas y texturadas, de luces y sombras que aparecen y desaparecen. Así es la serie expuesta actualmente en Shiras Galería, serie a la que esta pieza Duplum/Aequilibrium pensada para el Gabinete de dibujos, pertenece.

“Duplum (Doblando) no es sólo el modo en que las planchas metálicas sobre las que trabajo adquieren su aspecto último como obras. Es la actitud ejercida sobre cada pieza, la manera en que trato de abordar la idea sobre cada una de ellas, el esfuerzo con el que intento conformarlas como la consecuencia de un pliegue más sobre sí mismas, sobre la anterior, sobre las anteriores, sobre cualquier otra obra hecha tiempo atrás. Duplum tiene también algo de azar, de incrementar la apuesta sobre la jugada, duplicar el riesgo en el que puedes perder el envite-doble o nada-, y tratar de seguir sentado a la mesa, en la partida”, explica Sebastián Nicolau.

Duplum/Aequlibrium, de Sebastián Nicolau. Imagen cortesía de Gris Magatzem d'Art.

Duplum/Aequlibrium, de Sebastián Nicolau. Imagen cortesía de Gris Magatzem d’Art.

“También es doblar la esquina, ver qué hay detrás, intentar adivinar qué sucede en el patio trasero en donde habitas y participar en ello. Duplum es girar en el recodo como parte del camino evitando la somnolencia que producen las rectas. Duplum es el nombre propio de cada dibujo y escultura realizados entre 2014 a 2016 y el título de la pieza que he preparado especialmente para Gabinete de Dibujos, como un doble más, como una forma más de plegar y ordenar el espacio, en este caso el que dedico a la amistad, la colaboración, la diversión y el juego, un espacio que intento conservar para mantener cierto Aequilibrium”, concluye el propio artista.

Sebastián Nicolau. Gris Magatzem d'Art.

Duplum/Aequilibrium, de Sebastián Nicolau. Imagen cortesía de Gris Magatzem d’Art.

El collage esquizofrénico de Jean-Michel Basquiat

Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento
Museo Guggenheim
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Del 3 de julio al 1 de noviembre de 2015

“No pienso en el arte mientras trabajo, trato de pensar en la vida”. Jean-Michael Basquiat (1960-1988). En esa vida que se desprendió de él, por azar o no, con una sobredosis de heroína, a la edad de 27 años. Tristemente demasiado joven para descender al mundo de Hades e incomprensiblemente demasiado joven para que su obra estuviese ya aclamada por la crítica, por los coleccionistas y por artistas como Andy Warhol, Jim Jarmusch, David Byrne, Keith Haring. Recordar que Jean-Michael Basquiat fue el primer artista afroamericano en exponer en el amplio circuito de galerías de prestigio de Nueva York y Europa y que su obra Dusthead, pintada cuando tenía 21 años, fue vendida en 1981 por veinte millones de dólares. En la vida de Basquiat, la muerte y la fama surgieron demasiado pronto, demasiado rápido.

Eroica, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Eroica, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

El rizoma

El mundo pictórico de la obra de Basquiat, desde el grafiti hasta el lienzo, se distribuye a modo de rizoma. Múltiples significantes abigarran el espacio creativo.  La letra escrita, los números, el dibujo y el color se amalgaman sin orden, ni ley, ni centro. Frases escritas, fórmulas matemáticas, expresiones médicas, dibujos de animales, de objetos infantiles, de cuerpos fragmentados, a modo de los libros de anatomía, se apretujan en el lienzo junto a dos de sus figuras más significativas de su obra: la corona tricorne, icono de su firma, y los seres trazados con la fisionomía del hombre negro.

La obra de Jean-Michael Basquiat es un collage propio de la escritura esquizofrénica del arte visual posmoderno. Basquiat pinta su obra de mayor raigambre artístico en el auge posmoderno de la década de los ochenta del siglo XX.

Autorretrato, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Autorretrato, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Frederic Jameson, en su artículo Posmodernismo y sociedad de consumo, señala que el collage es un rasgo de estilo de la pintura del siglo XX, sea ésta posmoderna o no; la escritura esquizofrénica, junto con el pastiche, son cualidades estílisticas propias del arte posmoderno. Según este autor, un arte, el posmoderno, que expresa muchos aspectos del capitalismo multinacional, de la sociedad de consumo y mass-mediática. Y una escritura posmoderna que está unida a la experiencia esquizofrénica, entendida ésta como un desorden en el lenguaje donde los significantes materiales pululan aislados, desconectados, discontinuos, sin establecer una secuencia coherente en el tiempo y en el espacio.

El ring, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

El ring, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

La obra de Jean-Michael Basquiat está impregnada de la cualidad de la experiencia esquizofrénica. Los significantes en toda su materialidad explotan en el interior del lienzo fragmentando el tiempo y el espacio y estallando toda posiblidad narrativa.

El sentido artístico de la obra de Basquiat está ahí, en la ruptura temporal y espacial, en la falla narrativa, en la materialidad de lo rasgos infantiles de sus dibujos, de sus colores, de sus letras, de sus números, en la inmensa apertura de la boca y en los desproporcionados dientes de esas figuras de seres cubiertos con las máscaras de la fisionomía del hombre negro, afroamericano.

La ironía de un policía negro, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

La ironía de un policía negro, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Bocas tétricas, irónicas, iracundas, impotentes para acallar, a pesar de su majestuosa presencia, el desgarro de angustia que produce la discontinuidad que somos y la continuidad perdida que fuimos y seremos, como señala Bataille en su libro Erotismo.

Six Crimee, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Six Crimee, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Begoña Siles

Isidro Ferrer y su poesía de lo banal

Naturaleza nómada, de Isidro Ferrer
Set Espai d’Art
Plaza Miracle del Mocadoret, 4. Valencia
Hasta el 12 de junio

‘Naturaleza Nómada’ es la primera exposición individual en Set Espai d’Art de Isidro Ferrer (Madrid, 1963). Ilustrador y diseñador por devoción, actúa con la realidad de manera parecida a la máquina de hacer versos que imaginó el machadiano Juan de Mairena: por un lado entra el mundo, por otro sale la poesía. Se puede pensar que allí dentro se alberga uno de los grandes estómagos del planeta.

Obra de Isidro Ferrer. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de su serie Cuaderno de Vacaciones, de Isidro Ferrer. Cortesía de Set Espai d’Art.

Isidro es un creador de poesía visual, en sus trabajos las imágenes juegan con distintos sentidos, plantea una mirada sorprendida hacia lo cotidiano para descubrirnos fragmentos de la realidad muy familiares y reconocibles para todos, al tiempo que intensamente extraños.
‘Naturaleza nómada’ es un juego, que partiendo de formas azarosas recuperadas de piezas creadas con un fin utilitario o decorativo, pero en cualquier caso inservibles, pretende a partir de la manipulación mínima antropomorfizar lo abstracto y dotar de carácter humano a lo banal.

Obra de Isidro Ferrer. Cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de Isidro Ferrer. Cortesía de Set Espai d’Art.

Junto a ‘Naturaleza nómada’ presentamos ‘Funny farm’ creada para Luzifer y que es una colección que nace del mismo juego de traslación de la forma abstracta a la concreta intentando usar el mínimo número de elementos posibles para que aparezca lo sugerido.
Isidro Ferrer es premio Nacional de Diseño (2002), Premio Nacional de ilustración (2006), y desde el año 2000 es miembro de la Alianza Gráfica Internacional (AGI).

Naturaleza nómada, de Isidro Ferrer. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Naturaleza nómada, de Isidro Ferrer. Imagen cortesía de Set Espai d’Art.

Cadáver exquisito: por azar al arte

A los postres un cadáver y otras nimiedades
Exposición del colectivo Cadáver exquisito
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Hasta finales de febrero

Asociaciones libres. Escritura automática. Cadáveres exquisitos. He ahí los procedimientos utilizados por los surrealistas para hacer emerger un sentido oscuro, violento y pulsional que vendría a contrariar ese otro sentido del orden convencional. “Actividad ultra-confusional que toma sus fuentes en una idea obsesionante”, según afirmó André Breton, uno de sus impulsores. ¿Idea obsesionante? ¿Pero cuál?

Obra de Javier Marisco en la exposición 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Javier Marisco en la exposición ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Los propios surrealistas partían de una evidencia: la de hallarse habitados por algo que no entendían, pero que sin duda les afectaba con gran intensidad. Tanta, que se tornaba en esa idea obsesionante que emergía en su obra, tras ponerse en marcha la maquinaria creativa impulsada por el torrentoso azar. Que es lo que hacen los 12 artistas valencianos reunidos en torno a esa misma práctica del Cadáver exquisito. Cadáver o cadáveres exquisitamente dispuestos en una de las salas de La Llotgeta.

Obra de Daniel Gordillo en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Daniel Gordillo en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Iván Campos, Toni Cosin, Violeta Esparza, Manuel Gamonal, Daniel Gordillo, Daniel Granero, Javier Marisco, Jorge Montalvo, Eduardo Romaguera, Jorge Rubert, Nacho Ruiz y Bru Soler. He ahí los artistas, en riguroso orden alfabético sin duda inapropiado, cuya búsqueda de la provocación y del desconcierto, característicos del afán surrealista, adquiere otros derroteros. A estas alturas del culmen televisivo, donde el escándalo o lo escandaloso ha sido transformado en mercancía, la práctica del cadáver exquisito tiene ya otra finalidad.

Obra de Jorge Rubert en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Jorge Rubert en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

En el caso de los artistas reunidos en la muestra colectiva de La Llotgeta, que lleva por elocuente título ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’, se trata de poner el acento en la asociación libre, en la práctica artística de conjunto, en la energía que libera el propio acto creativo. Una energía que se bifurca como el jardín de senderos de Borges, tomando cuerpo de distintas formas.

Obra de Violeta Esparza en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

Obra de Violeta Esparza en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Y el cuerpo, sin duda, adquiere especial protagonismo en los casos de Daniel Gordillo, Javier Marisco y Eduardo Romaguera. Cuerpos descoyuntados o en bucle como experiencia de abismamiento de la pulsión que nos habita. Lo vivo de la pasión, pues, ligado a su reverso siniestro en forma de esqueleto, de masa amorfa o del eterno femenino. La problemática del deseo se escenifica en esa carnalidad que no termina de hallar la buena forma, por fragmentación del cuerpo, por apelmazamiento o por su repetición incansable.

Obra de Eduardo Romaguera en la exposición 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. Aula de Cultura La Llotgeta.

‘Entre dos lunas’, obra de Eduardo Romaguera en la exposición ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

La sociedad de consumo es otro de los caminos que toma ese espíritu del cadáver exquisito. Dólares (Granero), anagramas (Rubert), recortes de prensa de los medios de comunicación de masas (Montalvo) son utilizados para que emerja ese malestar en la cultura del que habló Freud. Incluso la historia del arte (Rembrandt comparece en la obra de Gamonal) se ve abducida por la seducción de las imágenes en tanto narcótico para la vista. De ahí la deconstrucción practicada en todos esos símbolos que apenas representan cierta alienación del sujeto.

Obra de Jorge Montalvo en 'A los postres un cadáver y otras nimiedades'. La Llotgeta.

Obra de Jorge Montalvo en ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. La Llotgeta.

‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’ pone el acento en la catarsis que supone la asociación libre y en los fantasmas que afloran una vez practicada. Por eso de nimiedades, nada. En todo caso, la manifestación real y sin ambages de cuanto este colectivo de artistas lleva dentro y de otra forma no se hubiera atrevido a contar. La neurosis de Woody Allen en materia sexual, trasladada a esta ristra de cadáveres exquisitos que el Aula de Cultura La Llotgeta muestra hasta finales de febrero. Bon profit.

Obra de Manuel Gamonal. La Llotgeta

Obra de Manuel Gamonal en la exposición ‘A los postres un cadáver y otras nimiedades’. Aula de Cultura La Llotgeta.

Salva Torres

Fuera del búnker

Feria Internacional de Grabado y Arte sobre papel, antiguo, moderno y contemporáneo
Palacio Euskalduna de Bilbao
Av. Abandoibarra, 4. Bilbao
Celebrada del 20 al 23 Noviembre, 2014

Estar fuera del búnker es no tener nombre, currículum, contactos o imagen. Puesto que la obra de arte se valora en función de todo esto, la producción artística hecha fuera del búnker no vale.

Estar fuera del búnker es no haber entrado o seguido los circuitos donde todo artista se hace nombre, engrosa su currículum, consigue sus contactos y fabrica su imagen. Significa no haberlo hecho a la edad que correspondía hacerlo, en ese tiempo instituido para empezar a participar en exposiciones, entrar en colecciones o presentarse en Ferias. La edad es la edad joven, pongamos entre veinte y cuarenta años. La obra de un artista que no sea conocido en ese margen de tiempo, o que intente serlo fuera de ese marco temporal, no será valorada conveniente, o no lo será en absoluto.

Estar fuera del búnker es no contar para los galeristas, cuya audacia para arriesgarse a exponer obras huérfanas de nombre y experiencia y cuyo valor descanse en sí mismas, se reduce a cero (lo que a uno le hace dudar si este tipo de galerista es amante del producto que maneja).

Una de las obras expuesta en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Una de las obras expuesta en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Estar fuera del búnker es arrastrarse por espacios que pretenden ser galerías, locales mal acondicionados y peor iluminados donde la obra tiene que convivir con todo tipo de cachivaches ajenos al evento artístico. Es tener que codearse con pretendidos galeristas sin gusto alguno por el arte, que apenas echan una mano en el montaje, y ni siquiera se molestan en mirar la obra que se va a exponer. Lo que deja bien a las claras que su interés estaba puesto exclusivamente en el dinero que van a cobrar por el alquiler de su local, o bien en la comisión que van a llevarse en caso de venta.

Aunque esto es curioso: ¿qué venta podrá haber en una exposición que no se va a difundir? ¿Por tanto, que no se va a ver? Y en caso de verse, ¿qué venta podría darse si no se ha molestado nadie en ponerse en contacto con posibles compradores? Porque curiosamente después de veinte o treinta años de “dilatada experiencia” los que dicen ser galeristas no conocen a nadie, ni les interesa hacer labor ninguna de promoción, de manera que la obra se queda sin difusión, completamente ignorada y desahuciada, y donde la venta queda reducida al más puro azar. Eso sí, ese bendito azar que deja abierta la remota posibilidad de que alguien un día entre en el almacén-galería, se fije en un cuadro que hay sumido en las sombras que una fluorescente lanza sobre la pared donde está colgado, le guste, se encapriche y lo compre (la mitad de cuyos beneficios, de darse ese milagroso caso, van a parar al propietario del local).

En fin, estar fuera del búnker es darse cuenta, dolorosamente, de esa gran pregunta que apunta al valor real del arte. Es ver la maravilla que está ahí, el dibujo, el cuadro o la pequeña pieza de barro, palpitante, rezumante de vida propia, azotada por todos los vientos de la indiferencia y la estupidez.

Instalación dentro de la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Instalación dentro de la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

En esa otra parte del búnker, en el bullicioso interior donde se meten en faena galeristas, coleccionistas y artistas, todos pertenecientes al club de “lo conocido”, es donde se cuece el cotarro, lo que interesará para las noticias, lo que derivará en los movimientos  o estilos artísticos y lo que se convertirá en material para escribir los libros de historia del arte.

Pero no todo está perdido en este mar de confusión. Hay sin ninguna duda personas a las que les mueve la inquietud artística y se meten en harina para organizar un evento artístico, sea exposición, concurso, congreso o Feria de Arte. Sería ingrato no fijarse en ellos y reconocer todo este esfuerzo que les lleva a afrontar los problemas que conlleva un evento de este tipo, y hacerlo bien. Ellos merecen toda nuestra atención.

Un ejemplo es la Feria Internacional de Grabado y Arte sobre papel, antiguo, moderno y contemporáneo que se ha celebrado estos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao, y que organiza Arthazi y Casa Falconieri.

FIG Bilbao se presenta, en palabras que la organización ha escrito en su web promocional, “como una oferta excepcional para grandes colecciones, públicas o privadas, y fomenta muy especialmente la vocación de introducir a los ciudadanos en el apasionante mundo del coleccionista gracias a la excelente relación precio calidad que otorga el mercado de la estampa original”. Añadiendo: “nuestro principal objetivo es introducir a los ciudadanos y especialmente a los más jóvenes en el apasionante mundo del coleccionista”.

Grabado de Bing Yi en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Grabado de Bing Yi en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Iñaki Torres

Simbología y poética de Sebastià Miralles

De bon paper / Punt i apart, de Sebastià Miralles
Walden Contemporary
C / Denia, 74. Valencia
Hasta finales de octubre

Walden Contemporary presenta la  serie ‘De bon paper/ Punt i apart’ del escultor castellonense Sebastià Miralles (Vinaròs, 1948). Tras su última muestra realizada en la Fundació Caixa Vinaròs, y su actual exposición en el Centre del Carme bajo el título ‘En certa forma’, Miralles nos propone una selección de sus dibujos realizados mayoritariamente durante el periodo 2008-2010. Se trata de trabajos de transición, con mayores referencias personales, y cargados de lecturas informalistas que dan paso a otros dibujos y collages más depurados, en los que encontramos una manipulación más industrial y aligerada de significado.

Obra de Sebastiá Miralles en la invitación a la exposición 'De bon paper / punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Obra de Sebastiá Miralles en la invitación a la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Una serie cuya vertiente más espiritual, ascética y cartesiana investiga las relaciones simbólicas y poéticas de la forma y sus implicaciones en el espacio. A través de una atenta mirada a las raíces de la escultura histórica y a la modernidad, Sebastià Miralles desarrolla un singular y heterogéneo planteamiento conceptual donde tiempo, materia y forma descubren una obra de gran riqueza expresiva, caracterizada por una contundente depuración formal.

Materiales como el hierro y la madera constituyen principalmente las estructuras de sus esculturas, que sirven como elementos conductores hacia esta personal búsqueda de la simplificación en sus piezas. La muestra compuesta por  una treintena de dibujos de diferentes dimensiones, materiales y cromatismos, plantea una lectura entre la escultura y el dibujo. Este último como elemento vinculador con sus correspondientes esculturas.

Obras de Sebastiá Miralles en la exposición 'De bon paper / Punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Obras de Sebastiá Miralles en la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Formas geométricas bidimensionales, envueltas en un laborioso código sígnico, formal y estructural perfilan los ocultos recovecos, espacios, fórmulas  compositivas y posibilidades que finalizan con el desarrollo de las estructuras tridimensionales, mostrando al espectador a través del dibujo un inusitado despliegue de potencialidades entre poética plástica y obra artística.

Sin embargo, para Miralles, como muy bien señala, trabajar la materia sin dejar marca, disolviéndose por la “razón poética” quizá consista en la sutileza del oficio, como en la magia, “en actuar sin ser visto; la técnica se nos ofrece como una actitud cuya lógica se sitúa lejos del exhibicionismo virtuosista. El énfasis en lo tecnológico coarta el impulso que emerge del centro de los sueños y, sin embargo, sólo una técnica adecuada al propósito inicial garantiza el resultado deseado”.

Obra de Sebastià Miralles en la exposición 'De bon paper / Punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Obra de Sebastià Miralles en la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

De ahí que tanto en el dibujo como en la obra escultórica queda implícita una dualidad que, posiblemente, defina este diálogo de asociación entre lo abierto y lo cerrado; entre el interior y el exterior; entre intimidad y  alarde; el azar y el cálculo; lo ficticio y lo real trasmutando al fin de lo bidimensional a lo tridimensional.

Miralles, que ha compaginado su tarea como docente en la Universidad de Bellas Artes de San Carlos con su faceta artística y poética, ofrece en esta exposición una mirada íntima al mundo del dibujo, ese lugar donde mediante lo preparatorio desarrolla un idéntico juego de desvelación y ocultamiento. La muestra se complementa con la edición de dos serigrafías de la serie ‘En certa forma’, compuesta por estructuras geométricas cuyo sentido narrativo, sintetizan las diferentes metáforas visuales, sinécdoques y solapadas analogías que ofrece la muestra.

Obra de Sebastià Miralles para la exposición 'Bon paper / Punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary'.

Obra de Sebastià Miralles para la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary’.

 

‘Da capo’ de Vol-Ras o volver a empezar…en todo

Da capo, de Vol-Ras
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 28 de mayo al 8 de junio

Da capo significa, literalmente, desde la cabeza. Es un signo utilizado en las partituras para que el intérprete repita la música que antecede a dicha marcación. Es un volver a empezar. La compañía catalana de humor gestual Vol-Ras, formada por Joan Segalés y Joan Faneca, lo utiliza como metáfora de su último espectáculo, precisamente titulado Da capo. Lo hace para advertirnos de las dificultades existentes en el teatro cada vez que se monta una función. Poniéndose en la piel de dos técnicos de escena, Segalés y Faneca van narrando a base de gags, silencios, gestos y una expresividad desbordante, lo que cuesta levantar un mismo espectáculo cada día y que ese mismo espectáculo resulte, después de todo, diferente.

Vol-Ras en una escena de su espectáculo 'Da capo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Vol-Ras en una escena de su espectáculo ‘Da capo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Ese volver a empezar en cada función no sólo es la metáfora que contiene Da capo, sino representación de la propia vida. “Hoy en día la metáfora es doble, pues ahora es necesario que todos empecemos de nuevo para hacer frente a la realidad social y económica”, explican los actores de Vol-Ras. Un ciclo que tiene su punto de crueldad por ese retorno al mismo lugar, después de años de crecimiento económico tirados por la borda a base de despilfarro. “Las compañías de teatro también [han de volver a comenzar], con menos medios, más dificultades, pero tercamente empezando ‘Da capo’, demostrando en cada nuevo espectáculo, cada nueva función, el valor labrado a lo largo de cinco, de 20 o más de 30 años”.

Así de triste, salvo que de tamaño despropósito se haga cargo Vol-Ras. Entonces, allí donde emerge la calamidad, brota la risa. Todo cuanto sucede de espaldas al escenario, imprevistos, inquietudes, conflictos y objetos que se rebelan para dificultar el montaje diario, Segalés y Faneca lo ponen delante del público para que éste vea el continuo vaivén y vuelta a empezar de cada función, a partir de un mismo espectáculo.

Joan Faneca (izquierda) y Joan Segalés en una escena de 'Da capo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Joan Faneca (izquierda) y Joan Segalés en una escena de ‘Da capo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Inspirados en el grupo alemán Familie Flöz, el director de cine Federico Fellini o el músico John Cage, Vol-Ras plantea con Da capo “un recorrido por un mundo sonoro desde el silencio a la música, sin palabras y con humor”. Y puestos a citar a John Cage, bien valdría esta frase suya para explicar lo que hacen Segalés y Faneca: “No tengo nada que decir, y lo estoy diciendo: esto es poesía”. Porque Vol-Ras decir no dice mucho, en tanto su humor gestual descarta las palabras, pero la sola expresividad de sus rostros y cuerpos sobre el escenario alcanzan a decir mucho más de lo que muestran a veces las palabras vacías de sentido.

Por eso Da capo vuelve una y otra vez al principio de una misma representación: la del ser humano aquejado de la incertidumbre y del azar, pero siempre dispuesto a levantar “tercamente” la función: cada tarde y noche la misma, pero siempre diferente. La demostración: en el Teatre Talia, donde Vol-Ras tocará tan singular partitura una y otra vez, una y otra vez…

Joan Segalés (abajo) y Joan Faneca, componentes de Vol-Ras, en el cartel del espectáculo 'Da capo'.

Joan Segalés (abajo) y Joan Faneca, componentes de Vol-Ras, en el cartel del espectáculo ‘Da capo’.

Salva Torres

¿Cómo crear una campaña con artículos sugerentes?

Alejandro Macharowski
Artículo seleccionado por la agencia Be Republic de Barcelona para su campaña The Positive Seeds

¿Cómo crear una campaña positiva con artículos sugerentes? Esta ha sido la idea de la agencia publicitaria Be Republic de Barcelona, una empresa especializada en comunicación interactiva que ha diseñado una campaña llamada The Positive Seeds en la que me han tenido en cuenta -entre otros autores- al considerar que ¿Es el diseño una respuesta a la totalidad de la vida? es un artículo que funcionaría para esta campaña que habla sobre la creatividad, las ideas y la participación. Un mensaje que nos llega a través de una web interactiva invitándonos a participar en ella como una manera de innovar en nuestro entorno.

Vivimos en una realidad que a veces no nos lo pone fácil, no estamos en el universo virtual, hecho a medida, de Second Life, tu mundo, tu imaginación, sino en el mundo que el hombre ha creado para sobrevivir  desde que camina sobre la faz de la tierra. Hoy día vivimos en una sociedad -una construcción social amplia y compleja- en donde existen un sinfín tanto de intereses como de oportunidades, y para interactuar en ella utilizamos la creatividad como medio para resolver los problemas que se nos presentan.

En palabras de Walter Benjamín: ”La creatividad se define como la capacidad de resolver problemas con cierto grado de innovación”.

Ilustración de Alejandro Macharowski.

Ilustración de Alejandro Macharowski.

Tenemos una mente prodigiosa que posee una tecnología que desconocemos en gran medida, una herramienta útil -junto a la razón y los sentimientos- con la cual podemos crear soluciones como ningún otro ser vivo sobre la tierra, de manera que todo esto nos permite interactuar en el mundo donde vivimos, en una época donde lo digital es el código de comunicación común a todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas.

Un bit no tiene color, ni tamaño, ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz, nada menos que a 300.000.000 km por segundo, gracias a ello la información digital que uno genera da la vuelta al mundo en menos de un segundo -recordemos que 12.742 km mide el diámetro de la tierra-, pero si observamos el mundo como si fuera solo una red digital, su tamaño es ínfimo. Esto jamás ha sido logrado por ningún otro ser vivo en la tierra, salvo por el hombre. Por eso vivimos en un mundo globalizado, en pocos años hemos pasado de vivir únicamente en un mundo analógico, solo de átomos, a vivir también (porque lo analógico no murió) en un mundo digital. Átomos y bits hoy día interactúan permanentemente diseñando el mundo actual donde vivimos.

Imagen capturada de Internet.

Imagen capturada de Internet.

“La hipermodernidad ha creado una situación nueva que afecta al saber mismo, hoy estamos en el “doble caos” de la abundancia y la inmediatez, jamás ha estado disponible tanta información” (La cultura-mundo. Lipovetsky-Serroy, 2010, p. 180).

Considero la campaña de Be Republic una idea original ya que su mensaje, no sólo se transmite a través de la palabra, sino también por medio de la imagen y del diseño. En palabras de Nietzsche: “necesitamos la estética para no sucumbir ante la realidad”

De este modo, la agencia de publicidad ha creído que mi artículo -escrito originalmente para la revista Gràffica en 2013- es una semilla que aporta un valor añadido a esta idea y por eso lo ha incluido en su campaña

Imagen extraída de la web de Be Republic.

Imagen extraída de la web de Be Republic.

El mío es un artículo sobre las ideas de un diseñador que en los años setenta revolucionaba el mundo del diseño, texto que se ha integrado a esta campaña digital aportando su mensaje, cuando lo analógico (en la época de Jones) era lo único que existía, y lo hace a través de una web dinámica, de diseño atractivo y novedoso creada para transmitir una idea: dar un mensaje positivo al mundo. Me alegra saber que mi texto ha aportado su granito de arena a esta idea aunque, a veces,  una grata sorpresa como es ésta, me hace reflexionar en cómo uno puede llegar a desconocer cuál es su trascendencia en Internet. Lo que me lleva a creer que la red (lo digital) ha convertido la palabra en un texto que, convertido en viral, se funde en el alma de lo global.

Imagen extraída de la web de Be Republic.

Imagen extraída de la web de Be Republic.

J.C. Jones, en su libro Diseñar el Diseño (1985), nos dice, entre otras cosas, que el azar puede ser el motor en la generación de nuevas ideas, capaz de crear nuevos pensamientos. Las ideas de Jones me han inspirado como profesor: algunas de ellas las he adaptado a la didáctica de mis asignaturas y las he aplicado con mis alumnos en la Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia (ESAT) donde desempeño mi labor docente.

¿Es el diseño una respuesta a la totalidad de la vida? es el título de uno de los capítulos en que el autor sostiene que el diseño -como acto de diseñar- no tiene nada que ver con la certeza, pues diseñar es crear algo nuevo y lo nuevo siempre es incierto en un mundo donde el hombre quiere tener el control.

Portada del libro de J. C. Jones.

Portada del libro de J. C. Jones.

Les dejo con mi artículo, comprueben si se ha elegido bien, y si mi semilla (o mejor dicho la de J. C. Jones), que revolucionaría el mundo del diseño en el siglo pasado, les transmite algo positivo. Jones hablaba de crear métodos de diseño novedosos, y para traer sus ideas a los tiempos actuales he escrito la reseña de uno de sus libros más inquietantes, creativos y provocadores. Espero que su legado sea una semilla positiva para las personas que vivimos en un siglo distinto al de Jones. Sepamos cómo movernos en este mundo digital en el que los bits son los protagonistas.

Alejandro Macharowski