Sinergias y Vacíos (I)


Está a punto de iniciarse la preparación de la nueva edición de
Dialog (Art Dating),  un proyecto organizado por AVVAC (Asociación de Artistas de Valencia, Alicante y Castellón) en colaboración con el Máster Oficial en Producción Artística de la Facultad de Bellas Artes de Valencia. El último evento se llevó a cabo en Las Naves, Espacio de Creación Contemporánea, los días 3, 4 y 5 de julio 2013.

Desde sus inicios, AVVAC ha buscado establecer vías de colaboración con la Facultad, con la finalidad de concienciar a los estudiantes sobre las cuestiones de profesionalización del artista y su necesaria vinculación con el Manual de buenas prácticas. En enero de 2012, esta colaboración se concreta en la forma de unas jornadas a enmarcar en la programación de Selecta 13, un evento que el Máster en Producción Artística viene organizando desde 2010 para dar visibilidad a los trabajos de los alumnos y generar un puente con el mundo de las galerías. El grupo de trabajo está formado por el profesor Pepe Miralles, y por Tania Blanco, Víctor Melià y Mercedes Vandendorpe por parte de AVVAC.

La propuesta está basada en la idea de Showroom. Además de invitar a galeristas y críticos, se plantea traer a artistas de trayectoria internacional para que puedan aportar su propia visión y experiencia a los alumnos. En la misma línea, se resuelve abrir la convocatoria a los socios de AVVAC, para favorecer la creación de puentes entre alumnos y artistas profesionales. Se completa el programa organizando mesas de debate abiertas al público para dar voz a los profesionales invitados de cada día.

Se acuerda invitar a 18 profesionales (2 artistas, 2 críticos y 2 galeristas cada día) y que los propios alumnos elijan con qué profesionales quieren coincidir. Se reservan 30 plazas para los alumnos del máster y 15 para los socios de AVVAC, los cuales son seleccionados por orden de inscripción.

La primera jornada da comienzo a las 10:00 de la mañana, con la llegada de los participantes, que van ocupando las mesas y organizando la presentación de sus trabajos. Una hora más tarde, con la llegada de los profesionales, se procede a una breve presentación, tras la cual los 6 profesionales se dirigen cada uno hacia un participante, estableciendo de forma natural un tête à tête.

A través de la crónica que se ha empezado a redactar, se percibe que los participantes se sienten cómodos con este tipo de encuentros. Se organizan entrevistas sistemáticas con los participantes para saber cuáles son sus reacciones tras cada encuentro personal. Después, se entrevistan a los profesionales para recoger sus opiniones, críticas y valoraciones.

A lo largo de los tres días, se recogen de manera aleatoria los comentarios de 37 participantes y de 18 profesionales.

Basándonos en la crónica redactada durante la primera edición, publicamos los resultados del estudio realizado. Para su divulgación en la red, hemos favorecido la división del estudio en tres artículos en los que se entremezclan resultados del estudio con fragmentos de la crónica. Este primer artículo sobrevuela los puntos esenciales del estudio.

Valoraciones positivas

Al leer la crónica, uno de los primeros temas que aparece de manera reiterada es la idea de que la dinámica de los encuentros personales ha sido positiva.

Así lo expresan diecisiete participantes; de una forma u otra realzan lo importante que les ha parecido poder sentarse a hablar con un profesional en un tête à tête. Esto se comenta ocho veces con respecto al encuentro con un galerista, siete con respecto a un artista y cuatro con respecto a un crítico. Diez de los diecisiete comentarios recogidos destacan la sensación de horizontalidad, cercanía o comodidad.

Participante 1 comenta acerca de su encuentro con Galerista 2: “ha sido una gran oportunidad de mostrarle mi porfolio”.

Participante 3, con Galerista 1: “experiencia muy positiva, esperanzadora”.

Participante 6, en su encuentro con Artista 2: “expliqué mi trabajo de primera mano y de forma horizontal”.

Participante 21, con Crítico 4: “trato muy directo sin barreras: diálogo abierto”.

Participante 25 destaca de Crítico 6: “me ha aportado confianza en mi trabajo; me he sentido muy cómoda hablando con ella”. 

 Norberto Dotor y Juan Carlos Rosa. Fotografía de Verónica Francés

Norberto Dotor y Juan Carlos Rosa. Fotografía de Verónica Francés

De forma más específica, quince participantes expresan haber recibido críticas y aportaciones concretas con respecto a su trabajo. Es interesante señalar que se ha recogido el mismo número de comentarios por parte de artistas, galeristas y críticos: once para cada grupo. Varios de estos comentarios (nueve) animan al artista a centrarse sobre una determinada vertiente de su trabajo. En cambio, cuatro comentarios son recomendaciones para ampliar el campo de investigación.

Participante 10: Galerista 1 le ha comentado: “hay que especializarse en un medio y desarrollar una idea clara. Tener un trabajo muy definido”. Le ha recomendado centrarse en sus proyectos fotográficos.

Participante 13 comenta de Crítico 3: “me ha dado ideas nuevas acerca de las cosas que ha visto en mis cuadros”. De Crítico 4 dice: “me ha explicado claramente: esto te funciona, esto no, y esto regular. Muy clara.”

Finalmente, Galerista 3 y Galerista 4 le han recomendado centrarse en la parte de su trabajo orientado al arte público.

Otra de las ventajas que ha aportado los encuentros personales ha sido recabar información que repercuta en la profesionalización de los artistas.

Ocho participantes mencionan este punto, enfatizado mayoritariamente por los artistas profesionales. La información que éstos aportaron tuvo que ver en ocasiones con la explicación de los escollos que ellos mismos encontraron; tres de los ocho comentarios en los que se mencionan a los artistas van en esta dirección. Los galeristas son mencionados en este punto cuatro veces, y los críticos en dos ocasiones.

Participante 8 explica que Artista 2 le ha recomendado qué actitud mantener con respecto a concursos y convocatorias.

Participante 23: Artista 6 le ha hecho sugerencias para obtener dinero que le permita exponer la obra. También le ha explicado cómo distribuir una obra. Por otra parte, Galerista 5 le ha hablado de la relación entre el artista y la galería.

Participante 28 comenta de Galerista 5 que ésta le ha explicado “como entrarle a una galería”.

Participante 31, con Artista 5: “me ha hablado de cómo mover el vídeo en galería y cómo vender el video cuando es en serie”.

Nuria Enguita y Verónica Francés. Fotografía de Lola Calzada

Nuria Enguita y Verónica Francés. Fotografía de Lola Calzada

Por otra parte, del lado de los profesionales invitados, se recogen quince comentarios valorando de forma positiva su experiencia en Dialog. Cinco de estos comentarios ponen el énfasis en el tête-à-tête y sus posibilidades de diálogo. Dos de los comentarios son de galeristas, dos son de artistas y uno es de un crítico.

Galerista 2 afirma que le ha parecido “genial el formato de tú a tú”.

Artista 3 menciona que “hay cosas que salen más en la intimidad del tú a tú”. Le parece interesante “la posibilidad de lo personal”.

Crítico 3: “Experiencia fantástica y muy necesaria”. Le ha interesado poder hablar de uno en uno con los artistas.

A Galerista 3 le ha interesado esta posibilidad de diálogo ya que “no podemos defender a los artistas en los que no creemos”. Añade: “no hay propuestas como ésta, en las ferias se está para otra cosa”.

Artista 4 comenta que le parece interesante el que “gente que está terminando la facultad pueda conocer las perspectivas de los que ya llevan tiempo caminando”.

Crítico 7 expresa así su experiencia: “Muy bien, muy positiva”. Dilucida que “la parte de la proyección de los artistas es la complicada; este tipo de actos facilita esto”. 

 Miguel Ángel Hernández y Aaron Duval. Fotografía de Verónica Francés

Miguel Ángel Hernández y Aaron Duval. Fotografía de Verónica Francés

Aspectos negativos

En el campo de las críticas, se recogen comentarios de nueve participantes que transmiten sensación de insatisfacción con respecto a uno o varios de sus encuentros personales. Siete participantes refieren al hecho de recibir pocos o ningún comentario. La mayoría están en relación con un encuentro con un galerista (seis comentarios) o con un crítico (cinco). Un comentario refiere a un artista.

Participante 9 dice de Galerista 1: “no le ha interesado”.

Participante 20, hablando de Galerista 3, Galerista 4 y Artista 3: “me han escuchado, pero sin muchas aportaciones”.

Participante 25 comenta de Crítico 7 “no hubo casi feeling. No era quizás la persona adecuada para ver mi trabajo, a pesar de que había buena comunicación”.

Participante 27, de Crítico 6: “no sabía qué decirme”.

Por su parte, cinco profesionales critican la falta de sinergia entre participantes y profesionales. Cuatro de los comentarios son de artistas y refieren de forma específica a la falta de afinidad con respecto a algunos participantes. El quinto comentario es de una galerista. Uno de los artistas menciona la utilidad de poder elegir los encuentros. Otro destaca que al final de la mañana los profesionales estaban cansados, reduciendo la posibilidad de un feedback enriquecedor.

Artista 3 afirma: “he echado de menos poder hablar con más artistas que trabajen en la naturaleza”.

Artista 6 piensa que debería haber una mejor distribución de los artistas con los profesionales, pues él tenía la sensación de estar “tan lejos de algunas prácticas” que no podía aportar mucho.

Siete profesionales critican la falta de selección con respecto a los participantes. Dos de estos comentarios aluden de forma específica al problema de la selección de los socios.

Galerista 2 subraya que le ha parecido “terrible la selección”. Continúa explicando: “si son artistas que están formándose, se puede entender, y nosotros como profesionales invitados tenemos algo que aportar. Pero a artistas que ya están metidos en una trayectoria y dinámica, no hay nada que aportarles; éste no es el lugar para ellos”.

Por otra parte, ocho profesionales explican que les hubiese sido útil recibir un dossier de los participantes antes del inicio de las jornadas.

Artista 1 comenta que le hubiese gustado haber recibido con antelación la lista de participantes con un statement de cada uno “para pensar mejor las recomendaciones que podía aportarles”. 

 Marcelo Fuentes y Merche Herrán. Fotografía de Lola Calzada

Marcelo Fuentes y Merche Herrán. Fotografía de Lola Calzada

Propuestas

Tras dar sus valoraciones sobre las jornadas, los profesionales invitados aportaron de forma espontánea sus reflexiones acerca de cómo mejorar la próxima edición de Dialog. En este primer artículo se recogen las propuestas en torno a las dinámicas de los encuentros personales.

Se recogen cinco aportaciones de profesionales buscando resolver el problema de la sinergia entre participante y profesional. Un galerista sugiere que los profesionales pasen diez minutos con cada participante y luego decidan con quienes desean profundizar. Los demás comentarios (cuatro) ponen de manifiesto que los profesionales no deben necesariamente tener un encuentro con cada participante; dos artistas subrayan la idoneidad de encontrarse sólo con aquellos que consideren más afines, mientras que un tercer artista plantea que esa elección la hagan los participantes mediante una lista expuesta en la sala. Un crítico advierte que esta última propuesta puede generar nuevos problemas, ya que los profesionales menos conocidos podrían tener a muy pocos participantes inscritos en su lista.

Por último, un crítico comenta que sería conveniente que todos estos comentarios en realidad deberían de hacerse ante los participantes.

La difusión de este estudio en MAKMA parte de un deseo doble: por un lado busca recoger la sugerencia de Crítico 5 y compartir con todos los participantes  comentarios y propuestas hechas por los profesionales. Por otro lado, pretende reavivar el debate que se inició durante las jornadas sobre la necesidad de reflexionar conjuntamente acerca de fórmulas y dinámicas que refuercen el contacto entre los diversos protagonistas del sector de las artes visuales.

Mercedes Vandendorpe

¿Tenemos los artistas opción de elegir?

Oportunidad: ¿tenemos los artistas opción de elegir?

 La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo. Eduardo Galeano.

Hace poco con Art al Quadrat, grupo en el que trabajamos desde hace 11 años, fuimos invitadas a participar en una exposición colectiva en el IVAM. En un principio nos pareció una gran oportunidad y que, con las pocas que hay, era una suerte participar. Después se fueron concretando las condiciones: no hay dinero ni para producción, ni honorarios. “¿Qué hacemos?, ¿participamos o no? Hemos hecho tantas cosas gratis…” pensamos. “Al menos es el IVAM, y aunque no esté en su mejor momento, siempre será el IVAM”. Así que accedimos.

AVVAC en este caso nos propuso dialogar con el comisario y así lo hicimos. Planteamos la posibilidad de recibir algún tipo de remuneración por alquiler de obra pero él dejo bien clara su postura: no hay dinero para honorarios, ni producción, ni alquiler de obra para los artistas aunque ¿no es tarea suya velar por los intereses de los artistas?

Lamentablemente este no es un caso aislado, más bien es una normalidad sobre todo después de un tiempo en el que se han visto truncados muchos proyectos expositivos, falta de financiación para investigaciones,… y en este punto nos preguntamos ¿estamos los artistas en posición de poder elegir?, o más bien ¿y si los que realmente están necesitados de artistas son las instituciones?

Estamos cansadas de que la práctica artística se haya convertido, o a lo mejor siempre fue así, en un ejercicio de resistencia en donde sobrevive simplemente el que más aguanta. Después de más de 10 años de trabajo, esfuerzo, equivocaciones, aciertos, exposiciones colectivas, individuales, nacionales, internacionales… parece que no hayamos adelantado nada. Estamos cansadas de que siga sin crearse un tejido cultural que permita ofrecer nuestros servicios. No es de extrañar que muchos de nosotros estemos pensando en emigrar, como otros ya han hecho, o que muchos hayan tirado finalmente la toalla y se hayan dado por vencidos.

Si la institución no paga a los artistas por su trabajo, ¿qué tipo de profesionales están buscando? ¿Artistas que después de cumplir su jornada laboral que les ayude a mantenerse, de vez en cuando hagan una exposición? Con su política la institución está favoreciendo no sólo la precariedad laboral sino que tengamos que hacer trabajos superficiales y menos profesionales ¿No se dan cuenta que para dar lo mejor en esta profesión, uno tiene que ser capaz de poder dedicar tiempo de investigación, producción,…? Es más ¿se puede crear con la cabeza en mil sitios a la vez para poder intentar compaginar un trabajo remunerado con la práctica artística? ¿A quién le interesa un artista que no da lo mejor en su trabajo?

Personalmente pensamos que una institución que no remunera a sus artistas, nos menosprecia por no tratarnos como profesionales y solo se aprovecha de nuestra situación de precariedad ofreciendo sus oportunidades como si fuesen auténticas gangas. No necesitamos la caridad de una institución que ejerce su poder desde arriba. Necesitamos una institución que se solidarice y entienda el papel que cada persona juega dentro del estamento del arte para tener todos y cada uno de los profesionales implicados oportunidades para ofrecer lo mejor en sus trabajos. Aunque en cierta forma somos nosotros, los artistas, los máximos responsables de que nuestra situación sea esta. Si alguien tiene que poner límites a las prácticas abusivas esos tenemos que ser nosotros. Evidentemente uno solo poca cosa va a hacer, pero si nos unimos en asociaciones y mantenemos unas condiciones mínimas para seguir trabajando, poco a poco seremos más fuertes.

Os invitamos a visionar el audiovisual Oportunidad dentro del Videodiccionario que realizamos mensualmente donde se refleja esta situación.
http://www.artalquadrat.net/portfolio/videodictionary/

Por cierto al final hemos elegido no participar en la citada exposición. Una oportunidad perdida (para ellos).

Gema y Mònica del Rey Jordà (Art al Quadrat), artistas y socias de AVVAC.

Lee el comunicado de las asociaciones de artistas, críticos de arte y comisarios de la Comunitat Valenciana, publicado con motivo de la inauguración en el IVAM de la exposición referida.

Arranca ART DATING

Encuentro con profesionales organizado por AVVAC: ART DATING

2, 3 y 4 de julio de 2013
Las Naves, Valencia

SELECTA es un proyecto realizado por la Facultad de Bellas Artes de Valencia que tiene como objetivo ofrecer una experiencia de profesionalización al alumnado del Máster Oficial en Producción Artística para dar visibilidad a su producción artística y establecer puentes de comunicación con el mundo del arte.

Por primera vez en Valencia, fruto de la colaboración entre el Máster Oficial en Producción Artística y AVVAC (Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón) tendrá lugar el encuentro con profesionales Art Dating, que se celebrará durante los días 2, 3 y 4 de julio en Las Naves.

Este encuentro se desarrolla dentro del proyecto SELECTA, el cual lleva ya algunos años siendo cita fundamental en el programa artístico de Valencia y ha destacado a algunos de los artistas emergentes más relevantes en la actualidad.

En concreto, Art Dating ofrece a los participantes (alumn@s del Máster y soci@s de AVVAC) la posibilidad de establecer contacto directo con un conjunto de profesionales elegidos cuidadosamente para la ocasión y que cubren casi la totalidad de agentes principales en la producción, gestión y difusión de las artes visuales.

Los días señalados estarán divididos en dos actividades principales: en sesión matutina, los participantes dispondrán de un espacio en el que ubicar su obra u obras de forma que sirva de pretexto para el intercambio de sensaciones y opiniones con dichos profesionales. Se trata, en definitiva, de una oportunidad para mostrar tu trabajo de forma dinámica y distendida. Ya por la tarde, tendrán lugar mesas redondas en las que charlar y debatir acerca de la actualidad en la práctica artística, qué significa hacer arte hoy, cómo se hace arte hoy o qué fórmulas existen para mejorar la calidad del tejido artístico desde una perspectiva local y global.

Dada la naturaleza didáctica del encuentro, se espera que los profesionales invitados participen en la mesa redonda desde su propia experiencia personal, sin la necesidad de preparar ningún tipo de presentación., compartiendo con los asistentes anécdotas y opiniones en torno a los temas propuestos. Este encuentro es un espacio de debate sobre “hacer” y “ver” arte en la actualidad de forma que, incluso, se puedan proponer estrategias que sirvan para revitalizar un sector profesional especialmente afectado por cierta incomprensión y, sobre todo, mala praxis.

Entre estos profesionales, participan los artistas Nacho París, Marcelo Fuentes, Monique Bastiaans, Nacho Magro, Fermín Jiménez Landa y Greta Alfaro; con los críticos José Luis Pérez Pont, Alba Braza, Miguel Ángel Hernández, Johanna Caplliure, Nuria Enguita y Rosa Ulpiano; con los galeristas Norberto Dotor (Galería Fúcares, Madrid), Olga Adelantado (Galería Luis Adelantado, Valencia), Tomeu Simonet (Centro Addaya, Mallorca), Paula Alonso (Madrid), y Begoña Deltell (Galería Aural, Alicante); y, finalmente, el coleccionista Jorge Seguí.

Más información:

http://selecta.blogs.upv.es/selecta-2013/

¿Qué debo saber de una exposición?

La asociación Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) ha difundido un documento fundamental para los artistas visuales, evidenciando el constante menoscabo de su actividad profesional por parte de algunas instituciones públicas en la Comunitat Valenciana.
Reproducimos íntegramente este artículo, con la autorización de AVVAC.

¿QUÉ DEBO SABER ANTES DE PARTICIPAR EN UNA EXPOSICIÓN?

El discurso de los organizadores de una exposición suele ser que estarían encantados de contar con nuestra participación, que a pesar del momento difícil que vivimos afrontan el proyecto con gran ilusión, que esperan que tú compartas esa misma ilusión, que para nuestro beneficio y con gran esfuerzo se editará un buen catálogo, que los textos del catálogo serán escritos por varios reconocidos críticos de arte, que a pesar de tratarse de una exposición colectiva  tu obra tendrá difusión y visibilidad en prensa y redes, que si aceptas contarán contigo para futuros proyectos, que tu obra se verá realzada y revalorizada al poder contemplarse en lugares emblemáticos, que posiblemente la exposición viaje a varias ciudades, que un seguro cubrirá tu obra caso de que sufriera algún desperfecto, que la obra la recogerán en tu taller y no tendrás que preocuparte por nada, sólo préstanosla a cambio de…nada. Pero te estaremos muy agradecidos. En definitiva, si decides aceptar estas condiciones habrás pagado por trabajar.

¿Por qué habrás pagado por trabajar?

Habrás pagado por trabajar porque la obra que prestes será resultado de numerosas horas de trabajo invertidas en la ejecución de la misma, será resultado de tus conocimientos adquiridos a través de años de estudio y formación conseguidos con dinero y esfuerzo, y por descontado será resultado de una implicación emocional e intelectual. Será también resultado del pago del alquiler de un estudio o taller, del pago de la luz para enchufar el ordenador o el flexo, y del pago del agua para limpiar los pinceles, y del pago de la comunidad y los impuestos correspondientes, de la compra de los diversos materiales que te hicieran falta para realizar tu obra (ordenador, cámara, lienzos, libretas, pinceles, telas, pinturas, papeles, etc.) los cuales también te habrán costado dinero, de la compra y mantenimiento de la infraestructura permanente que compone tu lugar de trabajo(caballetes, mobiliario de taller, lámparas, herramientas, etc.), del pago de una cuota de autónomo si en el mejor de los casos ganas bastante como para darte de alta, etc. En conclusión, tu obra costó dinero y no se creó espontáneamente por inspiración divina. Inspiración hubo, sí, pero tampoco se te pagó.

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“El artista es el primer responsable en exigir una remuneración, dado  que nadie mejor que él conoce el valor de su trabajo.” p.15 del Manual de las Buenas Prácticas en las Artes Visuales

Así pues, ¿qué sucede en la Comunidad Valenciana?

Actualmente las Instituciones Valencianas (Consorcio de Museos, la Diputación de Valencia y los Ayuntamientos) han extendido y normalizado la mala práctica de dar un trato discriminatorio a los artistas visuales, práctica que por supuesto viola los derechos de los artistas visuales, perfectamente explicados y desglosados en el Manual de las Buenas Prácticas en las Artes Visuales aprobado por el Ministerio de Cultura.  Las Salas de Exposiciones y Museos a cargo de estas Instituciones están abusando del trabajo de los artistas, considerándolos menos profesionales que los diseñadores del catálogo, los comisarios de las exposiciones o los transportistas de las obras, por poner algunos ejemplos, los cuales sí cobran por los servicios prestados.  Este trato de desigualdad, y en especial viniendo de la institución pública, es inadmisible cuando además desde la secretaría de cultura y el corazón del propio Consorcio de Museos se ha reconocido el derecho y obligación de la institución de remunerar a los artistas.  No se entiende que a estas alturas todos los agentes implicados, exceptuando los artistas que producen el contenido expositivo, cobren por su trabajo o préstamo de servicios. Siendo una de las obligaciones de los responsables de las Instituciones la de hacer sostenible el tejido creativo y cultural de su ámbito geográfico, resulta escandaloso el incumplimiento de unos mínimos de igualdad en un colectivo tan productivo y extenso como el de los artistas en la Comunidad Valenciana.   En una institución pública pagada con dinero de todos los contribuyentes no puede haber distinciones entre unos trabajadores y otros. No podemos asumir que exhibir en un museo sea una recompensa, si no deberíamos asumir también que toda la plantilla que trabaja en ese museo, así mismo como la imprenta que hace los catálogos, diseñadores, fotógrafos, montadores, transportistas, etc. deberían de sentirse pagados por el prestigio que supone trabajar para esa Institución.  Esta es una situación insólita que no se da en ningún ámbito laboral.

Hay por lo tanto que dar la voz de alarma y dar a conocer esta situación, especialmente entre los artistas vulnerables y susceptibles de aceptar estas condiciones, que por su buena voluntad colaborativa y precariedad laboral a veces se prestarán a aceptar estas condiciones, lo cual acaba sin dar resultados positivos que repercutan en su trayectoria artística.  Más bien sucede todo lo contrario debido a que, aceptando estas condiciones, su consideración profesional se rebaja y reduce hasta ser prácticamente ninguneado y considerado un eslabón insignificante y gratuito, de usar y tirar. Siendo que, en realidad, es el eslabón más importante de la cadena, el único sin el cual no es posible el arte, aparte del espectador.

Estas instituciones, dada la facilidad para obtener contenidos gratuitos para exposiciones colectivas de ésta índole, se frotan las manos ante un horizonte de artistas desconocedores de sus derechos y  ávidos de visibilidad en salas y museos ante la esperanza de obtener reconocimiento y de poner fin a su precariedad profesional.  Sin embargo, cortar con esa precariedad empieza por asumir que ceder una obra sin ninguna remuneración económica a cambio implica un trato de extrema desigualdad.  Nuestra profesión como artistas no es completa si no se asume que lo natural y sano es que la institución realice el pago en concepto de alquiler por la/s obra/s prestada/s. Igual que ninguna empresa presta, por ejemplo, un coche gratis, no es concebible que un artista ceda su obra de manera gratuita. Lo queramos o no, a ojos de la administración Tributaria el artista es un sujeto de relaciones comerciales que realiza una actividad económica, sin que a esa administración le interese ningún otro aspecto de su actividad artística.

¿Remuneración para todos menos para los artistas?

Existen unas partidas presupuestarias nada desdeñables, a pesar del expolio y pésima gestión de los fondos públicos, destinadas a generar contenidos culturales para el consumo y disfrute de la ciudadanía.  Estas partidas se reparten de manera opaca sin dar a conocer a los profesionales o el público el total destinado a cada proyecto expositivo.  Es perfectamente lícito pedirlas y poder acceder a ellas, pero la dinámica habitual es la de ocultarlas.  Pues bien, el pago por préstamo de obra no implica  aumentar el presupuesto destinado, si no repartirlo de manera justa, equitativa y rigurosa.  Así pues lo lógico sería dar prioridad al pago por el alquiler de las obras expuestas que, por poner un ejemplo, al diseño e impresión de engordados catálogos (pudiéndose editar catálogos digitales, práctica muy común en el resto de Europa).

 

Lo principal  es cómo se administran los presupuestos, y de momento y en la mayoría de las ocasiones, no hacen falta expertos para constatar que no se está haciendo nada bien.  A pesar de que estas instituciones tienen la obligación de hacer sostenible nuestro actual tejido cultural, la realidad es que gran parte de los presupuestos se destinan a exposiciones que poco o nada promocionan el arte contemporáneo valenciano, y las pocas que se dan, en la gran mayoría de los casos, son posibles gracias a la ingenua generosidad de muchos de los artistas.

Cabe destacar sin embargo que en ocasiones aisladas, y por presión del colectivo de artistas y la buena voluntad de su comisario, Rafael Gil, en el caso de la exposición 100% valencianos, Cartografías de la creatividad sí se pagó un concepto de alquiler por el préstamo de las obras.  Y también, en el caso de la exposición celebrada en las Atarazanas, titulada Puntas de Flecha, el propio comisario, Jose Luis Pérez Pont, ya contó como parte del presupuesto la remuneración para los artistas.  Estas exposiciones son un buen ejemplo de la aplicación de las buenas prácticas y no debe seguir siendo un hecho aislado en nuestra Comunidad, puesto que el ejemplo demuestra que cuando se quiere se puede.

¿Qué se puede hacer?

Después de todo lo expuesto podemos concluir que es trabajo de todos, responsables de las instituciones y productores culturales (artistas), poner de nuestra parte para hacer de la escena cultural valenciana un ecosistema más saludable y enriquecedor en el cual se trate en condición de igualdad a todos los implicados en cualquier proyecto expositivo, sin excepción.  Los responsables de las instituciones tienen la responsabilidad y obligación de dialogar, escuchar y colaborar con los profesionales del sector, y los creadores tienen la responsabilidad y obligación de hacer valer sus derechos y reivindicar siempre una justa remuneración por su trabajo. Sólo así podremos sanear y reestructurar el panorama de las artes en la Comunidad Valenciana.  De poco o nada sirven las exposiciones que coincidiendo con el 8 de marzo reivindican la presencia de la figura de la mujer en el arte, si  de base no existe un trato de igualdad para con los artistas, independientemente de su género, situación doblemente grave si tenemos en cuenta que a estas trabajadoras no se les ha remunerado por su trabajo, en un giro de puro maquiavelismo institucional en el que se utiliza a la mujer como campaña publicitaria gratuita sin atender al verdadero problema de su discriminación laboral. Terminaremos este artículo citando un extracto del Manual de las Buenas Prácticas en las Artes Visuales editado por la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales, p.20: (…) o el creador asume de forma individual y colectiva que debe reconducir la situación y tomar conciencia de la importancia de conocer sus derechos y los mecanismos para protegerlos, o continuará en una clara situación de debilidad frente al resto de agentes que intervienen en el mercado cultural.”

¿y qué hay del contrato?

Para no hacer este artículo demasiado largo añadiremos que es imperativa la firma de un contrato con el centro o espacio de arte donde se vaya a realizar la exposición.  No sería válida una simple hoja de cesión de obra.  Aquí ponemos a vuestra disposición el modelo de contrato para cesión de obra preexistente del Manual de las Buenas Prácticas en las Artes Visuales: cesion-obra-preexistente.  Para comodidad de los espacios de arte, fácilmente recurrirán a la hoja de cesión evitándose así el trabajo de formalizar un contrato adecuado.  Es por ello que de nuevo será trabajo del artista recordarles la necesidad de obligarse a firmar un contrato donde ambas partes entiendan a qué se comprometen y exponen en caso de incumplimiento.  Si necesitas ayuda, apoyo y/o asesoramiento no dudes en contactar con la Asociación de Artistas Visuales de tu comunidad autónoma.

http://avvac.wordpress.com/2013/01/17/que-debo-saber-antes-de-participar-en-una-exposicion/