La danza del arte

MAKMA ISSUE #01
Opinión | Meritxell Barberá (codirectora de Taiat Dansa y del Festival 10 Sentidos)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2018

En los inicios del siglo XX la que hoy conocemos como Danza Moderna aparece gracias a coreógrafas y bailarinas como Isadora Duncan, que se enfrenta a los cánones clásicos del Ballet Romántico, o Loïe Fuller, que experimenta con la luz y el movimiento. En los años veinte Josephine Baker explosiona, ante el estupor de muchos, con su danza sensual, una actitud feminista y un decidido estilo que defiende el nuevo rol que quiere ocupar la mujer en el mundo. Un poco más avanzados en el siglo XX, figuras como Mary Wigman, Martha Graham o Doris Humphrey irrumpen con un nuevo estilo de danza que apela al sentimiento, la necesidad de expresar diferentes estados de ánimo a través del cuerpo, en íntima relación con los acontecimientos que convulsionan al mundo entero ante la Segunda Guerra Mundial.

La aparición, a principios de los años 60 en la Judson Church de Nueva York, de una generación de bailarines –tales como Lucinda Childs, Trisha Brown, Steve Paxton o Yvonne Rainer–, conocida como Nueva Danza, propone un rechazo total a la formación dancística clásica. Utilizan movimientos cotidianos para realizar coreografías, diferencian la presentación de la representación y apuestan más por obras inacabadas, por mostrarlas en proceso de creación. Se trata de una generación que comienza a trabajar con artistas de otras disciplinas. Todas las experimentaciones entre cuerpo, espacio y tiempo que tuvieron lugar en la Judson Church de Nueva York constituyen una nueva estética de danza, nuevas motivaciones, nuevos objetivos donde, a partir de ahora, la danza empieza una carrera, desde nuestro punto de vista, por querer formar parte de eso llamado arte, de la historia del arte.

Página inicial del artículo publicado en MAKMA ISSUE #01.

Esta generación de la Judson Church apuesta por lo no espectacular, por el no al virtuosismo, no a la representación y no a la emoción. A partir de aquí, coreógrafos como Anne Teresa De Keersmaeker o Wim Vandekeybus crean otra revolución en los años ochenta. Su danza parte de un movimiento no académico y en sus obras la relación entre danza y otras disciplinas como el cine, la música… es fundamental. Pero ellos, de manera muy original, apuestan por un estilo más sofisticado en relación a la generación anterior, conjugan la plasticidad de la escena y una cuidada estética, sin perder de vista lo cotidiano y humano.

En los últimos veinticinco años Ohad Naharin ha supuesto un nuevo paradigma, el nuevo escenario de movimiento y composición coreográfica a partir del cual trabajan (y trabajamos) una gran mayoría de coreógrafos y coreógrafas en la actualidad, aunque desde lugares, intereses, inquietudes y universos muy diferentes. La habilidad física, la formación en danza clásica se recupera para luego cada creador transformar el cuerpo con cualidades diferentes y extremas que puedan poner en relación a la danza y el discurso de una obra, a la necesidad de comunicar diferentes estados o situaciones.

La relación entre placer y esfuerzo son importantes para Naharin. “Se trata sobre todo del porqué, por qué se baila. He visto bailarines que tienen una gran habilidad física pero que no escuchan a su cuerpo, sino que se mueven solo en pos de la forma”, apunta. Y añade: “lo importante es escuchar la gama de sensaciones del cuerpo para poder danzar. La danza es una escucha del cuerpo”, afirma el coreógrafo.

Portada de MAKMA ISSUE #01, a partir de una de las obras del proyecto ‘Caminos del deseo’, del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira.

La magia reside, en los últimos años, en buscar universos coreográficos que propongan algo diferente, una estructura corporal nueva, códigos de movimiento diferentes que sorprendan pero que, sobre todo, no estén solo al servicio de la forma y la virtuosidad, sino más bien en estrecha relación con el discurso de la obra. El intercambio con otras disciplinas ofrece un juego más colectivo de expresión y, con el protagonismo sabido que ofrece la danza y el movimiento, es una manera interesante de trabajar en la creación coreográfica actual para compartir ideas, opiniones y emociones a través del cuerpo.

El riesgo actual puede estar en la excesiva importancia que está tomando el movimiento virtuoso, una imponente técnica dancística, que pueda poner en peligro la relación entre una obra de danza y su contexto. Es decir, que el soporte expresivo que supone la danza para reproducir el mundo que le rodea esté más atento a la forma.

El arte es la llave para abrir fronteras y fusionar culturas. La danza, una forma de expresión ancestral, natural en el ser humano desde la infancia, parece que sea la disciplina menos comprometida, pero no es así, la expresión corporal tiene mucha fuerza y su lenguaje no tiene en cuenta las fronteras. En los últimos años la transmisión de los significados culturales que nos construyen como seres humanos, utilizando el cuerpo como herramienta fundamental para cuestionar o proponer nuevos valores, como la diferencia, conceptos nuevos de belleza y perfección, diferentes capacidades o temas de denuncia que afectan a nuestra sociedad, son fundamentales en la creación coreográfica actual.

‘Canvas of bodies’, de Taiat Dansa.

Meritxell Barberá

El paseo. Cultura en València

Hace unos días acompañé a mi hijo a un cumpleaños al Bioparc. Es un lugar bonito en el que puedes llegar a tener la sensación de que los animales son privilegiados que disfrutan de unos ecosistemas hechos a su medida. No puedo evitar recordar al lobo de Tasmania, al sapo dorado, a la foca monje o al tigre de Java, todos ellos extinguidos, en mayor o menor medida, por la acción humana.

Dejé a mi hijo con sus amigos y seguí con la bicicleta por el cauce que recorre el río Turia, hasta que llegué a Manises. Bajo unos puentes de madera vi familias de patos; las madres protegían a los polluelos de los ruidos de la autovía y de los adolescentes que disfrutaban tirándoles piedrecitas. Me acerqué hasta la orilla: plásticos, latas y envoltorios de Hacendado se mimetizan entre el verde eléctrico de los arbustos. El hombre ha sido capaz de generar 8.300 millones de toneladas de plástico de los que 6.300 millones de toneladas se convirtieron en residuos. Algunos patos volaron asustados por mi presencia e intuyo que indiferentes a mis ensoñaciones. Tuve el impulso de volver a por mi hijo y marcharnos a casa, pero ¿qué culpa tiene él?

Había pedaleado media hora pensando en los proyectos que tengo en la cabeza, pero al llegar al final del trayecto me asaltó una noticia leída en prensa: “La galería Pepita Lumier echa el cierre en València”. Cristina Chumillas y Lucía Vilar intentarán seguir con el proyecto, pero dándole un giro, eliminando el espacio físico. También Librería Dadá cierra de forma temporal; Inma Pérez buscará nuevas fórmulas que le permitan seguir peleándose con el día a día. Espacios, librerías, galerías, revistas, editoriales, teatros, todos ellos forman parte del tejido cultural valenciano. No quiero recordar a los que ya no están –cada uno tuvo, en su momento, razones para no continuar–, pero creo que es obligado pensar en qué está ocurriendo con la cultura en València. Tenemos Feria del Libro, festivales de barrio, La Mostra, Cinema Jove… Tiene que ser difícil gestionarlo todo y no puede ser producto de la casualidad que se reproduzcan los comportamientos.

A fin de cuentas, ¿qué es la cultura? Edward B. Tylor, en 1871, la definió como todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y los hábitos y capacidades adquiridas por el hombre como miembro de la sociedad.

Ya, eso está bien, pero ¿qué piensan los políticos de la cultura? Como acabamos de vivir un proceso electoral largo, es fácil indagar en cuáles son sus ideas acerca de este tema, me refiero a aquello que se vea reflejado en sus programas electorales:

PSOE: hacer un pacto de Estado por la cultura (suena bien, pero si no son capaces de pactar para ocupar los sillones del Congreso… No acabo de creerlo), Ley de Mecenazgo, financiación para la RAE, destinar parte de la recaudación de la lotería para la producción de cine; PP: Plan Nacional de Tauromaquia (ahí tenemos a la cultura), fiscalía especializada en la protección de la propiedad intelectual (quizá ya no sea necesaria dentro de unos pocos años), blindar el archivo de Salamanca, Ley de Mecenazgo; Unidas Podemos: plan de reforma de RTVE, Estatuto del Artista (ocurre lo mismo que con la fiscalía del PP), potenciar la producción de cine en las lenguas del Estado; Ciudadanos: difusión de la Historia de España, Ley de Mecenazgo (parece que ahí todos coinciden, que paguen otros), rebaja del IVA cultural, plan estratégico del patrimonio cultural; VOX: favorecer el arraigo a la tierra y las tradiciones folclóricas (cómo te quedas al leer su programa…).

Según sus programas parece que la solución política al problema cultural está en aplicar deducciones fiscales a aquellos que se animen a actuar como mecenas (financiar y proteger a los artistas).

En un reciente estudio de la Generalitat de la Comunitat Valenciana, elaborado por Antonio Ariño y Ramón Llopis, se concluye que el 33 % de los valencianos pasa de la cultura, aunque el 56 %, no obstante, piensa que la cultura es importante. Según Ariño, “la revolución digital ha hecho que los bienes culturales pasen a estar en nuestro bolsillo”. Carmen Amoraga se encuentra “satisfecha” de alguna de las iniciativas puestas en marcha desde la Conselleria de Cultura. Hemos de entender que las ayudas a una Feria del Libro que cada año pierde más el pulso con la ciudadanía, o el fomento de Cinema Jove, con un contrato a su director Carlos Madrid que sugiere una apuesta cortoplacista, llenen de “orgullo y satisfacción” a la actual secretaria autonómica de Cultura y Deporte. Serán estos unos años fértiles para la cultura valenciana, pensaron muchos de los agentes culturales hace cuatro años.

Se han hecho cosas, por ejemplo, el Ayuntamiento de València ha generado ayudas de 150.000 € destinados a la programación de proyectos culturales sin ánimo de lucro y con carácter asociativo; Glòria Tello hace un llamamiento a la participación. Se recupera, también desde el Ayuntamiento de València, La Mostra, después de estar suspendida desde 2011 (en la 33ª edición se destinaron 40.000 € en premios, 72.170 € para la directora gerente Rosa Roig y 65.000 € más para Eduardo Guillot (vicedirector y responsable de programación).

Entonces, ¿por qué el ánimo de los personajes que forman el entramado cultural: artistas, escritores, galeristas, programadores, etc., está tan bajo? ¿Falla algo? ¿Qué haría falta?

ARÍSTIDES ROSELL. GALERÍA IMPREVISUAL

Siento la necesidad de preguntar a alguno de esos personajes cuál es su percepción, no quiero dejarme influir por mi escéptica visión del vaso medio vacío mientras escucho el aleteo de los patos y entiendo que ese ruido de pluma contra pluma lo emiten a modo de queja. Es por eso que me he acercado hasta la Galería Imprevisual (c/Doctor Sumsi, 35) y, además de disfrutar de una maravillosa exposición de carteles de cine cubanos, aprovecho para hablar con Arístides Rosell.

Arístides Rosell posa junto a una de sus obras y el volumen ‘El cartel. Revolución’. Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

Lo encuentro hablando con el artista Vicent Marco sobre el seminario impartido en el Sporting Club Russafa por Marta Pérez Ibáñez “El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte”. ¿Es la cultura un comercio?, comentan. Arístides me dice que no le gusta hablar de datos económicos, así que comienza haciéndolo sobre los movimientos culturales que se generaron en los barrios a partir de 2006-2008:

–Había desidia y silencio cultural, desde 2008, y, concretamente, en el barrio del Cabanyal se genera una barricada cultural que no quiere dejar morir la arquitectura o la cultura; se genera una revolución cultural que llena de eventos la ciudad. A partir de la crisis emergen los movimientos culturales en los barrios (siguiendo la inercia del Cabanyal), los artistas se instalan en esos barrios y se generan interconexiones. Sin embargo, no existe comunicación directa con la Administración. No existe apoyo, que es algo que no tiene que ver con las subvenciones. Podríamos decir que hay una desidia cultural política.

No obstante –prosigue Arístides–, esos movimientos emergentes contra la voluntad política continúan con fuerza (Russafart, Russafa Escénica, Cabanyal Íntim, Ciutat Vella Oberta…). Creo que los políticos no han amparado a estos movimientos (por cierto, esto no es original de València, más bien es una dinámica internacional). Se han sacado subvenciones y líneas de actuación, pero en ningún caso se ha acompañado. Pienso que los políticos no estaban preparados. Solo se ha hecho un diagnóstico, pero nunca se vio a esos movimientos como aliados –Arístides acaba de hacerme de espejo. En su frente he visto volar también esos patos del Turia–.

Tiene que marcharse a una reunión en Buñol para preparar un festival. Me queda preguntarle si ve el futuro con escepticismo o con ilusión. Él responde rápido mientras recoge su bolso y se prepara para salir conmigo de su galería:

–Con ilusión, siempre hay que dejar un margen de actuación. Ya están los diagnósticos. Ahora,¿actuamos?

DANIEL GASCÓ. VIDEOCLUB STROMBOLI

Me alejo con la bicicleta y recorro migratoriamente la calle Centelles hasta mi nueva parada: el Videoclub Stromboli. Allí espero encontrarme a Daniel Gascó. Le abordo directamente; casi sin darle las buenas tardes, le pregunto su impresión sobre los logros culturales en estos últimos años. Comienza diciendo que no cree que haya un buen reparto de los recursos y que también se han producido situaciones injustas (como en el caso de La Mostra).

Daniel Gascó en las dependencias de su Videoclub Stromboli. Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

–Parece que a veces lo social y lo democrático no tenga que ver con la cultura –continúa hablándome de la gran cantidad de acontecimientos que hay en València–. Estoy de acuerdo con Maite Ibañez en que hay mucha dispersión de la cultura en cuanto a número de festivales. Falta cohesión o recortar su número.

Le interrumpo diciéndole que quizá eso significaría ir a una política de grandes acontecimientos, de fotografía para artículo de prensa.

–Por ejemplo, el número de acontecimientos cinematográficos del año no se corresponde con la infraestructura. Creo que faltan salas. No todo puede ir a la Filmoteca, porque afecta a su normal funcionamiento –responde Gascó.

Mi hijo me enseña la película que quiere que alquilemos y me apremia a que acabe con mi charla, así que le pregunto directamente sobre cómo ve el futuro:

–València es una ciudad muy culta, por encima de los políticos que haya. Está dentro de la médula de la ciudad: gente que trabaja porque sí, una especie de voluntariado no remunerado, gente muy generosa. No creo tanto en los políticos. No pienso que dos o tres personas con poder puedan organizar culturalmente la ciudad. Son estas personas las que en ocasiones desestiman proyectos muy importantes. Lo hacen por miopía o por incapacidad, o porque sí.

Acaba con una frase que me deja pensando mientras pedaleo hasta mi nuevo destino:

–Hay militancia cultural.

INMA PÉREZ. LIBRERÍA DADÁ

Muevo los pedales con menos ganas que hace solo unas horas y no es que esté cansado, más bien es una especie de nube gris que ha comenzado a envolverme y que ha dejado un ambiente un poco pegajoso que no me permite pedalear libremente, aunque sigo haciéndolo hasta la calle del poeta Monmeneu, 18. Allí se encuentra el Espacio Paco Bascuñán y, de forma temporal, Inma Pérez ha desplazado dadaístamente parte de sus libros y de la Librería Dadá, en esa especie de éxodo forzado en el que se encuentra inmersa. La terraza interior rodeada de plantas es un lugar magnífico para conversar.

Inma Pérez durante un instante de la entrevista en el Espacio Paco Bascuñán. Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

No dejo pasar muchos minutos antes de abordar a Inma con la primera pregunta:

–Después de muchos años con gobiernos que no parecía que favoreciesen demasiado a la cultura, se recibió con mucha ilusión el cambio político en la Comunitat y en la ciudad; sin embargo, parece que la sensación entre aquellos que se dedican a la gestión cultural es que tampoco han cambiado mucho las cosas. ¿Cuál es tu percepción?

–(Sonríe antes de comenzar a hablar) Quizá esperábamos demasiado, teníamos muchas ganas de que los nuevos gestores, que conocían y nos conocían, pudieran cambiar las cosas –yo tengo la intención de no interrumpir su discurso, así que permanezco callado–. Han puesto en marcha iniciativas necesarias, pero, para mí, algunas cosas se han hecho sin contar con muchos de los que ya estábamos. No todos estamos agremiados o asociados, no todos tenemos la misma visibilidad ni los mismos medios, pero estamos trabajando también cada día en el sector y nos hubiese gustado formar parte de la elaboración de estrategias puntuales o de la redacción de diagnósticos sobre el estado de la situación, por ejemplo, pues nos afecta lo que ellos decidan.

(Asiento con la cabeza y dejo que continúe). Si queremos fortalecer el sector cultural, se debe abordar detectando los problemas desde la diversidad y la realidad de todos, teniendo en cuenta que lo que vale para uno no vale, seguramente, para los demás. Deberíamos dejar también de pensar en términos cortoplacistas y establecer medidas destinadas a que podamos crecer y consolidarnos, a medio y a largo plazo, teniendo en cuenta también que lo que vale para hoy quizá no valga para mañana. Muchos llevamos algunos lustros sobreviviendo– asevera.

Me gustaría hablar sobre los museos, concretamente sobre las librerías albergadas en el interior de los museos, así que comienzo diciéndole que cuando alguien viaja a diferentes ciudades de Europa y recorre sus museos se da cuenta de lo que significa tener una librería dentro de uno de ellos. Creo que su opinión es una de las más válidas en la Comunitat Valenciana para desvelarnos por qué, en València, independientemente del color político, no tenemos librerías de ese tipo. Inma, seguramente, ha tenido que contestar esta pregunta muchas veces (incluso a ella misma), por esa razón su respuesta salta como accionada por un mecanismo de muelles:

–Es algo complejo de explicar y daría para una charla –sonríe, nuevamente, y continúa con una explicación que intuyo será clarificadora–. En primer lugar, porque no hay demanda real. La mayoría de la gente que visita un museo espera comprar algún souvenir o merchandising, esperan encontrar eso porque es lo que ven en todos los lados. Este material cuesta mucho de producir y mucho más de vender porque las cifras reales de visitantes, que no asistentes, no mantienen un negocio vendiendo solamente postales o lápices, que es lo que casi todo el mundo quiere, algo que no sea caro. El gasto por visitante es muy reducido y el gasto que genera el negocio es más elevado, por eso se termina cerrando.

La venta de catálogos –revela–, además, es también reducida; se siguen regalando bastantes ejemplares, otros tantos terminan en algunas librerías a precios reducidos…, así que por una parte o por otra tampoco se genera demanda, salvo momentos puntuales y eso tampoco da para mantenerte. No olvidemos que, muchas veces, estos visitantes de museos se encuentran con puntos de información donde tienen de forma totalmente gratuita revistas, carteles…; y el paso por una tienda, o librería, es para mirar, porque ya han cargado previamente sin tener que pagar nada por ello –indica Inma Pérez.

Habla con rapidez y con fluidez. Pienso que cuando alguien ha vivido de cerca problemas similares se genera cierta empatía instantánea. No puedo dejar de pensar en el cierre de Le Petit Canibaal o en el necesario giro del proyecto Canibaal. Entiendo perfectamente de qué está hablando Inma y sé que no necesita que le diga que comprendo cada una de sus palabras. En ocasiones nos podemos permitir hablar con las miradas.

–En segundo lugar –prosigue–, porque la institución, la que sea, no siempre cree en la librería, en una librería. Se debe sacar rédito económico (totalmente de acuerdo y nada que objetar) con una licitación, atendiendo al negocio que alguien abrirá y los supuestos beneficios que éste obtendrá, por eso se licita con un precio que va al alza. Suele ser una licitación de duración muy reducida que, muchas veces, no permite amortizar inversión alguna, pues no solo compras material, también mobiliario, equipamiento diverso y quizá debes contratar personal; siempre está el riesgo de que cuatro años después decidan que, una vez terminado el contrato, quieran otro modelo de negocio y tú te puedes quedar compuesto y con una librería/tienda en marcha.

No hay estudios rigurosos –continúa– sobre el impacto económico de los visitantes, lo que no ayuda al que arriesga su capital, que se debe guiar por lo que pide la institución, o lo que le dicen los que allí trabajan, mayormente en las oficinas, pero que luego resulta que puede que no sea totalmente cierto. Se trabaja sobre expectativas, pero no sobre la realidad –asevera.

Mi hijo da vueltas por el patio y husmea entre las plantas, me pregunta si puede sacar la bolsa con sus piezas de Lego para entretenerse. Inma le mira de reojo y sigue contestándome:

–Una librería en un museo es un valor añadido, no debería ser sólo una tienda de souvenirs o un espacio que todo el mundo espera; y no es el mismo modelo de negocio, las librerías tienen márgenes comerciales prácticamente invariables y los precios de los libros son fijos y están regulados por ley, cuesta mucho producir beneficio económico. La librería genera comunidad, que se une a la del propio museo.

Apostar por un espacio así en las instituciones –mantiene– supondría cambiar los pliegos, para que fueran más ajustados a la realidad y más flexibles, pues todas y cada una de las decisiones que además se toman en estas instituciones repercuten directamente en el devenir de la implantación y consolidación de la librería. En un sólo año puede cambiar muchísimo el panorama, y por muchas razones.

Yo he estado 12 años en un museo –recuerda Inma Pérez–, durante un tiempo en dos, y los retrasos en la publicación de los catálogos, los cambios de dirección, la subida del precio de las entradas, la modificación del horario de apertura y hasta el cierre de la cafetería pueden repercutir directamente en tu negocio. Montar una librería en un museo debería ser una gran y magnífica oportunidad, pero en estos momentos es una auténtica locura –concluye.

Recuerdo las palabras de Arístides Rosell sobre los tiempos de diagnosis, así que decido hacerle una última pregunta a esta librera incansable:

–¿Crees que nos esperan otros cuatro años de diagnosis o quizá se pongan a trabajar en serio? Me refiero a si ves el futuro de la cultura con escepticismo o con cierta ilusión (Inma levanta la mirada con cierta pereza por responder a una pregunta que quizá se haya formulado demasiadas veces en las calles y en algunos espacios culturales).

–Ahora mismo tengo ante mí una situación muy complicada y solamente pienso en cómo salir adelante, así que quizá no esperaré nada de nadie para no sentirme defraudada o decepcionada.

Ojalá que lo nuevos gestores lo tengan claro esta vez y que lo podamos ver, porque ya no habrá margen para excusas y quizá no más oportunidades –confiesa.

Ha sido un día intenso: he recorrido carriles bici que antes no existían y me he podido acercar a espacios naturales, librería, galería y videoclub sin apenas salir de ellos. He estado en contacto con la naturaleza y disfrutado viendo a mi hijo pasarlo bien. He podido ver una València más amable para las familias y los niños y, para ser justos, cierta predisposición hacia la cultura, pero no puedo dejar de hacerme la siguiente pregunta: ¿es suficiente con tener una buena predisposición hacia la cultura después de haber cubierto una legislatura?

Puede que la política cultural sea como un elefante: grande y majestuoso, pero con movimientos muy lentos.

Detalle de un paseo elefantiásico por Bioparc. Fotografía: Ximo Rochera.

Ximo Rochera

«La forma es un medio para expresar lo que pinto»

Moving Target, de Oliver Johnson
Galería Punto
C / Burriana, 37. Valencia
Hasta el 14 de julio de 2019

Decía el sociólogo Jesús Ibáñez, hablando de las paradojas de la investigación, que no se puede determinar, a la vez, la posición y el estado de movimiento de una partícula. Si se determina la posición, indeterminamos el estado de movimiento, y si determinamos el estado de movimiento, indeterminamos la posición. Oliver Johnson, que hasta el 14 de julio exhibe su Moving Target en Galería Punto, lo explica así con respecto a su obra artística: “La doble rendija [experimento de Thomas Young realizado en 1801] era un experimento para explorar la dualidad de la luz [para discernir su naturaleza corpuscular u ondulatoria]. Una onda no tiene cuerpo, pero una partícula sí. Todo es luz rebotando y nuestro cerebro es el que da sentido a lo que nos rodea”.

Esa luz que no para de rebotar hasta que el espectador la captura y, movido por su curiosidad, se desplaza de un punto a otro sin poder apresarla del todo, es lo que Johnson muestra a través de una serie de piezas escultóricas tan imponentes como esquivas. “En ciencia, el acto de observar el experimento cambia el resultado. De la misma manera, en el arte se dice que el espectador termina la obra en su cerebro. El color cambia dependiendo de dónde te coloques. De ahí lo de Moving Target, porque el espectador es la diana. Tu realidad va cambiando según cómo percibas la obra”, explica el artista londinense afincado desde hace años en Valencia.

Vista de la exposición ‘Moving Target’, de Oliver Johnson. Imagen cortesía de Galería Punto.

“El tres se repite, no sé exactamente por qué. Tres piezas grandes, tres más pequeñas, tres hélices. El color también es fundamental. De hecho, la forma es un medio para expresar lo que pinto. Creo un objeto que no es siempre plano, porque es una escultura que invade el espacio. Tiene un carácter tridimensional”, señala quien entiende el color como “un medio de comunicación”, por cuanto “recoge todo el espectro de la luz, que queda atrapada o reflejada ahí”. Así, podemos ver ondas de la gama del amarillo, mientras todo lo demás queda absorbido por la superficie. 

Oliver Johnson es inglés, pero llevo 25 años aquí. “Cuando pintaba en Londres, lo hacía en blanco y negro, porque era un color que acompañaba al sitio, y al llegar aquí me encontré con la tierra de Sorolla y la luz de Valencia. Lo que tiene Londres es una gama de grises impresionante, pero aquí es todo diferente”. En Moving Target muestra una selección de las últimas obras realizadas, jugando con la armonía y la disonancia. “En este caso, quería tener las piezas grandes al principio, que te atrapen nada más entrar, y luego las demás, porque todas tienen que convivir”. 

Vista de la exposición ‘Moving Target’, de Oliver Johnson. Imagen cortesía de Galería Punto.

Trabaja primero la forma, porque la estructura dice que es algo “complicadísimo”. Y una vez que tiene la forma, cuya raíz ubica en las composiciones sagradas que utilizan en las iglesias y en las mezquitas, pasa al color, que guarda también unas proporciones, “para que produzca esa vibración”. “Juegas con la composición del color y las formas de las piezas”, añade. ¿Formas sagradas, religiosas? “Bueno, a ver, esas reglas sagradas son sacadas de la naturaleza. Encontramos belleza en las personas porque sus facciones caen dentro de las mismas reglas de proporción. Eran piezas sagradas porque tenían esa función, estaban prohibidas a las masas”.

Moving Target es una exposición compuesta por diez piezas, entre ellas una de cristal adobado con el color construido desde atrás y que, depende cómo la mires, tiene un color u otro. “Todo lo que viene a partir de ahí es sobre una base inestable. Volvemos otra vez a lo mismo: el modo en que tú interactúas con la pieza es la manera en que la ves. La pieza casi está viva. Cualquier movimiento interrumpe o destruye la percepción. Yo siento que la pieza está acabada cuando se detiene para mí y adquiere independencia propia”.

Vista de la exposición ‘Moving Target’, de Oliver Johnson. Imagen cortesía de Galería Punto.

A Johnson le sucede también que pintando encima de una obra encuentra otra pieza, de ahí que diga que el proceso de crear le resulta “angustioso, incluso violento”. “Parece sencillo llegar a esto, pero es tremendamente difícil y cuando lo logras, lo digo en confianza, es casi orgásmico. Hay cuadros que los peleas y no quieren ser lo que tú proyectas, ofrecen mucha resistencia. Entonces los dejas ahí y vas viendo cómo avanza la relación. Parece una locura, pero es así. Mark Rothko decía que lanzar una obra al público era un acto muy sensible”.

Para Oliver Johnson, cada obra vive o muere en el ojo del espectador que tiene simpatía. “Volvemos al título de la exposición: el objetivo es llegar a tener esa conexión. No es necesariamente el comprador. Esto es también comunicación, es lenguaje visual, no es verbal ni escrito. Los cuadros hay que mirarlos como se escucha la música, sentirlos. Yo puedo acercarme a un piano y tocar las teclas, pero es el feeling que tiene un pianista, a través de los vacíos de las notas, quien comunica esa emoción”. 

Moving Target, puestos a traducirlo de forma literal, sería diana en movimiento. “La ciencia va buscando ese moving target porque, cuando descubrimos algo, no se soluciona nada, simplemente complica más las cosas, el abanico se abre más, porque si resuelvo todas mis inquietudes en una pieza eso es muy peligroso. La pieza la termino, eso sí, pero la conversación continúa con la siguiente”. Una especie de bucle, tan angustioso como orgásmico, en el que se debate la obra de este londinense que dejó el blanco y negro, para sumergirse en este color vibrante y esquivo que ahora le caracteriza.

Oliver Johnson, junto a una de sus piezas. Foto: Makma.

Salva Torres

Antonio Barroso deja Ciutat Vella Oberta

IV Bienal de las Artes de Valencia Ciutat Vella Oberta
Del 12 al 17 de noviembre de 2019

Antonio Barroso ha decidido abandonar, después de tres ediciones, la dirección y, con ello, la presidencia de la Bienal de las Artes de Valencia Ciutat Vella Oberta. Alega motivos “sobre todo personales” que le han empujado a tomar esta determinación en un momento en el que le ha sido difícil, apunta, “dar este importante paso en mi trayectoria profesional”.

Para la tranquilidad de los artistas, la Bienal Ciutat Vella Oberta sigue adelante merced al impulso de un equipo de profesionales que ya está trabajando en la convocatoria de 2019, “una edición cada vez más importante, al convertirse en la cuarta edición de la Bienal de Valencia”, señala Barroso.   

“Desde hace unos 25 años”, continúa diciendo en el comunicado enviado a los medios para anunciar su decisión, “me dedico en cuerpo y alma a los artistas y al mundo del arte, desde mi proyección como artista multidisciplinar hasta la gestión cultural, dirigiendo espacios expositivos, comisariado de exposiciones, críticas de arte, diseño gráfico, etcétera, pero la falta y escasez de remuneración en este sector me han obligado a dar un giro que espero sea definitivo y enriquecedor, tanto a nivel personal como para seguir apoyando al arte y a la cultura”.

“Estoy agotado de trabajar prácticamente gratis año tras año y que una larga trayectoria profesional no tenga validez para acceder a remunerados e interesantes puestos de trabajo por falta de diplomatura. Actualmente soy socio de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y como crítico de arte seguiré actuando y abierto a propuestas”, añade.

Barroso finaliza el comunicado diciendo que, por todo ello, “y más vale tarde que nunca”, ahora está volcado en sus estudios de Historia del Arte, “solo una línea más en mi curriculum, con los que espero que me encuentren y pueda hallar muy pronto nuevas ventanas abiertas para desarrollar y aplicar profesionalmente lo aprendido, lo que aprendo y lo que aprenderé”.

Antonio Barroso. Imagen cortesía del autor.

La obra de Van Gogh en un lienzo de 800 m2

Van Gogh Alive
Ateneo Mercantil
Plaza del Ayuntamiento, 18. Valencia
Del 27 de julio al 20 de octubre de 2019

La exposición multimedia itinerante de más éxito del mundo llega a la capital del Túria tras haber batido récord de visitantes en más de medio centenar de ciudades de cuatro continentes. Procedente de Málaga y después de pasar por Sevilla, Alicante y Madrid, desembarca en València, donde desde el 27 de julio y hasta el 20 de octubre, el público tiene al alcance la oportunidad de sumergirse en la personalidad y la obra del pintor holandés Vincent Van Gogh. 

‘Van Gogh Alive’ es la propuesta pionera que presenta la obra y esencia de este artista como nunca antes se había visto y puede visitarse en el Ateneo Mercantil de Valencia. Nomad Art, representante exclusivo de la exposición en España, está determinado en seguir logrando batir récords de audiencia en cada ciudad por la que pasa. La combinación de arte y tecnología de vanguardia para acercar la cultura a un nuevo público son los ingredientes de esta receta original que ya ha encontrado sucedáneos. 

Vista de la exposición ‘Van Gogh Alive’. Imagen cortesía del Ateneo Mercantil de Valencia.

La tecnología SENSORY4™, un sistema envolvente multicanal creado por Grande Exhibitions para introducirnos en la obra de Van Gogh como nunca antes se había hecho, convierte la obra del pintor en un universo de color donde las sensaciones son protagonistas absolutas. Cuarenta proyectores de alta definición y gráficos en movimiento con sonido envolvente multicanal de calidad cinematográfica ofrecen un espectacular entorno inmersivo en pantallas de seis metros de altura distribuidas por toda la superficie. Más de 3.000 imágenes cubren paredes y suelos hasta transformar la tercera planta del Ateneo en un enorme lienzo de 800 metros cuadrados.

La tecnología multidimensional de ‘Van Gogh Alive – The Experience’ es un puente para acercar el mundo de arte al gran público. Esta propuesta, basada en el dinamismo y la tecnología multimedia, se convierte en un reclamo absoluto para las nuevas audiencias, habituadas a este tipo de formatos. Huye del concepto estático de las exposiciones propias de los museos tradicionales. Esta muestra está dirigida a todos aquellos que quieren experimentar el arte desde una nueva perspectiva. Es la primera vez que se puede pasear por La noche estrellada o perderse en los detalles de los autorretratos hasta el punto de ver las pinceladas y las mezclas de color.

Vista de la exposición ‘Van Gogh Alive’. Imagen cortesía del Ateneo Mercantil de Valencia.

La exposición estará abierta al público en el Ateneo Mercantil de Valencia  de 09h a 22h ininterrumpidamente de lunes a domingo. Las entradas pueden ya adquirirse a través de la página oficial de la exposición, www.vangogh.es y en breve estarán a la venta en las Oficinas de Información y Turismo de la capital. 

El Ateneo Mercantil de Valencia es en la actualidad la entidad civil más numerosa de València. Cuenta con más 3.800 socios y en su edificio de la Plaza del Ayuntamiento se suceden a diario conferencias, conciertos, obras de teatro, exposiciones y actividades que lo han convertido en un punto ineludible de la vida cultural valenciana.   

Vista de la exposición ‘Van Gogh Alive’. Imagen cortesía del Ateneo Mercantil.

Emprender en el mundo del arte

#EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting
Seminario ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, impartido por Marta Pérez Ibáñez
Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez
Sevilla 5, València
Viernes 7 (de 16:00 a 20:00) y sábado 8 (de 10:00 a 14:00) de junio de 2019

La Fundación Cañaba Blanch, el Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez y MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, organizan los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting, cuya primera edición concluirá el próximo fin de semana con la realización del seminario ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, impartido por Marta Pérez Ibañez, historiadora, investigadora especialista en el mercado del arte y gestora cultural, miembro del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) y que ha sido docente en la Universidad de Nebrija, entre otras instituciones.

Los contenidos fundamentales del curso se aproximarán a la figura del artista profesional mediante la intercesión de conceptos como branding, mercado del arte, comunicación offline (objetivos y estrategias, imagen, composición curricular, etc.) y autogestión (administración y economía,aspectos legales y derechos del artista, entre otros), así como perfilarán un mapa del artista “ante el reto del nuevo mercado global”, en términos de autogestión sostenible y nuevos modelos de negocio, sustentados por razones de “equilibrio y coherencia para conseguir los mejoresresultados”.

La participación en el seminario ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, destinado a un máximo de 40 alumnos y con un coste de 20€ por participante, se llevará a cabo mediante inscripción previa a través del correo convocatorias@makma.net, indicando en el asunto “Seminario Encuentros CañadaBlanch en el Sporting” e incluyendo en el cuerpo del mail los siguientes datos: nombre completo, NIF y teléfono de contacto.

El criterio de selección final de alumnos se implementará por orden estricto de recepción de solicitudes. El equipo de organización de los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting se pondrá en contacto directo con la nómina definitiva de participantes para proceder con los trámiteseconómicos correspondientes al pago del seminario.

CONTENIDOS

1. Definiendo conceptos: el artista emprendedor.
-¿Quién es el artista? Hablemos de branding.
– El mercado del arte en la actualidad: agentes, circuitos…
-La relación entre el artista y el mercado.

2. El artista y la comunicación offline.
– Marcando objetivos: hacia dónde queremos dirigirnos.
– Diseñando estrategias: vías de acceso a los agentes del mercado.
– El artista como producto: nuestra imagen, nuestro curriculum, nuestros objetivos.
-La obra de arte como producto: nuestro dosier, la visita al estudio.

3. El artista y la autogestión.
– De nuevo, definiendo objetivos: relaciones con los agentes del mercado.
– Aspectos administrativos y económicos de la autogestión.
– Aspectos legales a tener en cuenta: los derechos del artista.
– El artista como empresario.

4. Consideraciones finales: el artista ante el reto del nuevo mercado global.
– El globalizado mercado actual del arte.
– Propuestas para tiempos de crisis: la autogestión sostenible y los nuevos modelos de negocio.
– Casos de éxito: los artistas en el mercado.

5. Colofón: equilibrio y coherencia para conseguir los mejores resultados.

MAKMA

La estupidez del arte

Sobre la dignidad de los artistas y del mercado del arte
Valencia
Martes 21 de mayo de 2019

1.Había una cierta dignidad en aquellos artistas antiguos que fueron desplazados por los modernos allá por el siglo XVIII. Pero los modernos llegaron con su espíritu libertario y rompieron sus lazos con el tirano y restrictivo Poder, ese que les imponía los asuntos que debían pintar y además con la adecuada forma de representarlos. Así, llegó el siglo XIX y los artistas se liberaron definitivamente de los despóticos Reyes y de los malditos Arzobispos. Y aceptaron las consecuencias, quedar expuestos y estar sujetos a una demanda mucho más inestable y abstracta: el mercado. Como todos ustedes saben Van Gogh sería un perfecto representante del artista moderno; la libertad de poder hacer lo que le viniera en gana fue el precio que tuvo que pagar para no comerse un rosca. Había una cierta dignidad en aquellos artistas modernos que desplazaron a los antiguos aún cuando esto les supusiera comer raspas de sardina (en nombre de la libertad, claro).

Autorretrato de Vincent Van Gogh.

2.Ahora los artistas son otra cosa, carecen de dignidad. Y sus prescriptores también, pero vayamos primero con los artistas. Criados en su propia autosuficiencia -la que deviene de ser más resolutivos y acomodaticios que sus mayores- los artistas del hoy nadan sin guardar la ropa y por eso están permanentemente humedecidos. Se valen de la tecnologización globalizadora para ser hippies con sus perfiles y sus followers, pero sueñan con que un matrimonio maduro les pague las cervezas y las nikes; son relativistas de libro pero necesitan tranquilizantes cuando alguien no entiende sus pesadillas. Dicen rechazar el mercado por sus vinculaciones a la economía liberal, pero en realidad todos son unas doñas ineses que se mueren por el abrazo de un cínico protector; les gusta ir de escépticos pero cuando la Consejería de Cultura de turno les llaman para cubrir un espacio con su contenido político/social, estos entran en trance místico. Se dicen comprometidos pero en realidad les gusta levitar.

La artista vasca Itziar Okariz.

3.Noticia (10 de mayo): “La artista vasca Itziar Okariz, que representa a España en la Bienal de Venecia, “mea en diferentes espacios públicos del mundo”; en un proyecto comisariado por el periodista también vasco Pelo Aguirre que se presenta como una iniciativa que “perfora y vacía” el espacio físico, a través del sonido, imagen escultura y arquitectura. Aguirre ha explicado que “es un pabellón en el que el cuerpo aparece representado y esta idea de perforación asociada al cuerpo me parece una metáfora importante y potente en esta edición”.

La verdad es que no sé quién es más tonto, si la artista (que se cree libre) o el prescriptor (que se cree poeta). Lo de menos es la acción de mear, que sin duda es tan inocua e inofensiva como cualquier otra mientras se haga en el nombre del arte*. Tampoco resulta relevante el hecho de si es o no arte la acción mientras la institución sea la que como tal lo señale. Como siempre**. No, lo que verdaderamente resulta hilarante es que se tomen en serio su supuesta influencia sobre la sociedad; lo que resulta desternillante es que crean estar cuestionando las convenciones sociales; que crean estar luchando contra el conservadurismo mientras son subvencionados por la misma Institución político/artística; que se crean provocadores defendiendo además su mismo discurso; y que se crean libres en su perfecta pose genuflexa. Ahora los artistas son, como decía, otra cosa, carecen de dignidad. No tienen mercado (porque el mercado no los quiere y ellos dicen odiarlo) y además son los lacayos de un Poder que sólo les ofrece unas migajas de basura, las que sirven para comprarlos. El que se mea soy yo.

Video de Cristina Lucas en el Centre del Carme.

4.El problema de los tontos es que nunca paran de trabajar, que nunca descansan. Noticia (17 de mayo): titular, “A golpes contra el patriarcado”; subtitular, “Cristina Lucas y Eulalia Valldosera critican en el Carme la tradición artística dominada por el hombre” Y en las fotos que ilustran el artículo vemos a Cristina Lucas destrozando con una maza una réplica del Moisés de Miguel Ángel. Todo muy original e imprevisible como puede verse. Pero por si alguien no se había dado cuenta de la originalidad del concepto y del riesgo que comporta el discurso respecto a la Institución llega su prescriptor, el director del Museo y dice que “se trata de una apuesta por visibilizar la falta de mujeres en colecciones públicas” y alaba esta exposición por situarse en contra “del relato oficial” en el arte, donde “la mujer queda relegada a un segundo plano”. Respecto a lo de estar en contra “del relato oficial” insto a los no perezosos a investigar en las hemerotecas (físicas y digitales, para que contabilicen y analicen los impactos mediáticos, así como la cantidad de eventos “En Femenino”). Respecto a la segunda les aconsejo que lean este post: https://albertoadsuara.blogspot.com/search?q=arte+mujeres (El texto del post es un exabrupto sin gracia estilística pero deja claras las cosas)

5.Había una cierta dignidad en aquellos artistas antiguos que fueron desplazados por los modernos allá por el siglo XVIII. Y también la había en aquellos artistas modernos que pagaron un alto precio por aceptar la libertad de no tener amos. Ya digo, los artistas del hoy, unas doñas ineses en búsqueda de un Don Juan adulador pero canalla.

*Así que los que siempre centran el problema en la tesitura de si es o no arte una bravuconada mejor que se callen, porque su ignorancia es tan grande como la de quienes se llevan las manos a la cabeza porque no entienden nada. La cuestión nunca ha sido dilucidar si es o no arte un “montón de ladrillos” o una “lata de mierda” mientras hayan sido señalados por la Institución; la cuestión es saber cuánto han aportado -humanísticamente- a la Humanidad aún con toda su carga teórica.

**Lo que resulta verdaderamente provocador, transgresor e intranquilizador es ver a todas esas niñas que mean en público en plena calle, durante la farra y sin vergüenza alguna. A ver si os enteráis, pardillos, todo lo hecho en nombre del arte queda desactivado por el mismo hecho de hacerse en nombre de la institución. De hecho, nada hecho en el nombre del arte puede ser eficaz, -en tanto que transgresión comprometida-, porque no puede ser otra cosa que espectáculo manierista y patético.

Video de Cristina Lucas en el Centre del Carme

Alberto Adsuara

Plaza pública, Plaza 10 Sentidos

‘Bestias’. Festival 10 Sentidos
Plaza del Ayuntamiento de València
Sábado 11 de mayo de 2019 de 11:00 a 22:00

La Plaza del Ayuntamiento de València vuelve a convertirse en la Plaza 10 Sentidos al ser invadida por una jauría de bestias salvajes… y creativas. El enclave acoge una de las grandes citas del Festival 10 Sentidos, el encuentro con las artes vivas que, bajo el patrocinio de Caixa Popular, se celebra en València durante el mes de mayo y que lleva este año por lema, precisamente, ‘Bestias’.

Con la jornada del día 11 se aspira, además, a sacar las artes vivas a la calle y a que quien pasee por ella se encuentre con una multitud de propuestas programadas a lo largo del día. De esta manera, la zona acogerá una selección de actuaciones musicales, intervenciones artísticas, danza, performances y piezas dirigidas a todo tipo de públicos. Dentro de las propuestas destinadas al público infantil, destaca el taller ‘Deja tu huella’, a cargo de RIMA, con el que se plasmarán las distintas reflexiones que los más pequeños extraen de los contextos más violentos o, ya por la tarde, a las 18:00, la compañía Ángeles de Trapo representará su pieza teatral ‘Error 404’, sobre Steve, un joven sumergido en un mundo plagado de aparatos tecnológicos.

Imagen de la pieza ‘La Oscilante’, de Pol Jiménez. Fotografía cortesía del Festival 10 Sentidos.

Con el ánimo de alentar a la participación de los transeúntes, durante la jornada tendrá lugar una masterclass abierta de artes marciales impartida por Borja Lull, y los protagonistas de la danza comunitaria ‘Beast Dance’, impulsada por el coreógrafo neoyorquino Shamel Pitts, tendrán oportunidad de mostrarla de nuevo en horario de mañana y tarde.

Entre las citas musicales se encuentran el recital de la valenciana Elma Sambeat y los conciertos de Antonio Galera y TIPEX, quienes harán sonar la plaza a lo largo del día con ritmos mediterráneos, punk y hasta con notas goyescas. Por su parte, el programa escénico de la Plaza 10 Sentidos reunirá a las 12:00 a DOOs Colectivo, que con su pieza ‘El fin de las cosas’ hará una llamada a la reflexión individual. Otra compañía también dispuesta a hacernos pensar, y que fue premiada en el Certamen Coreográfico 10 Sentidos de 2016, es Colectivo El Brote. Esta ocasión vuelven a València con ‘Sin·Vergüenzas’, con la que trabajan en la visibilización y normalización de los cuerpos no normativos. Su actuación está programada a las 12:30, pero antes será el turno de Camille Voyenne, quien tiene preparada una performance que promete no dejar al público indiferente. La idea del otro y la vibración constante de lo binario corre a cargo de Pol Jiménez. A las 13:00 interpretará una de sus piezas, ‘La Oscilante’, que investiga las posibilidades de una danza agénero.

La programación se retomará por la tarde a las 18:30 con el recital poético ‘Quieroynopuedo’, de CANTATATICÓ. Liderados por Jesús Ge, estos cinco intérpretes buscarán la provocación a través de la poesía sonora. A las 19:30, el flamenco inclusivo llegará con José Galán y ‘Sueños reales de cuerpos posibles’, pieza que hace un llamamiento a la libertad creadora y a la diversidad revalorizando otros cánones alejados de prejuicios y tópicos.

Imagen del grupo TIPEX. Fotografía cortesía del Festival 10 Sentidos.

Otras propuestas que también se sucederán a lo largo del día en la Plaza 10 Sentidos son las de Gerardo Esteve, Grup BYE y M.ª Jesús González y Patricia Gómez. Esteve desarrollará una acción participativa, que lleva por título ‘Más Despacio’, y en la que su objetivo es contrarrestar el arrollador ajetreo urbano de la ciudad de València. Por su parte Grup BYE, que ya formaron parte de la inauguración del Festival, traen de nuevo la iniciativa ‘¿Quién mató a las ardillas?’, en la que el público podrá contribuir a finalizar la obra aportando su Confesiones Bestias. Completa la programación el proyecto documental ‘À tous les clandestins’, de M.ª Jesús González y Patricia Gómez, que recoge los testimonios dejados por migrantes retenidos en los CIES y que utilizará como soporte las marquesinas de las paradas de autobús que rodean la plaza.

Otras actividades en el fin de semana


Greta Alfaro encuentra refugio en 10 Sentidos para exhibir su último trabajo, ‘Fall on us and hide us’, en el que se sirve de elementos iconográficos revisitados para aunar actualidad y cultura barroca. Estas son las señas de identidad que definen el último proyecto que la artista navarra expone hasta el próximo 19 de mayo. Así como su título remite al sexto capítulo del Apocalipsis, el lugar en el que se ubica esta muestra va en consonancia: el refugio antiaéreo de Serranos.

Imagen de una de las piezas de ‘Fall on us and hide us’, de Greta Alfaro. Fotografía cortesía del Festival 10 Sentidos.

Si lo que antes era lienzo ahora es pantalla, la exposición abre un camino en el que es posible encontrarnos con un barroco latente en nuestra vida diaria y lo demuestra a través de la puesta en imágenes en movimiento. El público asistente se encontrará con una videoinstalación que comienza en penumbra y que se va configurando a medida que un ballet de luces estroboscópicas ilumina la escena al ritmo de una melodía electrónica. En sintonía con trabajos anteriores, Alfaro concentra su propuesta en escenarios inusuales en los que se hace valer de vídeos para el registro de imágenes basadas en hechos reales. Los horarios de visita son de miércoles a sábado de 18:00 a 20:00 y el domingo de 11:00 a 13:00.

El compromiso social de 10 Sentidos y su firme voluntad de invitar a un replanteamiento de ciertas creencias y convenciones, quedan reflejados en proyectos como el que representará Doris Uhlich en el Palau de les Arts el domingo 12 de mayo a las 19:00. En ‘Every Body Electric’ renueva su trabajo con personas con discapacidad física y reitera su concepción cuerpo como el eje sobre cuya fuerza cada individuo se conecta con el mundo, como un organismo dinámico “repleto de capas e historias dormidas”.

De esta manera, la pieza constituye una propuesta tan sencilla como radical para explorar el potencial del cuerpo a través de la danza, a hacerlo visible. Así, sillas de ruedas, prótesis y muletas salen a escena como extensiones del cuerpo del cuerpo humano, creando estilos de baile únicos y personales. El poder explosivo, pero también la poesía suave o contundente de ‘Every Body Electric’, reside en última instancia en la forma en la que los intérpretes perciben sus cuerpos y cómo estos son percibidos. No es casualidad, pues a menudo, las obras de Uhlich muestran la danza como un medio de liberación que aleja al cuerpo de la duda y de las tendencias regresivas.

Imagen de ‘Gospel por the Present Time’, de Camille Voyenne’. Fotografía cortesía del Festival 10 Sentidos.

MAKMA

Hacia la profesionalidad del artista visual

#EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting
Organizan: Fundación Cañada Blanch, Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez y MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea
Sporting Club Russafa
Sevilla 5, València
Viernes 17 de mayo de 2019 a las 19:00

La Fundación Cañaba Blanch y el Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez, en colaboración con MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, organizan los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting, cuya primera edición, que tendrá lugar entre mayo y junio de 2019, se postula bajo el lema ‘Hacia la profesionalidad del artista visual’, con el objetivo de procurar un diagnóstico fidedigno y actual –mediante el desarrollo de una mesa redonda– de las diversas circunstancias y vicisitudes laborales en las que se encuentran numerosos creadores, a la par de ofrecer, a través de un seminario, un mapa de herramientas y estrategias con las que reorientar y enmendar su situación de inestabilidad profesional.

MESA REDONDA (VIERNES 17 DE MAYO DE 2019)

#EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting iniciará sus contenidos con la celebración de la mesa redonda ‘Hacia la profesionalidad del artista visual’, que tendrá lugar en la sede del Sporting Club Russafa (Sevilla 5, València), el viernes 17 de mayo de 2019 a las 19:00.

Formarán parte del debate Marisa Giménez Soler –comisaria y galerista del Museo del Ruso (Alarcón, Cuenca), Emilio Gallego –artista y representante de la Asociación de Artistas Visuales de València, Alicante y Castellón (AVVAC)–, Felicia Puerta –artista y profesora de Metodología de Proyectos de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos (UPV)–, Ismael Teira –artista y miembro del consejo editorial de MAKMA– y Lucía Peiró –artista y representante del Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez–, quienes serán moderados por Salva Torres, en calidad de periodista cultural de El Mundo Comunidad Valenciana y director de la revista MAKMA.

Un instante del happening poético ‘¿De qué viven los artistas?’, con Rosa González y Javier Seco. Fotografía cortesía de Laquerencia Producciones.

Esta primera jornada de los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting será rubricada con la escenificación, a partir de las 20:00, de la pieza ‘¿De qué viven los artistas?’, de Rodrigo García, Pedro Gabo y Javier Seco, y protagonizada por Rosa González y Javier Seco, de la compañía Laquerencia Producciones; un mordaz e hilarante happening poético interdisciplinar “cargado de denuncia y sátira, que cuestiona los papeles que juegan el azar, el dinero, el prestigio o el triunfo en la práctica artística, propiciando, junto al espectador, un viaje lúdico y experimental. En definitiva, “las contradicciones e inseguridades de un alma artista y su batalla diaria con el ego y las apariencias”.

SEMINARIO (VIERNES 7 Y SÁBADO 8 DE JUNIO DE 2019)

Bajo el título ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, Marta Pérez Ibañez –historiadora del arte, gestora cultural, miembro del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) y docente en la Universidad de Nebrija, entre otras instituciones– impartirá en el mes de junio un seminario de doble jornada (viernes 7, de 16:00 a 20:00, y sábado 8 de junio, de 10:00 a 14:00).

Los contenidos fundamentales del curso, que clausurará la primera edición de los EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting, se aproximarán a la figura del artista profesional mediante la intercesión de conceptos como branding, mercado del arte, comunicación offline (objetivos y estrategias, imagen, composición curricular, etc.) y autogestión (administración y economía,
aspectos legales y derechos del artista, entre otros), así como perfilarán un mapa del artista “ante el reto del nuevo mercado global”, en términos de autogestión sostenible y nuevos modelos de negocio, sustentados por razones de “equilibrio y coherencia para conseguir los mejores
resultados”.

La participación en el seminario ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, destinado a un máximo de 40 alumnos y con un coste de 20€ por participante, se llevará a cabo mediante inscripción previa a través del correo convocatorias@makma.net, indicando en el asunto “Seminario EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting” e incluyendo en el cuerpo del mail los siguientes datos: nombre completo, NIF y teléfono de contacto.

El criterio de selección final de alumnos se implementará por orden estricto de recepción de solicitudes. El equipo de organización de los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting se pondrá en contacto directo con la nómina definitiva de participantes para proceder con los trámites
económicos correspondientes al pago del seminario.

MAKMA

Arte y percepción visual

Antes del Arte – 50 anys després
Sala Martínez Guerricabeitia del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 9 de junio 2019

Corrían los últimos años de los sesenta, la llamada década prodigiosa, y el ensayista, crítico y fundador del Grupo Parpalló, Aguilera Cerni, ejercía en Valencia de gurú de las artes plásticas. Tras culminar distintas etapas, pasando por el informalismo, el arte normativo y la figuración crítica, acuñando el término de Crónica de la Realidad para este último estadio, se decidió a promover el colectivo artístico Antes del Arte, con el que pretendía abrir una nueva fase en su búsqueda de innovación y análisis de las expresiones artísticas, conectándolas esta vez de alguna forma con la ciencia.

Antes del Arte – 50 anys després, en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau hasta el 9 de junio, recupera los trabajos de este grupo de artistas que plasmaron en sus obras los planteamientos de Aguilera Cerni en esa fase de su trayectoria a modo de laboratorio experimental. Incluye unos 40 objetos plásticos en total, firmados por artistas de distintas edades y estilos: Michavila, Sanz, Sempere, Sobrino, De Soto, Teixidor e Yturralde. Además, la muestra se ambienta sonoramente mediante composiciones de los músicos Marco y Llàcer.

De Soto. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

De Soto, ‘La estructura metálica’. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

“El objetivo era crear diversos artefactos, en muchas ocasiones dispositivos móviles o lumínicos, que proporcionaran al espectador determinadas experiencias ópticas, perceptivas o estructurales”, explica Santiago Pastor Vila, comisario de la exposición. “Si bien se ha dicho que se trataba de tender puentes entre el arte y la ciencia, lo que se buscaba realmente era hacer avanzar el arte, intentando superar el desfase que existía entre esta disciplina y la ciencia, mucho más desarrollada”. Pastor destaca cómo se procuraba “recurrir, en el campo artístico, a determinadas tácticas de sugestión usadas por la publicidad, el cine  y los medios de comunicación, utilizando determinados efectos ópticos, que debían ser detectados, aislados y ejemplarizados”.

El colectivo Antes del Arte nació después de una serie de reuniones celebradas a casa del crítico Aguilera Cerni, con el propósito de revitalizar el arte geométrico por el cual ya se había interesado el Grupo Parpalló, creado a finales de 1956. La trayectoria histórica del grupo, de una singular importancia en el arte contemporáneo español, transcurrió entre 1968 y 1969, dejando muestra de sus principios artísticos en tres exposiciones celebradas, respectivamente en Valencia, Madrid y Barcelona.

Michavila, 'Helicoidal'. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

Michavila, ‘Helicoidal’. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

Producida por el Vicerrectorado de Cultura i Esport y la Fundació General de la Universitat de València, a través de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia, con la colaboración de Banco Santander y Heineken, Antes del arte – 50 anys després propone pues una mirada científica al mundo del arte, o más exactamente considerar las posibilidades de acción comunes entre ambos campos del conocimiento.

La filosofía del grupo estaba enmarcada por los giros geométricos del arte, interesado en el campo de la psicología perceptiva y trataba de promover encuentros entre la actividad artística y los métodos empíricos de las ciencias. “Realizaban trabajos y pruebas sobre teorías ópticas que se están descubriendo y difundiendo en ese momento, como las teorías de Penrose; trabajan con un profesor de óptica, Mariano Aguilar, comparten lecturas con Aguilera Cerni, etcétera,” explica José Pedro Martínez, director de actividades de la Col.lecció Martínez Guerricabeitia.

Yturralde, 'Primera figura imposible (falso tridente)'. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

Yturralde, ‘Primera figura imposible (falso tridente)’. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

La muestra ha supuesto un importante esfuerzo de búsqueda y recopilación de las piezas, en algunos casos también de restauración, pues al tratarse de obras de carácter experimental solían usarse materiales endebles. Ha sido decisiva la colaboración de entidades y organismos, como l’IVAM, el MACA de Alicante, la Fundació Bancaixa o la Fundación Juan March y el Museo Francisco Sobrino entre otros. La coordinadora técnica es Lydia Frasquet Bellver

La exposición está dividida en tres espacios. En primer lugar, las diferentes obras previas de Michavila, Sanz, Sempere, Sobrino, Teixidor e Yturralde, antes de 1968 y 1969. La segunda parte de la muestra se centra en la producción de Antes del Arte, una concepción de la creación artística desde una perspectiva experimental, donde la óptica, la geometría o la cinética toman parte. En el tercer espacio, las obras de los autores una vez concluida la experimentación con el arte y sus variaciones. Yturralde, por ejemplo, continuó en la misma línea de sus trabajos previos en Antes del Arte; otros, como De Soto, siguieron caminos bien distintos.

Sempere, 'Ley de la buena forma'. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

Sempere, ‘Ley de la buena forma’. Imagen cortesía de Santiago Pastor.

Bel Carrasco