Radiografía de la sociedad valenciana

La sociedad valenciana en transformación (1975-2025)
Universitat de València
Centre Cultural La Nau
Martes 15 de enero de 2019

¿Cómo ha evolucionado la sociedad valenciana en las últimas cuatro décadas? ¿Cómo se ha transformado el territorio, el modelo laboral y familiar, o las prácticas de consumo y ocio? ¿Qué ha sucedido y qué está sucediendo? Un total de 50 docentes de universidades públicas valencianas han participado en el exhaustivo volumen ‘La sociedad valenciana en transformación (1975-2025)’. Este libro es fruto de la colaboración de un nutrido grupo de especialistas provenientes de la Sociología, la Economía, la Geografía, la Antropología o la Ciencia Política y tiene como objetivo ofrecer una radiografía actualizada de la sociedad valenciana que sirva para comprender de forma pormenorizada los aspectos básicos de su estructura y las dinámicas de las últimas décadas.

El libro se ha presentado en el Centre Cultural La Nau y ha contado con las intervenciones de Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València y director del volumen; Pedro García Pilán, coordinador del volumen y Vicent Flor, director de la Institució Alfons El Magnànim. Estructurada en 14 capítulos y a lo largo de casi 600 páginas, se abordan cuestiones tan fundamentales como las tendencias demográficas, el modelo territorial ecológico y económico, la estructura laboral, las desigualdades socioeconómicas, los modelos familiares, las transformaciones de las relaciones de género, la situación de las políticas sociales y educativa, la cultura, los valores, las dinámicas del sistema político y -lo que representa una absoluta novedad respecto a trabajos anteriores- el estado del sistema judicial.

Portada del libro

Portada del libro ‘La sociedad valenciana en transformación’.

‘La sociedad valenciana en transformación’ es un informe de la situación socioeconómica y político-cultural de la Comunidad Valenciana que sigue la línea de los estudios y publicaciones de Estructura Social que se han venido realizando durante el siglo pasado, siendo la última de similares características la obra coordinada por el profesor Manuel García Ferrando, catedrático de sociología, ‘La sociedad valenciana de los 90′ (publicada en 1992 por Alfons el Magnànim).

En este sentido, de acuerdo con los directores de este proyecto, puede decirse que durante casi 30 años ha habido una carencia de investigación de estas características y ha sido necesario una reinvención de Alfons el Magnànim para que fuera posible este proyecto. Durante tres años un equipo de investigación interuniversitario e interdisciplinar ha estado trabajando en el informe que ahora se presenta.

A modo de síntesis, el volumen concluye con unas reflexiones sobre autogobierno y Estado de bienestar, que suponen también una llamada de atención acerca de la necesidad de conseguir una mayor implicación ciudadana en la acción política y democrática.

El libro concluye que la sociedad valenciana es demográficamente madura (caída de la natalidad y aumento de la esperanza de vida), urbana y volcada en el litoral, económicamente abierta e internacionalizada, centrada en los servicios, digitalizada en la vida cotidiana pero con una insuficiente relevancia de la economía del conocimiento, con cambios en la composición interna de la estructura social, multicultural e individualizada en sus valores, con diversidad de formas familiares, que valora la democracia, al tiempo que recela de su funcionamiento e incluso lo critica.

La tasa de paro y el fracaso escolar se sitúan por encima de la media española y la distribución de la renta ha empeorado en las últimas décadas, de manera que la tasa de población en riesgo de pobreza es elevada. La crisis de la economía valenciana también ha sido más intensa que la del resto de España y el retroceso del PIB ha puesto de manifiesto las debilidades del modelo precedente de crecimiento. De hecho, en los últimos 25 años el PIB per cápita de la Comunidad ha crecido un 25% mientras que el del resto de España lo ha hecho en un 36%, la industria ha reducido su participación en el PIB y ha caído su peso en el empleo y la productividad del trabajo es baja y ha crecido poco, situándose en un 4% por debajo de la media española.

Por otra parte, de acuerdo con los autores, en este momento de la salida de la crisis no son los servicios avanzados los que lideran la recuperación del crecimiento y la modificación de la estructura productiva, sino los tradicionales ligados al comercio, el transporte y la hostelería, hecho que explica que la Comunidad Valenciana ofrezca unos salarios más bajos que la media española.

Vicent Flor, Antonio Ariño. Foto de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

De izda a dcha, Vicent Flor, Miguel Ángel García Calavia, Antonio Ariño y Pedro García Pilán. Foto de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

En el conjunto del Estado, de acuerdo con uno de sus autores, el profesor Joaquín Azagra, la Comunitat Valenciana, se sitúa en una posición intermedia, con algunas fortalezas en su modelo productivo, pero con tantas o más debilidades: un peso razonable de la agricultura con alto nivel comparativo de productividad, una industria en retroceso, una especialización constructora y una reducida importancia del sector público por su endeudamiento.

Por otra parte, el nivel de vida de los hogares valencianos se ha deteriorado de forma importantes desde 2007 y este deterioro ha sido mayor que el experimentado en el ámbito nacional. Si entre 2007 y 2014 los hogares españoles vieron disminuir su renta familiar en un 20% de promedio, en la Comunidad Valenciana está caída fue de un 24%. Estas cifras reflejan el impacto negativo que la crisis ha tenido sobre las economías domésticas. En 2019, la renta por habitante se sitúa en el 89% de la media española.

En el libro también se analizan las valoraciones de diversas esferas vitales destacando el aprecio de la familia, situándose como el ítem mejor valorado. A continuación y con valores cercanos a 8 se ubican los ámbitos del trabajo, los amigos y el tiempo libe. En un tercer escalón, muy inferior se halla el asociacionismo, la política y religión con un 5,06, 4,35 y 4,25, respectivamente. Eso sí, el concepto de familia ha cambiado sustancialmente, de una familia nuclear heterosexual a una pluralidad de formas de vida, donde tienen cabida no solo las familias reconstruidas después de las separaciones sino también la constitución de hogares homoparentales.

Cañada Blanch presenta su programa de actividades

Fundación Cañada Blanch
Avance de programación
De septiembre a noviembre de 2018

Fundación Cañada Blanch comienza su programación de actividades con el Encuentro Cañada Blanch, ‘Teatro y compromiso’, con el actor y autor Juan Diego Botto. La cita tendrá lugar el próximo 19 de septiembre a las 19:30 horas en el Centre Cultural La Nau. El acceso para el público será libre hasta completar aforo.

El comprometido actor charlará con la periodista Mariola Cubells sobre su trayectoria profesional y su último proyecto: la nueva pieza teatral, ‘Una noche sin luna’, un texto sobre Federico García Lorca y la fatídica noche de su asesinato, que se estrenará a mediados de enero. También hablarán sobre su recorrido cinematográfico con algunas de sus piezas más significativas.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

La fundación empieza así una temporada más con nuevas energías y una agenda repleta de actividades para los próximos meses. Ejemplo de ello es la XVII edición del curso de Especialización en Turismo Cultural que se desarrollará hasta diciembre y que comenzará en breve. Una edición especial que forma parte del Año Europeo del Patrimonio Cultural y que cuenta con la colaboración de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte; Turisme Comunitat Valenciana y la Federació Valenciana de Municipis i Províncies.

El próximo 27 de septiembre a las 19:30 horas en el Paraninfo de La Nau volverán los Diálogos Cañada Blanch, charlas de debate y reflexión con profesionales de distintos sectores que en esta ocasión se centrará en el liderazgo, bajo el título ‘Necesidad de un nuevo liderazgo para humanizar la empresa’.

Caterina Ruiz de Ojeda se encargará de conducir la tarde con José María Guibert, rector de la Universidad de Deusto e Irma Jiménez Guler, Directora de asuntos corporativos Hewlett Packard.

Un año más se abre la convocatoria de candidaturas para obtener la beca Fundación Cañada Blanch-LSE. Un premio de 7.000 euros que se otorga para financiar una estancia formativa y de investigación a titulados superiores de la Universitat de València en la universidad inglesa LSE, a través de Cañada Blanch Centre for Contemporary Spanish Studies.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

Los Diálogos Cañada Blanch continuarán en octubre con el escritor Antonio Orihuela y Ana Santos Aramburo, Directora General de la Biblioteca Nacional. Una ocasión que servirá para hablar sobre el futuro de las pequeñas editoriales, conducido por el Vicerrector de Cultura y Deportes, Antonio Ariño, dentro del marco del Festival del libro SINDOKMA, que un año más se celebrará en las instalaciones de La Nau, del 25 al 28 de ese mes.

Ya en noviembre la fundación acogerá la presentación de Susana Chillida que hablará de la película sobre su padre, el artista Eduardo Chillida y del escritor Eduardo Iglesias quien dará a conocer su nueva novela. Además, para finales de ese mismo mes se están ultimando los detalles del Concierto Berklee-Cañada Blanch en Burriana, ciudad natal del fundador Vicente Cañada Blanch.

Y en noviembre también volverá a celebrarse el ciclo de divulgación Ciencia Cañada Blanch, conocido como ‘Conect Talks’, un interesante conjunto de charlas distendidas que sirven para introducir a la sociedad en los últimos avances en el campo de la ciencia.

Sobre Fundación Cañada Blanch

Fundación Cañada Blanch es una entidad independiente y sin ánimo de lucro que acerca la educación y la cultura a la sociedad. Promueve la innovación social a través del diálogo, la transmisión de valores y conocimiento, y la apuesta por el talento. Su actividad se extiende al Reino Unido donde su fundador, D. Vicente Cañada Blanch, inició su mecenazgo pionero y labor social.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

 

Joan Verdú, lo que el silencio esconde

Joan Verdú. Bonus Track
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 30 de septiembre de 2018

Joan Verdú: “No me gusta el arte político”.
Enrique Carrazoni: “¿Te refieres a las malas artes de los políticos?”
JV: “Soy apolítico”.
EC: “¿Piensan por ti los políticos?”
JV: “Los políticos no tienen ese don, sólo dan problemas y luego dicen que los resuelven”.
EC: “No sé por qué me he acordado de Groucho”.
JV: “¡Otro apolítico y pentapolitano!”

Esta conversación con Joan Verdú (Alzira, 1959-2017) la recoge tal cual el propio Carrazoni en el catálogo de la exposición que La Nau le dedica al artista valenciano bajo el título de Bonus Track. En ella, cuando al nombrar Verdú a los políticos su amigo se acuerda de Groucho Marx, se está haciendo alusión a esta frase del genial actor: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Human touch, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Human touch, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Que Carrazoni se hiciera eco de Groucho para referirse a Verdú no es casual. Su  humor “corrosivo, ácido, irónico y mordaz”, adjetivos empleados por José Pedro Martínez, responsable de la Colección Martínez Guerricabeitia, atraviesa toda la obra de quien huía de la política, para cebarse con ella. “Toda su obra es política, en el sentido fuerte del término”, puntualizó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la muestra que hasta el 30 de septiembre sirve de homenaje a su figura.

Groucho, por seguir tirando del hilo que une al actor con el artista, dijo en cierta ocasión: “Inteligencia militar son dos términos contradictorios”. Verdú, por mucho que en su obra las alusiones a la política estuvieran muy presentes, también entendía como contradictorios los términos arte político, de ahí que no le gustara, tal y como aclara al comienzo de su conversación con Carrazoni. Y no le gustaba porque esa política de trincheras no iba con su carácter abierto, jovial, interrogativo y siempre ocurrente.

Rabbit 007, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Rabbit 007, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Así lo recuerda también Sebastián Nicolau, otro de los artistas pertenecientes al grupo Cazadoras Asociados que Verdú impulsó, y para quien el artista era un derroche de imaginación: “Sebaaas se me ha ocurrido una cooosaaa…”. Prorrumpía de esa forma, tras dar una buena calada al cigarro, porque “Joan fumaba mucho; mucho”, apostilla Sebastián Nicolau. Fumaba y dibujaba: “Pintaba sin parar. Podía sentarse y estar horas y horas pintando”, señala Mavi Escamilla, comisaria de Joan Verdú. Bonus Track. Una “pista adicional” que le ofrece La Nau con la exposición que reúne una treintena de obras desde sus inicios en 1988 hasta la actualidad.

José Pedro Martínez aclaró que la muestra estaba prevista con antelación. “Hace tres años que contactamos con él para que la hiciera, porque aunque no tenemos obra suya en la Colección Martínez Guerricabeitia, encaja perfectamente por su discurso plástico”. Algunas obras están inacabadas por culpa de una muerte que se lo llevó antes de lo previsto. “En la vida le había visto trabajar tanto. La cabeza le iba a mil por hora”, recuerda su hijo Tomás Verdú, quien explica la exposición como un chorro de energía: “Entras y genera vida”.

Una vida, como su obra, repleta de “subtextos e hipertextos que resuenan en la sociedad contemporánea”, a modo de juegos de palabras, iconos pop trasladados a su universo mordaz y colorista, y advertencias como ésta: “Lea las instrucciones de esta obra de arte y consulte a algún crítico”. A esta se refirió Ariño en los siguientes términos: “Es la crítica más mordaz que he visto al arte contemporáneo”. O esta otra: “En este local está permitido el consumo de sueños y otras sustancias inconscientes”.

MonsterCard, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

MonsterCard, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

El calendario Dailyland, al que se le han arrancado algunas hojas para llegar al mes de noviembre de 2017 en el que ocurrió su muerte, recoge a una pin up erótica, bajo la cual se puede leer: “Viajes El Corte en las Ingles”. Una tarjeta Master Card se convierte a sus ojos en una Monster Card, flanqueada por los famosos monstruos teleñecos. Y hasta el famoso James Bond se transforma en Rabbit 007, conejo que atraviesa igualmente la obra de Verdú. Preguntado su hijo por esta circunstancia, aseguró que se trataba de “uno de sus símbolos, que lleva a su estilo pop; en el conejo no hay maldad”.

Ariño alude a cierta doblez en su trabajo: “Lo que tus ojos ven esconde otra realidad oculta”. Por eso el vicerrector de Cultura habla de una “apuesta por descubrir esa dimensión de trastienda”. Dimensión a la que se llega sin las prisas y azoramientos que impone la sociedad consumista de la que, paradójicamente, dio también buena cuenta Verdú: “Estas obras no necesitan libro de instrucciones, sino calma para ver lo que oculta”, insiste Ariño.

Obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

En Swissh (2017), el artista juega con la cruz roja, la farmacia, Suiza y una enfermera pidiendo silencio, para alertarnos de cierta evasión bancaria. Mavi Escamilla se refiere a ello revelando una vez más otro juego de palabras: “Botín quin y el silencio bancario”. Y en la instalación de hierro pintado, Verdú realiza un matamoscas con la forma del mapa de España, “que tiene una fuerza extraordinaria por el momento en que vivimos”, subraya Ariño.

Su filosofía fundamental, título de una de sus piezas, viene a resumir el talante de Joan Verdú. En ella, aludiendo a los personajes del cómic Snoopy, dice en cuatro viñetas: “¿Cómo ha ido hoy el cole?” “¡Bah!” “Solo preguntaba” “Es mi nueva filosofía…¡Bah! De ahora en adelante nada me preocupa. ¡Bah, bah, bah!”. Tomás Verdú señaló que trabajó hasta el último momento como si la enfermedad no fuera con él. “¡Bah!”. Y es así, con su obra de cuerpo presente en La Nau y a rebufo del aire “marxista” aludido, como Joan Verdú exclamaría para acabar: “Perdonen que no me levante”. Ahí está su obra para lo que gusten.

Swisshh, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Swisshh, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

Armengol, Heras e Yturralde donan cinco obras

Donación de obras a la Universitat de Valéncia
Cinco piezas de los artistas Artur Heras, José María Yturralde y Rafael Armengol
Sala Acadèmia de La Nau
Miércoles 28 de marzo de 2018

La Sala Acadèmia de La Nau ha acogido este miércoles 28 de marzo la donación a la Universitat de València de cinco obras de los artistas contemporáneos Artur Heras, José María Yturralde y Rafael Armengol. El acto ha contado con la presencia del rector de la Universitat, Esteban Morcillo; la rectora electa, Mavi Mestre; el vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño; y los tres artistas. Todas las obras donadas son de gran formato y han formado parte de exposiciones temporales realizadas recientemente por la Universitat de València, lo que demuestra el reconocimiento de la institución con los artistas valencianos contemporáneos.­­

El artista setabense Artur Heras ha donado dos de las obras de su serie ‘Executats’: ‘S.P.A. 2.3.74’, que corresponde al retrato de Santiago Puig Antich, el último ejecutado por el franquismo por medio de garrote vil en esa fecha, y ‘AOE 27.9.1975’, que ilustra a Ángel Otaegui Extebarria, uno de los últimos militantes de ETA fusilado por el régimen franquista. Ambas obras (150 x 120 cm) fueron producidas en 2016 y formaron parte de la exposición organizada por la Universitat de València en La Nau ‘Artur Heras. No ficció. Obsolescència i permanència de la pintura’. En esta muestra el artista reflexionaba sobre los conceptos de la no ficción en la pintura a través de más de 400 obras.

Durante el acto también se ha formalizado la donación de la obra de Artur Heras, ‘Diálogo recóndito’ (140,5×170 cm), un óleo sobre lienzo, tierra y papel, que se encontraba depositada en la Universitat desde 1965, fecha en la que el artista participó en un concurso de pintura.

‘Diphda’ (acrílico sobre lienzo, 170 x 187 cm, 2015) es la obra legada por el artista José María Yturralde en esta donación que enriquecerá el ingente patrimonio de arte contemporáneo de la Universitat de València. Esta pieza se mostró en la exposición ‘Yturralde. Cartografies del sublim’, una muestra organizada por la Universitat de València para visibilizar la producción más reciente de este referente de la abstracción contemporánea a través de once obras de gran formato que apelaban a la sensibilidad del público.

El artista Rafael Armengol ha donado la obra ‘Luis Vives II’. La pieza es un óleo sobre lienzo de 162×130 cm realizada ex profeso y se expondrá en la instalación ‘El juego del Color’, que ocupará el Claustro de La Nau a partir del día 12 de abril. En la actualidad, la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau acoge la exposición ‘Rafael Armengol. Parelles de Tiepolo’.

De izda a dcha, Antonio Ariño, Artur Heras, Mavi Mestre, Esteban Morcillo, Rafael Armengol y José María Yturralde, durante el acto de donación de las obras a la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

De izda a dcha, Antonio Ariño, Artur Heras, Mavi Mestre, Esteban Morcillo, Rafael Armengol y José María Yturralde, durante el acto de donación de las obras a la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

La Nau se hace eco de la escuela y sus maestros

Escoles i Mestres: dos siglos de historia y memoria en Valencia
La Nau
C / Universitat, 2. València
Hasta el 18 de marzo de 2018

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge ‘Escoles i Mestres: dos siglos de historia y memoria en Valencia’, una exposición que supone un homenaje a la figura de la escuela y sus maestros a lo largo de los casi dos siglos de existencia de la escuela pública y que podrá visitarse en la Sala Academia de La Nau hasta el próximo 18 de marzo.

La exposición tiene mucho de homenaje y pretende “honrar a la escuela y a sus maestras y maestros, procurando que quien la visite, y quien lea el catálogo, recupere en su memoria los recuerdos de su escolaridad”, según explicó Óscar Barberá, comisario de la muestra, quien subrayó la importancia de la escuela, de la que puntualizó que constituye “muy posiblemente la experiencia compartida más universal”.

La exposición parte desde las primeras escuelas en el germen de nuestro sistema educativo, hasta las actuales del siglo XXI: “Mis dos hijos no pueden ni figurarse muchas de las cosas de la escuela segregada y confesional a la que yo asistí, al igual que a mí me cuesta imaginar cómo habría sido mi estancia en un aula compartida con compañeras en presencia de maestras, y uno de los objetivos de la exposición es que todos los públicos se reconozcan en sus propias escuelas”, señaló Barberá.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó que “la escuela es un patrimonio intangible que se ha convertido en la principal herramienta para combatir la desigualdad y como elemento de integración” que refleja la diversidad social. La Universitat complementa esta exposición con un amplio programa formativo que contempla seis talleres gratuitos para todas las edades.

En la exposición también se puede encontrar una mirada reflexiva a los contextos, los procesos y los recursos que han concurrido en el desarrollo histórico de la escuela. A través de materiales y objetos muy diversos (fotografías, documentos, obras de arte, instrumentos científicos, libros, cuadernos, mobiliario, audiovisuales…), se ilustra su construcción social durante más de 200 años, ofreciendo una oportunidad para contemplar, poniendo distancia, esas experiencias escolares personales y situarlas en el contexto histórico y social que les proporciona sentido, mostrando de dónde proceden y a dónde conducen, exponiendo las carencias que impidieron que fueran mejores, y las virtudes que corrigieron algunas de las insuficiencias heredadas.

Vista de la exposición

Vista de la exposición ‘Escoles i mestres. dos siglos de historia y memoria en Valencia’. Imagen cortesía de La Nau.

El recorrido se ha estructurado mediante seis etapas: ‘Los orígenes’ en el siglo XIX; ‘Las exigencias de dignificación profesional’ con la llegada del siglo XX; ‘El impulso democratizador y modernizador de la II República’; ‘Los efectos y realidades de la postguerra’; ‘La nueva racionalidad del desarrollismo y la tecnocracia’; y ‘El tiempo de la transición democrática’.

La exposición está organizada por el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad y la Facultad de Magisterio de la Universitat de València y cuenta con las colaboraciones de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de Valencia, el Archivo Fílmico del Institut Valencià de Cultura, la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, y la Fundació General de la Universitat de València.

Nace el Aula d’Arts Escèniques

Aula d’Arts Escèniques
Universitat de València
Martes 6 de junio de 2017

La Universitat de València ha presentado la nueva Aula d’Arts Escèniques. Si hasta ahora, la Universitat ha ofrecido una programación teatral semanal por la que fue distinguida con el Premi Micalet de Teatre de la Generalitat Valenciana a través del Aula de Teatre en 1998, a partir de ahora el Aula de Arts Escèniques amplía la oferta con programación regular de danza y desde la vertiente formativa mediante talleres, cursos y seminarios.

En el ámbito formativo, el Aula d’Arts Escèniques se ha materializado gracias en parte a la colaboración del Institut Valencià de Cultura, que cederá parte de sus instalaciones en el edificio Rialto para acoger las clases de danza para el alumnado de la Universitat. La presentación del Aula se celebró en la Sala Gonzalo Montiel del Centre Cultural La Nau en una rueda de prensa con las intervenciones del vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, Antonio Ariño; Laura Monrós directora del Aula de Artes Escénicas de la Universitat y Roberto García, dirección adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura.

Con plena voluntad de trabajar en el mundo de la danza de manera continuada y de dar a conocer la danza no solo como un arte y un espectáculo, sino también como un medio de crecimiento, surge esta nueva área de danza de la Universitat.

La actividad del Aula d’Arts Escèniques se estructura en talleres impartidos por maestros y coreógrafos profesionales -para los próximos dos años Yoshua Cienfuegos y Maynor Chaves-, que además de impartir danza al alumnado de la Universitat de València, profundizarán en cuestiones más técnicas como la creación de espectáculos, producción y gestión de artes escénicas, creación de vestuario, escenografía, dramaturgia de danza… En este punto, el área de danza colaborará con alumnos de otros departamentos de la Universitat y otras escuelas en estas disciplinas, como la ESAD, la Escuela de Diseño o el Conservatorio Superior de Música de Valencia.

Aparte de los talleres y las muestras, el Àrea de Dansa promocionará la danza en la Universitat más allá de la vertiente formativa, ya sea a través de charlas, conferencias, programación de espectáculos de danza y video-danza en la Sala Matilde Salvador de la Nau abiertas para todos los públicos.

Tanto Antonio Ariño como Roberto García se felicitaron por que la Universitat haya dado el paso de constituir una sección de danza propia, porque si bien la institución ya programaba espectáculos y apoyaba festivales, estimular la creatividad artística es una de las funciones insoslayables de las universidades, que son también, según recordó el vicerrector “laboratorios de innovación cultural además de estimular la razón crítica y la divulgación científica”. “La apuesta por la danza se convierte en una actuación para crear ciudadanos sensibles, además de críticos, otra de las grandes misiones de la Universidad”, añadió García.

De izda a dcha, Maynor Chaves, Antonio Ariño, Roberto García, Laura Monrós y Yoshua Cienfuegos, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de la Universitat de València.

De izda a dcha, Maynor Chaves, Antonio Ariño, Roberto García, Laura Monrós y Yoshua Cienfuegos, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de la Universitat de València.

El Rialto, como espacio de danza

La colaboración con el Institut Valencià de Cultura se formalizó este martes 6 de junio, por la que desde la Dirección Adjunta de Artes Escénicas se ha establecido que se cede un aula del edificio del Rialto, para la realización de las clases de danza del Aula d’Arts Escèniques de la Universitat en horario de 18 a 20 horas, los martes y los jueves, del 17 de octubre de 2017 hasta mayo de 2018.

De acuerdo con Laura Monrós, el objetivo es incorporar la danza en la Universitat como hay de otras disciplines artísticas (teatro y música) entre el alumnado de la institución. La proximidad del edificio Rialto y el Centre Cultural de la Nau de la Universitat de València es de vital importancia para el buen desarrollo del trabajo y el surgimiento de sinergias entre los dos organismos.

La lucha urbana que salvó El Saler

‘El Saler per al poble, ara! El poder de la ciudadanía en la transformación responsable del paisaje y del territorio’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 15 de octubre de 2017

La Universitat de València acoge en La Nau ‘El Saler per al poble, ara! El poder de la ciudadanía en la transformación responsable del paisaje y del territorio’, una exposición conmemorativa y reivindicativa sobre la Devesa del Saler. Producida por el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, con la colaboración del Ayuntamiento de València, Caixa Popular, el Colegio Territorial de  Arquitectos de València y la Fundació General de la Universitat, la exposición rememora el éxito de ‘El Saler per al poble’, uno de los primeros movimientos ciudadanos de España, que en los años setenta consiguió paralizar una urbanización que hubiera acabado con la Devesa de El Saler, y reivindica los retos que todavía quedan para este Parque Natural.

La exposición está comisariada por los arquitectos Carles Dolç, Tito Llopis, Felipe Martínez y Luis Alberto Perdigón, y por la periodista Maria Josep Picó. Se puede visitar en la Sala Estudi General de La Nau hasta el 15 de octubre.”Como indica el título de la exposición, pretendemos rememorar uno de los primeros movimientos ciudadanos de España, posiblemente el primero ecologista, que consiguió defender el patrimonio natural y que aún hoy se estudia y sigue siendo objeto de investigaciones y tesis en universidades europeas y estadounidenses”, comentó uno de los comisarios, el arquitecto Carles Dolç de una exposición colectiva, que describe la historia del movimiento que salvó la Devesa del Saler.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó la importancia de realizar ahora esta exposición sobre “la lucha urbana y ecológica, que no es nueva, sino que ya en los años 60 y 70, los entonces nuevos movimientos sociales, encabezados por científicos, arquitectos, y vecinos daban voz en la clandestinidad a aquellos que no la tienen, como son el agua y los patos de la Albufera”.  En este sentido, subrayó la importancia de la memoria para valorar “conquistas históricas”.

Vista aérea de El Saler. Fotografía: Pere de Prada por cortesía de La Nau.

Vista aérea de El Saler. Fotografía: Pere de Prada por cortesía de La Nau.

El concejal delegado de Conservación de Áreas Naturales y Devesa-Albufera Sergi Campillo calificó la exposición de “magnífica” en tanto que recupera “una de las joyas naturales más importantes de la ciudad de Valencia que conmemora este año el 30 aniversario como Parque Natural” y agradeció la labor de la Universitat en poner en valor este espacio. Del mismo modo, Francesc Alós, en representación de Caixa Popular, entidad patrocinadora de esta exposición, manifestó “el papel importantísimo que está desarrollando La Nave para abrirse y acercarse a la sociedad” y en concreto de esta exposición subrayó que gracias al movimiento ciudadano, la Devesa es ahora lo que es, pero podría haber sido otra cosa bien diferente.

Según explicó, Tito Llopis, la exposición recoge un amplio material tanto gráfico como documental, que se caracteriza por su carácter histórico e inédito, ya que parte del mismo se ha realizado ex profeso para esta exposición. Fotografías de la época se entremezclan con vistas aéreas captadas sobre la zona con motivo de este proyecto expositivo; audiovisuales de la década de los setenta se proyectan junto con otros actuales que recogen las voces de algunos de los protagonistas de aquel exitoso movimiento ciudadano; documentos de cartografía histórica conviven con material de planeamiento urbanístico y cartelería reivindicativa de la época.

Todo para recordar la “batalla” de El Saler y las cuestiones pendientes. En 1962 el Ayuntamiento de València promovió un plan para urbanizarlo y convertirlo en una marina mediterránea más, destinada al alojamiento temporal del “turismo de masas” con el que Manuel Fraga Iribarne, ministro entonces de Información y Turismo, planteaba colonizar los espacios marítimos más singulares. El Plan fue aprobado el 1965 por el consistorio que presidía el alcalde Adolfo Rincón de Arellano, comenzó a ejecutarse poco tiempo después y pronto se van a visualizar sus efectos destructores en el bosque y la playa.

En aquellos años, finales de los sesenta, algunas voces minoritarias apuntaron las críticas iniciáticas al proceso urbanizador. Fueron biólogos y ambientalistas que comprobaron los daños y la ausencia de criterios de respecto a la naturaleza en las obras. Voces como las de los profesores Docavo, Mansanet o Gil Corell, a les que se van a sumar Félix Rodríguez de la Fuente con un programa de “Vida Salvaje” en TVE en 1970, provocaron una primera polémica pública y generaron en la sociedad valenciana dudas fundamentadas sobre la bondad de la urbanización de la Devesa.

Reunión del Saler convocada por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos. Junio de 1978. Foto de Josep Vicent Rodríguez por cortesía de La Nau.

Reunión del Saler convocada por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos. Junio de 1978. Foto de Josep Vicent Rodríguez por cortesía de La Nau.

’El Saler per al poble” fue el emblema de la campaña ciudadana que en el verano del 1974 planteó con rotundidad que la urbanización era un desastre y que se debía recuperar la Devesa. El movimiento ciudadano fue apoyado por las asociaciones vecinales nacidas en los barrios y pueblos en el final del franquismo y por la iniciativa de profesionales diversos, sociólogos (Josep Vicent Marqués), arquitectos (Just Ramírez), docentes (Trini Simó), periodistas… Desde Las Provincias, María Consuelo Reyna publicó tres artículos muy críticos sobre el proyecto y se convirtió en altavoz de una larga polémica. Se recopilaron 15.750 firmas oponiéndose a la urbanización, una cifra increíble bajo la dictadura.

El trabajo del movimiento ciudadano consiguió que no se continuara construyendo la urbanización. Los edificios que todavía hay en el interior del bosque del Saler, la autopista que se estrangula o el campo de golf son algunos de los recuerdos o cicatrices de una urbanización que habría acabado con la Devesa.

La primera corporación democrática valenciana, presidida per Ricard Pérez Casado, paralizó definitivamente la ejecución del plan urbanizador, inició en 1980 los estudios para la recuperación del Saler y aprobó el Pla Especial protector de la Devesa en 1982. Después, en 1986, la Generalitat declaró el Parque Natural de La Albufera donde se incluye la Devesa del Saler, comenzó la regeneración de los sistemas dunares (1990-2000) arrasados por la urbanización y la ordenación de los usos turísticos de la zona.

La exposición se estructura en cinco secciones: Antecedentes no construidos, donde se visualizan obras que no se construyeron, como un aeropuerto o la universidad laboral que finalmente se emplazó en Cheste; análisis del proyecto urbanizador ejecutado con las “cicatrices” que sí se erigieron; el movimiento ciudadano del 1974-1976, donde ocupa un lugar preminente la contra exposición, informativa y propositiva, que se organizó en junio del 1974 en el Colegio de Arquitectos con el título ‘El Saler: Dades per a una decisió col·lectiva’; una sección dedicada a la paralización del plan y los trabajos de rehabilitación de los ecosistemas de la Devesa a partir de los años 80; y el último apartado está dedicado a las reivindicaciones pendientes: cómo restaurar las playas alteradas por la expansión del Puerto de Valencia, la recuperación de la calidad que tenía el agua del lago en 1960, la anomalía de una autopista que se dirige al corazón de un parque natural, el campo de golf en contradicción completa con la riqueza de los ecosistemas del Saler, el futuro de las edificaciones existentes en la Devesa, recuperar la conexión del poblado de El Saler con su puerto, etc.

Esta sección, que mira al presente y al futuro, se acompaña del libro de la exposición, que no es un catálogo al uso, sino más bien una suma de artículos de diferentes autores que actualizan gran parte de los registros -científicos, culturales y sociales- posibles en un paisaje metropolitano tan singular como único.

Estado y cultura, ¿amor imposible?

Presentado el último número de la revista Debats
Cultura i Estat: autonomia reativa, lluita politica i instrumentalització
Publicado en diciembre de 2016

La Institució Alfons el Magnànim-Centre Valencià d’Estudis i d’Investigació de la Diputación de Valencia ha presentado su último número, el 130/2, de Debats. Revista de cultura, poder i societat, así como el anuario en inglés y la nueva aplicación para dispositivos móviles. En este último número de Debats, publicado el pasado mes de diciembre con el monográfico “Cultura i Estat: autonomia creativa, lluita política i instrumentalització”, se cuenta con artículos de Clive Gray, Vincent Dubois, Per Mangset, Pierre-Michel Menger, Gisèle Sapiro, Juan Arturo Rubio, Francesc Hernàndez y Benno Herzog, y analiza la siempre problemática relación entre el Estado y la cultura, además de acercarnos a los debates actuales sobre esta cuestión en España y en otros países como Francia y Gran Bretaña.

De izquierda a derecha, Antonio Ariño, Xavier Rius.

De izquierda a derecha, Antonio Ariño, Xavier Rius y Joaquim Rius. Fotrografía: Raquel Abulaila.

Se incluye una entrevista a Antonio Ariño, realizada por Ignacio Zafra. En la misma, Ariño, catedrático de Sociología, vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València y director del Institut de Ciències Socials i de la Cultura del Magnànim, señala que “la democracia está siendo vaciada de contenido por la desigualdad” y habla del libro que junto con Joan Romero ha publicado recientemente, ‘La secesión de los ricos’, en el que estudia el papel, las características y los comportamientos de las nuevas élites de enorme poder económico en el marco de una sociedad cada día más desigual.

Además, se presentó la edición del anuario en inglés, que reúne en un volumen los artículos publicados a lo largo del año en sus diferentes números. Esta edición permite una mayor difusión internacional y una mejor valoración en los índices de calificación de publicaciones científicas. Cabe señalar que cada número de Debats se publica (en papel) en dos versiones (en castellano y en valenciano), y también se puede descargar íntegramente y de forma gratuita a través de la web del Magnànim (www.alfonselmagnanim.net).

Asimismo, la revista Debats ya cuenta con la nueva aplicación móvil, disponible para Android y Apple, que posibilitará el acceso a toda la colección de la publicación en formato PDF. De momento, ya se puede acceder (aparte de los ejemplares publicados en 2016) al contenido de la primera época (1983-95), periodo de mayor esplendor, y en pocos días estará disponible también la segunda etapa (1995-2015).

Algunos ejemplares de Debats.

Algunos ejemplares de Debats. Fotografía: Raquel Abulaila. 

Yturralde, ya accesible a personas ciegas

Yturralde. Cartografías de lo sublime
Con aplicación para móviles Cultura Accesible, de Miguel Arce y Fernando Ortiz
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia

‘Yturralde. Cartografías de lo sublime’ es un proyecto artístico que viene a ampliar el público hasta la fecha prácticamente excluido de la cultura. “Es la primera exposición de Valencia accesible a personas con discapacidad visual”, avanza Miguel Arce. “Elimina barreras de inclusión en el arte”, agrega. Y lo hace mediante una aplicación para móviles denominada Cultura Accesible realizada por la empresa Feedback Cultural, que encabezan el propio Arce y Fernando Ortiz.

“Hemos creado el ambiente subjetivo necesario para trasladar el mundo de Yturralde a una persona ciega o con alguna discapacidad visual”, señalan sus responsables, para lo cual “ha sido necesaria una investigación previa de toda la obra del artista y una persona ciega validando los contenidos que se iban generando”. Son esos contenidos, trabajados al detalle y con un grado de profundidad singular, “los que hacen diferente esta audio guía”, resalta Ortiz.

La aplicación Cultura Accesible en la exposición 'Yturralde. Cartografías de lo sublime'. Imagen cortesía de La Nau.

La aplicación Cultura Accesible en la exposición ‘Yturralde. Cartografías de lo sublime’. Fotografía de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de La Nau de la Universitat de València donde se exhiben las cartografías sin duda sublimes de José María Yturralde, afirma que la presentación de Cultura Accesible “marca un hito” y supone un “salto cualitativo importante” para la “mejora de calidad de vida de las personas”. Una cita de Rafael Altamira le sirve para subrayar el cariz de ese salto: “La mente iluminada cuando mira el cielo estrellado ve más que la mente que no está iluminada”.

Arce y Ortiz, con su aplicación para móviles, iluminan aquello de lo que una persona con discapacidad visual carece. “El reto era trasladar lo que damos por sentado a alguien que no lo tiene”, dicen. Y abundan en ello: “No es un simple descripción visual de las obras de Yturralde, sino que hemos pretendido trasladar el tipo de características de las piezas valiéndonos de la educación de quien es ciego de nacimiento”, comenta Arce. “Nos basamos en la experiencia previa de quien, como un daltónico por ejemplo, no sabe nada de un color pero conoce sus referencias con algo”, completa Ortiz.

Ariño quiere extender a todas las exposiciones esta iniciativa recién estrenada. Iniciativa para la cual basta con descargarse la aplicación ‘Cultura Accesible’. “Es sencilla e intuitiva y nada más descargarla sólo tienes que elegir la exposición o alguna obra en concreto y empezar a disfrutar de la audiodescripción”, explica Ortiz. “El objetivo es que los museos y los centros culturales puedan ofrecer contenidos accesibles a todas las personas sin distinción para que puedan disfrutar del arte de manera inclusiva”, remata Arce.

La aplicación Cultura Accesible en la exposición 'Yturralde. Cartografías de lo sublime'. Fotografía de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau.

La aplicación Cultura Accesible en la exposición ‘Yturralde. Cartografías de lo sublime’. Fotografía de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau.

Salva Torres

Nace la Escola Europea de Pensament Lluís vives

Escola Europea de Pensament Lluís Vives
Sala Gonzalo Montiel
La Nau de la Universitat de València
Presentada el martes 8 de noviembre de 2016

La Universitat de València pone en marcha este curso un nuevo proyecto cultural: la Escola Europea de Pensament Lluís Vives. Impulsada desde el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, con la participación de otros actores de la Administración pública y de la sociedad civil: Presidencia de la Generalitat, el Ayuntamiento de Valencia, Conselleria de Transparencia y de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Acadèmia Valenciana de la Llengua, Institut Alfons el Magnànim, Escola Europea d’Humanitats y Caixa Popular, la Escola Europea de Pensament Lluís Vives nace con la voluntad de convertirse en un espacio para la reflexión y el debate abierto, participativo y crítico sobre los asuntos más candentes del mundo actual y de la sociedad valenciana.

El vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño, acompañado de representantes de las entidades colaboradoras y de la directora técnica, Ana Bonmatí, presentó el proyecto en un desayuno para periodistas celebrado en la Sala Gonzalo Montiel del edificio histórico de la Universitat. “En la era de los datos masivos, la Escola Europea de Pensament Lluís Vives se convierte en un lugar para la reflexión y la argumentación pausada incorporando a los especialistas y también a la ciudadanía para que dialoguen”, explicó.

La Escola Europea de Pensament Lluís Vives tendrá fundamentalmente tres líneas de programación: conferencias y presentaciones de libros, seminarios y un seminario permanente. La programación, que se celebrará en el Centre Cultural La Nau, se iniciará el próximo 15 de noviembre con la conferencia del escritor y filólogo Santiago Posteguillo, que lleva por título ‘La legión perdida, la novela encontrada: navegando entre la ficción y la historia’, y le seguirá los seminarios y la conferencia de Amelia Valcárcel (16, 17 y 18 de noviembre) sobre ‘La memoria y el perdón’ y ‘El derecho a no olvidar’. Próximamente participarán Josep Ramoneda, Joan Francesc Mira, Albert Hauf o Maribel Ripoll.

Las conferencias y presentaciones de libros, que pueden ir asociadas a debates o  seminarios, acercarán a profesionales de reconocido prestigio en distintos ámbitos: ciencia, cine, literatura, feminismo, historia… estas sesiones siempre serán abiertas al público con la única restricción del aforo de la sala.

Para los seminarios sí se requiere inscripción, con un precio de 10 euros, y la admisión seguirá un orden temporal hasta completar el número de plazas. Se organizarán en torno a grupos reducidos para promover la réplica, el debate y la interacción entre los participantes. Estas sesiones se grabarán y se podrán consultar  desde el repositorio Cultura de la Televisión de la Universitat de València, MediaUni.

Algunos de los promotores de la Escola de Pensament Lluís Vives. Imagen cortesía de La Nau.

Algunos de los promotores de la Escola de Pensament Lluís Vives. Imagen cortesía de La Nau.

La Escola Europea de Pensament Lluís Vives también acoge un seminario permanente que se convocará una vez al mes para tratar en los nuevos espacios fronterizos de la cultura contemporánea. Este seminario, titulado ‘Culturas en la frontera’, está organizado en diversas áreas temáticas y está previsto que se aborden cuestiones, como el papel de las instituciones culturales y las nuevas iniciativas que surgen en el entorno, el impacto del desarrollo tecnológico y la redefinición del papel del Estado y del mercado en el ámbito de la producción y el consumo cultural.

Como miembros del consejo académico forman parte los profesores de la Universitat de València de diferentes campus y disciplinas: Isabel Fariñas, Elena Martínez, Federico Pallardó y Joan Romero. La Escola cuenta con el apoyo de la Fundació General de la Universitat de València. Durante la presentación se puso de manifiesto que la Escola Europea de Pensament Lluís Vives es un proyecto abierto a más entidades, así como a las sugerencias que puedan llegar desde la ciudadanía.