Naro Pinosa y la alquimia de las imágenes

“Planta 14”
Espacio IKB 191
Calle Arganzuela, 18, Madrid.
Hasta finales de abril de 2019

A veces incómoda, en ocasiones magnética, sin duda adictiva, así es la obra de Naro Pinosa. El artista ilicitano se ha granjeado una más que reconocida popularidad en las redes y, desde hace algún tiempo, viene transformando los paradigmas del arte, al menos del que se encuentra en el museo más pequeño y visitado hoy, la pantalla de nuestro smartphone. Con más de 33,8 mil seguidores, se posiciona en el podio de los artistas que, como él, abordan el fotomontaje digital. Creando interesantes collages para las redes, sus obras fluctúan entre las reminiscencias compositivas de Braque o Picasso y la sátira inherente a las piezas de Duchamp o George Groz, de las cuales son totalmente herederas. Rostros fracturados y metamorfoseados en poemas visuales que hacen de la obra de Naro Pinosa un caleidoscopio hipnótico en el que perderse.

Este laureado artista, que ya ha participado en eventos culturales como el Festival de Cine de Tribeca, cuenta con una copiosa producción artística presente tanto en publicaciones internacionales, como en los decorados de películas como “Kiki, el amor se hace” de Paco León.

Hoy, los fotomontajes de Naro se dan cita con los diseños que alberga el Espacio IKB 191 de Madrid. Por primera vez, y hasta finales de abril, podremos disfrutar en formato físico de las controvertidas relecturas del artista ilicitano que, junto con el mobiliario del siglo XX, genera magníficos diálogos entre obra y espacio.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Su retórica visual juega con la poesía de las imágenes para crear collages en los que el Pop Art se funde con Caravaggio o Bernini. Porno, sensualidad y arte al servicio del espectador, que a través de su obra digital vertida de manera diaria en Instagram, puede perderse en las imbricadas asociaciones del artista. Fundiendo imagen y sonido  en sus stories de Instagram, consigue crear una Gesamtkunstwerk o obra total de carácter efímero en la cual la ironía, el humor y la provocación se unen a las melodías de Pavarotti, Miguel Bosé o Mina.

Imbuido por un proceso alquímico, propio de la corriente reapropiacionista del arte actual, no hay retablo ni lienzo que se libre de la afilada mirada de Naro. Madonnas renacentistas y cristos barrocos son releídos bajo una óptica sadomasoquista, en la cual las filias del inconsciente semejan mirarse al espejo.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

En el mundo onírico surgido de la mente de este compositor visual, confluyen el porno duro y el arte clásico. Al adentrarnos en las combinaciones de aquello a priori opuesto, descubrimos los rostros de artistas musicales, más que conocidos, conviviendo con las miradas de un Vladímir Putin sodomizado o un Francisco Franco homoerotizado. Algunos personajes pertenecientes a nuestra más remota infancia, como La bella durmiente o La Cenicienta, abandonan los mochos y las ruecas para apropiarse de los dildos, corsés y lubricantes que Naro Pinosa ha dispuesto de manera brillante junto a ellas.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191.

No todo es sodomía, porno y parafilia en el fotomontaje de este artista emergente, entre sus composiciones podemos encontrar una retórica visual menos subversiva, más cercana a la poesía en la que las asociaciones formales entre las imágenes consiguen despertar los sentidos del espectador haciendo que visibilice sensaciones como la de suavidad o la humedad. Flores, frutas y animales configuran ricas metáforas visuales en las que se puede sentir el rocío caer sobre una rosa.

Si pasar por el Espacio IKB 191 de Madrid ya es una visita obligatoria, seguir a este prolijo artista digital en las redes se torna algo totalmente necesario. Dejar entrar a Naro Pinosa en tu smartphone supone abandonarte al deleite de los poemas visuales surgidos de las cualidades retóricas inherentes a las imágenes para terminar por realizar un ejercicio de reformulación que nos permite mirar y repensar el arte.

Andrés Herraiz Llavador

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191

 

Celuloide, identidades queer y otras masculinidades

‘Las otras masculinidades en el audiovisual contemporáneo. Identidades queer a través del celuloide’
IV Parlem D’Art 2018
Sala Palmireno (F 3.4)
Facultat Geografia i Història (UV)
Blasco Ibañez 28, Valencia
Jueves 20 de diciembre de 2018
De 10:00 a 14:00

La figura masculina ha estado supeditada desde sus orígenes a una serie de modelos de masculinidad filtrados bajo un prisma heteropatriarcal, el cual ha configurado a través de la pequeña y la gran pantalla los estereotipos bajo los que hoy ponderamos lo masculino.

Identidades queer. MAKMA

El proyecto ‘Las otras masculinidades en el audiovisual contemporáneo. Identidades queer a través del celuloide’, realizado por Andrés Herraiz y Javier Martínez, adscrito en el marco de la IV edición de Parlem D’Art 2018, busca divulgar y sensibilizar los valores de género y sexualidad.

Con motivo de la convocatoria de proyectos para la IV edición de Parlem d’Art, organizada por el Vicerrectorado de Estudios de Grado y Política Lingüística de la Universitat de València a través del Servicio de Información y Dinamización (SeDi), se procede a la elaboración por escrito del proyecto ‘Las otras masculinidades en el audiovisual contemporáneo: identidades queer a través del celuloide’. El título escogido para la propuesta alude a nuestro interés por los productos culturales adscritos a la contemporaneidad, concretamente las prácticas audiovisuales. Medios como el cine, la televisión o el videoclip son capaces no solo de ilustrar, sino de configurar toda una amplia gama de estereotipos a través de la gran y pequeña pantalla. En este contexto se encuentra la figura masculina, cuya producción fílmica ha construido, desde sus orígenes, unos modelos de masculinidad filtrados bajo el prisma heteropatriarcal. El hombre guerrero, el superhéroe, así como el protector de la mujer y la familia, son algunos de los muchos ejemplos varoniles que el celuloide ha configurado desde sus inicios.

Portada del libro 'Violetas de España. Gays y lesbianas en el cine de Franco', de Alejandro Melero (Notorius Ediciones, 2017).

Portada del libro ‘Violetas de España. Gays y lesbianas en el cine de Franco’, de Alejandro Melero (Notorius Ediciones, 2017).

El presente proyecto tiene como objetivo focalizar su estudio en la configuración de las otras masculinidades, es decir, aquellas subjetividades silenciadas y estigmatizadas por los sistemas de poder. Para visibilizar este fenómeno social de alteridad se recurrirá a uno de los mecanismos de control de mayor impacto en la sociedad: los mass media, herramientas que logran filtrar en el imaginario colectivo de manera considerable. A través de la propuesta se demostrará cómo los medios de masas perpetúan el rechazo hacia todas aquellas masculinidades que se alejan de la figura arquetípica establecida por la heteronormatividad. De este modo, se pretenderá exponer que todavía sigue vigente una alteridad en el audiovisual en relación a la figura masculina, perjudicando, así, a la divulgación de los valores de género y sexualidad.

Se pretenden mostrar las consecuencias que ha asumido la figura del hombre desde el sistema heteropatriarcal; un sistema maniqueo donde se asienta el binomio masculino- femenino y cuya impronta es rastreable en la mayoría de dinámicas sociales en las que el individuo se encuentra inmerso. Es por esto que la construcción del yo masculino, así como la de su opuesto, han sido cinceladas a lo largo de los siglos a través de una serie de representaciones y conductas que han terminado por articular toda una serie de mecanismos heteronormativos que definen el crecimiento del individuo y su mundo relacional.

Portada del libro 'Miradas insumisas. Gays y lesbianas en el cine', de Alberto Mira (Editorial Egales, 2008).

Portada del libro ‘Miradas insumisas. Gays y lesbianas en el cine’, de Alberto Mira (Editorial Egales, 2008).

Esta propuesta pretende crear espacios compartidos en los cuales estudiantes e interesados puedan aproximarse al masculino singular. En singular, ya que no se busca atender a las construcciones genéricas y tópicos orbitantes en torno al yo masculino, sino ahondar en cómo estas construcciones se han ido filtrando a través del inconsciente colectivo, dejando su impronta en el audiovisual contemporáneo.

El seminario tendrá lugar el día 20 de diciembre de 2018, en la Sala Palmireno de la Facultat de Geografia i Història, con sendas conferencias: ‘Deseos e identidades gays en el cine del franquismo”, a cargo de Alejandro Melero, e ‘Infancias queer y cine español: Agustí Villaronga’, de la mano de Alberto Mira.

El fin último es poner el acento sobre aquellas subjetividades estigmatizadas a través de los diferentes mecanismos de control ejercidos por los sistemas de poder.

Paco Rabal en una escena de la película 'Llegaron dos hombres' (César Fernández Ardavín y Arne Mattsson, 1959).

Paco Rabal en una escena de la película ‘Llegaron dos hombres’ (César Fernández Ardavín y Arne Mattsson, 1959).

“Siempre intento juntar morbo y elegancia”

‘God is Queer’
Mamut Concept Store
Carrer del Pintor Salvador Abril, 48, 46005 València
Del 23 al 15 de diciembre de 2018

De las redes y para las redes, así es el Arte hoy, un cúmulo de me gustas, hashtags y retos que han transformado al artista en objeto de deseo de las miradas escópicas del individuo posmoderno. Subsumidos por el capitalismo imperante, muchos artistas optan hoy por realizar sus obras basándose en las preferencias de sus seguidores en las redes, lanzando preguntas e interactuando con los que habrán de convertirse en sus futuros compradores. Esta nueva dinámica entre los agentes artísticos se deja ver en propuestas como el Inktober, un reto lanzado desde 2009 por el ilustrador Jake Parker que apuesta por “exprimir” la creatividad de los jóvenes artistas. Una vez pasado octubre, podemos disfrutar de los resultados de esta iniciativa en exposiciones como ‘God is Queer’ de TheHugo, una serie de dibujos realizados a tinta en los cuales el joven ilustrador ha plasmado las complejidades que alberga el género en sus diversas manifestaciones. Ilustraciones donde morbo, transgresión y elegancia se funden para fascinar al público a través de las redes.

Hugo Díaz (TheHugo) comenzó su carrera como ilustrador realizando una autoedición de su primer libro que, a modo de cuento infantil, reelaboraba los dibujos de su infancia bajo el título ‘Mira que dibujo más bonito he hecho mamá’. Su periplo lo llevó a moverse por eventos relacionados con el manga y el anime, centrándose en el cómic a partir del cual empezó a interesarse por el dibujo. Durante la educación secundaria cambió sus intereses en torno a la biología marina por los lápices, y comenzó a orientar su futuro hacia el bachillerato artístico. Tal como apunta el artista, desde niño le encantaba crear personajes, siempre estaba dibujando y creando historias entre ellos.

En enero de 2016 se publicó ‘El fuego en el que ardo’ de Mike Lightwood ilustrado por TheHugo y que supondría su primer contrato en el mundo de la ilustración editorial. Un año después, y a raíz del éxito del primer libro se publica ‘El hielo de mis venas’, la segunda entrega del escritor sevillano editada por Plataforma Editorial e ilustrada por este prolífico artista. Entre sus proyectos se encuentra el cómic ‘Living la vida loca’ inspirado por la manera de contar historias de Paco Roca, en el cual realizó una serie de microrelatos que narraban de manera gráfica las experiencias vividas tras su paso por el grado superior en Segovia.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

¿Qué es God is Queer? ¿De dónde surge la idea de esta exposición?

El proyecto en sí nació del reto viral Inktober, una propuesta del ilustrador Jake Parker. Consiste en hacer un dibujo al día a tinta durante el mes de octubre y subirlo a las redes con el hashtag #Inktober.

¿Parten esta exposición y la serie de dibujos de las redes sociales?

Sí, esto nació sí o sí de las redes. El año pasado participé en el Inktober y conseguí hacer una serie completa de 31 retratos con tinta negra y con detalles en azul, un color que aplico en todo, y la verdad es que gustó bastante.

Este año me lo preparé con más tiempo y en agosto ya estaba pensando en qué serie de ilustraciones podría hacer. Todo surgió a partir de una ilustración de Hermes, que hice con un estilo más detallista y anatómico, no tan royo “comiquero”, como lo que suelo hacer. Tuvo una muy buena recepción en redes, y pensé ¿por qué no hacer 31 dioses para el Inktober?

En cuanto al tema elegido he de decir que la mitología me ha acompañado a  toda mi vida. Tengo libros infantiles más didácticos y algunos más de adultos que tratan la mitología griega, egipcia, nórdica, etc. Es algo que me hacia mucha ilusión ilustrar.

La idea era hacer 31 dioses diferentes, completamente desnudos con algunos detalles de la iconografía propia de cada dios. No quería limitarme a hacer cuerpos academicistas, clásicos o normativos y me sentía en la casi obligación de visibilizar el colectivo LGBTI, algo que me motivaba desde un principio. Quería hacerlo desde un punto de vista reivindicativo, de ahí que hayan dioses transexuales, más gordos, más delgados, con más pelo, con menos, más amanerados o masculinos, etc. He jugado con todo el espectro que nos ofrece el género y el cuerpo humano.

¿Cómo elegiste a las divinidades?

Fue algo básico, busqué dioses que tuvieran algo atractivo a la hora de representarlos. También me guié por lo que iba leyendo sobre las mitologías y por lo que la gente me iba proponiendo por las redes. Quería hacerlos humanos. Podría hacer incluso alguno con cuatro brazos, pero no quería hacerlos con cabezas de animales. Prefería humanizarlos. Por eso, y pensando en ese toque de ilustración de moda que siempre tengo en mente, basándome en la figura animal hice detalles en algunos personajes como la nariz puntiaguda, o un peinado que tenga unas orejas de chacal, etc. En el caso del dios romano Jano, al cual se le suele representar con dos caras, la suya y otra en la nuca, como no quería alejarme tanto de lo humano, decidí hacerlo como un persona de a pié que usa dos máscaras diferentes, una joven y otra anciana.

¿Por qué las máscaras de Jano no llevan el lunar, tan representativo de tu obra?

No tienen el lunar porque lo tendría debajo de la máscara. En realidad cuando lo dibujaba pensaba en el Inktober del año pasado en el cual todos los retratos tenían el lunar excepto uno, “Venenoso”, que represntaba a un chico quitándose la máscara y dejando ver que debajo solo tenía serpientes. Era una manera de representar a las personas tóxicas. De algún modo, tanto la máscara de Venenoso como las de Jano no son reales, simbolizan aquello que se quiere exponer, es como si yo por estética quisiera quitarme el lunar.

Detalle de la ilustración "Venenoso" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración «Venenoso» de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Háblanos de la estética homoerótica tanto de esta serie como la de tus obras previas

Yo siempre intento juntar morbo y elegancia por amor a la estética. Esta fusión la plasmo en toda mi obra. Me gusta darle a lo banal, a lo pornográfico ese toque de elegancia. Al principio me pregunté ¿por qué si soy gay tengo que hacer ilustraciones gays? Luego me lo propuse y me di cuenta que salía solo, que es parte de mí. Me encanta la estética del hinduismo y budismo pero por cautela, al ser una religión y una cultura aún vivas, no quería ponerme a representar a los dioses desnudos, aunque los hindúes, por ejemplo, veneran la androgínia. Pensé que esto podría llegar a ofender.

¿Entiendo qué has hecho un ejercicio de autocensura?

Sí, hay un ejercicio de autocensura. Por ejemplo, en las redes me preguntaron si iba a hacer a Cristo. La verdad es que respeto las creencias de la gente y si hacerlo a mi manera atentaba contra estas, prefería centrarme en los mitos y leyendas. Ofender por ofender me parece demasiado gratuito.

¿Crees que esta fusión entre estética y porno determina el público al que va dirigida tu obra?

Siempre he pensado que hacer obras de carácter homoerótico quizás me cerrara puertas para ilustrar algún día un cuento infantil. El público al que llego no es intencional. Hago lo que siento, y de esa manera llego a gente con inquietudes y gustos similares. La mayoría de mi público van a ser hombres, de hecho en Instagram podría decir que el 85% que compra mi obra son hombres del colectivo LGBTI. Con mi obra pretendo dar visibilidad al mundo no normativo. Es una lucha que llevo conmigo, pues considero que por ser hombre no he de vestir de una manera concreta. A la hora de realizar algunos de los dioses he consultado a personas de colectivos queer, para ver si podría ofenderles la manera de representar algunos personajes.

¿De dónde sacas los modelos para tus personajes?

De mi cabeza, aunque en algunas ocasiones he recurrido a alguna cuenta en Instagram para inspirarme con las anatomías y las poses que beben mucho del mundo de la moda. Cuando dibujaba en mi escritorio habían dos libros: uno de mitología dirigido a publico adolescente que recopilaba divinidades de diversas mitologías, y otro que recogía las obras del artista Alphonse Mucha. Considero que su elegancia a la hora de transmitir las formas del cuerpo femenino, su estética silueteada en rostros, manos y pelo han sido de gran inspiración para mis obras.

Detalle de la ilustración "Helios" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración «Helios» de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

¿Qué hay de ti en estas ilustraciones?

Soy tan visceral que todo lo que hago lo saco de mí. Cuando decidí marcarme un “Frida Kahlo” haciéndome autorretratos continuamente o poniendo a todos los personajes que diseñaba el lunar, me di cuenta que era algo de lo que pequeño renegaba y ahora es parte de mi identidad.

¿Por qué elegiste Mamut Concept Store para exponer God is Queer?

En realidad me eligieron ellos a mí. Es una tienda que nació hace unos meses, en la que se vende, ropa y productos de decoración realizados por diseñadores emergentes. Los dueños de la concept store llevan también Ediciones Hidroavión, una editorial así mas “indie”, en la que publican a escritores e ilustradores emergentes. El pasado verano a través de Instagram me escribieron desde Mamut y me ofrecieron exponer en su tienda. Fijamos fecha y programamos la exposición God is Queer.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

¿Para cuándo el próximo proyecto? ¿Qué ideas tienes en mente?

Me quiero centrar, por temas de trabajo, en la ilustración editorial y de moda. Tengo varias ideas para ilustrar algunas de las colecciones de diseñadores como Versace o Moschino, con colores muy “pop”. Por lo que respecta a esta exposición sí que me gustaría crear un libro con esta misma estética de ilustración, con diferentes historias, mitos y leyendas con temática queer.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Andrés Herraiz Llavador

Metro cuadrado. La fuerza gravitacional del movimiento

Metro Cuadrado
Grupo de danza 33 Volts
Teatre Carme
Carrer de Gregori Gea, 6. València

El Carme Teatre acoge en sus residencias las distintas investigaciones y actuaciones en torno a la danza y el movimiento. En este marco, entre los días 18 y 21 de octubre pudimos disfrutar de ‘Metro Cuadrado’. Una incisiva pieza que interpela al espectador para desplazarlo de los límites de su zona de confort y confrontarlo con la incomodidad de la realidad misma.

 Iván Colom ataviado con escafandra espacial representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Iván Colom ataviado con escafandra espacial representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

El grupo de danza 33 Volts consiguió llenar la sala del Carme Teatre de luces y sombras, de cacofonías y sonidos melódicos que llevaban al espectador a una realidad paralela en la cual todo se regía por las delgadas líneas que componen un metro cuadrado. De tela o de fieltro, iluminado o bruno, el cuadrado se convirtió en el regente del espacio y del tiempo de la obra teatral.

Detalle del centro del escenario de la sala Carme Teatre. Fotografía de Alain Dacheux.

Detalle del centro del escenario de la sala Carme Teatre. Fotografía de Alain Dacheux.

Imbuidos por una atmósfera oscura y confusa el espectáculo comenzó desde la calma para pasar a estados de extremo dinamismo en el que los cuatro bailarines conjugaban sus desplazamientos al unísono, generando pulsaciones que fluctuaban entre la bradicardia y la arritmia más absoluta.

Los cuerpos combinados de sugerentes maneras, jugaban con la mente del espectador, quien en las construcciones corpóreas podía vislumbrar las anatomías de un ser monstruoso que avanzaba con ritmo severo hacia el cuadrado, epicentro del cosmos creado por 33 Volts para esta pieza. En torno a esta zona orbitaban los movimientos y desplazamientos de los bailarines, atraídos y a la vez repelidos por la gravedad que ejercía el cuadrilátero.

Iván Colom, Cristina Martí y Edwin Valentín representado Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Iván Colom, Cristina Martí y Edwin Valentín representado Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

La apoteosis final llegó de la mano de la imagen proyectada que ponía el acento en el marcado carácter ecológico de la obra. ‘El lamento de Dido’ de Henry Purcell, impelía al espectador a transitar por sus emociones, mientras contemplaba los estragos del ser humano sobre La Tierra.

Bailarines del grupo de danza 33 Volts representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Bailarines del grupo de danza 33 Volts representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

“Metro Cuadrado”, transforma danza y movimiento en el catalizador idóneo para experimentar con las emociones del individuo en su paso por  el espacio. La obra en definitiva, permite el deleite de la belleza ecléctica de un espectáculo en el que las Bellas Artes se funden para conformar una crítica reflexiva del espacio, el yo y el nosotros.

Cristina Martí bailarina de 33 Volts. Fotografía de Manu Ramírez.

Cristina Martí bailarina de 33 Volts. Fotografía de Manu Ramírez.

Andrés Herraiz Llavador

La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Miguel Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

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Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

«Introspección» Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Miguel Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años»

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el «enemigo» Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Miguel Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de «Del silencio»de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

«Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz»

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó

“La gente no busca lo bueno, busca un libro de Tweets”

Del Silencio, Lara Peiró Agüera
Ilustraciones de Mebekha
Ediciones En Huida

El mundo de la poesía está en constante cambio, lejos quedan ya los enmudecidos ecos de la obra de Rosalía de Castro o de Zenobia Camprubí poetisas hoy olvidadas por una sociedad que ansía la inmediatez y opta por las frases breves y los mensajes claros. Hoy por hoy, todo lo que ha de ser dicho parece caber en un Tweet. En las antípodas de estas realidades, jóvenes poetisas como la valenciana Lara Peiró Agüera (Valencia, España 1994) son paradigma de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar.

Redactora Jefa de Le Miau Noire, Lara es autora de “Los días no vividos” su primer poemario y termina de publicar “Del Silencio”, su segunda obra que ya ha presentado en Valencia y que pasará por Málaga y Madrid en los próximos meses. Poetisa y traductora literaria asentada en Valencia con la mitad de su corazón en Berlín, atesora una prometedora trayectoria en la que destacan diversas publicaciones en revistas digitales y portales web.

Lara Peiró. Fotografía de Javier Gincas

Lara Peiró. Fotografía de Javier Gincas

¿Por qué en poema ?

La poesía es personal, para mi es un modo de alivio. La poesía me viene puede que sea porque leo más poesía que narrativa, aunque estoy intentando cambiarlo. Yo desde muy pequeña he leído poesía, en especial la del siglo de oro. Cuando vivía en Berlín conocí a Fany Rubio que cogió esa “libretita” que yo no enseñaba a nadie, leyó mis poemas y me motivó a seguir redactando, ahí pensé que aquello que escribía era poesía.

¿Podríamos admitir entonces que la poesía es tu medio?

Si, estoy más a gusto en poesía que en narrativa por supuesto. Escribo mucho de noche, a veces me levanto, comienzo el verso y no me voy a dormir hasta que no acabo el poema. Hay poesía y “poesía”, la gente cree que lo que se vende hoy es “poesía” y cultura, pero no se vende poesía. No es que sea crítica sino que en muchas ocasiones los libros no tienen poemas, sino frases, tweets, si cuentas los caracteres son los mismos de un tweet. La poesía la estamos matando nosotros. Me considero una afortunada de tener dos libros publicados.

¿En qué se distingue “Del silencio” de tu primer poemario?

Con “Los días no vividos” yo estaba viviendo en Berlín, vine lo presenté y todo se tramitó desde Berlín, era algo nuevo y yo no era consciente de lo que estaba pasando. Ediciones En Huida fue la única editora a la que le presenté el manuscrito y no se planteó si tenía un numero determinado de seguidores en Instagram. “Los días no vividos” fue algo más espontáneo, “Del silencio” ha sido todo lo contrario, son poemas que he dejado reposar, los he leído y vuelto a leer, los he reescrito en muchas ocasiones.

Los días no vividos hacen referencia a Berlin, yo allí era feliz pero me comía mucho la cabeza en plan: yo estoy aquí soy feliz pero siento que me estoy perdiendo un montón de cosas en Valencia. Pensaba: “me estoy perdiendo un montón de cosas por estar haciendo aquí lo que yo quiero en realidad”.

La diferencia entre ambos poemarios radica en la madurez, en “Los días no vividos” yo no era consciente de que estaba haciendo un libro. “Del silencio” es un libro maduro producto de muchas lecturas e influencias, los poemas están mucho mejor estructurados, guardan un lenguaje más cuidado, aunque convino partes con un lenguaje más vulgar que pretenden despertar al lector. En sí es un libro para el que he trabajado mucho, ha sido el producto de un año entero en el cual algunas partes del libro han permanecido en un cajón, sin que las leyera nadie.

Yo he cambiado mucho, si lees los dos libros te das cuenta de que son dos poetisas totalmente distintas. El primero es una poesía más adolescente, son voces distintas, una más infantil y otra más madura, supongo que eso es lo bonito de seguir escribiendo.

“Del silencio” y “Los días no vividos”. Fotografía cortesía del autora.

“Del silencio” y “Los días no vividos”. Fotografía cortesía del autora.

¿A quién van dirigidos los poemarios?

Hoy por hoy, considero que los poemas de “Los días no vividos” pueden agradar a los más jóvenes que se pueden sentir identificados con algunos poemas. Mi poesía no es difícil de leer, “Del silencio” va dirigido tanto a jóvenes como adultos pero no a un nivel adolescente, de hecho casi nunca escribo del amor, si escribo del amor hablo de un amor maduro.

¿Qué motivó la redacción de este segundo libro de poemas?

Empecé a escribir muchos poemas hasta que me di cuenta de que sí que había como una temática en torno a la casa y el silencio. Estaban muy estructurados aunque no me considero metódica para escribir poesía. Los poemas guardaban una temática parecida, dentro de una estructura que parecía seguir una historia. Al juntarlos me salieron las tres partes del libro en torno a la casa, la habitación y el silencio. Aun así yo no era consciente de que tenía un libro para mi, yo tengo poemas. Cuando envié el manuscrito a Ediciones En Huida les encantó y decidieron publicarlo ese mismo año.

¿Las redes sociales definen la publicación de libros?

Desgraciadamente si, osea da igual lo que escribas, si tienen 10.000 seguidores en Instagram te publican en muchos sitios y en algunas ocasiones sin haber leído el manuscrito. Yo no me muevo por decir: “voy a vender libros o quiero ser famosa”, yo sencillamente escribo. Creo que el 60% del éxito en este mundo es lo que nosotros llamamos el postureo, es muy triste pero es así, prima más el poder que tengas en las redes que la calidad de tu texto como escritora. Cuando anuncié por Instragam “Del silencio” unas chicas me preguntaron si mi libro era de frases y al decirles que era de poesía dejó de interesarles. La gente no busca lo bueno, la gente busca un libro de Tweets. Yo hablo de poesía no de poetweets.

¿Por qué “Del silencio”?, ¿Por qué esos lugares? ¿Qué son “Casa” y “Habitación” para ti?

El libro en un principio se iba a llamar la casa del silencio, pero no terminó de convencerme y se quedo en “Del silencio” ya que todos los poemas giran en torno a esa palabra. La temática del libro gira en torno a esas cosas que no dices, que te callas ya sea porque no te atreves o por las posibles consecuencias que puedan tener lo que vas a decir, al final he dicho lo que tenía que decir, quizás sabiendo que esas personas no se van a leer el libro en la vida.

El libro esta muy relacionado con la familia, la amistad y en cierta medida con el futuro. La casa remite a la familia, habitación es como mi espacio, el espacio abstracto en el que yo estoy a gusto y en el que me puedo expresar sin miedo a ninguna represalia, en donde digo aquello que siento. No es un espacio físico ni la proyección de mi misma sobre un espacio concreto.

En el apartado de “Casa” los poemas tienen titulo; en el apartado de “Habitación” tienen números; en el apartado “Del silencio” es como un poema muy largo, una sucesión de versos que cobran sentido a modo de historia. Casa y silencio guardan una carga más dramática mientras que habitación es más relajado y positivo ya que habla de donde estoy a gusto, lo que me gustaría ser. En casa se plasman muchas añoranzas de la infancia, aquellas cosas que no van a volver, como la voz de un ser querido que ya no está.

“Del silencio”, es un libro que hace daño, algunas personas que vienen a los recitales terminan llorando. La gente cuando coge el libro se piensa que es una poesía muy happy porque yo soy una persona muy risueña, pero “Del silencio” es todo lo que no digo, aquello que no se ve. Es muy autobiográfico y está escrito desde la tristeza. Yo no era consciente de que este libro hacia daño hasta que lo presenté al público.

¿Háblanos de las Ilustraciones?

En “Los días no vividos”, la imagen de la portada remite a las flores de los cerezos que en Berlín florecían en primavera por una calle concreta cercana a donde vivía. Esa imagen a mi me impactó.

En “Del silencio”, yo quería que fuera una revolución para mi “yo” escritora, quería que fuera un libro cuidado que se notara que llevaba trabajo detrás. Yo seguía en Instagram a una ilustradora conocida en redes sociales por Mebekha, hablaba con ella porque me encantaban sus ilustraciones y le pedí que realizara la ilustración de la portada y de una pasamos a 5 más. Ella leyó el manuscrito, le encantó y realizó unas ilustraciones de algunos de los poemas, el proceso duró unos 6 meses y hoy por hoy somos amigas.

Por último ¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Voy por el capítulo décimo de mi primera novela, llevaba tiempo que necesitaba dar un paso más allá de la poesía. Tenía una idea en la cabeza basada en una historia real, una estructura planteada que huye de las novelas al uso. He hecho lo que me ha dado la gana, escribo y decido el modo en que quiero contar la historia, necesito sentirme a gusto. Estoy muy contenta con lo que llevo escrito.

Ejemplares de “Del silencio”. Fotografía cortesía de la autora.

Ejemplares de “Del silencio”. Fotografía cortesía de la autora.

Andrés Herraiz Llavador

Blanca Europa, de la reflexión a la rebeldía

‘Blanca Europa’, de Daniela Ortiz
Comisaria: Irene Llàcer
Las Atarazanas
Pl. Juan Antonio Benlliure, s/n. Valencia
Del 5 de octubre de 2017 al 7 de enero de 2018

Las Atarazanas de Valencia amparan la exposición de la artista Daniela Ortiz (Cuzco, Perú, 1985), ‘Blanca Europa’, una de las propuestas ganadoras en la convocatoria pública del área municipal de Cultura. Esta ahonda en la xenofobia proveniente de los estados miembros de la Unión Europea, atentando contra los conceptos de “blanquitud” y “eurocentrismo”, inherentes a la obra de la artista.

La exposición cuenta con el blog Blanca Europa, creado expresamente para difundir los contenidos de ‘Blanca Europa’, en la cual se reúnen los catorce trabajos realizados en la mitad de la última década, que actualmente confluyen en las Atarazanas de Valencia. En ellos, las experiencias vitales de la artista han dejado una impronta indiscutible, vertebrada en torno a planteamientos que exploran el Sistema de Control Migratorio Europeo y el peso de los postulados jurídicos hacia las personas estigmatizadas por su origen, victimas de un “látigo” imperialista perenne, tal y como se aborda en el blog antes citado, de obligatoria consulta para todo aquel que quiera profundizar en los conceptos aquí expuestos.

Detalle de la serie 'ABC de la Europa Racista' (2017). Fotografía: Paula Herraiz Llavador.

Detalle de la serie ‘ABC de la Europa Racista’ (2017). Fotografía: Paula Herraiz Llavador.

El público se ve invitado a realizar dos paradas obligatorias al visitar la exposición, por un lado para explorar el ‘ABC de la Europa Racista’ (2017) y, por otro, para adentrarse a modo de relato en ‘Hay un monstruo bajo mi cama’ (2017). En esta misma línea, la obra ‘Ius Sanguinis’ expone la complejidad de un término que perturba la vida de los hijos fruto de uniones migrantes. Tanto su formación como sus propias vivencias, han convertido su obra en un árbol de relatos que interpelan al espectador a mirar a los ojos del verdadero “monstruo”: aquel que se alza como adalid de la “blanquitud”.

‘El monumento’ se ve truncado por la distintiva expresión artística de Daniela, quien, a través de ‘Monumentos coloniales’ (2017), altera la relación del individuo con su herencia artística, quedando destronada la memoria impuesta por los invictos.

La esencia tanto del proyecto ’07-11-2016′ (2017) como ‘Monumentos coloniales’ (2017), se embebe de su paso por Valencia. La obra se compone de una pieza audiovisual realizada por el alumnado del Máster en Historia del Arte y Cultura Visual de la Universitat de València, junto con la artista, la comisaria Irene Llàcer y el Equip351. La performance suponía el cierre de unas jornadas impartidas en la Facultad de Geografía e Historia cuyo objetivo era el de profundizar en el entendimiento crítico del Sistema de Control Migratorio, la colonialidad entre otros temas abordados en la obra de Daniela Ortiz.

Pieza de la serie 'Monumentos Coloniales' (2017). Fotografía: Paula Herraiz Llavador.

Pieza de la serie ‘Monumentos Coloniales’ (2017). Fotografía: Paula Herraiz Llavador.

Daniela Ortiz alumbra la performance ’07-11-2016′ justo en la transición del paso del día 6 al 7 de noviembre de 2016, momento en el cual le es impuesto el estado de ciudadana ilegítima. El lugar escogido fue la Plaza de Manises de la ciudad de Valencia, flanqueada por el Palau de la Generalitat y la Diputación Provincial y presidida por la estatua del colonizador Francisco Pizarro, erigido en lo alto de su columna, testigo de todo lo allí acontecido.

La acción consiste en la lectura por parte de los alumnos del Máster de las palabras exactas que el funcionario de la oficina de extranjería le había dicho a Daniela, esa misma mañana. La artista, situada frente a la escuadra “euroblanca”, callada, con la mirada clavada en el suelo, aún con la vibración de las doce campanadas que marcaron el fin de su condición de persona “legal”, asume lo dicho, cual sentencia. El momento invita a la reflexión interna de lo que en esa plaza estaba sucediendo: una mujer, una futura madre, una persona, había adquirido la condición de “ilegal” en el país que la había visto formarse como artista y donde había establecido vínculos afectivos; un país que ahora le daba la espalda.

Los planteamientos que subyacen en las piezas expuestas permiten a “Blanca Europa” eclosionar en nuevos espacios a los que acudir tanto para la reflexión como para la acción. Por otro lado, la participación activa y organizada con el Equip351 (colectivo de gestión de proyectos culturales), estimula la implicación y acceso de todos los públicos.

Sin duda, la presencia de artistas como Daniela Ortiz dentro del panorama artístico es fundamental para la cristalización del pensamiento crítico de la población, a menudo sumido en el letargo. Una realidad que trasciende la mirada, el gesto y la palabra, haciendo partícipe al espectador de un acto que fluctúa entre la reflexión y la rebeldía.

Instantánea de la exposición 'Blanca Europa', presente en Las Atarazanas.

Instantánea de la exposición ‘Blanca Europa’, presente en Las Atarazanas.

Andrés Herraiz Llavador