Vociferio, la poesía más allá del Talent Show

Vociferio. Festival de Poesía Oral y Escénica
Distintos espacios de Valencia
Del 1 al 17 de junio de 2018

Han pasado algo más de 60 años desde que Gabriel Celaya disparara su ya famoso vaticinio: “La poesía es un arma cargada de futuro”. David Trashumante, coorganizador de Vociferio junto a Raúl Lago, matiza: “Está cargada con balas de fogueo, nunca va a matar a nadie”. He ahí la fuerza de una poesía que busca su lugar en el seno de una sociedad tan pragmática, que olvida la inutilidad necesaria de la creación. “Parar la maquinaria es un acto revolucionario”, señala Trashumante, quien apela igualmente a la belleza y la emoción como valores “no en desuso”.

Los poetas que participan en la ya séptima edición del Festival de Poesía de València vienen cargados de esa belleza revolucionaria, a prueba de prisas e influjos estrictamente mercantiles. “Las poéticas de Vociferio hacen frente al sistema neoliberal y capital, nombran la ignominia”, subraya Trashumante. Lo hacen el año en que Vociferio crece más: en días (del 1 al 17 de junio), en actos programados, en espacios y en presupuesto, “se triplica, rondando los 50.000 euros”, apuntó Lago. Y el año en que por segunda vez acoge el Poetry Slam España, que tendrá lugar en el IVAM. “Valencia es la única ciudad que repite como sede”, destacó Trashumante.

Fátima Miranda. Imagen cortesia de Vociferio.

Fátima Miranda. Foto de Mike Minehan por cortesia de Vociferio.

“Corren buenos tiempos para la lírica”, reconoció. Aunque luego lanzó algunas precisiones: “Los Talent Shows [concursos de talentos] reúnen a un tipo de poesía que deja mucho que desear en cuanto a calidad”. En Vociferio, en cambio, apuestan por una poesía que permita “participar en actos verdaderos, en experiencias transformadoras”. Experiencias como las que proponen algunos de los artistas reseñados durante la presentación del festival en Carme Teatre: Fátima Miranda (“es como ver a Carles Santos encarnado en mujer”), Juan Carlos Mestre, Premio Nacional de Poesía en 2009 por La casa roja, Ángelo Néstore, Premio Hiperión de Poesía el pasado año, Claudia Facci o Berta García Faet, valenciana que vive en Providence, desde donde lanza textos como Este no es un poema feminista, “amigo mío. No te vayas”, que concluye: “Me gusta lo que haces con tu tiempo”.

De ese tiempo ajeno a las “dinámicas de consumo abusivas” y de talentos como César Brandon (“el poema con el que arrancó [en Got Talent] es plagio del Slam Poetry inglés”), da cuenta Vociferio. “La poesía no es A, B y C, sino que es todo el abecedario”, subraya un Trashumante crítico con esas prácticas poéticas que riman espectáculo con devaluación del verdadero acto poético: “Todo eso son campañas orquestales”. Nada que ver con la “experiencia sanadora” que, por ejemplo, propone Mestre: “Lo que se dice es tan importante como la manera en que se dice y quién lo dice. Por eso escuchar a Mestre en vivo es toda una experiencia”.

Juan Carlos Mestre. Imagen cortesía de Vociferio.

Juan Carlos Mestre. Imagen cortesía de Vociferio.

Boke Bazán ha sido el encargado de dotar de cuerpo gráfico a esa experiencia multisensorial que pretende ser Vociferio. “Representa todo el color y viveza del arte, con esos tres pájaros, el tucán, el loro y el colibrí, simbolizando el cromatismo y vibración de la poesía”, explicó el diseñador. Bullicio selvático trasladado a la imagen de un festival que acoge igualmente una Feria de Editoriales en el Centre del Carme, la Festa Alçaveu en la explanada de la Biblioteca Pública de Valéncia y el citado Poetry Slam España que reunirá en su octava edición a 22 poetas nacionales. El IVAM acogerá los días 8 y 9 de junio las semifinales y la final.

Cartel de Boke Bazán. Imagen cortesía de Vociferio.

Cartel de Boke Bazán. Imagen cortesía de Vociferio.

La improvisación poética correrá a cargo de Dani Orviz y Pep Gimeno ‘Botifarra’, en el marco del II Premio Granito de Oro Dacsa, marca de arroz que colabora con el festival, junto a cervezas Ámbar, porque, como dijo Trashumante, los poetas “también comemos y bebemos”. El IVAM y el Museo de Bellas Artes de Castellón, este por primera vez, ejercen de coorganizadores, teniendo a Alçaveu, Tercera Setmana, la Associació d’Editors del País Valencià, El Petit Editor y Ca Revolta, como soportes. También colabora Caixa Popular, con Poética 2.0 como media partner.

Vociferio, a rebufo de ese clima propicio que les ha llevado a pegar el estirón este año, ya piensa más a lo grande todavía. “El objetivo es que dentro de tres años el festival sea internacional al igual que Cosmopoética de Córdoba, que tiene un presupuesto de 150.000 euros”, subrayó Trashumante. De momento, ya hay prevista una comida de hermanamiento en Innsa Hotel el sábado 16 de junio para establecer lazos con el mencionado festival andaluz. Sin duda, corren buenos tiempos para la lírica en Valencia de la mano de Vociferio.

Fátima Miranda. Imagen cortesía de Vociferio.

Fátima Miranda. Imagen cortesía de Vociferio.

Salva Torres

“La palabra ciencia todavía asusta”

Desayunos MAKMA
¿Está la ciencia ficción de moda?
Festival del libro Sindokma en Ruzafa Gallery
Encuentro con Alexander Lemus, Sergio Mars, Begoña Siles y Javier Valenzuela
Domingo 20 de noviembre de 2016

Los Premios Goya han tenido a bien preseleccionar para la edición de 2017 el cortometraje del valenciano Lluís Quilez, ‘Graffiti’ (Ainur Films). Lo hará en la categoría de ciencia ficción, género que, en el caso que nos ocupa, comparece sin falsos disfraces de aventura fantástica para mostrarnos un mundo apocalíptico. Apocalipsis civilizatorio que, paradójicamente, está sirviendo para poner en auge el género de la ciencia ficción centrada en revelar tamaña angustia.

Para hablar de ese auge o moda de la también llamada literatura de anticipación, reunimos en el marco del festival del libro Sindokma a tres autores valencianos que se atreven con dicho género, junto a una especialista en desentrañarlo teóricamente, para que nos hablaran del momento que atraviesa. Lluís Quilez, por problemas de agenda, no pudo estar con ellos saboreando la preselección de su corto.

Alexander Lemus, autor de ‘Echoes from…’, Sergio Mars, ganador de varios Premios Ignotus, Begoña Siles, que imparte clases de ciencia ficción en la Cátedra de Cine de Valladolid y es profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Javier Valenzuela, autor de ‘Clarke’s Third Law’ (Valen Arts), lamentan que la ciencia ficción tenga que presentarse bajo la etiqueta del género fantástico, en un país al que la palabra ciencia parece ser el ajo que ahuyenta a los vampiros.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

 ¿Está la ciencia ficción de moda? Quiero decir, ¿está de moda la representación, bajo distintos géneros, del mundo al borde del abismo civilizatorio, del cual gozamos como lectores o espectadores de cine?

Begoña Siles: “Sí creo que está de moda, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Y está de moda porque en épocas de crisis, la ciencia ficción se hace eco de este presente tan compulsivo en el que vivimos; pone una lupa en nuestro presente y lo proyecta hacia el futuro”.

Alexander Lemus: “La visión apocalíptica ha estado desde hace muchos años. Siempre hemos pensado que estábamos al borde del fin del mundo. Por eso la ciencia ficción no pierde vigencia. De manera que incluso en películas de gran presupuesto encuentran su nicho, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan) o ‘La llegada’ (Denis Villeneuve), lo cual me sorprende porque son películas un poco más duras y que ofrecen menos concesiones al espectador que los blockbuster”.

Sergio Mars: “Bueno, pues yo voy a ir a la contra. La ciencia ficción literaria está en horas bajísimas. La ciencia ficción que en estos momentos está teniendo un poco más de éxito es la que tiene una versión más aventurera, más de entretenimiento. Y yo diría que es la fantasía la que sale al quite de esa ciencia ficción de capa caída para, tomando cierta distancia, mostrarnos sociedades al  borde del colapso, con esa sensación de obsolescencia”.

Javier Valenzuela: “La ciencia ficción es un género que cuesta mucho dinero, lo cual ya determina su funcionamiento. En todo caso, pienso que funciona bien porque conecta con el ser humano, con las inquietudes que nos ocupan, de nuestra relación con la tecnología como ser humano creador y sus consecuencias. Y centrándonos en el cine que se hace en este país, si ya es difícil levantar una película, es mucho más difícil hacer ciencia ficción. A mí lo que más me interesa de ella es que plantea los límites, hacia dónde vamos como cultura. Y por otro lado, está la pregunta acerca de los límites del propio género: ¿Star Wars es ciencia ficción o es fantasía? ¿Dónde está el límite entre la magia y la ciencia?

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

¿La ciencia ficción está en auge? Cada vez hay más aficionados al cine de ciencia ficción en un país como el nuestro en el que, a diferencia de lo ocurre en los países anglosajones, apenas tiene incidencia en la lista de los libros más vendidos o de las películas más vistas.

SM: “Yo voy a decir algo muy simple: a finales de los años 90 teníamos tiradas de más de 10.000 ejemplares; hemos ido bajando y ahora son de 1.000 para los casos de superéxitos y de apenas un centenar en el resto. De manera que en literatura cada vez hay menos. Ahora bien, en cine, muchas veces sin que el público lo sepa, se ve cada vez más ciencia ficción. Por ejemplo, Marvel, todas sus películas son de ciencia ficción, aunque no la venden como tal. Si no la venden como ciencia ficción, la gente está dispuesta a aceptarla. Es la etiqueta lo que todavía echa para atrás”.

¿Por qué echa para atrás?

AL: “Bueno, tal vez porque la palabra ciencia asusta todavía mucho. Y también porque películas como ‘Star Trek’ parecía cosa de frikis. Entonces, parece como si se denostaran ese tipo de películas, cuando las de Marvel están vendiendo una millonada…”

SM: “En España, comparativamente menos. Son superéxitos fuera de España, pero aquí son sólo éxitos”.

AL: “Sí, bueno, eso también es sintomático de lo que está ocurriendo. Pero también hay películas como ‘Los juegos del hambre’, en las que se habla de un futuro distópico, pero siempre con elementos de fantasía, sin entrar de lleno en la ciencia ficción…”

SM: “A ver, ‘Los juegos del hambre’ son una falsa distopía, no presenta un futuro horrible, sino que termina siendo una historia reaccionaria juvenil, para que los jóvenes se sientan a gusto tal y como están”.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

AL: “Sí, está claro, es algo distinto a ‘Fahrenheit  451’ o ‘1984’, pero bueno es sintomático que se estén vendiendo más como películas de aventuras que de ciencia ficción, de manera que si te quieres ir al terreno especulativo te tienes que ir a películas como ‘Código fuente’ (Duncan Jones) en la que se tocan temas un poco más complejos. Pero volviendo a la pregunta, yo sí creo que la ciencia ficción está en auge, aunque los espectadores que consumen ciencia ficción no lo sepan. En todo caso, las películas de superhéroes se seguirán haciendo mientras vendan y luego pasarán de moda”.

SM: “Lo que resulta significativo es que las películas de zombis no pasen de moda. Y no pasan porque están hablando de nuestra civilización muerta, muerta viviente. Cuando nació hace unos diez años se pensaba que duraría dos o tres, y ahí sigue, porque los motivos por los cuales nació siguen vigentes. Y es un reflejo social. Lo que se le achaca a la ciencia ficción es que no esté dando soluciones y por eso se recurre a otros géneros”.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

BS: “Sí, yo iría por ahí. Nuestra sociedad actual está muerta y quienes la pueblan pues son zombis. Pero de todas formas la ciencia ficción actual sí pienso que da una solución y, en este sentido, me molesta que se trate de colar por ciencia ficción lo que es del género fantástico. En este caso, frente a lo contingente de la existencia buscamos explicaciones sobrenaturales, que están del lado de la magia, no de la racionalidad, de la ciencia. Y esta es la diferencia: la ciencia ficción surge del relato de la modernidad, del desarrollo tecno-científico que vendría a ofrecer respuesta a esa contingencia, a ese azar. Yo diría que la ciencia ficción actual es entrópica, más utópica o distópica, y un buen ejemplo de ello sería ‘Melancolía’ (Lars Von Trier) o ‘Fin’ (Jorge Torregrosa), donde el género humano va desapareciendo sin una aparente explicación”.

SM: “Es curioso porque la última vez que nos enfrentamos a un cambio histórico radical fue a finales del siglo XIX. Y en ese momento hubo una proliferación enorme de utopías; llegaron a publicarse decenas de utopías. En este momento no estamos reaccionando de ese modo…”

BS: “Por eso decía que vivimos en la entropía. Ya no se construyen utopías, sino que damos por hecho tanto la destrucción de la tierra como del ser humano en las ficciones cinematográficas”.

SM: “La ciencia ficción utópica se enfrenta con un problema y es que ya no tenemos referentes filosóficos capaces de construir una teoría que nos permita superar la civilización zombi actual, que por eso es zombi, por su incapacidad para crear algo que la supere”.

BS: “La caída de los metarrelatos es lo que ha producido: una ciencia ficción carente de utopías”.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

SM: “Los dos grandes temas de la época son la literatura de zombis y la literatura fantástica de los grandes imperios que se desmoronan. Y ahí tenemos ‘Juego de tronos’ que aúna a las dos: el imperio que se viene abajo y los zombis que vienen a atacar ese imperio que se desploma”.

JV: “Volviendo a la pregunta que has hecho, desde el punto de vista de quien quiere levantar una película de ciencia ficción es su coste, aunque se puedan hacer películas más sencillas, y la introducción de elementos de ciencia ficción que complican aún más la apuesta. De manera que quienes nos decidimos por ello supone echarle mucho valor, porque, además de la temática, esto es dinero también, lo que significa que tienes que buscar una fórmula comercial que venda. Creo que la ciencia ficción no es que venda menos, sino que hay que saber venderla.

¿La ciencia ficción, al menos por lo que se refiere al cine, ha dejado de lado lo narrativo, la importancia de la trama, a favor de las grandes escenografías? ¿Se busca no tanto el relato como su espectacularización?

JV: “Para mí, tan importante es la parte formal, cómo cuentas la historia, como su contenido. Y también soy partidario de tratar al espectador como alguien inteligente al que no es necesario desmenuzarle la historia, sino que la deduzca por sí mismo. El modelo capitalista no deja espacio para las personas, que se transforman en mano de obra, y en obras como ‘Divergente’ hay una intención de cuestionar todo esto, aunque no se consiga”.

AL: “Yo creo que tiene que ver más con el capital, que tiene miedo a invertir en una película que cree que el espectador no la va a entender y, por tanto, se va jugar su dinero. Eso se ve sobre todo en los blockbuster…”

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

JV: “Bueno, en los blockbuster también los hay que tienen en cuenta el contenido, más allá del espectáculo, y de hecho son algunos de mis referentes”.

AL: “Por supuesto, los hay, como es el caso de ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), donde la escenografía está al servicio de la narrativa”.

SM: “La ciencia ficción, históricamente, siempre se ha movido entre dos parámetros: uno es el espectáculo y el otro las ideas. Dependiendo del periodo o de las modas, ha primado más uno u otro, pero su objetivo ha sido siempre aunar ambas: representar ideas con un formato atractivo y espectacular. La buena ciencia ficción debe aspirar a todo, a transmitir espectáculo ligado a las ideas. Y una de las cosas que la crítica seria no le perdona es que busca dar espectáculo, porque está mal visto. Y ese es uno de los retos que tenemos en la ciencia ficción”.

BS: “Yo sí creo que actualmente se corre el riesgo de que la espectacularidad pueda con las ideas, que las aplaste. Aunque haya películas como Solaris, 2001 o incluso Melancolía que privilegia la narratividad y por las que sería bueno apostar”.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

Los escritores de novela negra dicen que Valencia, por aquello de la corrupción y la ristra de personajes asociados a ella, es una ciudad que se presta al género. ¿También lo sería para la ciencia ficción?

SM: “En Valencia hay movimiento, aunque pienso que siempre ha sido un referente dentro de la ciencia ficción. En mi ‘Antología’ hay nueve autoras valencianas. Lo que no hay es salida comercial, porque casi nadie publica ciencia ficción en España. Hay prejuicio contra ella. ‘El ministerio del tiempo’, en este sentido, se alimenta de otras historias de ciencia ficción, aprovechando lo que ya ha calado en la sociedad”.

Los demás asienten, terminando por intercambiar impresiones ya en corro, a la espera de que la ciencia ficción, que en su caso ha calado bien hondo, vaya creciendo sin necesidad de disfrazarse de fantástico.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Video del festival del libro Sindokma realizado por Josevi Marco y Carles Claver:

Salva Torres

Propuestas para el debate

II edición Parlem d’Art
Propuestas de estudiantes para la reflexión y el debate
Del 21 de octubre al 16 de diciembre de 2016

El programa Parlem d’Art organizado por la Universidad de Valencia, tiene como objeto poner en valor el arte público y el arte contemporáneo a través de iniciativas que impliquen a los estudiantes, no solo como participantes, sino también como programadores. Es por ello que el Vicerrectorado de Estudios de Grado y Política Lingüística, mediante el SeDi (Servicio de Información y Dinamización) presentan una programación compuesta por mesas redondas, seminarios, ponencias y workshops, como resultado de las propuestas seleccionadas en una convocatoria previa.

Las temáticas son diversas: teatro, literatura, moda, el papel del público, música, videojuegos… En definitiva, mucho arte en su sentido más amplio. Partiendo de la diversidad de enfoques, se dirige el análisis a la sociedad más actuales y las múltiples expresiones derivadas que le dan forma. Para ello, agentes culturales clave de la ciudad de Valencia participarán en las diferentes actividades.

Todas las actividades están abiertas al público y no hace falta inscribirse.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

PROPUESTAS PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE

Per amor a l’art: l’art urbà com a regenerador del patrimoni cultural

Divendres, 21 d’octubre | Sala Joan Fuster i Àgora Prometeu, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

1000 imatges 1 paraula

Dimecres, 2 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El videojoc, un nou repte per a la història de l’art

Dijous, 3 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Música contemporània: Mostrant les cartes

Dimarts, 8 de novembre | Capella de la Sapiència, Centre Cultural La Nau, C. de la Universitat, 2, València.

Art públic 2.0. D’observador a públic creador

Dimecres, 16 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El museu del futur

Divendres, 25 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

La moda que constreny

Dijous, 1 de desembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Visions del passat i del present en les sèries i les sagues fantàstiques. De El senyor dels anells a Joc de trons

Dimecres, 14 de desembre | Aula F.3.4, Facultat de Geografia i Història, Av. de Blasco Ibáñez, 28, València.

Teatre i Trauma. El paper performatiu de la dramatització

Divendres, 16 de desembre | Saló de Graus, Facultat de Filosofia i Ciències de l’Educació, Av. Blasco Ibáñez, 30, València.

Podéis consultar el programa al completo en: blog dinamització

Aulas del IVAM

Talleres en el IVAM
La Caixa
Curso 2015- 2016

Un museo alcanza la excelencia no sólo por las colecciones que alberga y las exposiciones que organiza, sino también por aproximar el arte al público con el fin de que puedan interpretarlo y disfrutarlo el mayor número de  personas. Este es el objetivo del área de actividades culturales del IVAM que amplía y enriquece este curso sus ya tradicionales talleres y actividades.

Una aportación de La Caixa de 40.000 euros por curso de contenido pedagógico destinado a niños y adolescentes de entre cinco 18 años, permite  ampliar la oferta hasta ocho líneas diferentes en un intenso programa, “más extenso y organizado que otros años”, comenta Álvaro de los Ángeles, subdirector de Actividades Culturales.

Recorrido didáctico. Imagen cortesía del IVAM.

Recorrido didáctico. Imagen cortesía del IVAM.

Este departamento integra a cuatro especialistas que cuentan con el apoyo de diversos artistas relacionados con el centro, así como de estudiantes de la Universidad, alumnos en prácticas de Bellas Artes, Pedagogía o Turismo, voluntarios entusiastas por amor al arte.

Por otra parte, el museo fortalece las tareas de divulgación artística e investigación teórica y estética gracias a los convenios firmados con las universidades valencianas, la Universitat Politècnica y la Universitat de València.

Escolares y familias

Talleres para escolares y para familias, talleres impartidos por artistas y por profesionales de distinto perfil y un curso de introducción al arte moderno y contemporáneo.  También  visitas didácticas a las exposiciones a cargo de personas relevantes de la cultura son algunas de las actividades educativas y de divulgación artística programadas, con el objetivo de consolidarse como un museo que sea auténticamente un instituto, como lo indica su propio nombre.

Los talleres escolares  dirigidos a alumnos a partir del último curso de Infantil (cinco años) se desarrollan en horario escolar y tratan de desarrollar las aptitudes creativas y destrezas manuales de los niños y jóvenes, además de introducirlos en los conceptos básicos del lenguaje visual y plástico. A lo largo del curso realizarán trabajos sobre el móvil de Calder el fanzine vanguardista y las piezas de Torres-García. Los talleres para escolares se centrarán en dos temas: la ciudad de Valencia y el contexto Mediterráneo.

A un nivel superior el curso ‘Entender el arte’, impartido por seis conservadores del IVAM que abordarán la evolución de las artes plásticas desde las vanguardias a la actualidad.

Charla de Nico Munuera. Imagen cortesía del IVAM.

Charla de Nico Munuera (en el centro de la mesa). Imagen cortesía del IVAM.

Diálogos de artistas

La serie  ‘Conversaciones de artistas’ reunirá  en distintas sesiones a una pareja de creadores que entablarán un diálogo abierto y expondrán ante el público sus técnicas y procesos creativos. En octubre tendrá lugar una conversación entre Toño Barreiro y Sergio Barrera. En noviembre, conversarán Salomé Cuesta y Mª José Martínez Pisón y, en diciembre, Ana Navarrete y Pepe Miralles.

El IVAM organiza también visitas guiadas por comisarios después de la inauguración de cada muestra,  y visitas a cargo de personas relevantes de la cultura y la educación, como Joan Cerveró, Manuel Baixauli, Esther Alba o José Mª de Luelmo.

Por último, se realizarán fichas didácticas de arte moderno que incluyen una veintena de autores, diez de arte moderno y diez de contemporáneo.

Talleres en el IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Una de las Aulas del IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Bel Carrasco

El IVAM, ¿En Tránsito hacia dónde?

En Tránsito
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 31 de agosto

Basta deletrear el contenido de la primera exposición del nuevo equipo del IVAM dirigido por José Miguel G. Cortés para extraer suculentas lecturas. La primera de todas se halla en el título: ‘En Tránsito’. Dice el propio director: “Estamos de mudanza, vivimos tiempos de cambio, momentos fluidos que nos alejan de circunstancias, actitudes y comportamientos pasados”. Frente a la solidez y el muro creado alrededor de la controvertida figura de su antecesora en el cargo, Consuelo Císcar, Cortés aboga por lo fluido, cuya corriente le aleje de esas actitudes cerradas de comportamientos pasados.

Detalle de la obra de Qing Li en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Detalle de la obra de Qing Li en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

E insiste: “No creemos en las certezas ni en las convicciones férreas. Apostamos por el movimiento, la mutación y la transformación constante”. Por eso pretende dejar “atrás las convenciones estáticas y las ideas fijas”, así como no temer “ni el cuestionamiento ni la incertidumbre”. ¿Acaso lo temía Consuelo Císcar? Así se desprende de esta declaración de intenciones, de ese querer alejarse de prácticas pasadas. “Iniciamos una etapa diferente en el IVAM”, una etapa que arranca con esa proclamación de hallarse “en tránsito”.

Obra de Bruce Nauman en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Obra de Bruce Nauman en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Y para ese primer recorrido, Cortés ha querido rodearse de “un conjunto de artistas y de obras que, si algo tienen en común, es su deseo de no permanecer impasibles ni quietos”. Artistas como Dara Birnbaum, Carmen Calvo, Nacho Criado, Robert Frank, Hamish Fulton, Juan Genovés, Dionisio González, Luis Gordillo, Richard Hamilton, Gary Hill, Cristina Iglesias, Ángeles Marco, Gordon Matta-Clark, Juan Muñoz, Bruce Nauman, Miquel Navarro, Cindy Sherman o José María Yturralde. Pintura, escultura, fotografía, video. Todos ellos “rompiendo barreras, asumiendo riesgos, desbordando fronteras, planteando preguntas”.

Los 13 monitores en cruz de Gary Hill, en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Los 13 monitores en cruz de Gary Hill, en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

La división del conjunto expositivo en tres apartados, ‘Buceando entre escombros’, ‘Mutaciones’ y ‘Cartografías / Identidades fluidas’ ratifica esa pretensión de tránsito, de continua transformación, de deriva, tal y como apuntábamos en otro momento, relacionando este tiempo de cambio en el IVAM con la filosofía de la deconstrucción. De hecho, el apartado ‘Buceando entre escombros’ se abre con esta cita de Jacques Derrida: “Una deconstrucción, como su propio nombre indica, debe deconstruir desde un principio la propia construcción, su motivo estructural o constructivista, sus planes, sus intuiciones y sus conceptos, su retórica”.

Obra de José María Yturralde en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Obra de José María Yturralde en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Jesús González Requena, en ‘El texto y el abismo’, de reciente publicación, analiza el carácter perverso (en tanto lógica discursiva, sin connotación ofensiva ni terapéutica) de la deconstrucción, que pone en solfa todo sentido cerrado para abrirse a múltiples sentidos. Sin duda, es preferible que las obras de arte se abran indefinidamente, en aquello que Barthes denominó un “hojaldrado de sentidos”. Pero al hacerlo, emerge “la fantasía del texto de la libertad absoluta”. ¿A qué precio?, se pregunta González Requena. “A costa de descomprometerse con todo sentido. Si todo sentido es posible, entonces no hay ningún sentido que me ate. Y eso, claro, resulta una idea muy tentadora”.

Imagen del video de Dara Birnbaum en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Imagen del video de Dara Birnbaum en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Preferir esa fantasía deconstructora del “texto maravilloso que dice mil cosas”, permite “escapar de la cosa que realmente te dice. Ésa que es la que realmente te escuece” y que Requena sitúa en el centro de todo texto, de toda obra de arte. El centro que, precisamente por focalizar el nudo de especial densidad en la experiencia del sujeto, los discursos deconstructivos evitan. Escombros, mutaciones, identidades fluidas: he ahí el eco de esa falta de sentido por exceso de sentidos. Lógico, pues, que la “presencia del cuerpo como espacio en proceso continuo” se vincule metafóricamente “con el paisaje y el territorio”, tal y como se propugna en el apartado ‘Cartografías’. Un cuerpo abocado al cambio permanente y terriblemente confundido.

“El andar condicionaba la mirada, y la mirada condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar” (Robert Smithson, abriendo el apartado ‘Mutaciones’). Pues eso.

Fotografía de Cindy Sherman en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Fotografía de Cindy Sherman en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Salva Torres

“No me interesa el pasado, sino el futuro del IVAM”

José Miguel García Cortés, director del IVAM
Primera comparecencia pública ante los medios
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Miércoles 24 de septiembre, 2014

Consuelo Císcar ya es agua pasada. Y José Miguel García Cortés, nuevo director del IVAM, tiene claro que agua pasada no mueve molino. Por eso aprovechó su primera comparecencia pública ante los medios para incidir en ello: “No me interesa el pasado, sino el futuro”. Un futuro “de esperanza, de colaboración”, para que en el Instituto Valenciano de Arte Moderno “entre aire fresco”. ¿Estaba el aire viciado? Ningún reproche a su antecesora en el cargo. Pero como lo cortés, con perdón, no quita lo valiente, bastaron esas y otras alusiones indirectas para marcar un punto y aparte en su gestión.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

“¿Por qué China y no Marsella o Argel?”

“Por qué China o Estados Unidos, y no Nápoles, Marsella o Argel? Nos olvidamos de lo que tenemos al lado. Debemos valorar nuestra cultura mediterránea”. Y así prosiguió su alocución Cortés: mirando hacia delante (“voy a trabajar para el futuro”), pero soltando el lastre del pasado. “Tenemos que llegar a públicos que hasta ahora no nos conocen; aprovechar las redes sociales”. Y puestos a llegar, se hacía necesario referirse a los artistas y entidades que tenían al IVAM como un buque fantasma.

“Los artistas van a tener la palabra”

“Los artistas van a tener la palabra”. Y al igual que ellos, todos los colectivos artísticos de Valencia que habían arrojado la toalla. “Tenemos que trabajar con todos, enriquecernos de todas las personas, que se les escuchen a todos”. Lo cual no es labor que pueda acometer una sola persona. “No es que yo solo no pueda hacer un nuevo IVAM, sino que no quiero”. ¿Un nuevo IVAM? Cortés, de nuevo, soltando lastre. “No entiendo el arte y la vida en singular, sino en plural”. De ahí que buena parte de su discurso girará en torno a esa idea de sumar fuerzas, de abrir las puertas de par en par del IVAM, sabedor del legado de su antecesora.

“No me gustan las tortillas, sino los revueltos”

Le echó huevos a la metáfora que utilizó para consolidar su postura: “No me gustan las tortillas, me gustan los revueltos”. Es decir, “un IVAM variado, mestizo, en el que haya distintos discursos; mezclar lo mejor de cada casa”. La cultura, dijo, “es muy variada y en el IVAM vamos a intentar dar cabida a todas esas disciplinas”. Desde el diseño, al audiovisual (“¿por qué no, el cine?”), pasando por las habituales: pintura, fotografía, escultura. “Habrá menos exposiciones, pero más trabajadas”, subrayó.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

“Nuestra actitud será inclusiva, no excluyente”

Ese carácter mestizo se propagó por el resto de su discurso, pausado, integrador. “Vamos a desechar cualquier proyecto excluyente”. Nada de esto o lo otro, sino esto y lo otro. “Lo moderno y lo contemporáneo. Lo local y lo internacional. Lo individual y lo temático, lo cronológico y lo transversal”. En definitiva: “Programas culturales de todo tipo”. Programas y actividades de las que será su nuevo responsable el crítico de arte y comisario Álvaro de los Ángeles.

“No somos el Reina Sofía, ni el Pompidou, ni la Tate Modern, sino que tenemos que buscar nuestra especificidad”. Especificidad que Cortés localizó, entre otras cosas,  en la colección permanente del IVAM, a la que sacará jugo. ¿Cómo? Potenciando “el estudio y la investigación” de esa colección. También “recuperando las labores propias de un instituto como éste, mediante talleres y seminarios”, al tiempo que se fomentan las relaciones “con instituciones docentes” y se “potencia la biblioteca”, además de abrir “una nueva línea de catálogos, atractiva e interesante, pero adecuada a la austeridad en que nos movemos”.

“100 días de gracia”

El nuevo director del IVAM quiso dejar claro que las exposiciones ya programadas en la etapa de Consuelo Císcar “se respetarán, salvo las que superen las previsiones económicas”. ¿Cuándo se verá la mano de su recién estrenada gestión? José Miguel García Cortés dijo que, de una u otra forma, ya se estaba viendo, pero pidió “100 días de gracia”. Hay mucho trabajo por hacer para que todo ese aire fresco penetre de verdad en el nuevo IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

Salva Torres

Nelo Vinuesa o la complejidad de las aristas

Castlehead, de Nelo Vinuesa
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 12 de septiembre, 2014
Hasta el 7 de noviembre

La imagen es el resultado de una construcción espacio-temporal. El espacio suele estar definido por el formato: el rectángulo, el cuadrado, el tondo y, en otras ocasiones, éste somete la representación a la mimesis en paredes o cúpulas, apareciendo el mundo y diluyéndose la arquitectura. El tiempo queda detenido, aprisionado incluso, en los límites del espacio, pero también en la cronología de su época.

La cultura visual, el arte en sus diversas variantes lingüísticas, constata el devenir concreto de estos registros, que actúan como marcas en la pared de la historia. El cuadro se construye asumiendo el peso completo de la representación. Esa imagen generada desde el vacío es el puntal de una mirada personal transformada en acontecimiento: se ofrece como narración de unas ideas y como deseo constatable de que esas ideas encuentren un público.

Arcadia, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Arcadia, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

La imagen-fija delimita su complejidad con el paso del tiempo –constatable en el envejecimiento de las cosas y las caras– en el movimiento de las apariencias de sí, como las sombras en la caverna. De ahí que los límites devengan aristas: intermediarias entre un plano y otro, ajenas a las luces y las sombras que éstos reciben y reflejan, pero íntimamente ligadas a ellos, pues permiten la sutura y el pliegue, ejercen su función de bisagra. Las aristas son a la forma lo que las líneas al plano; economía de medios y funcionalidad máxima.

Hounds, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Hounds, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El proyecto Wild Pulse de Nelo Vinuesa (Catarroja, Valencia, 1980) gana en complejidad al incluir el tiempo. Dicho así puede parecer una obviedad, puesto que se introduce el movimiento, y éste se genera por la sucesión continuada de escenas. Es un “movimiento aparente” que se ha asumido como ejemplo veraz de la realidad y que ha llegado a día de hoy reincidiendo sobre los mismos planteamientos técnicos, sólo que más sofisticados. Pero en este caso, espacio (escultura) y tiempo (videos) vienen a completar la pintura, imponiéndole ritmo y velocidad por un lado, y convirtiéndola en escultura tridimensional, en el otro.

Relax, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Relax, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El aparataje del artista evoluciona y muta de la superficie plana al movimiento generado por la animación y al espacio necesario para disponer lo escultórico, pero todo sirve al mismo fin. Las piezas que conforman Wild Pulse confeccionan un archipiélago de elementos que por separado mantienen sus individualidades, pero que al estar en cercanía unas de otras, ofrecen una versión más compleja y rica de sus propios planteamientos aislados, unidos por aquello que les separa.

Treasure Island, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Treasure Island, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Desde sus comienzos, la obra (pictórica) de Nelo Vinuesa ha introducido con naturalidad materiales híbridos ajenos al estado natural de la pintura (por ejemplo plásticos y vinilos), pero cuyas propiedades enlazaban con el acrílico y con la necesidad de plantear el cuadro como tablero de juego y experimentación donde confluyeran todas las posibilidades al unísono.

En esencia, predomina la creación de un universo complejo donde caben todas las inquietudes generadas por el artista, conviviendo juntas en la misma superficie. Al mismo tiempo, este universo resulta familiar por sus múltiples vías de reconocimiento con la pintura clásica y su preocupación máxima por la construcción del paisaje; con la síntesis formal de los juegos de ordenador primigenios y su estética de 8 bits; con la posibilidad constante de una salida de la pintura ante la encrucijada de su ensimismamiento.

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel

La serie de seis vídeos es un retrato poliédrico de la ciudad de Londres, la gran metrópoli ajena a muchas influencias y ella misma generadora de todas las imaginables. La ciudad es una protagonista que interpreta varios papeles principales: la mezcla racial y su carácter cosmopolita (Portraits); la dificultad de mantenerse a flote física y anímicamente en una ciudad tan demandante (Fall); los conflictos y revueltas sociales (Isle of Haunts); la omnipresencia del paisaje, de los jardines y bosques dentro de la ciudad o en sus límites (Lotus, Winternight) y la mirada perdida pero activa ante todo lo que ocurre, en ese espléndido Panorama.

Por otro lado, la instalación Treassure Island consigue trasladar al ámbito tridimensional ese propio universo realizado por capas opacas y traslúcidas en los vídeos y las pinturas, predominando una voluntad de juego y de tablero donde desarrollarlo. Realizar la maqueta de un mundo es aprehenderlo y constatar la complejidad de su diseño: conocer el funcionamiento de todo lo que nos rodea para convertir la inconmensurabilidad en simple y llana funcionalidad.

Obra de Nelo Vinuesa para la exposición 'Castlehead'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Nelo Vinuesa para la exposición ‘Castlehead’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Álvaro de los Ángeles

Movimientos complejos en lugares híbridos

BIAM 2014
Premi 13ena Biennal d’Art Ciutat d’Amposta
Centre d’Art Lo Pati
Hasta el 30 de agosto de 2014

Una característica ya previsible del arte contemporáneo es la contaminación entre prácticas en su búsqueda, siquiera formalmente, de la novedad y como material necesario para adecuarse a la sociedad cambiante. Como dice una frase célebre que tiene algo de mágica, “la novedad es vieja como el mundo”, y aún así, en el presente debe prevalecer la opción de permitirnos caer de nuevo en la trampa más dulce: responder con frases ya dichas a las preguntas tantas veces planteadas. Una mirada mínimamente distinta al motivo de análisis puede conseguir un cambio notable en el modo como enfrentamos nuestros grandes temas y deseos, y ese pequeño gesto vale su peso en oro dentro del sistema artístico, ávido y necesitado de estímulos constantes.

Vista de sala con obras de Joan Morey y Marc Larré. BIAM 2014.

Vista de sala con obras de Joan Morey y Marc Larré. BIAM 2014.

La emergencia es consustancial al arte contemporáneo. Es un recurso que ha aceptado con resignación o incluso promovido con naturalidad, reflejo de un mundo cambiante, pero seguramente también de un ámbito profesional dado a la inestabilidad y la búsqueda sin tregua de lo novedoso. La última entrada de la magna obra Arte desde 1900 (Akal, 2006) orquestada por H. Foster, R. Krauss, Y-A. Bois y B. Buchloh corresponde al año 2003 y en ella se nombra la exposición Zona de emergencia, comisariada por Francesco Bonami para la 50ª Bienal de Venecia, como ejemplo de la “naturaleza informal y discursiva de gran parte del arte y el comisariado recientes”. Los teóricos de October resumen eficazmente una serie de prácticas que pare ellos “se inspiran en una amplia lista de precedentes como los objetos preformativos de Fluxus, los materiales humildes del Arte Povera y las estrategias específicas para el sitio de artistas críticos con las instituciones”. Estas tres características, a las que se suman los procedimientos archivísticos de índole y condición muy variadas, marcan la mayoría de los proyectos que se han realizado en el ámbito del arte contemporáneo de las últimas décadas. Y todo indica que sigue siendo así.

La posible confusión entre las nomenclaturas arte contemporáneo o arte actual (un modo de ir más allá de la historia en un momento en que el presente parece estirarse sin fin) la resuelve Giorgio Agamben sin hablar de arte, pero sí de un genérico lo contemporáneo que fácilmente puede asumirlo dentro de su definición. Regresa a Nietzsche para indicar que éste “sitúa su pretensión de ‘actualidad’, su ‘contemporaneidad’ respecto del presente, en una desconexión y en un desfase”. Y continúa explicando Agamben que “pertenece en verdad a su tiempo, es en verdad contemporáneo, aquel que no coincide a la perfección con éste ni se adecua a sus pretensiones, y entonces, en este sentido, es inactual; pero, justamente por esto, a partir de ese alejamiento y ese anacronismo, es más capaz que los otros de percibir y aferrar su tiempo.”[1]

El alejamiento es también la distancia crítica óptima para realizar un análisis ajustado de una situación concreta; y el anacronismo no es tanto la voluntad expresa de vivir en otras épocas pasadas, como la necesidad de no aceptar todo lo que el presente ofrece y con lo que apabulla y aturde. Es en esos matices donde sí parece posible encontrar vías de definición de lo contemporáneo en contraste con las propias de lo actual. Aferrarse a su tiempo, entendido éste con una cierta perspectiva histórica y complejidad, es lo que la actualidad no puede hacer, pues precisamente por su carácter actual, debe ir adecuándose a las variaciones ad infinitum que las tendencias marcan.

Vista de sala con obra de Mariona Moncunill. BIAM 2014.

Vista de sala con obra de Mariona Moncunill. BIAM 2014.

Los movimientos complejos en espacios híbridos bien podría entenderse asimismo como movimientos híbridos en espacios complejos. Entendiendo por movimiento una acción al respecto de un deseo social, personal o político que acontece en un espacio no tanto real, aunque también, como imaginado. La hibridación implica complejidad, y ésta a su vez no puede siquiera definirse sin la mezcolanza y la transversalidad de varios agentes que actúan inequívocamente sobre una cuestión precisa. Las prácticas artísticas lo son especialmente por el contexto donde se ofrecen y por la actitud de quien lo lleva a término.

Al hablar de la fotografía dentro del ámbito del arte contemporáneo, Peter Osborne indica que ésta “pasó a formar parte del ‘arte’ en el momento en que el ‘arte’ pasó a ser post-conceptual. (…) Podría decirse (…) que la fotografía es arte en la medida en que es una práctica post-conceptual.”[2] Del mismo modo, determinadas prácticas y dispositivos, no vinculados directamente al arte, lo son en la medida en que representan una práctica post-conceptual. La 12ª edición de BIAM tiene la cualidad, tal vez única en su historia, de aunar el trabajo emergente de artistas jóvenes o muy jóvenes que presentan obras llamadas a inscribirse en el panorama de la contemporaneidad artística, junto con el trabajo de artistas pertenecientes a una generación consolidada, incluso podría decirse de media carrera, que tal vez participen de esa señal de emergencia que sigue emitiendo el sistema artístico dentro del Estado español, inoperante para establecer unos mínimos que permitan extender la profesionalización artística. Es también esta particularidad híbrida, intergeneracional, polivalente en los trabajos y compleja en los dispositivos y los temas tratados una característica del momento presente, donde el medio artístico es cuestionado bien desde la técnica, bien desde la credibilidad de su alcance real; tanto desde su autonomía tendente al ensimismamiento como desde la funcionalidad social y política de sus planteamientos. Unas cuestiones aferradas a su tiempo, y que aquí emergen para definirlo.

Vista de sala con obras de David Mutiloa y Olalla Castro. BIAM 2014.

Vista de sala con obras de David Mutiloa y Olalla Castro. BIAM 2014.

Álvaro de los Ángeles


[1] Giorgio Agambem, “¿Qué es lo contemporáneo?”, en Desnudez, Anagrama, Barcelona, 2011, p. 18.
[2] Peter Osborne, “Filosofía y fotografía: La ontología social de la imagen”, en Instantáneas de la fotografía, Arola Editors, SCAN 2009, Tarragona, p. 119.

DKV Fresh Art, cantera de jovencísimos artistas

6ª edición del concurso DKV Fresh Art
Facultad de Bellas Artes de Valencia
La entrega de premios tuvo lugar el viernes 11 de julio

Nació hace seis años y no para de crecer. De aquellas primeras convocatorias, a las que se presentaron alrededor de 300 propuestas, DKV Fresh Art ya ha superado en su sexta edición las 1.600. Y es que este concurso de arte joven, dirigido a estudiantes de bachillerato o grado medio (de 15 a 21 años), se ha consolidado como cantera de jovencísimos artistas. Los 21 seleccionados, de entre el millar largo de estudiantes que han presentado sus trabajos, compartieron su estancia en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València (UPV) durante una semana.

Una de las fotografías de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art.

Una de las fotografías de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art.

Esos 21 “ganadores”, según expresión utilizada constantemente por los responsables de DKV Fresh Art para destacar el valor de los trabajos finalmente seleccionados, elaboraron una obra de arte durante su estancia en la UPV. Esculturas, fotografías, pinturas, dibujos, graffitis y videos que un jurado valoró para otorgar tres premios de 3.000, 2.000 y 1.000€ a los jóvenes artistas, más otros 1.000 destinados a los colegios de procedencia de los estudiantes. También se entregaron tres menciones especiales.

Videocreación de Sara Salmerón, tercer premio de DKV Fresh Art.

Videocreación de Sara Salmerón, tercer premio de DKV Fresh Art.

Ainhitze Egaña se llevó el primer premio por su escultura ‘Oreka’ (Equilibrio), un trabajo formal de cuidada estructura envolvente y delicado montaje. Marta Pérez logró el segundo premio por una serie de tres fotografías e instalación, sin título, con la mujer como protagonista sometida al más triste abandono. Sara Salmerón se adjudicó el tercero por una videocreación titulada ‘Tragos de rutina’. Las menciones especiales fueron a parar a Alba Mozas, por una compleja escultura; Alba Rodríguez, por sus dibujos geométricos, y Diocles Iaime, por sus dibujos de acetato titulados ‘Zeus’.

Escultura de Alba Mozas, primera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Escultura de Alba Mozas, primera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Sorprenden, en cualquier caso, los 21 trabajos por su calidad, supuesta la bisoñez de los estudiantes participantes. Lo cual dice mucho de los profesores que atienden su inquietud en los colegios, así como el asesoramiento que durante su estancia en Valencia reciben de los profesores de la Facultad de Bellas Artes, en cada una de las disciplinas a las que se presentan.

Dibujos de Alba Rodríguez, segunda Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Dibujos de Alba Rodríguez, segunda Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Fresh Art, como afirman sus responsables, nace con la intención de impulsar la creatividad e innovación a través del arte. Pretende promover las inquietudes artísticas entre estudiantes de bachillerato y ciclos formativos de grado medio, premiando a aquellos que destaquen por su creatividad en algún campo de expresión del arte contemporáneo. Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros; Alicia Ventura, coordinadora de Arteria DKV; Luis Framis, responsable del Proyecto Arteria DKV; Teresa Cháfer, directora de la Cátedra DKV Arte y Salud, y José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes, fueron los encargados de clausurar el concurso con la entrega de premios.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

El jurado estuvo compuesto por Ismael Chappaz y Juanma Menero (responsables de la galería Espai Tactel), Álvaro de los Ángeles (Crítico de arte), Elena Fernández Manrique (asesora de artes plásticas de la Comunidad de Madrid), José Antonio García Krafess (director de la territorial levante de DKV), Rosina Gómez-Baeza (presidenta de Factoría Cultural y ex directora de ARCO), Rosario López Merás (directora de Proyectos Culturales de la Fundación Banco Santander), Moisés Mahiques y Juan Olivares (artistas de la Colección DKV), Javier Palacios (becado DKV Grand Tour), Salva Torres (periodista de El Mundo Comunidad Valenciana y codirector de la revista MAKMA), además de José Luis Cueto, Josep Santacreu y Alicia Ventura.

'Oreka', escultura de Ainhitze Egaña galardonada con el primer premio de la sexta convocatoria DKV Fresh Art.

‘Oreka’, escultura de Ainhitze Egaña galardonada con el primer premio de la sexta convocatoria del concurso DKV Fresh Art.