La Nau exhibe la mirada polisémica de Cualladó

‘Gente y lugares. Gabriel Cualladó en la colección del IVAM’
Sala Acadèmia
Centre Cultural La Nau
Universitat 2, València
Hasta el 8 de diciembre de 2019

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge la exposición ‘Gente y lugares. Gabriel Cualladó en la colección del IVAM’. A través de esta muestra, que se podrá ver en la Sala Acadèmia hasta el próximo 8 de diciembre de 2019, se conmemora el 30 aniversario de la creación del IVAM y el 20 aniversario de la restauración del edificio histórico de la Universitat y su transformación en el actual Centre Cultural La Nau.

La exposición ha sido presentada el pasado miércoles 2 de octubre en La Nau, en una rueda de prensa que ha contado con las intervenciones del vicerrector de Cultura y Deporte de la Universitat de València, Antonio Ariño; el director del IVAM, José Miguel Cortés y el comisario de la exposición, Álvaro de los Ángeles.

Tanto el vicerrector de Cultura como el director del IVAM han manifestado su satisfacción por esta gran muestra organizada conjuntamente por ambas instituciones. Además, José Miguel Cortes ha subrayado tres aspectos: “la calidad” de las obras expuestas, “la colaboración con una institución, la Universitat de València, que está desarrollando un trabajo fundamental en la cultura” y el volumen de las colecciones del IVAM, puesto que en esta exposición se muestra cerca de la mitad de las 474 que el museo conserva de Cualladó.

Detalle general de ‘Gente y lugares. Gabriel Cualladó en la colección del IVAM’. Fotografía cortesía del Centre Cultural La Nau.

La exposición, que reúne cerca de 200 instantáneas, supone una de las más amplias y completas muestras del artista valenciano. En 2019 se cumplen 30 años de la inauguración del IVAM y 30 años también desde que el IVAM organizara una gran muestra de Cualladó en sus salas.

Gabriel Cualladó (Massanassa, 1925 – Madrid, 2003) es un fotógrafo decisivo que documentó su tiempo de manera reposada y con él se entiende la revolución de España entre mediados de los años cincuenta y el final del siglo XX.

Su producción fotográfica se mueve entre los retratos de proximidad de familiares, allegados y vecinos (no hay fotografías de estudio con fondos blancos), los lugares por donde pasó su vida, y los hitos de algunos de estos espacios, como los transeúntes de París o los vendedores del rastro de Madrid, en contraste con las escenas rurales de Asturias y los habitantes de la Albufera o Massanassa.

Su importancia radica en la no urgencia de su trabajo fotográfico, aspecto que lo convierte en un fotógrafo importante y necesario. La pausa de su mirada queda reflejada en unos cientos de fotografías que evocan un tiempo perdido y una transición de la dictadura a la democracia y desde un pueblo de provincias a la capital de España, en un periodo trascendental de nuestro país.

De acuerdo con el comisario de la exposición, “la gente y los lugares aparecen como grandes temas en una muestra en la que intentamos anteponer lo temático, por eso no hemos seguido una línea cronológica. Mostramos la obra de Cualladó, el contenido poético y polisémico de sus imágenes, la estructura formal que las componen, las miradas directas de un fotógrafo que se definía a sí mismo como un aficionado”, señala.

De los Ángeles subraya que “es una exposición fotográfica” en la que se refleja los casi cincuenta años de actividad de Gabriel Cualladó, aunque la selección de fotografías también permite ver la evolución de una época y por eso se ha vinculado las imágenes con filmes, documentos y libros coetáneos. Así, hay cuatro películas que acompañan las imágenes expuestas: ‘Muerte de un ciclista’ (1955), de Juan Antonio Bardem; ‘Cléo de 5 à 7’ (1962), de Agnès Varda; ‘Amator’ (‘El aficionado’, 1979), de Krzysztof Kieślowski, y ‘Veinte años no es nada’ (2004), de Joaquim Jordà, y cada una de ellas se relaciona con fotografías. La exposición se acompaña de un cuidado catálogo que también intenta hacer una relectura de Cualladó desde el presente.

Imagen de una de las instantáneas de la serie ‘Real Sociedad Fotográfica’ (Madrid, ca. 1979-1982), de Gabriel Cualladó. Fotografía cortesía del Centre Cultural La Nau.

Gabriel Cualladó fue un fotógrafo español que formó parte del Grupo AFAL y del movimiento de renovación de la fotografía en España en la segunda mitad del siglo XX. Nació en Massanassa, en la provincia de Valencia donde estuvo viviendo durante su infancia. De adolescente iba a clases a una academia nocturna, ya que durante el día hacia las labores del campo. Esto fue solo hasta 1941 porque ese año viajó a Madrid para trabajar en el negocio de su tío Alfonso: una empresa de transportes, la cual llegó a dirigir en 1949.

Realizó sus primeras fotografías a su primer hijo junto a sus amigos con una cámara Capta. Desde allí se inició su interés por la fotografía y realizó un aprendizaje autodidacta para el que se asesoraba con revistas como Arte Fotográfico. En 1955 se compró una cámara Retina, pero pronto la cambió por una Rolleiflex. En 1956 entró en la Real Sociedad Fotográfica y un año después en el Grupo AFAL. En 1957 organiza en la sala de la librería Abril, la que puede ser la primera exposición de la renovación fotográfica, con Paco Gómez, Rafael Romero y José Aguilar. En 1958 conoce a los fotógrafos Cantero, Gómez, Vielba, Masats y Ontañón. Con ellos forma parte del grupo La Palangana y, posteriormente, de la denominada Escuela de Madrid. Un año más tarde, la revista norteamericana Popular Photography lo premia. Luego de esto expone en países como Francia e Italia.

En 1980 formó parte del grupo de fotógrafos españoles seleccionados por la revista Nueva Lente para participar en los Encuentros de Arlés. La obra que mostró fue un reportaje sobre el Rastro de Madrid.

Entre los premios que ha recibido se encuentran el Galardón Salón del Retrato de la Biblioteca Nacional de París, el Trofeo Luis Navarro de fotografía de la vanguardia, la Medalla de oro en la exposición del Museo Fodor de Ámsterdam, el Premio Europa de Fotografía, el Premio Alfons Roig de la Diputación de Valencia, el Premio Nacional de Fotografía del Ministerio de Cultura en 1994 y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1998.

Imagen de una de las instantáneas de la serie ‘Cervecería Alemana’ (Madrid, 1960), de Gabriel Cualladó. Fotografía cortesía del Centre Cultural La Nau.

MAKMA

Premio Nacional de Pintura GESTORES 2019

Convocante: Colegio de Gestores Administrativos de Valencia
Dotación: 7.000 euros
Modo de presentación: online
Plazo de admisión: hasta el 19 de abril de 2019

Un año más, el Colegio de Gestores Administrativos de Valencia convoca la XI Edición de su Premio Pintura, una cita referente para la cultura de nuestra ciudad que tiene como objetivo reconocer el arte joven de la sociedad nacional. Un elenco de profesionales del sector formará el jurado de esta edición que, como no podía ser de otra forma, llega pisando fuerte y con muchas novedades. Juan Manuel Bonet, crítico de arte y escritor; Pedro Maisterra, de la galería Maisterravalbuena; Violeta Janeiro, comisaria de arte, Oliver Johnson, pintor y ganador de la última edición; Álvaro de los Ángeles, crítico de arte; Maite Ibáñez, crítica de arte y Jorge Seguí, miembro de la Junta de Gobierno del Colegio serán los componentes de dicho jurado.

Como novedad, este año, los artistas presentarán sus obras en formato digital y tendrán de plazo hasta el día 19 de abril de 2019. De entre todas las obras
recibidas, el jurado realizará una preselección de 40 aspirantes que obtendrán el derecho a presentar físicamente sus obras al Premio Nacional de Pintura Gestores 2019.

Tras esta primera preselección, se notificará a los 40 artistas elegidos que dispondrán del 29 de abril al 14 de mayo de 2019 para proceder al envío físico de sus obras. Una vez finalizado el plazo de presentación, el jurado determinará 20 obras entre las cuales se encontrará la obra finalista y la obra ganadora. La entrega del premio se realizará en la cena anual de colegiados, San Cayetano, el 31 de mayo de 2019.
Esta edición Se asigna como primer y único premio la cantidad de 7.000 €, pasando la obra premiada a ser propiedad del Colegio, quien se reserva los derechos de reproducción de la misma.

Tanto el ganador como el finalista tendrán la oportunidad de realizar sus publicaciones individuales a definir según el caso (catálogo, libro de artista, etc…) coordinadas por el estudio de diseño gráfico el bandolero Lacabra. Cada publicación constará de una edición limitada de 50 unidades cuya extensión individual tendrá un máximo de 96 páginas. Dichas ediciones irán recopiladas en un estuche conmemorativo junto a una memoria del Premio, quedando reservados 20 ejemplares de publicación para el ganador y 20 para el finalista.

Año tras año, entre todos hemos conseguido que este premio se convierta en un referente del arte joven nacional, gracias a los artistas, al alto nivel de participación, la creciente calidad de sus obras y también, gracias a la profesionalidad de los jurados que nos aportan seriedad y prestigio.

BASES

A partir de la edición de 2019, la presentación de obras se realizará inicialmente en formato digital. De entre todas las obras recibidas, un primer jurado realizará una preselección de 40 aspirantes que obtendrán el derecho a presentar físicamente sus obras al Premio Nacional de Pintura GESTORES 2019.

En esta edición el jurado estará compuesto por:
Juan Manuel Bonet, crítico de arte, ex director de museo, escritor
Pedro Maisterra, de la galería Maisterravalbuena
Violeta Janeiro, comisaria de arte
Álvaro de los Ángeles, crítico de arte
Oliver Johnson, pintor y ganador de la última edición
Maite Ibáñez, crítica de arte
Jorge Seguí, COGAV

Participantes
Podrán optar al premio todos los artistas españoles o extranjeros.
Cada artista podrá concursar únicamente con una obra, siendo tanto el tema como la técnica de libre elección.
La obra deberá ser inédita y de reciente creación y deberá ir convenientemente firmada.
Las medidas no serán superiores a 200 cm. por cualquiera de sus lados.

Premio
Se asigna como primer y único premio la cantidad de 7.000 €, no pudiendo ser dividido ni declarado desierto, pasando la obra premiada a ser propiedad del COGAV, quien se reserva los derechos de reproducción de la misma.
Ganador/a y finalista tendrán la oportunidad de realizar sendas publicaciones individuales a definir según el caso (catálogo, libro de artista, etc…) coordinadas por el estudio de diseño gráfico el bandolero Lacabra. Cada publicación constará de una edición limitada de 50 unidades, de dimensiones 14X18 cm, cuya extensión individual tendrá un máximo de 96 páginas. Dichas ediciones irán recopiladas en un estuche conmemorativo junto a una memoria del Premio de pintura, quedando reservados 20 ejemplares de publicación para el/la ganador/a y 20 para el/la finalista. El resto de la edición quedará reservada para
los miembros del jurado y el archivo del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Valencia (COGAV).
El premio económico concedido estará sujeto a la legislación vigente en materia de I.R.P.F.

– 11 de marzo-19 de abril. 1ª convocatoria.
Presentación digital de obras
A partir de la apertura del plazo de admisión, y hasta el 19 de abril de 2019 (inclusive), las obras candidatas deberán enviarse a través de la plataforma gratuita Wetransfer (www.wetransfer.com) en formato digital y con asunto “(nombre artista). Premio Nacional de Pintura Gestores 2019” a la siguiente dirección de correo: premiopintura@gestoresvalencia.org. Tras la recepción del envío y la revisión de la documentación, el COGAV remitirá un e-mail de confirmación de la obra admitida a concurso.
El formato de presentación de la obra constará de un único archivo .PDF de alta resolución (25cm lado máximo / 300 ppp resolución) que contendrá una imagen completa de la obra presentada y los siguientes datos:
· Título de la obra
· Medidas y año
· Técnica
· Datos personales:
Nombre y apellidos
Nombre artístico
DNI
Fecha de nacimiento
Dirección de residencia
Teléfono de contacto
e-mail
Junto al archivo .PDF de la obra podrá adjuntarse, además, una única carpeta con la documentación adicional que se considere necesaria (curriculum, publicaciones anteriores en formato .PDF, etc…) a efectos de consulta para los miembros del jurado que lo requieran.

– 29 de abril-14 de mayo. Preselección y
presentación de obras físicas
Tras la preselección de la primera convocatoria, se notificará a las/los 40 artistas elegidos que dispondrán del 29 de abril al 14 de mayo de 2019 (inclusives) para proceder al envío físico de sus obras. Finalizado el plazo de presentación de obras a concurso, será el jurado quien determine finalmente las 20 obras seleccionadas, incluyendo la obra finalista y la obra ganadora. De esta selección es propósito del COGAV realizar una exposición pública (a falta de concretar en estos momentos). En cualquier caso, llegado el momento se notificará dicha posibilidad que, de no realizarse, conllevará la retirada de la obra por el mismo procedimiento que el fijado para el resto de obras en el apartado 6 de estas bases
Las obras presentadas físicamente deberán estar enmarcadas con un listón y no se admitirán las que vayan presentadas con cristal.
Las obras deberán ir acompañadas de su correspondiente ficha técnica, los datos de contacto del autor/a, fotocopia del D.N.I. o del Permiso de Residencia o documentación extranjera y la documentación adicional que se considere necesaria para el jurado (curriculum, catálogos, etc…).
Las obras deberán ser remitidas, bien personalmente o a través de agencia de transportes, de puerta a puerta al Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Valencia, calle Poeta Quintana nº 1, Valencia 46003, de lunes a viernes, de 9 a 13 horas y de 16,30 a 18,30 horas, siendo el mismo por su cuenta y riesgo a portes pagados, en embalaje sólido y reutilizable para su posterior devolución.
Si estos no pudieran ser reutilizables por cualquier motivo, entendiendo por reutilizables caja de madera o similar, la organización pondrá a disposición plástico de burbujas a efecto de la devolución.

El Colegio de Gestores de Valencia, no responderá de las pérdidas, deterioros, robos o cualquier tipo de desperfecto que pudiera sufrir la obra remitida ni durante el traslado ni durante la estancia en sus locales.
Las obras no seleccionadas podrán ser retiradas por sus autores si fueron entregadas en mano en las oficinas de recepción o solicitar su remisión a portes debidos a su domicilio. Las que fueron entregadas a través de agencia serán devueltas por el mismo medio a portes debidos y con sus embalajes originales o si estos no pudieran ser reutilizables por cualquier motivo, protegidos por cualquier material habitual y bajo la responsabilidad del artista.

Jurado
El jurado estará constituido por Juan Manuel Bonet, Pedro Maisterra, Violeta Janeiro, Álvaro de los Ángeles, Oliver Johnson, Maite Ibáñez y Jorge Seguí.
El premio concedido se entregará oficialmente durante la cena que celebrará el Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Valencia el 31 de Mayo de 2019. El fallo del jurado será totalmente inapelable.

Devolución de obras
La organización no se hace responsable de aquellas obras que no hallan sido retiradas a fecha de 30 de Junio del presente año, entendiéndose que a partir de esa fecha las mismas han sido abandonadas por el autor, pasando automáticamente a propiedad y libre disposición del Colegio de Gestores de Valencia.
El hecho de concursar supone la plena aceptación de estas bases.

Imagen de portada: Hound, 2008 (detalle), de Oliver Johnson (Londres, 1972), obra premiada en la pasada edición.

Descargar BASES aquí

Vociferio, la poesía más allá del Talent Show

Vociferio. Festival de Poesía Oral y Escénica
Distintos espacios de Valencia
Del 1 al 17 de junio de 2018

Han pasado algo más de 60 años desde que Gabriel Celaya disparara su ya famoso vaticinio: “La poesía es un arma cargada de futuro”. David Trashumante, coorganizador de Vociferio junto a Raúl Lago, matiza: “Está cargada con balas de fogueo, nunca va a matar a nadie”. He ahí la fuerza de una poesía que busca su lugar en el seno de una sociedad tan pragmática, que olvida la inutilidad necesaria de la creación. “Parar la maquinaria es un acto revolucionario”, señala Trashumante, quien apela igualmente a la belleza y la emoción como valores “no en desuso”.

Los poetas que participan en la ya séptima edición del Festival de Poesía de València vienen cargados de esa belleza revolucionaria, a prueba de prisas e influjos estrictamente mercantiles. “Las poéticas de Vociferio hacen frente al sistema neoliberal y capital, nombran la ignominia”, subraya Trashumante. Lo hacen el año en que Vociferio crece más: en días (del 1 al 17 de junio), en actos programados, en espacios y en presupuesto, “se triplica, rondando los 50.000 euros”, apuntó Lago. Y el año en que por segunda vez acoge el Poetry Slam España, que tendrá lugar en el IVAM. “Valencia es la única ciudad que repite como sede”, destacó Trashumante.

Fátima Miranda. Imagen cortesia de Vociferio.

Fátima Miranda. Foto de Mike Minehan por cortesia de Vociferio.

“Corren buenos tiempos para la lírica”, reconoció. Aunque luego lanzó algunas precisiones: “Los Talent Shows [concursos de talentos] reúnen a un tipo de poesía que deja mucho que desear en cuanto a calidad”. En Vociferio, en cambio, apuestan por una poesía que permita “participar en actos verdaderos, en experiencias transformadoras”. Experiencias como las que proponen algunos de los artistas reseñados durante la presentación del festival en Carme Teatre: Fátima Miranda (“es como ver a Carles Santos encarnado en mujer”), Juan Carlos Mestre, Premio Nacional de Poesía en 2009 por La casa roja, Ángelo Néstore, Premio Hiperión de Poesía el pasado año, Claudia Facci o Berta García Faet, valenciana que vive en Providence, desde donde lanza textos como Este no es un poema feminista, “amigo mío. No te vayas”, que concluye: “Me gusta lo que haces con tu tiempo”.

De ese tiempo ajeno a las “dinámicas de consumo abusivas” y de talentos como César Brandon (“el poema con el que arrancó [en Got Talent] es plagio del Slam Poetry inglés”), da cuenta Vociferio. “La poesía no es A, B y C, sino que es todo el abecedario”, subraya un Trashumante crítico con esas prácticas poéticas que riman espectáculo con devaluación del verdadero acto poético: “Todo eso son campañas orquestales”. Nada que ver con la “experiencia sanadora” que, por ejemplo, propone Mestre: “Lo que se dice es tan importante como la manera en que se dice y quién lo dice. Por eso escuchar a Mestre en vivo es toda una experiencia”.

Juan Carlos Mestre. Imagen cortesía de Vociferio.

Juan Carlos Mestre. Imagen cortesía de Vociferio.

Boke Bazán ha sido el encargado de dotar de cuerpo gráfico a esa experiencia multisensorial que pretende ser Vociferio. “Representa todo el color y viveza del arte, con esos tres pájaros, el tucán, el loro y el colibrí, simbolizando el cromatismo y vibración de la poesía”, explicó el diseñador. Bullicio selvático trasladado a la imagen de un festival que acoge igualmente una Feria de Editoriales en el Centre del Carme, la Festa Alçaveu en la explanada de la Biblioteca Pública de Valéncia y el citado Poetry Slam España que reunirá en su octava edición a 22 poetas nacionales. El IVAM acogerá los días 8 y 9 de junio las semifinales y la final.

Cartel de Boke Bazán. Imagen cortesía de Vociferio.

Cartel de Boke Bazán. Imagen cortesía de Vociferio.

La improvisación poética correrá a cargo de Dani Orviz y Pep Gimeno ‘Botifarra’, en el marco del II Premio Granito de Oro Dacsa, marca de arroz que colabora con el festival, junto a cervezas Ámbar, porque, como dijo Trashumante, los poetas “también comemos y bebemos”. El IVAM y el Museo de Bellas Artes de Castellón, este por primera vez, ejercen de coorganizadores, teniendo a Alçaveu, Tercera Setmana, la Associació d’Editors del País Valencià, El Petit Editor y Ca Revolta, como soportes. También colabora Caixa Popular, con Poética 2.0 como media partner.

Vociferio, a rebufo de ese clima propicio que les ha llevado a pegar el estirón este año, ya piensa más a lo grande todavía. “El objetivo es que dentro de tres años el festival sea internacional al igual que Cosmopoética de Córdoba, que tiene un presupuesto de 150.000 euros”, subrayó Trashumante. De momento, ya hay prevista una comida de hermanamiento en Innsa Hotel el sábado 16 de junio para establecer lazos con el mencionado festival andaluz. Sin duda, corren buenos tiempos para la lírica en Valencia de la mano de Vociferio.

Fátima Miranda. Imagen cortesía de Vociferio.

Fátima Miranda. Imagen cortesía de Vociferio.

Salva Torres

“La palabra ciencia todavía asusta”

Desayunos MAKMA
¿Está la ciencia ficción de moda?
Festival del libro Sindokma en Ruzafa Gallery
Encuentro con Alexander Lemus, Sergio Mars, Begoña Siles y Javier Valenzuela
Domingo 20 de noviembre de 2016

Los Premios Goya han tenido a bien preseleccionar para la edición de 2017 el cortometraje del valenciano Lluís Quilez, ‘Graffiti’ (Ainur Films). Lo hará en la categoría de ciencia ficción, género que, en el caso que nos ocupa, comparece sin falsos disfraces de aventura fantástica para mostrarnos un mundo apocalíptico. Apocalipsis civilizatorio que, paradójicamente, está sirviendo para poner en auge el género de la ciencia ficción centrada en revelar tamaña angustia.

Para hablar de ese auge o moda de la también llamada literatura de anticipación, reunimos en el marco del festival del libro Sindokma a tres autores valencianos que se atreven con dicho género, junto a una especialista en desentrañarlo teóricamente, para que nos hablaran del momento que atraviesa. Lluís Quilez, por problemas de agenda, no pudo estar con ellos saboreando la preselección de su corto.

Alexander Lemus, autor de ‘Echoes from…’, Sergio Mars, ganador de varios Premios Ignotus, Begoña Siles, que imparte clases de ciencia ficción en la Cátedra de Cine de Valladolid y es profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Javier Valenzuela, autor de ‘Clarke’s Third Law’ (Valen Arts), lamentan que la ciencia ficción tenga que presentarse bajo la etiqueta del género fantástico, en un país al que la palabra ciencia parece ser el ajo que ahuyenta a los vampiros.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

 ¿Está la ciencia ficción de moda? Quiero decir, ¿está de moda la representación, bajo distintos géneros, del mundo al borde del abismo civilizatorio, del cual gozamos como lectores o espectadores de cine?

Begoña Siles: “Sí creo que está de moda, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Y está de moda porque en épocas de crisis, la ciencia ficción se hace eco de este presente tan compulsivo en el que vivimos; pone una lupa en nuestro presente y lo proyecta hacia el futuro”.

Alexander Lemus: “La visión apocalíptica ha estado desde hace muchos años. Siempre hemos pensado que estábamos al borde del fin del mundo. Por eso la ciencia ficción no pierde vigencia. De manera que incluso en películas de gran presupuesto encuentran su nicho, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan) o ‘La llegada’ (Denis Villeneuve), lo cual me sorprende porque son películas un poco más duras y que ofrecen menos concesiones al espectador que los blockbuster”.

Sergio Mars: “Bueno, pues yo voy a ir a la contra. La ciencia ficción literaria está en horas bajísimas. La ciencia ficción que en estos momentos está teniendo un poco más de éxito es la que tiene una versión más aventurera, más de entretenimiento. Y yo diría que es la fantasía la que sale al quite de esa ciencia ficción de capa caída para, tomando cierta distancia, mostrarnos sociedades al  borde del colapso, con esa sensación de obsolescencia”.

Javier Valenzuela: “La ciencia ficción es un género que cuesta mucho dinero, lo cual ya determina su funcionamiento. En todo caso, pienso que funciona bien porque conecta con el ser humano, con las inquietudes que nos ocupan, de nuestra relación con la tecnología como ser humano creador y sus consecuencias. Y centrándonos en el cine que se hace en este país, si ya es difícil levantar una película, es mucho más difícil hacer ciencia ficción. A mí lo que más me interesa de ella es que plantea los límites, hacia dónde vamos como cultura. Y por otro lado, está la pregunta acerca de los límites del propio género: ¿Star Wars es ciencia ficción o es fantasía? ¿Dónde está el límite entre la magia y la ciencia?

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

¿La ciencia ficción está en auge? Cada vez hay más aficionados al cine de ciencia ficción en un país como el nuestro en el que, a diferencia de lo ocurre en los países anglosajones, apenas tiene incidencia en la lista de los libros más vendidos o de las películas más vistas.

SM: “Yo voy a decir algo muy simple: a finales de los años 90 teníamos tiradas de más de 10.000 ejemplares; hemos ido bajando y ahora son de 1.000 para los casos de superéxitos y de apenas un centenar en el resto. De manera que en literatura cada vez hay menos. Ahora bien, en cine, muchas veces sin que el público lo sepa, se ve cada vez más ciencia ficción. Por ejemplo, Marvel, todas sus películas son de ciencia ficción, aunque no la venden como tal. Si no la venden como ciencia ficción, la gente está dispuesta a aceptarla. Es la etiqueta lo que todavía echa para atrás”.

¿Por qué echa para atrás?

AL: “Bueno, tal vez porque la palabra ciencia asusta todavía mucho. Y también porque películas como ‘Star Trek’ parecía cosa de frikis. Entonces, parece como si se denostaran ese tipo de películas, cuando las de Marvel están vendiendo una millonada…”

SM: “En España, comparativamente menos. Son superéxitos fuera de España, pero aquí son sólo éxitos”.

AL: “Sí, bueno, eso también es sintomático de lo que está ocurriendo. Pero también hay películas como ‘Los juegos del hambre’, en las que se habla de un futuro distópico, pero siempre con elementos de fantasía, sin entrar de lleno en la ciencia ficción…”

SM: “A ver, ‘Los juegos del hambre’ son una falsa distopía, no presenta un futuro horrible, sino que termina siendo una historia reaccionaria juvenil, para que los jóvenes se sientan a gusto tal y como están”.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

AL: “Sí, está claro, es algo distinto a ‘Fahrenheit  451’ o ‘1984’, pero bueno es sintomático que se estén vendiendo más como películas de aventuras que de ciencia ficción, de manera que si te quieres ir al terreno especulativo te tienes que ir a películas como ‘Código fuente’ (Duncan Jones) en la que se tocan temas un poco más complejos. Pero volviendo a la pregunta, yo sí creo que la ciencia ficción está en auge, aunque los espectadores que consumen ciencia ficción no lo sepan. En todo caso, las películas de superhéroes se seguirán haciendo mientras vendan y luego pasarán de moda”.

SM: “Lo que resulta significativo es que las películas de zombis no pasen de moda. Y no pasan porque están hablando de nuestra civilización muerta, muerta viviente. Cuando nació hace unos diez años se pensaba que duraría dos o tres, y ahí sigue, porque los motivos por los cuales nació siguen vigentes. Y es un reflejo social. Lo que se le achaca a la ciencia ficción es que no esté dando soluciones y por eso se recurre a otros géneros”.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

BS: “Sí, yo iría por ahí. Nuestra sociedad actual está muerta y quienes la pueblan pues son zombis. Pero de todas formas la ciencia ficción actual sí pienso que da una solución y, en este sentido, me molesta que se trate de colar por ciencia ficción lo que es del género fantástico. En este caso, frente a lo contingente de la existencia buscamos explicaciones sobrenaturales, que están del lado de la magia, no de la racionalidad, de la ciencia. Y esta es la diferencia: la ciencia ficción surge del relato de la modernidad, del desarrollo tecno-científico que vendría a ofrecer respuesta a esa contingencia, a ese azar. Yo diría que la ciencia ficción actual es entrópica, más utópica o distópica, y un buen ejemplo de ello sería ‘Melancolía’ (Lars Von Trier) o ‘Fin’ (Jorge Torregrosa), donde el género humano va desapareciendo sin una aparente explicación”.

SM: “Es curioso porque la última vez que nos enfrentamos a un cambio histórico radical fue a finales del siglo XIX. Y en ese momento hubo una proliferación enorme de utopías; llegaron a publicarse decenas de utopías. En este momento no estamos reaccionando de ese modo…”

BS: “Por eso decía que vivimos en la entropía. Ya no se construyen utopías, sino que damos por hecho tanto la destrucción de la tierra como del ser humano en las ficciones cinematográficas”.

SM: “La ciencia ficción utópica se enfrenta con un problema y es que ya no tenemos referentes filosóficos capaces de construir una teoría que nos permita superar la civilización zombi actual, que por eso es zombi, por su incapacidad para crear algo que la supere”.

BS: “La caída de los metarrelatos es lo que ha producido: una ciencia ficción carente de utopías”.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

SM: “Los dos grandes temas de la época son la literatura de zombis y la literatura fantástica de los grandes imperios que se desmoronan. Y ahí tenemos ‘Juego de tronos’ que aúna a las dos: el imperio que se viene abajo y los zombis que vienen a atacar ese imperio que se desploma”.

JV: “Volviendo a la pregunta que has hecho, desde el punto de vista de quien quiere levantar una película de ciencia ficción es su coste, aunque se puedan hacer películas más sencillas, y la introducción de elementos de ciencia ficción que complican aún más la apuesta. De manera que quienes nos decidimos por ello supone echarle mucho valor, porque, además de la temática, esto es dinero también, lo que significa que tienes que buscar una fórmula comercial que venda. Creo que la ciencia ficción no es que venda menos, sino que hay que saber venderla.

¿La ciencia ficción, al menos por lo que se refiere al cine, ha dejado de lado lo narrativo, la importancia de la trama, a favor de las grandes escenografías? ¿Se busca no tanto el relato como su espectacularización?

JV: “Para mí, tan importante es la parte formal, cómo cuentas la historia, como su contenido. Y también soy partidario de tratar al espectador como alguien inteligente al que no es necesario desmenuzarle la historia, sino que la deduzca por sí mismo. El modelo capitalista no deja espacio para las personas, que se transforman en mano de obra, y en obras como ‘Divergente’ hay una intención de cuestionar todo esto, aunque no se consiga”.

AL: “Yo creo que tiene que ver más con el capital, que tiene miedo a invertir en una película que cree que el espectador no la va a entender y, por tanto, se va jugar su dinero. Eso se ve sobre todo en los blockbuster…”

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

JV: “Bueno, en los blockbuster también los hay que tienen en cuenta el contenido, más allá del espectáculo, y de hecho son algunos de mis referentes”.

AL: “Por supuesto, los hay, como es el caso de ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), donde la escenografía está al servicio de la narrativa”.

SM: “La ciencia ficción, históricamente, siempre se ha movido entre dos parámetros: uno es el espectáculo y el otro las ideas. Dependiendo del periodo o de las modas, ha primado más uno u otro, pero su objetivo ha sido siempre aunar ambas: representar ideas con un formato atractivo y espectacular. La buena ciencia ficción debe aspirar a todo, a transmitir espectáculo ligado a las ideas. Y una de las cosas que la crítica seria no le perdona es que busca dar espectáculo, porque está mal visto. Y ese es uno de los retos que tenemos en la ciencia ficción”.

BS: “Yo sí creo que actualmente se corre el riesgo de que la espectacularidad pueda con las ideas, que las aplaste. Aunque haya películas como Solaris, 2001 o incluso Melancolía que privilegia la narratividad y por las que sería bueno apostar”.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

Los escritores de novela negra dicen que Valencia, por aquello de la corrupción y la ristra de personajes asociados a ella, es una ciudad que se presta al género. ¿También lo sería para la ciencia ficción?

SM: “En Valencia hay movimiento, aunque pienso que siempre ha sido un referente dentro de la ciencia ficción. En mi ‘Antología’ hay nueve autoras valencianas. Lo que no hay es salida comercial, porque casi nadie publica ciencia ficción en España. Hay prejuicio contra ella. ‘El ministerio del tiempo’, en este sentido, se alimenta de otras historias de ciencia ficción, aprovechando lo que ya ha calado en la sociedad”.

Los demás asienten, terminando por intercambiar impresiones ya en corro, a la espera de que la ciencia ficción, que en su caso ha calado bien hondo, vaya creciendo sin necesidad de disfrazarse de fantástico.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Video del festival del libro Sindokma realizado por Josevi Marco y Carles Claver:

Salva Torres

Propuestas para el debate

II edición Parlem d’Art
Propuestas de estudiantes para la reflexión y el debate
Del 21 de octubre al 16 de diciembre de 2016

El programa Parlem d’Art organizado por la Universidad de Valencia, tiene como objeto poner en valor el arte público y el arte contemporáneo a través de iniciativas que impliquen a los estudiantes, no solo como participantes, sino también como programadores. Es por ello que el Vicerrectorado de Estudios de Grado y Política Lingüística, mediante el SeDi (Servicio de Información y Dinamización) presentan una programación compuesta por mesas redondas, seminarios, ponencias y workshops, como resultado de las propuestas seleccionadas en una convocatoria previa.

Las temáticas son diversas: teatro, literatura, moda, el papel del público, música, videojuegos… En definitiva, mucho arte en su sentido más amplio. Partiendo de la diversidad de enfoques, se dirige el análisis a la sociedad más actuales y las múltiples expresiones derivadas que le dan forma. Para ello, agentes culturales clave de la ciudad de Valencia participarán en las diferentes actividades.

Todas las actividades están abiertas al público y no hace falta inscribirse.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

Cartel mesa redonda Arte público 2.0. Diseñado por Boris Ramírez.

PROPUESTAS PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE

Per amor a l’art: l’art urbà com a regenerador del patrimoni cultural

Divendres, 21 d’octubre | Sala Joan Fuster i Àgora Prometeu, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

1000 imatges 1 paraula

Dimecres, 2 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El videojoc, un nou repte per a la història de l’art

Dijous, 3 de novembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Música contemporània: Mostrant les cartes

Dimarts, 8 de novembre | Capella de la Sapiència, Centre Cultural La Nau, C. de la Universitat, 2, València.

Art públic 2.0. D’observador a públic creador

Dimecres, 16 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

El museu del futur

Divendres, 25 de novembre | Sala Joan Fuster, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

La moda que constreny

Dijous, 1 de desembre | Saló de Graus Manuel Ardit, Facultat de Geografia i Història, Av. Blasco Ibáñez, 28, València.

Visions del passat i del present en les sèries i les sagues fantàstiques. De El senyor dels anells a Joc de trons

Dimecres, 14 de desembre | Aula F.3.4, Facultat de Geografia i Història, Av. de Blasco Ibáñez, 28, València.

Teatre i Trauma. El paper performatiu de la dramatització

Divendres, 16 de desembre | Saló de Graus, Facultat de Filosofia i Ciències de l’Educació, Av. Blasco Ibáñez, 30, València.

Podéis consultar el programa al completo en: blog dinamització

Aulas del IVAM

Talleres en el IVAM
La Caixa
Curso 2015- 2016

Un museo alcanza la excelencia no sólo por las colecciones que alberga y las exposiciones que organiza, sino también por aproximar el arte al público con el fin de que puedan interpretarlo y disfrutarlo el mayor número de  personas. Este es el objetivo del área de actividades culturales del IVAM que amplía y enriquece este curso sus ya tradicionales talleres y actividades.

Una aportación de La Caixa de 40.000 euros por curso de contenido pedagógico destinado a niños y adolescentes de entre cinco 18 años, permite  ampliar la oferta hasta ocho líneas diferentes en un intenso programa, “más extenso y organizado que otros años”, comenta Álvaro de los Ángeles, subdirector de Actividades Culturales.

Recorrido didáctico. Imagen cortesía del IVAM.

Recorrido didáctico. Imagen cortesía del IVAM.

Este departamento integra a cuatro especialistas que cuentan con el apoyo de diversos artistas relacionados con el centro, así como de estudiantes de la Universidad, alumnos en prácticas de Bellas Artes, Pedagogía o Turismo, voluntarios entusiastas por amor al arte.

Por otra parte, el museo fortalece las tareas de divulgación artística e investigación teórica y estética gracias a los convenios firmados con las universidades valencianas, la Universitat Politècnica y la Universitat de València.

Escolares y familias

Talleres para escolares y para familias, talleres impartidos por artistas y por profesionales de distinto perfil y un curso de introducción al arte moderno y contemporáneo.  También  visitas didácticas a las exposiciones a cargo de personas relevantes de la cultura son algunas de las actividades educativas y de divulgación artística programadas, con el objetivo de consolidarse como un museo que sea auténticamente un instituto, como lo indica su propio nombre.

Los talleres escolares  dirigidos a alumnos a partir del último curso de Infantil (cinco años) se desarrollan en horario escolar y tratan de desarrollar las aptitudes creativas y destrezas manuales de los niños y jóvenes, además de introducirlos en los conceptos básicos del lenguaje visual y plástico. A lo largo del curso realizarán trabajos sobre el móvil de Calder el fanzine vanguardista y las piezas de Torres-García. Los talleres para escolares se centrarán en dos temas: la ciudad de Valencia y el contexto Mediterráneo.

A un nivel superior el curso ‘Entender el arte’, impartido por seis conservadores del IVAM que abordarán la evolución de las artes plásticas desde las vanguardias a la actualidad.

Charla de Nico Munuera. Imagen cortesía del IVAM.

Charla de Nico Munuera (en el centro de la mesa). Imagen cortesía del IVAM.

Diálogos de artistas

La serie  ‘Conversaciones de artistas’ reunirá  en distintas sesiones a una pareja de creadores que entablarán un diálogo abierto y expondrán ante el público sus técnicas y procesos creativos. En octubre tendrá lugar una conversación entre Toño Barreiro y Sergio Barrera. En noviembre, conversarán Salomé Cuesta y Mª José Martínez Pisón y, en diciembre, Ana Navarrete y Pepe Miralles.

El IVAM organiza también visitas guiadas por comisarios después de la inauguración de cada muestra,  y visitas a cargo de personas relevantes de la cultura y la educación, como Joan Cerveró, Manuel Baixauli, Esther Alba o José Mª de Luelmo.

Por último, se realizarán fichas didácticas de arte moderno que incluyen una veintena de autores, diez de arte moderno y diez de contemporáneo.

Talleres en el IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Una de las Aulas del IVAM. Cortesía del museo valenciano.

Bel Carrasco

El IVAM, ¿En Tránsito hacia dónde?

En Tránsito
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 31 de agosto

Basta deletrear el contenido de la primera exposición del nuevo equipo del IVAM dirigido por José Miguel G. Cortés para extraer suculentas lecturas. La primera de todas se halla en el título: ‘En Tránsito’. Dice el propio director: “Estamos de mudanza, vivimos tiempos de cambio, momentos fluidos que nos alejan de circunstancias, actitudes y comportamientos pasados”. Frente a la solidez y el muro creado alrededor de la controvertida figura de su antecesora en el cargo, Consuelo Císcar, Cortés aboga por lo fluido, cuya corriente le aleje de esas actitudes cerradas de comportamientos pasados.

Detalle de la obra de Qing Li en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Detalle de la obra de Qing Li en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

E insiste: “No creemos en las certezas ni en las convicciones férreas. Apostamos por el movimiento, la mutación y la transformación constante”. Por eso pretende dejar “atrás las convenciones estáticas y las ideas fijas”, así como no temer “ni el cuestionamiento ni la incertidumbre”. ¿Acaso lo temía Consuelo Císcar? Así se desprende de esta declaración de intenciones, de ese querer alejarse de prácticas pasadas. “Iniciamos una etapa diferente en el IVAM”, una etapa que arranca con esa proclamación de hallarse “en tránsito”.

Obra de Bruce Nauman en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Obra de Bruce Nauman en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Y para ese primer recorrido, Cortés ha querido rodearse de “un conjunto de artistas y de obras que, si algo tienen en común, es su deseo de no permanecer impasibles ni quietos”. Artistas como Dara Birnbaum, Carmen Calvo, Nacho Criado, Robert Frank, Hamish Fulton, Juan Genovés, Dionisio González, Luis Gordillo, Richard Hamilton, Gary Hill, Cristina Iglesias, Ángeles Marco, Gordon Matta-Clark, Juan Muñoz, Bruce Nauman, Miquel Navarro, Cindy Sherman o José María Yturralde. Pintura, escultura, fotografía, video. Todos ellos “rompiendo barreras, asumiendo riesgos, desbordando fronteras, planteando preguntas”.

Los 13 monitores en cruz de Gary Hill, en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Los 13 monitores en cruz de Gary Hill, en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

La división del conjunto expositivo en tres apartados, ‘Buceando entre escombros’, ‘Mutaciones’ y ‘Cartografías / Identidades fluidas’ ratifica esa pretensión de tránsito, de continua transformación, de deriva, tal y como apuntábamos en otro momento, relacionando este tiempo de cambio en el IVAM con la filosofía de la deconstrucción. De hecho, el apartado ‘Buceando entre escombros’ se abre con esta cita de Jacques Derrida: “Una deconstrucción, como su propio nombre indica, debe deconstruir desde un principio la propia construcción, su motivo estructural o constructivista, sus planes, sus intuiciones y sus conceptos, su retórica”.

Obra de José María Yturralde en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Obra de José María Yturralde en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Jesús González Requena, en ‘El texto y el abismo’, de reciente publicación, analiza el carácter perverso (en tanto lógica discursiva, sin connotación ofensiva ni terapéutica) de la deconstrucción, que pone en solfa todo sentido cerrado para abrirse a múltiples sentidos. Sin duda, es preferible que las obras de arte se abran indefinidamente, en aquello que Barthes denominó un “hojaldrado de sentidos”. Pero al hacerlo, emerge “la fantasía del texto de la libertad absoluta”. ¿A qué precio?, se pregunta González Requena. “A costa de descomprometerse con todo sentido. Si todo sentido es posible, entonces no hay ningún sentido que me ate. Y eso, claro, resulta una idea muy tentadora”.

Imagen del video de Dara Birnbaum en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Imagen del video de Dara Birnbaum en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Preferir esa fantasía deconstructora del “texto maravilloso que dice mil cosas”, permite “escapar de la cosa que realmente te dice. Ésa que es la que realmente te escuece” y que Requena sitúa en el centro de todo texto, de toda obra de arte. El centro que, precisamente por focalizar el nudo de especial densidad en la experiencia del sujeto, los discursos deconstructivos evitan. Escombros, mutaciones, identidades fluidas: he ahí el eco de esa falta de sentido por exceso de sentidos. Lógico, pues, que la “presencia del cuerpo como espacio en proceso continuo” se vincule metafóricamente “con el paisaje y el territorio”, tal y como se propugna en el apartado ‘Cartografías’. Un cuerpo abocado al cambio permanente y terriblemente confundido.

“El andar condicionaba la mirada, y la mirada condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar” (Robert Smithson, abriendo el apartado ‘Mutaciones’). Pues eso.

Fotografía de Cindy Sherman en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Fotografía de Cindy Sherman en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Salva Torres

“No me interesa el pasado, sino el futuro del IVAM”

José Miguel García Cortés, director del IVAM
Primera comparecencia pública ante los medios
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Miércoles 24 de septiembre, 2014

Consuelo Císcar ya es agua pasada. Y José Miguel García Cortés, nuevo director del IVAM, tiene claro que agua pasada no mueve molino. Por eso aprovechó su primera comparecencia pública ante los medios para incidir en ello: “No me interesa el pasado, sino el futuro”. Un futuro “de esperanza, de colaboración”, para que en el Instituto Valenciano de Arte Moderno “entre aire fresco”. ¿Estaba el aire viciado? Ningún reproche a su antecesora en el cargo. Pero como lo cortés, con perdón, no quita lo valiente, bastaron esas y otras alusiones indirectas para marcar un punto y aparte en su gestión.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM (en el centro), con parte de su equipo: de izquierda a derecha, Raquel Gutiérrez, Joan Llinares, Ana Moure y Álvaro de los Ángeles. Imagen cortesía del IVAM.

«¿Por qué China y no Marsella o Argel?”

“Por qué China o Estados Unidos, y no Nápoles, Marsella o Argel? Nos olvidamos de lo que tenemos al lado. Debemos valorar nuestra cultura mediterránea”. Y así prosiguió su alocución Cortés: mirando hacia delante (“voy a trabajar para el futuro”), pero soltando el lastre del pasado. “Tenemos que llegar a públicos que hasta ahora no nos conocen; aprovechar las redes sociales”. Y puestos a llegar, se hacía necesario referirse a los artistas y entidades que tenían al IVAM como un buque fantasma.

“Los artistas van a tener la palabra”

“Los artistas van a tener la palabra”. Y al igual que ellos, todos los colectivos artísticos de Valencia que habían arrojado la toalla. “Tenemos que trabajar con todos, enriquecernos de todas las personas, que se les escuchen a todos”. Lo cual no es labor que pueda acometer una sola persona. “No es que yo solo no pueda hacer un nuevo IVAM, sino que no quiero”. ¿Un nuevo IVAM? Cortés, de nuevo, soltando lastre. “No entiendo el arte y la vida en singular, sino en plural”. De ahí que buena parte de su discurso girará en torno a esa idea de sumar fuerzas, de abrir las puertas de par en par del IVAM, sabedor del legado de su antecesora.

“No me gustan las tortillas, sino los revueltos”

Le echó huevos a la metáfora que utilizó para consolidar su postura: “No me gustan las tortillas, me gustan los revueltos”. Es decir, “un IVAM variado, mestizo, en el que haya distintos discursos; mezclar lo mejor de cada casa”. La cultura, dijo, “es muy variada y en el IVAM vamos a intentar dar cabida a todas esas disciplinas”. Desde el diseño, al audiovisual (“¿por qué no, el cine?”), pasando por las habituales: pintura, fotografía, escultura. “Habrá menos exposiciones, pero más trabajadas”, subrayó.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, en un momento de su intervención ante los medios. Imagen cortesía del IVAM.

«Nuestra actitud será inclusiva, no excluyente”

Ese carácter mestizo se propagó por el resto de su discurso, pausado, integrador. “Vamos a desechar cualquier proyecto excluyente”. Nada de esto o lo otro, sino esto y lo otro. “Lo moderno y lo contemporáneo. Lo local y lo internacional. Lo individual y lo temático, lo cronológico y lo transversal”. En definitiva: “Programas culturales de todo tipo”. Programas y actividades de las que será su nuevo responsable el crítico de arte y comisario Álvaro de los Ángeles.

“No somos el Reina Sofía, ni el Pompidou, ni la Tate Modern, sino que tenemos que buscar nuestra especificidad”. Especificidad que Cortés localizó, entre otras cosas,  en la colección permanente del IVAM, a la que sacará jugo. ¿Cómo? Potenciando “el estudio y la investigación” de esa colección. También “recuperando las labores propias de un instituto como éste, mediante talleres y seminarios”, al tiempo que se fomentan las relaciones “con instituciones docentes” y se “potencia la biblioteca”, además de abrir “una nueva línea de catálogos, atractiva e interesante, pero adecuada a la austeridad en que nos movemos”.

“100 días de gracia”

El nuevo director del IVAM quiso dejar claro que las exposiciones ya programadas en la etapa de Consuelo Císcar “se respetarán, salvo las que superen las previsiones económicas”. ¿Cuándo se verá la mano de su recién estrenada gestión? José Miguel García Cortés dijo que, de una u otra forma, ya se estaba viendo, pero pidió “100 días de gracia”. Hay mucho trabajo por hacer para que todo ese aire fresco penetre de verdad en el nuevo IVAM.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

José Miguel García Cortés, director del IVAM. Imagen cortesía del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

Salva Torres

Nelo Vinuesa o la complejidad de las aristas

Castlehead, de Nelo Vinuesa
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 12 de septiembre, 2014
Hasta el 7 de noviembre

La imagen es el resultado de una construcción espacio-temporal. El espacio suele estar definido por el formato: el rectángulo, el cuadrado, el tondo y, en otras ocasiones, éste somete la representación a la mimesis en paredes o cúpulas, apareciendo el mundo y diluyéndose la arquitectura. El tiempo queda detenido, aprisionado incluso, en los límites del espacio, pero también en la cronología de su época.

La cultura visual, el arte en sus diversas variantes lingüísticas, constata el devenir concreto de estos registros, que actúan como marcas en la pared de la historia. El cuadro se construye asumiendo el peso completo de la representación. Esa imagen generada desde el vacío es el puntal de una mirada personal transformada en acontecimiento: se ofrece como narración de unas ideas y como deseo constatable de que esas ideas encuentren un público.

Arcadia, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Arcadia, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

La imagen-fija delimita su complejidad con el paso del tiempo –constatable en el envejecimiento de las cosas y las caras– en el movimiento de las apariencias de sí, como las sombras en la caverna. De ahí que los límites devengan aristas: intermediarias entre un plano y otro, ajenas a las luces y las sombras que éstos reciben y reflejan, pero íntimamente ligadas a ellos, pues permiten la sutura y el pliegue, ejercen su función de bisagra. Las aristas son a la forma lo que las líneas al plano; economía de medios y funcionalidad máxima.

Hounds, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Hounds, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El proyecto Wild Pulse de Nelo Vinuesa (Catarroja, Valencia, 1980) gana en complejidad al incluir el tiempo. Dicho así puede parecer una obviedad, puesto que se introduce el movimiento, y éste se genera por la sucesión continuada de escenas. Es un “movimiento aparente” que se ha asumido como ejemplo veraz de la realidad y que ha llegado a día de hoy reincidiendo sobre los mismos planteamientos técnicos, sólo que más sofisticados. Pero en este caso, espacio (escultura) y tiempo (videos) vienen a completar la pintura, imponiéndole ritmo y velocidad por un lado, y convirtiéndola en escultura tridimensional, en el otro.

Relax, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Relax, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El aparataje del artista evoluciona y muta de la superficie plana al movimiento generado por la animación y al espacio necesario para disponer lo escultórico, pero todo sirve al mismo fin. Las piezas que conforman Wild Pulse confeccionan un archipiélago de elementos que por separado mantienen sus individualidades, pero que al estar en cercanía unas de otras, ofrecen una versión más compleja y rica de sus propios planteamientos aislados, unidos por aquello que les separa.

Treasure Island, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Treasure Island, obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Desde sus comienzos, la obra (pictórica) de Nelo Vinuesa ha introducido con naturalidad materiales híbridos ajenos al estado natural de la pintura (por ejemplo plásticos y vinilos), pero cuyas propiedades enlazaban con el acrílico y con la necesidad de plantear el cuadro como tablero de juego y experimentación donde confluyeran todas las posibilidades al unísono.

En esencia, predomina la creación de un universo complejo donde caben todas las inquietudes generadas por el artista, conviviendo juntas en la misma superficie. Al mismo tiempo, este universo resulta familiar por sus múltiples vías de reconocimiento con la pintura clásica y su preocupación máxima por la construcción del paisaje; con la síntesis formal de los juegos de ordenador primigenios y su estética de 8 bits; con la posibilidad constante de una salida de la pintura ante la encrucijada de su ensimismamiento.

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel

La serie de seis vídeos es un retrato poliédrico de la ciudad de Londres, la gran metrópoli ajena a muchas influencias y ella misma generadora de todas las imaginables. La ciudad es una protagonista que interpreta varios papeles principales: la mezcla racial y su carácter cosmopolita (Portraits); la dificultad de mantenerse a flote física y anímicamente en una ciudad tan demandante (Fall); los conflictos y revueltas sociales (Isle of Haunts); la omnipresencia del paisaje, de los jardines y bosques dentro de la ciudad o en sus límites (Lotus, Winternight) y la mirada perdida pero activa ante todo lo que ocurre, en ese espléndido Panorama.

Por otro lado, la instalación Treassure Island consigue trasladar al ámbito tridimensional ese propio universo realizado por capas opacas y traslúcidas en los vídeos y las pinturas, predominando una voluntad de juego y de tablero donde desarrollarlo. Realizar la maqueta de un mundo es aprehenderlo y constatar la complejidad de su diseño: conocer el funcionamiento de todo lo que nos rodea para convertir la inconmensurabilidad en simple y llana funcionalidad.

Obra de Nelo Vinuesa para la exposición 'Castlehead'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Nelo Vinuesa para la exposición ‘Castlehead’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Álvaro de los Ángeles