Lezama reabre para acoger El color de la primera luz

‘El color de la primera luz’, Alejandra Gandía-Blasco
Antigua Galería Lezama
Salvador 9, Valencia
Hasta el 26 de Septiembre de 2018

Alejandra Gandía-Blasco muestra en Valencia ‘El color de la primera luz’ en un lugar inimaginado. La antigua y mítica Galería Lezama abre sus puertas del 19 al 26 de septiembre para acoger la primera individual de esta artista valenciana tras años de investigación. La muestra recoge el trabajo fotográfico de los últimos años que destaca por su obsesión por el registro y por una ardua investigación. El comisario es José Luis Clemente y la singularidad del espacio requiere, fuera de horario, de cita previa (llamando al número 654352363).

La antigua Galería Lezama, luego Purgatori II, es un espacio emblemático, hoy en
desuso y apenas remozado, abre de nuevo sus puertas para este proyecto puntual.
Más conocida por su faceta como diseñadora, Alejandra Gandía-Blasco se forma en la
Facultad de Bellas Artes de Altea y Valencia donde finaliza sus estudios en 2011 para,
posteriormente, ampliar su formación en la Saint Martin's School of Art de Londres.
Su formación y práctica artística se asienta en la pintura y el dibujo, para trascenderlos
y llegar a la fotografía, soporte en el que viene trabajando en los últimos años, como
un medio de registro. Para Alejandra Gandía-Blasco no hay separación entre los
procedimientos usados antes en dibujos o pintura y el uso de la fotografía. De hecho,
el interés por registrar, estaba en esos soportes y pasa ahora a la fotografía, como una
solución de continuidad. Ella habla a menudo de esa necesidad casi obsesiva por el
registro, convirtiéndose en un concienzudo proceso de investigación. Como la propia
artista señala: “Me interesa muy especialmente el registro. Alcanzar el lugar, el
momento justo. La fotografía es para mí una forma de archivo a través del que intento
captar la luz y su expansión en posibilidades diversas de color”.

En este proyecto se presentan una veintena de fotografías en las que el motivo de
fondo es el amanecer y la puesta del sol. Sin embargo, no es el motivo
representacional en sí lo que interesa a Alejandra Gandía-Blasco. “Para ella, un
amanecer o la puesta de sol – señala el comisario de la muestra José Luis Clemente-
son un paisaje más en el que se condensan instantes precisos en los que todo cambia
por momentos. La intención de Alejandra por generar un archivo, en el que registrar
las formas cambiantes de un horizonte, va más allá de la representación del propio
horizonte, apenas esbozado en líneas y círculos. Lo que vemos en las fotografías no
son formas concretas y reconocibles. Estas fotografías se plantean en clave abstracta.
El color se convierte entonces en herramienta constructiva y, a la vez, en una
exploración de sensaciones. Se trataría de una especie de catálogo en el que se
registran sucesivas gamas de color a partir del efecto que produce la luz en un
momento preciso y que siempre es variable”.

Alejandra Gandía-Blasco y el comisario, José Luis Clemente. Imagen cortesía Ancom.

Alejandra Gandía-Blasco y el comisario, José Luis Clemente. Imagen cortesía Ancom.

Estas obras no obedecen a las convenciones técnicas de la fotografía. Alejandra
Gandía-Blasco usa la fotografía como si pintara. Es por ello, que para estas series
recurre al móvil para fotografiar. Su interés, por tanto, estaría más en la fotografía “al
uso”, en los modos en los que comúnmente las personas acabamos registrándolo todo
usando el teléfono. Es por ello que en sus fotografías se evidencian a veces tramas de píxel, desenfoques y otros procedimientos que ofrece la tecnología digital, para luego
llevarlos al papel fotográfico como gestos pictóricos. Hay en estas fotografías también
un interés por incorporar el accidente y el azar. En ese sentido, señala la artista, cómo
el origen de estas series de fotografías tiene que ver con un primer registro que hizo
en unas fotografías tomadas con el teléfono móvil en un vuelo de Alicante a París. A
partir de ahí, Alejandra Gandía-Blasco fue investigando sobre los procesos del propio
registro y las posibilidades que ofrece el teléfono móvil para abordar una
investigación, en la que lleva casi dos años trabajando y de las que aquí se muestra una
pequeña parte. Alicante, Atenas e Ibiza, son los lugares de los que parte y los
momentos que elige. A partir de ahí, de un registro primero, como si se tratara de un
apunte, Alejandra Gandía-Blasco comienza intervenir la fotografía que, en sus
formalidades deja de serlo, para tratarse más pintura. De esta forma, cada fotografía,
cada papel, es tratado por la artista como obra única, no sujeta a la multiplicidad que
ofrece comúnmente el papel fotográfico.

Señalar el atractivo que ofrece el espacio expositivo y que hace también esta
exposición particularmente interesante. No se trata de un espacio convencional, el de
una galería de arte o una institución. Se trata de un espacio en desuso y abandonado
que, como hemos señalado, fue un espacio expositivo relevante en el pasado. Por
tanto, sus paredes que guardan parte de la memoria de lo que fuera una galería de
arte, recuperan el blanco original para acoger ahora toda la expresión de color de
Alejandra Gandía-Blasco.

El horario para visitar la exposición es el siguiente:

De martes a jueves de 18:00 a 21:00horas / viernes, de 18:00 a 20:00 horas,
resto horario bajo cita previa llamando al 654352363.

El insomnio de Kribi Heral

Kribi Heral, “Insomnio, satélites y nanotech esplendor”
Palau Altea Centre d’Arts
C/ Alcoy, 18. Altea (Alicante)
Hasta el 19 de Abril de 2015
Charla y visita guiada con el autor: 9 de abril a las 19:00

El próximo jueves 9 de abril a las 19h, Palau Altea continúa con su ciclo de actividades artísticas con la programación de una visita guiada por el artista Kribi Heral a su última exposición. La actividad se realizará en el hall del Palau Altea y está abierta a todos aquellos que quieran participar.

Bajo el título “INSOMNIO, SATÉLITES Y NANOTECH ESPLENDOR” la exposición del
artista de Biar (Alicante) nos muestra el cruce de huellas de diferentes lenguajes.

Obra en estudio. Corsesía equipo comunicación & RRPP Palau Altea

Obra de Kribi Heral en su estudio. Cortesía Palau Altea.

En ella Kribi Heral se centra en la experimentación pictórica y el constante
diálogo con otras técnicas como la fotografía, el vídeo y la instalación, tomando como
materiales principales el plexiglás pintado y el aluminio.

La exposición aborda la pintura desde lo constructivo, lo espacial y lo expandido,
tomando como referencia los avances tecnológicos de la ciencia y especialmente de la nanotecnología, rama sobre la que crea diferentes hipótesis en base a sus consecuencias y cambios radicales que puede provocar en el ser humano como especie, abarcando desde lo social y llegando incluso lo trascendental.

En palabras del propio autor, así describe su nueva exposición:

“Insomnio es la antitesis del sueño, por lo tanto tambien del surrealismo.
La serie insomnio es la consecuencia de caminar en la nada, caminar en la nada
lo podriamos llamar al estado en que te encuentras cuando deberías estár durmiendo.
Pensando sobre esto, lo más cercano a la nada quizas sea dormir, si dejamos al margen
eso tan extraño que es soñar, lo más cercano a la muerte es el sueño. Desde lo agnóstico la muerte es la nada absoluta y despues de la nada llega el principio.

Los satélites orbitan entorno al nucleo del presente, que en su día los lanzo a su orbita
y cada cierto tiempo es reabsorbida su energía.

Con la nanotecnolgía solo decir que está todo por hacer, ¿puede haber algo más excitante?” (Kribi Heral, 2015-02-26).

Obra en estudio. Corsesía equipo comunicación & RRPP Palau Altea

Obra de Kribi Heral en su estudio. Cortesía Palau Altea.

Contra la reducción del Grado en Bellas Artes

Conferencia de Decanos de las Facultades de Bellas Artes
Celebrada en Bilbao, el 6 de marzo, 2015

La semana pasada tuvo lugar en Bilbao una reunión de la Conferencia de Decanos de las Facultades de Bellas Artes en la que se decidió un posicionamiento de todas las Facultades frente al Decreto 3+2 (Real Decreto 43/2015, de 2 de febrero) al respecto de los títulos de Grado en Bellas Artes, Diseño y Conservación y Restauración de Bienes Culturales. En dicha reunión, se manifestó que dichos estudios de Grado deberán mantenerse en los 240 créditos ECTS actuales, si se quería garantizar unos mínimos de calidad en la formación.

El comunicado emitido tras la reunión del 6 de marzo señala exactamente que “ante la publicación del Real Decreto 43/2015, de 2 de febrero, y en relación a la posibilidad de reducir la duración de los actuales títulos de Grado en Bellas Artes, en Diseño y en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, la Conferencia acuerda de forma unánime la solicitud de mantener esos 240 créditos ECTS”.

Vista general del campus de la Universitat Politècnica de València.

Vista general del campus de la Universitat Politècnica de València.

Tal y como se manifiesta, “dichos estudios de Grado deberán mantenerse en los 240 créditos ECTS actuales, teniendo en cuenta que, dado su carácter experimental y teórico-práctico, unido a la amplitud y heterogeneidad de sus materias fundamentales, no se podría garantizar la calidad de la formación con un desarrollo temporal más reducido”.

Participaron en la reunión representantes de las Facultades de Bellas Artes de: Altea (Universidad Miguel Hernández), Barcelona (Universidad de Barcelona), País Vasco (UPV-EHU), Cuenca (UCLM), Granada (UDR), Madrid (Universidad Complutense), Salamanca (USAL), Sevilla (US), Málaga (UMA), Murcia (UM), La Laguna (ULl), Pontevedra (UVigo), Valencia (Universitat Politècnica de València-UPV) y Teruel (UniZar).

Detalle de la fachada de la Universitat Politècnica de València.

Detalle de la fachada de la Universitat Politècnica de València.

 

Albero: “Branques busca complicidad con el lector”

Entrevista a María Albero
Branques, revista objetual

María Albero (Biar-Alicante, 1981) se recuerda a sí misma escribiendo, dibujando y manipulando recortes de papel, pequeños sobrantes que encontraba en la imprenta de su padre (Imprenta Albero, Biar) desde que tiene uso de razón. De su labor creativa destaca la relación personal con el papel por sus singulares características, gramaje, textura, color o sonido. Lo considera algo más que un material, es -para ella- una “sustancia creativa”. Licenciada por la Facultad de BBAA de Altea (Alicante), especialidad diseño gráfico y escultura (2004), es también  titulada en museología  y arte contemporáneo por el Museo de la Universidad de Alicante (2005), prefiere dejar su obra escultórica al margen por considerar que pertenece a un ámbito más íntimo. Como diseñadora gráfica ha desempeñado proyectos en importantes empresas del sector del juguete formando equipo de marcas y modelos de reconocido éxito. Es fundadora, directora y creadora de Branques, revista objetual. Sin saberlo, ni proponérselo se ha convertido en un ejemplo para creativos y/o emprendedores.

¿Por qué Branques?

Branques significa “ramas” en mi lengua materna. Yo visualizaba este proyecto como algo orgánico que se extiende, crece, se detiene, evoluciona y da continuidad a más y más ramificaciones.

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¿Cómo definirías Branques?

Branques es una revista objetual creada para con-mover, busca la complicidad del lector para contar y construir con él un mundo de sensaciones. Cada número versa sobre un tema y se compone de pequeños artículos que contienen: un texto corto, tan solo seis líneas que nos sitúan en un espacio literario; una imagen que nos inspira; un objeto que nos emociona y una propuesta de acción que invita al lector a tomar parte de la aventura para completarla.

¿Qué destacarías del proyecto?

En la producción destacaría la labor de colaboradores y traductores, y muy especialmente el papel activo de los lectores, me emociona recibir su correspondencia. En sus cartas me transmiten  mucho apoyo con sus comentarios, es la señal de que Branques ha conectado con su público. En cuanto a colaboradores y traductores me siento rodeada de profesionales con mucho talento.

¿Se puede cambiar algo a través de una revista?

Yo siempre he defendido que el arte es de todos y para todos. Cuando decidí crear Branques pensaba en un libro de artista. Pero el libro de artista suele estar más alejado de un público que a mí me gustaría que fuera más numeroso. Por lo tanto Branques no es una revista por accidente, lo es para llegar a mucha más gente, sin renunciar al soporte de papel, ni a la calidad artística. Branques pretende ser de todos y para todos, sin elitismos ni exclusiones.

¿Hacia dónde se dirige Branques?

Próxima estación: sacar el siguiente número. Después seguir el camino de la creatividad y buscar la participación activa del público a través de la imaginación. Abrir bien los ojos para aprender, madurar y mejorar. El camino es largo, pero lleno de sorpresas y muchas posibilidades. Sé que no es fácil pero es posible.

¿Dónde se puede encontrar Branques?

Tenemos distintos puntos de venta en Madrid, Valencia y Alicante que vamos ampliando poco a poco. Toda la información está en nuestra web (ver más abajo), tenemos suscriptores nacionales así como a nivel internacional a los que le remitimos la revista a domicilio. Siempre hacemos uso de material reutilizado para el embalaje. Para Branques cuidar del medio ambiente es muy importante.

María Albero. Directora de Branques. Fotografia Vicente Chambó

María Albero, directora de Branques. Fotografía Vicente Chambó

¿Podemos saber algo del siguiente número?

Considero que la sorpresa es un factor importante para el lector, enriquece su experiencia.

¿Entonces no hay primicia informativa?

Bueno, yo no voy a decirte más, la vida está llena de re-vueltas

¿Revueltas con guión?

Con guión, sin guión…todo revuelto…en bucle….en espiral (rie)

 

 www.branques.es

 

 

Vicente Chambó

Mensajes de ultratumba

Y en polvo te convertirás. Nieves Concostrina
Museo del Silencio
Cementerio de Valencia

Algunos cementerios son auténticos museos al aire libre, espacios de relajación y sosiego, donde los vivos rinden homenaje a la memoria de los muertos. El Museo del Silencio se denomina una zona del General de Valencia por la que existen diversas rutas que jalonan  sus hitos más notables: panteones, esculturas, bustos, bajorrelieves, estelas funerarias. A este patrimonio plástico se suma un legado literario en forma de epitafios, unos formulados por el fallecido y otros por los allegados; unos de contenido trascendente y otros poéticos e incluso humorísticos, que el humor negro tiene muchos adeptos en el más allá.

“Aquí yaces y haces bien. Tú descansas, yo también”, es uno de los que se pueden leer en el Cementerio de Valencia, incluido en un libro peculiar recientemente editado, Y en polvo te convertirás, de la periodista Nieves Concostrina. Ilustra la tumba de Román, un personaje solitario y entrañable que hacía pequeños recados para la librería Solaz, cuyos propietarios sufragaron el nicho. “La frase la decía él con frecuencia y nos pareció adecuada como despedida”, comenta el historiador Rafael Solaz.

“Conste que yo no quería”, “Estoy muerto. Enseguida vuelvo” o “Estoy aquí en contra de mi voluntad”. Son tres perlas selectas en esta colección de adioses.

Cementerio de Valencia. Imagen de El Mundo

Cementerio de Valencia. Imagen de El Mundo

Quien más o quien menos ha pensado alguna vez en cuál sería su mensaje de ultratumba preferido, una última frase que dejar como recuerdo a este mundo cruel. En Internet circulan infinidad de epitafios falsos atribuidos a las celebridades que se difunden en alas del morbo, la curiosidad y la ironía. El “Perdone que no me levante”, falsamente atribuido a Groucho Marx, es uno de los más famosos y  encabeza la columna de Maruja Torres en El País. Es sólo uno entre un millón: “Desde aquí no se me ocurre ninguna fuga”, de J.S. Bach, o “Aquí yace Moliére el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y la verdad es que lo hace bien”. O el atribuido a Sade, “Si no viví más fue porque no me dio tiempo”.

A diferencia de estas sentencias espurias, los epitafios del libro de Concostrina son todos auténticos, documentados con fotos, datos y fechas. Fueron cosechados en el programa, No es un día cualquiera, dirigido por Pepa Fernández en Radio Nacional, con la colaboración de 153 voluntarios que han fotografiado las tumbas más curiosas, algunas con efigies de perros, y las leyendas más ocurrentes. Los epitafios localizados en las necrópolis de Elda, Castellón, Altea o Benigánim son algunos de los mensajes de difuntos fallecidos en nuestra Comunidad que ilustran el libro.

Como colofón, conviene recordar que los cementerios son algo relativamente nuevo en la sociedad española, pues la antihigiénica costumbre de enterrar a los muertos en las iglesias, previo pago de un sustancioso estipendio, se prolongó hasta el siglo XIX. El rey Carlos III y luego Pepe Botella fueron los primeros que promulgaron leyes al respecto, demostrando un ansia civilizadora que no llegó a calar en el pueblo hasta pasado cierto tiempo.

Cementerio de Valencia. Imagen cortesía de Rafael Solaz

Cementerio de Valencia. Imagen cortesía de Rafael Solaz

Bel Carrasco