Suspense más que negro en el Olympia

10 Negritos, de Agatha Chistie, bajo la dirección de Ricard Reguant
Teatro Olympia
C / San Vicente, 44. Valencia
Hasta el 13 de diciembre de 2015

10 Negritos es uno de los clásicos de género policial más conocidos y solicitados por el espectador de Agatha Christie. En esta ocasión la trama se desarrolla en una época cercana: los años 60. Es “la mejor idea de Agatha Christie”, reconocido por la propia autora, siendo la única pieza teatral que escribió (aunque se basara en su propia novela).

Escrita en 1943, ha batido todos los récords de espectadores y lectores, con unos 100 millones de copias vendidas, hasta el momento; siendo la novela de misterio más vendida de la historia y considerado dentro de los 10 libros más demandados de todos los tiempos. En teatro ha tenido el mayor de los éxitos junto al también emblemático título de esta misma autora, La Ratonera.

10 Negritos se ha estrenado en nuestro país tan solo en tres ocasiones a lo largo de los 70 años transcurridos desde su estreno en Londres. En el año 1958, de la mano de Arturo Serrano, en el Teatro Infanta Isabel. En 1973, de la mano de Esteban Polls, en el Teatro Alcázar de Madrid. La última, en el año 2000 bajo la dirección de Ricard Reguant y producida por Enrique Cornejo, con miles de representaciones en todo España.

Escena de 10 Negritos, de Ricard Reguant. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de 10 Negritos, de Ricard Reguant. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

De nuevo,  se unen  en este proyecto el director Ricard Reguant y los productores Enrique y Alain Cornejo, para atender una demanda del gran público teatral en torno a un género que nunca defrauda y que, como en esta ocasión, mantiene en vilo la atención e intriga del espectador.

Diez personas -el juez Lawrence Wargrave, la institutriz Vera Claythorne, el aventurero Philip Lombard, el general retirado John MacArthur, la solterona Emily Brent, el play boy Anthony Marston, el doctor en medicina Edward Armstrong, el detective privado y ex policía William Blore y los sirvientes Thomas y Ethel Rogers- reciben una invitación para pasar unas vacaciones en la Isla del Negro.

La invitación es sumamente atractiva, ya que se trata de una pequeña isla en la que solo existe una hermosa y gran mansión que fue construida por un millonario norteamericano, quien luego la vendió y nadie sabe hoy quién es el nuevo dueño. A cada uno de los invitados les llega la invitación por carta, firmada por una persona que dice haberlos conocido en el pasado en una situación que para todos es familiar aunque no recuerdan bien a la persona en cuestión. Sin embargo, todos aceptan gustosos la invitación, ya que la persona que los invita describe detalladamente el lugar y las circunstancias en que los conoció.

Escena de 10 Negritos. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de 10 Negritos. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Todos llegan a la isla el día señalado, y descubren que sus anfitriones, el señor y la señora U. N. Owen, no se encuentran allí, pero serán atendidos por los sirvientes, el señor y la señora Rogers, que hacen las funciones de mayordomo y cocinera respectivamente. Cada uno de los invitados encuentra en su habitación una copia de la canción infantil de los diez negritos enmarcada y colgada en la pared.

Esa noche, durante la cena, los invitados observan diez pequeñas figuras de porcelana, diez negritos, sobre la mesa del comedor. Tras la cena, una grabación les acusa uno por uno de haber sido culpables directa o indirectamente de la muerte de diversas personas en el pasado. Los invitados niegan las acusaciones y alegan que las muertes fueron accidentales y que, aunque quisieron ayudar a las víctimas, no pudieron.

Entonces se dan cuenta de que han sido engañados para ir a la isla con diversos pretextos, como una oferta de trabajo o el encuentro con una persona conocida. También se dan cuenta de que no pueden marcharse, ya que el barco que trae las provisiones, y supone la única comunicación con la costa no puede llegar debido a la tormenta. A partir de ese momento, los invitados empiezan a ser asesinados uno a uno, de forma similar a lo que dice cada estrofa de la canción, y cada vez que alguien muere, una de las figuras de los negritos desaparece.

¿Estos 10 personajes encerrados en la Isla del Negro son en realidad víctimas… o son asesinos? En estos 15 años hay al menos cuatro generaciones nuevas de espectadores que aún no conocen el final… y no vamos a desvelarlo, ¿verdad?

Escena de 10 Negritos. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Escena de 10 Negritos. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

 

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