#MAKMAArte
Russafart 2026
Lema: ‘Coto público de arte’
Barrio de Russafa en València
Días 5, 6 y 7 de junio
Russafart 2026, bajo el lema ‘Coto público de arte’, desplegará durante el fin de semana del 5, 6 y 7 de junio una extensa programación artística y cultural en talleres, estudios, comercios y espacios expositivos repartidos por el entorno del barrio de Russafa. A las actividades propias y oficiales de la Bienal se suma una completa oferta de actividades paralelas que refuerzan el carácter abierto, plural, experimental y participativo de este encuentro con el arte contemporáneo.
Durante tres días, Russafa volverá a convertirse en un territorio de creación compartida, donde el público podrá recorrer estudios de artistas, descubrir procesos de trabajo, asistir a conciertos, participar en talleres, contemplar performances, disfrutar de propuestas escénicas, entrar en contacto directo con creadores y aproximarse a experiencias situadas en la intersección entre arte, ciencia y tecnología. La dificultad, un año más, no será encontrar qué ver, sino elegir entre una programación amplia, diversa y concebida para públicos muy distintos.
Russafart 2026 reúne una notable variedad de disciplinas: pintura, escultura, fotografía, cerámica, arte textil, instalaciones, madera, vidrio, diseño gráfico, videoarte, muralismo, performance, animación, música y talleres en vivo.
Esta pluralidad confirma la vocación de la Bienal como una plataforma cultural capaz de integrar prácticas tradicionales, lenguajes contemporáneos, propuestas experimentales y acciones participativas. El lema ‘Coto público de arte’adquiere así un sentido pleno: el arte no se presenta como un territorio cerrado, sino como un espacio común, accesible y en constante activación.
La música ocupará un lugar destacado dentro de las actividades paralelas de Russafart 2026. A lo largo del recorrido, los visitantes podrán disfrutar de una programación sonora especialmente diversa, con actuaciones y experiencias musicales de distintos estilos, formatos y sensibilidades.
La oferta musical incluirá propuestas vinculadas a la música de cámara, barroca, meditativa, remember, electrónica, mellow, house, chill, así como sonidos eclécticos producidos por DJs. Esta convivencia de registros permitirá al público transitar desde los repertorios más clásicos hasta las sonoridades más actuales y futuristas, en una programación pensada tanto para la escucha atenta como para el encuentro festivo.

Además de conciertos y sesiones musicales, Russafart 2026 incorporará experiencias donde la música se relaciona con otras formas de intercambio cultural. El público podrá acercarse a propuestas deintercambio de vinilos, encuentros entre melómanos y experiencias que combinan música y gastronomía. Sonidos procedentes de violines, flautas, pianos y otros instrumentos convivirán con repertorios de inspiración británica, estadounidense, colombiana y española, generando un abanico de propuestas amplio, diverso y difícil de abarcar en una sola visita.
Las actividades musicales podrán encontrarse, entre otros espacios, en los estudios 10, 12, 13, 14, 17, 21, 33, 36, 37, 63, 66, 67 y 68, según el mapa oficial de Russafart. Estos espacios acogerán una multitud de estilos y situaciones sonoras, convirtiendo el recorrido por el barrio en una experiencia también auditiva.
La creación contemporánea no se limita a la obra expuesta. También se manifiesta en el cuerpo, la acción, la palabra, el movimiento y la presencia directa del artista ante el público. Por ello, Russafart 2026 incorpora una amplia programación de danza, performances, teatro, narraciones, tertulias y debates, donde el arte se presenta como experiencia viva y compartida.
La danza tendrá un papel especialmente sugerente a través de propuestas donde el movimiento del cuerpo se convierte en una forma de interacción con el espectador. Las performances callejeras ocuparán el propio‘Coto público de arte’, en ocasiones respetando sus límites simbólicos y, en otras, rompiendo sus barreras para activar nuevas formas de relación con el espacio urbano. Estas experiencias en directo permitirán que el público no sea únicamente observador, sino también parte de la situación artística.
Entre las propuestas previstas destacan performances sonoras en las que el arte dialoga con el cuerpo, la música y la danza, generando encuentros entre la creación plástica, la acción escénica y la participación del público.
También se anuncian actividades de especial atractivo, como una performance que pretende traer el universo de Almodóvara Russafa mediante una creación escénica reciente, o propuestas vinculadas al baile barroco, invitando a danzar al ritmo del minueto.
Un clásico muy esperado de Russafart volverá a estar presente: el teatro de autómatas. Esta propuesta, que cada edición despierta una gran expectación y suele reunir largas colas, presenta una orquesta creada con piezas mecánicas capaz de cautivar tanto a los más pequeños como al público adulto. Junto a ella, la lectura de cuentos ampliará la dimensión narrativa y familiar de la programación.
Las tertulias y debates también tendrán un espacio propio dentro de la Bienal. El público podrá encontrarse con conversaciones sobre fotografía, literatura y filosofía, así como con un maratón de presentaciones de libros acompañado por música de acordeón. También habrá diálogos en torno a narrativas fuera del canon, coloquios, charlas y mesas redondas sobre arte contemporáneo.
Este conjunto de actividades refuerza la dimensión reflexiva de Russafart: no se trata solo de mirar obras, sino también de pensar, conversar y debatir sobre los modos en que el arte se relaciona con la sociedad actual. Estas propuestas podrán localizarse en los estudios 13, 15, 19, 21, 28, 29, 33, 51, 63, 72 y 74, así como en la esquina de Sevilla con Dénia, según el plano de Russafart.
Los talleres creativos serán otro de los grandes ejes de Russafart 2026. Repartidos por todo el ‘Coto público de arte’, estos talleres permitirán al público acercarse a procesos, técnicas y materiales muy diversos. La programación incluye actividades de carácter manual, experimental, participativo e interactivo, pensadas para activar la relación entre artistas, visitantes y espacios de creación.
Entre las propuestas previstas se encuentran talleres de máscaras de papel, luces y sombras, discos coloridos, pintura en directo, pintura animada o muda, pizarra, collage, proyecciones en 3D, animación, dibujo, ex libris, estampación, vidrio soplado para la creación de joyas, bordado experimental y meditación, entre otros. Esta variedad muestra la amplitud de enfoques que conviven en Russafart y la voluntad de acercar la práctica artística a públicos de diferentes edades, intereses y niveles de experiencia.

Las técnicas presentes en esta edición abarcan desde procedimientos tradicionales hasta lenguajes contemporáneos y tecnológicos. Habrá actividades vinculadas a la acuarela, pintura, escultura, cianotipia, estampación, composición tipográfica, muralismo, proyecciones 3D, animación, fotografía y arte abstracto.
Del mismo modo, los materiales utilizados serán especialmente variados: vino, jabón, plumas, objetos cotidianos, vidrio soplado, impresiones en 3D, mosaico y papel de alto gramaje, entre otros.
Uno de los aspectos más interesantes de esta programación es su capacidad para mostrar que la creación artística no depende únicamente de soportes convencionales. Russafart 2026 propone experimentar con materiales inesperados, transformar objetos cotidianos y activar nuevas formas de percepción. Incluso habrá propuestas dirigidas al público infantil, como la pintura en el baño para niños, que amplía la dimensión lúdica, educativa y participativa del evento.
Dentro de esta línea de experimentación y apertura hacia nuevos lenguajes, Russafart 2026 contará también con la propuesta de cisma.art, una comunidad de creativos que trabaja en la intersección entre arte, ciencia y tecnología.
Su participación amplía el campo de acción de la Bienal hacia prácticas inmersivas, generativas, lumínicas y audiovisuales, incorporando al recorrido artístico una reflexión sobre los vínculos entre territorio, percepción, naturaleza, sistemas digitales y experiencias tecnológicas.
La propuesta de cisma.art podrá visitarse durante todo el fin de semana, con pases continuos en los siguientes horarios: viernes 5 de junio, de 19:00 a 21:30 h; sábado 6, de 10:00 a 14:00 h y de 17:00 a 21:30 h, y domingo 7 de junio, de 10:00 a 14:00 h y de 17:00 a 20:00 h.
La programación de cisma.art estará integrada por tres proyectos que abordan, desde distintas perspectivas, la relación entre tecnología, cuerpo, luz, sonido, naturaleza y percepción.
Stack Mundi es una instalación multicanal de Solimán López que propone una inmersión en los flujos invisibles que conectan territorio, tecnología y vida. La obra se configura como un entorno en el que lo ecológico y lo digital dejan de entenderse como áreas opuestas para mostrarse como sistemas interdependientes.
La propuesta invita al espectador a pensar cómo las infraestructuras tecnológicas, los datos, los ecosistemas y las formas de vida contemporáneas están profundamente conectados. En este sentido, la instalación no solo se presenta como una experiencia visual y sonora, sino también como un dispositivo crítico que permite reflexionar sobre las relaciones entre paisaje, información, materia y mundo digital.
‘Núcleo’ (proyecto de TarsLab) es una instalación inmersiva de luz y sonido que investiga la relación entre dos tecnologías lumínicas diferentes: el láser y el LED. La obra se sitúa en el ámbito de las experiencias de flujo, donde percepción y tiempo interactúan en un estado continuo de transformación.
A través de la luz, el sonido y la modificación constante del espacio perceptivo, ‘Núcleo’ propone una experiencia sensorial donde el espectador queda situado en un entorno cambiante. La pieza explora cómo las tecnologías lumínicas pueden alterar la percepción del tiempo, del cuerpo y del espacio, generando una relación directa entre experiencia física y construcción visual.
PHOTON (proyecto de Space Circles) es una instalación generativa donde la transducción creativa utiliza el poder transformador de la tecnología como medio artístico. Las obras propuestas invitan al espectador a establecer una relación dinámica y simbiótica con la tecnología y la naturaleza.
La instalación plantea una experiencia en la que los procesos tecnológicos no aparecen como elementos externos a lo natural, sino como mediadores capaces de activar nuevas formas de sensibilidad. PHOTON propone así un diálogo entre materia, energía, luz, sistema y percepción, situando al público ante una obra en constante proceso de generación y transformación.
Con estas tres propuestas, cisma.art aporta a Russafart 2026 una dimensión especialmente vinculada a los lenguajes contemporáneos de la creación tecnológica. Su presencia refuerza el carácter expandido de la Bienal y confirma que el ‘Coto público de arte’ no se limita a las disciplinas tradicionales, sino que incorpora también aquellas prácticas que exploran los límites entre lo físico y lo digital, lo natural y lo artificial, lo visible y lo invisible.

Además de la programación musical, escénica, formativa y tecnológica, Russafart 2026 incorporará otras propuestas singulares que completan la experiencia del público. Entre ellas se encuentra un mercadillo de arte gráfico y plástico, que permitirá acercarse a obras, piezas y producciones de pequeño formato, favoreciendo el contacto directo entre artistas, creadores y visitantes.
También habrá un fotomatón tradicional, una propuesta que introduce una dimensión lúdica y participativa dentro del recorrido. Este tipo de acciones contribuye a que el público no solo contemple el evento, sino que también se lleve una memoria visual y experiencial de su paso por Russafart.
Estas propuestas podrán encontrarse en los estudios 67 y 10, según el programa de actividades paralelas. Asimismo, en el estudio 21, durante todo el evento, las llamadas carlotas musicalescantarán, emitirán sonidos, contarán, gritarán y reivindicarán barrio. Solo habrá que tocarlas con cariño para activarlas. Esta intervención resume muy bien el espíritu de Russafart 2026: una invitación a participar, escuchar, tocar, recorrer, descubrir y dejarse sorprender.
Con esta programación paralela, Russafart 2026 consolida su identidad como una Bienal abierta, cercana y profundamente vinculada al territorio. El barrio de Russafa se transforma durante tres días en un gran mapa cultural donde cada estudio, taller, comercio, espacio expositivo y rincón urbano puede convertirse en lugar de encuentro, creación y pensamiento.
El concepto ‘Coto público de arte’funciona como una declaración de intenciones. Russafart delimita simbólicamente un territorio para el arte, pero lo hace desde una lógica pública, accesible y compartida. No se trata de levantar fronteras, sino de señalar un espacio común donde la creación pueda ser vivida de manera directa por la ciudadanía.
- Russafart ya despliega su ‘Coto público de arte’ abriendo estudios y talleres, y con una amplia oferta de actividades paralelas - 5 junio, 2026
- ‘Rhiza’, el origen y la memoria subterránea de María José Marco en CLC Arte - 3 junio, 2026
- Ceramic Res presenta las bases para su residencia artística en Alcora - 2 junio, 2026


