Russafa Escènica, cuando los deseos se cumplen

Russafa Escènica
Festival de otoño de las artes escénicas
Diferentes salas de Valencia
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Jueves 9 de julio de 2020

Son inasequibles al desaliento. Los responsables de Russafa Escènica, festival de otoño que se celebrará en Valencia del 24 de septiembre al 4 de octubre, han hecho de la necesidad virtud para, contra el viento y la marea del coronavirus, sacar adelante su décima edición. Una edición que, en su breve pero intenso historial, ya viene marcada por ese gesto diríase heroico de mantener el certamen en tiempos marcados por la enésima crisis que vive el sector teatral, nunca antes debida a un bicho que ha trastocado los planes de medio mundo. De manera que el Russafa Escènica de 2020 será ya especial, aunque solo sea por las dudas que ha generado la pandemia, el riesgo asumido de poner en marcha una edición que peligraba, y los ‘Deseos’, lema del festival, en principio frustrados y luego cumplidos por esa voluntad imperiosa de celebrarlo.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, señaló el espíritu al que nos hemos de acostumbrar: “Lo que tenemos previsto es la imprevisión”. Por eso los responsables del festival de otoño anunciaron ya su intención de grabar todos los espectáculos programados, con el fin de combinar las actuaciones presenciales y su impresión digital, no sea que un rebrote de la enfermedad pudiera dar al traste con el festival, después de la “montaña rusa de emociones”, según expresión de Pedro Giménez, director de la Sala Off, que ha supuesto la deliberación de poner en marcha la edición de este año.

Imagen previa del encuentro para presentar Russafa Escènica a los medios en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por gentileza del festival.

Tras la desaparición de Tercera Setmana, el otro festival de las artes escénicas de Valencia que tras cuatro años arrojó la toalla en diciembre por “falta de apoyo institucional”, Russafa Escènica se queda en solitario para mantener viva la llama del teatro a nivel de certamen que amplía su oferta por toda la ciudad, si exceptuamos 10 Sentidos, más especializado en danza. “Responsabilidad muchísima”, reconoció Dídac Doménech, responsable de Producción del festival, cuando se le preguntó por este asunto, tras hacer un “balance muy positivo” de los 10 años que ahora celebra en medio de la pandemia.

De “esfuerzo y valentía por seguir impulsando la cultura” calificó José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, la iniciativa de los responsables de Russafa Escènica por mantener la celebración de 2020. Un esfuerzo que ha llevado a programar en dos semanas, en lugar de tres, tanto los espectáculos en el barrio que da origen al nombre del festival, como a todos esos otros que acogerán las diferentes salas esparcidas por el resto de la ciudad, en lo que se denomina Russafa OUT. Espacio Inestable, con Jacobo Pallarés y Maribel Bayona al frente, Teatro Círculo, representado por Miguel Ángel Cantero, la propia Sala Off, además de Rambleta, La Nau, Sala 7 del Teatro Rialto, SGAE, Fundación Bancaja, La Mutant y Centre del Carme serán las que acojan el ramillete de obras arriesgadas, talleres y actividades complementarias que dan forma a esta prevista e imprevista edición.

Un momento de la presentación de Russafa Escènica en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por cortesía del festival.

“Es un año difícil, pero había que seguir adelante para apoyar al sector teatral”, resaltó Doménech, algo que agradecieron los creadores que, como Eva Zapico, Silvia Batet, Adrián Novella o Javier Sahuquillo, cuyas obras forman parte de la programación, manifestaron su alegría y esperanza por esta recuperación de la actividad teatral, después de unos duros meses de parón por culpa de la pandemia. Una recuperación que viene a su vez avalada por un incremento en el caché de las compañías y artistas, debido al “año de mayor presupuesto” (Doménech), que compensa de esta forma la previsible disminución de los ingresos de taquilla, por las limitaciones de aforo a las que obliga la situación, y que ha representado para el festival casi el 50% de su fuente de financiación.    

Una de las grandes novedades de esta edición, además de la reducción temporal del festival y el aumento del caché, es la grabación de los espectáculos, que se hará de forma profesional, con varias cámaras, con planos y contraplanos, de forma que su visionado esté a la altura de los famosos ‘Estudio 1’ que TVE programó en los años 60 y 70, tal y como explicó Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica. ”El teatro es presencial, pero esta iniciativa facilitará la visión del teatro para quienes no puedan asistir al directo”, subrayando Cornelles su convicción de que “pueden convivir ambas experiencias”.

Fotograma de ‘Doce hombres sin piedad’, de Sidney Lumet, en la que se basa la obra ‘9’, de Javier Sahuquillo.

Javier Sahuquillo explicó lo que será ‘9’, la obra por él escrita basándose en la famosa ‘Doce hombres sin piedad’, que el cineasta Sidney Lumet dirigió con Henry Fonda como protagonista y que acogerá la Sala Off. “Aquí se llama ‘9’, porque es el número de los integrantes de un jurado en España, y está adaptada a nuestro contexto y actualidad”, señalando que en este caso habrá mujeres en el jurado, cosa que no había en la película, y personajes de todo tipo acordes con la época en que vivimos. Eso sí, se mantiene el núcleo argumental, sustentado en el riesgo que siempre corre quien manifiesta una opinión contraria a la de una mayoría que se apresura a dictar sentencia, sobre todo ahora que las redes sociales se han convertido en tribunales de acelerada ejecución propagandística.

Eva Zapico lleva a Rambleta ‘La sala de los trofeos’, basada en la “existencia de zoológicos de seres humanos” de principios del pasado siglo y cuyo descubrimiento sorprendió mucho a la bailarina y coreógrafa: “Hay algo confuso también para mí”, reconoció, quien aborda el tema configurando “un espacio de investigación escénica pura y dura”, lo que genera en ella una mezcla de “ilusión y miedo”. Silvia Batet, cuyo espectáculo ‘Requiem’ acogerá la capilla del Monasterio de San Miguel de los Reyes, dijo que su obra nacía “de la experiencia del duelo en prepandemia”, cobrando ahora “otra relevancia y actualidad”. El giro y la inmovilidad son las maneras de experiencia, “de ese no avanzar”, que Batet desarrolla con la ayuda de cinco bailarines.

Escena de ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide, incluida en la programación de Russafa Escènica.

Adrián Novella será el encargado de la producción del llamado ‘Invernadero’, con el que Russafa Escènica sale por primera vez del barrio para ubicarse en la Sala 7 del Rialto. Fiel a su “tipo de teatro en el que incluyo al espectador”, el proyecto ‘Los de arriba’ lo plantea como un “espectáculo completamente inmersivo”, destacó, para el que ha contado con alumnos del último año de artes escénicas. “La obra habla de cómo ven la pandemia las diferentes clases sociales”, con un toque “teenager”, remarcó Novella.

Hay muchas más obras, como ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide en Teatro Círculo; ‘Ganeko Crew’, de la compañía Olatz Gorrotxategi, en Sala Off; ‘Back 2 Classics’, de Planeta Trampolí, en la Nau; ‘Los protagonistas’, de El Conde de Torrefiel del Escalante Centro Teatral, que se representará en La Mutant; la propuesta de circo ‘10582’, de la compañía Arritmados, en Espacio Inestable, o ‘1Km2’, dirigida por Jerónimo Cornelles y escrita junto a Maribel Bayona, que se verá en el Centre del Carme.

El festival también cuenta con la novedad de la oferta de autobuses gratuitos, que resaltó Cornelles, para que el público del barrio de Russafa no tenga excusas a la hora de poder desplazarse a todos los espectáculos que se representan en las diferentes salas de Valencia, incluyendo la ruta de vuelta una vez finalizadas las obras. Con respecto a los problemas de financiación derivados de la tardanza con el que las Administraciones públicas sufragan las ayudas económicas a este tipo de festivales u otro tipo de eventos culturales, Doménech fue taxativo: “El modelo de financiación es el que es”, algo que le llevó a concluir que “la financiación pública en este país sería para hacérselo mirar”. Russafa Escènica, entretanto, celebra sus diez años con una paradójica salud de hierro.

Responsables de las distintas instituciones que participan en Russafa Escènica, junto a artistas y miembros del equipo del festival. Foto: InuSualPro.

Salva Torres

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