Recordando a Nassio

Nassio Arte Urbano
Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia
C/ Hernán Cortés, 6. Valencia
Hasta el 31 de marzo de 2017

Las manos de Ignacio Bayarri, Nassio, delatan lo mucho que ha trabajado con ellas. Son grandes, vigorosas, endurecidas por el trato con el hierro, el acero, el bronce y el mármol. Unas manos de obrero metalúrgico para un espíritu artístico y una mente de visionario. Una visión global de su extensa trayectoria se plasma en ‘Nassio Arte Urbano’, una exposición que estará hasta el 31 de marzo en el Colegio de Arquitectos de Valencia. Dirigida por el arquitecto Javier Domínguez y comisariada por Carla Alabau, incluye diversas actividades paralelas. El 4 de marzo tendrá lugar una visita a su taller de El Plantío y el 11 de marzo, en la sede del Colegio de Arquitectos, habrá un taller infantil para niños entre cuatro y 12 años. Las arquitectas Amparo Domínguez, Ester Blasco y Paz Rubio organizan estas actividades.

Obra de Nassio. Imagen cortesía del Colegio de Arquitectos de Valencia.

Obra de Nassio. Imagen cortesía del Colegio de Arquitectos de Valencia.

«Este año se cumple el 50 aniversario de mi Manifiesto Cosmoísta y a Javier y a Carla se les ocurrió esta idea para que la gente no se olvide de mí”, dice Bayarri. “Hemos reunido una colección de fotos realizadas especialmente para la ocasión, la escultura Cabeza cósmica y creo que vamos a conseguir el objetivo y darle vida. Los críticos de arte ya han hablado mucho de Nassio y me apetece que ahora sean los arquitectos», añade.

No es fácil que el escultor caiga en el olvido, pues es el artista más presente en las calles y jardines de Valencia, con un total de 29 hitos monumentales  entre esculturas, bustos y murales cerámicos. Entre ellos los Cósmicos del campus de Vera, los monumentos a Ausiàs March y Blasco Ibáñez, las Cruces de Término de la avenida de las Cortes Valencianas y los relieves cromáticos para el hotel Abba Acteón.

Nassio no es un hombre que se obsesione por reconocimientos y homenajes. “No me preocupan esas cuestiones”, afirma. “Mi obra hablará por mí y el futuro decidirá su validez. Puedo decir que siempre he sido fiel a mí mismo. Incluso rechacé una tentadora oferta de Lladró en sus buenos tiempos”.

Nassio en su estudio. Imagen cortesía del Colegio de Arquitectos de Valencia.

Nassio en su estudio. Imagen cortesía del Colegio de Arquitectos de Valencia.

Aunque compartía la vocación artística con su padre, se negó a seguir sus pasos en la imaginería religiosa y cuando su progenitor le advirtió  “que había que traer dinero a casa” tuvo la suerte de encontrar un mecenas. “El dueño de una tienda de motos me encargó un busto de su hijo, y como le gustó mucho enseguida tuve otros encargos”, recuerda. Un total de 300 bustos ha realizado a lo largo de su vida. Todo tipo de materiales y personajes y un criterio. “En las esculturas soy totalmente libre pero cuando se trata de representar a una persona me ciño más a lo figurativo para que sea reconocible”.

El Cosmoísmo, cuyo aniversario conmemora esta exposición, es sin duda la faceta más personal de su obra. Su visión es la de un ciudadano del Cosmos  que, de acuerdo con la filosofía de Platón, percibe el cuerpo humano como una cárcel del alma y se resiste a admitir la muerte como un final definitivo del viaje. “El Universo es infinito y el pensamiento humano más rápido que la velocidad de la luz”, afirma.

Volviendo a temas más terrestres Nassio se declara admirador de Santiago Calatrava, “un magnífico arquitecto e ingeniero pese a las polémicas que suscita”, y considera que desde el punto de vista urbanístico Valencia ha mejorado mucho. “Sólo  teníamos  el Miguelete, la Lonja y el Mercado Central. Había que dar grandiosidad al conjunto y eso se ha conseguido con la Ciudad de las Ciencias”.

Sobre los jóvenes artistas opina que hay de dos tipos, los serios que se esfuerzan y trabajan y los que pretenden triunfar rápido y ganar dinero. “El arte requiere un tiempo de meditación y la obra de un creador no es lo primero que hace sino el conjunto de su trayectoria. En todo caso las nuevas generaciones tienen un potencial increíble y muchas posibilidades,  sobre todo los que viajan al extranjero y regresan enriquecidos de experiencias y otras culturas. En mi época los pintores se iban a París y los escultores preferíamos Roma”, concluye el veterano artista de 85 años.

Nassio con su obra Mestalla. Imagen cortesía del Colegio de Arquitectos de Valencia.

Nassio con su obra Mestalla. Imagen cortesía del Colegio de Arquitectos de Valencia.

Bel Carrasco

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