Por sus estudios los conoceréis

Estudis d’Art. Martí Domínguez y Jesús Císcar
Espai Metropolità d’Art EMAT de Torrent
Avda del Pais Valencià, 103. Torrent (Valencia)
Hasta el 3 de junio de 2016

“El estudio condiciona la obra del artista. Como la pecera condiciona al pez”. Lo dice Martí Domínguez que, junto al fotógrafo Jesús Císcar, presenta en l’Espai Metropolità d’Art de Torrent la serie Estudis d’Art, en la que reúne a 45 artistas valencianos en sus respectivos espacios de creación. Lugares donde gestan su obra alejados del mundanal ruido, mientras el suyo interior pugna por abrirse paso en la soledad del estudio. Estudios de todas las medidas, características y atmósferas que vienen a ser “en muchos casos el traje del propio artista”, subraya Domínguez, mientras explica el viaje que le ha llevado por los diversos estudios de algunos de los más genuinos creadores del arte contemporáneo en la Comunidad Valenciana.

Andreu Alfaro, Manuel Boix, Carmen Calvo, Vicente Castellano, Juan Genovés, Miquel Navarro, Francisco Sebastián Nicolau, José Sanleón y Willy Ramos, entre otros, aparecen retratados en sus estudios por Jesús Císcar, junto a algunas de sus obras emblemáticas y breves textos descriptivos. “No me interesaba tanto hablar de su obra, como del proceso creativo”, precisa Domínguez. Y ello por una sencilla razón: “Los estudios dicen mucho del carácter y modo de ser del artista”. Se dice que Bacon, por ejemplo, intervenía hasta en las propias paredes del estudio, mientras otros como Monet se limitaban a mirar desde un sofá ubicado en mitad del espacio.

Estudis d'Art. Carmen Calvo. Imagen cortesía del EMAT.

Estudis d’Art. Carmen Calvo. Imagen cortesía del EMAT.

De manera que el estudio es un traje, pero un traje variopinto. “Sí, los hay, como en el caso de Andreu Alfaro, que se corresponde con la proporción del trazo, con su pulcritud, pero hay otros, como el de [José María] Yturralde, cuya obra parece inmaculada y, sin embargo, su estudio es un caos”. Domínguez también se refiere al de Carmen Calvo: “Es como entrar en una de sus obras”, por el “golpe de fascinación, de atmósfera insospechada” con la que te encuentras. A imagen, pues, y semejanza de la obra, pero igualmente contradiciendo los postulados estéticos del autor: así son los estudios recogidos en l’EMAT de Torrent.

Esa diversidad y complejidad de los espacios en justa correspondencia con el espíritu creativo de sus propietarios, es lo que ha convertido el viaje recreado en Estudis d’Art en algo “tan interesante”. Diversidad que va del estudio “en medio de la huerta, al que se encuentra en la montaña, en un tercer piso sin ascensor o en una antigua fábrica”. Domínguez asegura que ha sido un “trabajo divertido y lo que me ha animado a continuarlo en una segunda serie con artistas más jóvenes”. Y cuando habla de más jóvenes, se refiere a menores de 50 años, con lo que esto supone de límite subjetivo que acarrea sus problemas.

Estudis d'Art. Francisco Sebastián. Imagen cortesía del EMAT.

Estudis d’Art. Francisco Sebastián Rodríguez. Imagen cortesía del EMAT.

En cualquier caso, Estudis d’Art no deja de ser un paseo por el arte contemporáneo valenciano contemplado desde la maternidad misma, como les gusta decir a algunos fotógrafos en relación con su cuarto de revelado. Visión que Domínguez resalta como esencial (“hace mucha falta en esta ciudad [Valencia]”), dada la precariedad cultural y la falta de visibilidad de muchos de esos artistas. La exposición, que ya fue mostrada en la Fundación Bancaja, de donde procede, proseguirá después su itinerancia por La Llotja de Alcoi y la Casa del Bou de Albalat de la Ribera.

Volviendo al carácter del estudio como prolongación del artista y viceversa, Domínguez puntualiza que se ha encontrado con espacios “pensados hasta el último detalle, con otros más espartanos, que no tenían ni una sola silla”. Y cita el caso de Sanleón, austero como pocos y “sin tan siquiera una estufa en invierno. ¡Qué manera de sufrir!”, exclama. Diríase, como llegó a decir Ortega, que en ejemplos como este “el esfuerzo es solo esfuerzo cuando comienza el dolor”.

Otros habilitan su estudio para ir ajustándose al desarrollo de su propia obra, mientras hay quienes “pintarían lo mismo en cualquier lugar”, citando Domínguez los casos de Armengol y Castellano. Lo que se encontrará en la nueva serie de jóvenes artistas ya puesta en marcha (“llevamos una treintena”) será de nuevo todo un descubrimiento. De hecho, ya se observan cambios: “Ahora en muchos casos basta con una pequeña habitación y un ordenador”.

Estudios de artista. Imagen cortesía del EMAT.

Estudis d’Art. Manuel Boix. Imagen cortesía del EMAT.

Salva Torres

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