MAKMA apuesta por Circles o Loving

Sección Oficial de Largometrajes

Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Del 21 al 28 de junio

La semana del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove toca a su fin. Los diez largometrajes a concurso ya han sido proyectados en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca y el jurado compuesto por Fernando Méndez-Leite, Viktor Oszkár Nagy y Jan Schomburg hará pública mañana viernes su decisión. Optan al Premio Luna de Valencia las siguiente películas: La bicicleta verde, de Haifaa Al-Mansour (Arabia Saudí), La paz, de Santiago Loza (Argentina), My dog killer, de Mira Fornay (Eslovaquia), Pieces of me, de Nolwenn Lemesle (Francia), The daughter, de Thanos Anastopoulos (Grecia), The Deflowering of Eva van End, de Michiel van Horn (Holanda), Into the dark, de Thomas Wangsmo (Noruega), Loving, de Slawomir Fabicki (Polonia), Matei child miner, de Alexandra Gulea (Rumania) y Circles, de Srdan Golubovic (Serbia).

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

MAKMA siguió muy de cerca la sección oficial de largometrajes y apuesta por una de estas dos películas: Circles o Loving. Otras dos a tener en cuenta son The Deflowering of Eva van End, con reminiscencias al Teorema pasoliniano, y La bicicleta verde, un amable canto de apertura de la sociedad árabe. Circles toma como punto de partida un trágico suceso acaecido durante la guerra de Bosnia, para mostrarnos con una mezcla de áspera crudeza y belleza poética los encuentros y desencuentros de una serie de personajes implicados en aquel pasado, que todos quieren olvidar y nadie lo consigue. Una historia magníficamente contada y mejor resuelta, porque hila con maestría las acciones nobles e innobles para que el espectador perciba las sutilezas y complejidades que terminan envolviendo a unas y otras.

Loving se halla en esa misma línea, ya que nos cuenta igualmente las consecuencias de un hecho traumático en la vida de una pareja. También aquí, la sutileza de su director para mostrarnos la amargura, sin caer en falsos sentimentalismos ni desgarrados golpes de pecho, es sobresaliente. Como sobresaliente es la forma de contarnos tanta desdicha, que en el fondo es la esencia del arte en tanto espacio de dolorosa interrogación, enmarcada en un relato que dota finalmente de sentido a lo que parecía despeñarse.

Circles y Loving se merecen el Premio Luna de Valencia porque sus magníficos filmes indagan en las entrañas del ser humano, sin caer en esa tendencia tan posmoderna de optar por el escepticismo como única salida. Son películas clásicas, rotundas, contundentes, que bien merecen ese premio en tiempos de crisis y angustia existencial. Tendrá que ser una de las dos, lo cual sería una buena noticia para el cine y los que aman la vida por encima de la inapelable muerte.

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Salva Torres

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