«La educación se basa en la reiteración»

Pioneras: Mujeres que abrieron camino, de Espido Freire
Fundación Cañada Blanch
C / Jorge Juan, 4. Valencia
Martes 29 de mayo de 2019

La escritora Espido Freire visitó la sede de Fundación Cañada Blanch dentro del ciclo #LetrasdelMediterráneo, un encuentro que forma parte de la programación conjunta de Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo. Un encuentro moderado por la editora Marina Vicente, en la que se habló sobre el papel de la mujer a lo largo de la historia y, en concreto, en su nueva obra, ‘Pioneras’. 

Freire compartió con el público las vivencias de sus comienzos y cómo fue ser la ganadora más joven, con 25 años, del Premio Planeta, con su novela ‘Melocotones helados’. “La crítica del momento lo consideraba una obra fuera de la estética de aquel momento, pero el público contradijo la opinión general de la crítica otorgándome al año siguiente el premio ‘Qué Leer’ a la mejor novela española. Un premio que se da por votación popular”.

Portada del libro ‘Pioneras’, de Espido Freire.

Un ejemplo con el que Freire quiso reivindicar que los éxitos pueden tener momentos agridulces o un camino de muchos esfuerzos o segundas oportunidades. “Las luchas, la cara b de las cosas. Eso es justo lo que he querido reflejar en Pioneras: Mujeres que abrieron el camino”. Una novela que habla de mujeres que han roto límites, algunas muy conocidas y otras, prácticamente, olvidadas. 

Freire siempre ha escrito sobre mujeres sin ceñirse a un único género literario, escribiendo tanto para adultos como para niños. “Siempre hay dos ejes principales para escribir: construir un universo que se pueda compartir con lectores, clientes…y el otro es la pasión. Tienes que dirigir aquello, que es lo bonito de contar historias”. 

La autora de ‘Pioneras’ habló sobre cómo han variado sus gustos con los años en la forma de viajar: “Para compartir un viaje siempre hay una excusa que nos une. No es una experiencia privada e íntima, sino también una experiencia transformadora. Esto me pasa tanto con los viajes que organizo, como con lo que escribo, como puede ser un libro o en las redes sociales”. El contenido que Freire construye en cualquier canal de comunicación tiene claro que debe “provocar una imagen a través de la palabra. A quien haya estado, el recuerdo, y a quien no, las ganas de ir”.

Espido Freire, en un momento del encuentro. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

Dejando a un lado los viajes, la tarde se volvió mucho más emotiva cuando Espido Freire confesó de dónde surgía la necesidad de escribir sobre el trastorno de la alimentación, del que ha escrito tres libros. “Tenía la necesidad de explicar qué me ocurría. Con 15 años, a través de circunstancias muy diversas y mi propio carácter sensible, enfermé de un trastorno de la alimentación. Esto ocurrió en el año 89 y la información que tenía en aquel momento era muy escasa”.

Y hablando de mujeres, ‘Pioneras’ no es el primer título en el que la autora habla de este tema, pero sí en el que rebaja la edad de su público potencial hasta los 10 años. “Ya había escrito sobre mujeres a lo largo del tiempo. Pero quería crear mi propio canon: quería elegir las que fueran por ellas mismas y no por sus familias, además de haber encontrado una vocación -aunque alguna no hubiera tenido éxito- y que fueran las primeras. Su mayor mérito era haberlo intentado aunque no hubieran recogido el fruto”. 

El libro incluye una veintena de mujeres en distintos campos como la ciencia, el cine o el deporte. “La mujer más joven que aparece es Edurne Pasabán, alpinista española y la primera mujer en la historia en ascender los 14 ochomiles del planeta. Una de las pocas que han reconocido haber pasado por una enfermedad mental y que ahora está trabajando con mujeres y niñas sherpas. Es una mujer de referencia que debía aparecer”.

Espido Freire, firmando ejemplares al terminar el encuentro. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

Una de las anécdotas a destacar de la cita fue el momento que habló sobre la primera cartera española: “No encontraba información, se perdía el rastro después de entrar en una residencia de ancianos. Cuando fui a presentarlo en Murcia… se presenta una señora con el pelo rojo, con más de 80 años, y me dice: ‘hola, soy José Vicenta, hablas de mí en el libro’. Me quedé totalmente sorprendida. Es una de esas cosas que no te esperas y que pasa con un libro”.

 Una obra que sirve para profesores, niñas, niños, adolescentes…“depende de la edad, con 10 años todo les da igual pero a los 12 la separación por géneros es abismal. Este libro les está gustando mucho. Es un libro formativo, no es agresivo, el libro ha caído en gracia. La educación se basa en la reiteración, también hábitos y ejemplos, porque lo que nosotros sabemos las siguientes no lo saben”, aseveró Freire.

Para ir cerrando la tarde, la autora contó su experiencia como docente, ya que es directora del máster en Creación Literaria en VIU. “Quería dedicarme a la investigación en metodologías de creación. Cómo secuenciar el proceso creativo. Y esta es una manera de darle esa dignidad académica al universo narrativo. Hay que enseñarles el futuro. La cultura debe ser accesible”.

Espido Freire, en un momento del encuentro con el público. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

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