#MAKMAEscena
‘El Perdón’
Dirección y coreografía: Chevi Muraday
Dirección de escena: David Picazo y Chevi Muraday
Textos: Juan Carlos Rubio
Actores: Juana Acosta y Chevi Muraday
Teatre Principal
Barcas 15, València
Del 25 al 27 de febrero de 2022.

En Colombia –como, desgraciadamente, en numerosos países del mundo– son muchas las personas golpeadas por la violencia. A Juana Acosta la arroyó con apenas dieciséis años, cuando una llamada de teléfono la informó del asesinato de su padre. Juana soñaba con ser bailarina y, sin embargo, tras aquello abandonó la danza.

De la mano del dramaturgo Juan Carlos Rubio y del Premio Nacional de Danza Chevi Murady, la actriz nos trae, casi treinta años después, ‘El Perdón‘, un homenaje tanto a su padre como a su familia (y a todos los que han sufrido una violencia tan descarnada) en el que Juana Acosta vuelve a bailar, a revivir el momento en que su mundo se desmoronó y al que hubo de sobreponerse. Porque, en palabras de la propia artista, «perdonar es abrir la puerta al resto de tu vida”.

Juana Acosta. El Perdón

Esta ha sido una representación que ha requerido de mucho trabajo, tanto en el plano de la historia en sí, que no deja de ser una vivencia personal, como en el físico, ya que ‘El Perdón’ está contado desde el baile, aunando movimiento y texto.

El respeto absoluto con el que se ha tratado toda la narración, la manera en que se han buscado incluir, igualmente, los testimonios de los hermanos de Acosta, así como la inclusión de diferentes versos de poetas colombianas que han retratado esa violencia, caracterizan una obra perfilada por una desgarradora hermosura.

Una túrbia belleza enfatizada tanto por el cuidado planteamiento coreográfico de Chevi Muraday como por la incursión sicológica en aquel deseo, universal y obsesivo, por aferrarse al pasado mediante el impulso instintivo de devolver la violencia recibida: «El no perdón es lícito también, siempre que no se convierta en violencia”, matiza Acosta.

No obstante, pese a lo duro de los hechos, esta no es una historia centrada en el dolor o la tristeza, sino que se enfoca a través de la luz. Habla de límites, aquellos que la actriz se había autoimpuesto respecto de su adoración por la danza y aquellos que había tenido que sobrepasar para poder seguir viviendo.

Y este mensaje ha hecho que el proceso de hacernos llegar el proyecto haya merecido la pena; el vértigo y el pánico que generaba abrirse en canal para compartir una historia tan personal, compensados por la emoción. La emoción de llevar al teatro un concepto tan abstracto y complejo de representar como ‘El perdón’, expuesto, aquí, en toda su cruda belleza.