«Es un canto de amor al teatro»

‘Saguntilíada’, de Paco Zarzoso
Companyia Hongaresa de Teatre
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Viernes 4 de septiembre
Viernes 28 de agosto de 2020

Si la COVID-19 no lo impide, el viernes 4 de septiembre Paco Zarzoso y los demás miembros de la Companyia Hongaresa de Teatre que dirige vivirán una jornada memorable, un hito en su larga trayectoria que abarca un cuarto de siglo. Será el estreno de ‘Saguntilíada’ un canto de amor al teatro que pondrá punto final al programa de Sagunt a Escena en el Teatro Romano.

Zarzoso hizo sus pinitos artísticos en el histórico auditorio de su pueblo natal, Sagunto y durante muchos años soñó con este proyecto que fue cobrando realidad durante los meses de confinamiento. Con el asesoramiento de José Manuel Rambla responsable de un exhaustivo trabajo  documental, el dramaturgo se ha empapado de la historia de su amado teatro para recrearla en clave de tragicomedia.

Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa de Teatre.

«Este montaje es un canto de amor al teatro», resume Zarzoso. «Un viaje por todos los géneros, desde la tragedia griega al teatro postdramático, pasando por la Edad Media, el Siglo de Oro y el esperpento. El verdadero protagonista es el propio Teatro Romano como portavoz de muchos teatros que han sido expoliados, confiscados, acallados, incautados, violados, mancillados y sobre todo olvidados».

«Esta tragicomedia», prosigue, «aúna diferentes lenguajes que la convierten en un espectáculo contemporáneo e innovador, que incluye inesperadas y gamberras apariciones como Medea, María La Calderona, el actor Juan Rana, Felipe IV, José María Pemán o el arzobispo de Valencia. Una obra muy loca, espero que en el mejor sentido. ¿Una ‘Ilíada’ tragicómica sobre el teatro de Sagunto?… Puede ser. Atrevida es, y pienso que accesible».

El olvido silenció el teatro de Sagunto durante quince siglos. «Después de ese inmenso periodo de tiempo, en el que los únicos moradores de sus ruinas fueron las cabras, en los cincuenta se realizaron algunas representaciones, dentro de ideología heroica de la época con dos puestas en escena sobre ‘Numancia’ y ‘La destrucción de Sagunto’ de José María Pemán», relata Zarzoso. «El régimen hizo una gran inversión en estos actos de carácter propagandístico. Tuvieron que pasar muchos años para que el teatro se convirtiera en espacio de representaciones de calidad en las que se valoraba lo artístico».

teatro
‘Saguntilíada’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa de Teatre.

Desde el teatro griego representado por Medea a la obra de Pemán, el montaje repasa la historia de luces y sombras de un teatro frente al mar. En el siglo IV un pontífice lo condena al ostracismo con este parlamento: «Yo vuestro nuevo pontífice dictamino que este teatro sea clausurado por los siglos de los siglos. De manera que en las próximas centurias este lugar solo sea visitado por cabras caballos del viento y la pertinaz lluvia».

Desfilan por el escenario los esqueletos de una Danza de la muerte medieval y La Calderona recita unos versos que compuso Lope de Vega durante su destierro en Valencia. La Calderona, el Rey, el actor Juan Rana y otros personajes alegóricos recitan y bailan en escena hasta que se echan al monte. A la Calderona, lógicamente.

A lo largo de un hora y veinte minutos la obra refleja la evolución de las artes escénicas. Nueve actores, cuatro figurantes y música en directo (seis intérpretes) compuesta y dirigida por Jesús Salvador Chapi. La iluminación es de Ximo Olcina, el vestuario de Josián Carbonell y la coreografía de Jéssica Martín.

Elenco de ‘Saguntilíada’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa de Teatre.

La Companyia Hongaresa de Teatre nació en diciembre de 1995, en Puerto de Sagunto, de la conjunción de tres amantes del teatro: Lola López, Luïsa Cunillé y Paco Zarzoso, y con el tiempo se convirtió en un proyecto vital y una empresa familiar.

Desde el principio supo desafiar el reto de que cada producción supusiera el estreno de un nuevo texto, ya fuera de los autores de la propia compañía o de otros. En cada una de sus propuestas, tanto textual como escénica, late el intento de explorar nuevos campos teatrales, lo cual le ha animado a experimentar con todos los géneros, desde la tragedia al cabaré metafísico pasando por la tragicomedia o el vodevil postdramático.

“Una de las claves de nuestra resistencia es que siempre hemos apostado por lo artístico”, dice Paco Zarzoso. “También cuenta el habernos adaptado a hacer teatro con pocos recursos y el apoyo y ánimo de nuestros colaboradores. Optamos por un teatro de proximidad proyectado sobre un círculo de confianza que ya nos reconoce tanto en València como en Madrid o Buenos Aires”.

Ante la situación de incertidumbre creada por los rebrotes de la COVID, Zarzoso mantiene la calma. “Cada vez más vivo pensando en el presente absoluto. Ojalá la pandemia no vaya a más y nos veamos obligados a volver a encerrarnos. Sería terrible para todos. Excepto para las grandes fortunas que por lo que he leído hoy mismo están haciendo el agosto desde el pasado mes de marzo”, concluye Zarzoso.

Paco Zarzoso, en el Teatro Romano de Sagunto. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa de Teatre.

Bel Carrasco

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