‘¿25 años de paz? El lavado de imagen del franquismo en 1964’
Comisariada por Rafael Company
MuVIM Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM)
Quevedo 10, València
València Capital Mundial del Diseño 2022
Hasta el 2 de octubre de 2022

En abril de 1964, al cumplirse veinticinco años del fin de la Guerra Civil, el franquismo decidió emprender una gran misión propagandística, sin precedentes, denominada ’25 años de paz’. Ideada por Manuel Fraga Iribarne y su cuñado Manuel Robles Piquer, la campaña buscaba superar la imagen anterior, poco o nada moderna, que no beneficiaba a una España que se abría al turismo y que estaba recogiendo los frutos desarrollistas que, al parecer, brotaron del ‘Plan de Estabilización’ de 1959.

Dando a entender que existieron luces y sombras, nada más entrar en la exposición inaugurada ayer por la tarde en el MuVIM, el espectador se encontrará con dos escenarios iluminados de forma alterna: uno dominado por una sombrilla y una silla de playa, y el otro protagonizado por el garrote vil. Se podría decir que, al igual que no todo lo que brilla es oro, tampoco todo lo que no es guerra es paz.

Cartel de la exposición, de Eusebio López. Imagen cortesía de MuVIM

Así, la exposición ‘¿25 años de paz? El lavado de imagen del franquismo en 1964’, comisariada por Rafael Company, propone un recorrido dual en torno a lo que pasó y a lo que se dice que pasó en esos años. De este modo, la sala Alfons Roig se divide en dos itinerarios: el primero transcurre desde la mística de la victoria en la Cruzada hasta la retórica de la paz; y el segundo -dominado por el color rojo- enfoca el año 1964 desde otros puntos de vista, desde las disonancias, las disidencias y la resistencia en las España de los ‘25 años de paz’, ejemplificada en libros, revistas o discos como los de la Nova Cançó.

“El objetivo principal de esta exposición es rememorar aquel lavado de imagen de 1964, que pretendía ocultar la naturaleza fundamentalmente autoritaria y represiva del franquismo desarrollista”, afirmó Rafael Company, que destacó su “capacidad seductora a la hora de buscar el apoyo de una obra gráfica renovadora, con gran fuerza visual”.

Cartel de ’25 años de paz’ en catalán, diseñado por Julián Santamaría

El diseño gráfico es, precisamente, el eje central de la muestra -enmarcada dentro de la programación de València Capital Mundial del Diseño 2022-, particularmente los carteles de la serie ‘España en paz’ que llegaron a todos los rincones de la geografía española. Company indicó que algunos de estos carteles fueron adquiridos por el museo para la colección de la Diputación provincial.

El cartel oficial de dicha campaña ’25 años de paz’ estaba firmado por Julián Santamaría -fallecido en 2020 por coronavirus-, que fue fundador de Grupo 13, un colectivo de publicistas integrado por Cruz Novillo o Fernando Olmos, entre otros. Santamaría firmaría, ya en los años setenta, trabajos para empresas como Telefónica o Campsa.

El comisario Rafael Company durante la visita a la exposición. Imagen: MAKMA

Al parecer, y según la versión de Javier González Solas, Fraga Iribarne fue tajante al indicar a los integrantes del Grupo 13 que “o acudían al concurso o podían estar seguros de no poder trabajar más en España”. Con el fin de superar la estética militar de años previos, las autoridades franquistas hicieron llegar a este colectivo el encargo de dotar a su publicidad de una estética moderna, amable y, también, un poco helvética.

La exposición, que reúne cerca de 500 piezas, nace con vocación de evidenciar un lavado de cara ejemplificado en algunos ejemplos a remarcar. Uno de ellos es la traducción de los carteles de la campaña ’25 años de paz’ a idiomas como el gallego, el vasco o el catalán, algo poco común en el franquismo donde predominaba la lengua castellana. Otro, no menos llamativo, es un cuadro de Josep Segrelles firmado en 1944 y repintado a posteriori donde se reemplaza la posición del brazo del caudillo realizando el saludo fascista por otra más acorde a los tiempos, sujetando las riendas con ambas manos.

franquismo
De izquierda a derecha, Rafael Company, Glòria Tello y Amador Griñó. Imagen cortesía del MuVIM.

En palabras de la diputada del MuVIM, Glòria Tello, “además de dar la palabra a los sectores sociales y políticos que se encontraban incómodos con el franquismo, el MuVIM no rehúye de utilizar palabras como inteligencia cuando ha de describir el planteamiento de aquella enorme iniciativa de comunicación y manipulación política”.

Además, Tello apuntó: “Me consta que estamos ante una de las exposiciones, de todas las realizadas nunca en la ciudad de València, más decididas a intervenir en el debate cívico. El museo está peguntándonos por cuestiones decisivas sobre el pasado más o menos reciente y, también, sobre la incidencia de aquel en nuestro presente y futuro”.

Vista de la exposición. Imagen cortesía de MuVIM.

Por su parte, Amador Griñó, jefe de exposiciones del MuVIM, remarcó que el proyecto expositivo es “producto de una reflexión surgida desde dentro del museo. Una reflexión libre realizada en favor de una sociedad libre”. El diseño del cartel y la gráfica de la exposición corrió a cargo de Eusebio López, y su libreto está firmado por Estudio Menta.