#MAKMAArte
‘Off Voices’, de Candice Breitz
Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC)
Prim s/n, Castelló de la Plana
Hasta el 8 de febrero de 2026
En ‘Off Voices‘, Candice Breitz despliega en el Espai d’Art Contemporani de Castelló un conjunto de obras que operan como dispositivos de fricción crítica frente a los regímenes contemporáneos de visibilidad, atención y poder.
La exposición –que reúne videoinstalaciones y fotografía realizadas entre 1994 y 2020– no se limita a señalar los excesos de la cultura mediática, sino que interroga sus efectos estructurales: cómo el culto a la celebridad, la lógica algorítmica de las plataformas digitales y los sistemas de privilegio –en particular, el privilegio blanco– configuran nuestra percepción del mundo y erosionan la capacidad de escucha y de empatía colectiva.
Desde hace más de tres décadas, la práctica de Breitz se sitúa en un territorio deliberadamente incómodo entre la cultura popular y la crítica política. Su estrategia consiste en apropiarse de los lenguajes hegemónicos de masas –el cine, la televisión, el archivo mediático, la narrativa espectacular– para desmontarlos desde dentro. Collage, fragmentación, edición y reapropiación no funcionan aquí como simples recursos formales, sino como tácticas conscientes de resistencia frente a una economía de la atención que fetichiza la fama, jerarquiza las voces y convierte la información en entretenimiento desactivado.
La exposición se articula como un recorrido por distintas formas de silenciamiento, desplazamiento y distorsión de la voz, entendida tanto en su dimensión literal como política. En ‘TLDR’ (2017), Breitz aborda una de las controversias más complejas y polarizadas del feminismo contemporáneo: el enfrentamiento entre feministas abolicionistas y defensoras de los derechos de las trabajadoras sexuales, así como el posicionamiento de Amnistía Internacional frente a una alianza mediáticamente poderosa de actrices de Hollywood.

La obra pone en evidencia cómo determinadas voces adquieren una amplificación desproporcionada gracias a su capital simbólico, mientras otras quedan relegadas a un ruido de fondo fácilmente ignorado. El propio título –acrónimo de too long; didn’t read– remite a la lógica de consumo acelerado de la información y a la pereza crítica que caracteriza buena parte del debate público digital.
‘Ghost Series’ (1994-1996) establece un contrapunto histórico y material a esta problemática. Las diez fotografías intervenidas con Tipp-Ex funcionan como una potente metáfora visual del borrado sistemático de cuerpos y relatos durante el régimen del apartheid. El gesto de cubrir, corregir y blanquear la imagen no alude únicamente a la censura, sino a la violencia simbólica de una historia escrita desde la exclusión. Aquí, el silencio no es una ausencia neutra, sino una construcción activa que evidencia cómo la blanquitud opera como una fuerza que se pretende invisible mientras produce efectos materiales persistentes.
En ‘Profile’ (2017), Breitz desplaza la mirada hacia su propia posición, pero lo hace evitando cualquier deriva narcisista. Los tres cortometrajes que conforman este autorretrato responden a su nominación para representar a Sudáfrica en la Bienal de Venecia, un contexto que activa inevitablemente preguntas sobre identidad, representación nacional y legitimidad cultural. La artista se sitúa así en el centro de un conflicto que atraviesa toda su obra: quién tiene derecho a hablar, en nombre de quién y bajo qué condiciones, especialmente cuando el acceso a la visibilidad está mediado por estructuras de privilegio.
La videoinstalación multicanal ‘Digest’ (2020) profundiza en la relación entre narrativa, poder y género. Inspirada en la figura de Scheherazade, la obra presenta 1.001 cintas de vídeo enterradas y selladas, evocando tanto la acumulación infinita de relatos como su potencial subversivo frente al orden patriarcal. Enterrar las historias es, paradójicamente, una forma de señalar su persistencia latente: su capacidad de reaparecer, contaminar el presente y desestabilizar las estructuras dominantes de sentido.
Finalmente, ‘Labour’ (2020-en curso) introduce un giro radical mediante el uso del humor ácido y la inversión temporal. Las seis videoinstalaciones muestran partos reales filmados en sentido inverso, acompañados de un ficticio ‘Decreto Matricial’ cuyos títulos aluden a líderes populistas del inicio del siglo XXI. La obra confronta la retórica autoritaria y misógina del poder político con el acto biológico y simbólico de dar vida, evidenciando la desconexión entre los discursos de dominación y las realidades corporales que sostienen la existencia. El cuerpo aparece aquí como último territorio de resistencia frente a la violencia estructural.
‘Off Voices’ no ofrece respuestas cerradas ni posiciones cómodas. La exposición se despliega como un mapa de tensiones en el que la atención emerge como el verdadero campo de batalla. En un presente marcado por la desinformación, la viralidad y la mediación algorítmica de la experiencia, Candice Breitz nos confronta con una pregunta ineludible: ¿qué voces escuchamos, cuáles ignoramos y qué dispositivos sostienen esa distribución profundamente desigual de la escucha? La muestra en el EACC no solo visibiliza estos conflictos, sino que interpela al espectador a asumir una responsabilidad crítica frente a ellos.
- La atención como campo de batalla: Candice Breitz y las voces desplazadas - 24 enero, 2026
- Juan Muñoz en el Museo del Prado: teatralidad, apropiación y ficciones del mirar - 23 diciembre, 2025
- Lisboa rinde homenaje a Chema Alvargonzalez con una luminosa retrospectiva - 18 noviembre, 2025

