Star Trip y Ken Stringfellow, manantial powerpopero

Star Trip + Ken Stringfellow
Viernes 24 de enero del 2020 a partir de las 22:30 horas
Loco Club
Calle Erudito Orellana, 12 de Valencia

Imagen extraída de la página de Facebook de Star Trip

«Salto al vacío» es el flamante último disco de Star Trip, un trabajo que está recibiendo muy buenas críticas, que vio la luz a finales de noviembre del pasado año y que es el segundo de una discografía donde los valencianos vuelven a repetir experiencia con el recomendable sello alicantino Pretty Olivia Records.

El susodicho álbum contiene doce canciones repletas de luminosidad, de potentes guitarras en perfecta armonía con las voces y que posee influencias americanas como Big Star, The Posies… o escocesas como Teenage Fanclub o Dropkick.

Star Trip: Alvaro, David, Rafa y Vicente.

Podríamos decir que la mejor peculiaridad es que sus letras son cuidadosamente pegadizas y en castellano, cosa que, al menos para el que suscribe, les proporciona un plus de atracción mayor.

Será el próximo 24 de enero cuando el cuarteto formado por Vicente Prats, Rafa Navarro (ambos a las voces y guitarras) Álvaro Gomez (bajo y coros) y David Osete (batería) presenten y defiendan en directo todas esas exquisitas melodías, entre ellas «Hasta el atardecer», «Nada es importante», «Solo sé vivir soñando»…

Cartel concierto Star Trip + Ken Stringfellow

Para colmo contarán con un telonero de lujo. Nada menos y nada más que Ken Stringfellow, en un intercambio de papeles respecto a lo que sucedió en la misma sala allá por abril del 2016 cuando fueron Star Trip los que se encargaron de abrir fuego antes del concierto de The Posies. Indudablemente muy aconsejable evento para aquellos que amamos el powerpop melódico de alta calidad. 

Juanjo Mestre

75 recomendables discos del 2019

Como viene siendo costumbre, otro año más desde Makma no queremos que pase el 2019 sin dejar una serie de recomendaciones discográficas por parte de quien ha estado durante todo el año escribiendo y publicando sobre la más reciente cosecha musical.

Por encima de todo me gustaría remarcar en el ámbito anglosajón británico a Michael Kiwanuka y en el americano a Ezra Furman, ambos con dos estilos muy diferentes pero de enorme calidad e intensidad respectiva, el primero con un estilo más neo-soul y el segundo más enfocado hacia una especie de queer-punk. Y a nivel nacional el donostiarra Rafael Berrio, quien nunca nos falla con obras extraordinarias. Sobre los tres un servidor ha escrito a lo largo del año, tanto en este medio como en el Exile Sh Magazine.

Del notable elenco restante decir que siempre es difícil sintetizar lo más destacable de una añada a nivel musical, que los gustos subjetivos siempre implican parcialidad, que siempre se queda alguien fuera que no debería, pero así he establecido un orden a partir de las sensaciones y emociones recibidas tras la experiencia de muchas horas de audición.

1 – EZRA FURMAN – Twelve nudes (Chicago, USA). Talento y crudeza, todo liberación. Enorme. Obra maestra.

2 – MICHAEL KIWANUKA – Kiwanuka (Londres, Inglaterra). Se consolida definitivamente como lo mejor que hay actualmente de neo-soul.

3 – RAFAEL BERRIO – Niño futuro (Donostia, España). La profundidad lírica del donostiarra no tiene comparación en ningún lugar del mundo.

4 – DAVE KUSWORTH & LOS TUPPER – Cinderella’s shoes (Birmingham, Inglaterra). El británico ha conseguido con los cántabros su mejor disco desde los Bounty Hunters.

5 – WIVES – So removed (New York, USA). Tremendo artefacto con grandes influencias como Lou Reed, Pixies, Sonic Youth…

6 – LAGARTIJA NICK – Los cielos cabizbajos (Granada, España). La desolación, el horror y la barbarie humana en el centro de una obra extraordinaria.

7 – AMY LAVERE – Painting blue (Memphis, USA). Melancolía y armonía en este extraordinario susurro celestial.

8 – THE ROVES – All those freaks (Londres, Inglaterra) . Tesoro británico atípico que desborda melancolía y sofistificación.

9 – DOUG TUTTLE – Dream road (Massachusetts, USA) . Repite con otro excelente artefacto de jangle-pop bucólico y cósmico.

10 – DADDY LONG LEGS – Lowdown ways (New York, USA). Tremendo. Pub-rock y rhythm&blues con el influjo de Flamin Groovies, Dr.Feelgood…

11 – MARK MULCAHY – The gus (Connecticut, USA). El de Miracle Legion y su personal mirada a las influencias de Lou Reed, Rem y Jeff Buckley.

12 – LUTHER RUSSELL – Medium cool (Los Ángeles, USA) . Otra demostración de que es uno de los mejores alumnos de Alex Chilton y de Paul Westerberg.

13 – BETTER OBLIVION COMMUNITY CENTER – Better Oblivion Community Center (Los Ángeles, USA). Mucha química en este dueto formado por Conor Oberst y Phoebe Bridgers.

14 – LOS FUSILES – ¿Quién le escribe al Coronel? (Sevilla, España). Pertenecen a la  mejor escuela rocanrolera nacional, con influencias de Gabinete Caligari o Burning.    

15 – GOSPELBEACH – Let it burn (Los Ángeles, USA). Notables melodías de Brent Rademaker con el complemento del tristemente fallecido Neal Casal.

16 – SON VOLT – Union (Illinois, USA). Nunca falla la calidad en la banda de Jay Farrar, esta vez con mayor activismo y compromiso social.

17 – YOLA – Walk through fire (Bristol, Inglaterra). Exquisito country soul de la vocalista de Phantom Limb, producido por Dan Auerbach.

18 – NEIL YOUNG – Colorado (Toronto, Canadá). El más grande continúa facturando grandes discos y haciendo gala de sinceridad y credibilidad.

19 – ROBERT FORSTER – Inferno (Brisbane, Australia). Nos vuelve a seducir con su misteriosa pureza melódica el antiguo líder de Go-Betweens.

20 – THE DREAM SYNDICATE – These times (Los Ángeles, USA). Nuevo episodio de oscura psicodelia velvetiana en la banda del gran Steve Wynn.

21 – DATURA4 – Blessed is the boogie (Fremantle, Australia). La culminación de una gran trilogía en este proyecto del ilustre Dom Mariani.

22 – DANNY O AND THE ASTROTONES – Introducing… (Londres, Inglaterra). De los mejores discos rockabillys facturados en los últimos años.

23 – CHARLY RIVERBOY – Riverboy (Sevilla, España). Excelente debut en solitario de Carlos Yáñez, paralelo a su banda The Milkyway Express.

24 – STEVE GUNN – The unseen in between (Pensilvania, USA). Mucho talento y calidad en una trayectoria cada vez más asentada.

25 – BANTASTIC FAND – Somebody’s world (Cartagena, España). Folk-rock que dignifica todavía más la herencia de Dylan, Petty, Prine…

26 – BARRENCE WHITFIELD SOUL SAVAGE ARKESTRA – Songs from The Sun Ra Cosmos (Florida, USA). Espectacular homenaje al músico de jazz experimental Sun Ra.

27 – MAD ROBOT – Punk me, kiss me, fuck you (València, España). Rabia, sinceridad, distorsión y melodías adictivas del mejor noise-pop.

28 – THOSE PRETTY WRONGS – Zed for Lulu (Los Ángeles, USA). Orfebrería melódica por el dúo formado por dos ilustres como Luther Russell y Jody Stephens..

29 – NICK ENG – Long shot (Nevada, USA). Melodías dulces y pegadizas, en la línea de Raspberries, Phil Seymour…

30 – MENDIZÁBAL – Disparo revelador (València, España). Indudable calidad melódica y rica lírica en castellano del eusko-valenciano.

31 – GLEN CARDIER – Wild at heart (Sydney, Australia). Incombustible cantautor australiano que podría ser un cruce entre Bruce Springsteen y Willy DeVille.

32 – 091 – La otra vida (Granada, España). Veinticuatro años después han vuelto en estudio con la intensidad de antaño.

33 – THE LEMON CLOCKS – Between time and space (Estocolmo, Suecia). Los sueco-americanos mantienen su brillante línea psicodélica y espacial en este cuarto álbum.

34 – EXFAN – Exfan (Castellón, España). Actitud, crudeza  y cálidas melodías entre el noise-pop, el shoegaze y el post-punk.

35 – PETER PERRETT – Humanworld (Londres, Inglaterra). Otra demostración de que mantiene la llama sagrada de Lou Reed y Tom Verlaine.

36 – THE SEASONGS – Destellos (Madrid, España). Luminosas melodías, contagiosos estribillos, aromas sixties.

37 – EVAN THOMAS WAY & THE PHASERS – Long distance (Oregon, USA). La aventura paralela en solitario del compositor de The Parson Red Heads. Todo armonía

38 – STAR TRIP – Salto al vacío (València, España). Guitarras y voces en perfecta armonía. De la escuela de los escoceses Teenage Fanclub.

39 – THE MUFFS – No holiday (Los Ángeles, USA). Disco póstumo tras la muerte de Kim Shattuck. Todo frescura a pesar de la nota agridulce.

40 – OSCAR BRIZ – El soroll del nostre pas (València, España). Elaboradísimas melodías que demuestran el estado de madurez del compositor de L’Alcudia.

41 – THE LONG RYDERS – Psychedelic country soul (Los Ángeles, USA). El retorno en estudio, 32 años después, de la mítica banda de Paisley Underground.

42 – BB SIN SED – La dirección que no tomo (Barcelona, España). Gran retorno que muestra la vertiente más cruda e inconformista de los catalanes.

43 – ROBYN HITCHCOCK & ANDY PARTRIDGE – Planet England (Londres, Inglaterra). Dos históricos de la new wave perfectamente compenetrados en estas suculentas melodías.

44 – BABY SCREAM – Things u can say to a stranger (Buenos Aires, Argentina). Continúa acumulando grandes canciones el orfebre estilista pop Juan Pablo Mazzola.

45 – CHOCOLATE WATCHBAND – This is my voice (California, USA). Tremendo retorno de la pionera banda de garage y proto-punk.

46 – POPRAVINAS – Willy nilly (Santa Mónica, USA)Powerpop y alt-country entre influencias de The Replacements y Old 97’s.

47 – LOS ETERNOS – Vientos solitarios (A Coruña, España). Muy buen disco de raíces americanas cantado en castellano.

48 – THE GOLDEN RAIL – Sometimes when (Melbourne, Australia). Buen pop melódico en la línea de Go-Betweens, Triffids, Church….

49 – PETER BRUNTNELL – King of Madrid (Kingston upon Thames, Inglaterra). Continúa atesorando grandes y emocionantes melodías.

50 – PAUL ZINNARD – Superfin (Madrid, España). Más canciones repletas de calidad por Carlos Oliver, con el influjo de Petty o Cracker.

51 – THE MAUREENS  – Something in the air (Utrecht, Holanda). Exquisito pop melódico guitarrero en el tercer álbum de los holandeses.

52 – ANA BÉJAR – Everything i say (Jerez, España). Enormes versiones de Nick Cave, Beachwood Sparks, Vic Chesnutt y Donna Summer.

53 – ÒSCAR BRIZ – That old feeling (València, España). Soberbias adaptaciones de clásicos de jazz como Harry Warren, Cole Porter, Nat King Cole…

54 – GERMÁN SALTO – Our lady of the wind (Madrid, España). Pura orfebrería son las nuevas perlas discográficas del madrileño.

55 – ZEBRA HUNT – Trade desire (Seattle, USA). Notable trabajo de jangle-pop que sigue la estela de The Feelies, The Bats, Luna, The Clean…

56 – THE HILL FREQUENCIES – 4000 miles from Mississippi (Málaga, España). Firme promesa de este dúo que practica un hill country blues.

57 – SCOTT GAGNER – Hummingbird (San Francisco, USA). Notables melodías con influencias de The Posies o Elvis Costello.

58 – THE FORRESTERS – About you (Sidney, Australia). Excelsas melodías, preludio de un gran álbum por el histórico Anthony Bautovich.

59 – VIOLENT FEMMES – Hotel last resort (Wisconsin, USA). La banda de Gordon Cano recupera las mejores virtudes de sus primeros tiempos.

60 – THE RUBINOOS – From home (Berkeley, USA). Con la producción de Chuck Prophet estos powerpoperos ganan todavía más en frescura.

60 – THE BOYS WITH PERPETUAL NERVOUSNESS – Dead calm (Glasgow, Escocia). Notables melodías del dueto escocés/español formado por Andrew Taylor y Gonzalo Marcos.

61 – MOTEL MIRRORS – Gotta rhythm (Memphis, USA). Espectaculares revisiones de clásicos por el supergrupo de John Paul Keith, Amy LaVere y Will Sexton.

62 – DAVID WOODARD – Everything in between (Nashville, USA). Gran promesa entre influencias de Teenage Fanclub, Nick Lowe, Elvis Costello…

63 – LE GRAND MIÉRCOLES – Lone gunman theory (València, España). Entre reggae, western y rocksteady ha vuelto este estupendo cuarteto.

64 – THE BLENDOURS – Wrong generation (Iowa, USA). Frescos y contagiosos, entre influencias de Everly Brothers, Buddy Holly o Jonathan Richman.

66 – THE FLESHTONES – Layin’ pipe (New York, USA). Cualquier novedad de los fabulosos de Queens siempre es bien recibida.

67 – GENT DEL DESERT – Això s’ha d’intentar (València, España). Folk-rock muy personal en valenciano, con versiones de Squeeze, Costello, Steely Dan…

68 – THE UNSWEPT – Minor blemishes (Chicago, USA). Notables melodías de esta banda inglesa afincada en Chicago.

69 – ANDREW TAYLOR – Somewhere to be (Glasgow, Escocia). El cantante de Dropkick siempre con sus melodías guitarreras repletas de dulzura y armonía.

70 – FERNANDO GARCÍN – Days of the fall (sin detenerse) (València, España). El trovador valenciano con su particular universo, entre jazz, chanson francesa, folk…

71 – JOE BENOIT – Greetings from Forest Hills, NY (New York, USA). Powerpop melódico con influencias de Matthew Sweet, Weezer, Replacements…

72 – DIESEL PARK WEST – Let it melt (Leicester, Inglaterra). Rock and roll fresco y de calidad, al estilo clásico stoniano.

73 – MOLLY ALPHABET – Broken record (Pennsylvania, USA). Exquisitas melodías que suman con alta nota a la escuela femenina de country.

74 – THE REVERBERATIONS – Changes (Portland, USA). Buen revival de pop psicodélico sixtie con brochazos de garage.

75 – THE DATES – Ask again later (Nevada, USA). Powepop melódico con influencias de Teenage Fanclub, Greenberry Woods, Big Star, Raspberries…

¡Feliz 2020!

Juanjo Mestre

Majestuoso Michael Kiwanuka: destacados discos 2019

Artista: Michael Kiwanuka
Álbum: Kiwanuka
Año: 2019
Discográfica: Polydor

Michael Kiwanuka. Imagen de su página facebook

Lo de este británico de ascendencia ugandesa, vecino del Muswell Hill -el barrio de los Kinks-, con influencias musicales dispares que van desde Bob Dylan a Otis Redding pasando por Van Morrison, Radiohead, Bill Withers, Marvin Gaye…, es ya digno de tener muy en cuenta. Tenía todos los focos puestos en su tercer álbum y ha superado este examen con creces, obteniendo la mejor nota posible y convirtiéndolo en uno de los trabajos discográficos internacionales más interesantes del 2019.

Michael Kiwanuka. Imagen promocional con su último disco

Atrás quedan ya los tiempos en que Michael Kiwanuka sorprendió con el folk-soul de «Home again» (2012) o con el bombazo internacional de «Love & hate» (2016) donde certificó la posibilidad de convertirse en un artista de élite y de largo recorrido, compaginando calidad con popularidad gracias a canciones como «Cold little heart», adaptada para la banda sonora de la serie televisiva «Big little kiss», y «Black man in a white world», reconvertida en himno de lucha para la población negra estadounidense.

Portada imagen disco Kiwanuka

Ahora, con una especie de lienzo de un supuesto rey africano en la portada y un contenido asombroso nos desborda emocionalmente y nos induce a pensar de que por fin estamos ante el verdadero monarca de neo-soul.

En «You ain’t the problem», otro indudable hit en su repertorio gracias al cadencioso ritmo de funk, de rythm&blues sixtie y de ese contagioso estribillo de «la la la la la», nos habla del amor que ciega, de malos entendidos en las relaciones sentimentales y de que el tiempo cura el dolor.

Imagen de Michael Kiwanuka en videoclip «You ain’t the problem»

Incide en esa línea de forma más académica con la sensación rítmica de «Rolling», entre aires lisérgicos del R&B sixtie británico que desembocan en una tremenda melodía de tintes gospelianos como es «I’ve been dazed», donde queda bien claro que al final el amor es la respuesta.

Diversos pasajes breves de sofisticada instrumentación dotan en mayor medida a «Kiwanuka» de cierta conceptualidad, sirviendo de introducción a una solemne y sobrecogedora balada como «Piano joint (this kind of love)» con el amor otra vez de bandera contra la presión y contra los enemigos, en «Living in denial» o en ese soberbio e inquietante lamento que es «Solid ground».

Imagen Michael Kiwanuka página facebook

Pero aún queda más. «Hero» es sublime con su guitarra tan Hendrix, además de que apunta a convertirse en otro himno sobre los derechos raciales. Y por último, «Hard to say goodbye», «Final days» y «Light» son las grandes camufladas, auténticas gemas entre arreglos y coros celestiales que sirven para acrecentar la grandeza de este discazo.

Cartel de la gira española 2020 de Michael Kiwanuka

«Kiwanuka» será presentado en España dentro de su gira promocional mundial. Tres fechas del 2020 como son el 12 de mayo en Zaragoza (Sala Oasis), el 14 de mayo en Madrid (La Riviera) y el 15 de mayo en Barcelona (Razzmatazz). Tres oportunidades extraordinarias para disfrutar de este genio en directo. Ahora es el gran momento de verle.

Juanjo Mestre

Desgarrador Ezra Furman: destacados discos 2019

Artista: Ezra Furman
Álbum: Twelve nudes
Año: 2019
Discográfica: Bella Union

Ezra Furman. Imagen promocional del último álbum «Twelve nudes»

A estas alturas de la trayectoria de Ezra Furman pocos dudan de que estamos ante uno de los grandes geniecillos de las últimas generaciones rocanroleras. Dentro de ese recorrido que comenzó en el 2007 acompañado por los Harpoons ha ido madurando con canciones enormes, aunque a la mayoría de álbumes siempre les sobró algo y les faltó homogeneidad.

Portada del disco «Twelve nudes» de Ezra Furman

En base a su talento tenía que llegar tarde o temprano un álbum redondo. Lo que pocos imaginaban y lo que a más de uno puede asustar es que esa masterpiece tuviera como base y esencia el punk-rock. Ojo, «Twelve nudes» no es el típico punk de barrio ni una reproducción de clásicos británicos o americanos en ese estilo, tampoco es grunge o similares. El de Chicago prefiere definirlo como queer punk, un término que me parece muy apropiado debido a diversos factores, desde lo inusual del resultado musical a la identificación con una orientación sexual o expresión de género dentro de la diversidad LGTBI, enfocada a modificar el concepto binario de sexualidad dominante, ese que acaba estigmatizando y discriminando.

Ezra Furman. Imagen videoclip «Thermometer»

Inspirado el título en el poema «El ensayo de cristal» de Anne Carson, su contenido es un auténtico viaje desgarrador, intenso, autorreflexivo y emocional, repleto de ansiedad, temor, rabia y crudeza. Entre las piezas más demoledoras «Calm Down aka I Should Not Be Alone», «»Rated R Crusaders», «Thermometer», «Blown», «My teeth hurt» y «Trauma». Del resto adquiere mayor compromiso social en «Evening prayer aka justice», mayor actitud denunciante en «Transition from nowhere», mayor ironía patriótica en «In America» y finalmente, entre tan suculento material, emerge un imponente himno sobre el amor imposible como es «I wanna be your girlfriend».

Ezra Furman. Imagen videoclip «I wanna be your girlfriend»

Digamos que este candidato a mejor trabajo discográfico del 2019 es un auténtico grito de liberación ante la frustación. Por todo lo expuesto absténganse del mismo los puristas del rock clásico y, muy especialmente, los retrógrados, carcamales, cavernícolas y reaccionarios ultraconservadores que andan tan creciditos en los últimos tiempos. Difícilmente podrían entender la magnitud de esta obra maestra. 

Juanjo Mestre

Estremecedor Rafael Berrio: destacados discos 2019

Artista: Rafael Berrio
Álbum: Niño futuro
Año: 2019
Discográfica: Rosi Records

Imagen extraída de la página de Facebook de Rafael Berrio. En el estudio, con la grabación de «Niño futuro».

Hace poco me vi envuelto en un debate con unos kamaradas (sí, con k, como me gusta denominarles) sobre las virtudes de Rafael Berrio en una década 10 a punto de extinguirse, ya que al menos a nivel musical se tiende a analizar ese bloque cuando cambia la cifra de la decena. Nadie dudaba de la valía, talento e importancia del donostiarra pero un sector pensaba que sus principales valedores exagerábamos.

Como defensor acérrimo de Berrio me encantó que uno de mis más cercanos coincidentes manifestase en la amistosa controversia que tal vez estemos ante el mejor músico de los últimos 10 años. Reflexionando detenidamente después sobre ello llegué a la conclusión de que no me cabe la menor duda. Sí, no conozco ningún compositor, cantante o banda de pop-rock que en los últimos diez años haya parido cuatro estratosféricas obras maestras consecutivas del nivel de «1971» (2010), «Diarios» (2012), «Paradoja» (2015) o el más reciente «Niño futuro» (2019). Y ya no me refiero exclusivamente a España sino a todo el mundillo anglosajón donde más me prodigo. 

Imagen extraída de la página de Facebook de Rafael Berrio. En el estudio, con la grabación de «Niño futuro».

Vayamos a «Niño futuro». Tenía el difícil trance de estar a la altura de una «Paradoja» que, gracias a unas letras existencialistas e influencias musicales de Lou Reed, sedujo tanto a un sector de la crítica especializada como a los más fans, aumentando su popularidad dentro de la geografía estatal, aunque mejor sería hablar de prestigio pues continúa manteniéndose como músico de culto para minorías selectas.

Portada del disco «Niño futuro» de Rafael Berrio

En una admirable evolución Rafa superó el reto y «Niño futuro» apunta a convertirse también en otro clásico nacional que será reconocido en su justa medida con el transcurso del tiempo, donde ha excavado en su universo y donde ha disminuido su aparente crudeza en pro de unas melodías sumamente elaboradas y barnizadas de un sofisticado pop-rock. 

Imagen extraída de la página de Facebook de Rafael Berrio. Actuación de Rafael Berrio

La poesía de la perdición en «Dadme la vida que amo», la deriva personal en «Considerando» con el acompañamiento femenino de Virginia Pina, el examen interior en «Mi álbum de nubes del cielo», el absurdismo de «Sísifo releva a Sísifo», el estremecedor duelo de «Tu nombre», la mística de «Abolir el alma» con otra compañía femenina como Elena Setién, la negrura onírica de «El horror», las intimidades de «Las tornas cambian», el inmenso catálogo revuelto de «Niño futuro» y ese descubrimiento infantil sobre la magia en «El truco era un resorte» son argumentos suficientes para reconocer que estamos ante otro portentoso artefacto sónico de nuestro letrista más culto y más peculiar.

Como dijo otro buen amigo deberían quemar todos los libros actuales de historia de la música pop donde no aparezca Berrio. La década 10 ha sido la suya. Larga vida a Rafael Berrio.

Juanjo Mestre

El retorno de los australianos Hoodoo Gurus

Hoodoo Gurus
Martes 3 de diciembre de 2019 a partir de 21 horas
Loco Club
Calle Erudito Orellana, 12 de Valencia

El próximo 3 de diciembre, en el Loco Club de València, será el pistoletazo de salida en la histórica nueva gira de la muy apreciada banda australiana Hoodoo Gurus, y que después les llevará por Madrid (El Sol), Vitoria (Helldorado) y León (Purple Weekend). Cuatro lugares para comprobar el actual estado de forma en directo del legendario compositor, vocalista y guitarra Dave Faulkner junto a Brad Shepherd (guitarra, voces y armónica), Richard Grossman (bajo y voces) y Mark Kingsmill (batería).

Imagen de los Hoodoo Gurus. Extraída de la página de Facebook de la banda australiana.

Recordemos que estamos ante una grandísima oportunidad de degustar en concierto el inmenso cancionero de los Gurus, tal y como se les conoce entre sus fans. Buenos ejemplos son «Leilani», «Tojo», «I want you back» o «My girl» como principales representantes del inolvidable y fulgurante inicio del glorioso «Stoneage romeos».

Imagen de los Hoodoo Gurus lanzada para promocionar la gira.

Después llegaría el asentamiento a mediados de los 80’s con dos discazos como «Mars needs guitars!» y «Blow your cool!», explorando en este último su faceta más pop. A partir de «Magnum cum louder» y «Kinky», de 1989 y 1991 respectivamente, comenzó el creciente declive a nivel de álbumes aunque nunca faltaron sus sobresalientes conciertos y algunas canciones extraordinarias como «Come anytime», «Another world», «Axegrinder», «1000 miles away», «Miss Freelove 69», «A place in the sun»…

Cartel oficial de la gira española de Hoodoo Gurus

Otros proyectos de sus miembros llevaron a la disolución de 1998 hasta que en el 2003 volvieron con un notable «Mach Schau», al igual que pasó en el 2010 con el magnífico «Purity of essence». De forma intermitente llega ahora esta gira, altamente recomendable por el personalísimo estilo de una banda que ha sabido crear un sonido propio entre el powerpop, el hard-rock y el garage, y que ha convertido a los de Sidney en todo un referente de la música alternativa.

Juanjo Mestre

‘La figura de cartón’, de G. Aróstegui, en València

‘La figura de cartón’, de Gonzalo Aróstegui Lasarte
Presentación en George Best Club
Alzira 12, València
Sábado 16 de noviembre de 2019 a las 19:00

Gonzalo Aróstegui y su nuevo libro ‘La figura de cartón’.

‘La figura de cartón’ es el tercer libro que publica el carismático y alternativo Gonzalo Aróstegui, tras ‘Madrid 3’ (2004) y ‘En los antípodas del día’ (2012), profundísimo conocedor de temas musicales y cinéfilos, y fundador y creador del reconocido blog Ragged Glory.

La obra, con perfil de pura edición independiente, vio la luz a través de una campaña previa de micromecenazgo en la editorial Libros.com, y se presenta con un sugerente subtítulo: ‘Relatos de juventud, dolor y violencia’.

En su contenido –relatos con cierto orden o carácter cronológico– Aróstegui se inspira en experiencias tanto ajenas como personales o ficticias, dejando al descubierto emociones juveniles con anécdotas variopintas que van desde un concierto de Iggy Pop a sucesos relacionados con discos de Bob Dylan, Lou Reed, o pasajes que hacen referencia a descripciones de hipotermias nocturnas, reuniones de juegos de cartas, tabaco, whisky, relaciones sexuales, explotación laboral, conciencia social o críticas al sistema.

El libro, que pone en evidencia un estilo personal muy reconocible, fue presentado por primera vez el pasado 12 de septiembre de 2019 en Madrid, y ahora se presenta en el George Best Club de València, lugar de culto a la música y donde Aróstegui se dejó ver por última vez en la ciudad momentos después de la presentación del libro publicado por MAKMA ‘1050 Discos Cardinales’, en cuyo acto participó con una documentada aportación.

En esta ocasión se invierten los papeles, y Aróstegui estará precisamente acompañado por el crítico musical de MAKMA Juanjo Mestre, autor del citado libro «1050 Discos Cardinales», quien realizará la introducción a modo de anfitrión y participará en el coloquio con el autor.

Cartel presentación de ‘La figura de cartón’ en el George Best Club de València.

Una buena oportunidad para disfrutar de los conocimientos musicales de este tándem, y para salir con el ejemplar firmado y con dedicatoria de Aróstegui.

Vicente Chambó

‘La trinchera infinita’: un topo andaluz y la represión franquista

‘La trinchera infinita’, de Jon Garaño, Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi
Con Antonio de la Torre, Belén Cuesta y José Manuel Ponga
Coproducción España-Francia; La Claqueta PC, Manny Films, Irusoin, Moriarti Produkzioak, 2019

Antonio de la Torre. Escena de ‘La Trinchera infinita’.

Que yo sepa no es un tema que se haya tocado demasiado a nivel de cine, literatura u otras ramas de la cultura, y eso que es un asunto que da para mucho. Hablo de los topos, un término que se normalizó a partir de 1977 gracias a la obra titulada con ese vocablo por el leonés Jesús Torbado y por el vasco Manuel Leguineche, y que desde entonces se utiliza para definir a las personas que se escondieron durante bastantes años en zulos de casas, cobertizos, corrales, establos…, con el fin de evitar la durísima represión franquista de la posguerra.

Belén Cuesta y Antonio de la Torre. Escena de ‘La Trinchera infinita’.

Hay constancia de que hubieron abundantes casos hasta que se publicó el decreto-ley del 1 de abril de 1969, por el que se declaró la prescripción de los delitos cometidos con anterioridad al final de la Guerra Civil. Muchos de estos seres humanos fueron perseguidos por chivatazos, con manipulaciones vengativas de sus paisanos del pueblo, sin haber cometido delitos de sangre o sin pertenencia política a instituciones republicanas y, curiosamente, también recibieron la reprobación de los maquis debido a su oculta falta de acción contra el régimen dictatorial. De uno de ellos –del andaluz Higinio Blanco– trata la nueva película de Jon Garaño, José Mari Goenaga y Aitor Arregi, tres guipuzcoanos que ya saborearon las mieles del éxito –o mejor sería decir del reconocimiento crítico– gracias a ‘Loreak’, en 2014, y a ‘Handia’, en 2017.

Antonio de la Torre. Escena de ‘La Trinchera infinita’.

Visto lo visto, mucho me tendría que equivocar si ‘La trinchera infinita’ no lograse, nuevamente, tanto o, incluso, mayor valor crítico que sus antecesores largometrajes, puesto que es un peliculón de tomo y lomo, donde, además, Antonio de la Torre y Belén Cuesta se salen en sus respectivos papeles protagonistas; tanto, que rozan la mayor de las excelencias interpretativas. 

Escena inicial de persecución. ‘La Trinchera Infinita’.

A destacar los primeros planos de la persecución inicial antes de entrar en la angustia de una situación que influye en el trato con los vecinos y en una relación personal de pareja –o, posteriormente, también con la de su hijo– que, gradualmente, se va deteriorando por todo el conjunto de difíciles circunstancias. 

Antonio de la Torre en una escena de ‘La Trinchera infinita’.

Considero que es una película que deberían ver todos los españoles, primero, porque, a pesar de la dificultad de su argumento, es tratada con ingenio para no perder intensidad a lo largo de todo su visionado; segundo, porque ofrece brillantemente el lado oscuro del sufrimiento personal a partir del temor constante, del sentimiento de soledad o de tortura psicológica convertida en pesadilla; y tercero, porque es parte de una historia nuestra que no se podrá borrar por mucho alzheimer colectivo que se quiera imponer.

Cartel de ‘La Trinchera Infinita’.

Por todo ello y por mucho más, el resultado es una peli sumamente detallista, emotiva y con buenas dosis de suspense. No, no es cuestión de comparar y para gustos no hay nada escrito, pero, por mucho bombo que le den a Amenábar o a Almodóvar, yo apuesto por ‘La Trinchera infinita’ como la más seria candidata a los próximos Goya, tanto como mejor película como respecto a los actores principales. Veremos. 

Juanjo Mestre

Yanis Varoufakis y la farsa europea con Grecia

Adults in the Room (Comportarse como adultos)
Dirección: Costa-Gavras
País: Grecia
Con Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis, Ulrich Tukur, Josiane Pinson, Valeria Golino…

Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis representando respectivamente a Yanis Varoufakis y a Alexis Tsipras

Tenía especial interés en visionar este film del griego Costa-Gravas por el complejo tema que aborda acerca del rescate financiero de Grecia en el 2015, porque sabía que se basaba en la autobiografía del carismático Yanis Varoufakis y porque este director siempre ha practicado un cine activista y socialmente comprometido. De él siempre recuerdo «La caja de música» con Jessica Lange interpretando el papel de una abogada que defiende a su padre, un exiliado húngaro al que le acusaban de colaborar con los nazis.

Lo cierto es que me esperaba mucho más de un «Comportarse como adultos» que, desde la lamentable traducción del título -no le pillo para nada el significado, parece un melodrama juvenil- hasta toda la línea argumental, me dejó la sensación de un largometraje algo incompleto e impreciso, seguramente una subjetiva impresión motivada por echar en falta más profundidad en la realidad social del pueblo heleno.

Imagen de la película Comportarse como adultos

Y es que toda la cinta se sumerge casi exclusivamente en las duras negociaciones que Varoufakis mantuvo con la Troika, ese grupo de intimidantes hombres de negro que dependen del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo y de la Comisión Europea.

Por supuesto hay detalles que hacen reflexionar al espectador, tales como que las opiniones del pueblo mediante sus votos sirven para bien poco frente a las políticas neoliberales más restrictivas, o cómo esas élites financieras no dudan en seguir sus dictámenes de austeridad sin casi ningún atisbo de benevolencia, filantropía y solidaridad. En ese sentido, así como en la importante responsabilidad de los medios de comunicación, sí que consigue Costa-Gavras exhibir su faceta más comprometida y emocional.

Cartel de la película Adults in the room ‘Comportarse como adultos’

Para ello descarga todo el peso principal de la peli en Christos Loulis, quien se encarga de representar correctamente la firmeza del guaperas, motero y peculiar Yanis Varoufakis -posiblemente uno de los políticos europeos más individualistas e interesantes de los últimos años-, abarcando hasta los últimos días en que se aleja de ser la mano derecha del primer ministro Alexis Tsipras, líder de la coalición de izquierdas Syriza, y presenta su dimisión.

Lo dicho, no está mal la película, tiene sus momentos pero está excesivamente apelmazada por tanto detalle técnico a nivel económico cuando lo principal se cocía en las calles de Grecia. Como dijo a principios del año en curso Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, «se aplicó una austeridad irreflexiva, no fuimos solidarios con Grecia y la insultamos». Pues eso, lo que les decía Varoufakis.

Juanjo Mestre

Woody Allen, llueve sobre mojado en New York

A rainy day in New York
Dirección: Woody Allen
País: EE.UU.
Con Timothée Chalamet, Elle Fanning, Selena Gomez, Jude Law, Annaleigh Ashford, Rebecca Hall, Diego Luna, Liev Schreiber, Cherry Jones…

Escena de la película con el paraguas. Gatsby Welles (Timothée Chalamet)

Por fin llegó el cincuentavo largometraje del genio neoyorkino a la gran pantalla tras verse envuelto por una desmesurada polémica previa, con boicot americano incluido debido al último -mejor sería decir penúltimo- episodio familiar privado ajeno a su labor de director, como fueron las declaraciones de su hija adoptiva Dylan Farrow.

El retraso de «A rainy day in New York» impidió su habitual regularidad de película por año, apuntando incluso a convertirse en un film maldito. Finalmente ha podido ser distribuida, al menos en Europa.

Escena película con Ashleigh (Elle Fanning) y Ted Davidoff (Jude Law)

Antes de introducirme en algunas particularidades sobre su contenido decir que mi admiración por Woody Allen se mantiene intacta, no ha decrecido ni un milímetro por descréditos de influencias dispares y se trata de un atípico caso por el que no siento ningún deseo de tener objetividad. Eso sí, me resultan curiosas las diferencias entre la crítica especializada y las opiniones de amigos con probado criterio que han ido a verla, en líneas generales estas últimas mucho más positivas y más cercanas a la mía. 

Y es que la mayoría de las apreciaciones que he leído en los medios «oficialistas» han sido bastante negativas, que si hay gags repetitivos de su filmografía, que si el guión es justito, que si tal o tal es demasiado predecible, que si hay cansancio creativo… Incluso alguna me ha parecido que se ensañaba en exceso, predominando aversión por Allen y dando sensación de ir más allá de un riguroso análisis de cine.

Selena Gómez), Timothée Chalamet y Woody Allen en un momento del rodaje

Entrando de lleno en este lluvioso día neoyorquino podríamos decir que sabe a nostalgia, a día otoñal, adquiriendo esa precipitación atmosférica la condición de elemento fascinante. Entre los actores no queda más remedio que destacar a un joven talento como Timothee Chalamet. Este chaval ya me pareció admirable en la exquisita peli italiana “Call me by your name” de Luca Guadagnino y, ahora, ha conseguido asentarme esa opinión con el papel de pijo intelectual que rechaza buena parte de su opulencia material familiar, deambulando entre el pesimismo, el neurotismo, la tozudez, la ironía y un curioso enamoramiento de su chica Ashleigh (Ellen Fanning), quien peca de excesiva inocencia, todo lo contrario que Shannon (Selena Gómez) aunque ambas coincidan en sensibilidad y en admiración hacia el personaje principal de Gastby Welles.

Shannon (Selena Gómez) y Gatsby Welles (Timothée Chalamet)

Sí, está claro que es la comedia romántica típica de Allen repleta de desventuras, relaciones complejas, contradicciónes y equívocos, con los prodigiosos diálogos característicos y poniendo énfasis paralelamente en las miserias de exitosos hombres maduros y en una sorprendente charla final madre e hijo que resulta determinante en el desenlace.

Cartel español de «Dia de lluvia en Nueva York» de Woody Allen

Que sí, que sí, que llueve sobre mojado. ¿Pero y qué? Ahí está, imperturbable y demostrando una ficticia elegancia que entusiasma. Queda claro que no es su mejor película, que no es una obra maestra y que posiblemente acabe en la segunda división woodyalleniana. Pero también que probablemente será otra de tantas en su inmenso arsenal filmográfico que se reconozcan cuando no esté.

Personalmente durante los noventa y tantos minutos de duración me evadió de la vida cotidiana, me contagió la sonrisa y me emocionó en algunos instantes. Eso es mucho, suficiente, tanto como para exclamar una vez más: Larga vida al gran genio Woody Allen!!!

Juanjo Mestre