‘Asphyxia’ o los mil modos de ReciclARTE

Asphyxia, de Yasmina Benabdelkrim y Arcin Sagdic
La Marina de Valencia
C / La Aduana, Moll de Ponent, s/n. Valencia
Del 7 al 10 de noviembre de 2019

“Reciclar o no reciclar. Reciclarse o morir”. Este podría ser el lema de ‘Asphyxia’, una original propuesta que se presenta del 7 al 10 de noviembre en la Marina de Valencia. Representación escenificada y multidisciplinar de la amenaza que los plásticos representan. Se trata de un proyecto conjunto de Yasmina Benabdelkrim, de origen valenciano, y el fotógrafo Arcin Sagdic que trabaja a caballo entre Londres y Berlín. Ambos han colaborado estos últimos meses en armoniosa sinergia para lanzar un grito, una llamada de alerta sobre los efectos catastróficos para la humanidad del ingente consumo de plástico.

Asphyxia, de Yasmina Benabdelkrim y Arcin Sagdic. Fotografía de Arcin Sagdic.

Hija de un profesor armenio residente en París y de una valenciana, Yasmina se inició muy joven como estilista en el mundo de la moda. A los 18 años ya diseñaba portadas para importantes revistas y tras estudiar en la ciudad de la Luz, se trasladó a Nueva York donde prosiguió su precoz y brillante carrera. En 2017, con 26 años fue una de las protagonistas de la campaña primavera/verano de la firma Acne Studios, una de las más aclamadas en la Semana de la Moda de París, que viste a famosas como Tilda Swinton, Rihanna y Dakota Johnson. «El mundo de la moda es fascinante pero también muy duro», confiesa. «La competitividad es tan fuerte y el nivel de exigencia tal alto que, hagas lo que hagas y por mucho que te esfuerces, siempre te hacen sentir inferior».

A pesar de su éxito Yasmina decidió dar un giro radical y buscar en el arte una forma de expresión en la que proyectarse más libremente y con un mensaje que llegue a todos. De hecho, ‘Asphyxia’ nace con la voluntad itinerante de viajar por distintas capitales todavía por definir.

Asphyxia, de Yasmina Benabdelkrim y Arcin Sagdic. Fotografía de Arcin Sagdic.

De momento ha sido la del Turia la elegida para exponer este singular conjunto artístico que incluye fotografías, pinturas, esculturas, audiovisuales y hasta objetos decorativos, con el plástico como telón de fondo y protagonista. En el montaje de la exposición se han reutilizado  grandes cantidades de plásticos cosechados en las calles y playas o rescatados después de un primer uso. Más de 300 botellas y más de 100 tapones. Plásticos transformados en arte o en objetos prácticos como bolsos de vivos colores y graciosos diseños confeccionados con punto de ganchillo. Pintura, performance, instalaciones, vídeo, artes decorativas… diferentes disciplinas artísticas unidas para lanzar un mensaje: «Una acción/Un cambio».

«Nuestro mensaje es preguntarnos por qué estamos haciendo un daño que afectará a todos y animar a un cambio de actitud «, señala Yasmina. «Aportar ese pequeño grano de arena, pues aunque el problema es enorme entre todos podemos resolverlo. Para ello sugerimos otra mirada sobre lo que consideramos basura. Una mirada que descubra su belleza oculta y le dé una segunda oportunidad».

Asphyxia, de Yasmina Benabdelkrim y Arcin Sagdic. Fotografía de Arcin Sagdic.

Más allá de la cuestión ecológica, la muestra o performance plantea una reflexión científica -la historia y economía de este material, su evolución o la relación entre los universos macro y micro- y una propuesta imaginativa: «¿Qué pasaría si todos los seres humanos desapareciéramos? ¿Qué quedaría en el mundo? ¿Dónde van los microplásticos? Al mar, ¿y después? A nuestro alimento, a nuestro cuerpo. ¿Cuántas especies marinas están amenazadas diariamente por los vertidos de plástico? Se ha perdido la cuenta. Nos estamos autodestruyendo, nos estamos asfixiando».

Después de vivir en metrópolis como París o Nueva York, Yasmina agradece el ritmo más tranquilo de Valencia, su tamaño acogedor, el  clima y el trato con la gente. Pero esta chica inquieta no es de las que se apalancan en la indolencia y ya prepara el equipaje para otros viajes y aventuras que afrontar. Ni los vuelos kilométricos ni el jet lag pueden con su afán de descubrir lo mucho que la vida le puede ofrecer.

Asphyxia, de Yasmina Benabdelkrim y Arcin Sagdic. Foto: Arcin Sagdic.

Bel Carrasco

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