Antoni Muntadas

#MAKMAArte
‘Muntadas. Una selección: información y documentación’
Sala de Exposiciones ETSA
Universitat Politècnica de València (UPV)
Camino de Vera s/n, València
Hasta el 20 de enero de 2026

Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) es una figura pionera del media art y un artista imprescindible para entender y analizar los elementos que conectan el arte con las ciencias sociales y los sistemas de comunicación, los tres grandes círculos que determinan el horizonte de su obra.

Recientemente investido doctor honoris causa por la Universitat Politècnica de València en reconocimiento a su trayectoria artística internacional, la sala de exposiciones de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la UPV acoge, hasta el 20 de enero, ‘Muntadas. Una selección: información y documentación’.

Una muestra articulada por una serie de ‘estaciones conceptuales’ que cubren cinco décadas de su trabajo hilvanadas por un muy sugestivo e ingente material de archivo con el que el artista catalán revindica la “subjetividad crítica” frente a la saturación informativa.

De este modo, rehenes de un mundo dominado por la inmediatez y los algoritmos, Antoni Muntadas nos recuerda que la contemplación y la percepción requieren de nuestra implicación activa para tomar conciencia.

Antoni Muntadas
Antoni Muntadas junto a una de las vitrinas de la exposición en la ETSA. Foto: Fernando Ruiz.

A lo largo de su carrera, ha explorado la relación entre el espacio público, la información y los medios. ¿Cuál es el elemento o concepto que mejor definiría este vínculo?

Yo recurro al concepto de subjetividad. En un momento en el que se ponía en cuestión la objetividad de la información, me interesó utilizar la palabra, el concepto de subjetividad crítica, que es la observación, el análisis de las cosas, pero sin perder un sentido crítico.

Y eso creo que ha sido un recorrido recurrente dentro de mis trabajos: las líneas que construyo entre los círculos de artes, social science y sistemas de comunicación. Es en el punto de intersección de los tres donde creo que el trabajo se sitúa. Es un arte, pero expandido, interdisciplinario y con una relación con los medios, que son los sistemas de realización y de transmisión del trabajo.

Antoni Muntadas. Merche Medina. Fernando Ruiz
Antoni Muntadas y Merche Medina durante un instante de la entrevista. Foto: Fernando Ruiz.

¿Cómo ha sido el proceso de selección y articulación de este vasto archivo para representar su trayectoria en los formatos de carteles, catálogos y proyecciones?

Es una revisión, tratando de ser bastante inclusiva, de materiales que están en los archivos y que se han recogido. Son dispositivos que yo uso y que me interesan como vehículos de comunicación y de información.

‘Información y Documentación’ son, por tanto, dos pilares de su obra. ¿Cuál es el mensaje esencial que busca transmitir al presentar su trabajo a través de su propia documentación? ¿Cómo ha evolucionado su visión sobre la saturación informativa desde sus primeras obras hasta hoy?

Bueno, yo creo que tanto la información con la documentación son cadenas transmisoras del trabajo a ciertos públicos. No hay solo un público, hay muchos públicos. Cada uno de ellos tiene una manera de recibir esta información de una manera diferente.

Yo creo que la frase “Atenció: la precepció requerix implicació” [que reclama la atención de los espectadores desde el exterior de la Sala de Exposiciones ETSA] está explicando que el artista tiene una responsabilidad; pero el público también la tiene, que es el implicarse en ser consciente, tomar conciencia de las cosas que se están proponiendo.

Hay un trabajo, para mí importante, que es ver, mirar, percibir. Nosotros miramos, pero de una manera que puede ser, a veces, no diré superficial, pero sí rápida. El ver ya es aprehender esta imagen o este texto de una manera más consciente, y percibir lo es ya de una manera superconsciente; lo has transformado en racionalización.

“Atenció: la precepció requerix implicació”, proclama Antoni Muntadas desde el exterior de la sala expositiva. Foto: Fernando Ruiz.

La exposición está dedicada a Antoni Mercader, reconociendo su colaboración de 1963 a 2025. ¿Qué papel ha jugado en su práctica artística?

Durante más de sesenta años, hemos estado en contacto aunque yo estuviese en cualquier parte del mundo; hablábamos, era la persona que desde Barcelona me hacía seguir toda la situación del país, tanto a nivel personal como profesional y político. Ha sido una persona fundamental, siempre ha colaborado conmigo. La encuentro mucho a faltar en esta exposición –que cuenta con la colaboración de su hija para la parte audiovisual–.

He tenido la voluntad de dedicársela a él porque, además, a Antoni Mercader le interesaba mucho todo el material multiplicado, la información. Por ejemplo, la idea de la fotocopiadora está para hacer llegar a la gente las informaciones de que no hay que esperar que hay que editar una cosa, sino que ya la fotocopiadora es algo de los 60 y 70 que ya hacía circular las cosas y que tiene algo de octavilla y activismo político.

Antoni Muntadas y Merche Medina durante un instante de la entrevista en una de las salas de la exposición. Foto: Fernando Ruiz.

Su trabajo a menudo aborda el concepto de ‘Territorios de la Información’ y la naturaleza del poder en los medios y la arquitectura. Con el auge de la inteligencia artificial y las noticias falsas, ¿cómo ha cambiado su enfoque en la exploración de estos territorios en los últimos años?

Cuando empecé a trabajar con Internet, que era un momento en el estaba en manos de los militares y de la universidad, hice el proyecto ‘The File Room’ en [el Randolph Street Gallery de] Chicago. Este proceso de utilización de Internet me pareció se producía en un momento óptimo para ver cómo la información se divulgaba, cómo llegaba más rápida, etcétera.

Con el tiempo, me he dado cuenta de que Internet ha creado ciertos monstruos: fake news, influencers…, son situaciones que yo veo como un uso negativo del medio. Creo que hay todo una utilización positiva de Internet, pero también hay una muy problemática. Lo mismo sucede con la inteligencia artificial: debemos entenderla y ver que difícilmente vamos a conseguir que no sea únicamente económica su utilización.

Vista de la exposición ‘Muntadas. Una selección: información y documentación’ en la Sala de Exposiciones ETSA de la UPV. Foto: Fernando Ruiz.

El arte contemporáneo se enfrenta al desafío de la inmediatez y el consumo rápido de imágenes. Si su obra es una invitación a la reflexión y la pausa, ¿cómo espera que el espectador contempoáneo se relacione con estas piezas históricas y densas conceptualmente?

Yo creo que la audiencia se tiene que involucrar. Los artistas y autores tienen una propuesta a través de un libro, un filme, una exposición, y luego el público lo absorbe de la manera que le interesa. Entiendo que lo que no podemos hacer es simplemente difundir las cosas y esperar a que al público le interese. El arte debe ser una invitación a mirar, a percibir y a participar directamente.

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¿Qué papel juega, entonces, la educación visual y la capacidad crítica del público en la finalización de la obra?

La docencia ha sido algo que me ha interesado, que ha sido complementario al trabajo artístico, a una práctica, y ha extendido la posibilidad de discutirlo con diferentes generaciones de participantes en universidades diversas. Por un lado, existe la función de transmisión, pero por otro, para mí, de conocimiento.

Yo aprendo mucho de los cursos, de la relación con los estudiantes, sobre todo cuando son contextos muy diferentes: si voy a Brasil o a Pekín a trabajar, es inagotable la información que puedo recibir de toda la gente, que me sirve luego para poder desarrollar los proyectos.

¿Qué consejo le daría a los jóvenes artistas que buscan integrar la crítica social y el pensamiento conceptual en sus obras?

Yo creo que las claves son las mismas: es ser consciente, buscar y trabajar en el proceso. Darle tiempo al tiempo.

Antoni Muntadas
Antoni Muntadas bajo los vinilos de la instalación ‘Life is Editing’. Foto: Fernando Ruiz.