Fuster y Alfaro

Amistad y afinidad entre Alfaro y Fuster

Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits. Escultures. Escrits. Dibuixos
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de enero de 2017

La Universitat de València acoge la exposición ‘Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits. Escultures. Escrits. Dibuixos’, un proyecto ambicioso, entrañable y brillante dirigido por el artista Artur Heras y el profesor Anacleto Ferrer. La muestra, que se podrá visitar en la Sala Martínez Guerricabeitia del Centre Cultural La Nau hasta el próximo 14 de enero, reúne más de 50 dibujos, además de esculturas y bocetos, que Alfaro realizó sobre el escritor de Sueca.

El vicerrector  de Cultura, Antonio Ariño, destacó “la interrelación y el sentimiento de amistad y afinidad entre Alfaro y Fuster, que se hacen patentes en cada una de las obras expuestas”, y recordó que el origen de esta relación tuvo lugar precisamente en “estos espacios”, los de la Universitat de València, a través del club universitario. Además, añadió que ‘Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits’ es una muestra que va “de lo íntimo, por su relación personal tan estrecha, hasta lo colectivo, porque ambos han contribuido con su obra a orientar el futuro”. Es, en definitiva, “un proyecto entrañable al tiempo que extraordinario”, concluyó.

Por su parte, José Pedro Martínez, director de la Col.lecció Martinez Guerricabeitia, explicó que este proyecto se enmarcaba en la línea expositiva de la propia Col·lecció ‘Contextos’, con la que una exposición sirve como contexto de la colección desde un punto de vista temático, e hizo hincapié en el inicio de la amistad entre artista y escritor, en los años 60, que coincidió con el periodo en que Jesús Martínez Guerricabeitia empezó a crear su colección.

Alfaro y Fuster. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Alfaro y Fuster. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

En su intervención, el comisario Artur Heras subrayó que tanto la exposición como la publicación del catálogo son “muy especiales” por su “gran carga sentimental, llenos de emociones y de vivencias”: “Yo fui amigo de los dos y disfruté de su sabiduría”, dijo, describiendo a ambos como dos personas dispares unidas por la admiración intelectual y artística mutua.

El profesor Anacleto Ferrer, también comisario de la muestra, se referió al doble sentido de la palabra “dits” dentro del título de la exposición: “El ensayo es un género no dogmático que aquí se convierte en una experiencia compartida desde dos ángulos: la admiración de Alfaro hacia Fuster por su inteligencia y amplitud de miras, y la de Fuster hacia Alfaro al descubrir en el artista la belleza de su trazo”.

Palabras y dibujos

El arte y la palabra se aúnan en un único espacio a través de cerca de un centenar de piezas entre dibujos, esculturas, bocetos, libros, fotos y publicaciones, que se exponen por primera vez para relatar, a modo de ensayo, la relación entre dos genios valencianos: Andreu Alfaro y Joan Fuster. Ambos cosecharon una gran amistad que les permitió entrelazar figuras y pensamientos, y ahora todo aquel imaginario toma forma física para alimentar el intelecto y las emociones de quienes lo contemplan.

Una selección cuidada de manos de los comisarios, Artur Heras y Anacleto Ferrer, permite al espectador inmiscuirse en las vidas cruzadas de los dos protagonistas, un encuentro producido por la palabra y los grafismos; por el dibujo y el texto.

Esta exposición pretende ser un escenario sobre el que artista y escritor dialoguen a través de escritos, artículos y correspondencia mantenida a lo largo de años. “Si Joan Fuster ilustró, él mismo, algunos de sus libros de poemas, Alfaro dibuja en 1959 la antología de cuentos infantiles reunida por Fuster y le homenajea en varias esculturas. La primera en el año 1961 y las más recientes de finales de los 90 y primeros 2000. Durante casi cinco décadas intercambiarán ideas y emociones que mostrarán con la intensidad e ironía de los aforismos y con la levedad y elegancia de la línea dibujada en el papel o en el espacio. Manteniendo siempre la admiración mutua y una incondicional amistad”, explican Heras y Ferrer.

Artur Heras (derecha) y Anacleto Ferrer. Imagen cortesía de La Nau.

Artur Heras (derecha) y Anacleto Ferrer. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Los dibujos de Alfaro se presentan “al modo clásico, del natural”. Así se refieren a ellos los comisarios en el catálogo de la exposición: “Modulando poéticamente la línea con la que se determina unos fondos (‘en blanco’) que constituyen la urdimbre espacial de un mundo que al mismo tiempo es aéreo y material, o si se quiere físico y metafísico”.

“Alfaro dibuja para descubrir, su trazo es seguro y su enunciación sencilla, una escritura gráfica sin pleonasmos; no parece interesarle la obra ‘acabada’, sino la exploración, la tentativa, la probatura; en definitiva: el ensayo”, afirman.

“El ensayo”, un término que, “sugiere, por un lado, la proximidad de la experiencia y, por otro, una práctica experimental capaz de adentrarse sin prejuicios en territorios desconocidos”. “Un registro de acontecimientos diversos y mudables, y de imaginaciones indecisas y, en algún caso, contrarias”. Los comisarios recuerdan que esta característica del género literario ya la formula aforísticamente Fuster quien dijo en una ocasión: “Alguien ha dicho que es imposible que un ensayo sea demasiado breve. Quizás. El ensayo perfecto sería aquel que constase de una sola palabra. De la palabra ‘ensayo’, nada más, por ejemplo”. Así pues, concluyen: “Esta aspiración a la brevedad, a la economía expresiva y a la máxima disponibilidad de sentido hermana el ensayo de Fuster con el dibujo de Alfaro”.

Andreu Alfaro (izquierda) y Joan Fuster. Fotografía de García Poveda por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Andreu Alfaro (izquierda) y Joan Fuster. Fotografía de García Poveda por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Los comentarios están cerrados.