
¿Tendremos que decir adiós a los escritores misántropos?
Emily Dickinson, J. D. Salinger o Pío Baroja son algunos escritores que rehuyeron las relaciones sociales. A todos ellos les resultaría difícil adaptarse a las actuales estrategias del mercado editorial, que induce a los autores a promocionar sus propias obras mediante una intensa exposición tanto en las redes y medios como en el trato personal.








