Descalzos por el parque

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‘Descalzos por el parque’, de Gene Saks
Reparto: Jane Fonda, Robert Redford, Charles Boyer, Mildred Natwick y Herb Edelman
Guion: Neil Simon
Dirección artística: Hal Pereira y Walter H. Tyler
105′, Estados Unidos, 1967

Me puse a ver ‘Descalzos por el parque’, un filme dirigido por Gene Saks en 1967 –la película es fácil de encontrar; puede verse en la plataforma de la televisión pública, RTVE Play– que cuenta los primeros tropiezos de la convivencia entre Corie y Paul, dos recién casados interpretados por Jane Fonda y Robert Redford, en un minúsculo apartamento de Nueva York.

Ella afronta la vida con entusiasmo y bastante improvisación; él, un joven abogado, preferiría que la felicidad viniera acompañada de unas instrucciones claras. Pero de la película ya hablaremos otro día, quizás.

Lo que llamó mi atención fue un detalle de la dirección artística. Hal Pereira y Walter H. Tyler constituían el equipo responsable de este apartado de la producción y seguramente tuvieron algo que ver con la elección de un cartel que aparece en varias escenas: un cartel de toros.

Allí se leía: Plaza de Toros de Salamanca. Debajo, una fecha: jueves 12 de septiembre de 1946. Y tres nombres: Domingo Ortega, Carlos Arruza y Julio Pérez ‘Vito’. Puse la película en pausa, hice algunas fotos y empecé a investigar.

Fotograma de ‘Descalzos por el parque’, de Gene Saks, en el que se ve el cartel taurino impreso en València.

El pie de imprenta no era legible, pero mis sospechas se confirmaron casi por completo con las primeras búsquedas en Internet, que me permitieron localizar referencias al cartel de aquella corrida de Salamanca y la descripción comercial de otro ejemplar, algo deteriorado, que podía adquirirse por 113 dólares.

Que fuera el mismo ejemplar que aparecía en la película ya parece complicado de comprobar. En aquella descripción se confirmaba que el cartel había sido impreso por ‘Imp. y Lit. Ortega, Valencia’, en 1946. Una consulta posterior con Enric Fink confirmó mis pesquisas, además de permitirme conocer la autoría de la ilustración: Juan Reus.

El pequeño apartamento de Nueva York es el escenario de una comedia que conserva cierto encanto gracias a sus buenos diálogos y cuenta con la inestimable colaboración de dos secundarios como Charles Boyer y Mildred Natwick.

En aquella pared del apartamento neoyorquino, mientras tanto, el toro y el torero asisten como espectadores a los problemas matrimoniales, sin intervenir. Quién sabe si existe alguna pretensión simbólica que relacione el cartel con la trama de la película.

La casa Ortega fue fundada en València en 1871 por Ramón Ortega Fort y llegó a convertirse en una referencia nacional de la cartelería taurina y festiva. Por sus talleres pasaron artistas como Cros Estrems, Carlos Ruano Llopis, Josep Renau o el ya citado Juan Reus. Sus carteles se caracterizaban por su gran formato y por un estilo editorial que confiaba en la técnica litográfica, el dibujo, el color y una tipografía que permitían que pudieran verse desde la otra acera.

Impreso en València

Tras la venta de la rama de impresión comercial y cartelería en 1945, la litografía se instaló en el número 10 de la calle del Barco, una bocacalle de la avenida del Puerto. La imprenta cesó definitivamente su actividad en 1997 y su importante archivo –que incluía una colección de carteles de la Guerra Civil que desapareció– acabó dispersándose, salvo los fondos depositados en la Biblioteca Valenciana –tal y como se indica en ‘Imprenta Litografía Ortega’, de Enric Fink i Hurtado (publicado en ‘Pasiones Bibliográficas 5′, Societat Bibliogràfica Valenciana Jerònima Galés, 2021)–.

Robert Redford, en un fotograma de ‘Descalzos por el parque’, de Gene Saks, en el que se ve el cartel taurino impreso en València.

Mi sospecha sobre la procedencia del cartel partía de cierto conocimiento previo: yo ya sabía que buena parte de los carteles de toros que circulaban por España salían de la Litografía Ortega. Así que, al ver uno en una película americana, pensé que también podía venir de allí.

Nueva York quedaba lejos; pero la posible imprenta, a un solo portal de distancia. Porque resulta que yo nací, literalmente, en el portal contiguo, el número 12 de la calle del Barco, en el Grau de València, siete años antes de que alguien decidiera que aquel cartel valenciano decorara el plató de la película.

Y una última coincidencia, para acabar de redondear la historia: Ortega era el nombre de la litografía, Ortega era el apellido del torero que encabezaba el cartel y Ortega era también el apellido de mi madre, mi segundo apellido.

Tres Ortegas reunidos alrededor de una imagen que encontré una tarde de sábado en una comedia americana. Me puse a ver una historia de recién casados en Nueva York y acabé volviendo al número 12 de la calle del Barco, en un viaje en el que ni siquiera tuve que descalzarme.