Retener la mirada

Retenir la mirada, de Maria González
Espai d’Art Colón
El Corte Inglés de Colón
C / Colón 27. Valencia
Hasta el 28 de mayo de 2017

Irregulares, imperfectas e inacabadas como pedacitos de naturaleza en miniatura, así se presentan las piezas que María González expone en el Espai d’Art Colón. La artista apuesta por un lenguaje plástico centrado en destacar la poética intrínseca de la materia con la que trabaja. Para ello, selecciona materiales que por sus características y posibilidades le resulten sugerentes para darles un especial protagonismo, sin tratamientos o procedimientos que oculten su naturaleza.

Sus obras son la exaltación de la esencia. Compone con elementos como la textura y el cromatismo del papel o la tela del soporte, la densidad del pigmento, la transparencia de la acuarela y las distintas cualidades del papel japonés. En sus piezas se manifiesta la imperfección y la asimetría, la aproximación a lo no elaborado. La búsqueda de un equilibrio entre lo opaco y lo transparente, lo tosco y lo sutil, el ocultamiento y el descubrimiento. Conceptos que tienen que ver también con su manera de entender la materia y la idea de imperfección.

María González.

María González en su exposición ‘Retenir la mirada’. Imagen cortesía de CDAVC.

“Podría decirse que en mi trabajo predomina la racionalidad adaptativa: no pretendo transformar los materiales en algo que no son, pues me parecen válidos y valiosos en su estado original. Partiendo de esto, trato de emplear procedimientos que los varíen mínimamente de manera que sigan conservando su esencia, intentando establecer un equilibrio compositivo entre los distintos elementos”. La artista marca el acento en los detalles no intencionados tanto en su proceso creativo como en el resultado. Lo orgánico enraíza con la sencillez y sutileza de una obra que aparenta estar en constante proceso, inacabada e imprecisa.

Las composiciones de la autora se basan en conceptos opuestos buscando el equilibrio entre luz y oscuridad o transparencia y opacidad. Sensaciones que consigue transmitir con pintura aguada que desdibuja la textura contrastando las zonas más rotundas y saturadas de algunos de sus cuadros. La materia es importante en la obra de esta joven artista que busca que el material transmita lo que le interesa sin tener que modificar su esencia. Juega con los distintos gramajes del papel buscando opacidades distintas que den la sensación de diferentes planos.

El material que utiliza le permite incidir de maneras distintas tanto en los teñidos previos como durante la elaboración de la composición. O en los cortes de la fibra en tiras que dejan entrever lo que hay debajo. Los equilibrios entre pesos visuales de la textura del papel o el soporte mismo compensan la sensación más tosca de la pintura negra con las sutilidades de algunas piezas, dando la sensación de impermanencia, con líneas abiertas que salen del límite del cuadro, casi como invitando a continuar con la mirada, como si en cualquier momento fueran a desplazarse hacia otro lugar. Sensación que provoca con esos cortes del papel que dejan que las fibras se relacionen entre ellas y se fusionen encajando de nuevo como si de otro papel se tratara integrando formas; incorporando la personalidad de cada uno de ellos para partir de esos detalles como eje de las composiciones. Digamos que a María le seducen los materiales y adecua sus ideas en un constante diálogo inducido por lo que descubre.

El proceso creativo es más intuitivo que planeado. Su trabajo se desarrolla en una casa donde los espacios quedan distribuidos por zonas. En la planta baja los materiales para hacer los bastidores y los marcos, es decir, los útiles de montaje y, en el patio interior, con una parte cubierta y otra al aire libre, pinturas, pigmentos y látex. María pinta en el patio. Le gusta estar en contacto con la luz natural del exterior y rodeada de sus materiales. Su obra es orgánica con referentes, tanto en las texturas como en el color, a la naturaleza pero también a otros artistas como Rafael Calduch o Pierre Soulages.

Un momento durante la inauguración de Retener la Mirada. Imagen cortesía CDAVC.

Un momento de la inauguración de ‘Retenir la mirada’. Imagen cortesía CDAVC.

En coherencia con la filosofía de su trabajo y con el espacio en el que trabaja, los colores se los fabrica ella misma con pigmentos naturales. Mezcla el pigmento con el látex controlando las proporciones buscando una textura terrosa y mate. El pan de oro atenuado con el negro para aplacar los brillos. La gama de color siempre rondando los tonos tierras, rojo matizado con marrón, ocres y blancos rotos.

González no trata de representar nada concreto y esto le permite cierta libertad, en el sentido de dejarse llevar por la expresividad de los materiales. Despojada de la razón que intenta racionalizar para comprender, se aleja de lo narrativo, pues piensa que “compite en importancia con lo visual, dado que casi estamos más acostumbrados a razonar que a contemplar abierta y conscientemente”. De alguna manera al ser la protagonista la expresión, contemplar la obra de María requiere de ese tiempo necesario para observar los detalles, para paladear las texturas, para buscar y descubrir en cada recorrido visual un nuevo detalle que pasó inadvertido.

María es una joven tranquila y serena; sus composiciones combinan, sin ornamentos, diferentes elementos que la autora explica así: “Contrariamente a lo que advertimos en nuestra cultura, los orientales aceptan, incluso aprecian y encuentran belleza y serenidad en la fugacidad de la vida y la impermanencia de la existencia de todo cuanto habita nuestro mundo”. El XVII Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia ha supuesto un cambio en su vida, una proyección en su trabajo, la inyección de motivación y seguridad en sí misma para afrontar nuevos retos. Esta exposición acoge un proyecto preparado para la ocasión. El premio le permite formarse para quizás, en un futuro, dedicarse a la docencia pero sin dejar de pintar. De momento prefiere esperar, comprobar qué camino sigue su futuro profesional que, aunque repleto de incertidumbres, también está lleno de ilusión e inseguridades propias de la juventud.

Detalle de una las piezas de Retener la Mirada. Imagen cortesía CDAVC.

Detalle de una las piezas de ‘Retenir la mirada’. Imagen cortesía CDAVC.

Paloma Palau Pellicer

¿A qué dedica su tiempo Juanjo Sáez?

Hola, me llamo Juanjo Sáez y a esto dedico mi tiempo, de Juanjo Sáez
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 21 de abril, a las 20.00h
Hasta el 20 de mayo de 2017

“Llevo toda la vida luchando para no trabajar, es un empeño que resulta muy costoso y requiere bastante esfuerzo. Esta exposición recoge una parte más que significativa de todo lo que me he dedicado a hacer , con tal de no entrar en la rueda del trabajo. Al final lo que era no trabajar se ha convertido en mi principal actividad y mi vida se ha convertido en esto. Dibujar e inventarme historias es prácticamente mi única ocupación y el sentido de mi vida. En Pepita Lumier podrás ver un bonito resumen de lo que hago y de lo que soy. Ya no sé dónde termina uno y empieza el otro, no por nada se suele decir que somos lo que hacemos.”

Juanjo Sáez (Barcelona, 1972) estudió en la prestigiosa Escola Massana de Barcelona y, tras participar en fanzines ahora ya de culto (“Círculo Primigenio”), su labor como dibujante le hizo destacar, por su brillantez y originalidad, en los campos más diversos ya desde sus comienzos. En efecto, su trabajo ha despuntado en ámbitos como la publicidad para marcas internacionales (Primer Premio en el Festival Publicitario de San Sebastián y dos Oros en el Festival Publicitario Internacional de Cannes), hasta el diseño, los libros, pasando por la prensa y el mundo audiovisual.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Entre sus libros cabe destacar “Viviendo del Cuento” (PRH, 2004), merecedor del Premio Junceda al mejor libro para adultos, al que siguió el longseller “El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre” (PRH, 2006), traducido con gran éxito a varios idiomas. Asimismo, sus colaboraciones en prensa, tanto nacional como de ultramar, han sido el origen de libros como “Crisis de ansiedad” (PRH, 2013), de talante más político o “Hit Emocional” (Sexto Piso, 2015), una especie de autobiografía musical.

Asimismo es el creador de la serie de animación para TV ‘Arròs covat / Arroz pasado’, en la que se cuentan, con la lucidez y el humor que caracterizan a Juanjo, las aventuras y desventuras de un joven treintañero. La serie rompió moldes y cosechó tal éxito de público y de crítica (Premio Ondas en España y el Premio Expotoons en Argentina) que se renovó por tres temporadas. El guión gráfico de la serie se publicó también en forma de libro, ‘Arroz pasado’ (PRH, 2010) y actualmente Juanjo se encuentra ultimando su segunda serie de animación para televisión de creación propia, cuyo estreno está previsto para finales de 2017.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Su más reciente publicación ha sido la edición especial que celebra el décimo aniversario de ‘El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre’ en 2016, que han publicado simultáneamente Astiberri, en España; Sexto Piso en México y Editorial Común en Argentina.

‘Hola, me llamo Juanjo Sáez y a esto dedico mi tiempo’, es la primera exposición individual de Juanjo Sáez en Valencia, donde hace un repaso a su trayectoria. Una amplia selección de originales y obra gráfica original en exclusiva para Pepita Lumier de ‘Viviendo del Cuento’, ‘El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre’, ‘Arròs Covat’, ‘Hit Emocional’ y los trabajos de arte realizados para el grupo de música Los Planetas, donde disfrutar de sus ya característicos dibujos de caras sin facciones y un estilo infantil ficticio.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Juanjo Sáez. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Un Trío de dificultades

Trio, de Rodolf Sirera
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 26 de febrero de 2017

Rodolf Sirera lleva 25 años dedicándose a la televisión (“que es donde me han reclamado, cosa que no sucede en el teatro”) y ahora, tras larga travesía en el audiovisual, vuelve al que verdaderamente es su oficio. Un oficio al que retrata con crudeza en Trío, espectáculo dirigido por Rebeca Valls con el que regresa al Rialto después de 22 años fuera de Valencia. Una vuelta agridulce: “Me va a costar mucho reconciliarme con el teatro”. Lo hará porque, como apuntó Sirera, la muerte de su hermano Josep Lluís, hace poco más de un año, “me ha creado la obligación moral de acabar un proyecto iniciado con él”.

Hasta que tal cosa suceda, Trío es ya la mejor manera de continuar con El veneno del teatro que él mismo inyectó a la profesión hace unos años. “Rodolf dejó de escribir por falta de consideración aquí, en su ciudad, mientras lo valoran en televisión, de manera que su verdadero oficio queda como un fantasma al que te quieres dedicar y no puedes”, señaló Valls, encargada de dirigir, junto a Edison Valls, al trío de actores protagonistas: Diego Braguinsky, Vanessa Cano y Héctor Fuster. Esa frustración atraviesa la obra, siendo consustancial al propio oficio de actor.

Héctor Fuster y Vanessa Cano en Trio. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Héctor Fuster y Vanessa Cano en Trio. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

“La obra va sobre nuestro oficio y la desgracia de nuestro oficio”, indicó Valls. Así que empieza como comedia (“es comercial en ese sentido”), pero va inclinándose del lado del drama, “del amateurismo al que hemos llegado y que en muchos casos te obliga a ser camarero por la mañana y actor de noche”. El último informe de la Fundación Aisge ya advertía que el 70% de los actores de la Comunidad Valenciana vivía en el umbral de la pobreza. Y a pesar de todo ahí siguen: “Son como monjes que han hecho votos y no pueden renunciar a ello”, señaló irónico Sirera.

Braguinsky lamentó la falta de faena como fuente de esa frustración que destila Trío y de la que da cuenta Rodolf Sirera: “Es un cirujano de lo que pasa no sólo aquí, sino también en Madrid y otras ciudades”, subrayó el actor que encarna a una de las tres generaciones representadas en la obra. (“Óscar [papel representado por Braguinsky] es la generación mayor que ha perdido todos los trenes y aún así continúa amando este oficio; David [Héctor Fuster] es un actor al que se le está ‘pasando el arroz’ y tiene la oportunidad de trabajar en televisión, lo cual le obliga a hacer concesiones, y Michy [Vanessa Cano] es un personaje odioso, arribista y trepa que tiene para triunfar que comerse muchos marrones”, describió Sirera.

Aunque Trío se centra en el oficio de ser actor, “va mucho más allá”, advirtió Valls: “Es un viaje emocional, una viaje interno, que te va llegando al alma; habla de la supervivencia, de la soledad y de la lucha a pesar de todo”. Como aseguró Cano, el espectador verá “momentos de amor duro y muy chungo”, donde se ve a los actores queriéndose y odiándose sobre un escenario” y donde se verá igualmente cómo “el sálvese quien pueda lo tenemos en la sangre”. Para la actriz, todos “tenemos una parte cruel, egoísta y nos da pudor decir que la tenemos”.

Diego Braguinsky (izda) y Héctor Fuster en 'Trio'. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Diego Braguinsky (izda) y Héctor Fuster en ‘Trio’. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Rodolf Sirera deja de lado ese pudor para mostrar las vergüenzas de unos personajes que guardan relación con El verí del teatre. “Hay un hilo conductor y es que a los actores les gustaría hacer El verí y el autor no quiere”. De nuevo la frustración recorriendo un texto del que el profesor Juan Vicente Martínez Luciano dice: “Refleja la situación por la que pasan muchos actores que, en el mejor de los casos, compatibilizan el teatro con las series de televisión y las diferentes vicisitudes que se generan alrededor de esa inseguridad laboral”. Sirera afirmó que Trío tenía “uno de los finales más tristes que yo haya escrito”.

Sin embargo, hay alguna que otra rendija de luz: “Tenemos la intención de que Teatre del Pobla Valencià produzca una obra de Sirera”, avanzó Abel Guarinos, director de CulturArts. Como apuntó Braguinsky, en el fondo “el motor de esta función es el amor de Rodolf por el teatro, unas veces correspondido y otras no”. Amor que el autor extendió al proyecto inacabado junto a su hermano y que versa sobre una trilogía de tipo histórico, centrada tanto en la Resistencia francesa después de la II Guerra Mundial (“entonces todos eran de la Resistencia, igual que aquí todos eran antifranquistas”) como en lo ocurrido en Dinamarca durante la ocupación alemana: “¿Qué debe hacer un intelectual, guardar la cultura como un cofré?, se interrogó Sirera, a vueltas siempre con su oficio.

Vanessa Cano y Diego Braguinsky en 'Trio'. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Vanessa Cano y Diego Braguinsky en ‘Trio’. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Salva Torres

Omega TBS y su ¿horror? Vacui

Vacui, de OmegaTBS
Galería Plastic Murs
C/ Dènia, 45. Valencia
Inauguración: viernes 3 de febrero, a las 20.00h
Hasta el 10 de marzo de 2017

“Tienes que ver los trabajos de Omega, te gustarán…”. Si un camarada al que toleras por sus conocimientos, gusto gráfico y no dado a las recomendaciones te dice algo así, la visita al susodicho es inevitable.

¿Y a este loco por qué no lo he conocido antes? La expresión con reminiscencias ochentonas ¿estudias o ilustras? se ha hecho más actual que nunca. La cantidad de ilustradores y artistas por metro cuadrado afincado en Valencia es brutal. No recuerdo que en nuestra ciudad haya habido tanta gente dibujando tan mal y con tanto éxito. Soy consciente de que mis escasos conocimientos, más la envidia, la coca, las telenovelas y el chocolate avalan esta opinión.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Omega es un artista paciente y repleto de ideas imaginativas. Igual se enfrenta al óleo, la acuarela, al guache o a la tinta china con total condescendencia, con riqueza y sin prisas. Sus habilidades técnicas son refinadas, expresivas y disfruta de un penetrante poder de percepción que me recuerda al tratamiento de los personajes enfermizos de Gerónimo El Bosco, o a la honestidad con la que refleja la vida cotidiana Pieter Brueghel el Viejo, y por qué no, al más disparatado Giraud y su estilo de dibujo sintético donde la línea pura define las figuras con una representación muy cercana a la caricatura. Escenas rutinarias de poca acción y mucho sentido sentido del humor.

Mario me ha pedido que escriba sobre la obra de su nueva exposición. Crear es un placer donde no cabe el equilibrio, pocas veces va acompañado de amor y coquetea con el reconocimiento, que es su perdición. Sabe bien de lo que hablo. Así que es una excusa perfecta para acercarme al estudio y disfrutar de sus novedades.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Lo que encuentro es fresco, sorprendente, provocador, ¿psicodélico?, ¿lunático? Desde luego, desconocido en cuanto a mi prejuicio sobre su trabajo. Todo un pasmo. Intenta explicarme la técnica pero no entiendo nada. Sólo me quedo con la tinta, las capas, el papel higiénico y poco más. Bromeamos. Una vez más no ha conseguido evitar la esquizofrenia artística y, por lo tanto, ha ampliado el límite de las artes plásticas. Se encuentra en el reino viscoso que llama a la creación de imágenes para el enriquecimiento social. Y por eso le estamos agradecidos. ¿Y a este loco por qué no lo he conocido antes?

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Omega TBS. Imagen cortesía de Plastic Murs.

MacDiego

El ‘Proyecto Lázaro’ de Mateo Gil

Proyecto Lázaro, de Mateo Gil
Viva el Ciñe
Cines ABC El Saler. Valencia
Lunes 23 de enero de 2017

Volver a disfrutar de Mateo Gil, aquel hombre que junto a Amenábar nos regaló ‘Abre los Ojos’ (1997) o ‘Tesis’ (1996), es un placer. La primera vez que vi una película de Mateo Gil me quedé de piedra: acababa de combinar el thriller psicológico, un extraño juego de rol y la Semana Santa sevillana, y el resultado era inquietante. Me gustó comprobar cómo un cineasta español era capaz de manejar tan bien los tiempos, la intriga y la acción en un film. Todavía había esperanza.

Por desgracia, no volvió como director a esos derroteros; ya sabemos que en España imperan otros gustos -que parecen revertirse con películas de la talla de ‘La Isla Mínima’ (2014) o ‘Tarde para la Ira’ (2016)-. Los chicos de ‘Viva el Ciñe’, como todos los meses desde hace ya unos cuantos, nos traen a Valencia preestrenos nacionales, y esta vez tocaron techo con la llegada de Gil y su tercer largo, la extraña e hipnótica ‘Proyecto Lázaro’.

Fotograma de 'Proyecto Lázaro', de Mateo Gil.

Fotograma de ‘Proyecto Lázaro’, de Mateo Gil.

La película tiene algo de ‘Abre los Ojos’ pero se centra en lo que hubiera pasado al despertar de la crionización. Aunque fuera de tanta parafernalia futurista y pseudocientífica, lo que Gil nos narra es una historia de amor, de pasión, una historia incompleta. El film está rodado en inglés, por aquello de buscar fuera lo que es difícil conseguir aquí, y tiene un reparto de lujo con Oona Chaplin y Tom Hughes, que le dan un tono más internacional a la poderosa historia. La película se proyectó en el último festival de Sitges; un más que buen presagio para todo film que se precie.

El film nos llega en una extraña y apacible vorágine por el cine de autor de ciencia ficción: obras como ‘Her’ (Spike Jonze, 2013) o ‘Ex Machina’ (Alex Garland, 2015) han cautivado a un público que ahora se siente más receptivo a disfrutar de este género, sin esperar naves espaciales o batallas interminables, que para eso ya se estrenan cientos de trabajos al año.

El tempo de ‘Proyecto “Lázaro’ es lento, pausado, con el ritmo necesario para no cargar al espectador, con el punto de drama existencial sin llegar a ser apocalíptico, aunque es cierto que nos ofrece una visión algo desesperanzadora de nuestro porvenir como especie, donde las relaciones personales ya no serán como ahora. Eso sí, las escenas de gallinas decapitadas y salamandras aplastadas son demasiado gratuitas y asquerosas, un error desde mi punto de vista.

Un interesante film que por descontado no pasará a los anales del cine, pero que deja un extraordinario sabor de boca, con algunas escenas gore que le dan ese toque rabioso que la película precisa. Por desgracia, en España no sabemos apreciar este producto y Mateo Gil ha tenido que refugiarse en el siempre productivo cine de comedia con su próximo trabajo, ‘Las Leyes de la Termodinámica’, que verá la luz en septiembre y que nos traerá a Hugo Silva o a Berta Vázquez como protagonistas.

Ahora os dejamos con una muy breve entrevista a Mateo Gil, donde le preguntamos, básicamente, qué recordaba de su primera película ‘Nadie conoce a nadie’. Y la verdad es que, cuando le hicimos esa pregunta, se le iluminó la cara, tal vez cansado de repetir las mismas preguntas a todos lo medios sobre ‘Proyecto Lázaro’.

Javier Caro

Teatro valenciano en Sala Russafa

Cicle Companyies Valencianes
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
De 27 de enero al 26 de marzo de 2017

Sala Russafa comienza esta semana la sexta edición de su ‘Cicle Companyies Valencianes’. Del 27 de enero al 26 de marzo, siete formaciones componen una muestra dedicada en exclusiva al teatro realizado en la Comunitat. “Desde la apertura del centro cultural teníamos claro que queríamos apostar por la escena autóctona. Y, sobre todo, por piezas que tienen menos oportunidades de encontrar un hueco en los escenarios por diferentes motivos. En unos casos, por lo arriesgado de la propuesta. Y en otros porque no han surgido en la capital o al amparo de una compañía con cierta trayectoria. Esto hace que, pese a la calidad del proyecto, tengan menos acceso a ser programadas. Y con este ciclo queremos aportar nuestro granito de arena para paliar esa situación”, apunta Juan Carlos Garés, director de la sala.

Escena de 'Iceberg'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Iceberg’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Una muestra de ese espíritu es el caso de Teatre Corrent y su pieza ‘Iceberg’ (27 al 29 de enero, Premi de Teatre Ciutat d’Alzira 2011, que esta semana inaugura el ciclo. Elsa Tronchoni dirige esta cruda historia de Paco Romeu que se desarrolla en dos noches marcadas por la muerte y la música. Transitando entre ambas, encontramos a una joven prostituta adicta y a dos hermanos, un red skinhead que menudea con drogas y un enamoradizo tartamudo. Drogas, familia, alcohol y ansia por vivir son el cóctel fatal de este montaje que interpretan Inma Ruiz, Pep Laza y Xavi Cubas.  Un caleidoscopio de instantes en los que cabe el drama, el humor, la muerte y el misterio. Un rara avis de la escena valenciana que fue bien recibido por la crítica y que regresa a las tablas con este ciclo.

Escena de Julio César.

Escena de Julio César. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Ya en febrero (del 10 al 19), retorna a Sala Russafa la versión del ‘Julio César’ de Shakespeare adaptada y dirigida por Chema Cardeña. Un montaje que vio la luz como investigación de uno de los talleres de interpretación para profesionales del centro cultural, cuyos integrantes han formado la compañía Trece Teatro. La obra realiza un guiño a la época isabelina, cuando las mujeres tenían prohibido actuar y los hombres encarnaban papeles femeninos. Ahora ocurre a la inversa: once mujeres interpretan a los personajes, mayoritariamente masculinos, de esta potente trama. Los populares César, Antonio, Bruto, Octavio o Casio cobran vida con la voz, sensibilidad y fuerza de las actrices Rocío Ladrón de Guevara, Irene González, Lucía Poveda, Rocío Domènech, María Pérez, Patricia Sánchez, Mónica Zamora, Ruth Palones, María Asensi, Alejandra Beltrán y Sara Bonell. Se suman al elenco Juanki Sánchez y José Torres para recrear la conspiración contra el dictador romano en una historia sobre la lucha por el poder que también puede leerse en términos de género.

Escena de Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La tercera propuesta del ‘Cicle Companyies Valencianes’ es ‘Gloomy Sunday’ (24 al 26 de febrero, de la formación colombiano-valenciana Theatretk, residente en Sala Russafa. Tras el pseudónimo de Harlan Pinter se esconde el autor de esta comedia que dirige Harold Zúñigan. Su protagonista es Benjamín Phreiz -al que da vida el propio director-, un joven filósofo que encuentra la respuesta al porqué de la existencia: el absurdo. Y, una vez descubierto, ya no desea seguir viviendo. Pero el propio absurdo se cruzará en su camino, impidiéndole por los motivos más peregrinos completar su suicidio. Grazia Hernández junto al cantante y bailarín africano Asso Mbaye completan el reparto de este suicidio interruptus, una inusual comedia negra, reflejo del choque entre culturas y de la divergencia entre el mundo intelectual y la vida misma.

Escena de 'Capullos que vuelan'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Capullos que vuelan’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La programación del VI Cicle Companyies Valencianes se completa en marzo con tres propuestas. La primera es un estreno en Valencia de la joven compañía valencia (afincada ahora en Madrid) Apart Teatre, que presenta ‘Capullos que vuelan’ (4 de marzo),  una comedia programada este verano en el circuito off madrileño, en la sala AZarte. Se trata de un realista y delicioso retrato de la juventud actual a través de cuatro amigos con inquietudes, que no se resignan a dejar de volar, pese a que la coyuntura más bien anime a quedarse con los pies en el suelo. Lluís Mosquera firma esta pieza generacional, llena de cruda realidad, bromas comprometidas y humor negro, que interpretan Enrique Cervantes, Alba Fontecha, Maria Part y Javier Martínez.

Escena de 'Nora'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Nora’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Produccions El Soterrani, de Picassent, estrena en Valencia ‘Nora’ (5 de marzo), una conmovedora pieza en la que se recrea la estancia en una sala de espera de su protagonista, antes de entrar a una entrevista de trabajo para su supermercado habitual. Mezclando casos verídicos con ficción, se construye el retrato de una sociedad anestesiada frente a una crisis que hace aflorar los más humano e inhumano de las personas. Jèssica Fortuny escribe e interpreta esta valiente pieza dirigida por Pau Blanco.

Escena de 'Copito de nieve'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Copito de nieve’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Otra interesante propuesta es ‘Últimas palabras de Copito de Nieve’ (11 y 12 de marzo), una pieza del dramaturgo Juan Mayorga que dirige la valenciana Kika Garcelán. El proyecto nació como montaje de final de estudios de Dirección y Dramaturgia de la ESAD (Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia), con el tutelaje de Carles Alberola. Ahora llega al teatro en un espectáculo interpretado por Vicent Domingo, Abraham García y Diego Sánchez. Adentrándose en la jaula del entrañable gorila albino del zoo de Barcelona, la obra presenta una reflexión sobre la libertad y la muerte.

Merce. Imagen cortesía de Sala Russafa.

On está Merce?. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La programación se completa con una sorprendente creación conjunta de Núria Urioz, Lola Granell, Elena Donzel, Claudia Zucheratto, Mariló Tamarit, Esther Ramos y Paqui Noguera. Bandana es una coral de payasas valencianas, colaboradoras de PayaSOSpital, que reúne el humor con la interpretación a capela en una serie de números, gags y desconciertos, más que conciertos, que componen ‘On està Mercé?’ (24 y 26 de marzo). Una curiosa propuesta que combina el género clown con el canto en una pieza humorístico musical. Un tipo de espectáculo poco habitual en la cartelera valenciana, que llega a Sala Russafa tras ganar el Primer Premio de la Mostra Internacional de Pallassos de Xirivella (2013) y el Premio del Público al Mejor Espectáculo en Cabanyal Íntim (2016).

Escena de 'Iceberg'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Iceberg’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Las Migas animan a irse con ellas

Vente conmigo, de Las Migas
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Viernes 27 de enero, 2017, a las 21.00h

Las Migas es un cuarteto formado por Alba Carmona (voz), Marta Robles (guitarra), Alicia Grillo (guitarra) y Roser Loscos (violín) que, después de recorrer Estados Unidos, Canadá, Jamaica y Cuba, inician la gira nacional de presentación de su nuevo álbum ‘Vente conmigo’ en Espai Rambleta el viernes 27 de enero, a las 21.00h. Destacan por lo distintas y semejantes que son al mismo tiempo y la fusión de culturas tan maravillosa que crean cuando están juntas.

Las Migas. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Las Migas. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Sobresalen por ser no sólo intérpretes, sino también compositoras y arreglistas de sus propios temas. El estilo tan personal del cuarteto es difícil de etiquetar. Algunos medios lo han denominado como canción mediterránea, música para el alma, poesía cantada, sin otros límites que su propia inspiración. La música de Las Migas es un viaje hacia lo cercano o lo imposible, con creaciones que te sumergen en la nostalgia, la euforia, y te conectan con tus emociones y sentimientos.

Tras sus dos trabajos discográficos anteriores con los que llenaron los mejores teatros nacionales e internacionales, y participaron en los más importantes festivales de worldmusic, Las Migas se embarcan en un nuevo proyecto con la discográfica Concert Music Entertainment. Este disco es fruto de un trabajo íntimo, intenso, donde se han dejado la piel cargando de emoción cada nota. En definitiva, es el resultado de un trabajo bien hecho.

Las Migas. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Las Migas. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Este nuevo álbum, titulado ‘Vente Conmigo’, cuenta con la producción de Josemi Carmona y la colaboración de Miguel Poveda en uno de los temas que compone el disco. ‘Calma’, disponible en iTunes, Spotify, Deezer y Amazon, ha sido el single elegido para presentar este trabajo, acompañado de un videoclip que muestra la nueva imagen renovada del cuarteto, su energía y la pulcritud de su técnica.

Este nuevo disco incorpora toques latinos y electrónicos que difieren de sus anteriores álbumes, con el que pretenden sorprender y emocionar. Un estilo más rítmico y luminoso, que conserva la pasión y la elegancia que siempre ha caracterizado a la música de Las Migas.

Las Migas. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Las Migas. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

La imagen digital en tela de juicio

File Genesis, de Solimán López
Sala Dormitori del Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 19 de enero de 2017

Génesis u origen de archivos digitales. Así ha titulado Solimán López el conjunto de piezas multimedia que muestra en la Sala Dormitori del Centre del Carme. Es decir, File Genesis. Nada que ver con el génesis bíblico, pues allí donde primero fue el verbo, ahora el origen laico lo constituye la imagen. Origen sobre el que el propio artista ya nos advierte que hay que mantenerse alerta, por cuanto “en una sociedad tecnológico-dependiente, en la que se dan por sentadas las verdades emitidas por lo digital en la pantalla”, la verdad intrínseca a esa imagen pasa por su carácter representacional “y la mentira implícita en lo digital”.

Una de las piezas de la exposición 'File Genesis', de Solimán López, en el Centre del Carme.

Una de las piezas de la exposición ‘File Genesis’, de Solimán López, en el Centre del Carme.

File Genesis viene a ser la puesta en escena del trampantojo al que finalmente nos abocan las imágenes desprovistas de relato. Solimán López, desmontando precisamente la supuesta verdad de esas imágenes acríticas, escora su discurso del lado de la sospecha diletante. De manera que la obra expuesta, centrada principalmente en las piezas File Genesis. Fisher Price y Red Cloth, interpela al espectador “estableciendo un vínculo confuso entre lo real y lo virtual”. Confusión que dificulta cualquier aproximación a la verdad, por cuanto esta aparece estrangulada entre la pura fisicidad y su traslación engañosa al código digital.

Por eso resulta pertinente la alusión que Solimán López hace al Mahabharata: “Un único proyectil cargado con todo el poder del Universo…Una columna incandescente de humo y llamas tan brillante como 10.000 soles se elevó en todo su esplendor…era un arma desconocida, un rayo de hierro, un gigantesco mensajero de muerte que redujo a cenizas a una raza entera”. Esa especie de apocalipsis, destilando una imagen tan siniestra como cautivadora, diríase que atraviesa el conjunto expositivo.

Vista de la exposición 'File Genesis', de Solimán López, en el Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘File Genesis’, de Solimán López, en el Centre del Carme.

Primero, capturando al espectador en la misma red donde aparecen atrapadas diversas pantallas con peces digitales (Fisher Price). Después, con el sonido machacón que va permitiendo la génesis de los archivos digitales a los que alude el título File Genesis, almacenados en seis esculturas de mármol “que funcionan como templos de la imagen digital”. Y, por último, desembocando en la pantalla donde una imponente arma parece abrirse paso entre burbujas. En medio, la pieza Red Cloth traza el horizonte de la visión conjunta: “Nos presenta la duda sobre la verdad de la representación digital a través de un video y un fragmento de tela roja”, señala el artista.

Esa mezcla de ficción cautivadora y fondo siniestro, de peces de colores atrapados en la red y armas que amenazan con destruir un mundo de burbujas, caracteriza el proyecto File Genesis. Proyecto que el propio Solimán López define así: “La construcción de la mirada a través de lo digital se convierte en arma de doble filo”. Por una parte, “la aceptación categórica de lo que vemos en la pantalla”. Y, por otro, la imposibilidad de “contemplar la posibilidad de una mentira absoluta derivada de la representación tecnológica”.

Vista de la exposición 'File Genesis', de Solimán López, en el Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘File Genesis’, de Solimán López, en el Centre del Carme.

Representación, continúa subrayando el artista, “encargada en todo momento de representarnos una verdad inducida…suscitando una subjetividad extenuada que nos miente y convierte en individuos atrapados en la red digital”. File Genesis es la representación de esa vacuidad a la que convoca el trampantojo de la imagen. Engaño del ojo que fascina por su virtualidad al tiempo que angustia por la ausencia de sentido. File Genesis, que permanecerá en el Centre del Carme hasta el 19 de enero, ha sido producida por ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) y Etopía (Centro de Arte y Tecnología), en colaboración con Gandía Blasco y ASUS y la asistencia técnica de Toni Vaca y José Luís Hidalgo.

Ver noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

Solimán López en su exposición 'File Genesis'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Solimán López en su exposición ‘File Genesis’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Sara Mansanet, nombrada directora de La Cabina

Sara Mansanet, directora de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Martes 17 de enero de 2017

Tras el reciente nombramiento como director de Cinema Jove del hasta ahora director de La Cabina, Carlos Madrid, la dirección del Festival de Mediometrajes pasa a manos de Sara Mansanet.

Mansanet, licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València y Máster en Gestión Cultural por la Universidad Politécnica de Valencia, ha dirigido la producción de La Cabina desde el año 2012.

Además, ha desarrollado labores de regiduría y apoyo a programación en Cinema Jove; ha sido jefa de producción del cortometraje valenciano ‘La Buena Fe’, que ha cosechado varios premios en festivales como el de Aguilar de Campo, Quartmetratges o Visualízame Festival Audiovisual y Mujer; y ha sido coordinadora de producción del festival de cine y derechos humanos, Humans Fest, y TEDxCiutatVelladeValència.

Sara Mansanet encara así una nueva etapa del festival La Cabina, que este año cumple su décima edición y que se celebrará del 16 al 26 de noviembre, y lo afronta como un “reto ya que La Cabina está en un momento muy bueno e importante” y trabajará para “mantenerla y, por supuesto, para que siga creciendo”.

Además, ha destacado que para ello cuenta con “un excelente equipo de profesionales que año tras año ha demostrado su profesionalidad y su pasión por el festival”. Mansanet añade que asumir los mandos del Festival de Mediometrajes ha sido “un paso lógico y natural que ambos (tanto Carlos Madrid como ella) tenían claro”.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

El Harddiskmuseum en el Arts Santa Mònica

Sesión en vivo del Harddiskmuseum
Arts Santa Mònica
C / La Rambla, 7. Barcelona
Martes 17 de enero, a las 19.30h
Hasta el 29 de enero de 2017

El museo fundado por Solimán López llega al Arts Santa Mònica en Barcelona. Con la nueva versión en realidad virtual, gracias al proyecto File Cabin desarrollado por la empresa Vranvic en la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), el proyecto se consolida con más de 35 artistas participantes, que incluyen la nueva participación de Maria Cañas, Systaime, Jorge Castro o Ricardo Iglesias, el cual será parte de la sesión en vivo, introduciendo su archivo digital para el museo durante la sesión.

Arts Santa Mònica de Barcelona. Imagen cortesía de ESAT.

Arts Santa Mònica de Barcelona. Imagen cortesía de ESAT.

Esta sesión tendrá lugar el martes día 17 a las 19.30 horas en el centro de arte Arts Santa Mònica de Barcelona. Desde el día siguiente, el miércoles 18, el museo permanecerá instalado en la sala Balcó, donde el público podrá visitarlo en realidad virtual hasta el día 29 de Enero.

La performance con una duración de unos 90 minutos será introducida por la crítica de arte, comisaria y periodista Roberta Bosco, quien junto a Stefano Caldana dirige el importante blog de new media ‘La edad del silicio’.

Los eventos relacionados con el concepto del Harddiskmuseum concluirán con una mesa redonda con Roberta Bosco, Vicente Matallana (presidente de la colección de arte electrónico BEEP), quienes abrirán el debate sobre la conservación del new media art y los nuevos modelos de gestión del arte contemporáneo.

Arts Santa Mònica de Barcelona. Imagen cortesía de ESAT.

Arts Santa Mònica de Barcelona. Imagen cortesía de ESAT.