Naves Gamazo

#MAKMAARTE
‘Volar. Orígenes de la aviación en España’
Comisario: Ángel Sánchez
Organizado por Fundación ENAIRE
Naves de Gamazo
Avenida de Severiano Ballesteros 3, Santander
Hasta el 12 de febrero de 2023

En esos cielos, a veces abrazados por nubes algodonosas que nos evocan colchones mullidos, o en cielos tan azules que parece un mar en calma, aparece rompiendo la armonía una línea blanca cruzando ese inalcanzable lienzo.

Si observamos atentamente, la línea se va moviendo, poco a poco, casi sin que nos demos cuenta. El movimiento, lento e inexorable, nos hace continuar su viaje hasta que se pierde de nuestra vista y es, entonces, cuando volvemos al suelo que pisamos y a los ruidos que nos rodean. Pero la pregunta nos ronda por la cabeza: ¿adónde irá ese avión?

Y aunque a esa pregunta no se puede contestar, en las Naves de Gamazo -desde el pasado 6 de octubre- se contesta a diferentes preguntas acerca de esas máquinas voladoras que surcan los cielos y se han convertido en parte integrante del paisaje que observamos diariamente desde hace más de un siglo.

Vista general de la exposición, con el aeroplano Hedilla Monocoque nº 5, en las Naves de Gamazo.

En el año 1903, en octubre para ser más precisos, los hermanos Orville y Wilbur Wright fueron los primeros en conseguir surcar los cielos. En España, se esperó hasta septiembre de 1909, de la mano -y las alas- de Juan Olivert, en Paterna, cerca de Valencia, donde voló durante sesenta segundos el avión diseñado por Gaspar Brunet. 

Desde esos primeros comienzos en España, hasta nuestros días, han pasado muchas cosas en el campo de la aeronáutica. En la exposición ‘Volar. Orígenes de la aviación en España’ se nos enseñan los primeros momentos de la aviación, eso que ahora nos parece prehistoria.

Dividida en siete secciones, la muestra se desarrolla desde los pioneros de la península ibérica, hasta las celebridades que han pisado España bajando de un avión -como pueden ser Cary Grant, Audrey Hepburn, John Wayne, Jean Paul Belmondo e incluso el mismísimo ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama-, pasando por todas esas mujeres que, rompiendo las reglas de la época, miraron a las nubes y dijeron “yo quiero volar”. 

El actor Jean Paul Belmondo a su llegada al aeropuerto Madrid-Barajas el 22 de enero de 1964. Foto de Luis Alonso (EFE), expuesta en las Naves de Gamazo.

La exposición muestra más de 200 obras, con fotografías tomadas in situ antes de los despegues o después de los aterrizajes, retratos de los aviadores en sus cabinas, o incluso de las propias cabinas de pasajeros, donde se nos muestra cómo los habitáculos han ido reformándose a lo largo de los años para mayor comodidad de los viajeros.

También podemos ver cómo las ropas de los primeros valientes pilotos eran muy diferentes a las que usan hoy en día. Incluso podemos deleitarnos con los primeros motores que ensordecían el silencio a su alrededor, disfrutar de la longitud de algunas hélices, e incluso poder tocar la réplica del aeroplano Hedilla Monocoque nº5, diseñado por Salvador Hedilla, que se encuentra en el interior de las Naves de Gamazo- sí, hay un avión dentro de la misma sala-.

Al estar dentro de la exposición, nos imbuimos tanto en ella, que, si hacemos un esfuerzo, podemos llegar a escuchar el sonido de los motores haciendo girar esas hélices y en un alarde de imaginación nos metemos en la cabina de la réplica del Hedilla Monocoque nº5 y accionamos las palancas, para, dentro de la propia sala, hacer despegar nuestra imaginación y ver desde el cielo la bahía de Santander.

‘Volar. Orígenes de la aviación en España’ está organizada por la Fundación ENAIRE, que hace posible que el arte contemporáneo y la aeronáutica se unan gracias al nexo que esta entidad hace posible mediante un programa de actividades que promueve el estudio, la investigación, el conocimiento y la difusión de la cultura aeronáutica, aunando historia y vanguardia para dar a conocer el mundo de la aviación en España.

Naves Gamazo
Una de las piezas expuesta en la muestra ‘Volar. Orígenes de la aviación en España’, por cortesía de las Naves de Gamazo.