Xu Bing presenta su libro escrito con emoticonos

Book from the Ground, de Xu Bing
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Miércoles 24 de abril de 2019

El artista chino Xu Bing presentará el 24 de abril su publicación ‘Book from the Ground’ escrita únicamente con emoticonos y que ha sido editada por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, con motivo de la exposición ‘Art for the people’. Xu Bing ofrecerá en el Centre del Carme un workshop en el que invitará a personas de diferentes edades, incluyendo un niño o niña a interpretar su libro.

‘Book From The Ground’ (el ‘Libro de la Tierra’) es una historia sin palabras, compuesta por más de 8.000 iconos, un relato de 24 horas en la vida de Mr. Black. Con él el artista crea un lenguaje universal, sin letras ni caracteres, haciendo posible que su libro se pueda leer sin que los conocimientos idiomáticos del lector supongan un impedimento para su comprensión.

Exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme

La problemática del lenguaje ocupa una parte importante en su trabajo y es el hilo conductor de su obra, donde el arte tradicional y el arte conceptual van intrínsecamente unidos. La publicación ‘Book From The Ground’ está en la línea de su exposición ‘Art for the people’ (‘Arte para el pueblo’) que presenta en el Centre del Carme, su primera gran exposición en España.

Una gigantesca banderola expuesta en el MoMA de Nueva York y en el Victoria & Albert Museum de Londres corona la sala Ferreres-Goerlich. Quien no conozca el sistema de escritura inventado por Xu Bing puede pensar que la bandera ‘Art for the people’ está escrita en chino, cuando en realidad cada grafía china es una palabra escrita en inglés con letras de nuestro alfabeto. La bandera dice: “Art for the people, dijo el Presidente Mao”. Xu Bing juega con el engaño, con lo que parece y no es para realizar una crítica en clave de humor, una crítica velada, a la política china y a sus tradiciones.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, destacó  que “la lengua, seña de identidad de un pueblo, puede constituir también una frontera. La obra de Xu Bing es crítica, es humor pero también es, desde un profundo respecto a la tradición china, una invitación a descubrir su cultura, a través de su lengua”.

“Xu Bing convierte la Sala Ferreres en un templo de la cultura china, sin fronteras, con escrituras sagradas que no dicen nada y con dibujos que dicen mucho. En su búsqueda por hallar el lenguaje universal Xu Bing nos presenta el primer libro escrito única y exclusivamente por emoticonos que hoy en día todos podemos entender”, señaló Pérez Pont.

La comisaria de la muestra Marta Millet explicó que “hasta hoy, el artista ha seguido desarrollando la idea de un nuevo lenguaje, haciéndolo todavía más accesible a un mayor número de personas, independientemente de sus bagajes lingüísticos. Como continuación de su clásica obra ‘Book from the Sky’, el artista presenta, en esta exposición, una nueva novela gráfica, ‘Book From The Ground’, compuesta íntegramente de símbolos e iconos que se entienden universalmente, una historia legible sin palabras”.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Al igual que toda la producción de Xu Bing la exposición del Centre del Carme está montada de un modo muy didáctico, invitando al espectador a participar. De este modo, en medio de una recreación de lo que fue su estudio en el que escribió el libro, se han instalado dos ordenadores para que el público pueda escribir su propio relato transformándolo en emoticonos. Sus publicaciones quedarán grabadas de modo que el artista podrá después conocerlas.

En una de las subsalas de Ferreres se muestra su primera gran instalación Book From The Sky, (1987-1991). La instalación es como un templo dedicado a una lengua sin sentido. Libros, rollos y paneles, con miles de caracteres chinos grabados en papel, invitan a la lectura; la cual es imposible, ya que todos y cada uno han sido inventados por el artista. No hay significado alguno. Gran ironía, las apariencias y el descubrimiento de lo que, en realidad, es. Primero fue aclamada como una de las creaciones más significativas del llamado grupo New Wave o del Movimiento del ’85, pero después del incidente en la plaza Tiananmen fue percibida como una obra fútil y banal.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Después de mudarse a los Estados Unidos en los años 90, Xu Bing también creó un nuevo sistema de escritura: letras de nuestro abecedario combinadas de manera que parecen auténtica caligrafía china. El público puede aprender a leer y a escribir este nuevo sistema en la sala de exposiciones, en el aula de ‘Square Word Calligraphy’, una instalación que recrea un aula de un colegio chino y que permite al espectador sentarse a practicar con el pincel y la tinta sobre el cuaderno, cual niño en la escuela; como él mismo hizo a diario durante su infancia.

Con este mismo sistema de escritura el artista chino ha traducido para el Centre del Carme el poema de ‘El bon poble’ de Ausiàs March, al estilo Xu Bing. Se trata de una obra creada ex profeso para esta exposición, inspirándose en la cultura valenciana, en su tradición, en diálogo con la cultura china. El hecho de crear lo que parece y no es va más allá del lenguaje escrito, también trabaja con imágenes. Como en sus Background Story, grandes cajas de luz que enmarcan un dibujo clásico oriental, típico de los antiguos maestros de la pintura china. Lo que parece una gran tinta sobre papel resulta ser un embrollo de desechos que, jugando con la luz, proyectan su sombra sobre cristal translúcido engañando nuestra percepción. Plásticos, hojas secas, retales, ramas… en esta instalación no se han aplicado pigmentos con el pincel.

Obra de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Xu Bing. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El cotizado Casey Tang, inadvertido en Valencia

Todo pasa en la noche, de Casey Tang
Galería Charpa
C / Tapinería, 11. Valencia
Hasta finales de junio

Sucede que Casey Tang exhibe su obra en la galería Charpa de Valencia y prácticamente nadie ha caído en la cuenta. Pero ahí esta, mostrando uno de sus cotizados proyectos y pasando de puntillas. Salvo para Vicente Todolí, ahora en el Hangar Bicocca de Milán, maravillado con la propuesta artística del norteamericano de origen chino. Museos de medio mundo le ofrecen sus espacios con el fin de que los transforme con sus singulares intervenciones. Charpa lo descubrió en Brooklyn, donde actualmente vive Tang, magnetizada por unos papeles pegados a los cristales de su domicilio.

Obra instalación de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Obra instalación de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Una de esas enigmáticas hojas forma parte de la exposición que hasta finales de junio acoge Charpa, perpleja todavía por el descubrimiento. Acudió a Nueva York para ver una exposición de Xu Bing y éste, abrumado por la concurrencia, delegó en su asistente para que la acogiera en su casa. Cuando llegó, vio los papeles y fue conociendo a quien negaba ser artista. “Esos papeles son cosas que quiero olvidar, las escribo y espero que el sol queme las letras”, explicó Tang a Charpa. A partir de ahí, se fueron sucediendo los descubrimientos, algunos de los cuales expone en su galería de Valencia bajo el título de ‘Todo pasa en la noche’.

Vitrina con objetos de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Vitrina con objetos de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Y lo que pasa es que Casey Tang, becado por el Gobierno de China de entre un número de 50 artistas residentes en el extranjero, lleva camino de convertir en oro todo lo que toca. “De la tragedia hace poesía”, señala Charpa. Tragedias cotidianas que él va traduciendo a propuestas e intervenciones. Como la de esa lámpara rota, fruto del malestar que le supuso verla encima de una chimenea compitiendo su luz con la del fuego. Luego se arrepintió, al apagarse el fuego y verse sin luz alguna, y decidió fotografiar los pedazos. Esa fotografía de la lámpara rota es la que reconstruye en Charpa con todo lujo de detalles, mediante planos donde se enumeran los pedazos por minúsculos que estos sean a modo de coordenadas para el montaje.

Pantalla espejo tras la cual se ocultan periódicos con noticias de crímenes, obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Pantalla espejo tras la cual se ocultan periódicos con noticias de crímenes, obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

También está el único papel que, de momento, resiste a la quemazón del sol, aunque prácticamente veladas las palabras. Y frente a lo que trata de olvidar, está a su vez lo que pretende guardar por tratarse de pensamientos agradables: una camiseta con un agujero a la altura del corazón por una quemadura de cigarro, o las fotografías de las ruedas del coche, prestado por un amigo, con el que tuvo un accidente camino de una heladería. Hay en Charpa otra pieza, realizada por el científico Mark Whittle en comunión con Tang, donde se registran los sonidos del Bing Bang que originó el universo hace 14.000 millones de años. La casa Steinway & Sons de Nueva York les ha cedido el edificio para que reproduzcan ese sonido mediante una serie de pianos.

Reconstrucción de los archivos donde fueron hallados papeles y objetos de Casey Tang. Galería Charpa de Valencia.

Reconstrucción de los archivos donde fueron hallados papeles y objetos de Casey Tang. Galería Charpa de Valencia.

‘Todo pasa en la noche’, la pieza que da título al conjunto expositivo, es una pantalla en negro tras la cual, después  de mucho acercarse, se pueden ver portadas de periódico anunciando una serie de crímenes ocurridos en Nueva York. Primero uno se ve reflejado en esa pantalla, para después caer en la cuenta de lo que hay tras nuestro propio reflejo. A Casey Tang le fascina esa turbiedad de la existencia; ese carácter siniestro de las cosas aparentemente normales, cotidianas. Todo lo que él hace, sin darle importancia, es hurgar en la pantalla protectora de nuestra conciencia, para advertir los sueños y pesadillas que la pueblan. Parte de esa controvertida existencia es la que Charpa muestra como reflejo del universo de un artista por el que Vicente Todolí, sin ir más lejos, siente especial atracción. Milán, Nueva York, Londres, Berlín y… ¿Valencia?

Obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Salva Torres