Russafa Escènica también en La Nau

Russafa Escènica
Barrio de Ruzafa de Valencia
Del 17 al 27 de septiembre de 2015

Las actividades paralelas de Russafa Escènica se han consolidado como una pieza imprescindible de la programación del festival hasta el punto de que, en conjunto, suponen todo un cartel alternativo de iniciativas y propuestas culturales.

En esta edición de Russafa Escènica, que se desarrollará del 17 al 27 de septiembre en el barrio de Ruzafa, las actividades satélite incluyen, como novedad, dos disciplinas sobre las que el festival todavía no había profundizado anteriormente: el cine y la poesía y, fruto de una colaboración con la Universitat de València, una parte de estas actividades se llevarán a cabo en el histórico edificio de La Nau.

Fotograma de Arrangiatevi, de Mauro Bolognini, que se proyectará en el marco de Russafa Escènica.

Fotograma de Arrangiatevi, de Mauro Bolognini, que se proyectará en el marco de Russafa Escènica.

El festival repite un año más propuestas que han tenido una gran acogida en ediciones anteriores. Por un lado, la visita guiada por el barrio de Ruzafa de la mano del arquitecto Ximo Quixal, en la que se reflexionará sobre la identidad y el carácter cultural del barrio; por otro lado ‘Balconitis’, con La POP (Petita Orquestra Peiotaire) interpretando uno de los balcones de las calles de Ruzafa. Además, lectura y batallas de poesía y cine-fórum, con la proyección de la película Arrangiatevi de Mauro Bolognini.

Las actividades que se trasladan al edificio de La Nau giran en torno al concepto de “Familias”, lema que acompaña esta quinta edición y sobre las que se han organizado distintas conferencias, charlas abiertas y jornadas formativas.

Las actividades paralelas, parte de ellas al aire libre, tienen como objetivo reflexionar acerca de los cambios que ha ido experimentando el barrio, fomentar la participación del público y dar visibilidad a la escena artística valenciana.

Petita Orquestra Peiotaire. Cortesía de Russafa Escènica.

Petita Orquestra Peiotaire. Cortesía de Russafa Escènica.

 

Russafa Escènica: la felicidad entre la crisis

Russafa Escènica. La felicidad
Diversos espacios y lugares del barrio de Russafa, en Valencia
Del 20 al 29 de septiembre

La dama de la felicitat, Usted es feliz, La isla de la felicidad, Voy a ser feliz porque es bueno para la salud, Proyecto TFA (transitando felicidades ajenas), y así hasta un total de 25 títulos en torno a esa felicidad anunciada como lema de Russafa Escènica. Y no es para menos. En plena crisis económica, el festival de teatro que cumple este año su tercera edición no sólo sobrevive al desencanto generalizado, sino que esboza una sonrisa de oreja a oreja por el éxito acumulado. Empezaron con apenas seis compañías y ahora, entre lo que llaman Viveros (espectáculos de 25 minutos) y Bosques (de 60 minutos), superan la veintena. O lo que viene a ser lo mismo: “¡25 estrenos absolutos!”.

La fragilidad de eros, de Miguel Serrano. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

La fragilidad de eros, de Miguel Serrano. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

No hay fórmula mágica. “Es el festival de las personas”, repite una y otra vez Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica. A base de la voluntad y el esfuerzo de decenas de esas personas comprometidas con la cultura, el teatro y las artes plásticas, el festival crece a pasos agigantados, hasta el punto de llamar la atención por primera vez de CulturArts o la Fundación Aisge, por citar a dos de sus patrocinadores. Con apenas 10.000 euros de presupuesto, los organizadores de Russafa Escènica obran milagros, si bien no alcanza todavía para pagar como se merece a las compañías que estrenan sus obras en el marco del festival: alrededor de 500 representaciones en 10 días, finalizando el domingo 29.

De títulos, de Álvaro de Juan. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

De títulos, de Álvaro de Juan. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Con esos magníficos mimbres (las personas) y una transparencia económica, cuyo calco a otras actividades e instituciones públicas y privadas sería solución de muchos problemas, Russafa Escènica se ha convertido en un festival de referencia, no sólo en Valencia sino en el conjunto de España. “No tenemos dinero para pagar la estancia de las compañías, pero son muchas a las que les gustaría venir de fuera de la Comunidad Valenciana”, subrayan los organizadores. A este paso (“cada edición, un pequeño avance”) terminarán lográndolo. Como han logrado, antes de que el festival comenzara el pasado viernes, una ocupación del 30%. “3.000 pases ya es un éxito de partida”, afirmó Cornelles.

Momento de la obra Faras tard. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Momento de la obra Faras tard, de Perros Danenes. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Además de los 18 espectáculos de Viveros y los seis de Bosques, Russafa Escènica estrena Invernadero, producción propia del festival a cargo de Chema Cardeña y un grupo de actores que han terminado este año sus estudios en escuelas de arte dramático de Valencia. Troya (la conquista de la felicidad) es el resultado de este montaje iniciático. También habrá jornadas escénicas en la Sala Russafa, con ponencias y mesas redondas; una exposición fotográfica de José Luis Abad; una charla del pintor y escenógrafo Pepe Agost en Espai Tactel, así como actividades paralelas coordinadas por Ana Sanahuja, de Hat Gallery, entre las que destacan una serie de conciertos y una visita guiada por el barrio junto al arquitecto Ximo Quixal, que invita a la reflexión: “Los barrios de gran crecimiento cultural pueden morir de éxito si no se gestionan bien, como ya sucedió con el Soho de Nueva York”, apunta Sanahuja. Russafa Escènica, tiempo habrá de pensarlo, apela a la felicidad por su gran momento.

El gran arco, de Víctor García Aranda. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

El gran arco, de Víctor García Aranda. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Salva Torres